¿Que hago con mi tiempo libre?

Dentro de la psicología de la salud,  el tema de la utilización del tiempo libre de una forma terapéutica es todo un área de trabajo con muchas opciones. El objetivo general de un trabajo con  ocio terapéutico es mejorar la percepción de calidad de vida, a través de un uso creativo del tiempo libre.

 

Para diseñar un programa de ocio terapéutico se toman en cuenta cuatro áreas:

– física

-mental

-emocional/afectiva

-social

Los déficit en éstas áreas son las causas más frecuentes de que la gente no disfrute en forma plena y esto suele ocasionar un mal aprovechamiento de su tiempo libre, acumulando stress y quitándole oportunidades de crecimiento personal.

En general, los servicios de animación en hoteles, centros de rehabilitación, gimnsaios, empresas, suelen darle al cliente poco control sobre la propuesta, dependiendo casi exclusivamente del profesional- que poco o nada conoce del grupo o la persona a la que trata- decidir como aprovechar ese espacio. En general se busca de mejorar la capacidad funcional (si hay discapacidad), o mejorar el rendimiento físico ( si se trabaja en un gimnsio)  o incrementar la participación grupal con el objetivo de que la gente se “divierta” ( si se trata de actividades complementarias propuestas por algún profesional de la salud en entornos laborales) .-

El usuario tiene un control mínimo y el animador o terapeuta un control máximo, pero hace ya tiempo que se ha comprobado que funciona mucho mejor un modelo que busque:

1) Ayudar a que la persona comprenda la importancia del ocio en el bienestar general

2) Desarrollar  habilidades de interacción social

3)  Aumentar las destrezas relevantes en la toma de decisiones

4) Explor  las propias motivaciones:

¿Qué quiero hacer’?

¿Qué puedo hacer?

¿Por qué quiero hacerlo?

El resultado de trabajar desde esta perspectiva es que  la persona desarrolla las destrezas y conocimientos necesarios para tomar decisiones informadas e independientes que hagan que disfrute su tiempo libre y aprenda más sobre lo que realmente “funciona” en su caso. Los resultados afectan directamente a su percepción de “bienestar”. Es el interesado el que pregunta al profesional cómo y donde encontrar aquellos recursos para organizar actividades que realmente le interesan y la función de éste es guiarlo en este proceso y ofrecerle alternativas sin dirigir sino solo ofreciendo fuentes.

La educación para el ocio supone una mayor libertad de elección e independencia, en un mundo en que cada vez creemos que elegimos más y estamos en realidad más condicionados.-

El ocio es necesario, no es un tiempo vacío a llenar con cualquier actividad y menos algo que signifique “animarse” en grupo.

Sus áreas de aplicación son múltiples: desde la rehabilitación en casos de enfermos crónicos,  hasta el apoyo a cuidadores familiares de adultos mayores, pasando por la reestructuración del tiempo libre en el caso de pre-jubilados menores de 60 años, sectores gerenciales sometidos a stress laboral, personas con trastornos alimentarios, personas afectadas por adicciones con y sin sustancias, adolescentes, adultos mayores que quieren envejecer activamente etc…

 

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Impacto de los programas de educación para el ocio en adultos mayores

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 Doris Lessing (premio Nobel literatura 2007 retratada por lord Snowdon)

La Universidad de Deusto  trabaja desde el año 1993 en un programa denominado Ocio Cultural universitario: se trata de un programa abierto a personas adultas de todas las edades (uno de sus objetivos es la intergeneracionalidad), sin el requisitos de formación, sin controles o pruebas finales (motivación intrínseca) que intenta fomentar el disfrute de la diversidad y reúne a personas que tienen en común cierta motivación hacia el ocio y la formación.

El programa se propone favorecer la creación de nuevos intereses, el desarrollo de habilidades que faciliten el encuentro e intercambio con otras personas y el disfrute de la realidad sociocultural.

Resumiendo las conclusiones de ese estudio diremos que, aunque la actitud hacia el ocio de los sujetos que han conformado la muestra utilizada en esa investigación ya se presuponía favorable, como de hecho ha sucedido, los análisis realizados han permitido constatar que las personas que llevaban cierto tiempo participando en el programa de formación universitario tenían una actitud general hacia el ocio más favorable que aquellas que empezaban a participar en el programa de ocio universitario por  primera vez.

Es decir,  que frente a las personas que participaban en el programa de formación de ocio en la universidad por primera vez, aquellas que llevaban algún tiempo participando en el mismo, obtenían medias más altas en la consideración del ocio como factor de cambio y superación a través de la implicación activa y una mejor predisposición o apertura a nuevos aprendizajes que ayuden a un mejor disfrute del ocio y a hacer uso de los recursos culturales, sociales, recreativos que existen en la comunidad.

