Cómo controlar la ansiedad en 4 pasos

Podemos definir a la ansiedad como esa preocupación excesiva y persistente acerca de situaciones, vivencias, cuestiones de la vida diaria que no se corresponde con la realidad de lo que pasa. Es además ese estado de alerta, esa sensación de pérdida de control que se acompaña de cansancio, tensión muscular y hasta palpitaciones, contracturas, sequedad en la boca, respiración entrecortada o incluso diarrea. Una experiencia de “estar al borde”, de no poder concentrarnos, tener dificultades para dormir o vivir en un estado crónico de irritabilidad.

Peter Breggin (1) en su libro “Culpa, vergûenza y ansiedad” elabora una lista de conductas que pueden indicar que estás ansioso/a en algún grado:

Sentirte nervioso

Estar alerta

Evitar espacios o situaciones que no conoces

Evitar exponerte a algún riesgo

Sentir que no puedes controlar ni tu tiempo ni tu espacio

Expectativa negativa sobre lo que va a pasar

Perder el ritmo de trabajo o estudio

Sentir que tienes “mala suerte” siempre

Miedo a estar solo o que te dejen si estás en una relación afectiva

Sentir que solo están pasando cosas malas y todas al mismo tiempo

Sentir miedo sin razón aparente

Buscar seguridades de todo tipo

Instalar rituales o tener pensamientos obsesivos

Encontrar atajos para “resolver” tus problemas,

Pensar que los demás solucionan sus cuestiones siempre bien y fácilmente…..todos! menos tu

¿Te reconoces en estos síntomas? Cuando nuestra vida transcurre en un estado de ansiedad constante e incluso de tristeza adoptada, termina afectando todo nuestro universo personal, nos cuesta hacer foco en nuestros objetivos personales y sentimos que perdemos el control. Sentirse solo e irritable pasa a ser lo habitual. Dejar de abordar situaciones que realmente necesitan nuestra atención genera conductas de evitación desde un lugar de miedo y falta de motivación, apatía o franca depresión. Es evidente que nada de esto es saludable.

En qué se diferencian el estrés y la ansiedad

¿Cómo resolverlo?

  1. Echa una mirada a tus pensamientos : Una de las principales razones por la que solemos estancarnos en patrones de depresión y ansiedad, aunque no la única, es la manera en que pensamos. A lo mejor te has considerado siempre alguien pesimista o con mala suerte porque alguna vez, allá lejos y hace tiempo…. cometiste un error, y desde ese momento decidiste que que no sabías o no podías…. casi nada!. O quizás sueles creer que los demás están en contra tuyo, te juzgan siempre mal y eso sin tener idea de cómo piensan en realidad. Una vez que comienzas a identificar estas creencias y aprendes a hacer los ajustes necesarios para cambiarlas, entendiendo el proceso que te hizo llegar a ese punto, el cambio comienza. No es magia, es aprender a ver tu vida como una película con sentido y no como una sucesión de fotos estáticas siempre fuera de foco.
  2. Ensaya técnicas de relajación y respiración: A veces, la depresión y la ansiedad se tornan tan intensas que se siente en el cuerpo. Puedes sentir tensión en el cuerpo y los hombros, dolor de estomago o palpitaciones. Estos síntomas fisiológicos pueden ser suficientes para hacerte creer que tienes alguna enfermedad y entonces consultas al médico y solo logras estar todavía más ansioso por si “además”! estas enfermo. Es un circulo vicioso. Una forma de controlar estos síntomas es ensayar técnicas de relajación y respiración, meditación o mindfulness. (3) Estas técnicas no solo te harán sentir más relajado sino también vas a ser más consciente de tus síntomas.
  3. Practica la asertividad en tus relaciones personales y laborales: A veces la depresión y la ansiedad son el resultado de nuestra dificultad en comunicarnos con otros. Puede que no nos sintamos cómodos cuando alguien está molesto, como si nosotros fuéramos siempre los responsables, o quizás estamos instalados en un enojo o resentimiento crónico pero tenemos miedo de decir lo que pensamos por miedo a la reacción de nuestro interlocutor. Ser auténtico y directo puede ayudar en estas situaciones.(4) Aprender a ser asertivo y a comunicar en forma efectiva sin caer en la trampa de los discursos pasivo agresivos es un canal para lograr sanear las relaciones y aumentar nuestra calidad al conectar con otros.
  4. Incorpora como hábito el ejercicio físico: A estas alturas es casi un lugar común hablar de la evidencia de la eficacia del ejercicio aeróbico diario (2) tanto en personas con niveles de ansiedad clínicamente elevados como en otros casos más benignos. Los estudios indican que los ejercicios de alta intensidad ( HIIT, remo, correr, nadar, sky, ciclismo) podrían ser más beneficiosos aunque se impone la necesidad del diseño personal de rutinas en función de las características de cada persona, su salud, su historia de actividad, el resto de sus hábitos. Lo que ya no se discute es que la práctica aeróbica ayuda a reducir el nivel de la “ansiedad estado” ( respuesta ansiosa a un estímulo puntual) y -sobre todo- de la “ansiedad rasgo” (ansiedad como respuesta habitual, con elevado nivel de alerta y factores predisponentes tanto en o biológico como en la personalidad). Practicar ejercicios de intensidad moderada 3 veces a la semana durante 30/40 minutos pueden reducir los niveles generales de ansiedad. Para que sea efectivo no tiene que ser una excepción sino que es necesario incorporarlo a la vida cotidiana ( caminar siempre que se pueda, subir escaleras, levantar peso, ir al gym un par de veces por semana o practicar algún deporte en forma grupal (tenis, voley, basket).

Finalmente: Hay muchas formas de hacer frente a los síntomas de ansiedad y depresión. Examinar la forma en que pienss, comunicar de una forma asertiva, cuidar de tí mismo a través de hábitos saludables, pueden, de verdad, marcar una diferencia en tu vida acerca de cómo te sientes y cómo te percibes a tí mismo. Aprender más sobre cómo reaccionas, la autoobservación, el autocuidado y el respeto por tus señales de malestar, te permitirá vivir la vida que quieres.

No tienes por qué hacerlo solo. Busca ayuda profesional para desarrollar habilidades sociales, reconducir tu proyecto personal y reducir tus síntomas. No es mágia, es trabajo.

Es posible sentirse mejor, requiere tiempo y esfuerzo …..pero el resultado lo vale. Suerte!

depresion ansiedad y ejercicio fisico Archivos - Tecnología y Salud

Referencias:

(1) Breggin, Peter : Guilt, Shame, and Anxiety: Understanding and Overcoming Negative Emotions (2014) Prometeus, ISBN 978-1616141493

(2) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6048763/

(3) https://www.redalyc.org/pdf/2332/233245623005.pdf

(4) https://www.fundacioncadah.org/web/articulo/tecnicas-para-conductas-asertivas.html

Meditación mindfulness para trastornos de ansiedad y pánico

Las personas afectadas por trastornos de ansiedad suelen sentirse preocupadas, tienen pensamientos negativos y preocupaciones muchas veces indefinidas.

Dentro del abordaje terapéutico para superar estos estados se incluyen las técnicas de relajación. Se trata de prácticas que es posible aprender solo o con la guía de un profesional. Estas actividades tienen como objetivo colaborar en el proceso de aquietar los pensamientos, reducir el estrés y abrirse a una relajación profunda.

Las técnicas de relajación más comunes, incluyen la respiración profunda (1), yoga, visualización, masajes relajación muscular progresiva (PMR (3). La meditación mindfulness, es otra técnica de relajación muy útil para reducir la ansiedad y el estrés.

¿Qué es la meditación mindfulness?

Mindfulness es una técnica de relajación que permite traer tu conciencia al presente. Durante ésta practica, la persona que medita permite a sus pensamientos fluir sin ser detenidos ni juzgados. Por ejemplo: pensamientos desagradables relacionados con miedos, juicios, culpa o preocupaciones pueden aparecer y pasar, seguir su curso sin ser detenidos.

Este tipo de meditación se basa en la idea de que la tendencia a bloquear o ignorar estos pensamientos y sentimientos asociados, creyendo que así desapareceran, es errónea. En mindfulness se propone enfrentarlos sin reaccionar.(2)

Al dejar que estos pensamientos fluyan, se logra desarrollar nuevas respuestas al miedo y la ansiedad. Con el tiempo y el entrenamiento se avanza hacia un estado de mayor armonía emocional, claridad y paz.

¿Cómo empezar?

Puedes comenzar a meditar en cualquier momento del día, hay quienes prefieren hacerlo por la mañana para reducir la “ansiedad matinal” y otros por la noche para ayudar a un mejor descanso. Comienza por 5 a 10 minutos y trata de avanzar hasta 20 minutos en la medida que te sientas cómodo con la práctica:

  1. Sientate en una posición cómoda
  2. Cierra los ojos y comienza con un ejercicio de respiración
  3. Luego, simplemente observa tus pensamientos, permiteles pasar por tu mente mientras te fijas solo en tu respiración
  4. La actitud será la de NO juzgar, no valorar esos pensamientos, quédate en el momento presente siempre registrando tu voz interior
  5. Cuando sientas que has cumplido el tiempo, respira corto un par de veces y abre los ojos

La meditación mindfulness suena como algo muy simple, sin embargo puede resultar díficil al comienzo. La motivación y la claridad en el ¿Para qué? entrenarte en este estilo de meditación te servirán para continuar practicando.

Experto internacional en Mindfulness visita Chile para hablar sobre esta  práctica en la educación y nuestra cultura - El Mostrador

¿Para que meditar si tienes ansiedad o ataques de pánico?

La meditación no trata de hacer que tu mente deje de pensar porque sería imposible. Tu mente genera pensamientos incuso cuando duermes. Lo que la meditación intenta hacer es no alimentarlos. Desarrollar la habilidad de “dejar ir” pensamientos, sentimientos e ideas, permite no anclar en “rulos” obsesivos, ideas fijas, miedos al miedo, pensamientos catastrofistas, etc.

La relajación muscular, la respiración pautada, y la meditación son herramientas para la reducción del estrés que en su expresión máxima genera respuestas fisiológicas como mareos, vértigos, parestesias, taquicardia, leídas como “ataque de pánico”,

La investigación con diferentes grupos, de distintas edades, género y procedencia ha demostrado lo poderosa que puede ser ésta práctica. Un estudio de 2018 (4) demostró la efectividad en el control del éstres y la ansiedad en enfermeros que practicaban técnicas de meditación mindfulness

Similares resultados se encontraron en adolescentes de USA diagnosticado con ansiedad (5).

Recuerda : la meta no es DEJAR DE PENSAR sino DEJAR DE AFERRARSE A LOS PENSAMIENTOS.

No se trata de estar inactivo, algunas practicas dentro de la Meditación Zen por ejemplo, cuya meta es regular la atención mediante “pensar en NO pensar” y aceptar todo lo que existe y sucede tal como es.

El mindfulness, en cambio, apunta a que la meditación te ayude a ELEGIR tus acciones más sabiamente, asegurando que tus elecciones llegan desde lugares de pensamiento racional y no simplemente de reacciones emocionales e impulsivas.

