Botox ¿La inyección mágica?

La noticia de que mujeres cada vez más jóvenes están recurriendo al Botox para “prevenir” arrugas  sorprende solo pensando en las habituales “complicaciones de su uso. Párpados caídos, sonrisas incompletas y un aire de haber sufrido una parálisis facial o peor aún un accidente cerebrovascular  suelen acompañar a un “No pasa nada!, solo un poco de Botox que va mal….no es permanente!”, que cuando salen de la boca de una mujer hermosa de 30 y pocos años, una mujer común que no se dedica al mundo del espectáculo o nada similar dejan un gesto sorprendido -sin Botox mediante-en quien lo escucha.

Las caras de las personas que usan Botox, tienen todas algo en común: una cierta opacidad o monotonía que a pesar de la tersura de la piel, agregan un toque de indiferencia permanente a la mirada.  El lenguaje corporal es el 80% de la comunicación humana y eso incluye las microexpresiones, esos míninos movimientos que matizan lo que decimos y que ayudan a transmitir emociones: alegría, ira, dolor.

¿Como se comunicaran esas caras congeladas con sus hijos, sus parejas, sus amigos? Por que es claro que solo con lo que denota el lenguaje (lo que decimos) es imposible transmitir lo que connota (lo que decimos más haya de lo que estamos diciendo).-

Las mujeres de una parte del globo acuden al Botox bajo la presión de mantener una apariencia juvenil que pasa por las imágenes que bombardean la media : ya es imposible saber que refleja una fotografía debido al photoshop. Quizás el Botox sea algo así como un intento fallido de Photoshop en 3D con el que abordar la creciente invisibilidad una vez que hemos pasado cierta edad.

No se trata solo de que el Botox impida comunicar lo que sentimos, tampoco nos permite reproducir lo que siente el otro,  las neuronas espejo del “botoxdicto” naufragan en el mutismo o,  peor aún, en la afonía.

Ha habido estudios acerca de la los efectos del Botox en la habilidad de empatía pero aún no se ha estudiado su impacto en la amistad o en el vínculo  de esas jóvenes mujeres, con sus bebés. La ausencia de discusión acerca de esos efectos en el maternaje no es menor si consideramos la importancia de la madre y su gestión emocional en la forma en que el bebé aprende a interactuar con el mundo. Existen muchos estudios que  testean la respuesta infantil a las caras inexpresivas, entre otras señales de apego. ¿Por qué parece que no suena ninguna alarma entre los médicos que aplican Botox a mujeres cada vez más jóvenes?

La empatía es una piedra angular en la construcción de nuestras relaciones, vital para construir y mantener interacciones positivas con otras personas.

¿Es la “cara de poker” una manifestación más de la anestesia emocional que marca nuestra cultura? ¿Tiene algo que ver el que sean mujeres las que más utilizan estos recursos?

Una vez más, es imposible en salud descuartizar a la persona porque nada es aislado, todo tiene repercusiones en el nivel físico, mental y social.

Fuente: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2013/may/22/botox-silences-womens-faces-empathy

¿Qué es la “adicción al amor”?

Solemos adoptar conductas y actitudes diversas para defendernos de los sentimientos de pena, vacío o culpa. Esto incluye la más variada gama de tendencia a excesos en el consumo de las más diversas sustancias o vínculos a objetos o personas. Se suele entonces hablar en forma muy general de “adicciones”.

Una adicción no solo hace daño sino que rara vez sirve para paliar el dolor; solo cuando se percibe como inmanejable es cuando se piensa en hacer algo al respecto. Un caso bastante especial es el de los “adictos al amor” o “adictos a las relaciones”.

Estas personas gastan su tiempo en convertir a sus objetos de amor en foco absoluto de su atención, de forma muchas veces obsesiva; sus conductas llegan a empobrecer la vida en otros aspectos  y a reducir su bienestar.

La “adicción al amor” no se da necesariamente solo en relaciones románticas o sexuales. Es posible usar este patrón de comportamiento con amigos, niños, figuras religiosas, gurúes varios o estrellas de cine o TV a las que seguramente nunca se ha visto en persona.

La fantasía de los adictos al amor es que alguien  resolverá sus problemas, proveerá un apoyo incondicional  y cuidará de ellos. Cuando descubren que no es así, surge el resentimiento y se generan todo tipo de conflictos  en los que muchas veces se ven involucradas otras personas. Estas mismas personas, pueden ser exitosas cuando cuidan de sí mismas en los momentos en que están solas; sin embargo, cuando se “enamoran” su capacidad de auto cuidado declina peligrosamente.

