COVID-19: las mujeres en la línea de fuego

En 2020, la multinacional AXA e IPSOS, la consultora francesa especializada en investigaciónde mercado,,  encuestaron  a 8000 mujeres de diferentes estratos sociales en 8 países: Alemania, Italia, Francia, Nigeria, Tailandia, España, México y Reino Unido. El objetivo era reunir datos sobre el impacto que la crisis socio económica mundial originada por la pandemia  ha tenido, no solo en la seguridad laboral sino, sobre todo,  en su salud mental.

La encuesta arrojó como resultado que el COVID-19 dejó a este colectivo en peor situación económica que al inicio de la pandemia, con menos seguridad financiera, las hizo más dependientes de otros miembros de su familia y las expuso a altos niveles de estrés.- 

“On the frontline: The global economic impact of Covid-19 in women” que así se titula la encuesta, refiere que el 51% de las encuestadas han percibido algún grado de cambio en su salud mental en comparación con períodos previos y más del 40% dijo sentirse aislada y sin posibilidades de recibir ayuda. En general se detectó que sentían mayor inestabilidad emocional y menor  apoyo familiar o social, esto fue más importante en países como España o México con un número muy elevado de contagios.

En el caso de México,  las mujeres dedicaban un promedio de 23 horas semanales al cuidado de los familiares sanos o enfermos contra las 13 horas que ocupaban los hombres.  

La mitad de las encuestadas dijo verse  más desprotegida a la hora de buscar ayuda financiera o nuevos empleos. En el segmento 18-29 años, el 53% se encontraba en búsqueda activa de algún ingreso.

 

Existe una alta probabilidad de que se note un retroceso en los logros de las últimas décadas en términos de equidad de género, si no se actúa rápido  para proveer alternativas orientadas específicamente a la problemática de la mujer. Y esto parece ser válido tanto para una mujer nigeriana como para una francesa o mexicana. La diferencia de matices y contextos no parece estar afectando el conocido vínculo entre género e inequidad-

Es evidente que la emergencia sanitaria mundial ha impactado en la salud mental de la población en general, con resultados aún inciertos, pero las mujeres  han sufrido una mayor carga de actividades en el hogar con más tiempo invertido en el cuidado de hijos o mayores, debiendo equilibrar además las finanzas familiares mientras se adaptaban a nuevas exigencias profesionales, por ejemplo a través del teletrabajo. Y esto en el mejor de los casos.

El informe final de la encuesta refiere un incremento del estrés y la fatiga en casi la mitad de las encuestadas. En países emergentes como México, Tailandia y Nigeria si bien se sienten más inseguras por temas económicos, comparadas con las mujeres de Europa, son más optimistas respecto al futuro. Este dato no deja de ser contradictorio dado que 47 millones de mujeres en todo el mundo caerán en la pobreza debido a que trabajaban en sectores fuertemente golpeados por la crisis como la gastronomía, la restauración o el trabajo doméstico.

Es imprescindible poner en primera línea una agenda mundial con identidad de género para generar espacios de prevención psicosocial centrados en el reconocimiento de la persistencia de la vulnerabilidad femenina más allá de los contextos geopolíticos y de los discursos culturales.

La resiliencia como generadora de salud mental debe guiar los esfuerzos por desarrollar soluciones definitivas para el trabajo femenino no remunerado, la violencia de género y el rol de la religión y la cultura en la perpetuación de las condiciones de inequidad. Pero también para la consolidación del empoderamiento femenino allí donde quizás no haya pobreza y marginalidad aunque sí diversas formas encubiertas de abandono emocional.

La “nueva normalidad” que nos impuso la realidad puede y debería ser una oportunidad de cambio de paradigma para darle relevancia a la salud mental de las mujeres tanto en el espacio privado  como en las políticas públicas.

Uno de los mayores beneficios que nos podría dejar este experimento social debiera ser una mayor inversión en programas  de protección psicosocial con perspectiva de género.  Otro, no menor, ha de ser una mejor comprensión de las profundas raíces psicológicas que tienen los roles de género y una mayor disposición a cambiarlos más allá de lugares comunes y medidas que cambian algo para que todo siga igual

 

Resultado de imagen de pandemia puede haber afectado la salud mental.

 

Fuentes:

https://www.weforum.org/agenda/2021/02/gender-equality-covid-19-pandemic-women-rights/

https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2020/08/17/como-afecta-la-pandemia-por-covid-19-a-la-salud-mental/

https://www.axa.com/en/press/publications/The-global-economic-impact-of-Covid-19-on-women

 

Cuando perder peso significa ganar una adicción al alcohol

Cerca del 40% de la población mundial sufre algún grado de obesidad o sobrepeso. En muchos casos se trata de estados de obesidad mórbida, llamada así porque el exceso de peso origina importantes problemas de salud y se asocia a enfermedades crónicas, como la diabetes tipo II, la hipertensión, la hiperlipidemia, algunos tipos de cáncer, apnea del sueño, problemas articulares degenerativos, depresión mayor y una variedad de trastornos metabólicos .

Una persona se ve afectada de obesidad mórbida si su sobrepeso es de al menos 50 kg sobre su peso ideal o si tiene  un IMC (Índice de Masa Corporal) superior a 40 Kg/m2.

La importancia de conocer su IMC

Los riesgos para la salud  física se ven agravados por los problemas emocionales asociados a trastornos en la imagen corporal, limitación en las actividades de la vida diaria y, muchas veces, rechazo social que afectan aún más la calidad de vida.

Quienes sufren algún grado de obesidad importante suelen tener un historial de dietas fallidas, programas de ejercicio abandonados, o uso y abuso de medicamentos todo sin resultado. En esos casos,  aparece el tratamiento quirúrgico como una alternativa de solución “definitiva”.

Hay varios tipos de cirugías bariátricas para estos casos, el Bypass gástrico es el que se practica con más frecuencia- Consiste en modificar el sistema digestivo para reducir tanto la cantidad de alimentos que se pueden ingerir como la capacidad de absorción de nutrientes del intestino.

El bypass gástrico puede tener éxito allí donde otros métodos fallan, sin embargo uno de sus efectos colaterales es, en algunos casos, cambiar la relación que la persona tiene con el alcohol.

Diversos estudios han determinado que estas  personas metabolizan el alcohol de forma diferente: pueden sentirse borrachos más rápido y tardar más tiempo en recuperar la sobriedad. Y muchos desarrollan dependencia del alcohol meses o incluso años después de la operación.

El primer estudio exhaustivo de la conexión entre bypass gástrico y abuso de alcohol se conoció en 2012(1). Los investigadores encontraron en un estudio longitudinal que, luego de dos años, los pacientes con cirugía bariátrica, mostraban una mayor incidencia de baja tolerancia al alcohol.

Posteriormente, en 2017 un equipo de la Universidad de Pittsburgh publicó un estudio con resultados muy claros: sobre más de 2000 pacientes con bypass gástrico, el 20% desarrolló algún grado de consumo abusivo de alcohol. El 6.2% de la población en USA es alcohólica, es decir que el estudio señala que las personas obesas que acceden a ese tipo de cirugía triplicarían sus posibilidades de desarrollar problemas en el consumo de alcohol.

Si bien existen causas derivadas de cambios en la farmacocinética de la degradación del alcohol, es imprescindible resaltar la vertiente psicológica del problema.

Alexis Conason Psychologist Psy.D. Reviews

La Dra Alexis Conason, https://drconason.com/, psicóloga clínica e investigadora asociada  en el  Centro New York de Investigación de la Nutrición New York del  Hospital Mt. Sinaí-St. Luke  y en la Universidad de Columbia, recuerda que tanto la comida como el alcohol activan los mismos  circuitos cerebrales de recompensa, por lo que aquellos que deseen someterse a algunas técnicas quirúrgicas específicas deberían ser evaluados en cuanto a sus perfiles de personalidad. “La cirugía elimina la ingesta excesiva sin abordar la psicopatología potencial subyacente”, dice.

El alcohol viene a ocupar el lugar de la demanda compulsiva de comida. Es lo que se denomina  “sustitución de síntomas”.

La obesidad es una patología pluricausal que se asocia a una mayor presencia de trastornos psicológicos, básicamente depresión y ansiedad- Es habitual encontrar conductas de atracones o ingesta excesiva de comida que desencadenan una obesidad mórbida como forma de “resolver” trastornos en la autovaloración, miedos y contextos de vida frustrantes.

Fracaso De La Dieta Del Hombre Gordo Comiendo Comida Rápida. Persona Con Sobrepeso Que Echó A Perder Alimentos Saludables Al Comer Papas Fritas. La Comida Chatarra Conduce A La Obesidad. La Persona

 

El quirófano al eliminar esos kilos de más, de forma casi “mágica”, hace desaparecer la obesidad pero también cancela esa vía de escape. Pero el mundo seguirá siendo hostil, los conflictos de base seguirán sin resolverse y otras conductas adictivas hacia el tabaco  o el alcohol o incluso cocaína o psicofármacos, se instalarán para buscar el equilibrio emocional nunca alcanzado.

El cambio en la imagen corporal como resultado de los kilos perdidos, impacta siempre positivamente, pero si no se acompaña de una evaluación previa de la historia de esa persona el cómo, cuando y por qué llegó a ser una persona obesa, si no se evalúan sus factores protectores: sus redes sociales, su estilo de vida, sus hábitos, es probable que a mediano plazo se instale la decepción y la culpa por volver a sentir que se pierde el control y   que, una vez más, no había ninguna luz al final de ningún túnel.

Estadísticamente, el 59% de las personas que acceden a cirugía de bypass gástrico tiene algún trastorno psicológico, siendo los más frecuentes  los trastornos de la personalidad (esquizotipias, conductas histriónicas, trastorno límite, fobias, obsesiones, dependencia, etc.) (36%), seguidos de los trastornos del estado de ánimo (19%)( depresión y distimia) y luego los trastornos de ansiedad

Estos pacientes tienden a somatizar con frecuencia, negar aspectos de su realidad y asumir una respuesta de “todo o nada” . Además de cultivar una baja autoestima son expertos a la hora de desarrollar conductas autodestructivas.

La valoración diagnostica y la psicoterapia pre-operatoria permiten trabajar no solo los aspectos ligados a la adherencia a los cambios que deberán instalarse en la conducta alimentaria y la información sobre el proceso quirúrgico sino que adelantan un pronóstico respecto a posibles vulnerabilidades psicológicas. Si es evidente que existe una alta prevalencia de alcoholismo en pacientes con bypass gástrico, es un poco jugar a la ruleta rusa, dejarlo librado al azar para intervenir cuando la nueva adicción ya está instalada.

