Phubbing ¿Qué es y cómo evitarlo?

Desde el comienzo del boom de los teléfonos inteligentes a mediados de la pasada década, la presencia de estos dispositivos en nuestras vidas no ha hecho más que crecer de manera exponencial.

51% de los habitantes del planeta son usuarios de teléfonos móviles, es decir, nada menos que 3.790 millones de personas.  En cuanto al uso social del teléfono, un 42% accede a redes como Facebook, WhatsApp,  Twitter o Instagram de manera habitual con el objeto de relacionarse con otros.

El diccionario australiano Macquiarie introdujo en 2012  la palabra PHUBBING , combinación de las palabras phone (teléfono) y snubbing (hacer un desprecio), para hacer referencia al hecho de ignorar a alguien al estar prestando atención al teléfono móvil en lugar de hablar con esa persona cara a cara.

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Este comportamiento, ciertamente nocivo en cualquier interacción social, se está convirtiendo en algo común. Varot Chotpitayasunondh y Karen Douglas (2016), investigadores de la Universidad de Kent, exploraron las causas psicológicas y las consecuencias de este comportamiento.

Los participantes del estudio visualizaron una animación de tres minutos, en la que se imaginaban a sí mismos como parte de una conversación en la que el otro participante a veces jugaba con el teléfono o a veces no. Como era de prever, a mayor actividad de phubbing, mayor percepción de una baja calidad en la comunicación; los sentimientos que aparecían incluían  también,menor sensación de pertenencia y confort dentro de la relación.

Las actividades de phubbing son una clara manifestación de una conducta adictiva asociada generalmente a un pobre control de los impulsos.   El autocontrol es una variable predictora respecto a la posibilidad de desarrollar un uso abusivo del smartphone, otro factor importante es la ansiedad por quedarse descolgado de los eventos, sucesos y conversaciones.

El  phubbing, dicen los autores, se está convirtiendo en algo incorporado a las prácticas sociales aceptadas, lo que convierte en “normal” una conducta asociada a la inmediatez y la atención dividida, por no mencionar la falsa sensación de estar conectado.

Alrededor del 70% de los participantes en un estudio sobre la influencia de las tecnologías en las relaciones de pareja realizado por  McDaniel, Brandon y Coyne (2016) , afirmaron que los ordenadores o los smartphones interferían de alguna manera en su convivencia. A mayor frecuencia de interferencia de las tecnologías, mayor repercusión en su bienestar  y menor percepción de satisfacción con la relación.

Así, el phubbing no se reduce a encuentros esporádicos entre amigos, compañeros de trabajo o de clase, etc. sino que puede afectar directamente a la estructura de nuestras relaciones más íntimas y tener cierta influencia sobre nuestra calidad de vida.

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Si eres un “phubber” crónico, crear y seguir algunas reglas de uso de la tecnología, como por ejemplo, poner tu celular en modo avión mientras comes, puede ayudarte a generar nuevos hábitos. Otras practicas basadas en la meditación y el mindfulness, permiten reducir los niveles de ansiedad y mejorar la capacidad de concentración en el aquí y ahora.

Para el compañero que sufre el ser ignorado por su pareja, trabajar en la idea de ser paciente y entender que el problema del otro pasa por tratar de no “quedarse afuera”, favorecer espacios para una charla centrada en la vida real más que en el seguimiento de “noticias ” acerca de vidas ajenas y negociar rutinas de convivencia es un primer, y generalmente efectivo, paso hacia una relación más sana con la tecnología.-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Nikolas Cruz: Claves para entender el ataque a la escuela de Florida

Eric Madfis, profesor asociado de Justicia Criminal de la Universidad de Washington, Tacoma (USA) comenta que existe una tendencia en los medios de comunicación a representar a los ataques con armas en escuelas como azarosos y sin motivo, cuando no es así.

En cambio, argumenta en su investigación En busca de sentido: ¿son los ataques a escuelas aleatorios e irracionales?” que existen patrones claros en este fenómeno.

Su revisión de las evidencias descubre que los atacantes manifiestan sus planes por lo menos dos días antes de llevarlos a cabo. El análisis de Madfis, recientemente publicado en el Journal of Psychology, encuentra que muchos de los tiradores desarrollan sus esquemas de ataque durante semanas o incluso meses antes de  su ejecución. Por ejemplo, los asaltantes de Columbine, Eric Harris y Dyland Klebold, invirtieron más de un año organizando su ataque.

