10 tips para gestionar la ira con éxito

La ira es una emoción que puede variar en intensidad desde una ligera irritación a un estado de intensa furia y pasaje al acto en forma de golpes, rotura de objetos, conducción temeraria, etc. Supone un enfrentamiento con alguien que uno cree nos ha perjudicado en forma deliberada.  En este sentido es una emoción destinada a detectar y defendernos de situaciones amenazantes.

Como otras emociones se acompaña de cambios en la fisiología con aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de la presión arterial y de los niveles de las catecolaminas (adrenalina y noradrenlina). Puede desencadenarse tanto por factores externos como internos: situaciones laborales, inconvenientes cotidianos (retrasos en un vuelo, trafico, tramites burocráticos) pero también asociaciones mentales con problemas personales, eventos traumáticos pasados y sentimientos de frustración.

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Es una respuesta adaptativa natural a una amenaza, despierta sentimientos y  activa conductas que nos permiten luchar y defendernos cuando nos sentimos atacados. Por lo tanto es necesario que exista una cierta dosis de “enojo” para sobrevivir. Pero, si la única respuesta a eventos que nos molestan, normativas sociales, procedimientos o reclamos es una respuesta agresiva, probablemente haya que revisar algunos contextos.

Para manejar las emociones agresivas ponemos en marcha procesos que a veces son conscientes y otras veces no lo son. Las tres dimensiones a analizar serán:

  1. EXPRESAR
  2. SUPRIMIR
  3. CALMAR

EXPRESAR : nuestro malestar en una forma asertiva -no agresiva- es la opción más saludable, para lograrlo será necesario aprender a detectar qué necesitamos y como creemos que podemos conseguirlo sin herir a otros, ser asertivo significa sobre todo respetar al otro sin declinar en los propios objetivos. Por lo contrario intentar suprimirlo suele ocasionar trastornos físicos (hipertensión, problemas digestivos, etc) y cambios en la conducta hacia respuestas pasivo-agresivas. Calmar la ira a través de su expresión será entonces la meta:

Comencemos por estos 10 tips:

  1. Piensa antes de hablar
  2. Cuando sientas que tus ideas están más claras, expresa tu frustración en forma asertiva
  3. Incorpora la actividad física como hábito
  4. Practica el “tiempo fuera”: regálate espacios libres de rutina
  5. Identifica posibles soluciones
  6. Empieza tus oraciones diciendo “Yo estoy enojado porque” en lugar de ” Tú nunca…” cambia tu forma de pensar
  7. No seas rencoroso
  8. Utiliza el humor para bajar las tensiones
  9. Practica ejercicios de relajación
  10. Reconoce cuando necesitas pedir ayuda
El Modelo de Prochaska y DiClemente sobre etapas del cambio, sirve (adaptado) para entender el control de la ira como un proceso en el que identificar las variables en juego será el paso más importante:
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Nikolas Cruz: Claves para entender el ataque a la escuela de Florida

Eric Madfis, profesor asociado de Justicia Criminal de la Universidad de Washington, Tacoma (USA) comenta que existe una tendencia en los medios de comunicación a representar a los ataques con armas en escuelas como azarosos y sin motivo, cuando no es así.

En cambio, argumenta en su investigación En busca de sentido: ¿son los ataques a escuelas aleatorios e irracionales?” que existen patrones claros en este fenómeno.

Su revisión de las evidencias descubre que los atacantes manifiestan sus planes por lo menos dos días antes de llevarlos a cabo. El análisis de Madfis, recientemente publicado en el Journal of Psychology, encuentra que muchos de los tiradores desarrollan sus esquemas de ataque durante semanas o incluso meses antes de  su ejecución. Por ejemplo, los asaltantes de Columbine, Eric Harris y Dyland Klebold, invirtieron más de un año organizando su ataque.

El análisis de Madfis sobre casos de ataques fallidos  también encuentra una planificación extensa, incluyendo “lista de objetivos” e incluso registros de “no matar”, notas suicidas, mapas de las escuelas,con técnicas de ataque dibujadas en ellos, búsquedas en webs sobre otras masacres, etc.

Estas estrategias incluyen detalles sobre quién debería ser salvado del ataque y planes meticulosos sobre el orden de los acontecimientos en el día elegido. Desestima la descripción popular de los tiroteos masivos como el resultado de alguien que aparece de la nada y dispara sobre la marcha. La planificación denota que los ataques obedecen a un propósito y que siempre caen en patrones repetidos, incluidos la venganza y la necesidad de mostrarse como “macho poderoso”, siempre con antecedentes de una larga historia de rechazo en las relaciones interpersonales.

En el caso del atacante de la escuela de Florida Nicholas Cruz, parecería a primera vista que no encaja en el patrón de los atacantes de escuelas: con 19 años  había abandonado la escuela; estaba concurriendo a una escuela de adultos y aparentemente tenía un trabajo en una tienda de “todo a cien”.

