¿Cómo piensa un jugador de videojuegos?

Los videojuegos tienen algunas características que no existen en los juegos  offline y que suponen algún tipo de recompensa emocional que conecta al jugador con otros jugadores y con el juego. Identificar y analizar estas características es una tarea ineludible para promover el uso saludable del juego online y para entender cuales son las nuevas oportunidades, los desafíos y las alternativas derivadas del gaming.

El impacto que el uso de video- juegos tiene en la vida del jugador es siempre personal y depende de la combinación de varios factores algunos más relevantes que otros.

Actualmente es posible hablar de una nueva cultura del video juego. En el pasado, los video juegos eran considerados una actividad aislada y más ligada al cliché del “nerd” o  del introvertido.

Las cosas han cambiado, ahora juegan juntos personas de ambos sexos, de todas las edades, padres e hijos y se forman grupos de gente que juega al mismo tiempo en distintas partes del mundo.

Se ha pasado del juego en solitario al establecimiento de redes sociales a través de los MMORG: videojuegos de rol multijugador online y algunos ya no lo consideran un juego sino un e-sport.

Ya es algo habitual ver a jugadores que viajan desde distintas partes del mundo con sus ordenadores para participar en torneos o tomar clases para mejorar sus resultados.

Desde luego, que haya un grupo de personas que se encuentren para jugar no significa necesariamente que -además- socialicen en 3D; la interacción principal sigue siendo mayormente a través de la pantalla.

Pero, lo que sí sucede, es que toda una nueva generación está cambiando su forma de aprender, desde la recepción pasiva y abstracta de información del pasado reciente, al “aprender haciendo” a través de la red que los comunica con una enorme cantidad de eventos y con la posibilidad de compartir ideas. Sigue leyendo

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¿Qué es el síndrome de acumulación compulsiva?

¿Qué es el síndrome de acumulación compulsiva?

La acumulación compulsiva incluye TODAS las siguientes condiciones:

1. Una persona acumula y guarda una gran cantidad de objetos, incluso
cosas que parecen ser inútiles o tener poco valor para la mayor parte de
las personas

2. Dichos objetos llenan por completo los ambientes del hogar y evitan que
la persona haga uso correcto de las habitaciones

3. Dichos objetos causan molestias o entorpecen las actividades diarias.

¿En qué se diferencian acumular compulsivamente y coleccionar?

• En el caso de la acumulación compulsiva, las personas pocas veces buscan
exponer sus posesiones, las cuales, en general, se encuentran
desordenadas.
• En el caso de los coleccionistas, los mismos suelen exponer con orgullo
sus colecciones y las mantienen bien ordenadas.

¿Cuáles son los indicios de acumulación compulsiva?

• Dificultad para deshacerse de las cosas
• Un gran desorden en la oficina, en el hogar, en el auto, o en otros
espacios (por ejemplo, en un depósito) que dificulta el uso de muebles y
electrodomésticos o que impide moverse con facilidad
• La pérdida de artículos importantes como dinero o facturas en el
desorden
• Sensación de agobio a causa de la cantidad de posesiones que se han
‘apoderado’ del hogar o del lugar de trabajo
• Comprar cosas porque son una ‘ganga’ o para ‘abastecerse’
• No invitar familiares o amigos al hogar a causa de la vergüenza o la
humillación
• Negar la entrada de gente a la casa para realizar reparaciones

¿Qué les dificulta deshacerse de las cosas a los acumuladores
compulsivos?
• La dificultad para organizar las posesiones
• Los sentimientos positivos fuertes y poco comunes (alegría, placer) al
comprar nuevos objetos
• Sentimientos negativos fuertes (culpa, miedo, enojo) al considerar
deshacerse de algún objeto
• Fuertes convicciones de que los objetos son ‘valiosos’ o ‘útiles,’ incluso
cuando otras personas no los quieren
• Sentirse responsables por los objetos y a veces creer que los objetos
inanimados tienen sentimientos
• Rechazo de un problema, incluso cuando el desorden o la acumulación
interfiere claramente con la vida de la persona

¿Quiénes batallan con comportamientos de la acumulación
compulsiva?

Los comportamientos de acumulación compulsiva comienzan en la adolescencia,
aunque la edad media de personas que buscan realizar tratamientos es de 50
años.