Hay múltiples razones para explicar el por qué de este estilo de relación. En algunos casos vemos historias de abandono por parte de las primeras figuras cuidadoras en la primera infancia, se trata de chicos “no queridos” de alguna forma,  con consecuencias dramáticas en la autoestima durante la vida adulta.

El resultado es un miedo al abandono muchas veces acompañado de una respuesta inconsciente que elude la intimidad: confunden intensidad con intimidad. El adicto al amor es un adicto al sentimiento de “estar enamorado” más que a una persona en concreto. Paradójicamente, temen a las distancias cortas y sobre todo al compromiso profundo con un Otro significativo.

Algunos tips para entender como reacciona un “adicto al amor”

1) Se enamoran muy rápidamente

2) Son muy demandantes: exigen contacto permanente

3) Se relacionan con personas con historias afectivas complicadas esperando “lograr que cambien”

4)No dejan que el otro se marche o abandone la relación

5) Si alguien les gusta niegan todas las señales de peligro

6)Son desconfiados cuando no están en una relación y muy confiados cuando inician un vínculo adictivo

7)Temen a la soledad

8)Se convierten en lo que el otro desea, borran sus propios deseos

9) Se sienten incompletos si no están en pareja

10)Tienen alta tolerancia a la frustración dentro de la relación: plantones, maltrato psicológico, abusos varios son  disimulados

11) Prefieren fantasear con alguien que puede no estar disponible antes que ir a por una relación posible

El principio de la superación de la “adicción al amor” pasa por su capacidad de comprender que las consecuencias negativas de su estilo de relación tiene su origen en su propia historia y en su personalidad más que en ” los otros” y que el círculo vicioso de relaciones adictivas puede romperse  con un nuevo punto de vista.

Una de las cuestiones más duras y difíciles es aprender a manejar los duelos y las perdidas, a soportar los sentimientos de pena, tristeza, miedo y enojo  y el aprender a estar solo.

Durante el trabajo terapéutico es común que se produzcan recaídas pero una relación de confianza en el proyecto terapéutico y en la propia capacidad de hacer consciente las raíces del problema aseguran el camino hacia relaciones personales más saludables.-

Ciberadicción ¿existe?

La primera década del Siglo XXI termina con la inquietante presencia de un nuevo enfoque en la comunicación: la CMO (Comunicación Mediada por Ordenadores).

Desde la visión de Mc Luhan de la aldea global (1989) hasta el uso de redes sociales a través de móbiles que ha crecido un 274% en menos de dos años, el cambio ha sido vertiginoso, las categorías de tiempo y espacio tal y como se entendían hace 20 años están totalmente abolidas, un nuevo criterio de realidad ha llegado para quedarse.

Otro “tema estrella”  de la sociedad actual han sido las drogas: su uso y abuso y los discursos socio políticos, éticos, sociales y psicológicos que ha generado.
Finalmente,  en la ciber sociedad confluyen el concepto de adicción y el de Internet (medio masivo de comunicación).

La”Internet Addiction Disorder” es el termino propuesto por Ivan Goldberg para referirse al uso compulsivo de Internet(1995) en plan casi lúdico . Hace ya quince años que este tema ronda la clínica si bien, como en otros casos, está o poco o nada descripta.

Según Giddens  :”Una vez que la reflexividad institucional llegue a empapar virtualmente todas las partes de la vida social de cada día, casi cada modelo, patrón o hábito puede convertirse en una adicción”.
Desde Internet las personas se conectan,  desarrollan una especial forma de identidad, conocen personas, pasan más tiempo “del debido” frente a la pantalla o mejor diríamos “en” la pantalla. Es esa característica de “inmersión” la que marca el punto de la posible adicción.

Los síntomas de los que se habla habitualmente hacen pie en la abstinencia del uso  similar a la abstinencia en las toxicomanias más que en el uso mismo.

Si frente a la imposibilidad de conectarse surge la irritabilidad junto a una preocupación permanente por volver a estar en el ciberespacio, puede que estemos frente a un uso abusivo.
Una verdadera “furia narcicista” se deja caer en los relatos de las historias de personas “enganchadas a la red” que comentan sus problemas porque un perfil se ha borrado, un relación online ha terminado o simplemente se ha roto su ordenador.

