Erotizar la vejez

Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella.Entonces él la miró, y la vió desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana.Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella se la devolvía muerta de risa.-

Gabriel García Márquez(El amor en los tiempos del cólera)

El erotismo en la vejez es un tema tabú desde el punto de vista psicológico, cultural, histórico y médico.- La biomedicalización de la vida en su última etapa coloca  a la vejez bajo el exclusivo dominio de la medicina, en su versión  “vejez= carencia=dependencia=enfermedad”,

Y que no se hable de ello o se hable poco, no quiere decir que no exista, como bien lo sabe cualquier profesional, médico, enfermero, psicólogo, fisioterapeuta que trabaje con personas mayores de ambos sexos, con mayor o menor nivel de salud.

Actualmente, la ecuación : silencio-erotismo-vejez se presenta como un retiro natural y fuera de discusión. Debemos aclarar que estamos separando sexualidad y genitalidad de erotismo, tal como lo marcaba Freud. Una cosa es la genitalidad y otra cosa el erotismo, el placer a través del cuerpo, el propio y el del otro.

A veces el tema aparece marcado por el chiste (y su relación con el inconsciente) el del ” viejo verde” que surge como una vuelta de lo reprimido. La des-erotización de la vejez producen la transformación del goce sensual en ternura y cariño, no menos útiles pero sin ..más allá de…

Esta estereotipada representación de la ancianidad, con fuertes efectos en la percepción de la calidad de vida, coexiste con otra que se centra a través de producciones artísticas, literarias y terapéuticas en la creación de espacios para mayores, construidos desde el discurso del envejecimiento activo.

El hombre nace sexuado y erotizado y muere de la misma forma: elije un objeto de amor (homo u heteresoxual) y lo mantiene o no……pero no lo pierde.

¿Como se sentirá una mujer lesbiana que llega a la menopausia y no puede comentar a su médico de cabecera que realiza el PAP de rutina, detalles de su vida personal?

¿Que piensa un hombre que desea el calor del cuerpo femenino, aún en la frialdad del trato de la enfermera de turno? Se han realizados interesantes experiencias al respecto, destinadas a cruzar variables como : depresión, conductas compulsivas, trastornos alimentarios, déficit cognitivos y mantenimiento de actividades básicas, sensación de confort y creatividad, en mayores ingresados o no en residencias…

Los mitos y prejuicios vigentes, no solo en relación a los nuevos enfoques sobre la erótica de la vejez, la vertiente abierta por las minorías gays y lesbianas y las interdicciones sexuales que suele imponer el geriátrico como espacio biomedicalizado, se encuentran en vías de revisión y tarde o temprano  habrá que romper el silencio y la incomprensión que rodea a estos temas tanto en los profesionales, como en las familias o en los mismos interesados.-

 

Para saber más:

Iacub Ricardo: Erótica y vejez

Salvarezza, L: El fantasma dela vejez

Lyotard,JF: la condición posmoderna

Long, I : Human sexuality and aging

Kehoe, M: Lesbians over 65: a triple invisible minority(Journal of Homosexuality)

El rompecabezas de la pareja

 

En la pareja es común ubicar al otro en la posición de un objeto ilusorio, a manera de un recorte que puede atraer o generar violencia, irritar o fascinar.-

En tanto el otro no sabe exactamente qué es aquello que se le está proyectando, es inevitable que esa superposición con la realidad sea incompleta y el  “diferente” es vivido como un intruso  y  es  así como se va  perdiendo el “encanto”

En toda pareja  existen acuerdos y pactos inconscientes  que definen el tipo de objeto preferido y la manera de elegirlo.

La historia personal suele contar con un amplio catálogo de vínculos que han dejado su inscripción en el inconsciente.

Los primeros, claro está, son los parentales, pero luego están los objetos extraparentales significativos. Estos interactúan para formar un complejo sistema de opciones acerca de cómo elegimos y como nos ofrecemos para “ser elegido”.-

A medida que la historia personal avanza, se van produciendo cambios en los códigos, en algunas de esas modificaciones surgen síntomas de malestar: aquello que unía, ahora separa.

