25% al 65% de parejas con diagnostico de infertilidad padecen estrés o depresión

Se calcula que una de cada siete parejas en el mundo occidental tendrán problemas para concebir. La ansiedad, el estrés y la depresión suele aparecer inmediatamente después del conocimiento del diagnóstico, impactando fuertemente en la comunicación de la pareja. Como siempre, no es posible generalizar, no obstante, sí es evidente que la que más sufre suele ser la mujer.

En este dato influye la visión cultural de género asociada a la mujer como “dadora de vida”, la historia individual, la historia de pareja y el hecho de que es la mujer quien constata mes tras mes que no ha quedado embrarazada.

Lo que sigue después del diagnóstico es una dinámica que pasa por la etapas de cualquier duelo: negación, ira, negociación, depresión, aceptación….y que puede desembocar en la consulta para realizar un tratamiento de fertilidad. Este proceso suele darse en un contexto de altos niveles de ansiedad.

 

 

 

 

 

Paradójicamente, el estrés suele afectar el resultado de los tratamientos en proporciones variables. Según la American Society for Reproductive Medicine  se calcula que hay una disminución en la ovulación de un 20% asociada a altos niveles de estrés y ansiedad y un 20% + de probabilidades de sufrir un aborto.

El proceso de aceptación del diagnóstico y la reducción del estrés y la ansiedad asociados requiere apoyo psicológico individual y de pareja. El objetivo es aprender a manejar el estrés y explorar las propias creencias asociadas a la infertilidad, el miedo a los tratamientos, el impacto en la sexualidad de la pareja, el estigma social, etc..

Suele también ser de utilidad, la participación en redes sociales, la información sobre la diversidad de tratamientos disponibles y otras alternativas como por ejemplo la adopción.-

 

 

 

Los vampiros de la Social Media

Los padres de Owen Lanahan le ordenan dejar su teléfono celular en la cocina a partir de las 10pm, Pero a veces él logra llevárselo a su dormitorio, porque considera que las horas nocturnas son “SU” tiempo.

“Los chicos de mi edad están muy ocupados” dice Owen, 15 años, 2º año de la secundaria, en Portland (Ore).”Tenemos escuela todos los días, vemos a nuestros amigos, volvemos a casa, hacemos los deberes, comemos y a la cama”.

Por eso, algunas noches, sobre todo los fines de semana, se desliza debajo de las colchas con su laptop, para que sus padres no vean el resplandor de la pantalla y mira tutoriales de You Tube sobre como crear sonidos hip-hop con una Caja de ritmos.

“Hablo con chicas y con mis amigos”, dice, usualmente a través de mensajes de texto. Otras veces, sube música a Sound Cloud y notifica a sus seguidores de Twitter.-

Los investigadores han insistido en que los adolescentes (y sus  estresados padres)  deberían dormir más. De acuerdo a una reciente encuenta de la National Sleep Foundation, más de la mitad de los adolescentes entre 15 y 17 años duermen 7 horas por noche, 90 minutos menos de la recomendación mínima. Con tanta cantidad de modos electrónicos para socializar, conversar, y explorar, los adolescentes adictos a la tecnología cada vez duermen menos.-

Algunos jóvenes incluso tienen un término: “vamping”, una referencia a otras legendarias criaturas de la noche ( Gracias “Crepúsculo” y “True Blood”.)  Suelen documentar sus trasnochadas con selfies desde la cama que suben a Instagram con hashtags #teen y #vamping.

La palabra ha logrado despertar la atención de los académicos.”Social media es una forma de recuperar el control de la propia vida y el vamping es una forma de sentir que se la recaptura” dice PhD Alice E. Marwick- FordhamUniversity quién estudia la relación de lo social con Internet.-

Danah Boyd, investigadora senior de Microsoft Research, quién recientemente escribió “It´s complicated, the social live of networked teens”, da dos razones para este fenómeno:

  1. Los adolescentes necesitan conectarse y la intimidad de la noche permite las conversaciones íntimas.
  2. Es una forma de reaccionar a los horarios estrictos envueltos en deporte, lecciones de música y deberes que le deja poco tiempo libre para buscar sus verdaderos intereses.