El Dr. Philippe Jeammet se refiere al narcicismo en la época actual marcando una diferencia : “Hoy en día  la ausencia de límites, la evolución muy rápida del sistema de valores y sobre todo el derrumbe de las prohibiciones han sido reemplazados por una exigencia de rendimiento”…

Solo hay que fijarse en el éxito de los blogs de  desarrollo personal, la tendencia a los “logros extraordinarios”  como medición del éxito:

¿Cuantos amigos tienes en facebook? ¿Cuantos seguidores en twitter?

Es raro que el usuario compulsivo consulte por sí mismo, generalmente es un tercero el que pide ayuda por él: es la esposa abandonada a manos de un chat nocturno, el padre preocupado por los gastos indebidos o las bajas notas o un amigo que nota cambios en los hábitos.

El” implicado” generalmente niega la cuestión, no detecta que su relación con la pantalla está alterando otras áreas de su vida: familia, amigos, trabajo, economía .
En un ciclo clásico adictivo se suele notar:
1) estado depresivo inicial
2)consumo con placer y aumento de la autoestima
3)sensación de control omnipotente
4) bajada frustrante a la realidad
5) mayor frustración y sentimientos de culpa
6) estado depresivo….y nuevo ciclo

Ese ciclo comenzó a observarse en sujetos “atrapados en la red” y en plan irónico se llegó a decir: “Usted es un adicto si chequea su mail a las 3 de la mañana camino al baño”….una ironía acertada.

En el ciclo del uso abusivo a internet  encontramos:

1- Estado depresivo, frustración

No se detecta tan claramente el estado depresivo inicial. Este punto ha generado controversias en cuanto a si debe considerarse o no una patología. Otro tema relacionado tendría que ver con la personalidad más habitual  que puede ser distinta a la de otras adicciones

2- Consumo con placer y aumento de la autoestima.

Internet se transforma en placentero básicamente por la facilidad de su uso y la disponibilidad inmediata de los contenidos: todas las respuestas están a “un tiro de buscador”, se transforma en un cortar y pegar, la pulsión de conocimiento es satisfecha sin que ninguna frustración la agobie.
La autoestima se eleva en aquellas personas predispuestas que encuentran en esa vida alternativa una sensación de intimidad y disponibilidad inagotable, parece que “ser uno mismo” en una sociedad que borra las individualidades adquiere un nuevo valor.

Turkle (1995) lo compara con el teatro, donde hay posibilidades de expresión mayores que en la vida real.

¿Existe un aspecto lúdico, un “como sí” en el ciberespacio?

3- Sensación de control omnipotente

Este es un elemento clave para entender la diferencia con las adicciones a sustancias. Las posibilidades de juego con las identidades refuerza la sensación de “control de la realidad” pero nunca a la manera de -por ejemplo- un adicto al juego .

4- Disminución y posterior desaparición del efecto eufórico

La desconexión genera una sensación de vacío pero como señala Turkle (1995), la alternativa es visualizar la vida en la pantalla como posible alimento de la vida real para lograr quebrar ese círculo y transformarla en
un elemento  con  sentido.

En todo caso, consideramos que en este tema no se puede hablar de “adicción a Internet” a secas, sino que es necesario aclarar en cada momento “adicción a QUE Internet” estamos analizando.

En Internet buscamos información, navegamos por placer, es herramienta de intercambio académico, es el propio objeto de investigación, es un chat, es un mail, es juegos, música, videos y es también páginas de casino online o páginas de sexo virtual.

Es claro que no es lo mismo pasarse cinco horas diarias actualizando el muro de Facebook o jugando a Farmville o en páginas de pornografía que estar conectado mientras trabajo como una necesidad de la empresa; no es lo mismo el chatear hasta la madrugada del adolescente que el del que forma parte de una lista o de un foro profesional o chatea simplemente.
La inflexión está marcada una vez más por la estructura que crean las series complementarias:
Historia previa
Estructura sintomática
Momento de aparición del síntoma
Otras adicciones

Algunas adicciones parecen mas enfocadas al juego mientras que otras se centran en las relaciones sociales o son extensiones de un workholism o adicción al trabajo.
En este sentido es mejor hablar de adicción a pantallas que de adicción a Internet.

Hemos notado que el aspecto de la “interacción” es central, el propio medio ofrece alternativas, escribir este post por ejemplo puede ser una forma de fomentar la autoestima, una forma de comunicar y ser alguien para Otro o puede ser una catarsis o una forma de sistematizar un discurso delirante.

