Identificando la violencia de género

TE QUIERO tanto que no puedo vivir sin tí. No salgas, hoy quédate conmigo. Aquí, los dos juntos. ¿Para qué necesitamos a nadie más? Te adoro, no soportaría perderte….¿Cortarte el pelo?Ni se te ocurra, así estás preciosa. Esa amiga tuya no tiene ni idea de lo que a tí te queda bien. De hecho, no la soporto, siempre quiere sacarte de casa. No es tu culpa que ella sea una desgraciada y no tenga a nadie que la quiera. Pero tú sí, tu me tienes a mí. Nadie te va a querer como yo…¿Cansada? Porque tú quieres; en el trabajo te toman el pelo.¿Que si deberías dejarlo?Por supuesto, por esa mierda de sueldo que cobras estás descuidando al niño…”

Fragmento de “El verdugo en casa” El Periódico 3/02/2011.-

Como familiares, amigos, compañeros de trabajo estamos en condiciones de ayudar a una mujer víctima de algún tipo de violencia de género. No se trata solo del golpe  o los dolores de compleja explicación sino de otras señales a veces más sutiles.

¿Que le puede pasar a la mujer?

Puede que sea retraída y se aísle del entorno, que no participe en charlas o debates cuando está su marido y sí lo haga si está sola

Puede ser una persona ansiosa

Puede no valorar sus logros personales o no gustarse físicamente

Puede no hablar nunca de su vida familiar

Puede ser una persona que nunca dice NO de frente

Puede que sea una persona que no se anima a tomar decisiones que supongan gasto de dinero

Puede que sea una persona que nunca sale sin su pareja ni tiene actividades o amistades que no sean compartidas

Puede que sea una persona que se autoexige laboralmente y que excusa a su pareja si es exactamente lo opuesto

Puede que sea una persona que justifica siempre los argumentos de su pareja

Puede que sea una persona que sobrevalora los logros de su pareja

Puede que a veces tenga golpes, moretones o contusiones  que no sabe explicar

Puede que sea una persona con tendencia a idealizar y dificultades para ver los aspectos difíciles de cualquier situación

Puede ser una persona que reacciona en exceso a situaciones de tensión en los grupos

¿Que le puede pasar al hombre?

Puede ser un hombre “normal”, si es que existe la normalidad

Puede tener un nivel educativo o profesional o económico medio o alto

Puede ser un violento verbal

Puede justificar más o menos abiertamente la “inferioridad social” femenina

Puede tener problemas de autoestima encubierta

Puede ser egoísta, autoritario, mentiroso y dominante

Puede ser poco empático en público con su pareja y muy empático con el resto de personas que trata

Puede ser un seductor nato y utilizar las relaciones sexuales como una forma de “arrepentimiento”

Puede decir con más frecuencia que la media : “YO creo” “Yo le dije” “Yo necesito” “Yo no voy a…”

Puede tener tendencia a resolver los conflictos de forma violenta (verbal ó física)

Puede ser una persona con altos niveles de ansiedad

Puede tener escaso o nulo control de su ira

¿Que le puede pasar al hijo o hija?

Puede tener problemas de conducta en el colegio

Puede tener problemas de aprendizaje o de relación con los demás

Puede ser un niño ansioso o triste

Puede ser un niño que en su casa está “en su mundo”

Puede que sea un niño que intenta defender a su madre aún cuando no sea necesario

Si te parece que una persona de tu entorno está sufriendo algún  tipo de violencia:

1) No la juzgues e intenta entenderla

2) Favorece situaciones en las que pueda hablar de lo que le pasa y en las que puedas contarle tu impresión desde afuera

3) No la dejes sola, evita que se aísle

4) Explícale donde y como puede pedir ayuda

5) Llama a la policía si crees que su integridad está en peligro

¿Y si te pasa a tí?

Pedir ayuda no te compromete a decidir sobre lo que deseas o no deseas hacer, pero te dará información sobre tus opciones, cuando la violencia comienza generalmente se agrava y para salir de ella necesitarás ayuda externa.