Los padres creen que lo hacen bien”, dice Mrs Boyd sobre los horarios tan ocupados de los adolescentes, “pasar el tiempo es la forma en que los jóvenes comienzan a entender las dinámicas sociales”, “porque por la cantidad de restricciones, muy pocas interacciones son desestructuradas, hasta que los padres se van a la cama”.

Hay quizás otra razón: la presión del grupo de pares. Una madre de una chica de 13 años de Seattle (que pide anonimato para no avergonzar a su hija) dijo que su hija tiene dificultades para desconectarse de su grupo social después de que oscurece; la ha encontrado chateando en la madrugada con por lo menos 4 amigos en KIK, un sistema de mensajes.

“Ella se va a la cama y una hora después voy a ver y está con su celular”, dice su madre. “Yo digo, ¿como puedes seguir haciendo esto?, es estresante! y ella me contesta ” Lo sé”. Pero su hija encuentra difícil desconectarse. “El teléfono vibra y se siente obligada a contestar. “No es como leer un libro. El libro no va a estar diciéndote “leeme”. Puedes cerrarlo”.

La Sra Lanahan, la madre de Owen, dijo que una vez se levantó  mitad de la noche por un vaso de agua y se dio cuenta que el laptop de su hijo no estaba sobre su escritorio. Esa fue la primera vez que descubrió a su hijo en su cama con el laptop y un equipo de música. Ella incluso llegó a comprarle un reloj alarma de los clásicos para que no usara el ordenador como alarma. “Todos los padres están lidiando con esto”, dice Lanahan.

Pero quizás los padres tengan la culpa en parte. Boyd, la investigadora de Microsoft, dice que una cantinela habitual entre los adolescentes es que los padres no siguen sus propios consejos. “Si nosotros no podemos, ¿Por qué ustedes si?.Cuando guardan los celulares de sus hijos también deberían guardar los suyos”.

O quizás, no ha cambiado la conducta sino el estilo. “Yo solía usar una linterna y me quedaba leyendo a Dickens”, dice Mr Shapiro, un director de escuela,. “Oía pasos y apagaba la linterna”. Y agrega riendo. “Era bueno fingiendo que dormía”.-

La Psicología de la Social Media

La psicología juega un rol importante a la hora de entender que mecanismo impulsan la social media, tanto en lo personal como en el mundo de los negocios.

Quizás porque aún está creciendo, la gente no termina de valorar todas las posibilidades que brinda el espacio online. Esto no pretende negar que existe un evidente modelo de negocio en el que las relaciones económicas no se pueden ya separar de las sociales y personales; se trata de entender que necesidades básicas canalizamos en la red para después interactuar sin sesgos.  Para empezar, las personas reaccionan a aquello que los impacta a nivel emocional; si ofreces contenido bien ordenado, en un formato que sea fácil de seguir, presentado clara y lógicamente y en un marco emocional, llamarás la atención de tus lectores y querrán seguir enganchados. Utilizar contenido que es relevante y con un toque personal es una buena estrategia para comunicar en el mundo Internet.

¿Que buscamos en las redes sociales?

1) Reconocimiento : todos queremos ser reconocidos. Y cuando ese reconocimiento viene a través de la social media, hay un interés mayor en parecer vanguardista y original . Esto es lo que está en la base del “me gusta” de Facebook.

2) Captar la atención del otro: ya sea en forma de tweet o de mensaje corto en el muro de Facebook de alguien o de comentario en LinkedIn.  Esto sienta las bases de una conversación que, con suerte, puede prolongarse en el tiempo. Es uno de los puntos claves para entender la comunicación online.

3) Aprobación: Todos queremos ser aceptados. Y esto no cambia en el mundo de las redes sociales. Es algo que saben muy bien los expertos en marketing digital que están siempre buscando soluciones a los problemas que plantean los lectores y demostrando interés en sus clientes online.