El posible sufrimiento, efecto de estos desencuentros hace que nos refugiemos en conductas “seguras”, una manera de recuperar la sensación de certidumbre contra la incertidumbre que el cambio sugiere.

Este efecto es más notorio cuando uno de los miembros de la pareja quiere mantener inmovilizado el vínculo, dejando fuera la necesidad de cambio que el otro plantea.

Toda pareja está formada como un rompecabezas, un organizador de la relación en sus distintas modalidades: emocional, sexual, económica, comunicacional.-

Entender COMO se ha armado inicialmente ese rompecabezas, ayuda y favorece entender el por qué de las crisis posteriores que pueden desencadenar el final de la relación.-

Freud se refirió al tema en sus escritos sociales, si bien luego ha sido un aspecto un tanto descuidado en su teoría,  la psicología y el psicoanálisis proveen hipótesis auxiliares para el tratamiento de la problemática de los vínculos a través de una terapia de pareja, por ej: actualmente aparecen  cuestiones religiosas o de origen étnico  en las uniones, relacionadas con los flujos migratorios, también se habla de la cuestión de lo transitorio, de lo light, del amor líquido.

Otro aspecto del rompecabezas tiene que ver con las normas, los valores,las creencias, que actúan como organizadores de la continuidad histórica y que puede originar choques en los modelos familiares. Suelen ser descartados en la etapa del enamoramiento pero son transformados luego, en una fuente permanente de conflicto o en un espacio no compartido y por lo tanto quizás conflictivo.-

Una pareja  se constituye en base a proyecciones relacionadas con las imágenes inconscientes de cada uno y crece dentro de en un sistema de creencias y valores a partir del cuál  elabora un proyecto en común.

La cotidianeidad asume esos pactos conscientes e inconscientes, dentro de la pareja se desarrolla un campo de fuerzas, un escenario surtido de recuerdos, percepciónes del otro que llevan al acuerdo o al desacuerdo.-

Todo acuerdo se basa en una fantasía de supervivencia a través del tiempo y del espacio. Siendo ésta idea ilusoria, está expuesta a no cumplirse en forma permanente porque  depende de las circunstancias cambiantes del día a día y de las irrupciones de lo real que los acuerdos tienden a bloquear….hasta que ya es imposible hacerlo y surje una crisis.

Lo cotidiano puede servir para afianzar la estructura y ayudar a su evolución o puede despertar un sentimiento de encierro, tedio y aburrimiento.

El vínculo se estanca, el tiempo no pasa, y la historia….inevitablemente, se repite.

Es ahí en donde puede ser útil una terapia de pareja,  que  es cosa de dos aunque generalmente es uno el que da la voz da alarma y el otro,  el que -por lo menos- tiene que colaborar. Si no es así, el que ve el problema todavía  puede acudir al profesional, que podrá ayudar aunque, lógicamente con menos capacidad de maniobra. El principal problema  de la terapia de pareja es que se acude al profesional cuando ya parecería que no hay solución y que alguien ya ha tomado una decisión

Entre los motivos de consulta más frecuentes, la comunicación es la “estrella”:  discusiones inútiles y destructivas en las que se hace sufrir y se sufre tremendamente sin llegar a ninguna solución, o lo contrario,  largos silencios, no se hablan ni se comunican y la relación va muriendo. La vida laboral excesiva suele ser una coartada para no ver estasc uestiones.

Otro problema frecuente es la falta de aceptación de la forma de ser del otro, luego están los problemas sexuales, las diferencias de criterio en la crianza de los hijos, la intolerancia.

Alrededor del 75% de parejas mejoran su relación a través de un proceso terapéutico, se trata solo de iniciarlo a tiempo y con expectativas realistas.