1)  Si tu situación es de riesgo y urgente,tienes derecho a pedir :

  •      asistencia médica
  •      asistencia jurídica
  •      alojamiento de urgencia si tienes que dejar tu domicilio
  •      una orden de protección si crees que estás en peligro

2) Si tu situación no es urgente pero tiene que ver con abusos psicológicos o económicos crónicos y prolongados en el tiempo,  tienes derecho a:

  • informarte sobre tus opciones
  • hablar con tus amigos o familiares sobre lo que pasa
  • no vivir asustada, agobiada, triste e insegura sobre tu futuro
  • pedir ayuda profesional para entender por qué entraste y te mantienes en esta relación

Recursos en Argentina:

http://www.mujeresenigualdad.org.ar/pdf/Guia.pdf

http://www.justiciacordoba.gob.ar/justiciacordoba/paginas/violencia_familiar_info.aspx

Para saber más:

http://www.unwomen.org.es  ONU mujeres

http://www.saynotoviolence.org/es ONU MUjeres, plataforma de acción global online

Whiplash & el trastorno narcicista

 

“La verdad es que no creo que la gente haya entendido lo que yo estaba haciendo en Shaffer. No estaba ahí para dirigir. Cualquier idiota puede mover los brazos y mantener un tempo. Estaba ahí para empujar a la gente más allá de lo esperado. Pienso que es una necesidad absoluta. Si no, le estamos negando al mundo el siguiente Louis Armstrong, el siguiente Charlie Parker.” Prof Fletcher (Whiplash)

El desorden de personalidad narcisista se caracteriza por un patrón permanente de grandiosidad (ya sea como una fantasía o en la conducta habitual), una necesidad exagerada de admiración y una absoluta falta de empatía por los demás.

Las personas con este trastorno suelen creer que son de importancia central en la vida de todas las personas con las que se encuentran. Son pedantes, despectivos o paternalistas. Por ejemplo, alguien con este desorden puede quejarse acerca de la estupidez del camarero que le trajo el café frío o discutir con su médico los resultados de unos análisis.

Con estos datos podemos asomarnos a Whiplash, el film de Damien Chazelle, candidata al Oscar 2015 en la que Miles Teller se pone en la piel de Andrew Neiman, un aspirante a baterista de jazz que estudia en una excelente escuela bajo la exigente dirección de un genial J.K.Simmons en el rol de Prof. Fletcher.-

Se trata de la puesta en escena de un duelo entre narcisistas. Fletcher humilla a sus discipulos, hace del abuso de poder un juego casi sexual plagado de gestos palabras y relaciones de sumisión. Pero necesita un partenaire a su altura y ese no es otro que Andrew -el perfecto retrato del narcisista-.

Si Fletcher además de narcisista es un perverso que disfruta de su postura sádica, Andrew es el clásico narcisista que no registra nada que esté fuera de sí mismo y su fantasía de superioridad, que ofende a su novia, se aprovecha de su propio error para ocupar el lugar de su compañero y al final no duda en traicionar a Fletcher en un absoluto ejercicio de despecho más que de justicia. Hasta ese final en el que Andrew expone su megalomanía y su absoluta indiferencia de lo que una banda, un equipo,  significa y de lo imprescindible que es la cooperación para lograr resultados.

Es el modelo Steve Jobs, alguien a quien su sentido de sentirse especial y único termino costándole la vida. Podemos valorar si ese estilo de liderazgo centrado en el abuso de poder conduce a éxitos…..y la respuesta pueda que sea SI, si tomamos en cuenta el ejemplo de Apple o la performance final de Andrew en el film

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Pero desde luego, la respuesta es NO si analizamos la dinámica de personalidad que supone el trastorno narcisista y los resultados a los que conduce. El narcisista:

  • Tiene un sentido exagerado de su importancia (amplia sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin someter a debate sus resultados)
  • Vive preocupado con fantasías de éxito ilimitado, poder, brillo, belleza o amor ideal
  • Cree que es “especial” y único y solo puede ser entendido por o debiera ser asociado con otras personas especiales o de mayor status
  • Requiere admiración perpetua
  • Se siente sobrecualificado y espera siempre un trato especial
  • Es abusivo con otros y se aprovecha de los demás para sus fines
  • Carece de empatía : es incapaz de reconocer los sentimientos y las necesidades de otros
  • A menudo envidia a otros o cree que los demás lo envidian
  • Suele ser arrogante

El trastorno narcisista de la personalidad tiene más prevalencia en hombres  aunque no es extraño encontrarlo en mujeres dedicadas a la política o que ocupan altos cargos empresariales.

Como la mayoría de los trastornos de la personalidad, el trastorno narcisista  tiende a decrecer con la edad; luego de un auge entre los 40 y 50, se desliza hacia una actitud menos dada a los excesos.

Es raro que un narcisista pida ayuda terapéutica, y menos en esta sociedad orientada al logro y a la individualidad, solo acude al profesional cuando su repertorio de conductas comienza a ser insuficiente para enfrentar el estrés.

