Tendencias : psicoterapia online

 

El apoyo psicológico a través de las redes es una alternativa en franca expansión.

¿Que es la psicoterapia online?

Es una modalidad de apoyo psicológico  que utiliza las herramientas de Internet  en una comunicación sincrónica (simultánea) o asincrónica (derivada en el tiempo) entre un individuo y un profesional de la salud. El motivo de la consulta varía desde una demanda de orientación sobre cuestiones interpersonales, conflictos de pareja, crisis en ámbitos laborales, counseling en relación a temas de familia, orinetación profesional, cambio de hábitos hasta orientación para enfrentar el estrés por cambios de residencia, etc .

En algunos casos la psicoterapia online complementa la terapia en caso de viaje o problemas de salud que impiden el desplazamiento y en otros una consulta online permite un seguimiento posterior a la finalización de un proceso terapéutico.

¿Que NO es la psicoterapia online?

La terapia online permite a la persona que consulta obtener una guía de análisis de su situación actual, una forma de ordenar sus ideas respecto de un tema puntual: no diagnóstica sino que orienta, ayudando a la persona a reconducir sus objetivos entre los que puede estar iniciar una psicoterapia cara a cara.

¿Cuáles son sus ventajas?

Cuando la psicoterapia online se desarrolla de una manera asincrónica (por e-mail) permite reflexionar sobre las intervenciones anteriores . Cuando se desarrolla vía Skype acerca la alternativa de orientación psicológica  a personas que de otra manera no podrían accederían a ella..

¿Cuales son sus desventajas?

La fortaleza de la e-terapia cuando es a sincrónica, es decir vía e-mail o whatsapp es también su debilidad: sin contexto no verbal entre los participantes hay un gran potencial para los malentendidos. Requiere además habilidades en la escritura y en la comprensión que faciliten la comunicación al mismo nivel.

¿Cuál es el futuro de la psicoterapia online?

Es muy probable que evolucione hacia una consolidación como alternativa ligada a las redes sociales verticales: comunidades de usuarios, grupos de pacientes para situaciones y demandas puntuales, y opción para personas que por dificultades físicas, geográficas o de idioma no tienen acceso a profesionales de la salud que puedan canalizar una demanda de counseling o psicoterapia.

¿Que hago con mi tiempo libre?

Dentro de la psicología de la salud,  el tema de la utilización del tiempo libre de una forma terapéutica es todo un área de trabajo con muchas opciones. El objetivo general de un trabajo con  ocio terapéutico es mejorar la percepción de calidad de vida, a través de un uso creativo del tiempo libre.

 

Para diseñar un programa de ocio terapéutico se toman en cuenta cuatro áreas:

– física

-mental

-emocional/afectiva

-social

Los déficit en éstas áreas son las causas más frecuentes de que la gente no disfrute en forma plena y esto suele ocasionar un mal aprovechamiento de su tiempo libre, acumulando stress y quitándole oportunidades de crecimiento personal.

En general, los servicios de animación en hoteles, centros de rehabilitación, gimnsaios, empresas, suelen darle al cliente poco control sobre la propuesta, dependiendo casi exclusivamente del profesional- que poco o nada conoce del grupo o la persona a la que trata- decidir como aprovechar ese espacio. En general se busca de mejorar la capacidad funcional (si hay discapacidad), o mejorar el rendimiento físico ( si se trabaja en un gimnsio)  o incrementar la participación grupal con el objetivo de que la gente se “divierta” ( si se trata de actividades complementarias propuestas por algún profesional de la salud en entornos laborales) .-

El usuario tiene un control mínimo y el animador o terapeuta un control máximo, pero hace ya tiempo que se ha comprobado que funciona mucho mejor un modelo que busque:

1) Ayudar a que la persona comprenda la importancia del ocio en el bienestar general

2) Desarrollar  habilidades de interacción social

3)  Aumentar las destrezas relevantes en la toma de decisiones

4) Explor  las propias motivaciones:

¿Qué quiero hacer’?