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Bibliografía:

Berenstein. I & Puget J.: psicoanálisis de la pareja matrimonial

Freud. S: Psicología de las masas y análisis del Yo. (Obras completas)

Lévi-Strauss, C: Las estructuras elementales del parentesco

Psicoanálisis: la importancia de las palabras

Por: Berta Loret de Mora

El verdadero dolor es indecible. Si puedes hablar de lo que te acongoja estás de suerte: eso significa que no es tan importante. Porque cuando el dolor cae sobre ti sin paliativos lo primero que te arranca es la palabra” (Rosa Montero, 2013)

¿Y cuál es el destino de estas palabras no dichas? Se convierten en un silencio que forma nódulos de dolor que crecen más con el tiempo.

Es por esto que los psicoanalistas pensamos que hablar de lo que nos sucede tiene un efecto reparador. Ya hace más de cien años que el doctor Sigmund Freud creó “la cura por la palabra” a la que llamó psicoanálisis.

El sufrimiento que permanece sin expresarse se manifiesta más tarde en síntomas neuróticos, enfermedades psicosomáticas por medio de las cuales el cuerpo expresa lo que nuestra mente no ha podido pensar. O puede manifestarse como crisis de ansiedad, mal de nuestros tiempos. Pero también el dolor toma la forma de depresiones crónicas en las cuales se pierde el sentido de ser alguien con un destino esperanzador.

Es por esto que es importante en la vida cotidiana darse un tiempo para pensarse a sí mismo. Hablar de la propia historia para escapar de ese lugar que nos determina que es la infancia a través de narrar al niño que no tuvo una escucha. Validar su palabra y permitirle existir.

Se acusa al psicoanálisis de quedarse atrapado en el pasado. Sin embargo, en nuestra mente el pasado es un constante presente, es lo que somos y lo que estamos siendo. El pasado está vivo y encarnado en el sufrimiento neurótico. Pero las palabras que curan no pueden ser dichas al viento. Hablamos siempre para otro.  Buscar curarse hablando solo es como querer volar jalándose del pelo.

Entonces nos preguntaremos, ¿a quién tienen que estar dirigidas estas palabras para que tengan un efecto curativo? A otro que escucha, pero no de cualquier forma. Elpsicoterapeuta  ha desarrollado una escucha transformadora que promueve el encuentro consigo mismo. A través de hablar a quien sabe oír podemos regresar a escucharnos más a nosotros mismos. La escucha psicoanalítica nos devuelve nuestra propia imagen enriquecida por la dinámica de un diálogo comprometido, sin juicio crítico, empático y respetuoso. Es por esto que el más adecuado para oír el sufrimiento es un psicoterapeuta entrenado en el arte de escuchar.

El psicoterapeuta ha de haber pasado a su vez por un largo camino de formación que incluye un proceso terapéutico propio, un conocimiento de la teoría psicoanalítica, a la vez que muchas horas de supervisión que le ayudan a reconocer sus puntos ciegos. Además, ha de estar formado en la ética que lo lleva a asumir el fuerte compromiso de ponerse al servicio, sin abusos y con todo su conocimiento, de un ser humano que sufre y por esto se encuentra en un estado de fragilidad.

Esta preparación promueve un autoconocimiento que fomente ser seres humanos íntegros con una profunda comprensión del dolor psíquico de los demás.

Vivimos en un mundo de mensajes breves, de contactos casuales. En muchas ocasiones nos involucramos en pláticas estériles en las que nos sentimos más solos, más aislados y menos humanos.

Frecuentemente las palabras no cuentan historias sino son apenas el título de un relato. Cada vez nos decimos menos, nos narramos menos, nos extraviamos más de nuestra genuina naturaleza. Es por esto, y no lo digo en broma, que en cada ciudad, en cada colonia, cerca de cada parque, en cada plaza tendría que poderse encontrar a otro ser humano dispuesto a escucharnos y preparado para hacerlo.

Sólo en la relación con los otros, en el diálogo creativo podemos recuperarnos, podemos encontrar las palabras perdidas y vivir sin miedo en nuestro interior.

*) Coordinadora de la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica de la Universidad Marista de Mérida.

