El impacto de la violencia psicológica en la salud de la mujer

a_mujer_marioneta_1.jpg

La mujer educada en alguno de los modelos tradicionales imperantes, sobre todo en los países mediterráneos, puede sentir como una transgresión el desarrollar un trabajo fuera de su casa o una profesión, especialmente en ciertas crisis evolutivas: nacimiento de los hijos, problemas laborales de su pareja, envejecimiento de sus padres, menopausia.

Si su pareja es además una persona que ejerce violencia emocional, existen muchas posibilidades que el malestar se traduzca en algún tipo de síntoma físico o psicológico. El hecho de que se trate de una mujer con nivel educativo superior o activa  e incluso exitosa profesionalmente termina siendo un factor de riesgo.

 

El desajuste surge porque sabe racionalmente que tiene derecho a diseñar su propio proyecto como persona pero las contradicciones y presiones del sistema  de comunicación  intrafamiliar y social, generan estres  crónico y situaciones disfuncionales creadas por  los abusadores, desde ataques verbales y ridiculización, hasta ironías  y descalificaciones para confundir y poner en duda la cordura de la mujer.

Así, esa mujer comienza a adoptar actitudes que terminan reforzando ese maltrato:

1) Siente que está traicionando o cuestionando, el modelo materno del ama de casa exclusiva y dedicada “por completo” a su familia .

2) Se siente insegura o con poca fuerza para resistir la presión social que la empuja la rol tradicional de cuidadora, en el caso del padre o madre o esposo enfermo y dependiente

3) Tiene necesidad de dar explicaciones por todo lo que hace, horarios, llegadas tarde, idas temprano

4) Para “hacerse perdonar” carga con excesivas tareas los fines de semana, hace regalos, favores, etc..

5) Vive sus triunfos con culpa

6) trata de evitar, sin éxito la rivalidad o la competencia del marido

7) Se esfuerza por demostrar que tiene todo bajo control

8) Se siente sometida a la presión de ser perfecta y atractiva dentro y fuera de la casa. Suele consumir estimulantes, adelgazantes, café, ansiolíticos, fumar en exceso.etc..

9) Es implacable consigo misma . No pide ayuda. No puede estar sin producir algo.

10) Adquiere estereotipos masculinos laborales, al tiempo que asume un rol de “hija” en su relación de pareja

11) No puede negociar con éxito, por ej. el cuidado del adulto mayor dependiente (padre, madre) con el resto de la familia

12) Se compara con otros todo el tiempo

13) Siente miedo de tomar iniciativas, se aterra de llegar a cometer errores. es hipersensible a las críticas.

14) Puede estructurar conductas de represión de los afectos o desarrollar proyectos excesivamente ambiciosos.

15) Vive peleas permanentes con su pareja, sus hijos, sus padres, sin poder salir del intercambio de reproches y malos entendidos.

16) Por momentos siente que enloquece y suele tener ataques poniéndose a despotricar contra todo y todos.

17) A veces realiza consultas psicológicas sin éxito pues tiene dificultades en asociar y responder a preguntas relativas a sus motivos de consulta

18) Va y viene del trabajo sin perder un minuto, evitando el costado social del trabajo con sus compañeros o amistades.-

19) No sabe decir NO

20) Entrega todo lo que gana a su pareja

21)Busca la aprobación de su pareja y no puede-por ejemplo-soportar sus silencios luego de una discusión

22) soporta ser ridiculizada en publico

23) No dispone libremente de su tiempo libre

24) Vive en un estado de miedo permanente que no alcanza a identificar

Es entonces que aparecen las adicciones, las compulsiones, la automedicación, la bulimia, el agotamiento, la crisis de identidad, los trastornos gastrointestinales, lumbalgias, hipertensión, depresión, los accesos de furia con permanente necesidad de explotar, como algunas de las perturbaciones más comunes.

Además,  esa mujer desarrolla baja autoestima, se aísla socialmente, comienza a descuidar su aspecto físico, se transforma en una persona apática e irritable, indecisa e insegura, no puede tomar decisiones usando la huida como mecanismo de afrontamiento.

A su vez, estos efectos del maltrato psicológico hacen que el clima dentro de la relación de pareja sea más tenso , lo cual acarrea consecuencias mas graves para esta mujer.