El estudio titulado “Inseguridad económica y aumento de la violencia con armas en las escuelas de US” analiza los tiroteos entre 1990 y 2013 y el aumento de este tipo de episodios desde el 2007 al 2013.

La investigación, publicada en el Journal of Nature Human Behaviour, encontró que los períodos de aumento de las tasas de tiroteos se correlacionaban significativamente con el aumento de las tasas de desempleo.

Para algunos chicos particularmente inseguros, la alteración del reemplazo de la relativa seguridad de la escuela por el amenazador y desconocido mundo del desempleo en medio de la caída en picado de la economía posiblemente sea demasiado.

Se ha reportado que Nikolas Cruz fué adoptado, pero que ambos padres adoptivos murieron, su madre adoptiva  poco tiempo antes del tiroteo. En esas circunstancias, quizás su última escuela representaba una suerte de familia suplente particularmente dura de perder.

Desde 2007, muchos tiroteos podrían haber ocurrido en escuelas secundarias  entre otras razones, quizás porque ya no serían más garantía de empleabilidad. Un quiebre en la transición escuela-trabajo ahora estaría afectando a jóvenes cuya tasa de graduación ha sido históricamente más alta.

Los autores del estudio, un equipo de académicos de la Universidad de Northwestern, liderados por Adam Robert Pah y Luis Amaral, concluyen que la mayor incertidumbre en la transición escuela-trabajo contribuye a la posibilidad de más episodios  de tiroteos en las escuelas.

Eric Madfis apunta que los asesinatos colectivos son la única forma de homicidio en U.S. que es cometido en forma preponderante por personas de raza blanca no hispana. Esto no es absoluto, el tirador del Colegio de la Comunidad Umpqua en Oregon, era mestizo; el asesino de Red Lake Senior High School era nativo americano, y el tirador de Tasso da Silveira Municipal School era brasileño.

Pero, aún con estos casos, la mayoría de las masacres fueron protagonizadas por asesinos de raza blanca. También señaló que las masacres en escuelas revelan un patrón claro en términos del tipo de comunidades y escuelas que se ven afectadas con más frecuencia. Mientras la mayoría de los ataques con armas, generalmente ocurre en zonas urbanas, el vandalismo se da en escuelas suburbanas o rurales, con menos diversidad social y políticamente conservadoras.

El vandalismo a nivel internacional también sigue estos patrones, ocurren en pueblos pequeños o comunidades cerradas.

La humillación y la presión por cumplir con los standares parece ser algo más dificil de manejar en lugares pequeños, especialmente si el ataque sucede cuando el cuerpo docente o el alumnado es intolerante con las diferencias o cuanto cuestiones de acoso o marginalización no son abordados por la cultura escolar.

Otro patrón bastante frecuente, refiere al entorno educacional de tolerancia cero, que puede desalentar a los estudiantes, respecto a buscar adultos en quienes confiar cuando escuchan información crucial que pudiera impedir amenazas de violencia.

Este último punto de la cultura escolar, abre las puertas hacia cambios que podría representar  mejores alternativas de prevención de futuras tragedias, habida cuenta de que los que mejor conocen a los estudiantes son sus propios compañeros. Las mejores fuentes de inteligencia para detectar a futuros perpetradores no son los maestros o los padres , ¿Cómo educar a los estudiantes para que sean capaz de detectar e informar sobre posibles riesgos?

De la misma forma en que se considera que en los ataques terroristas existen falla de inteligencia, ¿Es posible aplicar esta idea a los tiroteos en escuelas?

Para entender mejor los posibles quiebres e personalidades vulnerables, es imprescindible una relación más estrecha entre autoridades y estudiantes. En el caso de Nikolas Cruz, fué descrito ahora como solitario y “raro”, expulsado por razones disciplinarias  ahora sus compañeros refieren que si alguien podía cometer semejante acto, sería él.”

El estudio ” Solo y a la deriva: la asociación entre los tiroteos en escuelas, el tamaño del establecimiento y el apoyo a los estudiantes”, investiga 22 incidentes masivos entre Enero 1995 y Junio 2014. Algunos de sus hallazgos:

/ Las escuelas más grandes, con más alumnos son predictores de mayor posibilidad de ataques con armas

/ La mayoría de los atacantes son alumnos que provienen de escuelas mas chicas

/Los modelos predictivos de ataques con armas deberían considerar: el tamaño de la escuela, el apoyo a los estudiantes y sus transiciones o cambios previos.

En la investigación publicada en The Social Science Journal,  los autores, Abigail Baird, Emma Roellke y Debra Zeifman, psicólogos de Vassar College, concluyen que la transicion desde una escuela pequeña con más redes de contención a una más gande, más anónima, puede exacerbar dificultades psicológicas pre-existentes entre potenciales agresores.