Fuente:http://yucatan.com.mx/imagen/religion-imagen/en-busca-de-las-palabras-perdidas

Editado por : Raquel Ferrari

¿Por qué leer a Freud?

Ilustración : Alma Larroca

Porque:

1)Fue el primero que prestó atención a  lo descartado, lo intrascendente, los errores,lapsus, sueños, actos fallidos

2)Escribía bien. Sus casos clínicos pueden leerse como un relato en clave de diálogo

3) Es un representante de una época importante en los desarrollos científicos acerca de temas que aún hoy importan

4)  Nos enseña que la realidad de nuestra vida no está solo ligada a hechos externos sino que hay una realidad psíquica  con consecuencias en la realidad externa.

5) Descubrió  que solo conocemos la punta del iceberg (lo consciente) pero que la base  es inconsciente. “Las motivaciones, los deseos, la búsqueda de la verdad acerca de nuestras propias emociones son grandes interrogantes que siguen vigentes y de los que el psicoanálisis da cuenta como ningún otro. Por eso tiene una fuerza y una vida muy propia, con una continuidad que incluye sus orígenes.”

6) En esta época en que todo se considera patológico aún las emociones y los procesos vitales más habituales como el dolor y la tristeza volver a los escritos de Freud sobre los procesos esperables en el duelo y su diferencia con la melancolía puede ayudar a poner cada cosa en su sitio, alguien que atraviesa un duelo tiene que estar triste, es normal.

7) El arte, la cultura ha sido atravesada por el psicoanálisis. Dalí y su obra cobran brillo a la luz del psicoanálisis

8) Es un clásico y como tal nunca desaparecerá o perderá importancia, aunque sea para criticarlo. Solo su cartas con personajes como Einstein alcanzarían para valorarlo

9) Porque su metodología es la del pensamiento clínico con marchas y contramarchas, correcciones y superación de ideas iniciales en donde lo importante es escuchar al paciente

¿Por donde comenzar a leer a Freud?

1)  El más simple:- “Psicopatología de la vida cotidiana”- luego, “”El chiste y su relación con lo inconsciente”.

2) Sobre el Freud más social: -“¿Por qué la guerra?” y -“Psicología de las masas y análisis del yo”-, -“El malestar en la cultura”-,-” Moisés y la religión monoteísta-“.

¿Que diferencia hay entre el psicoanálisis y la autoayuda y otros modelos?

Todas las diferencias son pocas. En el psicoanálisis no se busca erradicar, arrancar, suprimir o negar los síntomas o anular el sufrimiento, sino que lo que se intenta es darles sentido en el contexto de la narrativa personal-la propia historia-. Se entiende que en un conflicto siempre hay algo valioso y se trata de recuperarlo de la manera más creativa posible.

En muchos países europeos (excepto España), Latinoamérica en general y  Argentina en particular este modelo ha ayudado a valorar el espacio de los psicólogos  con o sin orientación psicoanalítica. Por ejemplo, en Argentina  desde 2005,  la Ley 448 de salud mental de la Ciudad de Buenos Aires decreta que  los hospitales generales de agudos -que son 13- deberán tener   en sus guardias psiquiatra, asistente social y psicólogo.La atención primaria  reivindica así el rol del psicólogo como imprescindible en la valoración diagnóstica y la indicación terapéutica porque entiende que no se trata solo de dar píldoras psicoeducativas sino de poner en juego una táctica y una estrategia psicoterapéuticas.

“Ningún crítico es más capaz que yo de percibir claramente la desproporción que existe entre los problemas y la solución que les aporto.” (Sigmund Freud)

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1563977-por-que-leer-a-freud

Evidencia empírica & psicoanalisis

El psicoanálisis es una teoría, una técnica y un método de investigación del psiquismo fundado en 1900 por Sigmund Freud. En su larga trayectoria teórica ha sido criticado  desde distintas posturas cientificistas y ha también recibido el reconocimiento de su utilidad por parte de psiquiatras y psicólogos ligados a la clínica.