4) Reafirmación:  Buscamos aquel contenido, aquel grupo, aquella red que reafirme nuestra imagen interna, en función de esto elegimos según la estética, el perfil y la dinámica de una red, aquella que -según nosotros-más nos representa. Se trata de un colosal mecanismo de proyección.

5) Aclamación: ¿Quién no quiere ver su nombre en letras de marquesina? esto explica el boom de los selfies y esa especie de obsesión – compulsión a sacar fotos de todos y todo y subirlas a las redes. Instagram, Dubsmash, You tube. Todos podemos ser stars, la red es horizontal en su dinámica aunque no en sus consecuencias.

6) Ser parte de un grupo: Una de las principales razones por las que la decidimos conectarnos con otros en la social media es para tener sentido de pertenencia a una comunidad. Formar parte de un grupo, que nos permitan compartir nuestras ideas y conocimiento y engancharnos en discusiones, es la base psicológica del mundo de las redes

En definitiva, la psicología de los mundos virtuales no difiere de la respuesta psicológica habitual en contextos sociales, pero agrega la cercanía, la inmediatez, la disposición permanente, la respuesta siempre existente de un otro que está ahí, a pesar de su virtualidad. Lo importante desde la psicología es la reconstrucción de lo social desde lo individual, un apasionante trabajo para psicólogos, sociólogos y antropólogos sociales.-

 

 

Encuesta: hábitos de uso de Internet de los menores en Argentina

La empresa Microsoft elaboró una encuesta entre 1200 niñas y niños de 11 a 17 años. El 80 por ciento en Argentina usa sus datos reales. Siete de cada diez muestran sus fotos y la mitad da su domicilio. Una campaña para sensibilizar a los padres a acompañarlos.

  • Ocho de cada diez chicos navegan por Internet sin compañía de un adulto
  • siete de ellos, además, dan su nombre y apellido reales;
  • de esos siete, seis comparten videos y fotos personales en la web.

Los datos surgen de una encuesta que realizó la empresa Microsoft y a partir de los cuales realizó una campaña de sensibilización (que desde el jueves se emitirá en cines) para explicar a los adultos por qué sí deberían y pueden acompañar a los niños mientras usan Internet, una actividad que la encuesta, realizada entre 1200 niños de entre 11 y 17 años de todo el país, reveló como profundamente incorporada en la vida cotidiana infantil y adolescente.

“Los chicos empiezan a edades cada vez más tempranas a usar pantallas. Hoy chicos de 2, 3 años ya usan pantallas, y eso es algo que facilitó la aparición de los dispositivos táctiles. Los chicos tienen un saber instrumental, de la herramienta, pero el sentido común, el saber es de los adultos. Los chicos no tienen experiencia de vida, por eso hay que acompañar el uso que hagan de la tecnología”, señaló la especialista en comunicación y culturas juveniles Roxana Morduchowics, que coordinó la investigación cuyos resultados, por lo demás, muestran semejanzas con los obtenidos en encuestas similares realizadas en Francia y Gran Bretaña.

“A los chicos hay que explicarles los riesgos y cuidados en Internet. Cuando los entienden, cambian de actitud. Pero para eso los padres deben entender cuál es su rol en lo pedagógico. Los chicos no saben de tecnología, en realidad. Los padres y maestros tienen que tomar coraje y no pensar que los chicos saben más. Somos los adultos los que sabemos más de la vida y, cuando se trata de Internet, los chicos necesitan los consejos de siempre, pero llevados al mundo tecnológico”, señaló Jorge Cella, director de Tecnología y ciudadanía corporativa de Microsoft Argentina, durante la presentación de la encuesta.

De los 1200 chicos encuestados, la abrumadora mayoría usa redes sociales como Facebook o Twitter, aunque con más intensidad entre los 13 y los 17 años (el 95 por ciento de ellos las usa) que entre los 11 y los 12 (el 60 por ciento). Además, estos niños y adolescentes tienen hábitos arraigados de uso, que demuestran cuán incorporado está el uso de Internet en su vida cotidiana.