¿Como se crea un narcisista? Freud en Introducción al Narcicismo plantea que  la libido se centra al comienzo de la vida psíquica hacia uno mismo; el niño superará esta etapa cuando logre dirigir su amor primero hacia sus padres y después hacia los demás. En un primer momento, la función de este estadío narcisista es alimentar las pulsiones de autoconservación, ayudar a la supervivencia, pero luego, si en la evolución pulsional no es posible instaurar un Ideal del Yo que permita investir objetos de deseo, figuras a las que amar, espacios que ayuden a crecer; se dará un repliegue sobre el Yo de esas pulsiones y entonces el narcisista “amará el hecho de ser amado”.

En todo caso, y como en el épico final de Whiplash, en las relaciones abusivas de tinte narcisista nunca hay vencedores o vencidos, sino solo vencidos,  porque la pulsión de muerte impide que esta “estrategia de la excelencia” prospere.

No es cierto que este estilo va a permitir que lleguemos a “resultados extraordinarios”, confundir perfeccionismo con megalomanía no es una buena idea. No lo es si somos líderes o padres o maestros y desde luego no lo es si somos personas persiguiendo un proyecto personal que incluya el registro del placer que brinda la belleza oculta detrás del trabajo hecho desde el amor (a uno mismo, a nuestra obra y al otro que nos observa).-

Ser el hombre más rico del cementerio no es lo que más me importa… Ir a la cama a la noche diciendo “hemos hecho algo maravilloso” es lo que realmente me preocupa.” Steve Jobs

 

5 pasos para sobrevivir a un divorcio

Aceptar un divorcio puede ser complicado. Quizás porque el fin de una relación es como experimentar que algo muere. Aún si eres tú el que decide romper y crees que hacerlo es la mejor alternativa para todas las personas involucradas en la cuestión, dejar ir y terminar ese vínculo  significa pasar por las mismas etapas de duelo que pasarías en caso de alguna muerte.

Elisabeth Kubler-Ross, MD, en su libro Sobre la muerte y los moribundos (1969), destacó las fases del duelo y su modelo ha sido aplicado a distintas situaciones de pérdida incluido el divorcio o el fin de una relación de pareja.

 

 

1- Negación

En esta fase son nuestros sentimientos más que nuestra razón los que rigen nuestro sistema de creencias mientras intentamos pensar nuestra vida sin el otro. Aunque sepamos que la relación está terminada, no terminamos de creerlo. Contra toda opinión de la gente que nos rodea, seguimos alimentando fantasías de resolución de los problemas o cambios insospechados. Vemos destellos de esperanza en medio de lo obvio del fin, esta es la fase en la que somos más vulnerables a los mensajes de texto recibidos a altas horas de la noche o a intempestivos encuentros sexuales  con nuestra pareja tipo “touch & go”.

2- Ira

Se manifiesta de distintas formas:

-ira contra tu ex (“Como pudo hacerme esto a mí”?, “Como puede ser tan egoísta”?),

-ira contra Dios o el universo (“Por qué nada me sale bien?” “Por qué estoy marcado para la desgracia”?),

-ira contra las personas o situaciones asociadas a la ruptura ( ira contra la/el otra/o,

-ira contra el desempleo de tu pareja “porque fue ahí cuando cambió” e

-ira contra todos aquellos que no comparten tu ira (“puedes creer que Jorge y Ana todavía son amigos suyos después de lo que me hizo?”

Esta es la fase en que pensamos que es una buena idea contarle a todo el mundo lo psicópata y perverso que era nuestro/a ex. También suele ser la etapa de mandar furibundos e-mails  porque no queremos que piense que logró lo que quería.

3.Negociación

La negociación suele ir de la mano de la negación. Significa estar buscando  cualquier posible vía para hacer que la cosa funcione , por ejemplo diciéndole a tu ex que vas a cambiar, o iniciando terapia o acusándolo de que con su actitud está lastimando a los chicos, a su familia, a tu familia y al perro por atreverse a dejarlos.

Y, por supuesto, esta fase no se reduce a negociar solo con tu ex; mucha gente negocia con Santa Rita o la Vírgen Desatanudos prometiendo ser mejor persona si hace que la pareja regrese. Durante esta etapa, puede que te empiece a interesar la astrología, el tarot o cualquier cosa que permita pronosticar un regreso. Este es también el momento en que salimos a reclutar a amigos y parientes que puedan hacerle “entrar en razón”.

