Psicoterapia en el Trastorno límite de la personalidad

“Un grupo de centros catalanes está aplicando con éxito una nueva psicoterapia frente al Transtorno Límite de Personalidad (TLP), con la que se ha demostrado que los pacientes reducen su tendencia a la depresión y a la ansiedad y se rebaja el número de suicidios.

Los pacientes que sufren TLP presentan un grado significativo de inestabilidad emocional y un concepto difuso de sí mismos, con poco control de sus afectos y sus impulsos, lo que se puede traducir en comportamientos autodestructivos o suicidas (entre un 8% y un 10% de los enfermos intentan quitarse la vida).

El TLP afecta entre el 1% y el 2% de la población y está ganando importancia como patología psiquiátrica. “Por el estilo de vida actual y por la falta de algunas estructuras de contención de antes, como la religión, los pacientes buscan satisfacción inmediata ya desde muy pequeños y mantienen esa actitud infantiloide en la adolescencia”, ha explicado este jueves en rueda de prensa el presidente de la Fundació Orienta, Alfons Icard.

Esta fundación, junto con la entidad CPB-Serveis de Salut Mental y el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), forman el GRUP-TLP Barcelona, la primera asociación que ha aplicado en España la Psicoterapia Focalizada en la Transferencia (PFT), una técnica pionera para tratar las TLP.

Importada de EE.UU., donde ya está generalizada, la PFT orienta la psicoterapia a hacer consciente al paciente de su impulsividad y su actitud agresiva, que es incapaz de reconocer.

“A diferencia de la psicoterapia tradicional, que va atacando los síntomas conforme van saliendo sin un enfoque integral, con el PFT estudiamos la estructura de la personalidad del paciente”, ha destacado hoy la psiquiatra del Instituto de Desordenes de Personalidad de Nueva York Pamela Foelsch, que supervisa desde EE.UU. el trabajo del GRUP-TLP.

Según la experta estadounidense, con el PFT “se integra el problema interno del paciente con su vida externa, para que vea los efectos que tiene su comportamiento en su vida diaria”.

Tradicionalmente, el Transtorno Límite de Personalidad se empezaba a tratar en la edad adulta, pero recientemente se comienza a diagnosticar al principio de la adolescencia, que es cuando se forma la personalidad y, por tanto, el mejor momento para actuar y prevenir daños mayores.

Para el psiquiatra Marc Ferrer, coordinador del programa TLP del Hospital del Vall d’Hebron de Barcelona, los síntomas que pueden conducir a transtornos graves de la personalidad ya se pueden detectar a los 12 años.

“Actuar a esa edad evita tener que adoptar a posteriori tratamientos farmacológicos en pacientes que, por falta de prevención, han desarrollado patologías más severas”, ha subrayado Ferrer.

Agresividad, problemas en las relaciones personales en la escuela y en la familia, dificultades de aprendizaje y constantes expresiones de querer tenerlo todo son algunos de los indicadores de niños con riesgo de sufrir TLP a partir de los 12 años, cuando se empieza a construir la personalidad.

La psicoterapia, que es la aproximación a la enfermedad a través de la palabra, ha sido la técnica históricamente más utilizada y la más efectiva contra el TLP, aunque algunos pacientes desarrollan patologías asociadas que requieren también de fármacos.

Sin embargo, según los expertos, ninguna técnica psicoterapéutica convencional ha dado los resultados de la PFT, ya que los pacientes no sólo dominan mejor su impulsividad y agresividad, sino que se sienten más cómodos con las sesiones, ya que la tasa de abandono del tratamiento es menor que en los sistemas tradicionales.

Un tratamiento completo de PFT puede durar dos años, con unas 20 horas semanales de trabajo durante unos 6 meses en hospitales de día y una segunda fase con visitas semanales a centros de salud mental.