Eric Madfis argumenta que la enorme atención mediática que estos hechos tienen, inevitablemente genera una distorsión en la percepción publica de la verdadera razón de estos eventos.  Cita estadísticas en las que las escuelas siguen siendo los lugares más seguros para la juventud en USA. Señala que el riesgo de homicidio entre adolescentes en edad escolar es unas 226 veces mayor fuera que dentro de la escuela, mientras que solo 1 entre 2 millones de jóvenes muere por homicidio o suicidio dentro de las escuelas, cada año. Por otra parte, las posibilidades de una escuela de sufrir ataques de parte de un estudiante de esa misma escuela es de 1 en 6.000 cada año.

Sin embargo, la cobertura mediática de estos hechos puede sin querer, transformarse en una trampa psicológica, en un ciclo en el parecería que los atentados con armas son más frecuentes de lo que lo serían en realidad. Estos eventos, si bien raros son devastadores y muchas veces son usados para justificar mayores medidas punitivas y disciplinarias, incluyendo la tolerancia cero en políticas de suspensión y expulsión.

Esto puede estar conduciendo a abrir una brecha entre las autoridades y la comunidad de estudiantes, en los estos son vigilados y castigados más a menudo, con consecuencias adversas al establecimiento de relaciones de confianza, imprescindibles para fundar respuestas inteligentes en la prevención de futuros ataques. La realidad es que esta brecha generacional ha puesto a los adultos en lugares de autoridad en posición de luchar por una mejor comprensión de la cultura y sub-cultura de los adolescentes, con  enormes errores de interpretación como resultado final.

Fuente

https://www.psychologytoday.com/blog/slightly-blighty/201802/clues-the-mind-the-florida-school-shooter

 

Traducción y edición

Raquel Ferrari

Abuso emocional : tips para reconocerlo

El abuso emocional es una categoría resbaladiza. A diferencia del abuso físico, las personas que lo padecen pueden no darse cuenta de lo que está sucediendo.

Incluso es probable que sea más dañino que la violencia física porque puede destrozar nuestra imagen y lo que pensamos de nosotros mismos.  Todo aquello que estamos destinados a ser se desvanece al permitir a alguien que nos defina.

El abuso emocional puede darse entre padres e hijos, esposos, familiares, hacia los ancianos, entre amigos o en cualquier relación en la que haya un desequilibrio de poder. El abusador proyecta sus palabras, actitudes y acciones en su desprevenida víctima como una continuidad de heridas narcisistas propias que no ha podido resolver.

Suele mostrarse encantadores, responsables, atentos;  siempre evade el diálogo y al ser cuestionado por su actitud responde que lo que realmente es dañino son las críticas hacia su persona. Cuando la pareja se rehusa a conversar, o evita hablar de diversos asuntos, es una manera de manipulación.El abusador utiliza comparaciones constantes con anteriores parejas u otras personas para hacer sentir a su pareja inferior o insuficiente.

Hazte las siguientes preguntas para descubrir si estás siendo abusado o eres una abusador emocional:

1) Humillaciones, degradación, juicios, críticas

  • Alguien se burla de tí en público?
  • Alguien usa el sarcasmo como una forma de degradarte?
  • Cuando te quejas, esta persona contesta “era una broma!” o “eres demasiado susceptible”?
  • Te dicen con frecuencia que tus opiniones o sentimientos no son correctos?
  • Alguien  ridiculiza o  ignora regularmente tus opiniones, sugerencias o sentimientos?

2) Dominación, control & vergüenza

  • Sientes que esta persona te trata como a un chico?
  • ¿Te corrigen o castigan porque tu conducta es “inapropiada”?
  • ¿Sientes que debes “pedir permiso antes de ir a alguna parte o antes de tomar pequeñas decisiones?
  • ¿Controlan tus gastos?
  • ¿Te tratan como si fueras inferior?
  • ¿Te hace sentir que está siempre haciendo lo correcto?
  • ¿Te recuerdan todo el tiempo tus defectos?
  • ¿Menosprecian tus logros, tus aspiraciones o tus planes o incluso quién eres?

3) Acusaciones, demandas irracionales, negación de los propios errores

  • ¿Te acusan de algo que solo está en su cabeza cuando sabes que no es cierto?
  • ¿Es esa persona incapaz de reírse de sí mismo?
  • ¿Son extremadamente sensibles si se burlan de ellos?
  • ¿Les cuesta pedir perdón?
  • ¿Piden excusas por su conducta o tienden a culpa a otros o las circunstancias por sus errores?
  • ¿Te llaman con apodos o etiquetas?
  • ¿Tienen problemas con los limites y el respeto?

4) Distancia emocional, silencios, aislamiento, abandono

  • ¿Retacea su cariño o afecto?
  • ¿Cubre las necesidades básicas o usa el abandono como castigo?
  • ¿Juega el papel de víctima para culparte, en lugar de asumir sus responsabilidades?
  • ¿Se da cuenta de cómo te sientes?
  • ¿Muestra empatia o interés por tus cosas?