4- Depresión

La depresión, como la ira, aparece disfrazada también de cansancio físico, no querer hacer nada más que estar en la cama, sentirse desconectado de la gente, estar al borde de las lágrimas la mayoría del tiempo, tener problemas para dormir o dormir demasiado, perder el apetito o darse atracones, consumir más alcohol y (lo más importante) sentirse absolutamente desesperanzado. Y este estado es el que más debilita. Es lo que hace que creamos que nada volverá a estar bien nunca más.

5. Aceptación

Esta es la etapa en la que somos capaces de hacer las paces con la pérdida. No sucede de repente, sino gradualmente, paso a paso, intercalada con alguna de las otras fases.

La aceptación no siempre supone armonía y flores sino más bien un estado cercano a la tristeza. Significa dejar ir a la relación y continuar con nuestra vida. A veces parece que esta etapa nunca llegará, lo que supone que todavía estás luchando con alguna de las otras fases.

Conocer las fases de la pena puede ayudar a normalizar tu experiencia de ruptura. También es importante saber que no existen límites de tiempo y que no es necesario apurarse. El duelo es como la digestión: no hay nada que puedas hacer para apurar el proceso. Toma tiempo y lo único que puedes hacer es tratar de atravesar todas las etapas y no quedarte fijada en alguna de ellas.

En todo caso es bueno recordar que esto también pasará.-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Por qué las mujeres aman a Grey?

 

El sexo es una de las nueve razones para la reencarnación….las otras ocho no son importantes” Henry Miller

Cincuenta sombras de Grey (Fifty Shadows of Grey) es una novela erótica que ha vendido más de 40 millones de ejemplares en 45 países y ha generado un merchandising que parece no temer fin: camisetas, lencería y regalos  se lanzan al mercado con grandes posibilidades de hacer caja. Lo último, una colección de juguetes eróticos que recrean los que usan los protagonistas, desde plumas y antifaces hasta un set completo de ataduras y -como no- la  película.

50 sombras” -según su autora E.L.James- comenzó como una fanfiction de “Crepúsculo” en las que las relaciones entre los protagonistas tenían un toque abusivo. Se trata de la historia de “amor” de Anastasia  Steele & Edward Grey en donde las prácticas soft BDSM se convierten en un estilo de relación centrado en la sumisión y la dominación.

La aventura ha tenido seguidoras,  Sophie Morgan se ha subido al tirón mediático para publicar “Diario de una sumisa”, basado-dice-en su propia experiencia. Reivindica la idea de que éstas prácticas favorecen la comunicación en la pareja en tanto se plantean límites, expresión de fantasías y largo etc .

Es el mundo del bondage-ataduras con cuerdas, arneses, mordazas, yugos o cadenas- pero también el de las prácticas de control y limitación de la libertad individual, de las reglas para comer o vestirse. Actividades que exigen consentimiento mutuo y acuerdos explícitos. Son prácticas muy antiguas que se han desarrollado en distintas culturas y momento históricos, siempre ligadas al ejercicio del poder.

Creo que es interesante poner sobre la mesa algunas ideas que circulan en relación a este tipo de literatura, por ejemplo:

1) Que la popularidad de estos libros reivindica el erotismo y el “divertirse” de otra forma, en contra del “coitocentrismo”.

2) Que las relaciones D/d (dominador/dominado) estimulan la liberación de inhibiciones en tanto se entrega la responsabilidad a otro, que marca las pautas.

3) Que esta literatura permite que se hable de la sexualidad y el deseo de las mujeres.

4) Que se trata de educación sexual  y liberación de las fantasías

Desde luego no es solo un juego de rol en donde cada uno acepta roles diferentes, el placer sexual se obtiene a través de la voluntad de dominio muchas veces sin contacto físico de ningún tipo.

En esta época en que el psicoanálisis es criticado por caduco y no “científico” resulta interesante el éxito de estos libros y de estos temas porque  ya Freud en“El problema económico del masoquismo” (1924) hablaba de  los efectos erógenos del dolor y de hecho es la única escuela psicológica que introduce una teoría completa sobre el tema.

Freud entiende al masoquismo como algo que va más allá de las parafilias descriptas por los sexólogos al reconocer elementos masoquistas en numerosos comportamientos sexuales  habituales, pero además describe formas de masoquismo “moral” en el que los sentimientos de culpa impulsan a asumir roles de víctima, sin que en ello haya ningún placer sexual.

El masoquismo es una respuesta exclusivamente humana e incluye todas aquellas situaciones en las que una persona es humillada, agredida o destruída. Como tal, nunca puede ser considerado solo como un estilo de relación o una modalidad erótica.
Por supuesto que  los juegos de pareja en los que se incluyen azotes,  ligaduras o antifaces, lencería erótica o juegos de rol son parte del erotismo; pero sería un error reivindicar historias como las de 50 sombras como una “revolución atrevida”.