¿Qué puedo hacer?

¿Por qué quiero hacerlo?

El resultado de trabajar desde esta perspectiva es que  la persona desarrolla las destrezas y conocimientos necesarios para tomar decisiones informadas e independientes que hagan que disfrute su tiempo libre y aprenda más sobre lo que realmente “funciona” en su caso. Los resultados afectan directamente a su percepción de “bienestar”. Es el interesado el que pregunta al profesional cómo y donde encontrar aquellos recursos para organizar actividades que realmente le interesan y la función de éste es guiarlo en este proceso y ofrecerle alternativas sin dirigir sino solo ofreciendo fuentes.

La educación para el ocio supone una mayor libertad de elección e independencia, en un mundo en que cada vez creemos que elegimos más y estamos en realidad más condicionados.-

El ocio es necesario, no es un tiempo vacío a llenar con cualquier actividad y menos algo que signifique “animarse” en grupo.

Sus áreas de aplicación son múltiples: desde la rehabilitación en casos de enfermos crónicos,  hasta el apoyo a cuidadores familiares de adultos mayores, pasando por la reestructuración del tiempo libre en el caso de pre-jubilados menores de 60 años, sectores gerenciales sometidos a stress laboral, personas con trastornos alimentarios, personas afectadas por adicciones con y sin sustancias, adolescentes, adultos mayores que quieren envejecer activamente etc…

 

#cut4zayn : Entendiendo la auto-mutilación

Zayn Malik es un chico de 22 años que se dedica a la música y que surgió a la fama luego de audicionar  en The X Factor, un concurso británico de nuevos talentos musicales y entrar a formar parte del grupo One Direction.

Hace unos meses Zayn anunció su salida del grupo lo que impactó en sus seguidoras generando una histeria colectiva que culminó en el hashtag en twitter #cut4zayn : cortate por Zayn. El objetivo era invitarse mutuamente a cortarse y publicar las fotos en las redes sociales con mensajes grabados con su propia sangre. “Cuanto antes te cortes, antes volverá Zayn. Yo ya o hice, hazlo!, era el tipo de mensajes que se podía leer. Lógicamente, ni Zayn ni One direction se hicieron cargo del asunto, pero los padres de estas chicas sí; su preocupación tenía mucho de estupor y de imposibilidad de entender una conducta tan marcadamente patológica en donde el telón de fondo eran depresiones francas, y trastorno de los impulsos disfrazados de “auto conocimiento”.

En 2009, el Dr. Stephen Lewis http://www.sioutreach.org/about-us, profesor asociado de Psicología Clínica, en la Guelph University (Canadá) publicó una investigación realizada con su equipo sobre la influencia de Internet y la social media en las auto lesiones no suicidas (NSSI) y las estrategias más efectivas para llegar a los adolescentes y promover conductas resilientes. En ese estudio se detectaron en you tube + de 5000 videos de auto lesiones. Seleccionaron los 100 + vistos y establecieron algunas constantes :

  • media de edad 25 años con alta posibilidad de cambio intencional de la verdadera edad que estaría-según otras investigaciones- en 14 años
  • 95% mujeres
  • lenguaje relacionado con una “normalización” de estas conductas y creación de “comunidades”

Lewis señala que en el caso de los varones existe más dificultada en mostrarse, por un sentimiento de vergüenza que conoce muy bien; él comenzó a auto lesionarse   cuando era un adolescente y continuó durante todo el tiempo que estudió en la universidad; una experiencia que contó recientemente en TEDXGuelph

Hablamos de un daño deliberado al propio cuerpo, que incluye cortarse, quemarse sin la intención de matarse, rascarse en exceso, morderse, arrancarse el cabello,  buscando regular el propio tono emocional. La razón más común que esgrime la persona que se corta a sí misma es la necesidad de distraerse del torbellino emocional en el que sienten inmerso y que le provoca una enorme ansiedad; por eso la explicación habitual suele ser “me alivia”. Pero también es una forma de descargar enojo, frustración o sentir que se tiene el control.