El primer paso para hacer frente al maltrato psicológico en general y aquel que se dá en el contexto del síndrome de la mujer trabajadora, es saber identificar sus señales, algo difícil ya que no son tan claras como el golpe o el grito sino sutiles y manipuladoras. Luego será necesario desmontar esas creencias que desvalorizan los propios logros para

  • Romper círculo vicioso del maltrato y el malestar emocional que lo motiva
  • Mejorar la autoestima
  • Potenciar la formulación de un proyecto propio
  • Superar las experiencias traumáticas vividas

 

( Basado en el libro ” Hombres violentos, mujeres maltratadas”: de Graciela Ferreira)

Anuncios

Detectando la violencia de género

TE QUIERO tanto que no puedo vivir sin tí. No salgas, hoy quédate conmigo. Aquí, los dos juntos. ¿Para qué necesitamos a nadie más? Te adoro, no soportaría perderte….¿Cortarte el pelo?Ni se te ocurra, así estás preciosa. Esa amiga tuya no tiene ni idea de lo que a tí te queda bien. De hecho, no la soporto, siempre quiere sacarte de casa. No es tu culpa que ella sea una desgraciada y no tenga a nadie que la quiera. Pero tú sí, tu me tienes a mí. Nadie te va a querer como yo…¿Cansada? Porque tú quieres; en el trabajo te toman el pelo.¿Que si deberías dejarlo?Por supuesto, por esa mierda de sueldo que cobras estás descuidando al niño…”

Fragmento de “El verdugo en casa” El Periódico 3/02/2011.-

Como familiares, amigos, compañeros de trabajo estamos en condiciones de ayudar a una mujer víctima de algún tipo de violencia de género. No se trata solo del golpe  o los dolores de compleja explicación sino de otras señales a veces más sutiles.

¿Que le puede pasar a la mujer?

Puede que sea retraída y se aísle del entorno, que no participe en charlas o debates cuando está su marido y sí lo haga si está sola

Puede ser una persona ansiosa

Puede no valorar sus logros personales o no gustarse físicamente

Puede no hablar nunca de su vida familiar

Puede ser una persona que nunca dice NO de frente

Puede que sea una persona que no se anima a tomar decisiones que supongan gasto de dinero

Puede que sea una persona que nunca sale sin su pareja ni tiene actividades o amistades que no sean compartidas

Puede que sea una persona que se autoexige laboralmente y que excusa a su pareja si es exactamente lo opuesto

Puede que sea una persona que justifica siempre los argumentos de su pareja

Puede que sea una persona que sobrevalora los logros de su pareja

Puede que a veces tenga golpes, moretones o contusiones  que no sabe explicar

Puede que sea una persona con tendencia a idealizar y dificultades para ver los aspectos difíciles de cualquier situación

Puede ser una persona que reacciona en exceso a situaciones de tensión en los grupos

¿Que le puede pasar al hombre?

Puede ser un hombre “normal”, si es que existe la normalidad

Puede tener un nivel educativo o profesional o económico medio o alto

Puede ser un violento verbal

Puede justificar más o menos abiertamente la “inferioridad social” femenina

Puede tener problemas de autoestima encubierta

Puede ser egoísta, autoritario, mentiroso y dominante

Puede ser poco empático en público con su pareja y muy empático con el resto de personas que trata

Puede ser un seductor nato y utilizar las relaciones sexuales como una forma de “arrepentimiento”

Puede decir con más frecuencia que la media : “YO creo” “Yo le dije” “Yo necesito” “Yo no voy a…”

Puede tener tendencia a resolver los conflictos de forma violenta (verbal ó física)

Puede ser una persona con altos niveles de ansiedad

Puede tener escaso o nulo control de su ira

¿Que le puede pasar al hijo o hija?

Puede tener problemas de conducta en el colegio

Puede tener problemas de aprendizaje o de relación con los demás

Puede ser un niño ansioso o triste

Puede ser un niño que en su casa está “en su mundo”

Puede que sea un niño que intenta defender a su madre aún cuando no sea necesario

Si te parece que una persona de tu entorno está sufriendo algún  tipo de violencia:

1) No la juzgues e intenta entenderla

2) Favorece situaciones en las que pueda hablar de lo que le pasa y en las que puedas contarle tu impresión desde afuera

3) No la dejes sola, evita que se aísle

4) Explícale donde y como puede pedir ayuda

5) Llama a la policía si crees que su integridad está en peligro

¿Y si te pasa a tí?