Su máxima aceptación se extendió hasta finales de los años 70, padeciendo luego, en los últimos 30 años, los embates del discurso dominante en salud mental ligado a la “evidencia”, los estudios científicos de tipo descriptivo y la caída de la importancia de lo psico- social y de la relación médico-paciente en el tratamiento médico en general y psiquiátrico y psicológico en particular. Este proceso  acompañó el auge de las terapias centradas en “soluciones” rápidas y de tipo correctivo en plan: “curarse en cinco pasos” y  los “éxitos” de nuevas generaciones de psicofármacos (Prozac).

Paradójicamente, la revaloración del psicoanálisis en su base empírica y teórica proviene desde hace un tiempo del campo de la  neurociencia: los descubrimientos realizados sobre la estructura neuronal y su impacto en los procesos mentales aportan importante información sobre los mecanismos inconscientes.

Howard Shevrin, profesor de la Universidad de Michigan, presentó ya en 1968 los resultados de sus investigaciones acerca de los estímulos visuales inconscientes, en un momento en que se cuestionaba la validez de este concepto. Hoy en día es ampliamente aceptado que el cerebro se entera tarde y mal de todo lo que percibe ( Michael Gazzaniga).

Shevrin acaba de difundir los resultados de un experimento en el que 11 pacientes con trastorno de ansiedad fueron tratados con terapia psicoanalítica; se registraron luego  las palabras asociadas a su conflicto y se utilizaron  estas palabras como estímulo subliminal mientras los sujetos del experimento estaban conectados a un sistema de  electrodos.

El experimento concluyó que las palabras que habían surgido en el marco de la psicoterapia psicoanalítica asociadas al conflicto y la historia de cada voluntario originaban una respuesta cerebral  de incremento de la ansiedad.

El Dr. Shevrin sostuvo “Lo que los analistas recolectaron de las sesiones tiene completo sentido solamente de forma inconsciente.”

Estos resultados refuerzan los resultados de otros investigadores acerca de la plasticidad cerebral, su originalidad radica en que las palabras han surgido dentro de una sesión de psicoanálisis, mediante asociación libre y no han sido impuestas o sugeridas por el investigador.-

El equipo de Michigan considera que es posible pensar seriamente en una ciencia interdisciplinaria que incluya la neurociencia y la psicología cognitiva basada en los desarrollos de la teoría psicoanalítica.

Fuente: Science Daily

http://psyciencia.com/2012/06/20/estudio-empirico-demuestra-la-relacion-entre-los-conflictos-inconscientes-y-la-ansiedad/

Curar el desamor ¿un negocio?

Los corazones rotos no deambulan por ahí. Tienen un destino cierto: el diván. Cada vez más personas acuden a un psicólogo para atravesar el duelo de una ruptura, según se desprende de una ronda de consultas a psicoanalistas realizada por Clarín .

Los especialistas coinciden en que el mal de amor es el mayor detonante de visitas, por encima de la muerte. Pero el mercado es generoso y así como la demanda aumenta, también la oferta se dispara: crece la alternativa de la hipnosis, un desprendimiento de la psicoterapia cuya eficacia siempre se discute. Pero también otros métodos de credibilidad variable –desde medicinas alternativas hasta coaching, control mental y videncia– y se publican pilas de libros que proponen superar el trauma de diversas formas. Tanta variedad, de una intensidad que satura, dibuja los contornos de una industria dinámica que en la Argentina mueve millones de pesos.

Gabriel Rolón, psicoanalista, lo confirma: asegura que el mal de amor es el primer motivo para ir al psicólogo, en tiempos en que el uso de redes sociales y mensajes de texto provocan más separaciones. “Si cada vez más gente viene, es por eso: porque las tecnologías facilitan las rupturas. ………

Ana Esther Krieger, psicoanalista, precisa: “Las consultas que recibo aumentaron muchísimo. Luego de una separación tiene que haber reordenamiento psicológico. A veces se hace solo. Pero cuando dura la melancolía, el duelo se vuelve patológico y hay que consultar”.