Nunca hay una sola causa que lleve al daño autoinfligido, y rara vez este síntoma se presenta en solitario. Se trata de una dificultad en gestionar la propia identidad y encontrar “el propio lugar ” en el mundo y en la familia.

A través de dañarse, la persona puede buscar:

  • Reducir su nivel de ansiedad
  • Distraerse de la pena emocional a través del dolor físico
  • Sentir que se tiene el control sobre el propio cuerpo, sentimientos y situaciones de la vida diaria
  • Sentir algo-cualquier cosa-cuando la sensación es de vacío emocional
  • Expresar un sentimiento de una manera visible por la dificultad de ponerlo en palabras
  • Autocastigarse

Aunque en la mayoría de los casos se trata de una conducta patológica de base psicológica, puede presentarse en algunos trastornos neurológicos o metabólicos. En general se asocia con un diagnóstico psicopatológico :

  • Trastorno límite de la personalidad
  • Psicosis
  • Depresión
  • Abuso de sustancias
  • trastorno de personalidad antisocial
  • trastorno de estrés postraumático

Algunos signos y síntomas que nos permiten sospechar que un adolescente se está auto lesionando:

  • cicatrices
  • huesos rotos
  • tener siempre a mano objetos cortantes
  • pasar mucho tiempo solo
  • dificultades generalizadas en las relaciones interpersonales
  • preguntas recurrentes sobre ¿Quién soy?¿Qué hago aquí?
  • conductas impulsivas, cambiantes e impredecibles
  • sentirse desesperanzado

Existen algunos factores que pueden aumentar el riesgo de aparición de estas conductas:

  • Ser mujer
  • Ser adolescente
  • Tener amigos que se cortan o participar en foros o grupos de Internet donde se valorice estas conductas
  • Haber sufrido algún tipo de violencia en la infancia
  • Abuso de alcohol y/o drogas

Cuando este tipo de conductas se cronifica pueden aparecer algunas complicaciones que agravan el cuadro, por ejemplo, aparecen marcas permanentes que aumentan el sentimiento de inadecuación y baja autoestima o puede suceder que se produzca algún daño permanente que ponga en riesgo la vida, infecciones, pérdida de sangre, etc..

¿Cuándo pedir ayuda?

Si te estás auto lesionando de alguna forma o tienes pensamientos relacionados con que podrías hacerlo o probar que se siente pide ayuda, porque este tipo de conductas están siendo como la fiebre que señala que algo pasa. Hay más cosas que están afectando y estaría bien si averiguas cuales son. No vale sentirse avergonzado, mereces que te sostengan, te entiendan y te ayuden. Y si se trata de una amigo o de alguien que conoces dile que estás preocupado, busca recursos y mantente presente.-

Fuentes:

http://www.theguardian.com/society/2011/nov/17/self-harm-in-adolescents-study

http://www.theguardian.com/society/2014/may/21/shock-figures-self-harm-england-teenagers

https://www.psychologytoday.com/basics/self-harm

http://www.telegraph.co.uk/men/thinking-man/11573329/Self-harming-why-boys-need-classes-to-help-them-cope-with-their-emotions.html

http://www.telegraph.co.uk/women/womens-life/11496335/Zayn-Malik-leaves-One-Direction-Dark-truth-about-the-Cut4Zayn-trend.html

http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/self-injury/basics/definition/con-20025897

¿Soy adicto a Internet?

 

Guillermo(35 años) lleva más de diez días durmiendo menos de cinco horas por culpa de las apuestas online.-

Amelia (43 años) acaba de consultar un psicólogo por unos preocupantes síntomas de depresión despúes de la desaparición “online” de un contacto con el que había chateado en meetic  tres horas diarias los últimos dos meses.

Joel (19 años) gasta la mitad de lo que gana en un  trabajo de fin de semana jugando a Candy Crush .

Ana (33 años) se pasa dos horas diarias en horario de trabajo participando en un foro sobre la serie “Breaking Bad.