Por otra parte, la psicoterapia pos operatoria ayudará a la estabilidad psicológica para mantener el peso ideal. Pero,  será necesario brindar información sobre estos riesgos asociados para prevenir complicaciones,

Desde el punto de vista puramente conductual deberemos trabajar con el paciente el estar atentos si notan que:

  1. Empiezan a pensar que algunas bebidas “no” son alcohólicas : por ejemplo la cerveza
  2. Empiezan a beber antes de un evento social como estirando la conducta permitida
  3. Les produce enojo si no pueden beber
  4. Revisan constantemente su reserva de alcohol
  5. Beben muy rápido
  6. Van dejando de lado aquellas personas que no beben como ellos

Tolerancia y dependencia al alcohol

Respecto a la psicoterapia, algunas de las alternativas psicoterapéuticas que funcionan son:

  1. Psicoterapia centrada en la mejora de la comunicación y la inteligencia emocional incluyendo a la pareja para favorecer el buen clima familiar y el refuerzo positivo del control en la ingesta de alcohol
  2. Mejora de la resistencia a las ganas de beber a través de la sensibilización y el desarrollo de hábitos alternativos: respiración, meditación, atención plena
  3. Adquisición de nuevas habilidades sociales : escucha activa, asertividad, empatía, pensamiento positivo, etc.
  4. Manejo de contingencias con refuerzo positivo
  5. Desarrollo de técnicas de afrontamiento: establecer prioridades, evitar pensar todo el tiempo en el tema del alcohol, hacer ejercicio físico, aprender a resolver problemas..
  6. Trabajo sobre la historia vital, identificación de conflictos y duelos no resueltos
  7. Trabajar en el proyecto vital con metas a corto mediano y largo plazo desde el autoconocimiento

Como siempre, se trata de valorar la situación previa a la cirugía y acompañar adelantándonos a posibles complicaciones, entendiendo que no es posible soslayar la historia individual y que nunca estará bien generalizar ni suponer en base a un “supuesto saber” sino que se trata de empoderar a esa persona que busca re-encontrarse con su cuerpo.

 

3 experimentos sobre el poder de la sonrisa - La Mente es Maravillosa

 

Fuentes:

(1) King WC, Chen JY, Mitchell JE, Kalarchian MA, Steffen KJ, Engel SG, et al. Prevalence of alcohol use disorders before and after bariatric surgery. JAMA 2012; 307(23): 2516-25.

Quevedo, Yamil, Kirsten, Kurt, Ponce de León, Consuelo, & Fernández, Alejandro. (2015). Cambio en el patrón de consumo de sustancias posterior a cirugía bariátrica: presentación de un caso clínico. Revista médica de Chile143(1), 116-119. https://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872015000100016

El alcohol causa más daño después de un bypass gástrico

 

 

 

 

 

Relaciones que enferman: el caso Lady Di

“Todos me van a culpar, no?” Príncipe Carlos al conocer la noticia de la muerte de Lady Di.

Lady Diana Spencer princesa de Gales. ha sido un personaje controversial tanto durante su corta vida como después de su muerte. Nacida en Norfolk (UK) el 1 de Julio de 1961 en el seno de una familia aristocrática, probablemente hubiera permanecido en el anonimato si no hubiera sido por su matrimonio con Carlos Príncipe de Gales, heredero al trono de la añosa monarquía inglesa, ocurrido el 29 de Julio de 1981.

Lady Di: la princesa solitaria del traje de baño azul celeste siete días antes de morir | loc | EL MUNDO

¿Fue la suya la historia de una tragedia? o ¿Fue una exitosa iniciadora de la manipulación de la social media?, ¿Fue la víctima de una infancia traumática en permanente búsqueda de afecto o una consumada actriz ávida de fama?

Probablemente fue todo eso y mucho más aún,  puede que hayamos simplificado el relato de este drama romántico al estilo Jane Austen,   hasta  creernos que simplemente se trató de “la princesa rebelde” que no pudo soportar no ser amada por su esposo,  una víctima de la prensa y una abanderada de los marginados”.

En realidad,  el análisis de los datos existentes permiten concluir que Diana Spencer se encontraba afectada por un síndrome compatible con el  Trastorno Límite de la personalidad con episodios reiterados de depresión profunda, bulimia, ataques de ira y automutilación.

Esos rasgos pre existentes se agudizaron por el cambio de vida que supuso para una joven de apenas veinte años y sin experiencia de ningún tipo ser parte de una de las casas reales más tradicionales y rígidas de Europa, aún perteneciendo ella misma a la aristocracia.

Por su parte, el Príncipe Carlos de Gales compartió con Diana una infancia desgraciada en lo que a apego seguro y confianza básica se refiere, aunque por diferentes razones.  Del análisis de sus cartas, sus declaraciones públicas y algunos escritos, se puede inferir  que sus rasgos emocionales y conductuales están más cercanos a una estructura de base depresiva, con  tendencia a la introversión, a una auto exigencia extrema, cierta pasividad, un espíritu reflexivo y la sensación de ser culpable e inadecuado.

Esta fue una relación en la que ambos fueron personas tóxicas para el otro y  victimas de un sistema de valores perverso, tanto desde el punto de vista institucional como social.

Es muy posible que Diana no haya recibido un tratamiento adecuado, ni siquiera un diagnóstico adecuado porque  es recién en 1980  que el Trastorno Límite de la Personalidad entra por primera vez en el DSM III, la clasificación categorial de los trastornos mentales.

Y aún en esa instancia,  su validez  era aún muy limitada, debido a su  evidente precariedad clínica para identificar síntomas que parecían no tener nada que ver con la psicopatología. ¿Era un problema de salud mental o una personalidad inmadura o caprichosa lo que aquejaba a la joven y -como no podía ser de otra manera -bella princesa?

¿Y Carlos? el ya no tan joven  príncipe se encontró enfrentando el mismo dilema que había sacudido las raíces de la monarquía inglesa con la abdicación de Eduardo VIII en 1936.

Su relación con  Camila Shand -luego Parker Bowles- era objetada por el establishment real que lo empujaba a buscar la mujer “correcta” definida como  alguien más joven y manipulable, dispuesta a aceptar las reglas del juego.

Los sentimientos no habían formado parte  de los avatares sucesorios  y eso nunca había sido un problema  para la monarquía hasta que su tío Eduardo se enamoró de Wallis Simpson, esa señora americana poco agraciada y divorciada dos veces.

Si bien en los círculos de la realeza la infidelidad históricamente era “una forma de vivir”, debido a que las parejas reales pocas veces se armaban desde el amor cortés, se respetaba el protocolo sin discutirlo. Una amante jamás interfería en la vida pública.  Así lo sabían  Freda Dudley Ward o Thelma Furness,  solo un par de las muchas amantes de Eduardo de Gales que  habían aceptado mantener su perfil bajo. Pero Wallis Simpson estaba hecha de otra pasta  y desde el comienzo dejó en claro que ella había llegado para quedarse.

Carlos tuvo que cargar con la cruz de esa historia, que -curiosamente- era la causa de que él mismo fuera “heredero”. En una increíble  versión del “efecto mariposa”,  repetía esa triste historia al verse impedido de elegir libremente a su esposa, cosa que perfectamente podría haber hecho si Wallis Simpson se hubiera quedado quietecita y callada,  Eduardo hubiera continuado siendo rey y ……largo etc.

No fue así y la personalidad de Carlos de Inglaterra encontró en su fallida relación con Diana una fuente inagotable de malestar y viceversa.  Él simplemente había seguido el consejo de su tío Dickie Mountbatten, a quién amaba y respetaba, al elegir una joven de carácter dulce y sin pasado romántico y Diana reunía -en apariencia-  ambas condiciones.

Creyó, ingenuamente, que podía llegar a desarrollar un cariño sincero por ella y quizás así hubiera sido en otras circunstancias, ella por su parte decía estar enamorada ¿Era eso posible?. Carlos y Diana se vieron solo 12 veces antes de su casamiento, ella tenia 20 años y él 32, ella desconocía casi todo lo relativo al claustrofóbico mundo de Buckingham Palace pero en los papeles parecía “perfecta” , virginal, deportista, entusiasta, moderna y con gusto por las actividades campestres. ¿Qué podía salir mal?

Es cierto que su educación no había sido la mejor, pero su esfuerzo por captar la atención del príncipe fue evidente para todos los que compartieron esos momentos y él necesitaba “resolver el tema”. A pesar de sus dudas, el 6 de Febrero de 1981 él le propuso matrimonio y Diana dio el SI en medio de un mar de sonrisas y miradas de costado.

Diana de Gales. Carlos y Diana

Los problemas comenzaron inmediatamente después del compromiso, con la mudanza de Diana a una suite en Buckingham Palace. Casi no hubo encuentros con Carlos en esas semanas  y la presión de su nueva situación terminó siendo  un disparador de sus viejos síntomas : su ansiedad aumentó, sus estados depresivos, volátiles y cambiantes también y volvió a los  atracones y conductas de purga, como había hecho en su adolescencia ante el exceso de estrés.

Al mismo tiempo se fueron desarrollando unos celos enfermizos por Camila que pronto se transformarían en obsesión y rabietas continuas.

La primera interpretación del entorno tuvo que ver con “los nervios propios de los preparativos y las dificultades de adaptación a su nueva situación”. Carlos manifestó su preocupación pero ya estaba demasiado comprometido y nadie parecía ver que algo fuera de lo común estaba sucediendo.

Algunas personas cercanas afirman que pronto detectaron una obstinación desconcertante detrás de la evidente vulnerabilidad emocional de Diana que contrastaba con su ausencia de conciencia de situación y, por supuesto, sin una mínima conciencia de enfermedad.

La luna de miel fue de todo menos romántica, Carlos  estaba perplejo por sus cambios de humor, era obvio que tenían una idea muy diferente de como pasar tiempo justos . El se había llevado algunos lienzos y una pila de libros de Van der Post, el místico y escritos afrikaaner , que esperaba poder comentar con Diana. Ella, por el contrario no era una gran lectora y en realidad aspiraba a toda su atención…hablarrr, hablarrr y SOBRE TODO, ser escuchada. Una mutua decepción.

Se trataba de la habitual disonancia de las expectativas sobre el otro presente en aquellas  relaciones en donde la empatía brilla por su ausencia.

Diana vivía en un mundo romántico que nublaba su interpretación de lo que significaba casarse con la monarquía. Seguramente creía que la suya sería una novela romántica. La idealización extrema es un rasgo de inmadurez emocional, en este caso, la personalidad introvertida de Carlos ayudó a instalar la decepción.

Con el tiempo, la Reina Isabel II,  el Príncipe  Felipe y los otros miembros de la familia real se percataron que detrás de los desaires de Diana al protocolo que la hacían dejar la mesa antes de finalizar una comida o ni siquiera presentarse,  había algo más que “juventud y rebeldía” pero la Reina Isabel, alérgica a la confrontación ni dijo ni hizo nada.

Carlos estaba solo y tampoco dijo ni hizo nada. Y Diana evidentemente no quería ni sabía salir de ese laberinto ¿Qué buscaba? probablemente calmar su inestabilidad y su vacío: siempre había fracasado en todo lo que se había propuesto, lo académico, lo artístico o lo deportivo y ahora el desafío ya había sido logrado…. ¿Había que seguir?

El habitual “Te odio, no me dejes!”  de los vínculos de las personas afectadas por TLP se desplegaba en toda su ambiguedad.