Para Rolón existen dos tipos de terapias: “La breves focalizadas, que duran de seis meses a un año, y las globales, que duran varios años”.

Mercedes Ruiz Diaz, 30 años, hizo psicoanálisis dos veces por semana durante dos años tras una separación: cerca de 200 consultas. “Al principio, hablaba mucho de mi ex, lloraba y el psicólogo intervenía poco. Luego intercambiamos más y me ayudó mucho”, dice………………………….

Los libros acompañan. El escritor Fabio Fusaro publicó Mi Novia – Manual de Instrucciones y Mi ex novia . Hay también publicaciones de autores europeos, como 7 pasos para olvidar un amor o Supéralo, Cómo sobrevivir a una ruptura y ser feliz o Cómo olvidar un amor , guía para encontrar un nuevo amanecer o Cómo olvidar un amor en 15 días.

Cuestan entre 30 pesos y 30 dólares. Y se venden bien. Pero Fusaro, sin embargo, cree que prometer resultados rápidos es una estafa. Rolón, en cambio, recomienda literatura: “Más nos dicen sobre el amorLos Miserables o La Divina Comedia que los libros de autoayuda”.

Gastar o no gastar es la cuestión. ¿Cuánto dinero? ¿De qué modo? ¿Para qué? Para evitar el dolor, que puede volverse físico.

Guraieb explica que una pena de amor baja las defensas del cuerpo y las consecuencias dependen de la fortaleza de cada uno. “Puede dar una gripe, pero también hipertensión o diabetes, cáncer o un ACV. Lo peor que puede pasar, si el cuadro emocional es muy patológico, es el suicidio. Y hay personas que son tan frágiles que se cierran al amor para siempre”, dice. Rolón precisa que no deben desesperarse: “Tienen que saber que existe un espacio terapéutico para eso”. Pero también que todo tiene precio.

Fuente: http://www.clarin.com/sociedad/Curar-desamor-negocio-mueve-millones_0_678532251.html

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Leemos en el diario Clarin de Argentina  esta nota sobre el psicoanálisis y su eficacia en las crisis posteriores a una ruptura de pareja. No nos queda claro si pretende poner de manifiesto que hay un “potencial económico” a explotar producto del aumento de la demanda en las consultas de los psicologos/psicoanalistas luego de una separación, o que hay más separaciones  o ambas cosas.

Pero se trata de Argentina en donde el psicoanálisis es un recurso terapeutico popular, de la mano de una historia, una forma de ser y una tendencia a abundar en  los “quienes” antes de en los “qué” como diría Casciari.  Sin ir más lejos, Argentina es un país en el que una serie local como “Tratame bien”, estupendamente escrita y actuada, puede darse el lujo de incluir tres psicoanalistas como personajes casi centrales en  el guión  que habla  de un “ni contigo ni sin tí”, de la difícil resolución de la separación o el re contrato dentro de una crisis de pareja…. algo impensable en España.

Lo importante es tener en cuenta que seguramente no es necesario correr al psicoanalista o al psicólogo o a ninguna parte cuando una relación se termina. Pero quizás esa separación sirva como oportunidad para ordenar ideas y re escribir una historia personal. Solo si se siente que hay algún obstáculo en pasar página, en que la tristeza  (no la depresión) se instala, en que esta pérdida nos remite a otras pérdidas o a situaciones que insisten en nuestras relaciones puede que una consulta sea útil y  es ahí cuando una crisis se tranforma en un oportunidad. …..

Otra cosa muy distinta son los libros de autoayuda,  un negocio montado desde hace tiempo alrededor  de la necesidad de alivianar todo lo relacionado con “vivir el malestar que impera en el mundo occidental.””¿Como olvidar un amor en 15 días?”  es la imposición del “estar bien” como sinónimo de salud mental y sobre todo de la tiranía de esa vapuleada palabreja “felicidad” que ni es tanta ni es tan necesaria y puede que tenga poco muy poco que ver con los valores adultos.