Pedir ayuda no te compromete a decidir sobre lo que deseas o no deseas hacer, pero te dará información sobre tus opciones, cuando la violencia comienza generalmente se agrava y para salir de ella necesitarás ayuda externa.

1)  Si tu situación es de riesgo y urgente,tienes derecho a pedir :

  •      asistencia médica
  •      asistencia jurídica
  •      alojamiento de urgencia si tienes que dejar tu domicilio
  •      una orden de protección si crees que estás en peligro

2) Si tu situación no es urgente pero tiene que ver con abusos psicológicos o económicos crónicos y prolongados en el tiempo,  tienes derecho a:

  • informarte sobre tus opciones
  • hablar con tus amigos o familiares sobre lo que pasa
  • no vivir asustada, agobiada, triste e insegura sobre tu futuro
  • pedir ayuda profesional para entender por qué entraste y te mantienes en esta relación

Recursos :

/ Línea 900 900 120 contra la violencia machista 

Asesoramiento psicológico, social y jurídico las 24 hs

Para saber más:

http://www.gencat.cat/dones  Institut Catalá de les Dones

http://www.unwomen.org.es  ONU mujeres

http://www.saynotoviolence.org/es ONU MUjeres, plataforma de acción global online

25 de Noviembre: Día Internacional contra la violencia de Género

 

La igualdad de género tiene que ser una realidad vivida”. Michelle Bachelet

Violencia de género no es solo el golpe o el insulto, lo es también – y muy  destructivas – la discriminación de género y la invisibilidad.-Esta crisis económica y de valores es una oportunidad única para cambiar el sistema con todas las aportaciones que las mujeres podemos ofrecer tras siglos y siglos de invisibilidad. Existen alternativas muy claras  para empezar a pensar que Otro mundo es posible.

Instrucciones para mujeres maltratadas

a) Delimitación del problema

Si su novio, marido, compañero la golpea, insulta y la amenaza, si la hace sentir inútil, humillada o estúpida; si le tiene miedo al hombre con el que convive, si no la deja trabajar o estudiar, si le impide ver a su familia o tener contacto con sus amigos, si la obliga a tener relaciones sexuales a la fuerza, si se siente aislada y sin derechos, si él maneja la economía y le restringe el dinero de sus necesidades USTED ESTA SUFRIENDO ALGUN TIPO DE MALTRATO (FÍSICO, PSICOLOGICO, ETC..).-

El hombre que golpea a su mujer aprendió esa conducta antes de conocerla y utiliza la violencia como un comportamiento útil para dominar y tener el poder. Usted no es culpable de ello ni ha hecho nada para merecerlo: salvo aceptarlo.-

Usted es víctima de un delito y debe denunciarlo en tanto su situación es de riesgo

La violencia conyugal no desaparece ni cambia. La tendencia es a que los episodios sean más frecuentes y más graves.

Cuente su problema a la mayor cantidad de gente posible dentro y fuera de la familia. No tenga vergüenza de relatar su historia de maltratos. A la policia, abogados, médicos debe contarle TODO lo sucedido, sin minimizarlo ni cambiar contextos.

b) Ante un episodio de violencia:

Si puede, aléjese cuanto antes al comenzar el episodio de agresión. No espere a que las cosas empeoren.

Si es posible vaya a un lugar seguro: la casa de algún pariente o vecino mientras piensa en que hacer en el futuro.

Si puede salir vaya a la policía y denuncie.

Haga todo el escándalo posible: el agresor suele acobardarse ante testigos y comienza a respetar a la mujer que no se deja asustar.-

Lleve un diario de registro de situaciones violentas con fechas y detalles.

Guarde pruebas de la violencia: objetos destruidos, ropa o armas

Tomese fotos de las heridas

c) Después del ataque

Haga una consulta médica para valorar los daños, no minimize dolores o golpes.

Aprenda a pedir lo que necesita.

No se dé por vencida.