Las personas afectadas por trastorno de ansiedad suelen presentar: Inquietud o sensación de estar atrapado o a punto de explotar, sensación permanente de fatiga. Dificultad para concentrarse o quedarse con la mente en blanco. Irritabilidad, tensión muscular, dificultades en conseguir un sueño reparador el sueño.

Teniendo en cuenta estos síntomas, la psicoterapia de la ansiedad que incluye mindfulness se basan en tres objetivos (6) :

  1. expandir la conciencia del paciente sobre sus experiencias (observar las respuestas emocionales, observar cuando aparecen, ser más consciente de las conductas de evitación) ,
  2. lograr un cambio en de actitud (pasar del juicio y control a un estilo no enjuiciador y más compasivo
  3. mejorar la calidad de vida con una mayor flexibilidad cognitiva y una revisión de las creencias y valores.

Un mito relacionado con la práctica de la meditación mindfulness es que debe conducir a un estado de dicha y felicidad permanente. Y esto puede suceder….. o puede que no. Cualquiera sea el estado de ánimo al que conduzca será el correcto. Hay muchos momentos, etapas en la vida, en la que la búsqueda de la “felicidad” no está sobre la mesa, y eso no es una falla.

¿ La meditación sustituye a la psicoterapia?

No. La meditación es una herramienta que favorece el autoconocimiento, el bienestar personal y la eutimia pero no sustituye el proceso de entendimiento de los temas profundos que generan conflicto en nuestro aquí y ahora.

La meditación puede hacer que seas una persona emocionalmente más sana, pero no va a establecer cambios duraderos en tu historia, es un excelente complemento en tanto te permite sentarte a meditar con los pensamientos, sentimientos e interrogantes planteados en terapia, para integrarlos y lograr resultados.

Ahora que ya sabes más, puedes probarla, aquí te dejo un enlace para acompañarte en el inicio de ésta practica, Suerte!

Fuente:

https://www.verywellmind.com/mindfulness-meditation-for-panic-disorder-2584082

Libro : Mindfulness, fundamentos y aplicaciones. Burgos Julian & otros. Ediciones Paraninfo, S.A., 6 sep. 2018 –

Referencias:

  1. Hofmann SG, Sawyer AT, Witt AA, Oh D. The effect of mindfulness-based therapy on anxiety and depression: A meta-analytic reviewJ Consult Clin Psychol. 2010;78(2):169-83. doi:10.1037/a0018555
  2. Hayes-skelton SA, Roemer L, Orsillo SM, Borkovec TD. A contemporary view of applied relaxation for generalized anxiety disorderCogn Behav Ther. 2013;42(4):292-302. doi:10.1080/16506073.2013.777106
  3. Y, Wang R, Tang J, et al. Progressive muscle relaxation improves anxiety and depression of pulmonary arterial hypertension patientsEvid Based Complement Alternat Med. 2015;2015:792895. doi:10.1155/2015/792895
  4. https://www.researchgate.net/publication/323988057_The_effectiveness_of_mindfulness_meditation_for_nurses_and_nursing_students_An_integrated_literature_review DOI:10.1016/j.nedt.2018.03.018

5. Mindfulness-based Intervention in Elementary School Students With Anxiety and Depression: A Series of n-of-1 Trials on Effects and Feasibility. Catherine Malboeuf-Hurtubise, PhD1,2, Eric Lacourse, PhD3. Catherine Herba, PhD4,5,6, Genevie`ve Taylor, PhD2,4, and Leila Ben Amor, MD, MSc3,5 Journal of Evidence-Based Complementary & Alternative Medicine 2017, Vol. 22(4) 856-869
DOI: 10.1177/2156587217726682

6. Miró, M. T., & Simón, V. (2012). Mindfulness en la práctica clínica. Editorial
Desclée de Brouwer.






Drunkorexia ¿Qué es y por qué es tan peligrosa?

Cuando un desorden en el consumo de alcohol se combina con alteraciones en la alimentación el resultado no puede ser otro que un desastre, sería algo así como proponerse ganar el “premio mayor” de los trastornos psicológicos.

Es el caso de la drunkorexia o ebriorexia , un trastorno en el que se trata de reemplazar comidas por alcohol. Así de simple, así de peligroso.

Si bien no es un término clínicamente aceptado, desde hace ya casi 10 años, refiere a cualquier conducta en la que se salteen comidas, se haga ejercicio físico en forma excesiva o se instalen conductas de purga (vómitos. laxantes, etc) como una forma de compensar las calorías de la ingesta excesiva de alcohol.

Ebriorexia, la enfermedad de delgadez que daña tu cuerpo

El manual estadístico de los trastornos mentales DSM-V no la reconoce aún como un trastorno alimentario per se, aunque es ampliamente reconocido en la práctica de los profesionales de salud y tomado como un desafío en cuanto a las intervenciones terapéuticas.

La drunkorexia se ha convertido en una tendencia popular entre los adultos jóvenes de la mano del “analfabetismo” alcohólico, esa ignorancia sistematizada de la que hacen gala adolescentes y no tanto en lo que a consumo indiscriminado y desmedido de alcohol se refiere. Comer menos para beber más se transforma así en un efecto colateral de la idea de que para socializar y divertirnos hemos de emborracharnos pero, eso sí….. sin perder la figura.

Y es que es un trastorno más habitual en mujeres de 17 a 24 años. Varios estudios (1) han concluido que el 30% de las mujeres menores de 25 años y habituadas a consumir alcohol en exceso, acostumbran además saltarse comidas, creyendo que así podrán beber más…..sin engordar!

Demás está decir que beber con el estomago vacío no solo aumenta el nivel de alcohol en sangre con efectos metabólicos importantes sino que potencia todo tipo de conductas peligrosas asociadas a las borracheras, conducción temeraria, desinhibición, respuestas violentas, etc.

La drunkorexia con su aporte de calorías vacías puede llevar a la deshidratación, agotamiento, e innumerables problemas de salud mental.

¿Es la drunkorexia un trastorno alimentario, un trastorno de abuso de sustancias o ambos?, (2). Será necesario analizar cada historia individual, cada narrativa personal para contestar a ésta pregunta.

Hay dos variables que es necesario investigar a la hora de ofrecer una solución terapéutica : la autoestima en relación a la imagen corporal y la estrategia de “búsqueda de sensaciones” como forma de controlar la ansiedad . Algunas investigaciones preliminares (4) sobre esta asociación sugieren que prevalece la búsqueda de sensaciones, con lo cual, deberíamos tratar estos síntomas como similares a aquellos ligados a abuso de sustancias ( alcoholismo y drogadicción). Pero la clínica nos señala que este abordaje es incompleto.

Un estudio realizado en la Universidad del Sur (Australia) (3), detectó una alta prevalencia entre estudiantes universitarias. Se examinaron los hábitos de consumo de alcohol de 479 estudiantes universitarias y se preguntó acerca de sus creencias respecto a la imagen corporal, el autocontrol, la integración grupal y la satisfacción emocional con la propia vida.

La investigación de realizó en dos etapas. La primera midió la presencia de conductas compensatorias y restrictivas en relación al consumo de alcohol, y la segunda, indagó en indicadores de desadaptación (patrones de pensamiento) de las participantes.

En el análisis de los datos 82,7 % de las estudiantes universitarias encuestadas referían haber tenido conductas drunkoréxicas en los tres meses anteriores, y más del 28 % decía estar habituadas a saltarse comidas regularmente y consumir bebidas alcohólicas bajas en calorías o sin azúcar, purgarse o hacer ejercicio después de beber para ayudar a reducir las calorías ingeridas por el alcohol.

Estos resultados son alarmantes en cuanto a lo complicado de “normalizar” estos hábitos y suponer que no esconden ningún riesgo. Y no es así. Estas conductas pueden escalar y empeorar; es posible marcar tres etapas en el desarrollo de la gravedad de un trastorno por drunkorexia:

  1. Consumo de alcohol contando las calorías para reemplazar la comida
  2. Combinación del alcohol con otras sustancias (por ejemplo cocaína o anfetaminas) para aumentar la saciedad y seguir tomando en lugar de comer
  3. Atracones de comida con o sin conductas de purga secundarios a la borrachera

En definitiva, se trata de un trastorno mixto : Anorexia + alcohol.

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En cuanto a las causas, se trata, como siempre, de etiologías complejas y pluricausales . Es necesario analizar :

Historia previa y predisposición genética + estructura de personalidad + situaciones desencadenantes/ambiente

Si te ha pasado que has reducido la cantidad de alimentos antes o después de consumir alcohol en exceso, presta atención a ésta serie de hábitos, pensamientos y conductas. Si los detectas en tu día a día, pide ayuda terapéutica:

  1. Preocuparse excesivamente acerca del peso y la imagen corporal
  2. Vomitar después de comer
  3. Empezar a tomar alcohol un par de horas antes de cualquier salida con amigos o en grupo y dejar de comer o saltarse comidas
  4. Perder la noción de la cantidad de alcohol consumido y sufrir de amnesia respecto a situaciones vividas en estado de ebriedad
  5. Pérdida de peso
  6. Insomnio
  7. Taquicardia
  8. Problemas de memoria y concentración
  9. Usar diuréticos o laxantes después o antes de una borrachera
  10. Baja autoestima
  11. Necesidad de ser aceptado
  12. Miedo a la pérdida de control

Puede ser que comiences con un inocente ” voy a comer menos esta noche porque sé que voy a beber mucho y no quiero engordar”, con la creencia típica de que no pasa nada, pero esta conducta seguramente es la alarma que te señala que ya se está instalando un trastorno alimentario o de abuso de sustancias o ambos….sin importar el número de likes de tu Instagram!.

Y es que, para complicar más el tema, la generalización del uso de las redes sociales tiene un impacto directo en los hábitos de consumo . ¿Qué imagen proyectan los influencers acerca del consumo de alcohol?

Los resultados de algunos estudios (5) evidencian que un 63,5%  de influencers publican contenidos relacionados de alguna forma, directa o indirectamente con el alcohol. La mayoría se muestran en contextos sociales, grupos, etc y siempre con connotaciones positivas.

En los casos en los que claramente se publicitan una marca de bebidas, muy pocos advierten de los riesgos con mensajes tipo #no18no alcohol, más bien abundan los #party #alcohol, #fiesta, #amigos, #friends, #instagood, #enjoy.

Curiosamente, las publicaciones no etiquetadas como publicidad suelen tener más aprobación entre sus seguidores que aquellas que sí lo estan. Todo un dato!

La "drunkorexia" está en aumento en el Reino Unido, pero ¿qué es? |  Newsweek México

Referencias:

(1) Lupi, M., Martinotti, G. & Di Giannantonio, M. Drunkorexia: an emerging trend in young adults. Eat Weight Disord 22, 619–622 (2017). https://doi.org/10.1007/s40519-017-0429-2

(2)Tyler K. Hunt, Kelsie T. Forbush,
Is “drunkorexia” an eating disorder, substance use disorder, or both?,
Eating Behaviors,Volume 22,2016,Pages 40-45,
ISSN 1471-0153,
https://doi.org/10.1016/j.eatbeh.2016.03.034.
(https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1471015316300460)

(3) Drunkorexia: An investigation of symptomatology and early maladaptive schemas within a female, young adult Australian population. Australian Psychologist, 2020. https://doi.org/10.1111/ap.12462

(4) Hill, E.M., Lego, J.E. Examining the role of body esteem and sensation seeking in drunkorexia behaviors. Eat Weight Disord 25, 1507–1513 (2020). https://doi.org/10.1007/s40519-019-00784-8

(5)Hanneke Hendriks, Danii Wilmsen, Wim van Dalen and Winifred A. Gebhardt Front. Psychol., 22 January 2020 | https://doi.org/10.3389/fpsyg.2019.02991

Para saber más:

Rodriguez Puerta, Alejandro. (29 de septiembre de 2019). Ebriorexia: síntomas, causas, consecuencias, tratamientos. Lifeder. Recuperado de https://www.lifeder.com/ebriorexia/.