Pero la satisfacción de “ser escuchado” está ahí y por eso cuando hablamos de adicción no decimos nada sino describimos la forma, el “como” estamos enganchados.

Finalmente:

La inflación de la autoestima se deteriora con el tiempo en las adicciones comunes, ¿Y en esta? Internet crea una nueva dimensión adictiva en la medida en que el instrumento es diferente y la expresión diversa, lo que no cambia es la dimensión fantasmática y en este sentido “nada se crea todo se transforma”

Bibliografia:

Balaguer, Roberto (2001) “¿Agora electrónica o Times Square? Una revisión de consideraciones sociales sobre Internet”. TEXTOS de la Cibersociedad, 1, en http://cibersociedad.rediris.es.

Giddens, Anthony, (1999) “Un mundo desbocado”, Madrid: Ediciones Santillana

Jeammet, Phillipe: respuestas a 100 preguntas sobre la adolescencia. Ed Bullent 2005

Mc Luhan, M y B.R. Powers ( 1989) “La Aldea Global” , Barcelona : Ed Gedisa, 1996.

Turkle, S. (1995) “La vida en pantalla, la identidad en la era de Internet” Barcelona : Paidós 1997.

DSM-5 : Fuego cruzado

“No hay evidencia científica de que los diagnósticos psiquiátricos como “esquizofrenia” o “trastorno bipolar” sean válidos y útiles” acuerdan los órganos de gobierno representativos de la Psicología Clínica en el Reino Unido.

En un movimiento revolucionario que ha dado pie a una furiosa respuesta de los psiquiatras, La división de psicología clínica(DCP) de la  British Psychological Society ha declarado que en tanto no existen evidencias que lo sostengan, es tiempo de un “cambio de paradigma” en relación a la forma en que la cuestión de la salud mental es entendida.

El documento plantea dudas acerca del modelo biomédico predominante en psiquiatría- la idea de que la gente sufre enfermedades mentales que deben ser tratadas por médicos con psicofármacos-. La DCP ha declarado que su decisión de manifestarse refleja la preocupación acerca del desarrollo, el impacto personal y los supuestos básicos de los sistemas de diagnóstico usados por la psiquiatría.

La Dra. Lucy Johnstone, psicóloga clínica, que participó  en la redacción del documento de la DCP, sostiene que es poco útil ver a la enfermedad mental solo como “enfermedad de causa biológica”. “Por el contrario, hay una aplastante evidencia de que las crisis en el ámbito de la salud mental personal son el resultado de una compleja mezcla de circunstancias psicológicas y sociales – duelos, pérdidas, pobreza, discriminación, traumas y abusos”-dice Johnstone.

El desafiante manifiesto de la DCP  se ha pautado para ser lanzado justo antes que el DSM5, la 5º edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, publicado por la American Psychiatric Association

El manual ha sido atacado por expandir el rango de síntomas considerados “desórdenes mentales”. Por ejemplo: la 5º edición del manual, la primera en dos décadas, clasificará las manifestaciones de pena, las rabietas y la preocupación por la salud física como síntomas de un trastorno depresivo mayor, un trastorno disruptivo de la personalidad o un trastorno sómatico, respectivamente.

Por otra parte, algunas de las omisiones del Manual son tan controversiales como las inclusiones. El término ” Síndrome de Asperger” no aparece en el nuevo manual y en su lugar los síntomas se agruparan en un nuevo “trastorno del espectro autista”.

El DSM es usado en muchos países de diversas formas. El Reino Unido usa un manual alternativo, el International Classification of diseases (ICD) publicado por La Organización Mundial de la Salud, pero el DSM es todavía muy influyente (y controvertido).

El escritor y psicólogo Oliver James, aplaudió la decisión de la DCP de declarase en contra de la psiquiatrización de la salud mental y remarcó la necesidad de abandonar el modelo biomédico de los trastornos mnetales para avanzar hacia un modelo que tome en cuenta los factores sociales y personales. ” Necesitamos cambios radicales en la forma en que la sociedad se organiza para dar a los padres la mejor alternativa de entender y satisfacer las necesidades de sus hijos y de prevención de dificultades en la vida adulta”.