El estudio permite concluír que a mayor oferta de formación para el ocio mejor actitud .

Estos hallazgos conducen a valorar positivamente  la participación en actividades formativas relacionadas con el ocio, en todas las edades, aunque también queda claro que el cambio de actitud va asociado a la experiencia personal y a la significación que ésta llega a tener para el sujeto y no tanto a la cantidad de estímulos o informaciones.

Dentro de un proceso formativo que se adecua a sus necesidades, ritmos e intereses, la persona disfruta a través de una actividad como es la formación, que se vive como experiencia de ocio y predispone positivamente hacia el mismo.

. CONCLUSION

El uso de actividades lúdicas y de ocio con las personas mayores no puede ser un recurso fácil para el mero entretenimiento.

Se ha comprobado que las personas mayores que viven experiencias de ocio de manera regular se encuentran en mejores condiciones de salud, tienen más recursos para enfrentarse a la enfermedad, se adaptan mejor a situaciones de cambio y son más felices.

Ahora bien, llegar a disponer de un repertorio de ocio satisfactorio y equilibrado requiere una valoración del ocio por parte del mayor, frente a la pasividad o el desinterés generalizado.

¿Cómo estimular comportamientos de ocio autónomos que generen cada vez más capacidad para tomar decisiones sobre el mismo ?

 Pues, introduciendo en nuestros programas de intervención esta sensibilidad hacia el ocio y sirviéndonos de la metodología adecuada para favorecer su disfrute; poniendo en práctica una auténtica educación para el ocio.

También será necesario evaluar de manera rigurosa los logros de los diferentes programas e ir definiendo de manera justificada las mejores estrategias metodológicas.

Bibliografia:

Gorbeña, S. (Ed.) (2000). Modelos de intervención en ocio terapéutico. Bilbao: Universidad de Deusto.

Kleiber, D. A. (2004) Reflexiones sobre la etiología del interés duradero. Boletín ADOZ. Revista de Estudios de Ocio. Nº 28.

Reeve, J.M. (1994). Motivación y emoción. Madrid: Mc Graw Hill.


¿Que es el ocio terapéutico?

El objetivo del  ocio terapéutico es mejorar la percepción de calidad de vida a través del uso del tiempo libre.

El programa se diseña a a partir del estudio de cuatro áreas:

– física

-mental

-emocional/afectiva

-social

Los déficits en éstas áreas son las causas más frecuentes de que la gente no disfrute en forma plena de su tiempo libre y acumule “stress vacacional”

En general, los planificadores en  spas, hoteles, centros de rehabilitación fisioterápica, balnearios, suelen otorgar poco control sobre la propuesta al cliente y el profesional poco o nada conoce del grupo o la persona a la que trata. Las actividades son pautadas sin tomar en cuenta la historia y suele centrarse en :

mejorar la capacidad funcional

o

estimular algunas funciones

o

incrementar la participación grupal, para dar la sensación de “diversión”.-

El usuario tiene un control mínimo y el animador o terapeuta un control máximo.-

En cambio cuando trabajamos en educación del ocio nos centramos en el cambio de  actitudes  durante el tiempo no pautado y en reconocer conocimientos previos y destrezas.

La educación para el ocio se moviliza a partir de cuatro ejes:

1) toma de consciencia respecto a la importancia del ocio en el bienestar general

2) desarrollo de habilidades de interacción social

3) destrezas relevantes en la toma de decisiones y participación

4) Exploración de las propias motivaciones¿qué quiero hacer’? ¿que puedo hacer?

¿Por qué quiero hacerlo?

El objetivo general es lograr que la persona desarrolle las destrezas y conocimientos necesarios para tomar decisiones independientes , con la idea de que ésto ayudará a su salud mental y a su percepción de bienestar.-

La educación para el ocio supone una mayor libertad de elección, un mayor locus de control, motivación intrínseca y una mayor independencia, en un mundo en que cada vez creemos que elegimos más y estmos en realidad más condicionados.-

Sus áreas de aplicación son múltiples;

Desde la rehabilitación en casos de enfermos crónicos, hasta el apoyo a cuidadores familiares de adultos mayores, pasando por la reestructuración del tiempo en el caso de pre-jubilados menores de 60 años, adolescentes, niños o el clásico modelo del “ejecutivo full time”

Bibliografía :

Deci, E.L : Intrinsec motivation Nueva York 1975

Peterson C.A y Gunn S.L (1984) Therapeutic recreation program design: princpiles and practice.