“Ebriorexia: síntomas, causas y tratamiento” en: Psicología y Mente. Recuperado en: 26 Septiembre 2019 de Psicología y Mente: psicologiaymente.com.

¿Qué es la alcohorexia o ebriorexia?” en: Muy Interesante. Recuperado en: 26 Septiembre 2019 de Muy Interesante: muyinteresante.com.

Todos estamos cansados…pero bien

Empiezan a pasarnos cosas “raras”. Después de un año y medio de pandemia Covid19, sucede que no tenemos expectativas ni ilusiones, nos cuesta concentrarnos, hacemos un uso discrecional de nuestro tiempo y todo parece instalarse en un universo de grises, aburrido, soso, embotado.

No se trata de una depresión técnicamente hablando. No nos sentimos culposos o desesperanzados, tampoco es que nos falte energía, más bien padecemos un ataque de falta de propósito u objetivos, como si nos dejáramos llevar al azar.

Un estado crónico de astenia, flojedad y languidez marca nuestro día a día en este 2021. El estancamiento y la inactividad se han instalado, con una pesada carga de falta de sentido y vacío.

Es interesante observar cómo fuimos cambiando. Al principio y ante el impacto de la noticia de que el planeta….todo el planeta!, se encontraba bajo una amenaza invisible pero potencialmente letal, nuestros mecanismos de defensa activaron el “ataque o huida”(1) para decodificar qué nos protegía y qué no : tapabocas, limpieza extrema, distancia social, aislamiento masivo, cuarentenas.

Fuimos desarrollando rutinas que calmaban precariamente nuestro temor. Pero, como toda situación que se prolonga en el tiempo, la perpetuación de todo tipo de condicionamientos y restricciones, nos puso a modo “languidez”, porque es imposible mantener un estado agudo de alarma en forma perpetua. No hay cuerpo ni mente que lo resista.

Y aquí estamos, en una especie de “purgatorio emocional”. La “languidez” es un concepto acuñado por Corey Keyes, psicólogo y sociólogo de la Universidad Emory de Georgia, en el marco de sus trabajos sobre bienestar social encuadrado en la psicología positiva hace ya una década.

languishing covid-19

Se define así a un estado de ausencia de bienestar en la que una persona carece de una mirada positiva hacia la vida, no funciona armoniosamente ni psicológica, ni mentalmente pero no presenta síntomas clínicos significativos compatibles con alguna categoría psicopatológica.(2)

Es decir, las personas que languidecen no son ni sanas ni enfermas mentalmente.

Ese estado de ánimo tiene que ver con falta de motivación, problemas en la concentración y reducción del interés en el trabajo. Keyes sugiere que es un predictor de depresión y ansiedad. (3)

Una investigación(4) realizada en Lombardía (Italia) con trabajadores de la salud concluyó que aquellos que atravesaban ese estado de languidez tenían tres veces más posibilidades de desarrollar estrés pos traumático comparado con los que no lo sufrían.

Lo más notable es que generalmente no nos percatamos de que nos deslizamos hacia una disminución del impulso a conectarnos con la curiosidad y si somos indiferentes a nuestra propia indiferencia, es poco probable que pidamos ayuda.

Por otra parte, la pérdida ha sido la situación social más compartida: pérdida de vínculos, de salud, de trabajo, de proyectos detenidos o desaparecidos; la muerte física y no solo simbólica también se ha instalado con esa cuenta diaria de muertos por COVID 19. En algunos caos se ha tratado de gente cercana, familiares, compañeros de trabajo, personas famosas que solíamos ver en la TV. La ausencia de seguridades y certezas, genera como primera reacción ese estupor, en donde lo siniestro no puede ser nombrado y el sinsentido se convierte en normalidad.

Nuestra mente no está preparada para este tipo de situaciones. La anhedonia, esa pérdida de la capacidad de sentirse bien, de disfrutar en la vida diaria, es una respuesta esperada cuando estamos sometidos a un estrés crónico; en términos psicoanalíticos sería el avance de la pulsión de muerte en esa búsqueda de llevar todo deseo a cero.

Hace un mes, en Abril 2021, el New York Times realizó una encuesta entre sus lectores (5), preguntando cómo se sentían en este clima de burn -out crónico. En dos días habían contestado unas 700 personas. Las respuestas podían resumirse en la idea de que “Ya hemos tenido suficiente!”.

Anhedonia la incapacidad de sentir placer - Psico.mx

La imagen colectiva que pintaron describía las dificultades por hacer trabajos que antes se hacían sin dificultad. Gente que, a pesar de agradecer estar trabajando, estaría dispuestas a tirar el ordenador por la ventana con tal de no volver a tener una reunión por Zoom. Una de las encuestadas comentó,” Sin importar cuántas listas haga, siempre regreso a la costumbre de estar en pijama todo el día”.

María Natashini Rajah, es una neurocientífica canadiense, profesora de Psiquiatría en la Universidad McGill (Montreal) y directora del Douglas Brain Imaging Center. Su trabajo se centra en el estudio de la memoria, el envejecimiento y la demencia.

“La duración de la pandemia -dice- instaló una monotonía permanente unida a la presencia de síntomas de ansiedad aguda que han contribuido a percibir que el tiempo avanza de forma diferente, como si este último año fuera una experiencia larga y agotadora que durará para siempre y será atemporal”. “El estrés y el tedio, han interferido en nuestra capacidad para formar nuevos recuerdos significativos”. (7)

“Definitivamente, hay un cambio en la forma en que la gente relata sus recuerdos y experiencias cognitivas”, dijo Rajah. “Tienen menos detalles alegres sobre sus recuerdos personales, y más contenido negativo en esos mismos recuerdos”. La gente tiene en estos momentos, más dificultades para formar memorias funcionales y prestar atención, con “una capacidad reducida para retener pensamientos en sus mentes y planificar el futuro”.

En el cuestionario del NYT, también se les preguntó sobre qué estaban haciendo para combatir el malestar. Algunos dijeron meditar o tomar algo de alcohol, caminar, o explorar espacios espirituales.

Sin embargo, nadie dijo saber a ciencia cierta, cómo hacer para que este extraño tiempo sea más llevadero. “No lo sé”, escribió una persona. “Si lo descubren, díganmelo”.

Nosotros tampoco lo sabemos, pero aplicando lo que poco que hemos aprendido sobre la conducta humana a esta situación inédita en los últimos 100 años, podemos sugerir algunas ideas:

  1. Reduzca la incertidumbre: mantenerse en alerta permanente por el miedo al contagio, aunque haya circunstancias como estar vacunando o reducir sus contactos sociales, no ayuda a nadie. Elija qué actividades laborales o recreativas hará y si no puede elegir infórmese sobre las medidas de seguridad, distanciamiento, etc., que se tomarán y una vez que tenga todos los datos que necesita deje de pensar en el tema, ocúpese pero no se ponga ansioso, confíe en usted mismo y en su criterio. Y si la situación cambia, cambie su decisión
  2. Concéntrese en objetivos pequeños, asumibles, poco desafiantes: la idea de fluir con las circunstancias de la que tanto se ha hablado desde hace 20 años, adquiere una nueva modalidad. La languidez se vence con pequeñas victorias, aunque sólo se trate de descifrar quién es el asesino en una novela de Agatha Christie o aprender a reciclar muebles con pintura tiza o, como no! aprender a hacer masa madre . Invierta `30 minutos al día en aprender algo nuevo, relacionado o no con su trabajo o profesión. eso le dará sentido a este tiempo entre parentesis.
  3. Organícese: gestione su tiempo, enuncie algún objetivo a mediano plazo, alguna meta y haga foco ahí. La sensación de progreso es garantía de percepción de “felicidad” y se logra visibilizando los avances, los pequeños logros, no solo laborales sino y sobre todo interpersonales, mantener rutinas de comunicación, leer y escribir mensajes, preguntarle al otro no tanto cómo está sino y sobre todo si todavía está ahí. El multitasking y la volatilidad de las redes es aquí terriblemente decepcionante. Haga algo para cambiarlo
  4. Céntrese en el Aquí y Ahora: de a un día x vez. Haga planes pero no condicione su estado de ánimo a la certeza de que se cumplan. En cambio, planifique éste día, ésta semana, o como mucho éste mes. Abra una agenda, haga listas….. pero nada más.

Para terminar: La languidez no es solo una cuestión mental sino que también tiene que ver con los contextos, las circunstancias. Este mundo a “modo pandemia” sigue privilegiando solo los problemas de salud física y silenciando los problemas de salud mental. Pero la pos pandemia nos obligará a replantear nuestra mirada social sobre la importancia del equilibrio y el bienestar mental.

Que técnicamente haya personas que no estén deprimidas, no significa que deba frivolizarse sus síntomas de anhedonia.

“Al reconocer que muchos de nosotros languidecemos, podemos empezar a darle voz a la desesperación silenciosa e iluminar un camino para salir del vacío”, dice el psicólogo de organizaciones Adam Grant (6).

Allá vamos!

A New Study Focuses on the Traits Essential for Flourishing | University of  Denver

Referencias:

  1. https://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol25num1/articulos/luchar/
  2. https://ajph.aphapublications.org/doi/full/10.2105/AJPH.2010.192245
  3. Keyes, Corey L. M. 2002. “The Mental Health Continuum:  From Languishing to Flourishing in Life.”  Journal of Health and Social Behavior. 43: 207-222.
  4. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165032720329955
  5. https://www.nytimes.com/2021/04/03/business/readers-pandemic-burnout.html?action=click&module=RelatedLinks&pgtype=Article
  6. https://www.adamgrant.net/book/think-again/
  7. https://douglas.research.mcgill.ca/pandemic-fatigue-and-memory-loss

7 formas efectivas para controlar la ansiedad

 

 

 

                                        Tipos de ansiedad y su tratamiento | menteAmente

 

 

Muchas veces nos sentimos desbordados por el día a día y se instala en nuestra vida  un profundo sentimiento de tristeza que no alcanzamos distinguir de una depresión en toda regla o un estado de agitación interior que nos hace desear escapar de nosotros mismos. La primera respuesta suele ser buscar la forma de sentirnos mejor, escuchamos música, salimos, hacemos deporte, tomamos alcohol o controlamos nuestra respiración.

Pero no siempre nos va bien con estas estrategias. Puede ser muy decepcionante cuando después de enormes esfuerzos para intentar cambiar nuestras emociones terminamos creyendo que estaremos estancados en ese estado y que nunca encontraremos la salida.

Pero;  ¿Cuál es la alternativa? sin ser  ingenuos la respuesta es “Vivir de la mejor manera posible”, con las emociones que nos toque transitar. Se trata de “relacionarse con” las emociones más que tratar de “controlarlas“.