El análisis de Madfis sobre casos de ataques fallidos  también encuentra una planificación extensa, incluyendo “lista de objetivos” e incluso registros de “no matar”, notas suicidas, mapas de las escuelas,con técnicas de ataque dibujadas en ellos, búsquedas en webs sobre otras masacres, etc.

Estas estrategias incluyen detalles sobre quién debería ser salvado del ataque y planes meticulosos sobre el orden de los acontecimientos en el día elegido. Desestima la descripción popular de los tiroteos masivos como el resultado de alguien que aparece de la nada y dispara sobre la marcha. La planificación denota que los ataques obedecen a un propósito y que siempre caen en patrones repetidos, incluidos la venganza y la necesidad de mostrarse como “macho poderoso”, siempre con antecedentes de una larga historia de rechazo en las relaciones interpersonales.

En el caso del atacante de la escuela de Florida Nicholas Cruz, parecería a primera vista que no encaja en el patrón de los atacantes de escuelas: con 19 años  había abandonado la escuela; estaba concurriendo a una escuela de adultos y aparentemente tenía un trabajo en una tienda de “todo a cien”.

El estudio titulado “Inseguridad económica y aumento de la violencia con armas en las escuelas de US” analiza los tiroteos entre 1990 y 2013 y el aumento de este tipo de episodios desde el 2007 al 2013.

La investigación, publicada en el Journal of Nature Human Behaviour, encontró que los períodos de aumento de las tasas de tiroteos se correlacionaban significativamente con el aumento de las tasas de desempleo.

Para algunos chicos particularmente inseguros, la alteración del reemplazo de la relativa seguridad de la escuela por el amenazador y desconocido mundo del desempleo en medio de la caída en picado de la economía posiblemente sea demasiado.

Se ha reportado que Nikolas Cruz fué adoptado, pero que ambos padres adoptivos murieron, su madre adoptiva  poco tiempo antes del tiroteo. En esas circunstancias, quizás su última escuela representaba una suerte de familia suplente particularmente dura de perder.

Desde 2007, muchos tiroteos podrían haber ocurrido en escuelas secundarias  entre otras razones, quizás porque ya no serían más garantía de empleabilidad. Un quiebre en la transición escuela-trabajo ahora estaría afectando a jóvenes cuya tasa de graduación ha sido históricamente más alta.

Los autores del estudio, un equipo de académicos de la Universidad de Northwestern, liderados por Adam Robert Pah y Luis Amaral, concluyen que la mayor incertidumbre en la transición escuela-trabajo contribuye a la posibilidad de más episodios  de tiroteos en las escuelas.

Eric Madfis apunta que los asesinatos colectivos son la única forma de homicidio en U.S. que es cometido en forma preponderante por personas de raza blanca no hispana. Esto no es absoluto, el tirador del Colegio de la Comunidad Umpqua en Oregon, era mestizo; el asesino de Red Lake Senior High School era nativo americano, y el tirador de Tasso da Silveira Municipal School era brasileño.

Pero, aún con estos casos, la mayoría de las masacres fueron protagonizadas por asesinos de raza blanca. También señaló que las masacres en escuelas revelan un patrón claro en términos del tipo de comunidades y escuelas que se ven afectadas con más frecuencia. Mientras la mayoría de los ataques con armas, generalmente ocurre en zonas urbanas, el vandalismo se da en escuelas suburbanas o rurales, con menos diversidad social y políticamente conservadoras.

El vandalismo a nivel internacional también sigue estos patrones, ocurren en pueblos pequeños o comunidades cerradas.

La humillación y la presión por cumplir con los standares parece ser algo más dificil de manejar en lugares pequeños, especialmente si el ataque sucede cuando el cuerpo docente o el alumnado es intolerante con las diferencias o cuanto cuestiones de acoso o marginalización no son abordados por la cultura escolar.

Otro patrón bastante frecuente, refiere al entorno educacional de tolerancia cero, que puede desalentar a los estudiantes, respecto a buscar adultos en quienes confiar cuando escuchan información crucial que pudiera impedir amenazas de violencia.

Este último punto de la cultura escolar, abre las puertas hacia cambios que podría representar  mejores alternativas de prevención de futuras tragedias, habida cuenta de que los que mejor conocen a los estudiantes son sus propios compañeros. Las mejores fuentes de inteligencia para detectar a futuros perpetradores no son los maestros o los padres , ¿Cómo educar a los estudiantes para que sean capaz de detectar e informar sobre posibles riesgos?