Juan Carlos (48 años) chequea su correo y su perfil en Linkedin más de cinco veces al día. Martín (52 años) lee periódicos online dos veces al día.-

¿Son adictos a Internet? Definir lo que es la adicción a Internet puede ser problemático porque Internet es un mundo complejo.

Desde hace más de diez años,  existen en USA grupos de estudio sobre el cambio de comportamientos en Internet y las características de las personas que tienen conductas impulsivas en relación con la red y aún falta razones explicativas concluyentes, más fácil es enfocar el tratamiento que suele ser rápido y efectivo.-

La pregunta es

¿ Cuál es la “substancia” en la adicción a Internet?,

¿La cuestión central  está en el contenido o en el canal?.

Desde fines de lo 90, algunos autores ( Griffiths/1997) hablan de las llamadas  “adicciones tecnológicas” que se definen como adicciones no químicas que involucran la relación persona-equipo.

Es el espectro de las llamadas “adicciones a pantallas” : TV, juegos de ordenador, etc.. pero en relación a Internet se dá un paso más porque queda claro que el Ciberespacio es un espacio psicológico.

Encontramos que los pacientes  nos hablan de sentimientos y pensamientos relacionados con su “vida en la red” : se crea un espacio compartido con otro/otros habitado por fantasías, ideas, deseos.

Es importante tener en cuenta que el entorno tecnológico determina algunas conductas,

Por ej: compartir conversaciones, borrar contactos, adoptar perfiles, etc..

todo esto crea un “clima” y determina una experiencia sensorial limitada:

básicamente se escribe y no se habla, interactuar físicamente es imposible: no habrá besos, abrazos, manos estrechadas, miradas, un código de emoticones intentará transmitir sentimientos; es un nuevo espacio social.

Tres cuestiones básicas:

La identidad

La flexibilidad

El anonimato

Las social media favorecen el recorte de la personalidad, es posible marcar aspectos de la identidad, asumir identidades imaginarias, crear trajes visuales en el caso de los avatares. Pero también cobra mucha importancia la “opinión” personal de usuarios vertida en foros, o paginas de viajes, etc..

El anonimato tiene un efecto desinhibidor que puede ser atractivo para personas con rasgos fóbico -sociales o ser un canal para la agresión y la patología, como es posible observar en los comentarios dejados en diarios online.

Surgen así muchos temas ligados a estas cuestiones que vamos entendiendo a partir de nuestra experiencia en la consulta: ¿Las relaciones en Internet son reales? ¿Favorece internet la instalación de patologías? ¿Es el agujero negro (la falta de respuesta, los programas que se caen, el fallo del programa) un espacio para proyectar inseguridades y ansiedades? ¿Se pueden prevenir los comportamientos adictivos? ¿Qué es “normal” y que no en el ciberespacio?

Siguiendo a Greenfield (1999) creemos que el tema de la velocidad y la accesibilidad es la línea que permite entender la tendencia a googlear permanentemente, una versión “ciber” de la tradicional pulsión de conocimiento (“Wissentrieb”),( “el ratón de biblioteca de toda la vida”).

Desde mi punto de vista el uso abusivo de  la red y de pantallas, puede explicarse por los mismos mecanismos que otras adicciones y solo toca añadir una visión no generalista sino específica  de estas características que hemos comentado para ponerle cara y ojos al problema y diseñar estrategias de uso saludable de Internet.

Si quiere saber si es adicto a Internet conteste estas preguntas:

1. Con que frecuencia se encuentra con que lleva más tiempo navegando del que pretendía estar?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca

2. Desatiende las labores de su hogar por pasar más tiempo frente a la computadora navegando?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

3. Prefiere excitarse con fotos o videos a través de Internet en lugar de intimar con su pareja?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

4. Con que frecuencia establece relaciones amistosas con gente que sólo conoce a través de Internet?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca

5. Con que frecuencia personas de su entorno le recriminan que pasa demasiado tiempo conectado a Internet?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca

6. Su actividad académica (escuela, universidad) se ve perjudicada porque dedica demasiado tiempo a navegar?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

7. Con que frecuencia chequea el correo electrónico antes de realizar otras tareas prioritarias?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = 
Frecuentemente
4 = 
Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca

8. Su productividad en el trabajo se ve perjudicada por el uso de Internet?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

9. Se vuelve precavido o reservado cuando alguien le pregunta en que dedica el tiempo que pasa navegando?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

10. Se evade de sus problemas de la vida real pasando un rato conectado a Internet?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

11. Se encuentra alguna vez pensando en lo que va a hacer la próxima vez que se conecte a Internet?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

12. Teme que su vida sin Internet sea aburrida y vacía?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

13. Se siente molesto cuando alguien lo/a interrumpe mientras esta navegando?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

14. Con que frecuencia pierde horas de sueño pasándolas conectado a Internet?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca

15. Se encuentra a menudo pensando en cosas relacionadas a Internet cuando no está conectado?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

16. Le ha pasado alguna vez eso de decir “solo unos minutitos más” antes de apagar la computadora?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

17. Ha intentado alguna vez pasar menos tiempo conectado a Internet y no lo ha logrado?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

18. Trata de ocultar cuanto tiempo pasa realmente navegando?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

19. Prefiere pasar mas tiempo online que con sus amigos en la vida real?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

20. Se siente ansioso, nervioso, deprimido o aburrido cuando no está conectado a Internet?

1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No

 Puntaje:  

Si su puntuación es mayor de 60 es aconsejable que imprima esta página y consulte con un Médico Psiquiatra o Psicólogo para que le realice una evaluación diagnóstica ya que puede estar padeciendo una Adicción a Internet.

Traducción y adaptación: Dr. Luis I. Mariani del Internet Addiction Test de Kimberley Young

Bibliografía:

Griffiths, M.D. (1997) : Internet addiction disorder: An examination of the facts

http://www.eutimia.com/tests/iad.htm#.U66sw5R_tnE

http://netaddiction.com/

 

 

Teléfonos móviles, identidad online & “horror vacui”

“Ha venido a felicitarme mucha gente, pero todos con el móvil en la mano. Interrumpían su sesión de e-mails para hablar conmigo un minuto y después regresaban a sus aparatos. Aquí hay algunas de las mentes más sofisticadas y brillantes del planeta, han pagado miles de dólares por venir y ¡se dedican a contestar e-mails y a colgar fotos en Facebook en vez de hablar entre ellos!”  Sherry Turkle

En la actualidad las diferentes dimensiones de nuestra vida  parecen ser inseparables de la vida en la pantalla que se convierte en una extensión de lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Sherry Turkle ha definido a la identidad online  como

“Una proyección y una continuación de la vida contemporánea, que borra las distinciones entre espacios reales y virtuales, es el emergente de las  interacciones llevadas a cabo tanto en espacios reales como virtuales.”

Desde los `90, Turkle  estudia el rol de Internet en la construcción de la identidad y de la subjetividad y la tendencia  a jugar roles diferentes o  actuar distinto en espacios cubiertos por el anonimato.

En esa etapa de su trabajo, valoraba como altamente positiva la utilidad de este proceso;  creía que entraríamos en Internet y lo que aprenderíamos dentro nos ayudaría a mejorar nuestra vida offline, que nuestras experiencias digitales enriquecerían nuestra vida real, pero siempre entrando y saliendo de ella.

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Encuesta: hábitos de uso de Internet de los menores en Argentina

La empresa Microsoft elaboró una encuesta entre 1200 niñas y niños de 11 a 17 años. El 80 por ciento en Argentina usa sus datos reales. Siete de cada diez muestran sus fotos y la mitad da su domicilio. Una campaña para sensibilizar a los padres a acompañarlos.

  • Ocho de cada diez chicos navegan por Internet sin compañía de un adulto
  • siete de ellos, además, dan su nombre y apellido reales;
  • de esos siete, seis comparten videos y fotos personales en la web.