5) Co dependencia

  • ¿Alguien te trata como si fueras una prolongación de su persona?
  • ¿Comparte información personal sin tu autorización?
  • ¿No toma en cuenta tu opinión y hace lo que cree que es mejor para ti?
  • ¿Requiere contacto continuo?¿Carece de una red de apoyo personal por afuera de ustedes dos?

 

Si este tipo de cosas sucede con frecuencia y el abandono, la negligencia, el control del dinero o el uso indiscriminado de tus fondos,  los celos, la infidelidad, la devaluación, el rechazo o las comparaciones destructivas son parte del escenario habitual, puede que estés dentro de una relación violenta.

El abuso psicológico o emocional es una forma de control y dominación que busca aislar y menoscabar la autoestima del otro a través del ejercicio de un poder que deteriora, confunde y paraliza.


A veces, se trata de conductas no verbales, miradas de desprecio, gestos insultantes, silencios; es un tipo de violencia”invisible” porque no se detecta desde afuera y la propia víctima se acostumbra a ese estado de minusvalía emocional.

Es un tipo de violencia que afecta la salud física y psíquica, predispone a estado de ansiedad, depresión, conductas compulsivas o trastornos alimentarios.

El perfil del maltratador emocional suele ser:

1) Alguien con rasgos psicopáticos, paranoides u obsesivos

2) Alguien con tendencia a fabular, insatisfecho con su propio proyecto, con sentimientos de inadecuación

3) Alguien con trastornos del humor, siempre malhumorado, con respuestas violentas que atribuye a problemas familiares, económicos o laborales

4) Alguien que abandona sexual y físicamente al otro, que no acompaña ni quiere ser acompañado

5) Alguien autoritario, egocéntrico y egoísta, miedoso, simulador

6) Alguien que ha sufrido abusos en su infancia

El perfil de la víctima suele ser:

Alguien sometido, servicial, con baja autoestima, inseguro, dependiente, que termina creyendo que todo sobre sí esta mal pero no alcanza a ver por qué.

Para salir de ese círculo vicioso es necesario reconocer los signos de violencia, asumir la responsabilidad por la propia vida, dejar de lado los roles de “redención” – nadie cambia porque sí-, valorar el propio proyecto vital y la responsabilidad por el crecimiento de los hijos que se merecen un modelo de relación más saludable.

EL MALTRATO DE CUALQUIER TIPO NUNCA ES UNA FORMA DE AMOR

 

Fuente: http://psychcentral.com/blog/archives/2013/02/20/signs-of-emotional-abuse/

Violencia masculina en la pareja

La construcción de la identidad masculina.-

Badinter (1993) señala que el hombre ha de hacerse. La identidad masculina se construye por oposición diferenciándose de la femenina, desde éste punto de vista podemos entender la masculinidad como una reacción, más que como un resultado de identificaciones.-

En este punto cabe diferenciar conceptos:

identidad de género: constructo teórico que permite comprender los rasgos y funciones psicológicas y socioculturales que se atribuyen a cada sexo (y son por lo tanto modificables) y la  identificación con los valores y los atributos culturales adjudicados en un contexto histórico-geográfico determinado a la masculinidad o a la feminidad.-.-

identidad sexual: identificación del sí-mismo como perteneciente al sexo masculino o femenino, anatómica, morfológica y fisiológicamente.-

De acuerdo a un enfoque ecológico la construcción de la identidad masculina es un complejo formado por valores que determinan el estereotipo de género masculino y los lugares relativos del varón y la mujer en la sociedad.

Los mandatos culturales comportan prescripciones y prohibiciones, la más fuerte de ellas es “no parecerse a una mujer”. Desde el microsistema hablamos de la importancia del afecto paterno: el padre lejano, ausente, faltante, implica para el hijo varón el único modelo para diferenciarse de lo femenino materno. Un padre de estas características incorpora la distancia corporal, la inexpresividad, la ausencia de sentimientos tiernos como atributos que tienden a incrementar la sensación de pertenencia a la género masculino.-

Desde 1986 existe en algunos países actividades grupales masculinas tendientes a recuperar sus aspectos “femeninos” , en casi todos los casos existe una presión social que les exige una vuelta a la imágen estereotipada del varón tradicional.-

Masculinidad y violencia.-

Históricamente, los estudios acerca del género femenino precedieron a los que se ocupan de la condición masculina. Del mismo modo, los trabajos sobre violencia familiar se ocuparon en primera instancia del problema de las mujeres maltratadas. Posteriormente se vio la necesidad de enfocar la problemática correlativa: los hombres golpeadores.-

Cuando hablamos de hombres golpeadores nos referimos a todos aquellos que ejercen algún tipo de abuso (físico, emocional, o sexual) .