Los acumuladores compulsivos suelen lidiar con una lucha de toda la vida
contra el síndrome. Tienden a vivir solos y puede que tengan un familiar que
sufre el mismo problema.

Es probable que los problemas de acumulación compulsiva serios estén presentes en 1 de cada 50 personas, pero puede que diversos grados de acumulación, estén presentes en 1 de cada 20.

¿Existe una relación entre el síndrome de acumulación compulsiva y
el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)?

La acumulación compulsiva era comúnmente considerada un tipo de TOC. Se
estima que hasta 1 de cada 4 personas con TOC también sufre de acumulación
compulsiva. Las investigaciones más actuales sugieren que casi 1 de cada 5
acumuladores compulsivos tienen síntomas de TOC no relacionados con el
síndrome de acumulación compulsiva.

La acumulación compulsiva también se considera como una característica del trastorno de la personalidad obsesivo compulsivo (TPOC) y puede desarrollarse junto con otros trastornos mentales como la demencia o la esquizofrenia.

¿Qué clase de objetos se acumulan compulsivamente?

Por lo general, las personas acumulan objetos comunes, como papel (por
ejemplo correo, diarios), libros, ropa, y recipientes (por ejemplo cajas, bolsas de
papel y de plástico). Algunas personas acumulan basura o comida podrida.

En pocos casos, las personas acumulan desechos de animales o humanos. Pocas
veces los objetos acumulados son valiosos pero muy desproporcionadamente
con respecto al uso que tienen en realidad.

 

¿Cuáles son los efectos de la acumulación compulsiva?

• El desorden y la acumulación severa amenazan la salud y la seguridad de
aquellos que viven en o cerca del hogar, y pueden causar problemas de
salud, daños estructurales, incendios, y a veces la muerte.
• Los desalojos costosos y emocionalmente devastadores u otras acciones
legales pueden llevar a la hospitalización o a estar sin hogar
• Conflictos con familiares y amigos, quienes están frustrados y
preocupados por el estado del hogar y por los comportamientos de
acumulación compulsiva

¿La acumulación compulsiva es causada por una adversidad o
pobreza pasada?

Puede que las personas que acumulan se refieran a ellas mismas como
‘ahorrativas’. Puede que también crean que su comportamiento se deba a haber
atravesado un período de pobreza o adversidad durante sus vidas. Las
investigaciones hasta hoy no respaldan esta idea. Sin embargo, padecer un
evento traumático o una gran pérdida, como la muerte de la pareja o de uno de
los padres, puede contribuir al empeoramiento del comportamiento de
acumulación compulsiva.

¿Puede tratarse el síndrome?

Sí, la acumulación compulsiva puede ser tratada. Lamentablemente, el síndrome
no ha respondido bien a los tratamientos comunes que suelen funcionar para el
TOC.
Las estrategias para tratar la acumulación compulsiva incluyen:
• Cuestionar los pensamientos y creencias del acumulador compulsivo
acerca de la necesidad de conservar objetos y acerca de coleccionar nuevos
• Salir sin comprar o recolectar objetos nuevos
• Deshacerse de y reciclar objetos. Primero, realizando la eliminación del
desorden con la ayuda de un clínico o un instructor y luego por su propia
cuenta
• Encontrar y unirse a un grupo de apoyo o buscar la ayuda de un
instructor para ordenar y reducir la acumulación de objetos
• Comprender que puede haber recaídas
• Desarrollar un plan para prevenir acumulaciones futuras.

¿Cómo puedo ayudar a un amigo o familiar a eliminar su acumulación
de objetos?
Los intentos de familiares y amigos de ayudar a eliminar el desorden pueden ser
mal recibidos por la persona que acumula compulsivamente. Es útil tener en
cuenta que:
• Hasta que la persona no este internamente motivada para cambiar, puede
que no acepte su ayuda.
• La motivación no puede ser forzada.
• Todos, incluyendo las personas que acumulan, tienen el derecho de tomar
decisiones acerca de sus objetos y de cómo quieren vivir.
• Las personas que acumulan son, por lo general, indecisos con respecto a
aceptar ayuda y deshacerse de los objetos.

¿Puede solucionarse el síndrome de acumulación compulsiva solo con
limpiar el hogar?