Los datos surgen de una encuesta que realizó la empresa Microsoft y a partir de los cuales realizó una campaña de sensibilización (que desde el jueves se emitirá en cines) para explicar a los adultos por qué sí deberían y pueden acompañar a los niños mientras usan Internet, una actividad que la encuesta, realizada entre 1200 niños de entre 11 y 17 años de todo el país, reveló como profundamente incorporada en la vida cotidiana infantil y adolescente.

“Los chicos empiezan a edades cada vez más tempranas a usar pantallas. Hoy chicos de 2, 3 años ya usan pantallas, y eso es algo que facilitó la aparición de los dispositivos táctiles. Los chicos tienen un saber instrumental, de la herramienta, pero el sentido común, el saber es de los adultos. Los chicos no tienen experiencia de vida, por eso hay que acompañar el uso que hagan de la tecnología”, señaló la especialista en comunicación y culturas juveniles Roxana Morduchowics, que coordinó la investigación cuyos resultados, por lo demás, muestran semejanzas con los obtenidos en encuestas similares realizadas en Francia y Gran Bretaña.

“A los chicos hay que explicarles los riesgos y cuidados en Internet. Cuando los entienden, cambian de actitud. Pero para eso los padres deben entender cuál es su rol en lo pedagógico. Los chicos no saben de tecnología, en realidad. Los padres y maestros tienen que tomar coraje y no pensar que los chicos saben más. Somos los adultos los que sabemos más de la vida y, cuando se trata de Internet, los chicos necesitan los consejos de siempre, pero llevados al mundo tecnológico”, señaló Jorge Cella, director de Tecnología y ciudadanía corporativa de Microsoft Argentina, durante la presentación de la encuesta.

De los 1200 chicos encuestados, la abrumadora mayoría usa redes sociales como Facebook o Twitter, aunque con más intensidad entre los 13 y los 17 años (el 95 por ciento de ellos las usa) que entre los 11 y los 12 (el 60 por ciento). Además, estos niños y adolescentes tienen hábitos arraigados de uso, que demuestran cuán incorporado está el uso de Internet en su vida cotidiana.

  •  70 % ve videos en YouTube,
  •  60%  recurre a la red para buscar información
  •  50% , para escuchar música.
  •  40% por ciento usa correo electrónico
  •  40% pasa tiempo en juegos en red.

De todos ellos, el 80% usa Internet solo, sin ninguna intervención ni participación de adultos.

En Argentina, 8 de cada 10 chicos tienen un perfil público en redes sociales, y 7 de cada 10 dan allí su nombre y apellido reales. Mediante sus cuentas, 6 de cada 10 suben fotos y videos personales, y 5 de cada 10 incluyen su escuela y domicilio, pero, además, 4 de cada 10 pueden llegar a encontrarse en persona con gente que conocieron a través de Internet.

Los números no son muy lejanos de lo que sucede en Francia, donde 9 de cada 10 dan sus datos reales y suben contenido audiovisual personal, 8 de cada 10 dan su edad y fecha de nacimiento.

Los chicos, recogió la encuesta, comparten todos esos datos de su vida privada porque consideran que cuánto más cuentan, más populares pueden ser, algo para lo cual no miden el alcance (creen que sólo sus amigos verán lo que comparten) y creen que no hay riesgos.

“La intimidad cede ante el deseo de ser popular”,

señala el estudio, por lo que Morduchowicz explicó que los adultos deberían explicar a los chicos que cuanto se comparte en Internet termina siendo “de dominio público” y es “muy difícil de borrar”, para empezar.

“También los chicos tienen que entender que todos tienen derecho a la intimidad, y que eso tiene que ver con la imagen de los otros”, dijo la especialista, en referencia al bullying.