La primera regla es aprender a aceptar  nuestra experiencia interior para redirigir nuestra conducta hacia espacios más productivos y satisfactorios.

Derrotar a la ansiedad y a veces a la depresión no significa ELIMINAR esas experiencias.
 
Las emociones duras y difíciles están allí como sensores de nuestro malestar, son una alarma, algo no está bien y necesita ser cambiado, algo no nos hace bien, algunas circunstancias de nuestra vida nos están generando ruido. T
 
Tendremos que luchar, pasaremos por momentos de enojo, quizás culpa, impotencia o miedo. Estas emociones están ahí para ponernos a prueba, para testear nuestra inteligencia emocional y ayudarnos a avanzar hacia la vida que queremos vivir.
 
Pero ¿Cómo hacerlo? 
 
Una propuesta es ensayar estas 7 acciones, una al día para ir viendo cómo reaccionamos, cómo nos impacta y mejora ……o no:
 
  1. Decide cuál será tu punto de vista:

La ansiedad suele invadir nuestras mentes con problemas que aparecen como imposibles de resolver, como si fueramos víctimas de las circunstancias sin capacidad de decisión. Empieza por cambiar tu punto de vista.

La primera cosa que vas a hacer mañana por la mañana será decidir que clase de día decides tener. ¿Qué pensamientos eliges tener?, ¿Cuáles serán tus momentos de relax? ¿Qué calidad de respuesta darás a los desafíos que se presenten?

Eres el responsable de tu día, no puedes elegir algunos contextos pero puedes elegir cómo transitarlos. Y si para hacer tienes que retroceder no pasa nada, “soldado que huye sirve para otra guerra” . Recuerda que la ansiedad es la respuesta fallida a la ancestral estrategia de ataque o huída. Decide si lo que pasa REALMENTE HOY necesita de tu energía y tu atención.

2. Una cosa es preocuparse por un problema y otra MUY DISTINTA es resolverlo

Preocuparse y solo eso es repetir de una manera improductiva una conducta, en cambio resolver un problema es hacer foco en encontrar soluciones. Si estas agobiado por tus preocupaciones, trata de de distinguir si se trata de un problema REAl que hay que solucionar o simplemente son los engranajes de tu mente girando infructuosamente. Luego intenta redirigir tu energía mental hacia alguna estrategia de resolución de problemas.

3. Define cómo quieres vivir

Cuando estás tentado de dejar de hacer algo, de evitar alguna situación por causa de tu ansiedad, pregúntate que tipo de vida quieres vivir. ¿Una basada en el miedo y la evitación? ¿Una donde para sentirte más seguro te vas perdiendo de las cosas que quieres? ¿O una vida en la que desafíes tus miedos y tu inercia para hacer lo que verdad importa?. Planifica hacer algo cada día que te agradezcas en el futuro

4. Cambia la conversación

La ansiedad y la depresión nos pone en el centro de la atención, estamos permanentemente preguntándonos ¿Por qué me siento así? ¿Cómo hago para no estar tan ansioso? En medio de ese mar de emociones negativas intenta cambiar las preguntas, por ejemplo ¿Qué tarea, qué tema, requiere mi atención AQUÏ y AHORA? Y luego redirecciona tu energía hacia lo que exige ser hecho, deja tus emociones en segundo plano y convive con ellas pero sin darles protagonismo.

5.Enfrenta tus miedos

Evita las situaciones, personas, temas, circunstancias, elecciones personales, que te hacen sentir incómodo, refuerzan tus miedos y hace de tu mundo un lugar más pequeño.

La mejor estrategia para reducir los miedos ficticios es enfrentarlos gradualmente. Cada día presta atención a las señales de evitación, como por ejemplo, posponer algo que tengas que hacer porque no sabes como, o elegir el camino más largo para evitar tomar la autopista porque te pone nervioso.

Elije una acción cada día que suponga correr un límite y salta esa barrera.

6. Cuestiona la narrativa

La respuesta ansiosa está haciendo predicciones permanentemente y a menudo confundimos esa predicciones con lo que realmente pasa o puede pasar. Por ejemplo, la ansiedad te grita : “Vas a fracasar” y tú decides que eso es verdad y que sucederá hagas lo que hagas. Pero las predicciones de tu ansiedad no son hechos son eso posibilidades y como tales deben ser tratadas.

Si comienzas a prestar atención te darás cuenta que tu mente es una usina de “fake news”.Tiene un potente sesgo de “Esto no puede funcionar para tí” que encabeza cada “titular” en tu mente:

“Estás enferma”

“Todos se van a decepcionar”

“Vas a llegar tarde”

“Esto va a terminar muy mal”

Cuando nos damos cuenta que los pensamientos ansiosos son historias, podemos comenzar a preguntarnos que hay de real en ellos. ¿Es tu predicción ansiosa la única posibilidad? ¿ O puede haber otros finales posibles que tu mente no alcanza a ver?

7. Conecta con el “Aquí y ahora

La ansiedad se basa en fantasías acerca de un futuro imaginado que adelanta catástrofes. Por esa misma rázon hacer foco en el presente puede ser un potente antídoto contra la ansiedad. Y esto pasa porque la ansiedad se nutre de la incertidumbre y esto solo sucede en el futuro.

No se trata de creer que no tendremos problemas o que no los tengamos hoy. De hecho la vida es una sucesión de conflictos, demandas, cuestionamientos, elecciones. Pero la idea es ir resolviéndolos de a uno siempre desde lo que es real, relevante y funcional, usando nuestra experiencia y nuestras capacidades. para ello es necesario conocernos y creer en nosotros mismos. Nadie lo hará por nosotros!

Trata cada día como una OPORTUNIDAD para abrirte o incluso aceptar que “hacemos camino al andar”.

No procastines, no abandones antes de comenzar, haz foco en lo que vives y NO en lo que crees que vives. Muéstrale a tu mente quién está a cargo, Identifica esa frustración, esa falta de compromiso, ese miedo al fracaso .

La paz mental y la percepción de logro llega cuando asumes que puedes vivir tu vida a pesar de ser puesto a prueba por una historia familiar descalificadora, unas elecciones equivocadas o emociones negativas; te darás cuenta que aún con una vida emocional difícil puedes avanzar hacia donde sientas que quieres ir. Suerte!

Aprende cómo debes respirar si tienes ansiedad

COVID-19: las mujeres en la línea de fuego

En 2020, la multinacional AXA e IPSOS, la consultora francesa especializada en investigaciónde mercado,,  encuestaron  a 8000 mujeres de diferentes estratos sociales en 8 países: Alemania, Italia, Francia, Nigeria, Tailandia, España, México y Reino Unido. El objetivo era reunir datos sobre el impacto que la crisis socio económica mundial originada por la pandemia  ha tenido, no solo en la seguridad laboral sino, sobre todo,  en su salud mental.

La encuesta arrojó como resultado que el COVID-19 dejó a este colectivo en peor situación económica que al inicio de la pandemia, con menos seguridad financiera, las hizo más dependientes de otros miembros de su familia y las expuso a altos niveles de estrés.- 

“On the frontline: The global economic impact of Covid-19 in women” que así se titula la encuesta, refiere que el 51% de las encuestadas han percibido algún grado de cambio en su salud mental en comparación con períodos previos y más del 40% dijo sentirse aislada y sin posibilidades de recibir ayuda. En general se detectó que sentían mayor inestabilidad emocional y menor  apoyo familiar o social, esto fue más importante en países como España o México con un número muy elevado de contagios.

En el caso de México,  las mujeres dedicaban un promedio de 23 horas semanales al cuidado de los familiares sanos o enfermos contra las 13 horas que ocupaban los hombres.  

La mitad de las encuestadas dijo verse  más desprotegida a la hora de buscar ayuda financiera o nuevos empleos. En el segmento 18-29 años, el 53% se encontraba en búsqueda activa de algún ingreso.

 

Existe una alta probabilidad de que se note un retroceso en los logros de las últimas décadas en términos de equidad de género, si no se actúa rápido  para proveer alternativas orientadas específicamente a la problemática de la mujer. Y esto parece ser válido tanto para una mujer nigeriana como para una francesa o mexicana. La diferencia de matices y contextos no parece estar afectando el conocido vínculo entre género e inequidad-

Es evidente que la emergencia sanitaria mundial ha impactado en la salud mental de la población en general, con resultados aún inciertos, pero las mujeres  han sufrido una mayor carga de actividades en el hogar con más tiempo invertido en el cuidado de hijos o mayores, debiendo equilibrar además las finanzas familiares mientras se adaptaban a nuevas exigencias profesionales, por ejemplo a través del teletrabajo. Y esto en el mejor de los casos.

El informe final de la encuesta refiere un incremento del estrés y la fatiga en casi la mitad de las encuestadas. En países emergentes como México, Tailandia y Nigeria si bien se sienten más inseguras por temas económicos, comparadas con las mujeres de Europa, son más optimistas respecto al futuro. Este dato no deja de ser contradictorio dado que 47 millones de mujeres en todo el mundo caerán en la pobreza debido a que trabajaban en sectores fuertemente golpeados por la crisis como la gastronomía, la restauración o el trabajo doméstico.

Es imprescindible poner en primera línea una agenda mundial con identidad de género para generar espacios de prevención psicosocial centrados en el reconocimiento de la persistencia de la vulnerabilidad femenina más allá de los contextos geopolíticos y de los discursos culturales.

La resiliencia como generadora de salud mental debe guiar los esfuerzos por desarrollar soluciones definitivas para el trabajo femenino no remunerado, la violencia de género y el rol de la religión y la cultura en la perpetuación de las condiciones de inequidad. Pero también para la consolidación del empoderamiento femenino allí donde quizás no haya pobreza y marginalidad aunque sí diversas formas encubiertas de abandono emocional.

La “nueva normalidad” que nos impuso la realidad puede y debería ser una oportunidad de cambio de paradigma para darle relevancia a la salud mental de las mujeres tanto en el espacio privado  como en las políticas públicas.

Uno de los mayores beneficios que nos podría dejar este experimento social debiera ser una mayor inversión en programas  de protección psicosocial con perspectiva de género.  Otro, no menor, ha de ser una mejor comprensión de las profundas raíces psicológicas que tienen los roles de género y una mayor disposición a cambiarlos más allá de lugares comunes y medidas que cambian algo para que todo siga igual

 

Resultado de imagen de pandemia puede haber afectado la salud mental.

 

Fuentes:

https://www.weforum.org/agenda/2021/02/gender-equality-covid-19-pandemic-women-rights/

https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2020/08/17/como-afecta-la-pandemia-por-covid-19-a-la-salud-mental/

https://www.axa.com/en/press/publications/The-global-economic-impact-of-Covid-19-on-women

 

Relaciones que enferman: el caso Lady Di

“Todos me van a culpar, no?” Príncipe Carlos al conocer la noticia de la muerte de Lady Di.

Lady Diana Spencer princesa de Gales. ha sido un personaje controversial tanto durante su corta vida como después de su muerte. Nacida en Norfolk (UK) el 1 de Julio de 1961 en el seno de una familia aristocrática, probablemente hubiera permanecido en el anonimato si no hubiera sido por su matrimonio con Carlos Príncipe de Gales, heredero al trono de la añosa monarquía inglesa, ocurrido el 29 de Julio de 1981.