Pero el Profesor Simon Wessely miembro de Royal College of Psychiatrist y catedrático de Psicología Médica en el King´s  College de London, ha dicho que es un error creer que la psiquiatría solo se preocupa de las causas biológicas de las enfermedades mentales y defendió la necesidad de crear sistemas de clasificación en psiquiatría. “Un sistema de clasificación es como un mapa”-explicó Wessely- “y como cualquier mapa es provisorio y dispuesto a ser cambiado cuando cambie el panorama”.-

Fuente: http://www.guardian.co.uk/society/2013/may/12/psychiatrists-under-fire-mental-health

 

 

Herramientas multimedia y bipolaridad

 

¿Qué es el trastorno bipolar?

El trastorno bipolar, también conocido como depresión maníaca, causa cambios de humor severos que suelen durar varias semanas o meses y pueden ser los siguientes:
  • Bajo estado de ánimo, depresión intensa y desesperación.
  • Sentimientos anormalmente elevados de alegría, exceso de actividad y la pérdida de las inhibiciones.
  • Un “estado mixto”: estado de ánimo deprimido con la inquietud y el exceso de actividad de un episodio maníaco.

Las causas exactas se desconocen, pero se cree que :

  •  Los genes parecen ser importantes, si usted tiene un familiar. con trastorno bipolar su probabilidad de desarrollarlo es mayor.
  • Es posible que haya un trastorno en el metabolismo de los neurotransmisores que controlan el estado de ánimo.
  • El estrés puede provocar cambios de humor.

Fuente: Colegio Real de Psiquiatras de Reino Unido

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Michael tiene 29 años y vive en Cheshire, Inglaterra. Fue diagnosticado con trastorno bipolar después de experimentar el punto más álgido de estos episodios de cambios abruptos en el estado de ánimo mientras viajaba después de terminar la universidad.

Ha estado ingresado en un hospital con  sesiones semanales de terapia por un año, para manejar el impacto que sus estados de ánimo tienen en su vida.

Un estudio sobre terapia online realizado en la Universidad de Lancaster podría tener la clave para evitar una recaída.

Como adolescente, Michael tenía cambios tan bruscos en su estado de ánimo que su médico pensó que tenía un trastorno de hiperactividad.

Pero no fue hasta 2007 que pudo poner un nombre a los períodos de manía que caracterizan su tipo de trastorno bipolar.

Entender sus estados de ánimo y tratar de controlar aquello que los provocan son retos constantes para él y al mismo tiempo, ser bipolar es claramente parte de su personalidad.

“Soy una persona muy productiva. Me tengo que mantener ocupado y estimulado. La gente dice que a veces soy como una máquina”.

Desde los 16 años, Michael ha tenido entre 30 y 40 trabajos. Actualmente combina tres ocupaciones de media jornada, además de escribir poesía y ser tutor de inglés durante su tiempo libre.

Puede pasar varias semanas decaído, pero por lo general son los momentos álgidos los que dominan.

Michael asegura que tener acceso a una fuente de ayuda psicológica en línea, que ha sido desarrollado por un equipo de investigadores del Spectrum Center  para la Investigación de Salud Mental en Lancaster, es muy valioso debido a que pudo adaptarla a sus propias necesidades. El profesor Steven Jones, jefe del estudio, explica que esta terapia ofrece una alternativa a los tratamientos tradicionales cara a cara, a los que pocas personas bipolares tienen acceso.

El especialista señala que una prueba controlada de 100 personas con bipolaridad -la mitad de ellos usó la herramienta interactiva- arrojó resultados prometedores.

“Les damos información sobre el trastorno y las estrategias para mejorar el ánimo, después revisamos sus experiencias de recuperación y cómo siguen con sus vidas”.

Jones agrega que hubo “un aumento significativo en la recuperación de los pacientes. También se sintieron más positivos y optimistas”

Para el especialista, parte del problema de las personas que sufren de trastorno bipolar se debe a la demora en el diagnóstico y a la falta de información sobre la naturaleza de la enfermedad.

“En la mayoría de los casos todavía toma más de diez años el diagnóstico”, añade Jones.

“Algunos médicos sólo le dicen a los pacientes qué hacer, sin dar ninguna explicación racional. Como resultado, las personas son poco entusiastas con el tratamiento y éste parece no funcionar porque los afectados no saben de qué forma es beneficioso”.

Al dar más información a los pacientes, ellos ganan más autonomía y pueden aprender a manejar sus propios síntomas. Ofrecerlo en internet lo vuelve más accesible.

Michael le ha dado a su familia y novio acceso a la página en línea para que puedan apoyarlo, algo que -según él- ha sido beneficioso para todos.