En todo caso y como decía la campaña de Mastercard, curarse del “mal de amor”  por la vía del crecimiento como personas “no tiene precio”.-

Mi semana con Marylin

Marilyn by Cartier-Bresson

Basada en  las memorias de Colin Clark que relatan la experiencia de ser el tercer asistente de dirección de una película con Marylin de protagonista concretamente ,  El principe y la corista , la película transcurre plácidamente entre dialogos breves y referencias  a citas de la actriz del tipo:

“Los hombres se acuestan con Marylin y se despiertan conmigo”.

Colin vive su semana mágica en contacto con la que era una de las mayores estrellas de Hollywood en franco enfrentamiento con Laurence Olivier.
Una impecable Michelle Williams interpreta a la actriz en sus diarios devaneos e inseguridades tratando de interpretarse a sí misma en cada detalle de su  personaje.
Una película que se deja ver, más cercana a una serie de televisión que a un film, sorprendiendo porque aún haya alguien que tenga algo para decir y que no se haya ya dicho del fenómeno MM.

Medio siglo después de su muerte Marilyn parece más viva que nunca.
Pero nuestro mundo no es el del cine sino el de la mente y “la Monroe” siempre nos ha llamado la atención, quizás porque arrastramos  muchos interrogantes relativos al rol que los psicoanalistas y el psiconanálisis jugaron en su corta y escindida vida.
Concretamente en ese 1957, Marylin  consulta a Anna Freud derivada por su analista en ese momento, Marianne Kris,  que no puede viajar para atenderla en medio de la crisis nerviosa provocada, como siempre, por las presiones del rodaje sumado a la desaparición de Arthur Miller y a un aborto espontáneo.
En los archivos del Centro Anna Freud su ficha dice :”Inestabilidad emocional, impulsividad exagerada, necesidad constante de aprobación exterior, no tolera la soledad, tendencia a las depresiones en caso de rechazo, paranoica con brotes de esquizofrenia.” Un rosario de contraindicaciones para pensar en un proceso psicoanalitico y eso sin considerar sus acting out sexuales y su adicción al alcohol y los barbituricos.
En la película, casi se caricaturiza el rol de Paula Strasberg como  actor coach en un “tu sabes, tu puedes, tu eres la mejor” que haría palidecer a Claudio Naranjo. Quizás a 25.000U$S la semana como cobraba en aquel 1957 yo también mentiría tan descaradamente ¿O no? porque era evidente que ni sabía, ni podía, ni era la mejor. Pero el Actor´s Studio y su método Stanislavsky pulido por Lee Strasberg no se sentía capaz de decirle que no. “Sacar lo que tienes adentro, tu propia historia” para construir un personaje es una trampa cuando solo tienes una imágen, cuando solo eres imágen.
Su último analista y quizás el más culpable en esta historia-Ralph Greeson– se preguntaba el porqué de la fascinación de Marylin por su propia imágen, su deseo de ser fotografiada que contradecía su pánico escenico. ” Es que “no tengo que decir nada, no tengo que hablar” , frente a una cámara las escenas debían ser repetidas casi 30 veces cuando lo normal es 5, mientras tanto era capaz de someterse sin problemas a interminables sesiones de fotos con algunos de los más prestigiosos fotógrafos de la época, con resultados siempre espectaculares, desde Milton Greene a Henri Cartier Bresson, Richard Avedon o Bert Stern. Treinta años después , en los 90, es probable que otra hubiera sido su vida, nadie la hubiera empujado al celuloide, hubiera vivido tranquila y neuróticamente como modelo, pero en los 50/60 no era ni el momento ni el lugar. La “estrella del psicoanalisis”,   no realiza ningún diagnóstico en esos 30 meses de tratamiento, hasta el 4 de Agosto de 1960, fecha del ¿suicidio? de la Monroe.”Aunque tiene el aspecto de una toxicómana no encaja en esa categoría, tiene 34 años y sigue funcionando con la idea de que es una niña pequeña”, apunta. Greeson va rompiendo todas y cada una de las bases del encuadre, la recibe todos los días, a veces hasta cuatro horas diarias, inclusive festivos, la autoriza a que lo llame a todas horas, tanto de día como de noche y hasta la aloja en su casa y la presenta a sus hijos, la lleva de vacaciones con su familia; gestiona sus relaciones amorosas con Yves Montand, Arthur Miller, los hermanos Kennedy y Sinatra. Finalmente, se convierte en el representante de su carrera, garantizando al estudio Fox que controlará su impuntualidad crónica, según ella porque “si te esperan garantizas que te querrán”.