No. Los intentos de ‘limpiar a fondo’ los hogares de personas que acumulan sin
tratar el problema subyacente suelen fallar. Las familias y agencias comunitarias
pueden pasar horas y gastar miles de dólares en limpiar un hogar sólo para
descubrir que el problema se repite, por lo general a los pocos meses.

Los acumuladores cuyos hogares se limpian sin su consentimiento suelen
experimentar una angustia extrema y pueden apegarse aún más a sus
posesiones. Esto puede conducir a un rechazo de ayuda en el futuro.

¿Cómo puedo tener una conversación con un amigo o familiar que
está listo para hablar acerca de la acumulación compulsiva?
• Con respeto. Acepte el hecho de que la otra persona tiene el derecho de
tomar sus propias decisiones a su propio ritmo.
• Con comprensión. Entienda que todos tenemos cierto apego a las cosas
que poseemos. Intente comprender la importancia de sus objetos para
ellos.
• Con ánimo. Proponga ideas para que su hogar sea más seguro, como, por
ejemplo, quitar la acumulación de las puertas y pasillos.
• Poniéndose de su lado. No discuta con ellos acerca de si deben conservar
o deshacerse de un objeto; al contrario, descubra qué podría ayudarlos a
deshacerse de los objetos u organizarlos.
• Con reflexión. Ayude a la persona a admitir que la acumulación interfiere
con los objetivos o valores que él o ella pueda tener. Por ejemplo, si la
persona se deshace de los objetos acumulados, podrá tener reuniones
sociales y una vida social más rica.
• Pidiendo permiso. Para desarrollar la confianza, nunca se deshaga de nada
sin pedir permiso.

Autores: Christiana Bratiotis, PhD, Suzanne Otte, MSW, Gail Steketee, PhD,
Jordana Muroff, PhD, Boston University School of Social Work; Randy O. Frost,
PhD, Smith College Department of Psychology

Traducido por: María Paula Fernández Morel – Penguin Trans

ORTOREXIA: Cuando comer se transforma en una obsesión

 

La ortorexia nerviosa – el trastorno alimentario ligado a la comida saludable- toma su nombre del griego “orto”: derecho, correcto.

El Dr Steven Bratman Phd, acuñó el término “orthorexia nervosa” en 1997, después de su experiencia en un distrito de Nueva York; ahí desarrolló una obsesión patológica por comer comida “sana”.

“Solo podía pensar en lo que comía. Pero, a pesar de ser consciente de mi obsesión por las raíces y los vegetales me resultaba terrorífico librarme. Había sido seducido por la “comida correcta”.

La descripción de Bratman describe los cambios en los hábitos alimantarios que atraviesan miles de personas como resultado de  la difusión de consejos dietarios que prometen salud restringiendo grupos enteros de alimentos sin una razón médica o una explicación científicamente válida.-

 

Es interesante observar que no solo se trata del típico “vegano”  que no come gluten, ni huevos, ni lácteos ni carnes y que podemos encontrar reunido con otros miembros de la “tribu” a la salida de una clase de yoga, hablando de las virtudes de la limpieza colónica e intercambiando recetas de pizza de tofú, sino que -a la vuelta de la esquina-  un grupo de amantes de la  dieta “paleo”, defensores de volver a comer como el hombre de las cavernas, se exigen en una clase de CrossFit seguida de unos cuantos bifes de ternera; otra vez, los “paleo” no comerán gluten o granos o lácteos u otras “toxinas”.-

¿Qué tan frecuente es la Ortorexia?

La línea que separa una alimentación “normal” y saludable de la ortorexia nerviosa, suele ser borrosa, pero una forma de definir esta condición refiere al hecho de que el comer “saludablemente” causa estrés y trae consecuencias negativas en la propia vida.-

Pueden sentirse consternados por haber comido un pedazo de pan, o sufrir ansiedad por no poder acceder a algunos de los alimentos que consumen o comer solo en casa donde sus “supercomidas ” pueden ser controladas.-

Estas costumbres terminan afectando su relación con familia, amigos, compañeros de trabajo que se alejan por sentir que ni quieren ser culpabilizados ni desean ser “evangelizados”.-

La ortorexia no está aún considerada un trastorno alimentario, pero se está trabajando en mediciones de la prevalencia en diversas poblaciones.-

Investigadores italianos han desarrollado en 2005, el cuestionario ORTO-15 , con un score <40 para detectar ortorexia y >40 significando una tendencia a conductas obsesivas y fóbicas relacionadas con la comida.-

Algunas preguntas de este cuestionario :

“Estás preocupado por la comida más de 3 horas al día?”,

“Te sientes culpable cuando transgredes tus reglas de comida saludable”? .