En España, este nuevo tratamiento sólo se aplica en Barcelona, concretamente en cuatro hospitales de día, una clínica y seis centros de salud mental del área metropolitana de la Ciudad Condal, pero ya hay grupos de Sevilla y el País Vasco que están interesados en importar la técnica. “

Fuente : http://www.lavanguardia.com/salud/20120517/54294557515/tecnica-pionera-espana-reduce-efectos-trastorno-personalidad.html#.T7onyKVziuA.twitter

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Esta nota en La Vanguardia  se refiere a una  modalidad de terapia de orientación psicodinámica para los pacientes con TLP centrado  en el análisis de las relaciónes de objeto primarias y los mecanismos de defensa que se ponen en juego en el “aquí y ahora” de la relación (transferencial) con el terapeuta.

En las terapias de orientación psicodinámica el encuadre de la terapia es importante en tanto reactiva situaciones conflictivas no resueltas.

Considerar como “novedad” a esta técnica de psicoterapia es simplificar en exceso la cuestión, en tanto la psicoterapia psicoanálitica tiene más de 100 años de evolución y en concreto la PFT (psicoterapia focalizada en la Transferencia) se basa en los trabajos de Otto Kernberg de los años 60, es decir que tiene + de 50 años. A diferencia de las psicoterapias cognitivo-conductuales, el rol del psicoterapeuta es central y se interpretan los síntomas siempre dentro de  la relación paciente-terapeuta, por otra parte tampoco se señalan procedimientos, ni focos, ni progresiones ordenadas de las sesiones. La diferencia con el psicoanálisis tradicional es que el rol del terapeuta es muy activo en tanto ayuda al paciente a percibir como piensan los otros y conseguir vínculos más seguros.

Los cambios no solo son conductuales sino estructurales a través de integrar las primitivas relaciones objetales y cuando sucede:

1) es posible establecer relaciones más flexibles y maduras

2) aumentar la solidez de la personalidad

Se habla de “experiencia emocional correctiva”.

En todo caso celebramos la revisión de la validez de la psicoterapia como alternativa terapéutica en general y de la psicoterapia centrada en la subjetividad del paciente en particular para el tratamiento de esta patología.-

 

¿Are you mom enough?

Jamie Lynne Grumet protagoniza una polémica portada en  TIME al ser fotografiada por Martin Schoeller con su hijo de tres años;  es una madre de Los Angeles que defiende la teoria del apego (attachment parenting) versión William Sears.  La “crianza con apego” ha ganado adaptos en los últimos 20 años desde la publicación de “The baby book” por el Dr. Sears y su esposa Martha, padres de 8 hijos que entre otras recomendaciones  abogan por  la lactancia natural exclusiva, por demanda y extendida en el tiempo (hasta lo 6/7/8 años o lo que haga falta), el co-lecho y el “baby wearing” en el que el niño esta físicamente atado a sus padres por un cabestrillo.

La teoria del apego fué desarrollada por John M Bolwby en los años 50 mientras trabajaba para la OMS; en 1951 publica ” Cuidado maternal y salud mental” desarrollando su teoría acerca  de la necesidad del bebé de establecer un fuerte vínculo en los primeros seis meses de vida como condición para desarrollar una personalidad segura a partir de las figuras de apego.

El trabajo de Bowly  observando a menores con problemas de conducta, incorporó las investigaciones de Konrad Lorenz sobre el apego y la impronta más allá de la provisión de alimento.

Y es aquí en donde se produce el gran salto cualitativo entre la teoría de Sears y la teoría del apego clásica.

Lo importante, dice Bowly,  es el VINCULO que se establece a partir de una relación basada en actitudes y cercanías, es un proceso que  se desarrolla desde el nacimiento y pasa por distintas fases, culminando hacia los 3 años.

Los primeros seis meses son muy importantes en tanto las primeras experiencias permiten al bebé decodificar qué funciona y qué no en  ese mundo de señales y comunicación que empieza a formarse a través de la primera figura de apego : la madre. Por eso la alimentación por demanda (darle el pecho siempre que llora) o el co-lecho  o  el tenerlo siempre en brazos son actitudes que suponen un fondo de violencia simbólica ¿Por qué?

Pues porque  cada vez que el niño llora no siempre es porque tiene hambre y porque la leche materna no es la panacea universal, puede tener sed, sueño, calor, frio, estar mojado o simplemente aburrido y además llora porque no sabe decir “ESTOY HARTO!”.