De la misma forma en que se considera que en los ataques terroristas existen falla de inteligencia, ¿Es posible aplicar esta idea a los tiroteos en escuelas?

Para entender mejor los posibles quiebres e personalidades vulnerables, es imprescindible una relación más estrecha entre autoridades y estudiantes. En el caso de Nikolas Cruz, fué descrito ahora como solitario y “raro”, expulsado por razones disciplinarias  ahora sus compañeros refieren que si alguien podía cometer semejante acto, sería él.”

El estudio ” Solo y a la deriva: la asociación entre los tiroteos en escuelas, el tamaño del establecimiento y el apoyo a los estudiantes”, investiga 22 incidentes masivos entre Enero 1995 y Junio 2014. Algunos de sus hallazgos:

/ Las escuelas más grandes, con más alumnos son predictores de mayor posibilidad de ataques con armas

/ La mayoría de los atacantes son alumnos que provienen de escuelas mas chicas

/Los modelos predictivos de ataques con armas deberían considerar: el tamaño de la escuela, el apoyo a los estudiantes y sus transiciones o cambios previos.

En la investigación publicada en The Social Science Journal,  los autores, Abigail Baird, Emma Roellke y Debra Zeifman, psicólogos de Vassar College, concluyen que la transicion desde una escuela pequeña con más redes de contención a una más gande, más anónima, puede exacerbar dificultades psicológicas pre-existentes entre potenciales agresores.

Eric Madfis argumenta que la enorme atención mediática que estos hechos tienen, inevitablemente genera una distorsión en la percepción publica de la verdadera razón de estos eventos.  Cita estadísticas en las que las escuelas siguen siendo los lugares más seguros para la juventud en USA. Señala que el riesgo de homicidio entre adolescentes en edad escolar es unas 226 veces mayor fuera que dentro de la escuela, mientras que solo 1 entre 2 millones de jóvenes muere por homicidio o suicidio dentro de las escuelas, cada año. Por otra parte, las posibilidades de una escuela de sufrir ataques de parte de un estudiante de esa misma escuela es de 1 en 6.000 cada año.

Sin embargo, la cobertura mediática de estos hechos puede sin querer, transformarse en una trampa psicológica, en un ciclo en el parecería que los atentados con armas son más frecuentes de lo que lo serían en realidad. Estos eventos, si bien raros son devastadores y muchas veces son usados para justificar mayores medidas punitivas y disciplinarias, incluyendo la tolerancia cero en políticas de suspensión y expulsión.

Esto puede estar conduciendo a abrir una brecha entre las autoridades y la comunidad de estudiantes, en los estos son vigilados y castigados más a menudo, con consecuencias adversas al establecimiento de relaciones de confianza, imprescindibles para fundar respuestas inteligentes en la prevención de futuros ataques. La realidad es que esta brecha generacional ha puesto a los adultos en lugares de autoridad en posición de luchar por una mejor comprensión de la cultura y sub-cultura de los adolescentes, con  enormes errores de interpretación como resultado final.

Fuente

https://www.psychologytoday.com/blog/slightly-blighty/201802/clues-the-mind-the-florida-school-shooter

 

Traducción y edición

Raquel Ferrari

Adicción a tecnologías: propuestas terapeuticas

Cuando Steve Jobs presentó la iPad, en 2010, un periodista de The New York Times lo entrevistó y le hizo al pasar un comentario casi obvio: “Sus hijos deben adorar la iPad”. A lo que Jobs contestó: “No lo han usado. Limitamos mucho la tecnología que nuestros hijos usan en casa”.

Una respuesta para pensar, considerando de quién viene….claramente Jobs siguió la regla de oro de los traficantes de drogas : “nunca te enganches a tu propio producto”.

En la Argentina, el uso de pantallas ronda las 7 horas diarias, cuando se recomienda una exposición de dos horas como máximo, especialmente en caso de niños .

El psicólogo norteamericano Adam Alter, en su libro “Irresistible: el aumento de la tecnología adictiva y el negocio de mantenernos enganchados”  plantea el interrogante ¿Quién nos ha convertido en yonkis tecnologicos?

La adicción a dispositivos tecnológicos, son similares a las que podemos desarrollar con el tabaco, las drogas, el alcohol o la compras, debido a que activan las mismas zonas cerebrales asociadas a mecanismos de recompensa. Son más difíciles de combatir debido a que su eso está popularizado y es omnipresente.