Diana no  creía necesario construir o pulir su rol.  “Es aburrido” decía frente a cualquier intento de enseñarle sus deberes reales. Había descubierto que bastaba con mostrarse cálida y cercana en público para ser valorada como una verdadera “joya de la corona”; el azar  había convertido su espontaneidad en una fortaleza aún siendo incapaz de sostener un compromiso  duradero con su nueva realidad a la que valoraba como amenazante.

Sin saberlo, su estilo fresco y amigable, producto de su temperamento pero también de su ignorancia de las reglas encajó perfectamente en el hartazgo social por unos personajes reales distantes y fríos y puso de manifiesto  la decadencia del Imperio tal como había funcionado hasta ese momento. En  términos actuales, se transformó en una influencer , solo con su presencia y algunos gestos pudo construir credibilidad, transformándose en un referente de marca en forma espontánea.

Este dato, no menor terminó siendo un elemento que jugó en contra de toda posibilidad de superación de sus dificultades vinculares con Carlos.

Otro hito importante para tratar de entender el guion de ésta historia,  fue el nacimiento del primogénito Guillermo de Cambridge en 1982 que desencadenó un cuadro de depresión post parto muy agudo, descrito por ella misma en la famosa y -ahora- controvertida entrevista que diera a Martín Bashir en 1995 :”Te despiertas por la mañana sintiendo que no quieres salir de la cama, te sientes incomprendida y con el ánimo muy bajo”, reconoció.

En esa entrevista  dice no haber recibido ayuda, no obstante hay constancia de su rechazo a cuanto psiquiatra y psicoterapeuta se le propuso. También sitúa  en esa época el inicio de sus conductas auto lesivas y su bulimia, dato no avalado por testimonio de familiares que sitúan estos episodios en épocas tempranas de su vida  y agrega:

Cuando nadie te escucha, o si sientes que nadie te está prestando atención, todo tipo de cosas comienzan a suceder……tienes tanto dolor dentro de ti mismo que intentas hacerte daño por fuera porque quieres ayuda, pero estas pidiendo la ayuda incorrecta”, una perfecta descripción del mundo emocional de una persona afectada por TLP-

Pareciera que en ese momento,  Diana pudo organizar el “relato” que la victimizaba y daba sentido a su conducta : “Ellos me enfermaron” “Ellos son el enemigo”, refiriéndose al entorno de Carlos  como aquellos que le causaban dolor al afirmar que era inestable y que debían internarla antes de que se convirtiera en una vergüenza para la familia real.

“Bueno, el enemigo era el departamento de mi marido (sus consejeros y secretarios), porque yo siempre recibía más publicidad que él, mi trabajo era mayor y se discutía mucho más que el de él”, dijo en esa ocasión.

Princesa Diana: la polémica sobre la manera en que la BBC obtuvo "la entrevista del siglo" hace 25 años - BBC News Mundo

Creemos que en esa entrevista, no había otra intención de su parte más que darle sentido entre tanta presión y tanta irracionalidad a todo lo sucedido en esos 15 años elevando su “personaje” por sobre el de los demás, en un intento de construir una identidad solo basada en la imagen, en lo que los otros ven,  por aquello de que “solo cuando me miran soy”. Curiosamente, es la misma estrategia que, en forma menos exitosa, había intentado treinta años antes otra celebridad probablemente afectada de TLP, Marilyn Monroe

Según la historiadora Sally Bedell Smith, Diana comienza a odiar todo lo relativo al mundo de su marido, sus hobbies,  el polo, sus pinturas, su gusto por la jardinería, incluso su amor por Shakesperare  muy temprano en la relación. Buscar motivos de roces o peleas era una conducta habitual, le costaba mantener los espacios de privacidad mutuos, se dedicaba a recordar a su marido que nunca sería rey y a alejar a sus amigos más cercanos como los Parker Tomkinson o Nicholas Soames. Raro en alguien que supuestamente se había enamorado casi a primera vista.

“La perversa Camila ” se erigió en la causa de todos sus males,  en realidad parece ser que  Carlos recién retomará su romance con ella en 1986 cuando ya hacía rato que Diana se sentía espiada y paranoica y su segundo hijo Harry ya había nacido.

Carlos decidió pedir consejo sobre el estado de ánimo de Diana a Laurens Van der Post, después del nacimiento de Guillermo. Van der Post sugirió consultar  al psicoterapeuta Alan Mc Glashan  quien solo programó ocho sesiones con Diana asegurando que, si bien era una mujer con problemas emocionales,   estos no eran  patológicos. Contrariaba así la opinión del Dr. John Batten médico de la Corte, quién junto a otros prestigiosos profesionales como el Dr, David Mitchell o el Dr,Michael Pare, que había recomendado antidepresivos y psicoterapia cognitiva conductual, frente a lo que diagnosticaban como una enfermedad mental en ciernes.

No sabemos qué opinó Carlos sobre las conclusiones del psiquiatra pero él mismo inició, y mantuvo, la psicoterapia con Mc Glashan durante 14 años hasta 1995 lo que habla -por lo menos- de un mínimo insight respecto a su necesidad de ayuda profesional.

En todo caso, nada funcionó porque nadie parecía entender qué pasaba, por qué pasaba ni cómo resolverlo . A las conductas ya señaladas se agregó con los años otro de los síntomas ocultos en el trastorno límite  en forma de escarceos amorosos con personas de su servicio, guardaespaldas o choferes o profesores de equitación.

Como sucede en este tipo de relaciones, se instaló una permanente revancha en esa guerra no declarada y que claramente no podía tener ganadores, porque las relaciones tóxicas, por definición, solo admiten víctimas.

Golpeado por el impacto mediático que la publicación de libros como el de Andrew Morton que cuestionaban su capacidad como padre o como gobernante o la misma entrevista de Bashir ya comentada, Carlos  sucumbió a la falta de cintura para enfrentar el canibalismo de una sociedad sedienta de mitos. Nada que un asesor de imagen no pudiera arreglar, pero todo fue inútil ante el carisma natural de la princesa que se movía como pez en el agua en ese mundo ávido de modelos a los que admirar y con los que identificarse.

Un mundo en el que cabían Naomi Campbell, La Madre Teresa de Calcuta y la misma Diana en esa crisis de los `90, caracterizada por la falta de certezas, el debilitamiento de las estructuras familiares y laborales, las nuevas enfermedades como el SIDA o las fronteras abiertas y permeables. En ese nuevo contexto es la información y su consumo lo que genera atención.

Por eso se impuso la veta histriónica de Diana que supo afianzarse como un personaje atractivo y, en algún sentido, resiliente con sus visitas a Somalia o India o en sus presentaciones públicas abrazando enfermos.  Su osadía opacó para siempre los intentos de Carlos de exponer su interés por diversas causas y su compromiso con sus ideas, cosa que aún hoy sigue intentando hacer. Digamos que Diana estuvo en el lugar justo y en el momento socio cultural indicado y supo negociar con el Poder, el problema era que le faltaba un “para qué” más allá de su “venganza”.

Frente a la concreción de su divorcio  en 1992, su revancha llegó una noche de verano de 1994.  La fiesta de Vanity Fair y el vestido negro de la diseñadora griega Christina Stambolian marcaron el inicio de una nueva etapa en la vida de Diana, “Una de las primeras cosas que hizo fue empezar a ponerse tacones”, cuenta David Sasson.,  “Sus faldas se acortaron, su ropa comenzó a ser cada vez más sexy y Diana se convirtió en la rutilante y glamorosa princesa que hoy recordamos”.

23 años de la muerte de Lady Di: la historia detrás del vestido negro de la venganza

¿Qué pasó después? Durante dos años Diana siguió cultivando un perfil altísimo que si bien en muchos casos sirvió para – por ejemplo-  poder hablar públicamente de su bulimia y concienciar sobre la importancia del cuidado de la salud mental, no parece haber logrado controlar su tendencia al permanente pasaje al acto y su dificultad en encontrar “SU” lugar en el mundo. No hay registro de que haya buscado apoyo psicofarmacológico y/o psicoterapéutico o realizado algún tipo de búsqueda de desarrollo personal.

Mas bien todo lo contrario, su última relación con el imprevisible  Dodi Al Fayed en esos nueve días de yate y vacaciones de Agosto de 1997 y  su juego del gato y el ratón con los paparazzis  hasta ese  triste final a 190Km/h  contra la columna 13 del Puente del Alma de la icónica Paris, son una metáfora de las múltiples tragedias personales de esta historia.

Su muerte -totalmente prevenible- es el broche final de una relación que enfermó a todos los involucrados y nos hace pensar en la responsabilidad que nos cabe.

Porque, si bien la historia de Carlos y Diana se entiende en el contexto histórico de los 90 y en la necesidad de construir mitos donde haya héroes y villanos, resulta que 25 años después  una serie en una plataforma de maxima audiencia como es Neftlix, retoma el relato ahí donde el publico lo dejó, reafirmando el culebrón, obviando la responsabilidad de hablar de los aspectos no dichos de ésta historia y eludiendo la visibilización de los trastornos mentales que fueron parte del núcleo duro de cualquier explicación posible de lo que pasó.

Si los productores de la serie The Crown , 4 temporada, o su creador Peter Morgan, creen cubrir sus responsabilidades con un breve anuncio sobre los trastornos alimentarios al inicio de cada episodio, están muy lejos de entender que 25 años son muchos, que la ficción no es impune si pretende disfrazarse de verdad  y que las fantasías debieran ser revisadas por respeto a las nuevas generaciones.

Las relaciones que enferman no pueden ni podrán ser evitadas pero estaría bien que dejáramos de temer  llamar a las cosas por su nombre.

 

The Crown': "Injusta", "preocupante" y "cruel" en su temporada 4

Fuentes :

Bedell Smith Sally : Prince Charles: The Passions And Paradoxes Of An Improbable Life

https://www.trastornolimite.com/

https://time.com/4918729/princess-diana-mental-health-legacy/

Morton Andrew : Diana, su verdadera vida. Ed. Emece, 1992

Lady Colin Campbell: The Real Diana, Arcadia Books, 2016.-

 

 

¿Hacia donde voy? 7 pasos para diseñar tu proyecto personal

          ¿QUÉ NECESITARÍAS  HACER PARA SER LA PERSONA QUE QUIERES SER?

 

 

Hay momentos en la vida en los que nos parece que hemos llegado a un callejón sin salida o que estamos dando vueltas en una rotonda sin terminar de elegir hacia donde giraremos. A veces se trata de cuestiones simples como tratar de cortar ese estrés que no nos deja tiempo para  nuestro ocio, o cambiar nuestra alimentación o hacer más ejercicio. Pero otras queremos introducir algún cambio significativo,  hacer un giro en nuestra carrera, mudarnos, o terminar (o empezar) una relación.

 La inercia, la sensación de falta de control o, al revés, el exceso de control nos impide abordar ese cambio que sentimos al mismo tiempo IMPRESCINDIBLE pero INACCESIBLE. Crear un plan de acción personal y seguirlo permite ordenar las ideas, detectar debilidades, identificar fortalezas y, lo más importante, conjurar y resolver miedos.