Podemos preguntarnos si no será que el vacío que han dejado “las relaciones líquidas” (Bauman),  ha llevado a considerar como un valor a la “posesión”, la constancia y la predicibilidad frente a ese” touch an go” crónico, donde nadie sabe si es o no pareja de alguien, o que esperar en esa volatilidad en la que la falta de sentimientos genuinos se oculta detrás del sexo compulsivo y el aburrimiento “after office”.

¿Estarán algunas  mujeres deseando una nueva versión de “macho alfa” frente al tedio de una vida sexual sin matices? ¿Explicaría esta idea el que sean mujeres jóvenes las que más atraídas se sienten por la oscura personalidad de  Grey?

Desde luego que las novelas eróticas son un género interesante, útil y “educativo”  pero, ¿Qué nos aporta James que nos nos haya ya aportado Henry Miller?

Anastasia Steele no parece estar muy interesada en el sexo hasta que conoce a Grey y la mayoría de sus experiencias con él se reducen a tratar de hacer durar la sarta de situaciones engañosas que le propone más que a divertirse juntos.

La disminución del  deseo sexual, motivo de consulta bastante habitual en la clínica actual,  no se exorcisa a través de ningún libro o película, sino comprendiendo qué lugar ocupa en nuestras vidas la sexualidad en general y el erotismo en particular. Y eso incluye una fuerte dosis de compromiso.

 Que las mujeres entre 30 y 50 años sean las mayores consumidoras de “las sombras” es todo un dato que dá para varias tertulias profesionales y de las otras. 

Posiblemente el éxito del “porno para mamás”- como se lo ha denominado, por   ser una versión vainilla sex de las relaciones D/d muy alejadas de las verdaderas prácticas BDSM- supone aceptar que la seducción como tal ha cotizado  a la baja y es tiempo de hablar del tema.

El peligro radica en que puede mezclar las cosas y  hacer pensar que el ejercicio de poder, la manipulación y la violencia son seductores y esto no es así.

1) Los abusos de poder no son eróticos; aún formando parte del nucleo duro del sadomasoquismo, no son la forma en que una pareja debiera manejarse dentro o fuera de la cama. Cuando Grey le marca los pechos a Ana porque ella se ha atrevido a tomar sol durante las vacaciones no organiza alguna extraña forma de juego sexual, actúa como un hombre celoso y violento…y ninguna campaña editorial o película podrá cambiar eso.

2) El micromanagement no es sexy. Grey opina de todo y todos en la vida de Ana, que come, que ropa usa, que amigos tiene, puede que goce con su poder, pero tiene un problema y Ana tiene otro….y bastante serio.

3) No hay que confundir un romance BDSM con “Cumbres borrascosas”, el conflicto permanente no es erótico.

Finalmente,  mientras el final propuesto después de tanta gimnasia sexual y tanto control obsesivo sea el matrimonio y el embarazo estaremos jugando con las fantasías ancestrales del  macho proveedor  y la mujer dependiente y sin derechos y esa tampoco parece ser la alternativa más saludable……poco hemos avanzado en miles de años.

La Psicología de la Social Media

La psicología juega un rol importante a la hora de entender que mecanismo impulsan la social media, tanto en lo personal como en el mundo de los negocios.

Quizás porque aún está creciendo, la gente no termina de valorar todas las posibilidades que brinda el espacio online. Esto no pretende negar que existe un evidente modelo de negocio en el que las relaciones económicas no se pueden ya separar de las sociales y personales; se trata de entender que necesidades básicas canalizamos en la red para después interactuar sin sesgos.  Para empezar, las personas reaccionan a aquello que los impacta a nivel emocional; si ofreces contenido bien ordenado, en un formato que sea fácil de seguir, presentado clara y lógicamente y en un marco emocional, llamarás la atención de tus lectores y querrán seguir enganchados. Utilizar contenido que es relevante y con un toque personal es una buena estrategia para comunicar en el mundo Internet.

¿Que buscamos en las redes sociales?

1) Reconocimiento : todos queremos ser reconocidos. Y cuando ese reconocimiento viene a través de la social media, hay un interés mayor en parecer vanguardista y original . Esto es lo que está en la base del “me gusta” de Facebook.