Porque cada vez que llora por la noches no lo hace para molestar sino porque se siente inseguro en su cuna, o porque tiene miedo a la oscuridad y necesita la voz materna para calmarse o el movimiento de mecer la cuna, no el co-lecho como única solución o su contrario también sostenido por algunos pediatras: dejarlo llorar en soledad.

Y porque la cercanía física se transforma en asfixiante cuando impide al niño usar el espacio de acuerdo a sus necesidades.

¿Qué si es importante la lactancia materna? claro que sí, pero no garantiza la calidad del apego. Una madre puede dar de mamar a su bebé por demanda 8 veces al día hasta los 3 años y mientras tanto hablar por teléfono o buscar imágenes en Pinterest, o puede darle de mamar hasta los cuatro o cinco meses y establecer una seguridad afectiva basada en la reciprocidad y en el respeto, depende siempre del vínculo, de la calidad del afecto.

Otro tanto podemos decir del co-lecho. Confundir la dificultad de la madre en romper la relación de simbiosis con su bebé con una conducta de “apego” es un error que solo puede conducir a complicaciones en el desarrollo de la personalidad.

Hace ya más de cincuenta años Arminda Aberastury, psicoanalista argentina,  consideró que la aparición de los dientes (seis meses de edad), la marcha (un año) y el lenguaje (15 a 24 meses)  eran momentos claves en el proceso de separación-individuación del niño y probó a través de observaciones y análisis de niños la idoneidad de su teoría.

La idea de mantener la “burbuja simbiótica” madre-hijo, sin padre, sin Otro, sin cultura, sin grupo solo puede conducir a niños, adolescentes y adultos, temorosos del “mundo exterior” y poco confiados en su capacidad de pedir lo que necesitan.

Confundir la realidad con lo simbólico es un grave error como lo es también el someter a los padres a la presión del “¿Lo estoy haciendo bien?” obligándolos a vulnerar su propia intimidad y la de sus hijos.

Una vez más lo importante no es solo el QUE pasa sino y sobre todo el “COMO pasa”, las lecturas literales de estas cuestiones difícilmente conduzcan a relaciones materno filiales más saludables.-

Crisis e incertidumbre

Contra las certezas universales, el psicoanalista francés Eric Laurent reivindica el lugar desacoplado de su práctica en el régimen de discurso dominante en la época, el de la ciencia. Y cuestiona los resultados de las “soluciones” globales al dolor de vivir, aplastado por un optimismo mercantilista que no hace más que generar nuevos inconvenientes y una angustia que a falta de brújulas singulares, se oscurece por medio de fármacos, drogas, soluciones inmediatas, compulsión y placebos como el consumo sin freno y la felicidad obligatoria. Esta es la conversación que sostuvo con Ñ digital en un aparte de su participación en el VIII Congreso Mundial de Psicoanálisis  (AMP) que sesionó la semana pasada en Buenos Aires.

La crisis financiera global, ¿cómo encuentra a los analizantes, sometidos cada vez a efectos más nocivos que se venden como soluciones?

Los encuentra de manera más grave, más angustiados, perdidos. Diría que en los analizantes, el “efecto crisis” provoca una incertidumbre masiva. Esa angustia puede escucharse. Las cosas aparecen ensombrecidas. Existen más depresiones, una notable ausencia de deseo, según cada sujeto. Pero hasta los que están más animados, incluso los hipomaníacos, los que desafían al fetichismo del contexto, también están marcados.

Los síntomas ¿cambian, han cambiado en este año y medio?

Los síntomas son los que aparecen, los que ya aparecen: toxicomanías en general; todo (o casi todo) puede transformarse en algo adictivo; el juego, el sexo, el trabajo, etcétera; y como respuesta, al interior del discurso del amo, una mayor voluntad de vigilar, castigar, prohibir, que provoca en el sujeto, lógicamente, una creciente voluntad de destrucción. ¿Quieren prohibir? Entonces quiero más. Esto es muy común entre los jóvenes. Pero no sólo entre los jóvenes. Pero los jóvenes, de esa manera, demuestran la impotencia del otro, su megalomanía, sus maneras de sobrevivir a la punición. Porque también es evidente la transformación del ideal de juventud: ahora se trata de conseguir una juventud “eterna”.