Si sientes que estás desorientado, el primer paso consistirá en enfocarte y volver a empezar.  Ahora bien, no se trata solo de “poner ganas”, sino de iniciar un proceso de introspección que te permitirá entender qué mecanismos, qué estrategias has utilizado históricamente, cuáles han sido tus obstáculos y -lo más importante- comenzarás a ser  más leal contigo mismo a la hora de ver cuál ha sido tu estilo a la hora de elegir caminos u opciones.

                                               ¿POR DONDE EMPEZAR?

1.IDENTIFICA LO QUE NO FUNCIONA : ¿Qué quieres cambiar? ¿En qué área de tu vida? ¿Se trata de tu trabajo?. ¿Tu carrera profesional? ¿Tus estudios? ¿Tu familia? ¿Tus amigos? ¿Tus hábitos? ¿Tus finanzas? ¿Otras fuentes de estrés?, ¿Todo? ¿Algo? ¿Cuanto? Imagina que puedes poner toda tu vida en una “rueda”, un círculo divídido en parcelas iguales correspondientes a los distintos espacios de tu día a día. Ahora, de 0 a 10, marca la importancia que cada zona ocupa HOY, coloréalas.

¿Lo ves claro? Bueno, dibuja otro círculo, vuelve a dividirlo en las mismas parcelas, pero ahora colorea de 0 a 10 cada zona según TU deseo: por ejemplo, si la relación con tu familia hoy puntúa 6 pero quieres pasar más tiempo con ellos, en tu “rueda de la vida deseada”  “familia” puntuará 8 o 9 , ¿Se entiende?

 

                                            La rueda de la vida: Una gran herramienta de coaching – Positivalia

 

¿ HOY hay equilibrio en tu vida?  En este sentido, es importante que en la visualización de lo que buscas abandones el “gran concepto” , por ejemplo: “Quiero llevar una vida sana”, “Quiero ganar más dinero” o el típico “Quiero ser feliz”,  estas ideas son tan generales que es muy difícil ver cuales serían los pasos para sentir que lo logramos y no es más que una estrategia para alimentar la frustración.

 

2. ELABORA UNA ESCALA DE VALORES:  Ordena las vivencias, situaciones, expectativas imprescindibles para ti de 1 a 10,  donde 1 será lo que no estás dispuesto a perder en ningún caso , Ej: libertad creativa, seguridad económica, tiempo para la familia, etc…

Es imprescindible que conozcas qué quieres cambiar pero también qué deseas conservar y en qué sector de tu vida. ¿Dónde y cómo te sientes seguro? ¿Cuál es tu espacio íntimo? ¿Quién eres? ¿De donde vienes? ¿Adonde perteneces?

Un proyecto personal necesita coordenadas realistas. ¿Valoras mucho el tiempo con la familia pero resulta que estas trabajando a tiempo completo porque no sabes decir “no” o manejas mal tus finanzas y gastas más de lo que ganas? ¿ Te encantaría estar más al aire libre pero eres un adicto a Neftlix? Para asegurarte de que estás en la dirección correcta evalúa si hay coherencia entre lo que dices que buscas y lo que realidad haces en tu día a día. Uno de los dos no es lo quieres si te sientes aburrido, desorientado o estancado.

 

                                  Construir proyectos de vida, reconstruir la propia identidad - educaweb.com

 

3.VISUALIZA EL FUTURO : ¿Dónde, Cómo, Con quién quieres estar dentro de cinco años? Si sigues así ¿Lo lograrás? ¿Qué correcciones crees que hay que hacer?.

 

4.PLANEA TUS PASOS:  Cuando tengas claro donde quieres llegar, estaría bien que dividas la ruta de llegada en etapas cortas y “manejables”. Así será más probable que vayas experimentando pequeños logros que van a sostener tu motivación y te van a permitir ir haciendo los cambios necesarios.

Mientras vas planificando tus pasos, revisa la lista de lo que no está funcionando y trabaja en buscar y entender qué es lo que puede estar trabando el progreso.

Luego, haz algunos cortes, elimina situaciones, relaciones, compromisos innecesarios que te agotan. Y lo que no puedas eliminar redúcelo a su mínima expresión. Considera cada “limpieza” como un logro. Cuando te des cuentas que puedes hacer elecciones tangibles y con consecuencias positivas, empezarás a creer en que el cambio es posible

5. CREA ESPACIOS DE SOPORTE para no tener que poner solo tú todo el impulso. Si quieres hacer mas ejercicio únete a un gimnasio o a un grupo de trekking o búscate un compañero de caminatas; si quieres mejorar la relación con tu pareja, acuerda con ella cambios regulares en la rutina en la que los dos se recuerden mutuamente que “ésta es nuestra noche de cenita tranqui”; si quieres ganar más dinero pide asesoría financiera.

Si lo necesitas, contrata un profesional, capacítate, estudia, fórmate, aprende lo que necesitas saber para llegar adonde quieres llegar.

Sal de tu zona de confort!. No todo es voluntarismo, de hecho…..casi nada es pura voluntad. 

Instalar nuevas estructuras en tu vida, te ayuda a salir del “debería empezar” en tu cabeza hacia contextos visibles en la vida real. 

6. CUIDA TUS HERRAMIENTAS: Tus recursos materiales, tus redes, pero también tus fortalezas, tu autoestima y una autovaloración equilibrada.

7. SOPORTA LA FRUSTRACIÓN: ¿Qué pasa si chocas con una pared? ¿Qué harás cuando sientas que ya no puedes dar un paso más y nada de eso tiene sentido? Hacerte estas preguntas te ayudará a ensayar la flexibilidad en el logro de tus objetivos. Puede que haya que volver a diseñar las etapas, buscar nuevos soportes externos, pero también puede ser que el plan elegido no sea el correcto para ti, no sea coherente con tu personalidad o tu estilo de vida o con tus recursos. Y reconocerlo es parte del proyecto personal.

Quizás haya que cambiar la  actitud o hacer un trabajo de Insight  desde la psicoterapia para entender las razones menos visibles de tu necesidad de cambio o de tu imposibilidad de hacerlo. Si crees que hay que dar otros giros a medida que vayas apropiándote del terreno hazlo !, En definitiva se trata de preguntarte si lo que estás haciendo hoy te llevará adonde quieres estar mañana.  No TE dejes para “después” !

 

 

                           

 

 

 

 

 

 

Por qué tienes miedo al fracaso y cómo superarlo

 

Superar el miedo al fracaso - La Mente es Maravillosa

 

Dentro de las emociones básicas humanas el miedo cumple la función de favorecer la adaptación al medio, detectar posibles peligros y asegurar la conservación de la especie, pero cuando deja de ser una estrategia de adaptación se suele transformar en un obstáculo, muchas veces paralizante.

El miedo esta en la base de muchos síntomas psicológicos: trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de ansiedad, trastorno por estrés pos traumático, fobias, etc.

El miedo a fracasar es ese estado de inseguridad que se instala ante nuevos retos profesionales, laborales o personales. A nadie le gusta fracasar pero, a veces, el miedo al error puede ser tan intenso que evitarlo llega a eclipsar la motivación por el éxito. La inseguridad acerca de si estamos o no haciendo las cosas correctamente hace que muchas personas saboteen inconscientemente sus oportunidades.

Los síntomas físicos del miedo al fracaso son los típicos del ataque de ansiedad : taquicardias, sudoración, vómitos, contracturas musculares, pérdida temporal de la memoria, etc. En cuanto a los síntomas ligados a lo psicológico, es común el pensamiento rígido y catastrofista, la baja autoestima, la procastinación y  la autoexigencia.

                                 ¿Cuál es la causa del miedo al fracaso?

Hay varias, muchas de ellas se combinan en cada historia individual, siempre con el mismo objetivo : evitar que el CAMBIO que deseamos lograr se produzca.

  • Mandatos familiares : si de niños nos vimos sujetos a la mirada de adultos hiper críticos, que muchas veces instalaron reglas basadas en ultimatum y castigos, es posible que hayamos desarrollado una necesidad constante de pedir permiso y validación por todo lo que queríamos hacer.
  • Perfeccionismo: está siempre en la raíz, en la base del miedo al fracaso. Para un perfeccionista, el fracaso es sinónimo de humillación. La regla que instalan es NUNCA salir de la zona de confort.
  • Expectativas: generalmente exageradas, con objetivos irrealizables que garantizan una crisis de ansiedad a cada paso.
  • Pensamiento binario : es éxito o fracaso, no hay grises, ni triunfos parciales y hay muy poca capacidad de poner los pequeños logros en contexto

                                     ¿Cómo actúa el miedo al fracaso?

Cada talento, cada habilidad tiene su opuesto. Las personas exitosas se suelen acostumbrar a ganar y obtener altos standards, pero esto puedo ser terrorífico en algunos casos. Cuando un rasgo, una forma de conseguir logros ocupa demasiado espacio en la vida de alguien termina transformándose  en un handicap.

Los logros pueden ser un valor de relevancia, algo importante en la autovaloración , las personas que han tenido logros importantes construyen su vida alrededor de “brillar” en todo, en la escuela, los deportes, hobbies, trabajo, relaciones. Cada nuevo logro les agrega una percepción de poder y ser “el mejor”, “hacerlo mejor” termina siendo más importante que cualquier mirada realista sobre el “¿Para qué? de lo que hacen. Así, fallar se convierte en algo impensable, una pesadilla que es necesario evitar a toda costa.

Su forma más sencilla de funcionar es ceñirse a lo conocido, nunca arriesgarse, trabajar más horas, revisar todo dos y tres veces y ser la persona más conservadora de este mundo. Si el trabajo duro y constante, los horarios extenuantes y los subordinados que observan y acosan esperando resultados no evitan la posibilidad de fallar, estas personas usan todos los medios disponibles incluido el nunca terminar el trabajo, extender plazos, cuestionar detalles,  etc…

Todos queremos triunfar, el problema es que triunfo y fracaso son las dos caras de la misma moneda. Cuando no puedes aceptar la inevitabilidad de cometer errores y la importancia del ensayo/error en el proceso de generar soluciones, corres el riesgo de perder la creatividad; más creativo eres, más errores vas a cometer. Decidir evitar los errores destrozará también tu creatividad.

Oímos hablar mucho acerca de “ser positivo”. Quizás haya que reconocer también las partes negativas de nuestras experiencias que juegan un rol muy importante en los futuros éxitos, tanto en el trabajo como en el resto de nuestra vida.

 

Cómo afrontar el miedo al fracaso y lograr tus objetivos

 

 

                             Paso a Paso : ¿Cómo enfrentar el miedo al fracaso?