2) Captar la atención del otro: ya sea en forma de tweet o de mensaje corto en el muro de Facebook de alguien o de comentario en LinkedIn.  Esto sienta las bases de una conversación que, con suerte, puede prolongarse en el tiempo. Es uno de los puntos claves para entender la comunicación online.

3) Aprobación: Todos queremos ser aceptados. Y esto no cambia en el mundo de las redes sociales. Es algo que saben muy bien los expertos en marketing digital que están siempre buscando soluciones a los problemas que plantean los lectores y demostrando interés en sus clientes online.

4) Reafirmación:  Buscamos aquel contenido, aquel grupo, aquella red que reafirme nuestra imagen interna, en función de esto elegimos según la estética, el perfil y la dinámica de una red, aquella que -según nosotros-más nos representa. Se trata de un colosal mecanismo de proyección.

5) Aclamación: ¿Quién no quiere ver su nombre en letras de marquesina? esto explica el boom de los selfies y esa especie de obsesión – compulsión a sacar fotos de todos y todo y subirlas a las redes. Instagram, Dubsmash, You tube. Todos podemos ser stars, la red es horizontal en su dinámica aunque no en sus consecuencias.

6) Ser parte de un grupo: Una de las principales razones por las que la decidimos conectarnos con otros en la social media es para tener sentido de pertenencia a una comunidad. Formar parte de un grupo, que nos permitan compartir nuestras ideas y conocimiento y engancharnos en discusiones, es la base psicológica del mundo de las redes

En definitiva, la psicología de los mundos virtuales no difiere de la respuesta psicológica habitual en contextos sociales, pero agrega la cercanía, la inmediatez, la disposición permanente, la respuesta siempre existente de un otro que está ahí, a pesar de su virtualidad. Lo importante desde la psicología es la reconstrucción de lo social desde lo individual, un apasionante trabajo para psicólogos, sociólogos y antropólogos sociales.-

 

 

4 formas en que estar en pareja puede cambiarnos

Cuando estamos dentro de una pareja estable, solemos transformar el “yo” en “nosotros”. No es solo una cuestión semántica, es que el sentimiento de ser uno mismo evoluciona a través de esa relación.-
Y, a medida que estamos más comprometidos, vemos como ese “nosotros”  también se transforma en “yo”.
Pero, ¿cómo es que pasa esto?,  ¿es algo positivo o negativo?
Según Mattingly, McIntyre & Lewandowsky, nuestras relaciones pueden cambiar la forma en que nos vemos y nos valoramos de dos maneras distintas:
  • 1) La extensión de tu autoimágen puede cambiar; puede expandirse para incluir nuevos rasgos, o hacer más prominentes los ya existentes. Por ej., un hombre puede descubrir que le encanta la cocina gourmet después de varias citas en las que la comida elaborada sea la propuesta reiterada. Alternativamente, esa misma autoimágen puede disminuir porque la relación ha logrado que algunos rasgos personales desaparezcan; la relación te ha llevado  que descuides algún rasgo típico de tu personalidad, Por ej, una mujer puede dejar de sentirse bonita, porque su pareja es muy crítica con su apariencia. Esto también puede pasar si suprimes algún rasgo porque tu pareja lo critica, como el caso de ese hombre que trata de ser menos agresivo porque su mujer objeta ese tipo de conducta.
  •  2) La valencia de tu imagen personal puede cambiar -esto es, el grado en que percibes estos cambios como positivos o negativos. De hecho incluso las relaciones más negativas pueden brindarse cambios positivos en tu autoimágen, como por ejemplo, el descubrimiento de las fortalezas personales para enfrentar una crisis de pareja.

  La extensión y la valencia de nuestra autoimágen pueden combinarse para dar cuatro combinaciones que explican los cambios a medida que nuestra relación se hace más seria e independiente:

1. Expansión del Yo: Agregamos información nueva y positiva a la imagen personal. Esto puede ocurrir porque incorporamos aspectos de nuestra pareja a los propios y/o nos enganchamos en actividades nuevas con ella

2. Contracción del Yo: Perdemos aspectos propios, por ej. un hombre puede ser un fan del fútbol, pero cuando su mujer rechaza acompañarlo a la cancha o se niega a mirar los partidos por TV, va perdiendo su interés y este rasgo deja de pertenecer a su identidad

3. Recorte del Yo:  Suprimimos rasgos negativos de nuestra personalidad. A diferencia de la Contracción del Yo, en la que perdemos rasgos que nos llevan a un empobrecimiento de nuestra identidad, en el Recorte del Yo se da un crecimiento de la imagen personal positiva. Por ej, los que están en pareja suelen sentirse menos solos o pueden intentar cambios en los hábitos negativos como fumar o problemas con el peso o la falta de confianza en uno mismo con ayuda del otro

4. Adulteración del Yo: Adquirimos hábitos negativos. Esto puede ocurrir cuando estar dentro de una relación cambia tu conducta para peor. Por ej. si un desacuerdo con su pareja lleva a una mujer a criticarlo, ella puede con el tiempo empezar a verse como una insatisfecha crónica, especialmente si su pareja la vé así.