¿Eso es lo que se llama la “infantilización generalizada”?

Digamos que la desagregación del lazo social es contigua a la caída de las representaciones de la autoridad y a las prohibiciones que implica. A pesar de que Freud dijo que en la cultura existe algo que no anda, un malestar, ahora hay un plus, un “más” que se intenta civilizar sin éxito, y que provoca el retorno de una voluntad de goce nueva, imparable. Y que por esa razón, de estructura, se produce un llamado de más vigilancia y más prohibición.

El sujeto del tardocapitalismo, inerme, desamparado, ¿cómo enfrenta la angustia?

El recurso más difundido hoy día es el uso de alcohol y drogas. Existen antecedentes: la prohibición del alcohol en los Estados Unidos durante un tiempo el siglo pasado. Esa política multiplicó los mercados negros y el consumo. Y lo mismo pasó con las drogas: prohibición, “permisividad”. Después, guerra contra las drogas. Y el efecto resultó el contrario al buscado. ¿Es una política? No lo descartaría. Ahora mismo, el consumo de drogas está globalizado. Y aparecen nuevas sustancias todo el tiempo. Además de mafias y armas a un nivel nunca visto. Y Estados de Derecho en peligro. México, por ejemplo, que está al borde de la catástrofe.

Legalizar el consumo, ¿no sería un principio de solución?

Es relativo. Pero sí cambiar de perspectiva. En la reciente cumbre de Colombia, el presidente de Guatemala dijo sobre este tema que habría que empezar a pensar en otro sistema. Y después lo hizo el presidente colombiano. Porque de atender a la dialéctica estadounidense sobre alcohol y drogas, el efecto es tanto un llamado al goce como a una mayor vigilancia. Pero liberalizar sin control es tan absurdo como soñar que se terminará la producción de sustancias. A mi juicio, no se trata de liberalización o prohibición total sino de adaptación: cómo puede ser regulada cada sustancia, para reducir el daño a los estados, a la gestión policial y a los sujetos. Eso implica un cálculo político. Entre el empuje al goce y la prohibición, el problema no se resolverá por una dialéctica que ya mostró sus resultados. Es necesario inventar instrumentos de orientación, incluso instrumentos legales nuevos para salir de esa falsa oposición, que es la doble cara de la pulsión de muerte.

¿Y qué está sucediendo con los llamados trastornos alimenticios, la anorexia, la bulimia, la obesidad?

Están en la misma serie anterior. Pero aclarando que esos males son propios de países que han “resuelto” el problema de la alimentación. Porque no es lo mismo en las zonas donde la comida casi no existe y lo que está en juego es la supervivencia. Pero en el caso de estar “resuelto”, puede verse que la pulsión oral es imposible de domesticar. Y tenemos también las dos caras: restricción o producción. Del lado femenino, existe una industria de la “belleza” anoréxica. Y del otro, la bulimia: en los Estados Unidos, en el lapso de una generación, se ha multiplicado el número de personas obesas. Y los factores son similares y distintos, y múltiples las determinaciones, como en el caso de las toxicomanías: destrucción del lazo social, ansiedad, demasiada azúcar, demasiada sal, producción de alimentos artificiales, etcétera. Y un dato nuevo: la voluntad de hacer desaparecer el tabaco… está muy bien: limitó el número de los cánceres de pulmón, pero sorpresa, aumentó la cantidad de casos de diabetes. Porque el tabaco era una manera de controlar el peso. Y el peso es un factor central en la diabetes.

Pero ¿no se hicieron estudios previos?

Existen médicos que reconocen que esos efectos -colaterales- no se calcularon. La  diabetes, ahora, es la causa de muerte más común en los países centrales. Esto no se puede resolver con una prohibición: prohibir el azúcar, el tabaco, la sal, las grasas. Esos son sueños… sueños de la razón que producen monstruos. Entre el empuje al goce y la prohibición, se producen impasses…

¿Cómo resolver esos impasses?