Usando este cuestionario, otro grupo de investigadores italianos reportó una prevalencia de ortorexia del 56% con una relación mujer/hombre de 2/1, aunque usando un valor residual de 35, la prevalencia se redujo al 21%.-

La mayoría de los estudios se hicieron en poblaciones en las que se podría sospechar un incremento de ortorexia, por ejemplo en profesionales de la salud: usando ORTO-15 , la prevalencia en un grupo de médicos turcos fue del 45,5%; en un grupo de cantantes de ópera fue del 81,1% y  32% en bailarines turcos; por su parte un grupo de profesores de yoga de España puntuó el 86%.-

Usando otro cuestionario -el test de Bratman-, 12.8% de nutricionistas austríacos fueron clasificados como teniendo síntomas de ortorexia.-

Es innegable el peso que las redes sociales y el ciberespacio tienen en la viralización de videos, material gráfico, foros, páginas “de salud”, transformando a la ortorexia en el primer trastorno alimentario de la era digital.

El ortoréxico transformará el momento de la comida en un ejercicio intelectual sin placer y sin libertad, comer rico se transforma en comer correcto…no necesariamente saludable. La comida se fotografía y se comparte en las redes sociales, transformando en un “consejo” lo que no es más que una compulsión.

¿Es un trastorno mental?

La ortorexia aún no está incluida en el DSM-5 que puntúa trastornos alimentarios tales como : anorexia -bulimia-trastornos por atracón y “otros trastornos inespecíficos”. Algunos clínicos proponen que debiera incluirse con criterios propios y ya están postulando algunos criterios diagnósticos. Notan algunas conductas patológicas típicas como la referencia a la limpieza, sanidad, pureza del cuerpo más que a la imagen corporal o la obsesión por el peso como en la anorexia o la bulimia..-

Como Bratman explicó en 2010:

A veces-no siempre-la ortorexia tiene síntomas similares a un trastorno obsesivo compulsivo y a veces se parece a la anorexia. Pero también es cierto que puede no parecerse a ninguno de los dos, no se trataría del típo OCD o la típica anorexia”

También hay que tener en cuenta que las personas se mueven entre “etiquetas” y generalmente estas no sirven para diseñar soluciones terapéuticas por lo que es importante rescatar la subjetividad y la historia de cada sujeto. ¿Cómo ha llegado hasta aquí? ¿Qué sentido tiene esa conducta en su guión personal?

Quizás sería importante transmitir que no hay que confiar en todos los devotos consumidores de jugos y repollos, incluyendo los profesionales de la salud o las celebridades, si sus consejos no están basados en evidencias científicas.-

No hagas de la comida lo más importante de tu vida, quizás entre comer en soledad tu ensalada de algas o compartir una pizza con amigos, sea mucho mejor lo segundo.-

¿Y tú como puntúas?

TEST DE BRATMAN

  • ¿Pasa más de tres horas al día pensando en su dieta?
  • ¿Planea sus comidas con varios días de antelación?
  • ¿Considera que el valor nutritivo de una comida es más importante que el placer que le aporta?
  • ¿Ha disminuido su calidad de vida a medida que aumentaba la calidad de su dieta?
  • ¿Se ha vuelto más estricto consigo mismo en este tiempo?
  • ¿Ha mejorado su autoestima alimentándose de forma sana?
  • ¿Ha renunciado a comer alimentos que le gustaban para comer alimentos “buenos”?
  • ¿Su dieta supone un problema a la hora de comer fuera, y esto le distancia de su familia y amigos?
  • ¿Se siente culpable cuando se salta su régimen?
  • ¿Se siente en paz consigo mismo y cree que todo está bajo control cuando come de forma sana?

Cuatro o cinco respuestas afirmativas confirman que hay cierto grado de obsesión y conviene relajarse al respecto. Si todas las respuestas son afirmativas nos encontramos ante un claro caso de ortorexia.