Él asegura que poder controlar su trastorno bipolar ha requerido cambios sencillos en su vida. “Si necesito comer, sencillamente voy y lo hago. Si quiero hacer una pausa en el trabajo, lo hago”.”Cuando se trata de salud mental, no puedes regular las emociones”. Michael también trata de mantener una rutina y un buen equilibrio entre trabajo y tiempo libre.

El Centro Spectrum está realizando otro estudio sobre cómo ayudar a los padres con trastorno bipolar.

“Si vives un trastorno caracterizado por la inestabilidad, entonces la paternidad representa un reto mucho mayor que para el resto de las personas”, explica Jones.

Con la creación de una herramienta multimedia para aumentar la confianza en padres con este trastorno, el objetivo es fomentar una crianza más estable de los hijos.

Si se estabiliza el estado de ánimo de los padres, los hijos son menos propensos a desarrollar síntomas bipolares que, según algunas evidencias, es posible en familias.”

Fuente:http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/05/130506_salud_bipolar_terapia_internet_gtg.shtml

 

Erotizar la vejez

Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella.Entonces él la miró, y la vió desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana.Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella se la devolvía muerta de risa.- Gabriel García Marquez(El amor en los tiempos del cólera)

El erotismo en la vejez es un tema tabú desde el punto de vista psicológico, cultural, histórico y médico.- Biomedicalizar la vida en su última etapa coloca  a la vejez bajo el exclusivo dominio de la medicina, en su versión  ”vejez= carencia=dependencia=enfermedad”, anulando el DESEO  a partir de ciertas edades.

Y que no se hable de ello o se hable poco, no quiere decir que no exista; como bien lo sabe cualquier profesional, médico, enfermero, psicólogo, fisioterapeuta que trabaje con personas mayores de ambos sexos, con mayor o menor nivel de salud.

Actualmente, la ecuación : silencio-erotismo-vejez se presenta como un retiro natural y fuera de discusión. Debemos aclarar que estamos separando sexualidad y genitalidad de erotismo, tal como lo marcaba Freud. Una cosa es la genitalidad y otra cosa el erotismo, el placer a través del cuerpo, el propio y el del otro.

A veces el tema aparece marcado por el chiste (y su relación con el inconsciente) el del ” viejo verde” que surge como una vuelta de lo reprimido. La des-erotización de la vejez producen la transformación del goce sensual en ternura y cariño, no menos útiles pero sin ..más allá de…

Esta estereotipada representación de la ancianidad, con fuertes efectos en la percepción de la calidad de vida, coexiste con otra que se centra a través de producciones artísticas, literarias y terapéuticas en la creación de espacios para mayores, construidos desde el discurso del envejecimiento activo. El hombre nace sexuado y erotizado y muere de la misma forma: elije un objeto de amor (homo u heteresoxual) y lo mantiene o no..pero no lo pierde.

¿Como se sentirá una mujer lesbiana que llega a la menopausia y no puede comentar a su medico de cabecera que realiza el PAP de rutina, detalles de su vida personal, para completar sus preguntas sobre , hijos, lactancia, abortos….etc.?.

¿Que piensa un hombre que desea el calor del cuerpo femenino, aún en la frialdad del trato de la enfermera de turno? Se han realizados interesantes experiencias al respecto, destinadas a cruzar variables como : depresión, conductas compulsivas, trastornos alimentarios, déficits cognitivos y mantenimiento de actividades básicas, sensación de confort y creatividad, en mayores ingresados o no en residencias…

Los mitos y prejuicios vigentes , no solo en relación a los nuevos enfoques sobre la erótica de la vejez, la vertiente abierta por las minorías gays y lesbianas y las interdicciones sexuales que suele imponer el geriátrico como espacio biomedicalizado, se encuentran en vías de revisión y tarde o temprano  habrá que romper el silencio y la incomprensión que rodea a estos temas tanto en los profesionales, como en las familias o en los mismos interesados.-

Bibliografía: Iacub Ricardo: Erótica y vejez

Salvarezza, L: El fantasma dela vejez

Lyotard,JF: la condición posmoderna

Long, I : Human sexuality and aging

Kehoe, M: Lesbians over 65: a triple invisible minority(Journal of Homosexuality)

Counseling VS. life coaching

La relación entre el “counselor” y el “life coach” es de “parentesco” en tanto se puede pensar como de miembros de la misma “familia”  :”profesionales de la ayuda”y por eso los ajenos al entorno– los potenciales clientes los relacionan (guste o no).

No obstante, tal y como pasa en las familias, aunque entienden que “el otro” exista, en general hay una tendencia a la competición.