  1. Descubre de donde viene el miedo. Busca en la raíz de tus creencias negativas: sucesos, mandatos, ideas, valores, mentores o figuras de autoridad. Identifica el origen, escríbelo y aprende a tratarlo como un extraño, no tiene que ver contigo. Puedes imaginarte que estás tratando de ayudar a un amigo, quizás su miedo tenga que ver con algo que le pasó en su niñez o en una inseguridad profundamente arraigada. Ponerle nombre a la fuente del miedo le quitará poder.
  2. Aprende a mirar el todo en lugar de las partes. Estudia los casos de éxito, lee biografías de personas “exitosas” y descubrirás que siempre ha habido etapas, secuencias, no tan brillantes, Establece diálogos internos que creen nuevos guiones, nuevas narrativas con final incierto pero siempre feliz; reemplaza la catástrofe por un “¿Que es lo peor que puede pasar?”. La voz en tu cabeza puede ser un aliado o tu peor enemigo. Tú eliges.
  3. Re encuadra tus objetivos. La mentalidad TODO/NADA puede dejarte en la cuneta. Trata de tener una idea clara de lo que quieres lograr pero siempre incluye aprender algo nuevo. Si mejorar y aprender es una aspiración es menos probable que fracases. En algunos empresas, por ejemplo PIXAR, se anima a sus empelados a ” fracasar pronto y rápido”, como forma de entrenar la creatividad y la innovación, único camino de estar siempre a la vanguardia. Esa mentalidad supone que sin obstáculos no es posible crecer.
  4. Visualiza todas los resultados posibles. La incertidumbre es un estado emocional incómodo. Tomate tu tiempo para analizar todos los finales posibles, todas las alternativas que surjan de tus decisiones. Mantén el control sin que te paralice. Piensa en el peor escenario posible y desármalo en pequeñas secuencias. ¿Dónde harías un cambio?. Piensa también en tu mejor resultado. El miedo a lo desconocido puede hacer que no aceptes un trabajo nuevo, que no te mudes, que no inicies un deporte, que no llames a esa persona con la que deseas contactar, que no ensayes una técnica nueva. Tener claro como podrían terminar las cosas puede ayudarte a salir de tu zona de confort y despegar.
  5. Hazte amigo del peor escenario posible, puede que no sea tan malo. “Si sucede conviene” dicen los budistas, es importante analizar cuál sería el verdadero impacto del peor escenario posible en el guion de tu vida ¿Qué cambiaría REALMENTE? Y en todo caso, si la falla que cometiste hizo fracasar el negocio, ¿Cómo sabes que no te traerá nuevas oportunidades? 
  6. Ten a mano un PLAN B: hay un viejo dicho “Espera lo mejor mientras te preparas para lo peor”. Tener un back up, un plan B, una alternativa, te dará confianza y te permitirá asumir riesgos calculados. Hay muchas maneras de enfrentar un reto.
  7. Aprende de lo que sucede: quizás las cosas no salen como lo habías pensado, pero eso no significa que has fallado. Aprende del resultado, hasta la situación menos pensado podría merecer otra mirada.

 CUANDO APRENDAS QUE ” FRACASAR ” ES UNA OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO EN LUGAR DE UNA SENTENCIA DE MUERTE, HABRÁS CONQUISTADO EL MIEDO AL FRACASO

                                  NO EXISTEN ERRORES SOLO RESULTADOS

 

Miedo Al Fracaso: Causas, Síntomas, Consejos, elementos

 

 

 

 

 

Hábitos de comida “saludable” ¿Una insana obsesión por la comida sana?

Andrea tiene 35 años y una app en su teléfono móvil que cuenta las calorías que consume y los nutrientes de cada alimento, nunca consultó un nutricionista pero no se pierde ni una cuenta de Instagram sobre alimentación “saludable”.

Erik 25 años, entrena cinco días a la semana en largas sesiones de musculación, controla el desarrollo de sus músculos y toma anabólicos, ha suprimido todo tipo de grasas y consume grandes cantidades de proteínas.

El mundo fit, las restricciones alimentarias, las dietas detox, el running,  se han convertido en parte central de la cultura de ésta década a través del impacto de las redes sociales en la comunicación de la generación millenial y centenial.

En ese bombardeo de posteos y comentarios acompañando imágenes de jugos coloridos y cuerpos esbeltos y portadores de “salud”, naufragan aquellas personalidades adictas a la “perfección”.

Ortorexia, cuando la comida saludable es una adicción | Revista ...

 

Es interesante analizar el cambio producido en la cultura en los últimos 25 años y el impacto que ha tenido en la evolución de los trastornos alimentarios. La anorexia y la bulimia -típicas de los años `90- no han desaparecido pero han evolucionado hacia otros síntomas en los que está más presente lo “social”. La vida del siglo XXI es, definitivamente, la vida en la Red. 

Si  vamos a un restaurante en cualquier parte del mundo occidental y observamos con cuidado veremos a muchos clientes fotografiando la comida y subiendola a las redes antes de comenzar a comer.

“Instagramear” (perdón por el neologismo) panes hechos de todo tipo de cereales, coloridos yogures, ensaladas mixtas de todo tipo,  zumos y batidos color berenjena,  verdes, rojos, algas, tofú, es  ya una costumbre extendida y legitimada en una enorme variedad de  hashtags, por ejemplo,  #vidasaludable, #alimentacion, #food, #healthy,  #saludybienestar, #vegan,  #fit,  #natural… Todo MUY sano…..quizás en exceso.

Aunque no han sido todavía formalmente reconocidas en el DSM-5,  existe ya preocupación por el crecimiento de la Ortorexia y la Vigorexia en el espectro de los trastornos de alimentación.

“Ortorexia” es un término acuñado en 1998 por Steven Bratman para describir la obsesión por la “comida saludable”, a diferencia de otros trastornos de la alimentación, aquí la variable es CALIDAD y no CANTIDAD, como en la bulimia o la  anorexia, de hecho es raro que un ortorexixa se preocupe por su peso.

A ver si nos entendemos: ocuparse de la calidad de lo que ingerimos, del aporte nutricional y el balance de los alimentos no es un problema, pero el control compulsivo y las restricciones basadas solo en información que proporciona Internet sí lo es.

Sin unos criterios diagnósticos formales es difícil tener precisiones de cuantas personas presentan este trastorno, pero solo hace falta observar la expansión del espacio en los supermercados dedicado a “productos saludables” o “free of” para tomar consciencia de la dimensión gigantesca de este fenómeno.

Por ahora, también es difícil ver si se trata de una forma pura de trastorno obsesivo-compulsivo o si es un sub – tipo de la anorexia, porque las personas con hábitos ortoréxicos comparten algunos rasgos con las personas afectadas por anorexia, por ejemplo,  son meticulosas, ordenadas, con una necesidad extrema de autocuidado y necesidad de sentirse seguros y  con algunas dificultades en el manejo de sus emociones.

¿Cuando preocuparnos?

  • Cuando leemos en forma compulsiva las etiquetas de los productos en busca de colorantes, pesticidas, conservantes, grasas, etc,,,
  • Cuando estamos preocupados todo el tiempo por lo que es “saludable”
  • Cuando cortamos todo tipo de carbohidratos, azúcares, carnes, productos animales basados en diversas “teorías” y demonizaciones varias al tiempo que elevamos a los altares de la salud otra enorme variedad de alimentos cuya inocuidad no está del todo probada
  • Cuando somos incapaces de comer algún producto aunque sea en forma ocasional o social, por ejemplo una pizza y hasta nos llevamos nuestra vianda a esa reunión de amigos o al cumple del sobrinito de 4 años
  • Cuando estamos preocupados por lo que OTROS comen y ejercemos una suerte de evangelización para que cambie sus hábitos
  • Cuando pasamos gran cantidad de horas pensando en qué y cómo vamos a comer
  • Cuando nos estresamos si no encontramos los alimentos que son “saludables” y preferimos no comer a comer algún “prohibido”
  • Cuando seguimos en forma obsesiva a influencers  en Instagram o Twitter al punto de elevarlos a la categoría de gurúes de la vida saludable
  • Cuando cambiamos nuestros hábitos de sueño o actividad para adaptarlos a lo que ·debe ser” aunque no nos dé placer

Cocinar cada día, preparar los alimentos comienza a ocupar una gran parte del tiempo:

  1. Pensar detenidamente qué comer cada día y los siguientes
  2. Ser muy crítico a la hora de comprar los ingredientes
  3. Usar técnicas para cocinar que se valoren como no dañinas
  4. Sentirse cómodo o “culpable” según el resultado obtenido

La Ortorexia puede ir acompañada de la práctica de deportes en forma exagerada y de una  preocupación obsesiva por el físico. Se instala una distorsión de la imagen corporal en la que la persona (generalmente varón y menor de 30 años) se ve poco agraciada, con sobrepeso, sin músculos, o con flaccideces y decide corregirlo adoptando hábitos de actividad física, entrenamientos y rutinas sin medir el sobre esfuerzo.

 

Las personas con vigorexia no dejan de mirarse en el espejo

La obsesión por el ejercicio se acompaña generalmente de obsesión por la  alimentación-

Por ejemplo, consumen casi exclusivamente hidratos de carbono y proteínas, eliminando las grasas de su dieta con el fin de obtener más masa muscular, también suelen consumir suplementos proteicos, etc.

Estos hábitos ya tienen un nombre, vigorexia; y sus manifestaciones clínicas más importantes son (Baile 2005):

  1. Autoimagen desvalorizada
  2. Preocupación excesiva por el tamaño de los músculos
  3. Evitación de lugares públicos en los que se exhiba el cuerpo (playas,piscinas)o uso de ropas especiales
  4. Necesidad compulsiva de hacer ejercicios con pesas
  5. Impacto de las dietas y ejercicios en la vida familiar y personal
  6. Abuso de esteroides, anabolizantes y suplementos dietarios
  7. Control estricto de la dieta
  8. Sentir angustia si no es posible ir al gym
  9. Mirarse en el espejo todo el tiempo para ver si se ha ganado músculo

Se trata de una forma de Trastorno Dismórfico Corporal, también denominado ““Complejo de Adonis, adicción al gimnasio o anorexia inversa porque quienes lo padecen se ven delgados aunque sean musculosos y estén bien desarrollados. Afecta a aproximadamente el 10% de las personas que concurren a un gimnasio.

Ahora bien, creemos interesante poner a estos rasgos de conducta, estas patologías alimentarias en contexto. No es posible pensar una estrategia de intervención y prevención primaria sin ubicarnos en la realidad socio cultural en la que están instaladas.

Los trastornos alimentarios han tenido en Internet un caldo de cultivo histórico desde los `90, con las páginas y foros Pro anorexia o bulimia. En el comienzo de este enamoramiento mutuo, la web era estática y los mensajes individuales, una especie de mensaje en una botella que alguien enviaba al inmenso mar de Internet, y que volvía en forma de blogs y foros.

Diez años después, entre 2006 y 2010 las Webs que hacían apología de los trastornos alimentarios  seguían creciendo-  un 470% (según IQUA – Agencia de Calidad de Internet)-.  Desde hace 10 años, el mundo Online se revolucionó con el desarrollo de las redes sociales y así nuevos canales de comunicación y nuevos hábitos se instalaron en los usuarios .