Si su familia la ayuda, controle la tendencia a dejarse manipular que está en la base de sus problemas. Sobre todo no responda a la violencia con violencia.

No tome medicación tranquilizante ni drogas ni alcohol. Necesita estar alerta y lúcida. Pida ayuda médica.-

No difunda el lugar en el que piensa refugiarse. El hombre violento es muy seductor y convincente, se mostrará arrepentido y deseoso de recuperar su familia.

d) Si decide separarse:

Explique a sus hijos con claridad lo que sucede.

No ponga en duda que ellos quieren a su padre y lo necesitan pero aclare que su comportamiento es inaceptable. No insulte a su padre delante de ellos.-

No se deje engañar por amenzas o supuestos conocimientos legales. No firme nada, no confíe en promesas o palabras. No acepte opiniones de gente que no conoce la situación.

e) Después del divorcio.

No confíe en que el divorcio soluciona todo. Busque protección y mantengase alerta

Si sus hijos son pequeños asegúrese de que sepan bien sus nombres y dirección completos. Hagales una tarjeta con esos datos y un número de telefono.-

Nunca acepte hablar con su ex marido a solas ni le haga pasar dentro de la casa.

No acepte discutir con él ni trate de calmarlo si se enfurece.

No se equivoque pidiendo ayuda a su ex marido violento si hay algún problema en la casa- Aprenda a actuar con autonomía.

El pago de los alimentos no amerita encuentros o enfrentamientos.

No olvide los mitos y prejuicios que sostienen la posición de su marido por pertenecer a esta sociedad. Ellos (su familia, amigos, etc,,) pueden tener miedo, no desear desprenderse de dinero o propiedades o status social, pueden no entender lo que pasa.-

No se asombre si la familia de su marido no acepta su versión de los hechos. No pierda tiempo ni energías en buscar aliados.

Deje de insultarse a sí misma y de reprocharse cada cosa que no puede realizar.No repita el maltrato hacia usted misma.

Por último: si usted no es una mujer maltratada, no manipule esta información para lograr beneficios económicos. No haga falsas denuncias ni pida alejamientos que no condicen con la realidad de la situación. En estos momentos el tema de la violencia de género se enfoca desde el punto de vista de las mujeres pero también sucede que muchas mujeres utilizan este tema para lograr el control económico de sus ex parejas. Tambien existe el “HOMBRE MALTRATADO”.-

En nombre de las víctimas, mujeres y hombres actúe con responsabilidad, para que la sociedad sepa como actuar y proteja al más débil.-

Bibliografía:

Ferreira, Graciela: “Hombres violentos, mujeres maltratados”

La “otra” violencia de género: ne me quitte pas

 

Cuando se habla de violencia de género casi con exclusividad se piensa en la violencia física. Los otros tipos de violencia:psicológica, social, sexual, quedan relegadas a la esfera de lo privado, no hay para ellas ordenes de alejamiento, ni rehabilitación para el maltratador.
Sin embargo, su frecuencia es elevada.
La violencia psicológica se refiere a insultos, descalificaciones, desprecio hacia la mujer, su trabajo, sus opiniones; implica una manipulación en la que la indiferencia o el silencio provocan sentimientos de indefensión.
En la violencia”económica”, el agresor controla los ingresos, impidiendo trabajar o retaceando el dinero u obligando a la mujer a entregar su salario.
La violencia “social” se refiere a limitar los contactos con familiares y amigos y romper la red de apoyo social.
La violencia sexual se ejerce mediante presiones físicas para imponer relaciones sexuales no deseadas, hasta no hace mucho este tipo de violencia no era considerada como tal por los jueces si se daba dentro del matrimonio.