Muchos profesionales del counseling y life coaches aceptan que  coexisten y que los clientes se beneficiaran de ambos servicios si son prestados por profesionales bien entrenados. Aceptan también que los coachs debieran estar certificados a través de un proceso formal que suponga un nivel alto de estudio y experiencia. Y, también se acepta que el life coach  debiera derivar a su cliente a un psicoterapeuta o un counselor si descubre un problema psicológico significativo.

Pero, la discusión se generaliza cuando se pregunta que es un coach, que es un counselor  y que ofrecen ambas profesiones.

Los defensores del coaching dicen que trabajan ayudando a los clientes a lograr sus objetivos y crear nuevas áreas de desarrollo en su vida, según ellos los counselors  gastan demasiado tiempo explorando el pasado, buscando soluciones para preocupaciones emocionales y tratando de encontrar el diagnóstico que requiere el sistema de salud.

Los coaches sugieren que las relaciones que ellos establecen con los clientes son más de tu a tú, naturales y en un entorno menos estructurado que la relación “doctor-paciente”.

Lynn Mitchell, una ejecutiva de negocios y management consultant durante 20 años, está estudiando un Master en Counseling en Chicago pero quiere ser life coach. Ella compara al coaching con los servicios que proveen los personal trainers, los nutricionistas o los fisioterapeutas, que ayudan a personas con problemas  de salud. “Hay mucha gente tratando de enfrentar situaciones de crisis en su vida, ansiedades y desafíos personales” dice Mitchell- miembro de la American Counseling Association (ACA): “el coaching puede ayudar y es algo positivo y preventivo, el bienestar es una tendencia y el coaching es parte de ella.”

No todos los counselors marcan esa distancia; si bien se dan por enterados de que un coach bien entrenado puede ser útil, muchos counselors creen que los coachs están simplemente utilizando teorías y técnicas que los counselors han aprendido como algo inicial y obvio-

“Podemos hacer cualquier cosa que haga un coach, es parte de nuestro entrenamiento y de la forma en que trabajamos con los clientes” dice Sue Pressman presidente de la National Employment Counseling Association. “Hay algunos coaches que están bien entrenados. Estoy segura de que son efectivos, pero eso no significa que los counselors no lo seamos o que no podemos ofrecer esos servicios”.

Pressman cree que los counselors necesitan “vender” mejor los servicios para los que están cualificados y que les permite ayudar a sus clientes en la misma línea que los coach. “Los buenos coachs debieran salir y aclarar que no son counselors y derivar a los clientes a los servicios apropiados”-dice- “Y también es justo que los buenos counselors se atrevan a decir que hacen coaching.”

Larry Pfaff, profesor asociado de la Spring Arbor University (Mich-USA) ha sido psicólogo counselor en practica privada durante 20 años; basado en los estudios que realizó en el Michigan Board of Couseling sobre diferentes websites de coaching (entrenamiento y servicios) concluye que muchos coaches no están adecuadamente entrenados y terminan ejerciendo intrusismo sin licencia.

“Hay algunos buenos programas ahí fuera y algunos coaches cubren necesidades importantes” -dice- “Pero también hay muchos programas que no requieren más que algunas semanas de entrenamiento”. Pfaff agrega que es bastante escéptico acerca del éxito que proclaman algunos life coachs”. “Creo que se trata en muchos casos de un efecto placebo” -agrega-”los clientes pagan dinero, mucho dinero! a  los coaches y por eso piensan que deben sentirse mejor”

A pesar de las diferencias de opiniones, la mayoría de los profesionales contactados por Counseling Today acuerdan en un punto: un futuro en el que los life coaches y los counselors puedan aprender a coexistir y colaborar sería lo mejor.

¿Qué es el coaching?

La International Coach Federation (ICF), que se autoproclama la más grande acreditadora de coaching en el mundo, define al coaching como ” Una sociedad con el cliente en un proceso provocador y creativo que les inspire para maximizar su potencial profesional y personal.” Los coaches escuchan, observan y adecuan su abordaje a las necesidades del cliente, porque creen que es naturalmente creativo y dueño de recursos.

” El coaching se centra en el presente y el futuro” dice Paula Padget, una consultora de la Eastern University´s Counseling and Psychology Department en St. Davis, (Pa) y counselor y coach en practica privada durante 10 años. Explica que los coaches trabajan generalmente en cuatro áreas con sus clientes:

  • definiendo metas
  • formulando un plan que utilice las competencias del cliente
  • sosteniendo el interés del cliente por su progreso
  • proveyendo estructura y empuje

“A través del coaching, los clientes pueden aprender vías saludables y útiles de avanzar en la vida”, dice.-

¿Cual es la diferencia?