¿Qué es una red social? Es una plataforma digital de comunicación global que pone en contacto un número elevado de usuarios (Real Academia Española, 2016).

Hay redes  orientadas al mundo profesional  como LinkedIn y otras generales como Facebook o Youtube que ya llevan unos años pero el gran salto se ha producido con el crecimiento exponencial del componente visual en plataformas como Instagram y el uso de los teléfonos móviles.

 

 

 

En Instagram, el 51% de usuarios entra diariamente  y un 35% más de una vez al día. El 68% de sus usuarios son mujeres y el 32% de adolescentes la considera  su red social más importante.

George Gebner  desarrolló en los `60 la Teoría del Cultivo: según esta teoría,  la exposición a los medios de comunicación define nuestro concepto de la realidad. Si bien sus trabajos fueron realizados sobre la influencia de la TV  sus ideas se pueden utilizar al estudiar el impacto de las redes sociales en la construcción de nuestras creencias.

Algunas investigaciones  han descrito como el contacto con un ideal estético X es directamente proporcional a la evaluación negativa del propio cuerpo (Karsay et alt 2018).

Las cadenas, las redes de transmisiones, difunden percepciones más que información. Así se instala el poder de los Influencers que promocionan productos, promueven terapias invasivas, hablan de “superalimentos”, buscan imponer estilos de vida y transforman una opinión en un dogma o usan el DETOX como un mantra.

 

Los influencers veganos más populares | Social Publi Blog

Así, la Red funciona legitimando nuestras creencias puesto que tendemos a buscar aquellos datos y conectar aquellos pares que refuerzan nuestras ideas.

Es claro que  en las sociedades occidentales, los factores socio económicos han generado una profunda inequidad alimentaria con sobreabundancia de alimentos en algunos países y pobreza extrema en otros. ¿Podemos suponer alguna relación entre el marketing de alimentos y los trastornos alimentarios en una cultura ciber visual) . Creemos que sí.

La cultura de los “saludable” no deja de ser una variedad de la aversión al riesgo.

En un contexto de una enorme velocidad de generación y recambio de información se instala la facilidad de convertirse en gurú de la alimentación, la salud y el bienestar solo por el manejo de códigos de comunicación y estrategias de marketing digital. Las redes sociales no son ni buenas ni malas. Solo se trata de SABER ELEGIR.

Los fundamentalismos  nunca, en ninguna de sus formas, colaboran a la salud bio psico social.

Como siempre la palabra clave será EQUILIBRIO: entre lo que me gusta, lo que puedo y lo que me dicen que debiera hacer.

Es fácil! solo se trata de preguntarnos “¿Pará qué sigo a fulano en Instagram? o ¿Por qué elijo este video en You Tube?,

¿De verdad quiero dejar de comer pan blanco?,  ¿Mi médico  dice que tengo alguna condición que me lo impide?,  ¿Cuál es el límite de la “excelencia” que mi profe del gym  me impone cultivar? …… no es imposible, solo se trata de empezar a ejercer nuestra libertad de pensamiento, a conectarnos con nuestra cuerpo y nuestra mente, a privilegiar la conversación por sobre el “like”.

Dice Sherry Turkle;

Trabajamos muy duro para construir nuestras conexiones Online. Tenemos muchísima fe en ellas….. Internet nos ofrece la posibilidad de compartir nuestras opiniones con cualquier persona del mundo pero también puede contribuir a crear silos de información en los que no hablamos con nadie que no esté de acuerdo con nosotros. Así la tecnología puede contribuir a crear un partidismo cada vez más rígido que haga más difícil hablar entre nosotros creando burbujas de información en las que no se permite que penetren voces disidentes. ( En defensa de la conversación)

Una semana sin redes sociales - L'esprit de l'escalier

Creemos que es imprescindible trabajar en la visibilización de estos nuevos trastornos de alimentación, instalando el espíritu crítico y el chequeo de la información que circula en la Red y aprender a utilizarlas para la difusión de información contrastada y válida.

La educación nutricional  y la educación emocional, el autoconcepto y la autoaceptación serán así las bases la prevención primaria de estos nuevos síntomas de malestar.

3 estudios sugieren que la Pandemia podría generar más casos de depresión

 

Según tres estudios publicados por sociologos de la Universidad de Arkansas (USA), durante los primeros meses de la pandemia COVID-19, en ese país se noto un incremento de los casos de ansiedad y depresión, tendencias suicidas y traumas psicológicos.

Una encuesta a 10.368 adultos de todo el país fue realizada en la última semana de Marzo 2020 vía Internet, buscando entender mejor los efectos sociológicos y psicológicos de la Pandemia.

El común denominador de sus hallazgos es el MIEDO, dice el Dr. Kevin Fitzpatrick, profesor de sociología y primer autor de los estudios: ” El miedo es muy buen predictor, encontramos que el miedo correlaciona con un amplio rango de vulnerabilidades sociales y predice en forma consistente y significativa una serie de efectos en la salud mental”.

Además, como se suponía, el miedo es una emoción que está mucho más presente en las personas que se encuentran en una zona con más concentración de casos de COVID 19 o con una ratio mayor de muertes.”

 

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En un segundo estudio basado en síntomas de depresión, publicado en la revista Anxiety and Depression, Fitzpatrick y sus colegas, los Dres Casey Harris (profesor asociado de sociología) y Grant Drawve, (profesor asistente de sociología) encontraron que, en promedio, los participantes calificaron un punto más alto que la media clínicamente significativa en las escalas de depresión. Y aproximadamente la tercera parte de los encuestados estaban muy por encima de ese nivel.

También encontraron una elevada incidencia de síntomas depresivos en los miembros de grupos vulnerables incluyendo mujeres e hispanos y personas en situación de desempleo que manifestaron niveles moderados a altos de inseguridad alimentaria.

 Y en otro estudio cuyo objetivo era explorar pensamientos suicidas, publicado en la revista Suicide and Life-threatening Behavior, los investigadores encontraron que el 15% de todos los encuestados puntuaban un alto riesgo de suicidio.

Personas de origen afroamericano, hispánicos, familias con hijos pequeños, solteros y adolescentes obtuvieron rangos de puntuación mayores en la evaluación de riesgo de suicidio que otros grupos, y en los casos en los que se agregaban otros factores como inseguridad alimentaria y síntomas de enfermedad física el aumento de riesgo de suicidio fue- según lo esperado- aún mayor.

En el tercer estudio, publicado en la revista Psychological Trauma, los investigadores apuntaron a explorar las consecuencias en la salud mental del miedo al virus. Cuando los investigadores preguntaron cuanto temían al virus COVID-19, en una escala de 1-10, el promedio puntuó 7.

Pero el miedo a la enfermedad y sus consecuencias no se distribuían en forma homogénea en todo el el país; la concentración era mayor en las áreas de más prevalencia de COVID-19 y en comunidades de grupos vulnerables. ” En resumen, el miedo al virus y los problemas en la salud mental están vinculados a las medidas y políticas de salud que se adopten no solo ahora sino en el futuro”.

Estos estudios han tenido como objetivo entender mejor la situación, ” Ahora es el momento de aprender de la Pandemia – Dice Fitzpatrick- este virus u otro va a volver a aparecer y necesitamos estar mejor preparados, necesitamos garantizar que será la ciencia y no la política la que regule las acciones de prevención, con la mirada puesta en los más vulnerables y en como podemos hacer mejor nuestro trabajo para protegerlos”.

Estos estudios y otros realizados en distintos países hablan de las consecuencias psicológicas que la experiencia de la Pandemia está dejando. Creemos que si bien parece que todos coinciden en la importancia del tema no está tan claro que se puedan habilitar los espacios para atención primaria y secundaria en salud mental no solo a grupos vulnerables sino a toda la población, comenzando por niños y adolescentes y adultos jóvenes. No ha habido presencia de profesionales de la salud mental en los equipos de asesores de los gobiernos, solo los infectologos han podido ser escuchados y -con el diario del lunes- ya podemos decir que han pecado de una simplificación extrema del problema. Los seres humanos no somos solo un sistema biológico sujeto a alteraciones de su inmunidad sino somos un sistema BIO _PSICO_SOCIAL, y respondemos siempre en esos tres niveles.- 

Las secuelas de experiencias de estrés pos traumático suelen aparecer unos 6 a 12 meses después que se ha superado la situación. Esto supone que estamos frente a una crisis de salud mental de proporciones inéditas, no solo por los efectos de la cuarentena o de haber estado expuesto o haber enfermado sino también por las consecuencias que la precariedad laboral y la crisis socio económica traerá . 

El presupuesto para salud mental en la forma de educación,  acceso a servicios de salud mental, espacios de contención para profesionales de salud y docentes es siempre el hermano pobre de todas las políticas de salud en casi todos los países del mundo. Es importante que sean las personas las que exijan esos recursos.

Es necesario crear consciencia en la clase dirigente- siempre distraída-  que trabajar en el acceso a recursos de salud mental para que la RESILIENCIA, esa vieja capacidad de superación de adversidades, se pueda desplegar en individuos y comunidades, no es algo que se pueda elegir o no, no es un camino opinable, es un IMPERATIVO SOCIAL .

Lo que viene es una enorme prevalencia de trastornos adaptativos en la consulta psicológica y psiquiátrica, seguido de síntomas de ansiedad y depresión extremos en poblaciones más vulnerables -como señalan los estudios citados más arriba-.

Se trata de evitar la psiquiatrización de emociones y conductas que se pueden considerar “normales” en contextos de crisis pero que requieren visibilidad y herramientas para acompañar y resolver el malestar.

Además ya es imposible pasar por alto que se van a necesitar recursos también en el área tecnológica, desarrollo de plataformas de Telemedicina y psicoterapia Online más rápidas, seguras y confiables.

Ya nadie discute que la salud mental está relacionada con la inteligencia emocional,  investigadores de distintos centros como por ejemplo Yale Center for Emotional Intelligence,

hablan de bajos niveles de inteligencia emocional en poblaciones de jóvenes y adultos y de baja respuesta intuitiva a las emociones y de las consecuencias que esto tiene en la gestión de nuestro bienestar.

Es imprescindible regularizar la presencia de psicólogos clínicos y de salud en los centros de Atención primaria, no solo para habilitar espacios de acompañamiento en duelo y psicoterapia sino para difundir mejores prácticas de cuidado social e individual que ayuden a cambiar las conductas de riesgo de contagio de este y otros virus.

Pero también es imprescindible que como individuos iniciemos un camino personal de autorregulación que nos haga buscar espacios personales para hacer elecciones de vida con menos miedo y más salud emocional y  que nos permita sentirnos cómodos en ese delicado desequilibrio que nos ofrecerá la “nueva normalidad”.-

 

                      Coronavirus, medioambiente y después – Instituto de Conservación ...