  •  70 % ve videos en YouTube,
  •  60%  recurre a la red para buscar información
  •  50% , para escuchar música.
  •  40% por ciento usa correo electrónico
  •  40% pasa tiempo en juegos en red.

De todos ellos, el 80% usa Internet solo, sin ninguna intervención ni participación de adultos.

En Argentina, 8 de cada 10 chicos tienen un perfil público en redes sociales, y 7 de cada 10 dan allí su nombre y apellido reales. Mediante sus cuentas, 6 de cada 10 suben fotos y videos personales, y 5 de cada 10 incluyen su escuela y domicilio, pero, además, 4 de cada 10 pueden llegar a encontrarse en persona con gente que conocieron a través de Internet.

Los números no son muy lejanos de lo que sucede en Francia, donde 9 de cada 10 dan sus datos reales y suben contenido audiovisual personal, 8 de cada 10 dan su edad y fecha de nacimiento.

Los chicos, recogió la encuesta, comparten todos esos datos de su vida privada porque consideran que cuánto más cuentan, más populares pueden ser, algo para lo cual no miden el alcance (creen que sólo sus amigos verán lo que comparten) y creen que no hay riesgos.

“La intimidad cede ante el deseo de ser popular”,

señala el estudio, por lo que Morduchowicz explicó que los adultos deberían explicar a los chicos que cuanto se comparte en Internet termina siendo “de dominio público” y es “muy difícil de borrar”, para empezar.

“También los chicos tienen que entender que todos tienen derecho a la intimidad, y que eso tiene que ver con la imagen de los otros”, dijo la especialista, en referencia al bullying.

“Con Internet, el bullying empeora. Alguien dirá que siempre existió, y es cierto. Pero con Internet el que lo ejerce tiene más audiencia, no sólo la gente a su lado, y lo que diga va a tener persistencia en el tiempo, porque queda en la red. Además, se aprovecha mucho del anonimato”.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-259656-2014-11-12.html

Ed. R. Ferrari

Encuesta: Hábitos de uso de Internet de menores en España

2 de cada 3 menores tienen un perfil en las redes sociales y casi 1/3 de sus contactos son personas a las que no conocen.

La primera encuesta elaborada por el Ministerio de Interior de España sobre hábitos de uso y seguridad de niños y jóvenes de entre 10 y 17 años revela, además, que casi el 60% se conecta a Internet a diario, la mayoría durante más de dos horas.

En la otra orilla, la de los padres,  1 de cada 3 revisa el perfil de sus hijos y qué seguidores tienen. Un dato que, sin embargo, contrasta con aquello que —aseguran— más les preocupa: que los menores contacten con extraños.

La realidad es que tanto niños como jóvenes interactúan con desconocidos, sobre todo cuando juegan en Internet (25,4%), pero también en las redes sociales (13%) o en chats (10%). El 22,2% de los consultados admite haber añadido a su lista de amigos o contactos a personas que nunca ha visto y el 4,1% reconoce haber enviado una foto o vídeo de sí mismo a alguien a quien no ha conocido cara a cara.

La palabra “extraño”, sin embargo, tiene otro matiz en la era 2.0. El investigador Eusebio Megías, director del Centro Reina Sofía sobre adolescencia y Juventud, cree que el “primer error” que pueden cometer los padres es no comprender que las reglas digitales son otras. “En Internet cambian los conceptos de intimidad y amistad. Para los adultos, son valores que hay que preservar. Para un adolescente, son algo que acomodan según el momento y objetivo. No hay que olvidar que estar en la red es estar en el escaparate”.

Más de la mitad de los padres autoriza a sus hijos a navegar en cualquier momento, sin supervisión alguna. La mitad de los padres —un 54%— habla con sus hijos sobre las posibles consecuencias negativas de visitar páginas “inadecuadas” y el 62% revisa los sitios por los que han navegado los menores. Sin embargo, la única medida de seguridad extendida es la instalación de un software para prevenir virus, sin contar con ningún tipo de programa que bloquee o efectúe un seguimiento de las páginas. Es que, pese a las revisiones, los padres parecen confiar en el uso que sus hijos hacen de Internet. Más de la mitad les autoriza a navegar en cualquier momento, sin supervisión alguna, aunque pocos —menos del 15%— permiten que sus hijos hagan compras en la red.