Es decir, tu relación puede cambiar el concepto que tienes de ti mismo, tu autoimágen, para bien o para mal. Pero ¿Como influyen estos cambios en tu relación?

McIntyre y sus colegas llevaron adelante dos estudios examinando la conexión entre los cambios en la autoimágen y sus consecuencias para la relación.

En el primer estudio, 55 adultos en pareja (69% casados) completaron  dos cuestionarios, uno sobre identidad personal  y  otro sobre su relación,con seis semanas de diferencia entre uno y otro.

Se vió que puntuaciones altas en Expansión del Yo y Recorte del Yo en la primera encuesta fueron asociadas con > satisfacción dentro de la relación seis semanas después. Por el contrario, una visión negativa de la imágen personal,  con + contracción del Yo y +adulteración del Yo fue asociado a menor satisfacción 6 semanas después. Esto sugiere que las variaciones en la imágen que tenemos de nosotros mismos influencia en como nos sentimos en pareja conforme pasa el tiempo.

En el segundo estudio, 147 adultos en pareja (76% casados) completaron una  sola encuesta con preguntas acerca de su relación y su autoimágen. Aquellos con mayor Expansión del Yo tendían a valorar su relación en forma más positiva. Puntuaban más bajo en intención de dejar la relación o conocer otras personas y se mostraban más deseosos de satisfacer a sus parejas. Estos resultados también concluyeron que en parte tenía que ver con que estos cambios positivos en la autoimágen estaban asociados a mayor nivel de compromiso. Por lo que parecería que hay una relación de causalidad directamente proporcional entre la identidad individual y la identidad como pareja….aquello de “estar contigo me hace mejor persona”….

El impacto que tu relación tiene en como te sientes, como te valoras, como te percibes va a terminar afectándola en una especie de círculo de crecimiento. Y todavía más, va a afectar como tratas a tu pareja y los esfuerzos  que haces o no en mantener esa relación y mejorarla. Pero también, cuando tu relación te hace cambiar para mejor, hay un efecto positivo también en el contexto de esa relación.

En definitiva, estos estudios apuntan a la importancia que tiene la sintonía entre el espacio personal y el proyecto de pareja como termómetro de la solidez de los vínculos. También otorga herramientas para medir hasta que punto una relación es potente más allá del amor romántico y detectar posibles focos de conflicto.-

Fuente: https://www.psychologytoday.com/blog/close-encounters/201412/4-ways-our-relationships-change-who-we-are

  McIntyre, K. P., Mattingly, B. A., & Lewandowski, G. W., Jr. (2014). When “we” changes to “me”. The two-dimensional model of relational self-change and relationship outcomes. Journal of Social and Personal Relationships. Published online before print, doi:10.1177/026540751455333

Mattingly, B. A., Lewandowski, G. W., Jr., & McIntyre, K. P. (2014). “You make me a better/worse person”: A two-dimensional model of relationship self-change. Personal Relationships, 21, 176-190. 

¿Trastorno límite o Trastorno Bipolar?… ¿Cuál es la diferencia?

 

El Trastorno Límite de la Personalidad  es a menudo sobre-diagnosticado (por médicos a los que no les gusta el paciente) o sub-diagnosticado (por clínicos que “no entienden” el diagnóstico). Se lo suele asociar con otras patologías, sobre todo con la depresión y especialmente se confunde con el Trastorno Bipolar. La confusión es entendible porque ambas patologías se caracterizan por cambios de humor, irritabilidad y conducta errática.

A medida que sabemos más acerca de la neurobiología de ambas enfermedades encontramos similitudes fisiológicas pero  la 3º, la 4º y la 5º edición del DSM, en los últimos 30 años , distingue claramente ambos diagnósticos.

Hay tres diferencias básicas:

1) El trastorno límite produce ciclos más rápidos que el trastorno bipolar, a veces hasta varias veces en un día

2) El estado de ánimo en el trastorno límite es más dependiente-tanto para bien como para mal- de lo que pasa en la vida del paciente en ese momento. Cualquier situación que sea vivida como un abandono ( aunque sea descabellado) es un detonante importante.