Ambos, counselors y coaches ven similitudes en ambos campos pero también marcan agudas diferencias. “Hay un espectro de necesidades”-dice Mitchell-”Generalmente, el counselor se focaliza en mover a la gente desde un estado disfuncional a uno funcional. Pero hay gente que funciona muy bien en general, aunque no este explotando su máximo potencial y en este caso el coaching provee una alternativa”,

Muchos counselors contactados por Counseling Today” para este artículo, dicen que ven alguna similitud entre el coaching y la teoría del counseling. Pero otros counselors como Summers, están preocupados por la perspectiva de que el coaching vaya más allá de sus posibilidades reales. “Creo que un buen coach debe empezar por declarar que el coaching es limitado y que cuestiones más serias y complejas pueden necesitar terapia”.

Otra diferencia? Se dice que lograr progresos es lento y penoso en el counseling y rápido y usualmente divertido en coaching. Una vez más parece que esto tendría que ver con el motivo de consulta: los que acuden a un coach no suelen  percibir los aspectos disfuncionales de su vida, por su lado, los coachs suelen trazar una linea que simplifica la cuestión “Si estas enfermo, busca un counselor si quieres prevenir y maximizar tu salud emocional busca un coach.”

Michael Walsh, miembro de la ACA sostiene que los límites podrían no estar tan claros. “Como muchas cosas en la vida, las cosas no son tan simples. Hay etapas del proceso terapéutico en las que los counselors se focalizan en prevención, maximizan la salud emocional y el logro de objetivos” -dice- “La diferencia es que un counselor tiene el conocimiento y el entrenamiento adicional para ayudar al cliente cuando las cosas no van bien”. ” Yo le diría a la gente que primero se asegure que cualquier profesional que consulte esté formado y entrenado y tenga las credenciales y licencias correspondientes que aseguren la calidad de los servicios que brindan”. “Esto es especialmente importante en espacios como los del coaching, escasamente regulados y controlados.” Por otra parte no todos los counselors se centran en tratar aspectos patológicos o “disfuncionales” de la personalidad.

Muchos miembros de la American Counseling Association toman una perspectiva de “wellness” (bienestar) y trabajan en el logro de objetivos y desarrollo de potencial; muchas veces tiene más que ver con la  resistencia a consultar counselors o psicoterapeutas porque aún muchos creen que solo individuos con serios problemas buscan counseling o “terapia”. La gente joven, por ejemplo, tiende más a consultar a un coach.

Pfaff cree que los counselors están ya calificados para el coaching sin entrenamiento adicional: “Un counselor puede usar alguna terapia cognitiva o terapia centrada en soluciones en la línea de Carl Rogers y podría entenderse como coaching. Simplemente es una cuestión de marketing,  se trata de vender mejor la expertise lograda en la formación académica”

Finalmente, desde lo legal  no existe paralelismo en tanto el coaching no es un profesión acreditada en los perfiles profesionales por lo que un counselor puede legalmente llamarse a sí mismo “coach” pero esto no es posible a la inversa.

Jason Newsome, director de servicios clínicos en Family Counseling Connection, en Charleston, W.Va, alerta de que no existen repercusiones de algunos abusos éticos dentro del coaching ni protocolos de prácticas ni garantías de competencia. “Los life coach trabajan sin licencias” -dice-. También cree que el counseling ha permitido que se diluya y mezclen intervenciones y que no ha velado por su propia integridad profesional.

En el pasado la ACA no tomaba en cuenta el tema del coaching, pero su presidente  Collen Logan, dice que ahora es una cuestión a la que prestar atención.

Los coachs defienden que el fenómeno del coaching es una cuestión de mercado y que es el público el que requiere de estos servicios. Sostienen que cualquier coach bien entrenado sabrá manejar los límites y no ofrecer nunca servicios de counseling.

Sin embargo, la preocupación principal expresada por los profesionales counselor consultados para este artículo fue que los coaches han de  ser supervisados y regulados en su práctica para que no se tienten a  cruzar la línea ofreciendo servicios de couseling sin formación ni acreditación.

Fuente :http://ct.counseling.org/2008/12/counseling-vs-life-coaching-2/

Artículo editado y traducido del original en Counseling Today