Creo que con soluciones “a medida”, para cada uno. Pensar soluciones globales, leyes universales que resuelvan esta situación, normas de salud impuestas por burocracias sanitarias, es otro sueño. Pero encontrar, cada uno, un camino entre estos impasses, eso es posible, de acuerdo a la relación particular que se tenga con el goce. Aclarando que el psicoanálisis no está en todos lados. Y que su dignidad como práctica implica cierto desajuste respecto a las normas de la civilización. El psicoanálisis no produce buenas noticias. No promete la felicidad inmediata. Pero lo más importante es que no es una ciencia. Y el régimen de discurso dominante es la ciencia. El psicoanálisis es una disciplina crítica, que constata los efectos de la ciencia. Es el discurso que comenta los efectos de la ciencia sobre la civilización. Y sobre los sujetos, uno por uno. Pero el modo de certeza del psicoanálisis también es criticado, es odiado, rechazado, porque no puede ser alcanzado fuera de la cura analítica.

¿Criticado, odiado, rechazado?

Efectivamente. Porque para obtener una certeza (singular), hay que pasar por la experiencia analítica. Eso es lo que se rechaza. La ciencia, en cambio, no supone ninguna experiencia singular. Supone la razón, el cálculo y el trabajo. El psicoanálisis ocupa un lugar extraño, como el de un inmigrante. Porque el orden simbólico, tal como se lo conocía, no existe más. Existen sólo las leyes de la ciencia. Pero la ciencia no puede dar cuenta de todo. La teoría de todo no existe. La difusión de la ciencia en este nuevo orden, hace que el sujeto sea enviado a sus angustias fundantes, sin saber cómo orientarse. Y la salida, en esta visible oscuridad, no parece pasar por las buenas intenciones, las religiones privadas o las variaciones new age.-

Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Eric-Laurent-psicoanalisis_0_697730446.html

Miedo : una palabra sobrevalorada

El miedo está sobrevalorado. Parece que es importante no tener miedo, controlar el miedo, saber utilizar el miedo, entender al miedo.

Hay mucha gente que busca en internet las claves para superarlo. Lo que yo me preguntaría es ¿por qué tenemos tanto miedo?, más que ¿a qué le tememos?. Ya sabemos a qué:

a hablar en público

a fracasar

a volar

a la muerte

a los espacios abiertos

a los espacios cerrados

a los animales

a comer en publico

a la soledad

al desamparo

a lo desconocido

a lo diferente

a quedarnos sin trabajo

a que no nos quieran

…suma y sigue

ya habrás leido por ahí que el miedo es una reacción muy primaria que nos permite estar alertas y como tal es útil.

Entonces..¿donde está el problema? Creo que el problema comienza a partir de que las certezas que son una excepción, comenzaron a ser tratadas como la regla. Hace millones de años no era seguro que la comida estuviera allí, ni se podían predecir las tormentas, ni se sabía si aquel llegaba era amigo o enemigo.

A partir de ahí y con el paso de las generaciones y tanta agua bajo el puente nos hemos convertido en seres incapaces de lidiar con la incertidumbre y ese deficit pasa facturas a veces excesivas. Genera ansiedad, nos impide ser creativos, en definitiva nos paraliza. ¿Quién dijo que la seguridad es una valor?

Es por  eso que creo de lo que se trata es de aprender a convivir con el miedo y saber utilizarlo en lugar de desplegar estrategias variopintas para eludirlo.

He leído por ahí que hay quienes ya apuntan los cañones del desprestigio hacia la psicología positiva culpándola de todos los males: si cuando pierdes tu trabajo no debes tener miedo ni deprimirte sino debes pensar SOLO que es una oportunidad de CAMBIO, te sentirás un pringado si por un mes no quieres salir de la cama, que el problema no e sese, el problema es si sigues ahí un año después. Si antes de ir a esa cita con una persona que te gusta pero a la que apenas conoces tiemblas pensando en qué decir, en qué ponerte, adonde ir y coges el telefono para anularla, una voz interna madre de todos los gurúes de autoayuda te hablará de hombres que no escuchan , mujeres que aman demasiado, autoestimas pulverizadas…cuando es posible que solo se trata de que llevas un mal día para una conversación “a ciegas”, ya quedarás mañana .

Estas críticas hablan de que ya tenemos bastante con vivir para encima pensar que todo es posible y que si no lo logramos solo nosotros somos los culpables, la verdad es que en parte les doy la razón.