Ahora bien, en la consulta es común escuchar este tipo de cuestiones sobre todo las relativas a violencia psicológica; pero la mujer no inicia terapia por este tema, sino por que “algo no va bien en su vida” y resulta que este tema aparece ligado a cuestiones de poder y de miedo a la pérdida.
Desde el psicoanálisis la explicación pasa menos por la definición de cuadros psicopatológicos o de patrones de conducta que por una análisis caso por caso, historia por historia, para entender qué alimenta esta situación de maltrato.
La pareja representa siempre un lazo, una forma de malestar en común de “beneficio” mutuo ¿qué beneficio?, pues nada menos que la satisfacción de la pulsión de muerte.
Esta idea no implica dejar de tomar en cuenta los factores sociales : el denominado “triángulo de la violencia” en el que además de víctima y victimario existe un tercer vértice representado por lo social, la cultura, los valores.
Pero, tal y como explica J.A. Miller en el seminario “El partenaire-síntoma”, lo que la mujer puede sentir como un “vacío de ser” permite al hombre deslizarse a situaciones de maltrato.
Todo esto en el marco del “amor romántico” que la lleva a volver siempre, a perdonarle, a creer que lo que dice es cierto, y que comulga con algo de la historia de él. La subjetividad comprometida impide abandonar una relación que es como las dos caras de una misma moneda y cuya máxima y dramática expresión es el suicidio de él…después de matarla .
La mujer que consigue salir de ese circuito: asumir que no es tonta, que tiene derecho a decidir y a trabajar o a decir que no, ha conseguido superar esa parte oscura de sí misma depositada en él otro (pareja), reflejo del Otro (social) y puede así dirigir su deseo a algo fuera de ese círculo cerrado.
Cuando la mujer puede encontrar otro interés vital fuera de su marido, los hijos por ejemplo, puede separarse y resolver la situación.
Pero si además no entiende por qué llegó adonde llegó, lo más probable es que repita en otra relación los mismos patrones.
Es importante tomar en cuenta esta visión de la cuestión de la violencia
de género sobre todo a la hora de evaluar qué medidas legales se tomarán.
No es extraño que la mujer continúe viviendo con su agresor o retire las denuncias, o en el caso de la “otra” violencia, acompañe su situación con síntomas de ansiedad, depresión o trastornos psicosomáticos.
Los “mandatos de género” actúan con fuerza cuando ellas no quieren perder “el amor” y ellos “perder su objeto”.
En todo caso se trata de reivindicar la importancia del relato, individual y social para ubicar en su justo punto el alcance limitado de las políticas “reeducativas” y por otro lado, como terapeutas asumir que no es posible demandar a los pacientes un “cambio” antes de tiempo.

·

La creación de un golpeador cíclico I

Marilyn Monroe y Joe di Maggio

¿Por qué los hombres que pegan arremeten contra sus mujeres y luego se arrepienten?

¿Por qué lo hacen únicamente en la intimidad de sus casas?

¿A que se debe su ira y sus celos exagerados?

En los 70 se puso de moda la teoría sociobiológica de la agresión marital. Sostiene que el comportamiento social humano está codificado en los genes y se hereda mediante un proceso de selección natural. Difundida por E.O. Wilson (Universidad de Harvard) explicaba la violencia masculina como una forma de asegurarse la exlusividad sexual y reproductiva, algo así como marcar el territorio de su propiedad: el hombre golpea para cumplir con el imperativo biológico de transferir sus genes a la generación siguiente. Las críticas despectivas serían una forma de asegurar sumisión y control al tiempo que elimina rivales. La lógica de la sociobiología origina interrogantes del tipo ¿por qué castigar al agresor si el maltrato es inevitable? ¿podemos poner fin en 16 semanas a algo desarrollado durante miles de años? Sigue leyendo

El golpeador: un perfil psicológico

 

Hasta hace no más de veinte años nadie consideraba que el maltrato a las mujeres dentro de las relaciones de pareja fuera un problema social.La policía no dejaba constancia en sus registros sobre este tipo de de denuncias.

Pero la psicología de las mujeres que se encuentran atrapadas en una red de violencia familiar ha sido abordada por varias líneas psicológicas y sociológicas. La investigación sobre la psicología del golpeador en cambio debe aún vencer resistencias.

Quizás se ha creido que estudiar este tema conduciria a justificar al menos en parte las consecuencias de estos actos y que en consecuencia afectaría indirectamente y en forma negativa el cambio cultural  imprescindible para lograr disminuir el maltrato de género.-

Hacia 1978 Donald Dutton comienza a trabajar en la sistematización de una teoría sobre la etiología de esta conducta,  sus estudios advierten acerca de que no existe una sola categoría sino que hay varios tipos .