Lady Di: la princesa solitaria del traje de baño azul celeste siete días antes de morir | loc | EL MUNDO

¿Fue la suya la historia de una tragedia? o ¿Fue una exitosa iniciadora de la manipulación de la social media?, ¿Fue la víctima de una infancia traumática en permanente búsqueda de afecto o una consumada actriz ávida de fama?

Probablemente fue todo eso y mucho más aún,  puede que hayamos simplificado el relato de este drama romántico al estilo Jane Austen,   hasta  creernos que simplemente se trató de “la princesa rebelde” que no pudo soportar no ser amada por su esposo,  una víctima de la prensa y una abanderada de los marginados”.

En realidad,  el análisis de los datos existentes permiten concluir que Diana Spencer se encontraba afectada por un síndrome compatible con el  Trastorno Límite de la personalidad con episodios reiterados de depresión profunda, bulimia, ataques de ira y automutilación.

Esos rasgos pre existentes se agudizaron por el cambio de vida que supuso para una joven de apenas veinte años y sin experiencia de ningún tipo ser parte de una de las casas reales más tradicionales y rígidas de Europa, aún perteneciendo ella misma a la aristocracia.

Por su parte, el Príncipe Carlos de Gales compartió con Diana una infancia desgraciada en lo que a apego seguro y confianza básica se refiere, aunque por diferentes razones.  Del análisis de sus cartas, sus declaraciones públicas y algunos escritos, se puede inferir  que sus rasgos emocionales y conductuales están más cercanos a una estructura de base depresiva, con  tendencia a la introversión, a una auto exigencia extrema, cierta pasividad, un espíritu reflexivo y la sensación de ser culpable e inadecuado.

Esta fue una relación en la que ambos fueron personas tóxicas para el otro y  victimas de un sistema de valores perverso, tanto desde el punto de vista institucional como social.

Es muy posible que Diana no haya recibido un tratamiento adecuado, ni siquiera un diagnóstico adecuado porque  es recién en 1980  que el Trastorno Límite de la Personalidad entra por primera vez en el DSM III, la clasificación categorial de los trastornos mentales.

Y aún en esa instancia,  su validez  era aún muy limitada, debido a su  evidente precariedad clínica para identificar síntomas que parecían no tener nada que ver con la psicopatología. ¿Era un problema de salud mental o una personalidad inmadura o caprichosa lo que aquejaba a la joven y -como no podía ser de otra manera -bella princesa?

¿Y Carlos? el ya no tan joven  príncipe se encontró enfrentando el mismo dilema que había sacudido las raíces de la monarquía inglesa con la abdicación de Eduardo VIII en 1936.

Su relación con  Camila Shand -luego Parker Bowles- era objetada por el establishment real que lo empujaba a buscar la mujer “correcta” definida como  alguien más joven y manipulable, dispuesta a aceptar las reglas del juego.

Los sentimientos no habían formado parte  de los avatares sucesorios  y eso nunca había sido un problema  para la monarquía hasta que su tío Eduardo se enamoró de Wallis Simpson, esa señora americana poco agraciada y divorciada dos veces.

Si bien en los círculos de la realeza la infidelidad históricamente era “una forma de vivir”, debido a que las parejas reales pocas veces se armaban desde el amor cortés, se respetaba el protocolo sin discutirlo. Una amante jamás interfería en la vida pública.  Así lo sabían  Freda Dudley Ward o Thelma Furness,  solo un par de las muchas amantes de Eduardo de Gales que  habían aceptado mantener su perfil bajo. Pero Wallis Simpson estaba hecha de otra pasta  y desde el comienzo dejó en claro que ella había llegado para quedarse.

Carlos tuvo que cargar con la cruz de esa historia, que -curiosamente- era la causa de que él mismo fuera “heredero”. En una increíble  versión del “efecto mariposa”,  repetía esa triste historia al verse impedido de elegir libremente a su esposa, cosa que perfectamente podría haber hecho si Wallis Simpson se hubiera quedado quietecita y callada,  Eduardo hubiera continuado siendo rey y ……largo etc.

No fue así y la personalidad de Carlos de Inglaterra encontró en su fallida relación con Diana una fuente inagotable de malestar y viceversa.  Él simplemente había seguido el consejo de su tío Dickie Mountbatten, a quién amaba y respetaba, al elegir una joven de carácter dulce y sin pasado romántico y Diana reunía -en apariencia-  ambas condiciones.

Creyó, ingenuamente, que podía llegar a desarrollar un cariño sincero por ella y quizás así hubiera sido en otras circunstancias, ella por su parte decía estar enamorada ¿Era eso posible?. Carlos y Diana se vieron solo 12 veces antes de su casamiento, ella tenia 20 años y él 32, ella desconocía casi todo lo relativo al claustrofóbico mundo de Buckingham Palace pero en los papeles parecía “perfecta” , virginal, deportista, entusiasta, moderna y con gusto por las actividades campestres. ¿Qué podía salir mal?

Es cierto que su educación no había sido la mejor, pero su esfuerzo por captar la atención del príncipe fue evidente para todos los que compartieron esos momentos y él necesitaba “resolver el tema”. A pesar de sus dudas, el 6 de Febrero de 1981 él le propuso matrimonio y Diana dio el SI en medio de un mar de sonrisas y miradas de costado.

Diana de Gales. Carlos y Diana

Los problemas comenzaron inmediatamente después del compromiso, con la mudanza de Diana a una suite en Buckingham Palace. Casi no hubo encuentros con Carlos en esas semanas  y la presión de su nueva situación terminó siendo  un disparador de sus viejos síntomas : su ansiedad aumentó, sus estados depresivos, volátiles y cambiantes también y volvió a los  atracones y conductas de purga, como había hecho en su adolescencia ante el exceso de estrés.

Al mismo tiempo se fueron desarrollando unos celos enfermizos por Camila que pronto se transformarían en obsesión y rabietas continuas.

La primera interpretación del entorno tuvo que ver con “los nervios propios de los preparativos y las dificultades de adaptación a su nueva situación”. Carlos manifestó su preocupación pero ya estaba demasiado comprometido y nadie parecía ver que algo fuera de lo común estaba sucediendo.

Algunas personas cercanas afirman que pronto detectaron una obstinación desconcertante detrás de la evidente vulnerabilidad emocional de Diana que contrastaba con su ausencia de conciencia de situación y, por supuesto, sin una mínima conciencia de enfermedad.

La luna de miel fue de todo menos romántica, Carlos  estaba perplejo por sus cambios de humor, era obvio que tenían una idea muy diferente de como pasar tiempo justos . El se había llevado algunos lienzos y una pila de libros de Van der Post, el místico y escritos afrikaaner , que esperaba poder comentar con Diana. Ella, por el contrario no era una gran lectora y en realidad aspiraba a toda su atención…hablarrr, hablarrr y SOBRE TODO, ser escuchada. Una mutua decepción.

Se trataba de la habitual disonancia de las expectativas sobre el otro presente en aquellas  relaciones en donde la empatía brilla por su ausencia.

Diana vivía en un mundo romántico que nublaba su interpretación de lo que significaba casarse con la monarquía. Seguramente creía que la suya sería una novela romántica. La idealización extrema es un rasgo de inmadurez emocional, en este caso, la personalidad introvertida de Carlos ayudó a instalar la decepción.

Con el tiempo, la Reina Isabel II,  el Príncipe  Felipe y los otros miembros de la familia real se percataron que detrás de los desaires de Diana al protocolo que la hacían dejar la mesa antes de finalizar una comida o ni siquiera presentarse,  había algo más que “juventud y rebeldía” pero la Reina Isabel, alérgica a la confrontación ni dijo ni hizo nada.

Carlos estaba solo y tampoco dijo ni hizo nada. Y Diana evidentemente no quería ni sabía salir de ese laberinto ¿Qué buscaba? probablemente calmar su inestabilidad y su vacío: siempre había fracasado en todo lo que se había propuesto, lo académico, lo artístico o lo deportivo y ahora el desafío ya había sido logrado…. ¿Había que seguir?

El habitual “Te odio, no me dejes!”  de los vínculos de las personas afectadas por TLP se desplegaba en toda su ambiguedad.

Diana no  creía necesario construir o pulir su rol.  “Es aburrido” decía frente a cualquier intento de enseñarle sus deberes reales. Había descubierto que bastaba con mostrarse cálida y cercana en público para ser valorada como una verdadera “joya de la corona”; el azar  había convertido su espontaneidad en una fortaleza aún siendo incapaz de sostener un compromiso  duradero con su nueva realidad a la que valoraba como amenazante.

Sin saberlo, su estilo fresco y amigable, producto de su temperamento pero también de su ignorancia de las reglas encajó perfectamente en el hartazgo social por unos personajes reales distantes y fríos y puso de manifiesto  la decadencia del Imperio tal como había funcionado hasta ese momento. En  términos actuales, se transformó en una influencer , solo con su presencia y algunos gestos pudo construir credibilidad, transformándose en un referente de marca en forma espontánea.

Este dato, no menor terminó siendo un elemento que jugó en contra de toda posibilidad de superación de sus dificultades vinculares con Carlos.

Otro hito importante para tratar de entender el guion de ésta historia,  fue el nacimiento del primogénito Guillermo de Cambridge en 1982 que desencadenó un cuadro de depresión post parto muy agudo, descrito por ella misma en la famosa y -ahora- controvertida entrevista que diera a Martín Bashir en 1995 :”Te despiertas por la mañana sintiendo que no quieres salir de la cama, te sientes incomprendida y con el ánimo muy bajo”, reconoció.

En esa entrevista  dice no haber recibido ayuda, no obstante hay constancia de su rechazo a cuanto psiquiatra y psicoterapeuta se le propuso. También sitúa  en esa época el inicio de sus conductas auto lesivas y su bulimia, dato no avalado por testimonio de familiares que sitúan estos episodios en épocas tempranas de su vida  y agrega:

Cuando nadie te escucha, o si sientes que nadie te está prestando atención, todo tipo de cosas comienzan a suceder……tienes tanto dolor dentro de ti mismo que intentas hacerte daño por fuera porque quieres ayuda, pero estas pidiendo la ayuda incorrecta”, una perfecta descripción del mundo emocional de una persona afectada por TLP-

Pareciera que en ese momento,  Diana pudo organizar el “relato” que la victimizaba y daba sentido a su conducta : “Ellos me enfermaron” “Ellos son el enemigo”, refiriéndose al entorno de Carlos  como aquellos que le causaban dolor al afirmar que era inestable y que debían internarla antes de que se convirtiera en una vergüenza para la familia real.

“Bueno, el enemigo era el departamento de mi marido (sus consejeros y secretarios), porque yo siempre recibía más publicidad que él, mi trabajo era mayor y se discutía mucho más que el de él”, dijo en esa ocasión.