James Ptacek,  (1984) en su revisión de la literatura clínica sobre hombres maltratadores consideró que existen algunas tendencias de interpretación preocupantes:

1) Insuficiente análisis de las perspectivas de género

2) Tendencia a culpabilizar a la víctima

3) Psicopatologización

Una de las definiciones más extendidas ve a los  hombres golpeadores como dueños de  una personalidad “sádica” o bien “pasivo-agresiva”, que presentan características paranoides o personalidad borderline, en definitiva características pasibles de ser encuadradas dentro de la psicopatología.-

El mayor peligro de asociar la conducta violenta a características psicopatológicas o adicciones o trastornos de personalidad, consiste en que le quita responsabilidad sobre el hecho .-

También se ha intentado explicar la conducta violenta con un modelo basado en elementos de tipo biológico o hereditario: Ej. mayor predisposición biológica del hombre a la violencia.- Un tercer tipo de explicaciones proviene de la sociología y aplica la violencia conyugal al resultado de una sociedad patriarcal en que se acepta la dominación del hombre sobre la mujer.-

Cada uno de estos enfoques es parcial e insuficiente y no agota el tema, la violencia de género es una entidad en sí misma, una estructura con reglas propias y no un síntoma de un problema psicopatológico individual. Los hombres que ejercen violencia física en sus relaciones de pareja suelen ser una caricatura de cómo “debe” comportarse un varón. Siempre debajo de una capa de racionalidad encontramos un sistema de creencias apoyado en el sexismo.-

Otra de las características es la dificultad en la expresión de sentimientos y la prohibición tácita de expresarlos, porque ésto es considerado un síntoma de debilidad y el hombre “debe” ser fuerte.-Esta especie de discapacidad comunicacional está relacionada con la inhabilidad para resolver conflictos de otra manera que no sea la violenta.

La violencia proporciona una forma temporaria de poder.-Las investigaciones de Dutton (1988)concluyen que estos hombres interpretan las situaciones como amenazas aún sin evidencias suficientes (ello apoyado en una baja autoestima).-

Otra característica casi siempre presente es el aislamiento emocional. Se trata de un tipo de aislamiento social vinculado a lo afectivo; algunos hombres relatan que tienen muchos amigos, se relacionan con muchas personas pero en la esfera privada no son capaces de armar relaciones de cercanía.-

Asociado a ésto encontramos muchas veces indicios de un imagen de sí mismo muy desvalorizada : en el mundo público no se atreven a decir lo que piensan o quieren, en el ámbito privado suelen justificase con frases como “ella me provoca” “yo no sé lo que hago en esos momentos” etc..las racionalizaciones son válidas para su pareja pero no en otras situaciones donde sí parece que pueden controlarse. Es por eso que se hace tan difícil el trabajo terapéutico: no sienten responsabilidad por sus actos, por lo tanto tampoco pueden pedir ayuda para resolver éstos problemas, porque no los perciben como propios. Buscan la responsabilidad afuera: en la mujer, la familia, la situación del país, los hijos, los problemas económicos, etc…

Estos hombres han incorporado un modelo de estructura jerárquica como modo de resolución de conflictos interpersonales, un modelo presente en su propia historia de vida. Eran los que ocupaban el lugar inferior en la escala jerárquica de la pirámide de poder intra familiar. Es muy frecuente que hayan sido víctimas de violencia en distintas formas o testigos de interacciones violentas .-

Resumiendo:

El comportamiento intra familiar violento es una conducta aprendida y relacionada con experiencias vividas en la infancia y adolescencia. Los agresores no son enfermos mentales sino personas con trastornos de carácter, bajo nivel de inteligencia emocional y baja capacidad de resolución de conflictos; todo en el marco de una ideología sexista.

Suelen presentar dificultades severas para seguir un tratamiento, no internalizan el problema como propio, tienen una gran dependencia emocional hacia la mujer y por eso no soportan el abandono porque no soportan estar solos. La restricción emocional de estos hombres se manifiesta en el lenguaje verbal y el lenguaje conductual : Ej rostro rígido hasta ser inexpresivo, rigidez corporal, discursos muy racionales, asociación del hecho de ser observado con el de ser acusado, se ubican en un lugar pasivo, etc…

Aunque gran parte de los hombres violentos han padecido maltrato en su familia de origen como víctimas o testigos de relaciones abusivas, ésto NO justifica su accionar violento actual. Son momentos evolutivos diferentes, su historia no debiera servir para exculparlos sino para ayudarle a entender que aspectos de su subjetividad están dañados.-

Para saber más:

Bernard Ch & Schiafer j (1990) : Dejad a los hombres en paz. Barcelona, Paidós, 1993

Piaget, J: Personas dominantes, Buenos Aires, Bergara (1993)

Corsi, Jorge: Violencia masculina en la pareja, Buenos Aires, Paidós (1995)

Dutton Donald G. : El golpeador: un perfil psicológico. Buenos Aires , Paidós (1997)