Su interés se centró en el de los golpeadores cíclicos al que considera los más peligrosos y menos comprendidos. Su peligrosidad se debe al carácter privado y repetitivo de su accionar, actúan violentamente sin importar lo que haga su pareja, parecen tener una doble personalidad (una en público y otra en privado) incluso en su hogar experimentan cambios alternando la violencia con el arrepentimiento.-

Los agresores cíclicos/emocionalmente inestables constituyen alrededor del 30% de los golpeadores habituales.-

Lo que los caracteriza es que comenten actos de violencia en forma esporádica, suelen ser amistosos con los hombres y su ira se concentra en su pareja femenina.- En realidad,  la mujer se convierte en un pararrayos de todos los conflictos emocionales de su vida.-

La agresión puede ser desencadenada por cualquier acontecimiento: un paso real o imaginario hacia el abandono, un cambio de trabajo, incluso un embarazo. La causa más frecuente es un “abandono imaginario”.-

Además estos hombres solo son violentos DENTRO de la relación y el maltrato se repite cualquiera que sea la conducta de la mujer. Suelen presentar temor a la intimidad , tanto si se sienten abandonados como absorbidos. Viven en una montaña rusa emocional, experimentando una mezcla de ira y celos en forma cíclica.

Otros tipo de agresores:

1) Psicopáticos: Se trata de aquellos que satisfacen los criterios para “conducta antisocial”: personalidades con falta de reacción emocional y de conciencia moral que es aquella capacidad de castigarse a sí mismo por haber violado normas de conducta. Este perfil suele reconstruir el sentimiento de culpa atribuyéndosela a su víctima: ” le dije que no me hiciera enojar”, no sienten remordimientos. El síndrome psicopático incluye la incapacidad de imaginar el temor o el sufrimiento del otro. Otros signos importantes son las reacciones emocionales superficiales y los proyectos poco realistas sobre el futuro.

2) Agresores hipercontrolados: Estos hombres presentan una personalidad con rasgos obsesivos, un tanto desapegados de sus sentimientos y en los tests psicológicos muestran un perfil compatible con evitación y agresión pasiva. Son los que adoptan un discurso del tipo: “solo quiero trabajar, limpiar el auto, etc.. ” Su ira suele resultar de una acumulación de frustraciones ante acontecimientos externos de larga data. Son los que menos dan que hablar porque difieren del estereotipo del golpeador:

Podemos distinguir dos sub-tipos:

a) pasivo: aquel que se distancia de su esposa y cuyas discusiones suelen centrarse en cómo acercarse más emocionalmente. En terapia ambos son sumisos y se esfuerzan por complacer al terapeuta.-

b) activo: es el ” fan del control”, son minuciosos, perfeccionistas y dominantes.

En los test psicológicos que miden el maltrato a las mujeres los hipercontrolados obtienen puntajes muy altos en maltrato emocional (ataques verbales y supresión de apoyo emocional) Todas las formas de maltrato emocional se alimentan de técnicas comunicacionales de tipo coercitivo destinadas a buscar una relación de poder complementaria basada en la sumisión.-

Básicamente y en todos los casos se trata de una pobre constitución del YO, debido a trastornos en las identificaciones con las figuras de apego o experiencias traumáticas muy tempranas. También hablamos de pobre control de los impulsos.

La violencia se aprende y comienza en la familia de origen, cuando el niño es avergonzado y maltratado por su padre desarrollando un apego inseguro hacia su madre que a su vez puede ser maltratada con frecuencia. Sin embargo éste es solo uno de los factores en juego.

Resumiendo:

Podemos dividir a los golpeadores en tres grupos : cíclicos, psicopáticos e hipercontroladores. En el caso de los golpeadores cíclicos suelen pertenecer a la categoria diagnóstica border line o TLP (trastorno limite de la personalidad) : individuos proclives a establecer relaciones intensas e inestables caracterizadas por una actividad destinada a perjudicar y manipular al otro al tiempo que se depende afectivamente de él. Presentan además exigencias interminables unidas a abuso de sustancias e impulsividad.-

Bibliografía:

Dutto, Donald: El golpeador, un perfil psicológico

Erikson E : Adolescencia y sociedad

Freud S : Lo siniestro (obras completas)