Otros modelos en Occidente están apuntando a un tratamiento conductual centrado en otros esquemas. Es el caso de reSTART, un centro de atención ubicado en Washigton (USA)
      
En la clínica reSTART proponen despojarse de dispositivos y conectarse con la naturaleza
 Fuente: LA NACION – Crédito: Gentileza reSTART

Explica luego que en la segunda etapa, viven en departamentos de hasta cuatro personas  y pueden trabajar. Allí encuentran computadoras en las salas y pueden usar  teléfonos no inteligentes, mientras siguen su proceso psicoterapeutico . En la tercera fase ya pueden tener un smartphone an, y cuentan con su propia PC  en sus departamentos.  Todo el proceso dura como mínimo, dos meses. En general necesitan más, pero las familias pueden optar por seguir o no la recomendación del lugar, y pueden quedarse hasta un año.

¿Cómo identificar cuando se trata de una adicción?

“En el caso de un niño, los padres deben plantearse qué es saludable para él: dormir ocho o hasta 10 horas dependiendo de la edad, manejar sus responsabilidades sin que sea una batalla, contribuir a la familia, que tenga tiempo cara a cara con sus seres queridos, que haga actividad física, que se siente a comer a la mesa en forma saludable y tenga hábitos de higiene como ducharse y lavarse los dientes.

Una vez que todas estas rutinas se cumplen, el tiempo para el entretenimiento es sólo una porción de la torta. Lo que pasa con los adictos es que esa porción crece y se achica el resto”, explica Cash. Cuando empiezan las peleas por no poder usar sus dispositivos, quieren aislarse, no pasan tiempo en familia o no quieren hacer caso de reglas de sentido común, es porque el compañero digital se ha vuelto un problema.

Estas conductas llevadas al extremo son las que recurren a reSTART. Un día llegó un paciente de 25 años. Su padre tuvo que entrar a la fuerza a su departamento y lo despojó de sus dispositivos electrónicos. Jugaba 14 horas diarias a los videojuegos mientras Netflix corría de fondo. Y en las pausas chequeaba el celular, chateaba o miraba las redes sociales, mientras vivía a cafeína y azúcar.

Los jugadores obsesivos de videojuegos no son los únicos que llegan en busca de ayuda. También hay casos de obsesivos de la pornografía online u opinadores compulsivos de artículos relacionados con actualidad política, entre otros.

Cash aconseja que los menores de 6 años no tengan dispositivos. “Hay mucha evidencia de que las pantallas como tablets o smartphones interfieren en el desarrollo de la edad temprana”, aduce, y enfatiza que nadie debería dormir con el celular bajo la almohada. “Los padres deben ser firmes y tener confianza en que esas reglas son para beneficio del chico, pero el punto es que los adultos también necesitan seguir esas mismas normas”, propone.

 

Alter, que además de escritor es profesor de marketing en la Universidad de Nueva York, en su charla TED, asocia la adicción a un neurotransmisor en el cerebro llamado dopamina. Al consumir droga, alcohol, fumar un cigarrillo u obtener un like en las redes sociales, se libera este químico asociado al placer. Según el especialista, obtener un “me gusta” se vuelve una pequeña droga, gracias a la imprevisibilidad. Como no está garantizado que los obtenga, esa sorpresa en el proceso hace que sea más adictiva. “Si supieras que cada vez que posteás algo obtenés 100 me gusta, se volvería aburrido rápidamente”, explica.

En la misma línea opina Tristan Harris, ex diseñador ético de Google. En su ensayo sobre cómo la tecnología altera la mente de las personas, asegura que un teléfono es como una máquina tragamonedas. “Una persona promedio chequea su celular 150 veces al día. ¿Por qué? Una de las razones principales es el anzuelo de las máquinas de los casinos: la variable intermitente de recompensa”, describe.

Los diseñadores tecnológicos enlazan la acción de un usuario (tirar de la manija) con una recompensa variable. Tiramos de la manija e inmediatamente recibimos premio o nada. Cuando sacamos nuestro teléfono del bolsillo, estamos en una máquina a ver qué notificaciones nos llegaron, mails, cuántos me gusta obtuvimos, qué foto viene después en Instagram, o una interacción inesperada en las redes sociales.

Después de estudiar en el Laboratorio de Tecnología Persuasiva en Stanford, donde se analizan las formas de captar la atención de la gente y orquestar sus vidas, Harris enfatiza que los diseñadores buscan una sola cosa: maximizar la cantidad de tiempo que pasamos en la pantalla. Por eso Youtube reproduce el siguiente video automáticamente, Snapchat creó los streaks, y -desde Pinterest a Twitter- nos recuerdan con mails los posts recientes que pueden interesarnos.