Violencia masculina en la pareja

La construcción de la identidad masculina.-

Badinter (1993) señala que el hombre ha de hacerse. La identidad masculina se construye por oposición diferenciándose de la femenina, desde éste punto de vista podemos entender la masculinidad como una reacción, más que como un resultado de identificaciones.-

En este punto cabe diferenciar conceptos:

identidad de género: constructo teórico que permite comprender los rasgos y funciones psicológicas y socioculturales que se atribuyen a cada sexo (y son por lo tanto modificables) y la  identificación con los valores y los atributos culturales adjudicados en un contexto histórico-geográfico determinado a la masculinidad o a la feminidad.-.-

identidad sexual: identificación del sí-mismo como perteneciente al sexo masculino o femenino, anatómica, morfológica y fisiológicamente.-

De acuerdo a un enfoque ecológico la construcción de la identidad masculina es un complejo formado por valores que determinan el estereotipo de género masculino y los lugares relativos del varón y la mujer en la sociedad.

Los mandatos culturales comportan prescripciones y prohibiciones, la más fuerte de ellas es “no parecerse a una mujer”. Desde el microsistema hablamos de la importancia del afecto paterno: el padre lejano, ausente, faltante, implica para el hijo varón el único modelo para diferenciarse de lo femenino materno. Un padre de estas características incorpora la distancia corporal, la inexpresividad, la ausencia de sentimientos tiernos como atributos que tienden a incrementar la sensación de pertenencia a la género masculino.-

Desde 1986 existe en algunos países actividades grupales masculinas tendientes a recuperar sus aspectos “femeninos” , en casi todos los casos existe una presión social que les exige una vuelta a la imágen estereotipada del varón tradicional.-

Masculinidad y violencia.-

Históricamente, los estudios acerca del género femenino precedieron a los que se ocupan de la condición masculina. Del mismo modo, los trabajos sobre violencia familiar se ocuparon en primera instancia del problema de las mujeres maltratadas. Posteriormente se vio la necesidad de enfocar la problemática correlativa: los hombres golpeadores.-

Cuando hablamos de hombres golpeadores nos referimos a todos aquellos que ejercen algún tipo de abuso (físico, emocional, o sexual) .

James Ptacek,  (1984) en su revisión de la literatura clínica sobre hombres maltratadores consideró que existen algunas tendencias de interpretación preocupantes:

1) Insuficiente análisis de las perspectivas de género

2) Tendencia a culpabilizar a la víctima

3) Psicopatologización

Una de las definiciones más extendidas ve a los  hombres golpeadores como dueños de  una personalidad “sádica” o bien “pasivo-agresiva”, que presentan características paranoides o personalidad borderline, en definitiva características pasibles de ser encuadradas dentro de la psicopatología.-

El mayor peligro de asociar la conducta violenta a características psicopatológicas o adicciones o trastornos de personalidad, consiste en que le quita responsabilidad sobre el hecho .-

También se ha intentado explicar la conducta violenta con un modelo basado en elementos de tipo biológico o hereditario: Ej. mayor predisposición biológica del hombre a la violencia.- Un tercer tipo de explicaciones proviene de la sociología y aplica la violencia conyugal al resultado de una sociedad patriarcal en que se acepta la dominación del hombre sobre la mujer.-

Cada uno de estos enfoques es parcial e insuficiente y no agota el tema, la violencia de género es una entidad en sí misma, una estructura con reglas propias y no un síntoma de un problema psicopatológico individual. Los hombres que ejercen violencia física en sus relaciones de pareja suelen ser una caricatura de cómo “debe” comportarse un varón. Siempre debajo de una capa de racionalidad encontramos un sistema de creencias apoyado en el sexismo.-

Otra de las características es la dificultad en la expresión de sentimientos y la prohibición tácita de expresarlos, porque ésto es considerado un síntoma de debilidad y el hombre “debe” ser fuerte.-Esta especie de discapacidad comunicacional está relacionada con la inhabilidad para resolver conflictos de otra manera que no sea la violenta.

La violencia proporciona una forma temporaria de poder.-Las investigaciones de Dutton (1988)concluyen que estos hombres interpretan las situaciones como amenazas aún sin evidencias suficientes (ello apoyado en una baja autoestima).-

Otra característica casi siempre presente es el aislamiento emocional. Se trata de un tipo de aislamiento social vinculado a lo afectivo; algunos hombres relatan que tienen muchos amigos, se relacionan con muchas personas pero en la esfera privada no son capaces de armar relaciones de cercanía.-