“Con Internet, el bullying empeora. Alguien dirá que siempre existió, y es cierto. Pero con Internet el que lo ejerce tiene más audiencia, no sólo la gente a su lado, y lo que diga va a tener persistencia en el tiempo, porque queda en la red. Además, se aprovecha mucho del anonimato”.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-259656-2014-11-12.html

Ed. R. Ferrari

Encuesta: Hábitos de uso de Internet de menores en España

2 de cada 3 menores tienen un perfil en las redes sociales y casi 1/3 de sus contactos son personas a las que no conocen.

La primera encuesta elaborada por el Ministerio de Interior de España sobre hábitos de uso y seguridad de niños y jóvenes de entre 10 y 17 años revela, además, que casi el 60% se conecta a Internet a diario, la mayoría durante más de dos horas.

En la otra orilla, la de los padres,  1 de cada 3 revisa el perfil de sus hijos y qué seguidores tienen. Un dato que, sin embargo, contrasta con aquello que —aseguran— más les preocupa: que los menores contacten con extraños.

La realidad es que tanto niños como jóvenes interactúan con desconocidos, sobre todo cuando juegan en Internet (25,4%), pero también en las redes sociales (13%) o en chats (10%). El 22,2% de los consultados admite haber añadido a su lista de amigos o contactos a personas que nunca ha visto y el 4,1% reconoce haber enviado una foto o vídeo de sí mismo a alguien a quien no ha conocido cara a cara.

La palabra “extraño”, sin embargo, tiene otro matiz en la era 2.0. El investigador Eusebio Megías, director del Centro Reina Sofía sobre adolescencia y Juventud, cree que el “primer error” que pueden cometer los padres es no comprender que las reglas digitales son otras. “En Internet cambian los conceptos de intimidad y amistad. Para los adultos, son valores que hay que preservar. Para un adolescente, son algo que acomodan según el momento y objetivo. No hay que olvidar que estar en la red es estar en el escaparate”.

Más de la mitad de los padres autoriza a sus hijos a navegar en cualquier momento, sin supervisión alguna. La mitad de los padres —un 54%— habla con sus hijos sobre las posibles consecuencias negativas de visitar páginas “inadecuadas” y el 62% revisa los sitios por los que han navegado los menores. Sin embargo, la única medida de seguridad extendida es la instalación de un software para prevenir virus, sin contar con ningún tipo de programa que bloquee o efectúe un seguimiento de las páginas. Es que, pese a las revisiones, los padres parecen confiar en el uso que sus hijos hacen de Internet. Más de la mitad les autoriza a navegar en cualquier momento, sin supervisión alguna, aunque pocos —menos del 15%— permiten que sus hijos hagan compras en la red.

¿Qué has hecho durante los últimos 12 meses? Las respuestas de los consultados.

Para Raúl de la Cruz- Linacero, experto en hábitos de jóvenes en Internet y fundador de páginas dirigidas a ellos comoKeepunto.com, los padres no deben tener miedo de las nuevas tecnologías, mucho menos prohibirlas. “Usan Internet para todo. No solo para buscar información, sino para hacer deberes, jugar, ver películas, divertirse, charlar… Lo hacen absolutamente todo en la red. No puedes poner puertas al campo; tienes que enseñarles a estar dentro del campo”.

Lo básico, destaca De la Cruz-Linacero, ya se ha dicho “por todos los medios”: no compartir fotos íntimas ni información sensible, como datos personales (dirección, teléfono, rutinas) o financieros. “Nos guste o no, tenemos que asumir que los jóvenes son animales eminentemente sociales, más que nosotros a su edad: en el mundo online, con 200 amigos virtuales, y en el offline, con 50″.

La frecuencia de uso aumenta con la edad:el 83% de los mayores de 15 años utiliza Internet todos los días y más del 90% tiene redes sociales y correo electrónico. La encuesta se ha dividido en dos cuestionarios: para adultos con hijos de 10 a 17 años (1.006 entrevistas) y para los propios menores (1.506 entrevistas).

Fuente : http://politica.elpais.com/politica/2014/11/03/actualidad/1415035924_570463.html

http://ep00.epimg.net/descargables/2014/11/03/0a2ef9547070a33ffbb066d04c48ce69.pdf