 

 

 

 

Fuente : https://www.uark.edu/ Universidad de Arkansas / https://psychcentral.com/news/2020/08/01/early-pandemic-months-linked-to-greater-depression-fear-in-us/158548.html

https://www.forbes.com/sites/christopherrim/2020/04/24/bren-brown-and-marc-brackett-on-emotional-intelligence-during-a-pandemic/#1d6abf53c0ae

Traducción y edición : Raquel Ferrari

 

 

 

 

 

 

 

 

Red de redes: Internet y relaciones sociales en la post pandemia

Enredados en la red de redes, la nube - BLOG IDC SPAIN

A estas alturas ya nadie debiera dudar de que la única forma de entender esta realidad fragmentada en la que estamos inmersos es a través del pensamiento complejo, aceptando que nos movemos a través de tramas de sucesos, interacciones, azar e incertidumbre buscando un sentido que nunca puede ser simplista.

La información en un mundo hiperconectado se ve sumida en la paradoja del exceso de datos que termina desinformando. Nos movemos en una Red de redes en la que algunos nodos están muy conectado y otros casi nada pero es prácticamente imposible estar aislado. Las Fake news, ese cúmulo de noticias falsas que se divulgan con rapidez a través de Twitter o Facebook, marcan el cambio de paradigma en tanto los usuarios son a la vez productores y consumidores de contenidos, una noticia falsa se divulga en minutos instalando una “Posverdad” en la que los hechos son menos importantes que las creencias personales o las respuestas emocionales.

El trabajo debe ir en la línea de maximizar las oportunidades que la Red brinda para la superación de la incertidumbre y minimizar la “legalidad” del sálvese quién pueda en forma de mensaje de Twitter.

Como trabajadores de la salud mental interesados en la Ciberpsicología, nos preocupa el “Después de” la pandemia de COVID-19, en tanto creemos que  habrá un incremento de los síntomas de malestar en personas y grupos sociales, como resultado de la profunda crisis personal que esta situación ha originado.  Así, deberemos poner a debate nuestras estrategias de intervención y ampliar nuestra mirada para administrar todos los recursos disponibles. Es ahí en donde el poder de las redes sociales – no solo virtuales- cobra relevancia.

La realidad es construida y reconstruida en la interacción de distintos grupos sociales.  Si esto es cierto, entonces la intervención en red y “el efecto red” se transforma en una forma de participación que puede favorecer la resolución de problemáticas comunes.  La red social está siempre en desequilibrio porque al transitar distintos  canales de comunicación, amplía el campo de las posibilidades de cambio. Y en este nuevo escenario, el cambio será la “nueva normalidad”.

2020: el año 0 de una nueva sociedad

Hemos visto cómo las redes, funcionando como sistemas abiertos, han posibilitado respuestas novedosas y permanentes en un contexto de distanciamiento social obligatorio , dispuestas a satisfacer intereses y necesidades de la comunidad de forma solidaria y auto gestora.  Durante la pandemia han surgido respuestas a problemáticas puntuales a través de la acción de voluntarios con mucho éxito.

Estas experiencias, refuerzan la idea de que el trabajo con metas mínimas que se base en los recursos, las potencialidades y la creatividad de los miembros de una red controlará y reducirá las respuestas puramente burocráticas. La organización alrededor de los problemas que los miembros de la red designen como tales supone que los diagnósticos a priori no existen y que la responsabilidad grupal desde la cooperación puede siempre más que la “bajada de línea”.

La generación de una narrativa en común con problemas similares que unen,  suele superar a las diferencias de intereses laborales o educativos. Un problema en común da sentido al estar juntos en red. 

Las que hablan son las personas no las organizaciones y son las que generan propuestas alternativas de solución. Es lo que Sluzki llama “nuevas historias”. Continuar leyendo “Red de redes: Internet y relaciones sociales en la post pandemia”

¿Es mal humor o depresión?

La pandemia COVID19 seguramente te ha puesto de mal humor, pero a veces puede que se trate de algo más.

Al principio de la cuarentena y por un tiempo, digamos unos 20  o 30 días, tu vida continuó bastante bien. Tenías un teletrabajo que por lo menos te permitía mantener tus ingresos -aunque sea en forma parcial- y te sentías casi feliz por tener más tiempo para aprovechar con la familia y por re conectar virtualmente con amigos que hacía tiempo no contactabas.

Sin embargo, las últimas semanas, después de 50 días, han sido mucho más difíciles. Has estado encerrado, tus fronteras no han pasado de unas pocas calles o tu barrio, en el mejor de los casos y el futuro parece ya una densa bruma sin fin. Los días se mezclan.

¿Para qué levantarte? Igualmente puedes trabajar desde la cama, sobre todo si duermes mal y te sientes cansado casi todo el día. ¿Por qué reafirmar conexiones si puedes simplemente mirar memes y videos? Y tus hijos o tu pareja, ¿No pueden cuidarse por sí mismos?, ¿Para qué vestirte?

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En tiempos “normales” estos sería indicadores de una depresión en ciernes…..pero estos no son tiempos normales, más bien estamos en una situación que podemos definir como el caldo de cultivo ideal para alimentar síntomas depresivos. Tristeza, ansiedad, irritabilidad, insomnio, comer poco o en abundancia, problemas de concentración, son señales que no es raro encontrar en la mayoría de las personas en estos momentos.

 

Algunos seguimos encerrados, a veces solos y  otras en condiciones materiales muy estresantes.  En otros casos, según la latitud, ya podemos circular en la #nuevanormalidad,  que nos resulta rara porque es una especie de “libertad condicional” y nos exige esfuerzos.

 

Cientos de miles de personas han perdido su sustento y muchos además están en duelo por sus mayores fallecidos. Todos los recursos y planes de tiempo libre y diversión : gym, vacaciones, ir al club, a la iglesia, o el “after hour” con amigos, las clases de yoga, teatro o idiomas, hacer trekking con tu grupo o asistir a ese curso de cocina, todo eso que parecía tan obvio ahora es inalcanzable. Miras tu Instagram o tus fotos, si no eres adicto a las #redes, y no puedes creer lo feliz que eras sin saberlo. No has decidido tú encerrarte y no controlas casi nada, y de golpe tienes que inventarte tus rutinas y a veces no tienes ganas.

 

Hay ya evidencia de un aumento generalizado del número de personas afectadas por algún grado de depresión tanto entre los que siguen en cuarentena, como entre los que ya la han flexibilizado.

 

Sólo en USA desde mediados de Febrero a mediados de Marzo 2020, el número de prescripciones de antidepresivos subió un 18.6%. Una encuesta de la Universidad de Michigan sobre 460 casos, realizada en Abril pasado encontró que el 33.6% de las personas encuestadas reportaban síntomas de depresión mayor, incluyendo fatiga, sentimientos de desesperanza e insomnio.

Aún así, como profesionales de la salud mental, preferimos no etiquetar como “depresión” en el sentido habitual lo que las personas cuentan sobre su estado de ánimo. En todo caso hablamos de una depresión “reactiva”, relacionada directamente con el contexto de pérdida y que solo hará un episodio agudo, si la personalidad de base es ya depresiva o si ha habido crisis depresivas en otros momentos de la vida.

Es muy difícil mantener funcionando todos nuestros sistemas cognitivos y emocionales si permanentemente estamos a modo “ataque y fuga”.  Realmente es muy cansador. Si tienes problemas para concentrarte o salir de la cama no es anormal, es una respuesta evolutiva esperada frente a una amenaza y como tal es esperable.

Y eso vale en todo los casos, porque es muy probable que el volver a circular libremente, también traiga su carga de dificultad y quizás seguir quedándose en casa sea la mejor opción.

Craig Sawchuck, psicólogo de la Clínica Mayo, en Rochester (Minnesotta) señala: “Un concepto que encaja en la actual situación es el de “realismo depresivo”“. Significa que no estamos sobreactuando ni exagerando. Una inusual suma de circunstancias pide que reaccionemos de forma inusual. Tenemos que aceptar que es realmente una situación difícil y en algunos casos trágica”.
El realismo depresivo no es negativo en tanto fomenta el pensamiento crítico, reduce los prejuicios y nos hace estar alertas. Habilidades todas imprescindibles en escenarios de cambio.
                                              Si soy realista | Desmotivaciones
Significa que  no vamos a rendirnos y sufrir, pero que estamos habilitados para tener mal humor y cierta desprolijidad en nuestro día a día. La depresión, no importa cómo se origine, siempre aumenta los sentimientos de futilidad, de falta de sentido y cancela la capacidad de sentir placer.
 Habrá que estar atentos, en este contexto de crisis de certezas, a no avanzar desde una “tristeza razonable”, esa depresión realista de la que hablábamos,  a complicaciones como el abuso de sustancias, violencia en las relaciones personales y -en casos extremos- fantasías de autodestrucción. Pero ojo, solo el 60% de aquellos que que intentan o consuman suicidio son depresivos.
Quiere decir que muchas veces en situaciones sostenidas de estrés, generamos síntomas no ligados a lo emocional y difíciles de detectar y asociar a depresión.  Si notas que estás tomando alcohol en exceso,o usando drogas y psicofármacos,  o si estás respondiendo en forma violenta con agresión física a otros o autoagresión,  pero también si aumentó tu tensión arterial o tu colon parece vivir a “modo irritable”,  cuanto antes consultes a un profesional, mucho mejor será el pronóstico.
Si solo te sientes un poco mal, triste por momentos, pero has podido seguir funcionando, las habituales prácticas recomendadas como ejercicio, contacto social, regulación de pensamientos catastróficos, algún estímulo mental, alimentación saludable y sueño regular , generalmente serán efectivas.
Al principio te va a parecer que lo haces por hacer y que no tiene ningún efecto pero la verdad es que estarás creando un bucle donde hacer estas cosas, participar en forums, tratar de instalar hábitos va a generar un circuito virtuoso que mejorará tu estado de ánimo, permitiéndote continuar con más conductas que te llevarán a mejorar el ánimo un poquito más. Es cómo la batería de un coche….parada se descarga, es necesario gastar energía y ponerla en marcha para lograr que se cargue.
También es cierto, que puede que seas de esas personas a las que  les cuesta ocuparse solos de sí mismos o ya son proclives a deprimirse. Quizás hayas sido golpeado por otras crisis financieras o has perdido otras veces tu trabajo o has sido un enfermo crónico que ha debido pasar tiempo confinado. Todo esto es algo que necesitas trabajar para que el pasado no influya en la lectura REAL de  tu situación AQUÍ y AHORA.
 Si eres profesional de salud y trabajas en la primera línea de atención en conglomerados con altos niveles de infección, seguramente estas en riesgo emocional. Un estudio en China concluyó que el 20% de los trabajadores de la salud tenían -3 años después del brote de SARS- síntomas depresivos. Y son conocidos los casos de suicidios de personal de emergencia en Italia y Nueva York. En tu caso, ponerle palabras a tu malestar y pedir ayuda psicoterapeutica es IM -PRES- CIN- DI -BLE.

Tomar decisiones, sostenerse en contextos de crisis, es hacerse cargo que somos  seres humanos sociales y necesitamos hablar de nuestro malestar. Cuidar nuestra salud mental y emocional es tan importante como cuidar nuestra salud física.