“El miedo no es tonto” dicen por ahí…y es verdad pero a veces es miope y eso también es verdad.

Lo que quiero decir es que se trata de conocer las propias zonas ciegas esas que no conocemos pero que los otros ven y eso solo se logra ejercitando la observación cuidadosa para no temer a sombras.

Y se trata también de saber que a veces las organizaciones, sobre todo las españolas, utilizian el miedo como un instrumento de gestión y eso sí que paraliza. Los miedos más habituales  son,s egún Pilar Jericó: miedo a no llegar a fin de mes, al cambio, al rechazo, al fracaso y el miedo a perder poder.

MIEDO es una palabra sobrevalorada, a veces no se pronuncia, es tabú. pero ¿qué son las crisis de ansiedad, el distrés y otras yerbas sino miedo, sobrevalorado, exagerado,?

No creo que se trate de buscar no tener miedo sino de usarlo como señal de que ahí hay un obstáculo y de que como en los tiempos de las cavernas una vez más: hay que atacar o huír…

Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.”

Mae West

Ansiedad ¿Cómo reconocerla?

 

¿Qué es?

 La ansiedad forma parte de las herramientas de las que dispone nuestra mente para defenderse de las agresiones externas. Su función  es  generar una respuesta frente a situaciones que preocupan o amenazan.

La idea es forzar la reacción por ataque o huida, impulsarnos a reaccionar para evitar o afrontar riesgos de una manera efectiva.-

pero a veces la ansiedad se transforma en un problema cuando la preocupación constante, el temor a cosas que probablemente nunca ocurriran interfieren en la lectura de lo que nos pasa.

Nos sentimos en un túnel sin salida, impotentes, paralizados y generalmente construimos círculos viciosos cada vez mayores.-

¿Cuáles son los síntomas físicos?

 Taquicardia, sudoración, mareos, nauseas, tensión muscular, problemas gastrointestinales, temblores, suspiros, insomnio tardío, etc.

¿Cuáles son los síntomas psicologicos?

Dificultades para concentrarse, agitación, pensamientos que saltan de uno a otro rápidamente, verborrea, mayor consumo de cigarrillos, alcohol, juego, actividad sexual alterada: eyaculación precoz, falta de deseo o  sexo compulsivo.

La ansiedad puede ser el indicador de un trastorno puntual en medio de una crisis o formar parte de un trastorno más importante : trastorno obsesivo compulsivo, depresión ansiosa,  fobias, trastorno de ansiedad generalizada, trastornos de la tiroides entre otros.

Se trata de comprender que es loq ue pasa, donde está el verdadero foco del problema y evitar que se transforme en algo crónico.

Lo ideal es encontrar el punto medio a la hora de no alimentar miedos irracionales y mantener la función adaptativa intacta.

La ansiedad es considerada la causa de consulta más común en occidente junto con la depresión. Un 25% de la población experimentará en algún momento ansiedad en cualquier nivel.-

La OMS situaba en 450 millones el número de personas afectadas (2001)

Al día de hoy esa cifra se ha duplicado.

En todo caso, es un síntoma que se puede controlar con apoyo psicoterapéutico y eventualmente medicación o técnicas de relajación, como siempre señalamos: se trata de ubicar el síntoma en el momento de la historia personal, buscar el suceso desencadenante y descartar otras patologías que pueden estar afectándonos.-

¿Soy una adicta a las cirugías plásticas?

“No recuerdo como era antes de las cirugías. No recuerdo mi cara antes del cocktail de tratamientos cosmeticos que me han cambiado para siempre. Antes de los rellenos, los laser, el botox y las inyecciones. Nunca me gustó hacerme fotos, así que no hay evidencias que me hagan recordar como era, pero estoy segura que no me parezco en nada a mí misma.

Es difícil resistir este tipo de ofertas. Un pequeño estiramiento aquí, uno más allá…y de repente te miras en el espejo y todo parece haber cambiado de nuevo y la armonía de tu cara se ha alterado. ¿que hacer? ..otro estiramiento claro. Cuanto más haces más sientes que debes hacer más. Es un proceso adictivo.