3) En el trastorno límite hay más variedad de sentimientos en juego. Mientras que en el trastorno bipolar los cambios desde la manía a la depresión son claramente visibles; en el trastorno límite el paciente “tiene miedo o deja de tenerlo”, “tristeza o deja de tenerla” o ira,  o disgusto o amor, todo aumentando y disminuyendo sin ritmo predecible.

En el trastorno límite, las variaciones de humor pueden durar horas,  en el trastorno bipolar los cambios suelen durar días, incluso semanas y meses.

Las reacciones en el TL siempre están asociadas a un estresor ambiental ( una pelea con la pareja, una larga espera en la cola del banco, un problema en el trabajo),  en el TB ocurren inesperadamente. Los pacientes con TL suelen pasar de la depresión y la ansiedad a la ira pero raramente a la euforia, los cambios van de sentirse enojados a simplemente sentirse “OK”. Por otra parte, la ansiedad o irritabilidad en el TL no debe confundirse con la manía o hipomanía del TB, que generalmente supone un estado de ánimo más expansivo o elevado que lo lleva a planear y realizar acciones como gastos desmedidos, proyectos faraónicos, juego compulsivo, etc…-

Los pacientes afectado por TL -sobre todo los más jóvenes – a menudo luchan con sentimientos de vacío y baja autoestima, dificultades en la imagen personal y sentimientos de abandono. Estos sentimientos no son tan frecuentes en el TB, donde la grandiosidad y el ego son comunes, sobre todo en la etapa maníaca.

Y,  aunque ambas condiciones pueden incluir un historial de relaciones personales caóticas, un paciente con TL describe esas dificultades como la única razón de su sufrimiento, mientras que el paciente con TB puede llegar a entender estos fracasos como una consecuencia de su conducta.

Un patrón de conductas autolesivas o suicidas también es un indicador para diagnosticar TL, pero no es algo excluyente, porque también pueden darse en el TB. En el TL, los intentos de suicidio pueden ocurrir en un contexto de ira o enojo si suponen que serán abandonados. Los pacientes a menudo explican estos implsos de auto lesión como una forma de dejar de sufrir o dejar de pensar, más que como un intento de acabar con sus vidas.(Gunderson JG et al, Am J Psychiatry 2006;163(7):1173–1178).

Los pacientes con TL pueden sufrir experiencias de corta duración (horas o días) de tipo psicótico – alucinaciones auditivas, paranoia o despersonalización-. Pero, a diferencia de otros síndromes delirantes, se dan cuenta de que “algo raro pasa”. Cuando los síntomas psicóticos aparecen en el TB, se dan en un contexto de alteración del humor -depresivo o maníaco- duran más tiempo y los pacientes no son capaces de reflexionar sobre lo que les pasa.

Un diagnóstico preciso, certero y riguroso tanto del TL como del TB puede ser difícil pero es básico para obtener resultados del tratamiento. Las tasas de remisión en el TL pueden ser mayores a 85% en 10 años (Gunderson et alt, Arch Gen Psychiatry 2011;68:827-837), sobre todo si se indica el tratamiento psicoterapeutico adecuado .

En general se prescribe medicación, generalmente, Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI) para la impulsividad, la depresión persistentes y la conducta suicida o antipsicóticos atípicos para la desinhibición y los síntomas disociativos. No obstante hay consenso en que la medicación debe siempre acompañar a la psicoterapia (Silk KR, J Pediatric Practice 2011; 17(5):311-319).

El diagnóstico diferencias entre TL y TB es un desafío pero es importante que se realice. Si estás obteniendo distintos diagnósticos de distintos médicos, trata de lograr que te digan POR QUE apuntan en una dirección o en otra. Esta bien que expreses tus dudas y que pidas información y si tu médico no parece dispuesto a tener esa conversación, considera cambiar de médico o de psicoterapeuta. Tienes el derecho a entender tu diagnóstico y obtener respuestas a tus preguntas.-

Notas:

TL : Trastorno límite de la personalidad

TB : Trastorno Bipolar

 

Fuente:

http://blogs.psychcentral.com/bipolar/2014/02/bipolar-disorder-borderline-personality-disorder-difference/

http://www.psychologytoday.com/blog/stop-walking-eggshells/201003/three-easy-ways-differentiate-bipolar-and-borderline-disorders

https://www.trastornolimite.com/Trastornos-y-enfermedades-mentales/el-trastorno-bipolar.html

http://historico.medicosypacientes.com/pacientes/2009/05/09_05_26_personalidad