Fuente:

http://theconversation.com/orthorexia-nervosa-when-righteous-eating-becomes-an-obsession-36484

http://comeconsalud.com/alimentacion-nutricion/ortorexia-diagnostico-test-bratman/

https://www.alanrevista.org/ediciones/2015/suplemento-1/art-216/

Traducción y edición : Raquel Ferrari

 

 

El codependiente: un rehén de los otros

La persona codependiente necesita  asumir responsabilidades en la vida de los que la rodean, al punto de sentirse incómoda y desamparada cuando está sola. Esto ocurre debido a su dificultad en poner límites. Cuando termina una relación importante, busca con urgencia otra a la que proporcionar el cuidado y apoyo que cree que el otro necesita, para reforzar así su propia autoestima.

Rechaza el hacer peticiones, incluso las más razonables  al tiempo que subordina sus propios deseos a los de aquellos a los que dice proteger.

En suma,  la necesidad de conseguir la aprobación de otros es su meta meta y para alcanzarla, la persona codependiente está dispuesta a aceptar situaciones con las que está en desacuerdo.

La sensación de necesitar de otros llega a ser tan intensa que aparecen sentimientos de malestar cuando, por lo que sea, la persona tiene que permanecer sola; sensación que se agrava cuando sospecha que la van a abandonar.

El término codependencia surge en la década del 70 al principio centrado en el ámbito de la dependencia al alcohol y los malos tratos, para describir la actitud adoptada por algunos familiares respecto al paciente.

Básicamente, se caracterizaba por el reforzamiento de las  conductas adictivas o desadaptativas del paciente que parecían más una expresión de la necesidad de seguir siendo un cuidador-víctima permanente para así mantener la propia identidad que un genuino apoyo al otro para ayudarlo a superar sus problemas. Sigue leyendo

Saber perder : diagnóstico del duelo

Foto: Sebastiao Salgado

Un duelo no es una “enfermedad”, por lo tanto no podemos diagnosticarla siguiendo los criterios habituales; es una experiencia vital, una reacción sana y adaptativa frente a una pérdida que es necesario transitar sin necesidad de medicación, subjetiva o psicológica, que no da lugar a cambios somáticos y del que no se muere(…) tal vez, se deba hablar de duelo patológico o normal y restringir al primero la categoría de enfermedad.-(Engel, 1961)

Duelo normal:

Síntomas cognitivos

  1. sentido de presencia
  2. pérdida de la autoestima
  3. preocupación por lo perdido y su posible recuperación
  4. Negación: “no puede ser verdad”
  5. Confusión (problemas de concentración y atención)

Síntomas emocionales:

  1. tristeza
  2. enfado(por no haber podido cambiar algo)
  3. impotencia
  4. shock
  5. alivio(sobre todo en enfermedades largas)
  6. fatiga (apatía)
  7. ansiedad (temor al futuro)
  8. culpa
  9. Soledad( emocional o social)

Sintomas conductuales

  1. trastornos del sueño
  2. trastornos de la alimentación
  3. suspirar
  4. aislamiento social
  5. soñar con lo perdido
  6. evitar recordatorios del fallecido
  7. llorar
  8. hiperactividad sosegada
  9. Buscar y llamar en voz alta
  10. Aislamiento social
  11. Visitar lugares o llevar consigo objetos que recuerdan la pérdida

Síntomas somáticos

  1. vacío en el estómago
  2. opresión en el pecho
  3. opresión en la garganta
  4. hipersensibilidad al ruido
  5. sensación de despersonalización
  6. falta de aire
  7. debilidad muscular
  8. sequedad de boca

(tomado de Worden, 1997)

Duelo complicado:

Implica procesos que tienden a cronificar la pérdida, su duración es excesiva, la persona es consciente de que no puede avanzar.

También incluye “duelos retrasados” la reacción emocional en el momento de la pérdida no fue suficiente y surge tiempo después,desencadenándose a través de alguna situación o recuerdo ej: ” en vacaciones siempre ibamos….”

O “duelos exagerados”: síntomas intensos e incapacitantes, trastornos ansiosos y depresivos, etc..