No hay lugar a dudas: es difícil alejarnos de las pantallas, sobre todo porque los ingenieros del otro lado saben exactamente cómo funciona nuestra psicología para conseguir lo que buscan. Claro que, ser conscientes de eso, puede ser al menos un primer paso.

 

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/2074138-adiccion-techie-en-busca-de-la-rehabilitacion

El impacto de la violencia psicológica en la salud de la mujer

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La mujer educada en alguno de los modelos tradicionales imperantes, sobre todo en los países mediterráneos, puede sentir como una transgresión el desarrollar un trabajo fuera de su casa o una profesión, especialmente en ciertas crisis evolutivas: nacimiento de los hijos, problemas laborales de su pareja, envejecimiento de sus padres, menopausia.

Si su pareja es además una persona que ejerce violencia emocional, existen muchas posibilidades que el malestar se traduzca en algún tipo de síntoma físico o psicológico. El hecho de que se trate de una mujer con nivel educativo superior o activa  e incluso exitosa profesionalmente termina siendo un factor de riesgo.

 

El desajuste surge porque sabe racionalmente que tiene derecho a diseñar su propio proyecto como persona pero las contradicciones y presiones del sistema  de comunicación  intrafamiliar y social, generan estres  crónico y situaciones disfuncionales creadas por  los abusadores, desde ataques verbales y ridiculización, hasta ironías  y descalificaciones para confundir y poner en duda la cordura de la mujer.

Así, esa mujer comienza a adoptar actitudes que terminan reforzando ese maltrato:

1) Siente que está traicionando o cuestionando, el modelo materno del ama de casa exclusiva y dedicada “por completo” a su familia .

2) Se siente insegura o con poca fuerza para resistir la presión social que la empuja la rol tradicional de cuidadora, en el caso del padre o madre o esposo enfermo y dependiente

3) Tiene necesidad de dar explicaciones por todo lo que hace, horarios, llegadas tarde, idas temprano

4) Para “hacerse perdonar” carga con excesivas tareas los fines de semana, hace regalos, favores, etc..

5) Vive sus triunfos con culpa

6) trata de evitar, sin éxito la rivalidad o la competencia del marido

7) Se esfuerza por demostrar que tiene todo bajo control

8) Se siente sometida a la presión de ser perfecta y atractiva dentro y fuera de la casa. Suele consumir estimulantes, adelgazantes, café, ansiolíticos, fumar en exceso.etc..

9) Es implacable consigo misma . No pide ayuda. No puede estar sin producir algo.

10) Adquiere estereotipos masculinos laborales, al tiempo que asume un rol de “hija” en su relación de pareja

11) No puede negociar con éxito, por ej. el cuidado del adulto mayor dependiente (padre, madre) con el resto de la familia

12) Se compara con otros todo el tiempo

13) Siente miedo de tomar iniciativas, se aterra de llegar a cometer errores. es hipersensible a las críticas.

14) Puede estructurar conductas de represión de los afectos o desarrollar proyectos excesivamente ambiciosos.

15) Vive peleas permanentes con su pareja, sus hijos, sus padres, sin poder salir del intercambio de reproches y malos entendidos.

16) Por momentos siente que enloquece y suele tener ataques poniéndose a despotricar contra todo y todos.

17) A veces realiza consultas psicológicas sin éxito pues tiene dificultades en asociar y responder a preguntas relativas a sus motivos de consulta

18) Va y viene del trabajo sin perder un minuto, evitando el costado social del trabajo con sus compañeros o amistades.-

19) No sabe decir NO

20) Entrega todo lo que gana a su pareja

21)Busca la aprobación de su pareja y no puede-por ejemplo-soportar sus silencios luego de una discusión

22) soporta ser ridiculizada en publico

23) No dispone libremente de su tiempo libre

24) Vive en un estado de miedo permanente que no alcanza a identificar

Es entonces que aparecen las adicciones, las compulsiones, la automedicación, la bulimia, el agotamiento, la crisis de identidad, los trastornos gastrointestinales, lumbalgias, hipertensión, depresión, los accesos de furia con permanente necesidad de explotar, como algunas de las perturbaciones más comunes.