¿Qué has hecho durante los últimos 12 meses? Las respuestas de los consultados.

Para Raúl de la Cruz- Linacero, experto en hábitos de jóvenes en Internet y fundador de páginas dirigidas a ellos comoKeepunto.com, los padres no deben tener miedo de las nuevas tecnologías, mucho menos prohibirlas. “Usan Internet para todo. No solo para buscar información, sino para hacer deberes, jugar, ver películas, divertirse, charlar… Lo hacen absolutamente todo en la red. No puedes poner puertas al campo; tienes que enseñarles a estar dentro del campo”.

Lo básico, destaca De la Cruz-Linacero, ya se ha dicho “por todos los medios”: no compartir fotos íntimas ni información sensible, como datos personales (dirección, teléfono, rutinas) o financieros. “Nos guste o no, tenemos que asumir que los jóvenes son animales eminentemente sociales, más que nosotros a su edad: en el mundo online, con 200 amigos virtuales, y en el offline, con 50″.

La frecuencia de uso aumenta con la edad:el 83% de los mayores de 15 años utiliza Internet todos los días y más del 90% tiene redes sociales y correo electrónico. La encuesta se ha dividido en dos cuestionarios: para adultos con hijos de 10 a 17 años (1.006 entrevistas) y para los propios menores (1.506 entrevistas).

Fuente : http://politica.elpais.com/politica/2014/11/03/actualidad/1415035924_570463.html

http://ep00.epimg.net/descargables/2014/11/03/0a2ef9547070a33ffbb066d04c48ce69.pdf

¿Para que sirven las redes sociales?

 

Una de las claves de la salud mental  tiene que ver con lo social: participar en eventos, redes,  grupos, clubes. La socialización  permite canalizar iniciativas, contrastar ideas, estimular la creatividad y evitar el aislamiento.

En este contexto, las redes sociales virtuales  aplican el viejo esquema a un nuevo escenario. Una red social no es otra cosa que una estructura que ordena las relaciones entre personas. De una manera u otra todos pertenecemos a una gran red social.

Por otra parte también pertenecemos a pequeñas redes: familiares, de amigos, de colegas, de trabajo.

Toma un papel y un boli e intenta armar un gráfico con toda la gente que conozcas o con la que estes relacionadoLuego haz un esquema de toda la gente con la que ELLOS están relacionados. No es fácil ¿verdad?

Pasar  a este nivel es casi imposible.

Esa es  la idea central de una red social virtual:  expandir tus relaciones conectando a amigos de tus amigos.

¿Por qué una  red social como estrategia de comunicación es inmensamente útil para mejorar la percepción de bienestar, hacer negocios o aprender simplemente? Pues porque dinamiza y alimenta el crecimiento personal o laboral y sobre todo porque en alguna medida somos ALGUIEN para alguien.

Una poderosa fórmula que ha estado presente desde los comienzos de la vida social humana reformulada utilizando las herramientas del nuevo tiempo.-

¿Y a tí? ¿Para que te sirven las redes sociales?

Fuente:http://masterthenewnet.com/apply-an-ancient-social-networking-concept-to-your-2010-business/

Psicología de la salud, salud 2.0 & relaciones corporativas

 

 

Uno de los temas más interesantes y peor resueltos dentro de la Psicología de la Salud tiene que ver con la fidelización al tratamiento en patologías crónicas. En este tema se han desarrollados diversas estrategias, desde la “educación” sugerida por los médicos y enfermeras hasta las asociaciones de pacientes y su relación con la industria farmacéutica.

La experiencia muestra que, hasta ahora, las relaciones corporativas de la industria de la salud  han utilizado el “hagamos algo por los pacientes” con criterios voluntaristas , en parte por desconocimiento de cuál es la verdadera dinámica psicológica del enfermo en cada patología, qué necesita saber y para qué y en parte porque no hay un modelo claro del retorno de la inversión en  estas iniciativas. Hace ya tiempo que se cuestiona el imperialismo farmacológico y con el la comunicación sobre salud, dentro de la misma industria farmacéutica, aunque aún no se aprecian cambios en estas políticas.