O “duelos enmascarados”: conductas desadaptativas o síntomas ( dolor de cabeza, alergias, problemas dermatológicos).-

Al abordar un duelo, lo consideraremos complicado cuando:

  1. Un acontecimiento aparentemente trivial desencadena una reacción exagerada
  2. En las sesiones de terapia apraecen temas de pérdidas en forma recurrente
  3. La persona experimenta un dolor intenso y reciente no importa el tiempo pasado ya
  4. Se detectan impulsos destructivos (hacia otros o hacia sí mismo)
  5. Se porducen cambios radicales de estilo de vida con un toque bizarro y evitación del lugares o pesonas ligadas al fallecido, que no mejoran ni permiten olvidar lo perdido.-
  6. Se imita a la persona muerta
  7. Aparece una tristeza “inexplicable” cada año en la misma época
  8. presencia de síntomas similares a los vividos por la persona fallecida
  9. Sentimiento que no evoluciona de vacío y desesperanza
  10. no hay un dia´logo interno sino un monólogo centrado en lo negativo
  11. pérdida de la autoestima

CONCLUSION:

El duelo puede o no ser una enfermedad. El proceso de duelo es un mecanismo de adaptación a una nueva situación y por lo tanto podemos definirlo como “normal” o “normalizado”.-

En algunos casos este proceso cursa con síntomas que pueden derivar en un trastorno por aparición de cambios en la frecuencia, tipo o duración de los mismos.-

Para saber más:

Engel.GL: (1961): Is grief a disease En Psychosomatic medicine Vol.XXIII nº1

Neimeyer R:A (2002) . Aprender de la pérdida. Barcelona paidós

Worden, J.W (1997) El tratamiento del duelo:asesoramiento psicológico y terapia. Barcelona. Paidós

ORTOREXIA: Cuando comer se transforma en una obsesión

 

La ortorexia nerviosa – el trastorno alimentario ligado a la comida saludable- toma su nombre del griego “orto”: derecho, correcto.

El Dr Steven Bratman Phd, acuñó el término “orthorexia nervosa” en 1997, después de su experiencia en un distrito de Nueva York; ahí desarrolló una obsesión patológica por comer comida “sana”.

“Solo podía pensar en lo que comía. Pero, a pesar de ser consciente de mi obsesión por las raíces y los vegetales me resultaba terrorífico librarme. Había sido seducido por la “comida correcta”.

La descripción de Bratman describe los cambios en los hábitos alimantarios que atraviesan miles de personas como resultado de  la difusión de consejos dietarios que prometen salud restringiendo grupos enteros de alimentos sin una razón médica o una explicación científicamente válida.-

 

Es interesante observar que no solo se trata del típico “vegano”  que no come gluten, ni huevos, ni lácteos ni carnes y que podemos encontrar reunido con otros miembros de la “tribu” a la salida de una clase de yoga, hablando de las virtudes de la limpieza colónica e intercambiando recetas de pizza de tofú, sino que -a la vuelta de la esquina-  un grupo de amantes de la  dieta “paleo”, defensores de volver a comer como el hombre de las cavernas, se exigen en una clase de CrossFit seguida de unos cuantos bifes de ternera; otra vez, los “paleo” no comerán gluten o granos o lácteos u otras “toxinas”.-

¿Qué tan frecuente es la Ortorexia?

La línea que separa una alimentación “normal” y saludable de la ortorexia nerviosa, suele ser borrosa, pero una forma de definir esta condición refiere al hecho de que el comer “saludablemente” causa estrés y trae consecuencias negativas en la propia vida.-

Pueden sentirse consternados por haber comido un pedazo de pan, o sufrir ansiedad por no poder acceder a algunos de los alimentos que consumen o comer solo en casa donde sus “supercomidas ” pueden ser controladas.-

Estas costumbres terminan afectando su relación con familia, amigos, compañeros de trabajo que se alejan por sentir que ni quieren ser culpabilizados ni desean ser “evangelizados”.-

La ortorexia no está aún considerada un trastorno alimentario, pero se está trabajando en mediciones de la prevalencia en diversas poblaciones.-

Investigadores italianos han desarrollado en 2005, el cuestionario ORTO-15 , con un score <40 para detectar ortorexia y >40 significando una tendencia a conductas obsesivas y fóbicas relacionadas con la comida.-

Algunas preguntas de este cuestionario :

“Estás preocupado por la comida más de 3 horas al día?”,

“Te sientes culpable cuando transgredes tus reglas de comida saludable”? .