ESPECIALISTAS EMITEN RECOMENDACIONES PARA LA SALUD MENTAL, ANTE ...

Lamentablemente, los discursos políticos en algunos países han declamado el #tecuidamos y el #quedateencasa sin valorar realmente, el impacto que en la salud mental tienen el aislamiento físico, las cuarentenas y la información sesgada.  Una población tendrá más motivación para  el cuidado personal y el cumplimiento de consignas preventivas si encuentra sentido a sus acciones y se respeta su responsabilidad individual.

El miedo y la culpa se han transformado en armas arrojadizas contra las personas que sienten que no pueden ni deben “sentirse mal”, angustiarse, visualizar su realidad territorial como claustrofóbica y que deben “creer” en las informaciones mediáticas y no cuestionar ni cuestionarse para no ser considerados una especie de “terroristas biológicos”.

Recuperar la auto observación para escapar al letargo, el aislamiento emocional y la irritabilidad  cuando superan algunos límites es imprescindible; encender las alarmas del autocuidado es quererse y avanzar hacia respuestas resilientes .

La resiliencia es esa capacidad humana de resetearse después de eventos traumáticos, no para volver al mismo lugar “pre estrés” sino para generar un mejor lugar en las nuevas condiciones.

Es nuestra trayectoria natural y la única posible. Es un proceso y como total tiene etapas. Tener conciencia de situación y saber pedir ayuda a tiempo es siempre el primer paso hacia nuevos horizontes.

Instituto Cervantes on Twitter: "Hoy ha empezado otra semana de ...

Amurallar el propio sufrimiento, es arriesgarte a que te devore desde el interior.” Frida Kahlo

 

La nueva normalidad: ¿Por qué será difícil volver a sentirnos “normales?

“La vida nunca se vuelve insoportable por las circunstancias, sino solo por falta de significado y propósito”. Victor Frankl

 

Desde el punto de vista psicológico, la cuarentena por coronavirus COVID -19 ha significado una provocación  intelectual. Hemos tenido que procesar una gran cantidad de información, mucha de ella contradictoria, en poco tiempo y eso ha complicado la estabilidad del circuito : pensamiento -emoción – conducta.

¿Cómo funciona ese circuito? Una idea que surge a partir de algún dato, una información, una determinada situación en la que nos vemos inmersos activa emociones que resultan en una conducta de “ataque o huida”, enfrentamos o evitamos vivir ese momento.

Ese circuito puede también ser resultado de emociones vinculadas a vivir algún evento que desencadena pensamientos, recuerdos, etc, o una respuesta a una acción cuyos resultados nos genera una creencia y una emoción asociada. Podemos verlo en dichos de la vida cotidiana, por ejemplo el clásico:”El que se quema con leche, ve una vaca y llora”, una experiencia genera una creencia que se reproduce emocionalmente cuando volvemos a exponernos a la misma situación.

 

La relación entre los pensamientos, las emociones y el ...

Y una de las palabras claves que usa la mente para procesar información es “normal”, un vocablo que sugiere que algo es habitual u ordinario, se haya en su estado natural o se ajusta a una regla . Pero ¿Qué significa -realmente- “normal”? ¿Por qué lo que es “normal” para alguien puede ser anormal para otro? ¿Quién decide lo que es normal y lo que no?

Charles E Scott, profesor emérito de filosofía de la Universidad de Vanderbilt, observa que la palabra ·normal” lleva implícito un poder o autoridad para distinguir cosas o situaciones. Así es que la mente se desliza furtivamente desde la descripción a la prescripción.

Por ejemplo, a partir de un hecho observable (mucha gente es heterosexual) se concluye rápidamente una jerarquía en la cual la heterosexualidad es la correcta, mejor o más natural orientación sexual. El hecho a partir del cuál instalamos una categoría, se transforma en un standard, una norma y todo aquello que es divergente no solo pasa a ser distinto sino que es “anormal”. Esto supone sentimientos y emociones asociadas y conductas legitimadas más allá de cualquier otra lógica. Lo “normal” es así casi siempre mejor que lo “anormal”.

¿Por qué funcionamos así? pues porque necesitamos calmar nuestro miedo a lo que no conocemos, sentirnos parte de un grupo que comparte certezas, legitimar nuestras acciones por más arbitrarias que resulten. Lo normal resulta ser sinónimo de “mejor”. Generalmente no suele haber evidencia, más allá del consenso, que indique qué condición es normal o no.

Por eso, generalmente se recurre a la estadística: será normal aquello más frecuente, aquello que la gente hace habitualmente. “Normal” es lo que un grupo acepta hacer, es impensable un individuo aislado “normal”.

Otra forma de definirlo es en base a un ideal de armonía o de “como debe ser”. Por último, apelamos al pensamiento científico que define la normalidad en términos de cómo hemos sido biológicamente diseñados; es la mirada de la ecología bio psico social, que hace que descartemos todo aquello que no contribuye a nuestra supervivencia como especie, por ejemplo: “es normal querer, cuidar y proteger a nuestra descendencia”,

Estas tres definiciones de normalidad :

  1. estadística
  2. aspiracional
  3. funcional

Suelen conectar una con otra en nuestro día a día. Cuando observamos los discursos post COVID-19, notamos que uno de los conceptos que rápidamente se ha instalado es el de “nueva normalidad”, que más o menos parece significar que, una vez que logremos como grupo humano global contener la pandemia, la mayoría volveremos a ser los que eramos 1) pero como sociedad consensuaremos cambios de hábitos 2) que serán mejores, más éticos y más seguros 3) para la supervivencia de nuestra especie.

El lema parece ser : ” Lo normal es + seguro”. Esta es una de las razones por las que,  respuestas políticas como la de Suecia en su estrategia frente al coronavirus resulta “anormal” y  ha estado sujeta a cuestionamientos y debates. ¿Es normal apelar al criterio y la responsabilidad individual para contener una amenaza a la vida y el bienestar o debe prevalecer la opinión del rebaño?

Y, ¿Qué dirá el rebaño acerca de las nuevas -y seguramente arbitrarias-normalidades que es necesario instalar?

 

 

Cuál será la nueva normalidad a partir de la crisis del COVID-19Ahora bien : ¿Debiéramos usar alguno de los tres criterios de “normalidad” para diseñar nuestro “después de”? Y si la respuesta es sí, ¿Cuál se instalará como el más importante?

Lo que queda claro es que la mente humana necesita certezas, soporta mal la libertad si lo obliga a decidir y peor las ambiguedades. Los meses (y años) que vienen estarán llenos de situaciones nuevas en nuestra historia reciente como especie. TODOS seguiremos enfrentando escenarios desalentadores para los que no estamos preparados : los médicos, los científicos, la industria de los medicamentos, el comercio, el turismo, la enseñanza, las reglas sociales cotidianas, la religión, la ética, la política, los deficits financieros, las quiebras económicas, las pérdidas de vidas humanas, las nuevas enfermedades, el ambiente.

Pero también existirá la posibilidad de entrenar la creatividad, la innovación, el pensamiento complejo, la forma de tomar decisiones, los nuevos hábitos saludables, la sustentabilidad, el cambio de prioridades, el valor del otro, la ejercitación de una nueva escucha a nuestros gobernantes y también a nuestra pareja, nuestros hijos o nuestros colegas o compañeros de trabajo y desde luego, a nosotros mismos.

Todo será un desafío que deberemos pasar por el escaner de nuestros pensamientos y emociones para decidir cómo actuar en este re diseño de nuestro proyecto personal en  otros contextos.

¿Vamos a “normalizar” valores como la equidad, la responsabilidad y el sentido común? ¿Vamos a colaborar en nuevas tramas del tejido social para evitar que un virus nos vuelva a sorprender en nuestras contradicciones aceptadas como “normales”?.

En este sentido una estrategia para conjurar el miedo a lo desconocido es ordenar nuestros pensamientos comenzando por la idea ” Vamos a construir una nueva normalidad” y haciendo más  énfasis en el “Vamos a” que en una nueva normalidad”.

Así, a pesar de los enormes desafíos que enfrentamos como individuos y como comunidades locales y globales nos será más fácil entender que estamos construyendo un futuro, que puede ser consensuado o no, dinámico, complejo y contradictorio pero que existirá : “Vamos a” supone que no estamos seguros de nada, no sabemos cómo será ese futuro, solo sabemos que estamos yendo a su encuentro  y eso es muy tranquilizador. No tenemos respuesta a esas preguntas que hemos planteado pero ya las encontraremos y, como decía Machado, “el camino se irá haciendo al andar”

Desde el psicoanálisis freudiano, se trata de reivindicar la pulsión de vida . -Eros- en su infinita capacidad de construcción para conjurar a la pulsión de muerte-Tanatos- que nos puso a modo “duelo” por todo tipo de pérdidas desde hace cuatro meses.

Es una enorme oportunidad evolutiva, desde cada proyecto personal que deberemos pulir para dejar atrás ideas, prejuicios, objetivos, ejercitando sentimientos como la esperanza y la confianza como escudo frente al miedo, pero también desde cada proyecto comunitario y regional, para abandonar modelos caducos de gestión que en esta crisis han puesto de manifiesto su vacuidad ideológica y moral.

En términos humanísticos no es otra cosa que, siguiendo a Victor Frankl,  recordar que existe una enorme distancia entre una persona que está preparada para superar una situación adversa  y una persona que no lo logra y es que la primera es alguien que DECIDE, que elige ser una cosa u otra, a pesar de las condiciones que le toque vivir.

En términos filosóficos, ese “Vamos a” ha sido siempre la norma no solo de la humanidad sino de toda forma de vida, se trata de pensar-nos desde la evolución. Es lo que Henri Bergson, definía como “impulso vital”, esa fuerza misteriosa que nos impulsa hacia un futuro abierto que parece sostener todas las formas de vida. De hecho, este impulso ES la vida, “desde sus orígenes ha sido la continuación del mismo impulso que, en líneas divergentes, ha evolucionado.”

Sea lo que sea, lo llamemos como lo llamemos,  “LO NORMAL” humano siempre ha sido “Vamos a”, siempre hemos basculado de lo normal a lo nuevo que se normaliza, solo se trata de alinear nuestros pensamientos y emociones con esa certeza y actuar en consecuencia.

 

 

el ser humano como ser social

 

Fuente:

https://www.bbc.com/future/article/20200424-why-it-will-be-so-hard-to-return-to-normal

https://www.lavanguardia.com/local/valencia/20200325/4891567297/adela-cortinas-sociedad-cambiar-radicalmente-despues-crisis-coronavirus.html?fbclid=IwAR2TQKshwAtuD_ErhnrhOyl7_zhS4aXH-7K60tUoaqPFakqCwqU4b6L3DXQ

https://www.bbc.com/news/world-europe-52395866

https://filadd.com/doc/diccionario-de-psicoanalisis-laplanche-y-pontalis-2

Haz clic para acceder a 61908419.pdf

 

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Haz clic para acceder a exp_it_asoc_2.pdf

 

 

The question, then, is why would you use the word “normal” at all?