Cualquier terapeuta que haya tratado un paciente de estas características sabe de esa demanda constante que requiere del NO como terapia, casi en exclusiva, generalmente seguido de un abandono del tratamiento ante la imposibilidad de consolidar una alianza terapéutica.
El analista, decía Lacan, debe renunciar a la posición del Amo,  el discurso del amo es el reverso del discurso del analista. El analista, en la transferencia, ocupa un lugar de poder respecto de su paciente, pero debe renunciar a utilizarlo para su provecho personal ó para sugestionar a su paciente, limitándose a acompañarlo en su intento de atravesar su fantasma.
Greenson seducido por la idea de convertirse en el que “cura” a la mujer más famosa del mundo (aunque también por intereses económicos) chocará con la deontología más básica y con las elementales reglas de esta profesión.
Onfray se retuerce de felicidad en su sillón de filósofo”anti”.
La terapia continuó cada vez más intensa y caótica; el rodaje de “Vidas rebeldes”, durante el verano de 1959, fue otro desastre: depresión, comas etílicos y hospitalización. “Ante todo, me esfuerzo por ayudarla a que deje de sentirse sola, para evitar que busque una salida en las drogas o frecuentando a personas destructivas. Es el tipo de terapia que se adopta con una adolescente que requiere consejos, afecto y firmeza”, se justificaba.
¿El trastorno límite de Marylin (en términos actuales) era tratable?
¿Había alguna posibilidad, alguna salida a esa patología de borde avalada, sustentada y legitimada por toda una “industria”?.
Creería que no, que la pulsión de muerte, representada por un prematuro miedo a envejecer ( “No quiero envejecer. Quiero ser siempre como soy hoy. Sigo sin saber actuar. En el momento en que mi cara no esté a la altura y, cuando mi cuerpo siga el mismo camino, entonces no seré ya nada. Nada en absoluto”) no dejaba espacio para nada que no fuera imagen vacía.
Cerca del final, Marilyn, que había seducido y manipulado por su sufrimiento “real” a sus maridos, amantes, amigos y terapeutas, ejerce sobre Greenson una fascinación especial. El propio Greenson le confiesa a Anna Freud: “Se ha convertido en una mujer paranoide y muy enferma. Puede usted imaginar lo difícil que es tratar a una actriz de Hollywood, a alguien que se encuentra completamente sola en el mundo, pero que, al mismo tiempo, es una gran celebridad”.
Marilyn y el que ella llama su “salvador” entran juntos entonces en lo que la psiquiatría denomina “folieux a deux”.
Cada cual asume los síntomas del otro, él evita a los pacientes y pasa su tiempo en los pasillos de los estudios de la Fox, cediendo por una especie de complejo de Pigmalión. Pero, tras dos años de una enorme atención, Greenson se cansa y huye a Europa, como lo hizo Miller, como lo hicieron todos.
Marilyn, murió dos meses después. Está claro que Greenson no mató a su paciente, pero quizás eso no nos alcance a la hora de valorar cuál debe ser nuestro rol como terapeutas en patologías “de borde”, quizás debamos trabajar en nuestros obstáculos y en nuestras posibilidades reales y sobre todo ejercer una crítica despiadada  de nuestro rol como antesala de una intervención eficaz.
Por suerte para nosotros, pobres psicoterapeutas y psicoanalistas, Marylin Monroe solo hubo y habrá una.