Se trata de iniciar un cambio de paradigma en cuestiones tan complejas como : empoderamiento del paciente, definición de objetivos, identificación de los interlocutores más efectivos: colectivos profesionales, aseguradoras, farmacéuticas, pacientes;  para generar productos que faciliten el día a día del paciente por un lado y permitan al profesional hacer mejor su trabajo por otro.

En el medio farmacéutico se están creando “Departamentos de relación con el paciente” (Bayer, Sanofi, Novartis) que  proponen contacto con las asociaciones de pacientes sin pensarlo como  unidades de negocio. Al plantearlo como una acción de RSC  y de mejora de la reputación e imágen pública de estas empresas, se está avanzando en un camino de responsabilidad social que nadie puede cuestionar.

Pero,  todavía es casi impensable  tomar en cuenta el aspecto psicológico no solo intra personal:  impacto de la patología crónica en la historia individual y en la adherencia al tratamiento , sino también virtual: impacto de la comunicación online , redes, hábitos de uso, diseño de las interfaces.

La psicología del paciente está detrás de la reputación de los  profesionales, las medicinas, los  centros de atención; porque la reputación no tiene que ver solo con lo que se hace sino con como el paciente percibe lo que se hace. El resultado, por lo tanto,  es y seguirá siendo precario, porque el discurso 1.0 disfrazado de 2.0 es y seguirá siendo inoperante.

Quizás por eso las apps en salud no consiguen consolidar su uso continuado después de los primeros 6 meses y otros proyectos de e-health  no salen nunca de la fase Beta.

Las Asociaciones de pacientes son importantes y su soporte es ineludible, pero no se puede perder de vista algunas evidencias:

1)  + del 70% de los pacientes que acuden a consulta han primero buscado información en Internet y actúan en solitario. La única manera de llegar a ellos es a través del mismo canal peer to peer (red de pares, red entre iguales).

2) Desconocer el perfil psicológico del interlocutor supone el riesgo de caer con frecuencia en un diálogo “de besugos”.

3) El paciente empoderado que se siente comprendido y apoyado es un agente de salud

4) El mundo online de la comunicación en salud cambia constantemente pero las respuestas individuales son permanentes

5) Las organizaciones y empresas cambian más lentamente que los individuos.

6) El modelo pasivo de búsqueda de información acerca de temas de salud y enfermedad está obsoleto

7) El rol en el futuro de las farmacéuticas, asociaciones de pacientes y profesionales será,  garantizar la confiabilidad y validez de los canales online con una visión crítica

8) En el contexto actual  de crisis del sistema de salud,  si la industria farmacéutica acepta abrirse a posibilidades de inversión en productos (plataformas online, serious games, apps) que mejoren la percepción de calidad de vida del paciente  y optimicen recursos, no solo logrará un impacto positivo en su cuenta de resultados sino que estará invirtiendo en reputación.

9) Una lectura médico- clínica de la salud  es siempre sesgada. Es necesario incorporar la vertiente psicológica y social para un correcto diagnóstico de necesidades y un correcto diseño de alternativas, toda enfermedad es siempre en alguna medida una enfermedad que se juega en el ámbito de la mente.-

10) La “dimensión humana” no es una dimensión más, es LA dimensión que pone en perspectiva el resto de las cuestiones. Por años, se han vendido medicamentos como un producto centrándose en el marketing a médicos. Los resultados están a la vista: gasto sobredimensionado, mal uso de los recursos, abandono de tratamientos, desprestigio social de la industria farmacéutica.

11) Habrá que pensar en clave de marketing si esto “abre el melón” para entender que no hay consumidores ni enfermedades sino enfermos y narrativas personales.

Aceptar la co creación  interdisciplinaria de proyectos de e-salud, salud 2.0, e- salud mental y superar la simple colaboración o sponzorización no es una opción, es el único camino posible.-