Princesa Diana: la polémica sobre la manera en que la BBC obtuvo "la entrevista del siglo" hace 25 años - BBC News Mundo

Creemos que en esa entrevista, no había otra intención de su parte más que darle sentido entre tanta presión y tanta irracionalidad a todo lo sucedido en esos 15 años elevando su “personaje” por sobre el de los demás, en un intento de construir una identidad solo basada en la imagen, en lo que los otros ven,  por aquello de que “solo cuando me miran soy”. Curiosamente, es la misma estrategia que, en forma menos exitosa, había intentado treinta años antes otra celebridad probablemente afectada de TLP, Marilyn Monroe

Según la historiadora Sally Bedell Smith, Diana comienza a odiar todo lo relativo al mundo de su marido, sus hobbies,  el polo, sus pinturas, su gusto por la jardinería, incluso su amor por Shakesperare  muy temprano en la relación. Buscar motivos de roces o peleas era una conducta habitual, le costaba mantener los espacios de privacidad mutuos, se dedicaba a recordar a su marido que nunca sería rey y a alejar a sus amigos más cercanos como los Parker Tomkinson o Nicholas Soames. Raro en alguien que supuestamente se había enamorado casi a primera vista.

“La perversa Camila ” se erigió en la causa de todos sus males,  en realidad parece ser que  Carlos recién retomará su romance con ella en 1986 cuando ya hacía rato que Diana se sentía espiada y paranoica y su segundo hijo Harry ya había nacido.

Carlos decidió pedir consejo sobre el estado de ánimo de Diana a Laurens Van der Post, después del nacimiento de Guillermo. Van der Post sugirió consultar  al psicoterapeuta Alan Mc Glashan  quien solo programó ocho sesiones con Diana asegurando que, si bien era una mujer con problemas emocionales,   estos no eran  patológicos. Contrariaba así la opinión del Dr. John Batten médico de la Corte, quién junto a otros prestigiosos profesionales como el Dr, David Mitchell o el Dr,Michael Pare, que había recomendado antidepresivos y psicoterapia cognitiva conductual, frente a lo que diagnosticaban como una enfermedad mental en ciernes.

No sabemos qué opinó Carlos sobre las conclusiones del psiquiatra pero él mismo inició, y mantuvo, la psicoterapia con Mc Glashan durante 14 años hasta 1995 lo que habla -por lo menos- de un mínimo insight respecto a su necesidad de ayuda profesional.

En todo caso, nada funcionó porque nadie parecía entender qué pasaba, por qué pasaba ni cómo resolverlo . A las conductas ya señaladas se agregó con los años otro de los síntomas ocultos en el trastorno límite  en forma de escarceos amorosos con personas de su servicio, guardaespaldas o choferes o profesores de equitación.

Como sucede en este tipo de relaciones, se instaló una permanente revancha en esa guerra no declarada y que claramente no podía tener ganadores, porque las relaciones tóxicas, por definición, solo admiten víctimas.

Golpeado por el impacto mediático que la publicación de libros como el de Andrew Morton que cuestionaban su capacidad como padre o como gobernante o la misma entrevista de Bashir ya comentada, Carlos  sucumbió a la falta de cintura para enfrentar el canibalismo de una sociedad sedienta de mitos. Nada que un asesor de imagen no pudiera arreglar, pero todo fue inútil ante el carisma natural de la princesa que se movía como pez en el agua en ese mundo ávido de modelos a los que admirar y con los que identificarse.

Un mundo en el que cabían Naomi Campbell, La Madre Teresa de Calcuta y la misma Diana en esa crisis de los `90, caracterizada por la falta de certezas, el debilitamiento de las estructuras familiares y laborales, las nuevas enfermedades como el SIDA o las fronteras abiertas y permeables. En ese nuevo contexto es la información y su consumo lo que genera atención.

Por eso se impuso la veta histriónica de Diana que supo afianzarse como un personaje atractivo y, en algún sentido, resiliente con sus visitas a Somalia o India o en sus presentaciones públicas abrazando enfermos.  Su osadía opacó para siempre los intentos de Carlos de exponer su interés por diversas causas y su compromiso con sus ideas, cosa que aún hoy sigue intentando hacer. Digamos que Diana estuvo en el lugar justo y en el momento socio cultural indicado y supo negociar con el Poder, el problema era que le faltaba un “para qué” más allá de su “venganza”.

Frente a la concreción de su divorcio  en 1992, su revancha llegó una noche de verano de 1994.  La fiesta de Vanity Fair y el vestido negro de la diseñadora griega Christina Stambolian marcaron el inicio de una nueva etapa en la vida de Diana, “Una de las primeras cosas que hizo fue empezar a ponerse tacones”, cuenta David Sasson.,  “Sus faldas se acortaron, su ropa comenzó a ser cada vez más sexy y Diana se convirtió en la rutilante y glamorosa princesa que hoy recordamos”.

23 años de la muerte de Lady Di: la historia detrás del vestido negro de la venganza

¿Qué pasó después? Durante dos años Diana siguió cultivando un perfil altísimo que si bien en muchos casos sirvió para – por ejemplo-  poder hablar públicamente de su bulimia y concienciar sobre la importancia del cuidado de la salud mental, no parece haber logrado controlar su tendencia al permanente pasaje al acto y su dificultad en encontrar “SU” lugar en el mundo. No hay registro de que haya buscado apoyo psicofarmacológico y/o psicoterapéutico o realizado algún tipo de búsqueda de desarrollo personal.

Mas bien todo lo contrario, su última relación con el imprevisible  Dodi Al Fayed en esos nueve días de yate y vacaciones de Agosto de 1997 y  su juego del gato y el ratón con los paparazzis  hasta ese  triste final a 190Km/h  contra la columna 13 del Puente del Alma de la icónica Paris, son una metáfora de las múltiples tragedias personales de esta historia.

Su muerte -totalmente prevenible- es el broche final de una relación que enfermó a todos los involucrados y nos hace pensar en la responsabilidad que nos cabe.

Porque, si bien la historia de Carlos y Diana se entiende en el contexto histórico de los 90 y en la necesidad de construir mitos donde haya héroes y villanos, resulta que 25 años después  una serie en una plataforma de maxima audiencia como es Neftlix, retoma el relato ahí donde el publico lo dejó, reafirmando el culebrón, obviando la responsabilidad de hablar de los aspectos no dichos de ésta historia y eludiendo la visibilización de los trastornos mentales que fueron parte del núcleo duro de cualquier explicación posible de lo que pasó.

Si los productores de la serie The Crown , 4 temporada, o su creador Peter Morgan, creen cubrir sus responsabilidades con un breve anuncio sobre los trastornos alimentarios al inicio de cada episodio, están muy lejos de entender que 25 años son muchos, que la ficción no es impune si pretende disfrazarse de verdad  y que las fantasías debieran ser revisadas por respeto a las nuevas generaciones.

Las relaciones que enferman no pueden ni podrán ser evitadas pero estaría bien que dejáramos de temer  llamar a las cosas por su nombre.

 

The Crown': "Injusta", "preocupante" y "cruel" en su temporada 4

Fuentes :

Bedell Smith Sally : Prince Charles: The Passions And Paradoxes Of An Improbable Life

https://www.trastornolimite.com/

https://time.com/4918729/princess-diana-mental-health-legacy/

Morton Andrew : Diana, su verdadera vida. Ed. Emece, 1992

Lady Colin Campbell: The Real Diana, Arcadia Books, 2016.-

 

 

¿Hacia donde voy? 7 pasos para diseñar tu proyecto personal

          ¿QUÉ NECESITARÍAS  HACER PARA SER LA PERSONA QUE QUIERES SER?

 

 

Hay momentos en la vida en los que nos parece que hemos llegado a un callejón sin salida o que estamos dando vueltas en una rotonda sin terminar de elegir hacia donde giraremos. A veces se trata de cuestiones simples como tratar de cortar ese estrés que no nos deja tiempo para  nuestro ocio, o cambiar nuestra alimentación o hacer más ejercicio. Pero otras queremos introducir algún cambio significativo,  hacer un giro en nuestra carrera, mudarnos, o terminar (o empezar) una relación.

 La inercia, la sensación de falta de control o, al revés, el exceso de control nos impide abordar ese cambio que sentimos al mismo tiempo IMPRESCINDIBLE pero INACCESIBLE. Crear un plan de acción personal y seguirlo permite ordenar las ideas, detectar debilidades, identificar fortalezas y, lo más importante, conjurar y resolver miedos.

Si sientes que estás desorientado, el primer paso consistirá en enfocarte y volver a empezar.  Ahora bien, no se trata solo de “poner ganas”, sino de iniciar un proceso de introspección que te permitirá entender qué mecanismos, qué estrategias has utilizado históricamente, cuáles han sido tus obstáculos y -lo más importante- comenzarás a ser  más leal contigo mismo a la hora de ver cuál ha sido tu estilo a la hora de elegir caminos u opciones.

                                               ¿POR DONDE EMPEZAR?

1.IDENTIFICA LO QUE NO FUNCIONA : ¿Qué quieres cambiar? ¿En qué área de tu vida? ¿Se trata de tu trabajo?. ¿Tu carrera profesional? ¿Tus estudios? ¿Tu familia? ¿Tus amigos? ¿Tus hábitos? ¿Tus finanzas? ¿Otras fuentes de estrés?, ¿Todo? ¿Algo? ¿Cuanto? Imagina que puedes poner toda tu vida en una “rueda”, un círculo divídido en parcelas iguales correspondientes a los distintos espacios de tu día a día. Ahora, de 0 a 10, marca la importancia que cada zona ocupa HOY, coloréalas.

¿Lo ves claro? Bueno, dibuja otro círculo, vuelve a dividirlo en las mismas parcelas, pero ahora colorea de 0 a 10 cada zona según TU deseo: por ejemplo, si la relación con tu familia hoy puntúa 6 pero quieres pasar más tiempo con ellos, en tu “rueda de la vida deseada”  “familia” puntuará 8 o 9 , ¿Se entiende?

 

                                            La rueda de la vida: Una gran herramienta de coaching – Positivalia

 

¿ HOY hay equilibrio en tu vida?  En este sentido, es importante que en la visualización de lo que buscas abandones el “gran concepto” , por ejemplo: “Quiero llevar una vida sana”, “Quiero ganar más dinero” o el típico “Quiero ser feliz”,  estas ideas son tan generales que es muy difícil ver cuales serían los pasos para sentir que lo logramos y no es más que una estrategia para alimentar la frustración.

 

2. ELABORA UNA ESCALA DE VALORES:  Ordena las vivencias, situaciones, expectativas imprescindibles para ti de 1 a 10,  donde 1 será lo que no estás dispuesto a perder en ningún caso , Ej: libertad creativa, seguridad económica, tiempo para la familia, etc…

Es imprescindible que conozcas qué quieres cambiar pero también qué deseas conservar y en qué sector de tu vida. ¿Dónde y cómo te sientes seguro? ¿Cuál es tu espacio íntimo? ¿Quién eres? ¿De donde vienes? ¿Adonde perteneces?

Un proyecto personal necesita coordenadas realistas. ¿Valoras mucho el tiempo con la familia pero resulta que estas trabajando a tiempo completo porque no sabes decir “no” o manejas mal tus finanzas y gastas más de lo que ganas? ¿ Te encantaría estar más al aire libre pero eres un adicto a Neftlix? Para asegurarte de que estás en la dirección correcta evalúa si hay coherencia entre lo que dices que buscas y lo que realidad haces en tu día a día. Uno de los dos no es lo quieres si te sientes aburrido, desorientado o estancado.

 

                                  Construir proyectos de vida, reconstruir la propia identidad - educaweb.com

 

3.VISUALIZA EL FUTURO : ¿Dónde, Cómo, Con quién quieres estar dentro de cinco años? Si sigues así ¿Lo lograrás? ¿Qué correcciones crees que hay que hacer?.