Estos procesos requieren compromiso. Toman tiempo, energía y lo que los médicos llaman “mantenimiento proactivo”, también significa que se debe saber CUANDO PARAR. Pero ¿cómo reconocer cuando suficiente es suficiente? Sigue leyendo

Ciber ayuno: cuando desconectar es bueno

Es imposible hablar de redes sin hablar de vínculos, de relaciones, de contacto.

Pichón Riviere definía al vínculo como una situación “bi – corporal” y tripersonal, donde el tercero es “ese que me invento” proyectado en el otro, ese que creo que es el otro en la realidad.

¿Y que pasa si esa realidad es virtual?

Podemos anticiparnos a un encuentro con alguien a través de google, averiguar quién es o creer que sabemos quién es, que aspecto tiene, que hace y quienes son sus amigos. “Googlearlo” cambia totalmente la “ecología” de ese vínculo, ya no cabe imaginar como será, solo basta con buscar en “imágenes” de google. Esta nueva forma de vincularse no tiene por qué ser un problema, salvo del derivado del “mundo según Google”…pero ese es otro tema.-

Lo virtual es un vínculo, una forma de organizar una relación tanto  interna como  externa, con personas, información, etc; las redes sociales virtuales:

1) Generan un apego muy rápido

2) Organizan una identidad que parece definirse por la “vida en la pantalla”

3)  Estímulan al protagonismo de lo inmediato: una pantalla y un teclado nos permiten dejar la marca de la propia historia.

Cuando nos relacionamos con un otro virtual se cubre una ausencia, un buscar y buscar (por ej.los adictos a los sites de relaciones que nunca concretan encuentros ) hasta  encontrar en encender y apagar una forma de relación cuyo mayor riesgo es el pretender ser excluyente.

Para algunos esto funciona como el “amigo invisible de la infancia” cuya presencia calmaba y daba seguridad. Para otros, los que tienen “1.000.000 de amigos”,  es una forma de obsesión por el reconocimiento externo como apoyo del yo ideal, son por ejemplo los asiduos a opinar en cuanto foro encuentre, adictos a comentarios, twiteros de la nada.

Hay una  forma de incontinencia mental y de intoxicación “cibernética” : mucha información y poco tiempo para procesarla, además de algunas actitudes interesantes de analizar: por ejemplo dormir con el móvil al lado de la cama para no perderse ni un mensaje ¿?

Desde luego, no se trata de demonizar la “vida digital”  interesante y acorde a  a  nuevas posibilidades vinculares, pero no nos engañemos: no hay nada nuevo bajo el sol, las redes sociales siempre han sido la forma de vínculo más necesaria: ha cambiado la forma pero no el fondo.

El buen uso de las redes sociales sugiere una forma mucho más amplia de percibir el mundo, permite construir posibilidades interesantes y mejorar los vínculos reales. Se trata solo de apre-h-ender y no solo de aprender.-

Smartphones, iPads y todo tipo de recurso de conexión móvil pueden invadir la vida personal y familiar, igual que lo hace ese amigo indiscreto que se cuelga del teléfono 40 minutos para contarnos cosas que solo le importan a él.

Es bueno practicar el ayuno digital, como es bueno mantener los espacios en la vida real.

Habría que pensarlo si cuando salimos a cenar la Blackberry se sienta con nosotros a la mesa, o chequeamos el correo electrónico antes de decir buen día o la laptop duerme con nosotros.

¿Cómo hacerlo? practicando el ciber ayuno ” , con unas sencillas reglas:

1) Ten claro cuál es tu objetivo al des-conectar

2) Controla el tiempo de desconexión , no te plantee metas inalcanzables, con compartir otros espacios y pautar momentos sin aparatos es suficiente. También es posible utilizar los dispositivos en forma compartida, con tu pareja, tus hijos, un amigo.

3) Haz de tu dormitorio un espacio libre de tecnología

4) Una vez superada la fase de “desintoxicación” evita caer en la trampa de ir de una búsqueda a otra de internet, para “recuperar el tiempo perdido”.

5) Mira una sola pantalla por vez!

La clave no es evitar la vida digital sino  interactuar CON la tecnología sin que esta sea el centro de atención y nos impida el placer de descubrir cosas nuevas.

……Como en la vida real..