Asociado a ésto encontramos muchas veces indicios de un imagen de sí mismo muy desvalorizada : en el mundo público no se atreven a decir lo que piensan o quieren, en el ámbito privado suelen justificase con frases como “ella me provoca” “yo no sé lo que hago en esos momentos” etc..las racionalizaciones son válidas para su pareja pero no en otras situaciones donde sí parece que pueden controlarse. Es por eso que se hace tan difícil el trabajo terapéutico: no sienten responsabilidad por sus actos, por lo tanto tampoco pueden pedir ayuda para resolver éstos problemas, porque no los perciben como propios. Buscan la responsabilidad afuera: en la mujer, la familia, la situación del país, los hijos, los problemas económicos, etc…

 Estos hombres han incorporado un modelo de estructura jerárquica como modo de resolución de conflictos interpersonales, un modelo presente en su propia historia de vida. Eran los que ocupaban el lugar inferior en la escala jerárquica de la pirámide de poder intra familiar. Es muy frecuente que hayan sido víctimas de violencia en distintas formas o testigos de interacciones violentas .-

Resumiendo:

El comportamiento intra familiar violento es una conducta aprendida y relacionada con experiencias vividas en la infancia y adolescencia. Los agresores no son enfermos mentales sino personas con trastornos de carácter, bajo nivel de inteligencia emocional y baja capacidad de resolución de conflictos; todo en el marco de una ideología sexista.

Suelen presentar dificultades severas para seguir un tratamiento, no internalizan el problema como propio, tienen una gran dependencia emocional hacia la mujer y por eso no soportan el abandono porque no soportan estar solos. La restricción emocional de estos hombres se manifiesta en el lenguaje verbal y el lenguaje conductual : Ej rostro rígido hasta ser inexpresivo, rigidez corporal, discursos muy racionales, asociación del hecho de ser observado con el de ser acusado, se ubican en un lugar pasivo, etc…

Aunque gran parte de los hombres violentos han padecido maltrato en su familia de origen como víctimas o testigos de relaciones abusivas, ésto NO justifica su accionar violento actual. Son momentos evolutivos diferentes, su historia no debiera servir para exculparlos sino para ayudarle a entender que aspectos de su subjetividad están dañados.-

Para saber más:

Bernard Ch & Schiafer j (1990) : Dejad a los hombres en paz. Barcelona, Paidós, 1993

Piaget, J: Personas dominantes, Buenos Aires, Bergara (1993)

Corsi, Jorge: Violencia masculina en la pareja, Buenos Aires, Paidós (1995)

Dutton Donald G. : El golpeador: un perfil psicológico. Buenos Aires , Paidós (1997)

25 N: Dia Internacional contra la violencia de género: Si ves algo, HAZ ALGO

16 Formas de violencia de género & 16 formas de detenerlas:-

La violencia contra las mujeres toma distintas formas:

Violaciones

Acoso sexual

Mutilación genital

Quita de patrimonio

Feminicidio

Abusos en contexto de guerra

Asesinatos por “honor”

Esterilización forzosa

Pornografía

Matrimonios concertados

La violencia contra las mujeres es además el abuso psicológico, la hostilidad y el acoso racial y la intimidación

16 pasos sugeridos para controlar la violencia de género.

1) Reclamar el fin de la impunidad

2)Incluir la situación especial de las mujeres en las negociaciones de los procesos de paz

3)Proteger especialmente a las mujeres y niñas en las crisis humanitarias

4)Intervenir en los países más violentos con programas educativos para cambiar la visión sobre las mujeres

5)Lanzar mensajes a los adolescentes  varones acerca de su actitud hacia las mujeres de su edad

6)Pedir el final de las mutilaciones genitales por causas religiosas

7)Llamar la atención sobre la violencia hacia la mujer como instrumento de guerra

8)Involucrar a figuras públicas del deporte en campañas contra la violencia de género

9)Tomar en cuenta las necesidades especiales de las mujeres en los campos de refugiados

10) Involucrar la educación contra la violencia en los programas de desarrollo cultural

11) Denunciar la injusticia de los casamientos y los embarazos prematuros

12)Trabajar con los líderes religiosos para acabar con la tolerancia de la violencia por motivos religiosos.

13) Brindar más canales de expresión a las mujeres víctimas de violencia

14)Brindar asistencia a las mujeres que han sufrido algún tipo de violencia

15)Documentar, investigar y dar a conocer los efectos duraderos de las violaciones

16)Incorporar a los hombres en las campañas contra la violencia de género

Fuente: http://www.unfpa.org/public/News/events/16days/

El hombre violento

Elisabeth Badinter (1993) señala que el hombre ha de hacerse. La identidad masculina-dice- se construye por oposición diferenciándose de la femenina, desde éste punto de vista podemos entender la masculinidad como una reacción, más que como un resultado de identificaciones.-

La identidad masculina es un complejo formado por valores que determinan el estereotipo de género masculino y los lugares relativos del varón y la mujer en la sociedad. Los mandatos culturales comportan prescripciones y prohibiciones (la más fuerte de ellas suele ser el “no parecerse a una mujer”),a su parecer la masculinidad tiene mucho de ideología con tendencia a perpetuar la dominación masculina.