 

4.PLANEA TUS PASOS:  Cuando tengas claro donde quieres llegar, estaría bien que dividas la ruta de llegada en etapas cortas y “manejables”. Así será más probable que vayas experimentando pequeños logros que van a sostener tu motivación y te van a permitir ir haciendo los cambios necesarios.

Mientras vas planificando tus pasos, revisa la lista de lo que no está funcionando y trabaja en buscar y entender qué es lo que puede estar trabando el progreso.

Luego, haz algunos cortes, elimina situaciones, relaciones, compromisos innecesarios que te agotan. Y lo que no puedas eliminar redúcelo a su mínima expresión. Considera cada “limpieza” como un logro. Cuando te des cuentas que puedes hacer elecciones tangibles y con consecuencias positivas, empezarás a creer en que el cambio es posible

5. CREA ESPACIOS DE SOPORTE para no tener que poner solo tú todo el impulso. Si quieres hacer mas ejercicio únete a un gimnasio o a un grupo de trekking o búscate un compañero de caminatas; si quieres mejorar la relación con tu pareja, acuerda con ella cambios regulares en la rutina en la que los dos se recuerden mutuamente que “ésta es nuestra noche de cenita tranqui”; si quieres ganar más dinero pide asesoría financiera.

Si lo necesitas, contrata un profesional, capacítate, estudia, fórmate, aprende lo que necesitas saber para llegar adonde quieres llegar.

Sal de tu zona de confort!. No todo es voluntarismo, de hecho…..casi nada es pura voluntad. 

Instalar nuevas estructuras en tu vida, te ayuda a salir del “debería empezar” en tu cabeza hacia contextos visibles en la vida real. 

6. CUIDA TUS HERRAMIENTAS: Tus recursos materiales, tus redes, pero también tus fortalezas, tu autoestima y una autovaloración equilibrada.

7. SOPORTA LA FRUSTRACIÓN: ¿Qué pasa si chocas con una pared? ¿Qué harás cuando sientas que ya no puedes dar un paso más y nada de eso tiene sentido? Hacerte estas preguntas te ayudará a ensayar la flexibilidad en el logro de tus objetivos. Puede que haya que volver a diseñar las etapas, buscar nuevos soportes externos, pero también puede ser que el plan elegido no sea el correcto para ti, no sea coherente con tu personalidad o tu estilo de vida o con tus recursos. Y reconocerlo es parte del proyecto personal.

Quizás haya que cambiar la  actitud o hacer un trabajo de Insight  desde la psicoterapia para entender las razones menos visibles de tu necesidad de cambio o de tu imposibilidad de hacerlo. Si crees que hay que dar otros giros a medida que vayas apropiándote del terreno hazlo !, En definitiva se trata de preguntarte si lo que estás haciendo hoy te llevará adonde quieres estar mañana.  No TE dejes para “después” !

 

 

                           

 

 

 

 

 

 

Por qué tienes miedo al fracaso y cómo superarlo

 

Superar el miedo al fracaso - La Mente es Maravillosa

 

Dentro de las emociones básicas humanas el miedo cumple la función de favorecer la adaptación al medio, detectar posibles peligros y asegurar la conservación de la especie, pero cuando deja de ser una estrategia de adaptación se suele transformar en un obstáculo, muchas veces paralizante.

El miedo esta en la base de muchos síntomas psicológicos: trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de ansiedad, trastorno por estrés pos traumático, fobias, etc.

El miedo a fracasar es ese estado de inseguridad que se instala ante nuevos retos profesionales, laborales o personales. A nadie le gusta fracasar pero, a veces, el miedo al error puede ser tan intenso que evitarlo llega a eclipsar la motivación por el éxito. La inseguridad acerca de si estamos o no haciendo las cosas correctamente hace que muchas personas saboteen inconscientemente sus oportunidades.

Los síntomas físicos del miedo al fracaso son los típicos del ataque de ansiedad : taquicardias, sudoración, vómitos, contracturas musculares, pérdida temporal de la memoria, etc. En cuanto a los síntomas ligados a lo psicológico, es común el pensamiento rígido y catastrofista, la baja autoestima, la procastinación y  la autoexigencia.

                                 ¿Cuál es la causa del miedo al fracaso?

Hay varias, muchas de ellas se combinan en cada historia individual, siempre con el mismo objetivo : evitar que el CAMBIO que deseamos lograr se produzca.

  • Mandatos familiares : si de niños nos vimos sujetos a la mirada de adultos hiper críticos, que muchas veces instalaron reglas basadas en ultimatum y castigos, es posible que hayamos desarrollado una necesidad constante de pedir permiso y validación por todo lo que queríamos hacer.
  • Perfeccionismo: está siempre en la raíz, en la base del miedo al fracaso. Para un perfeccionista, el fracaso es sinónimo de humillación. La regla que instalan es NUNCA salir de la zona de confort.
  • Expectativas: generalmente exageradas, con objetivos irrealizables que garantizan una crisis de ansiedad a cada paso.
  • Pensamiento binario : es éxito o fracaso, no hay grises, ni triunfos parciales y hay muy poca capacidad de poner los pequeños logros en contexto

                                     ¿Cómo actúa el miedo al fracaso?

Cada talento, cada habilidad tiene su opuesto. Las personas exitosas se suelen acostumbrar a ganar y obtener altos standards, pero esto puedo ser terrorífico en algunos casos. Cuando un rasgo, una forma de conseguir logros ocupa demasiado espacio en la vida de alguien termina transformándose  en un handicap.

Los logros pueden ser un valor de relevancia, algo importante en la autovaloración , las personas que han tenido logros importantes construyen su vida alrededor de “brillar” en todo, en la escuela, los deportes, hobbies, trabajo, relaciones. Cada nuevo logro les agrega una percepción de poder y ser “el mejor”, “hacerlo mejor” termina siendo más importante que cualquier mirada realista sobre el “¿Para qué? de lo que hacen. Así, fallar se convierte en algo impensable, una pesadilla que es necesario evitar a toda costa.

Su forma más sencilla de funcionar es ceñirse a lo conocido, nunca arriesgarse, trabajar más horas, revisar todo dos y tres veces y ser la persona más conservadora de este mundo. Si el trabajo duro y constante, los horarios extenuantes y los subordinados que observan y acosan esperando resultados no evitan la posibilidad de fallar, estas personas usan todos los medios disponibles incluido el nunca terminar el trabajo, extender plazos, cuestionar detalles,  etc…

Todos queremos triunfar, el problema es que triunfo y fracaso son las dos caras de la misma moneda. Cuando no puedes aceptar la inevitabilidad de cometer errores y la importancia del ensayo/error en el proceso de generar soluciones, corres el riesgo de perder la creatividad; más creativo eres, más errores vas a cometer. Decidir evitar los errores destrozará también tu creatividad.

Oímos hablar mucho acerca de “ser positivo”. Quizás haya que reconocer también las partes negativas de nuestras experiencias que juegan un rol muy importante en los futuros éxitos, tanto en el trabajo como en el resto de nuestra vida.

 

Cómo afrontar el miedo al fracaso y lograr tus objetivos

 

 

                             Paso a Paso : ¿Cómo enfrentar el miedo al fracaso?

  1. Descubre de donde viene el miedo. Busca en la raíz de tus creencias negativas: sucesos, mandatos, ideas, valores, mentores o figuras de autoridad. Identifica el origen, escríbelo y aprende a tratarlo como un extraño, no tiene que ver contigo. Puedes imaginarte que estás tratando de ayudar a un amigo, quizás su miedo tenga que ver con algo que le pasó en su niñez o en una inseguridad profundamente arraigada. Ponerle nombre a la fuente del miedo le quitará poder.
  2. Aprende a mirar el todo en lugar de las partes. Estudia los casos de éxito, lee biografías de personas “exitosas” y descubrirás que siempre ha habido etapas, secuencias, no tan brillantes, Establece diálogos internos que creen nuevos guiones, nuevas narrativas con final incierto pero siempre feliz; reemplaza la catástrofe por un “¿Que es lo peor que puede pasar?”. La voz en tu cabeza puede ser un aliado o tu peor enemigo. Tú eliges.
  3. Re encuadra tus objetivos. La mentalidad TODO/NADA puede dejarte en la cuneta. Trata de tener una idea clara de lo que quieres lograr pero siempre incluye aprender algo nuevo. Si mejorar y aprender es una aspiración es menos probable que fracases. En algunos empresas, por ejemplo PIXAR, se anima a sus empelados a ” fracasar pronto y rápido”, como forma de entrenar la creatividad y la innovación, único camino de estar siempre a la vanguardia. Esa mentalidad supone que sin obstáculos no es posible crecer.
  4. Visualiza todas los resultados posibles. La incertidumbre es un estado emocional incómodo. Tomate tu tiempo para analizar todos los finales posibles, todas las alternativas que surjan de tus decisiones. Mantén el control sin que te paralice. Piensa en el peor escenario posible y desármalo en pequeñas secuencias. ¿Dónde harías un cambio?. Piensa también en tu mejor resultado. El miedo a lo desconocido puede hacer que no aceptes un trabajo nuevo, que no te mudes, que no inicies un deporte, que no llames a esa persona con la que deseas contactar, que no ensayes una técnica nueva. Tener claro como podrían terminar las cosas puede ayudarte a salir de tu zona de confort y despegar.
  5. Hazte amigo del peor escenario posible, puede que no sea tan malo. “Si sucede conviene” dicen los budistas, es importante analizar cuál sería el verdadero impacto del peor escenario posible en el guion de tu vida ¿Qué cambiaría REALMENTE? Y en todo caso, si la falla que cometiste hizo fracasar el negocio, ¿Cómo sabes que no te traerá nuevas oportunidades? 
  6. Ten a mano un PLAN B: hay un viejo dicho “Espera lo mejor mientras te preparas para lo peor”. Tener un back up, un plan B, una alternativa, te dará confianza y te permitirá asumir riesgos calculados. Hay muchas maneras de enfrentar un reto.
  7. Aprende de lo que sucede: quizás las cosas no salen como lo habías pensado, pero eso no significa que has fallado. Aprende del resultado, hasta la situación menos pensado podría merecer otra mirada.

 CUANDO APRENDAS QUE ” FRACASAR ” ES UNA OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO EN LUGAR DE UNA SENTENCIA DE MUERTE, HABRÁS CONQUISTADO EL MIEDO AL FRACASO

                                  NO EXISTEN ERRORES SOLO RESULTADOS

 

Miedo Al Fracaso: Causas, Síntomas, Consejos, elementos

 

 

 

 

 

Hábitos de comida “saludable” ¿Una insana obsesión por la comida sana?

Andrea tiene 35 años y una app en su teléfono móvil que cuenta las calorías que consume y los nutrientes de cada alimento, nunca consultó un nutricionista pero no se pierde ni una cuenta de Instagram sobre alimentación “saludable”.

Erik 25 años, entrena cinco días a la semana en largas sesiones de musculación, controla el desarrollo de sus músculos y toma anabólicos, ha suprimido todo tipo de grasas y consume grandes cantidades de proteínas.

El mundo fit, las restricciones alimentarias, las dietas detox, el running,  se han convertido en parte central de la cultura de ésta década a través del impacto de las redes sociales en la comunicación de la generación millenial y centenial.