Usando este cuestionario, otro grupo de investigadores italianos reportó una prevalencia de ortorexia del 56% con una relación mujer/hombre de 2/1, aunque usando un valor residual de 35, la prevalencia se redujo al 21%.-

La mayoría de los estudios se hicieron en poblaciones en las que se podría sospechar un incremento de ortorexia, por ejemplo en profesionales de la salud: usando ORTO-15 , la prevalencia en un grupo de médicos turcos fue del 45,5%; en un grupo de cantantes de ópera fue del 81,1% y  32% en bailarines turcos; por su parte un grupo de profesores de yoga de España puntuó el 86%.-

Usando otro cuestionario -el test de Bratman-, 12.8% de nutricionistas austríacos fueron clasificados como teniendo síntomas de ortorexia.-

Es innegable el peso que las redes sociales y el ciberespacio tienen en la viralización de videos, material gráfico, foros, páginas “de salud”, transformando a la ortorexia en el primer trastorno alimentario de la era digital.

El ortoréxico transformará el momento de la comida en un ejercicio intelectual sin placer y sin libertad, comer rico se transforma en comer correcto…no necesariamente saludable. La comida se fotografía y se comparte en las redes sociales, transformando en un “consejo” lo que no es más que una compulsión.

¿Es un trastorno mental?

La ortorexia aún no está incluida en el DSM-5 que puntúa trastornos alimentarios tales como : anorexia -bulimia-trastornos por atracón y “otros trastornos inespecíficos”. Algunos clínicos proponen que debiera incluirse con criterios propios y ya están postulando algunos criterios diagnósticos. Notan algunas conductas patológicas típicas como la referencia a la limpieza, sanidad, pureza del cuerpo más que a la imagen corporal o la obsesión por el peso como en la anorexia o la bulimia..-

Como Bratman explicó en 2010:

A veces-no siempre-la ortorexia tiene síntomas similares a un trastorno obsesivo compulsivo y a veces se parece a la anorexia. Pero también es cierto que puede no parecerse a ninguno de los dos, no se trataría del típo OCD o la típica anorexia”

También hay que tener en cuenta que las personas se mueven entre “etiquetas” y generalmente estas no sirven para diseñar soluciones terapéuticas por lo que es importante rescatar la subjetividad y la historia de cada sujeto. ¿Cómo ha llegado hasta aquí? ¿Qué sentido tiene esa conducta en su guión personal?

Quizás sería importante transmitir que no hay que confiar en todos los devotos consumidores de jugos y repollos, incluyendo los profesionales de la salud o las celebridades, si sus consejos no están basados en evidencias científicas.-

No hagas de la comida lo más importante de tu vida, quizás entre comer en soledad tu ensalada de algas o compartir una pizza con amigos, sea mucho mejor lo segundo.-

¿Y tú como puntúas?

TEST DE BRATMAN

  • ¿Pasa más de tres horas al día pensando en su dieta?
  • ¿Planea sus comidas con varios días de antelación?
  • ¿Considera que el valor nutritivo de una comida es más importante que el placer que le aporta?
  • ¿Ha disminuido su calidad de vida a medida que aumentaba la calidad de su dieta?
  • ¿Se ha vuelto más estricto consigo mismo en este tiempo?
  • ¿Ha mejorado su autoestima alimentándose de forma sana?
  • ¿Ha renunciado a comer alimentos que le gustaban para comer alimentos “buenos”?
  • ¿Su dieta supone un problema a la hora de comer fuera, y esto le distancia de su familia y amigos?
  • ¿Se siente culpable cuando se salta su régimen?
  • ¿Se siente en paz consigo mismo y cree que todo está bajo control cuando come de forma sana?

Cuatro o cinco respuestas afirmativas confirman que hay cierto grado de obsesión y conviene relajarse al respecto. Si todas las respuestas son afirmativas nos encontramos ante un claro caso de ortorexia.

Fuente:

http://theconversation.com/orthorexia-nervosa-when-righteous-eating-becomes-an-obsession-36484

http://comeconsalud.com/alimentacion-nutricion/ortorexia-diagnostico-test-bratman/

https://www.alanrevista.org/ediciones/2015/suplemento-1/art-216/

Traducción y edición : Raquel Ferrari

 

 

Depresión no es todo lo que parece

Hay personas que en cuanto conocen los síntomas de la depresión aseguran “estar deprimidos”.

Internet es en este caso un arma letal: pone a disposición de todo el mundo información incompleta y que no puede ser contrastada. Podrái morir de cualquier cosa diez veces al día si dependiera de lo que leo en la red.

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