Es clara la importancia del afecto paterno: el padre lejano, ausente,  implica para el hijo varón el único modelo para diferenciarse de lo femenino materno. Un padre de estas características incorpora la distancia corporal, la inexpresividad, la ausencia de sentimientos tiernos como atributos que tienden a incrementar la sensación de pertenencia a la género masculino.-

Desde 1986 existe en algunos países actividades grupales masculinas tendientes a recuperar sus aspectos “femeninos” , en casi todos los casos existe una presión social que les exige una vuelta a la imágen estereotipada del varón tradicional.-

Históricamente, los estudios acerca del género femenino precedieron a los que se ocupan de la condición masculina. Del mismo modo, los trabajos sobre violencia familiar se ocuparon en primera instancia del problema de las mujeres maltratadas.-Posteriormente se vió la necesidad de enfocar la problemática de los hombres golpeadores.-

Cuando hablamos de hombres golpeadores nos referimos a todos aquellos que ejercen algún tipo de abuso (físico, emocional, o sexual) . James Ptacek,  (1984) en su revisión de la literatura clínica sobre hombres maltratadores consideró que existen algunas tendencias de interpretación preocupantes:

1) Insuficiente análisis de las perspectivas de género

2) Tendencia a culpabilizar a la víctima

3) Psicopatologización

Una de las ideas más extendidas es la de que los hombres golpeadores poseen una personalidad “sádica” o bien “pasivo-agresiva”, que presentan características paranoides o personalidad borderline, en definitiva características pasibles de ser encuadradas dentro de la psicopatología.-

El mayor peligro de asociar la conducta violenta a características psicopatológicas o adicciones o trastornos de personalidad, consiste en que le quita responsabilidad sobre el hecho .-

También se ha intentado explicar la conducta violenta con un modelo basado en elementos de tipo biológico o hereditario: ej. mayor predisposición biológica del hombre a la violencia.-

Un tercer tipo de explicaciones proviene de la sociología y aplica la violencia conyugal al resultado de una sociedad patriarcal en que se acepta la dominación del hombre sobre la mujer.-

Cada uno de estos enfoques es parcial e insuficiente y no agota el tema, la violencia de género es una entidad en sí misma, una estructura con reglas propias y no un síntoma de un problema psicopatológico individual. Los hombres que ejercen violencia física en sus relaciones de pareja suelen ser una caricatura de cómo “debe” comportarse un varón. Siempre debajo de una capa de racionalidad encontramos un sistema de creencias apoyado en el sexismo.-

Otra de las características es la dificultad en la expresión de sentimientos y la prohibición tácita de expresarlos,porque ésto es considerado un síntoma de debilidad y el hombre “debe” ser fuerte.-

La violencia proporciona una forma temporaria de poder.-

Las investigaciones de Dutton (1988)concluyen que estos hombres interpretan las situaciones como amenazas aún sin evidencias suficientes (ello apoyado en una baja autoestima).-

Otra característica casi siempre presente es el aislamiento emocional. Se trata de un tipo de aislamiento social vinculado a lo afectivo; algunos hombres relatan que tienen muchos amigos, se relacionan con muchas personas pero en la esfera privada no son capaces de armar relaciones cercanas.-

Asociado a ésto suele darse una imágen de sí mismo muy desvalorizada : en el mundo público no se atreven a decir lo que piensan o quieren, en el ámbito privado suelen justificase con frases como “ella me provoca” “yo no sé lo que hago en esos momentos” etc..las racionalizaciones son válidas para su pareja pero no en otras situaciones donde sí parece que pueden controlarse.

Es por eso que se hace tan difícil el trabajo terapéutico: no sienten responsabilidad por sus actos, por lo tanto tampoco pueden pedir ayuda para resolver éstos problemas, porque no los perciben como propios. Buscan la responsabilidad afuera: en la mujer, la familia, la situación del país, los hijos, los problemas económicos, etc…

Tienen una gran dependencia emocional hacia la mujer y por eso no soportan el abandono porque no soportan estar solos.

Finalmente:

Para construir una masculinidad exenta de violencia es necesario:

– Tomar consciencia del peso que los modelos “patriarcales” tienen en la construcción de roles y estereotipos sociales

-Aceptar las características femeninas como propias

Se trata de desmantelar el modelo del “macho man” para avanzar hacia una relación de complementariedad sin fisuras.-

Bibliografía:

Bernard Ch & Schiafer j (1990) : Dejad a los hombres en paz. Barcelona, paidós, 1993

Badinter,E (1993):Nuevas masculinidades. Icaria. Barcelona

Piaget, J: Personas dominantes, Buenos Aires, Vergara (1993)

Corsi, Jorge: Violencia masculina en la pareja, Buenos Aires, paidós (1995)

Dutton Donald G. : El golpeador: un perfil psicológico. Buenos Aires , paidós (1997)