En ese bombardeo de posteos y comentarios acompañando imágenes de jugos coloridos y cuerpos esbeltos y portadores de “salud”, naufragan aquellas personalidades adictas a la “perfección”.

Ortorexia, cuando la comida saludable es una adicción | Revista ...

 

Es interesante analizar el cambio producido en la cultura en los últimos 25 años y el impacto que ha tenido en la evolución de los trastornos alimentarios. La anorexia y la bulimia -típicas de los años `90- no han desaparecido pero han evolucionado hacia otros síntomas en los que está más presente lo “social”. La vida del siglo XXI es, definitivamente, la vida en la Red. 

Si  vamos a un restaurante en cualquier parte del mundo occidental y observamos con cuidado veremos a muchos clientes fotografiando la comida y subiendola a las redes antes de comenzar a comer.

“Instagramear” (perdón por el neologismo) panes hechos de todo tipo de cereales, coloridos yogures, ensaladas mixtas de todo tipo,  zumos y batidos color berenjena,  verdes, rojos, algas, tofú, es  ya una costumbre extendida y legitimada en una enorme variedad de  hashtags, por ejemplo,  #vidasaludable, #alimentacion, #food, #healthy,  #saludybienestar, #vegan,  #fit,  #natural… Todo MUY sano…..quizás en exceso.

Aunque no han sido todavía formalmente reconocidas en el DSM-5,  existe ya preocupación por el crecimiento de la Ortorexia y la Vigorexia en el espectro de los trastornos de alimentación.

“Ortorexia” es un término acuñado en 1998 por Steven Bratman para describir la obsesión por la “comida saludable”, a diferencia de otros trastornos de la alimentación, aquí la variable es CALIDAD y no CANTIDAD, como en la bulimia o la  anorexia, de hecho es raro que un ortorexixa se preocupe por su peso.

A ver si nos entendemos: ocuparse de la calidad de lo que ingerimos, del aporte nutricional y el balance de los alimentos no es un problema, pero el control compulsivo y las restricciones basadas solo en información que proporciona Internet sí lo es.

Sin unos criterios diagnósticos formales es difícil tener precisiones de cuantas personas presentan este trastorno, pero solo hace falta observar la expansión del espacio en los supermercados dedicado a “productos saludables” o “free of” para tomar consciencia de la dimensión gigantesca de este fenómeno.

Por ahora, también es difícil ver si se trata de una forma pura de trastorno obsesivo-compulsivo o si es un sub – tipo de la anorexia, porque las personas con hábitos ortoréxicos comparten algunos rasgos con las personas afectadas por anorexia, por ejemplo,  son meticulosas, ordenadas, con una necesidad extrema de autocuidado y necesidad de sentirse seguros y  con algunas dificultades en el manejo de sus emociones.

¿Cuando preocuparnos?

  • Cuando leemos en forma compulsiva las etiquetas de los productos en busca de colorantes, pesticidas, conservantes, grasas, etc,,,
  • Cuando estamos preocupados todo el tiempo por lo que es “saludable”
  • Cuando cortamos todo tipo de carbohidratos, azúcares, carnes, productos animales basados en diversas “teorías” y demonizaciones varias al tiempo que elevamos a los altares de la salud otra enorme variedad de alimentos cuya inocuidad no está del todo probada
  • Cuando somos incapaces de comer algún producto aunque sea en forma ocasional o social, por ejemplo una pizza y hasta nos llevamos nuestra vianda a esa reunión de amigos o al cumple del sobrinito de 4 años
  • Cuando estamos preocupados por lo que OTROS comen y ejercemos una suerte de evangelización para que cambie sus hábitos
  • Cuando pasamos gran cantidad de horas pensando en qué y cómo vamos a comer
  • Cuando nos estresamos si no encontramos los alimentos que son “saludables” y preferimos no comer a comer algún “prohibido”
  • Cuando seguimos en forma obsesiva a influencers  en Instagram o Twitter al punto de elevarlos a la categoría de gurúes de la vida saludable
  • Cuando cambiamos nuestros hábitos de sueño o actividad para adaptarlos a lo que ·debe ser” aunque no nos dé placer

Cocinar cada día, preparar los alimentos comienza a ocupar una gran parte del tiempo:

  1. Pensar detenidamente qué comer cada día y los siguientes
  2. Ser muy crítico a la hora de comprar los ingredientes
  3. Usar técnicas para cocinar que se valoren como no dañinas
  4. Sentirse cómodo o “culpable” según el resultado obtenido

La Ortorexia puede ir acompañada de la práctica de deportes en forma exagerada y de una  preocupación obsesiva por el físico. Se instala una distorsión de la imagen corporal en la que la persona (generalmente varón y menor de 30 años) se ve poco agraciada, con sobrepeso, sin músculos, o con flaccideces y decide corregirlo adoptando hábitos de actividad física, entrenamientos y rutinas sin medir el sobre esfuerzo.

 

Las personas con vigorexia no dejan de mirarse en el espejo

La obsesión por el ejercicio se acompaña generalmente de obsesión por la  alimentación-

Por ejemplo, consumen casi exclusivamente hidratos de carbono y proteínas, eliminando las grasas de su dieta con el fin de obtener más masa muscular, también suelen consumir suplementos proteicos, etc.

Estos hábitos ya tienen un nombre, vigorexia; y sus manifestaciones clínicas más importantes son (Baile 2005):

  1. Autoimagen desvalorizada
  2. Preocupación excesiva por el tamaño de los músculos
  3. Evitación de lugares públicos en los que se exhiba el cuerpo (playas,piscinas)o uso de ropas especiales
  4. Necesidad compulsiva de hacer ejercicios con pesas
  5. Impacto de las dietas y ejercicios en la vida familiar y personal
  6. Abuso de esteroides, anabolizantes y suplementos dietarios
  7. Control estricto de la dieta
  8. Sentir angustia si no es posible ir al gym
  9. Mirarse en el espejo todo el tiempo para ver si se ha ganado músculo

Se trata de una forma de Trastorno Dismórfico Corporal, también denominado ““Complejo de Adonis, adicción al gimnasio o anorexia inversa porque quienes lo padecen se ven delgados aunque sean musculosos y estén bien desarrollados. Afecta a aproximadamente el 10% de las personas que concurren a un gimnasio.

Ahora bien, creemos interesante poner a estos rasgos de conducta, estas patologías alimentarias en contexto. No es posible pensar una estrategia de intervención y prevención primaria sin ubicarnos en la realidad socio cultural en la que están instaladas.

Los trastornos alimentarios han tenido en Internet un caldo de cultivo histórico desde los `90, con las páginas y foros Pro anorexia o bulimia. En el comienzo de este enamoramiento mutuo, la web era estática y los mensajes individuales, una especie de mensaje en una botella que alguien enviaba al inmenso mar de Internet, y que volvía en forma de blogs y foros.

Diez años después, entre 2006 y 2010 las Webs que hacían apología de los trastornos alimentarios  seguían creciendo-  un 470% (según IQUA – Agencia de Calidad de Internet)-.  Desde hace 10 años, el mundo Online se revolucionó con el desarrollo de las redes sociales y así nuevos canales de comunicación y nuevos hábitos se instalaron en los usuarios .

¿Qué es una red social? Es una plataforma digital de comunicación global que pone en contacto un número elevado de usuarios (Real Academia Española, 2016).

Hay redes  orientadas al mundo profesional  como LinkedIn y otras generales como Facebook o Youtube que ya llevan unos años pero el gran salto se ha producido con el crecimiento exponencial del componente visual en plataformas como Instagram y el uso de los teléfonos móviles.

 

 

 

En Instagram, el 51% de usuarios entra diariamente  y un 35% más de una vez al día. El 68% de sus usuarios son mujeres y el 32% de adolescentes la considera  su red social más importante.

George Gebner  desarrolló en los `60 la Teoría del Cultivo: según esta teoría,  la exposición a los medios de comunicación define nuestro concepto de la realidad. Si bien sus trabajos fueron realizados sobre la influencia de la TV  sus ideas se pueden utilizar al estudiar el impacto de las redes sociales en la construcción de nuestras creencias.

Algunas investigaciones  han descrito como el contacto con un ideal estético X es directamente proporcional a la evaluación negativa del propio cuerpo (Karsay et alt 2018).

Las cadenas, las redes de transmisiones, difunden percepciones más que información. Así se instala el poder de los Influencers que promocionan productos, promueven terapias invasivas, hablan de “superalimentos”, buscan imponer estilos de vida y transforman una opinión en un dogma o usan el DETOX como un mantra.

 

Los influencers veganos más populares | Social Publi Blog

Así, la Red funciona legitimando nuestras creencias puesto que tendemos a buscar aquellos datos y conectar aquellos pares que refuerzan nuestras ideas.

Es claro que  en las sociedades occidentales, los factores socio económicos han generado una profunda inequidad alimentaria con sobreabundancia de alimentos en algunos países y pobreza extrema en otros. ¿Podemos suponer alguna relación entre el marketing de alimentos y los trastornos alimentarios en una cultura ciber visual) . Creemos que sí.

La cultura de los “saludable” no deja de ser una variedad de la aversión al riesgo.

En un contexto de una enorme velocidad de generación y recambio de información se instala la facilidad de convertirse en gurú de la alimentación, la salud y el bienestar solo por el manejo de códigos de comunicación y estrategias de marketing digital. Las redes sociales no son ni buenas ni malas. Solo se trata de SABER ELEGIR.

Los fundamentalismos  nunca, en ninguna de sus formas, colaboran a la salud bio psico social.

Como siempre la palabra clave será EQUILIBRIO: entre lo que me gusta, lo que puedo y lo que me dicen que debiera hacer.

Es fácil! solo se trata de preguntarnos “¿Pará qué sigo a fulano en Instagram? o ¿Por qué elijo este video en You Tube?,

¿De verdad quiero dejar de comer pan blanco?,  ¿Mi médico  dice que tengo alguna condición que me lo impide?,  ¿Cuál es el límite de la “excelencia” que mi profe del gym  me impone cultivar? …… no es imposible, solo se trata de empezar a ejercer nuestra libertad de pensamiento, a conectarnos con nuestra cuerpo y nuestra mente, a privilegiar la conversación por sobre el “like”.

Dice Sherry Turkle;

Trabajamos muy duro para construir nuestras conexiones Online. Tenemos muchísima fe en ellas….. Internet nos ofrece la posibilidad de compartir nuestras opiniones con cualquier persona del mundo pero también puede contribuir a crear silos de información en los que no hablamos con nadie que no esté de acuerdo con nosotros. Así la tecnología puede contribuir a crear un partidismo cada vez más rígido que haga más difícil hablar entre nosotros creando burbujas de información en las que no se permite que penetren voces disidentes. ( En defensa de la conversación)

Una semana sin redes sociales - L'esprit de l'escalier

Creemos que es imprescindible trabajar en la visibilización de estos nuevos trastornos de alimentación, instalando el espíritu crítico y el chequeo de la información que circula en la Red y aprender a utilizarlas para la difusión de información contrastada y válida.

La educación nutricional  y la educación emocional, el autoconcepto y la autoaceptación serán así las bases la prevención primaria de estos nuevos síntomas de malestar.