Además,  esa mujer desarrolla baja autoestima, se aísla socialmente, comienza a descuidar su aspecto físico, se transforma en una persona apática e irritable, indecisa e insegura, no puede tomar decisiones usando la huida como mecanismo de afrontamiento.

A su vez, estos efectos del maltrato psicológico hacen que el clima dentro de la relación de pareja sea más tenso , lo cual acarrea consecuencias mas graves para esta mujer.

El primer paso para hacer frente al maltrato psicológico en general y aquel que se dá en el contexto del síndrome de la mujer trabajadora, es saber identificar sus señales, algo difícil ya que no son tan claras como el golpe o el grito sino sutiles y manipuladoras. Luego será necesario desmontar esas creencias que desvalorizan los propios logros para

  • Romper círculo vicioso del maltrato y el malestar emocional que lo motiva
  • Mejorar la autoestima
  • Potenciar la formulación de un proyecto propio
  • Superar las experiencias traumáticas vividas

 

( Basado en el libro ” Hombres violentos, mujeres maltratadas”: de Graciela Ferreira)

Cohousing: Inteligencia colectiva + Solidaridad + Convivencia

La sociedad del Siglo XXI ha cambiado el modelo de negocio en varios rubros, promoviendo la economía colaborativa en la que se intercambian bienes y servicios a través de plataformas electrónicas , como es el caso de Airbnb  o Uber  o de las startups.

En el rubro envejecimiento activo, el cohousing (covivienda) aparece como una propuesta que ya lleva unas décadas, basada en la idea de crear comunidad, compartiendo espacios.

cohousing es  un tipo de vivienda colaborativa que intenta superar la alienación  de la vivienda actual, en la que nadie conoce a sus vecinos y en la que no existe ningún sentido de la comunidad. Se caracteriza por la existencia de casas privadas con su cocina propia, salón comedor, etc, junto con amplios espacios y facilidades comunes. El espacio común suele incluir una casa  con cocina, salón comedor y salas multiusos, diversas facilidades recreativas, biblioteca, talleres, zonas verdes, espacios para los niños, etc

Es un modelo que, con variables ,se ha desarrollado en Europa (Alemania, Francia) desde hace más de treinta años y su principal ventaja es recuperar valores típicos de comunidades pequeñas como los hábitos de colaboración y las relaciones sociales en red.  En Dinamarca a finales de los años 60 se formaron las primeras unidades cohousing  que se extendieron a USA a finales de los 80.

Es en Estados Unidos y Canadá donde más se ha desarrollado esta forma de comunidad con propuestas para distintos nichos desde familias a adultos mayores. La diferencia con otros modelos similares, radica en que, en el caso de las personas mayores, son ellas las que eligen con quién quieren vivir y cómo. Se trata de una forma avanzada del cooperativismo de viviendas.

Las casas de un Cohousing se construyen normalmente en torno a una zona verde y peatonal. Las calles y los aparcamientos se diseñan especialmente para eliminar los coches del interior de la comunidad. Con esto no solo se consigue crear más áreas abiertas para recreación y ocio, sino que elimina el ruido del tráfico y la contaminación. No son hoteles, ni hospitales ni instituciones geriátricas, son hogares con zonas comunes que garantizan la autonomía a partir de una arquitectura adaptada y adaptable.

La experiencia de muchos Cohousing muestra que la participación activa de los residentes desde el inicio del proyecto contribuye a unir lazos y fortalecer el sentimiento comunitario. Construir una comunidad no es fácil. Trabajar juntos y participar activamente en el desarrollo y proceso de diseño forja una estructura social más coherente y con garantías de buen funcionamiento.

En cohousing nadie está obligado a participar, nadie esta obligado a hacer lo que otros dicen que tiene que hacer, nadie está obligado a relacionarse con nadie que no elija, pero estan facilitadas todas las posibilidades de hacerlo.

Inteligencia colectiva + Solidaridad + Convivencia

Desde el punto de vista de la psicología de la salud y el wellness coaching, será  importante valorar algunas variables relacionadas con la historia personal y las características de personalidad del adulto mayor que elige o al que se le sugiere este tipo de experiencia colaborativa.

Por ejemplo, habrá que explorar el perfil psicosocial del adulto mayor, conocer sus hábitos, su historia laboral, su estructura familiar o de relaciones, sus valores y creencias culturales, a la hora de diseñar una propuesta de espacios comunes.  No todo es bueno para todos en todas las circunstancias.  No sirve imponer un proyecto arquitectónicamente “perfecto” pero psicológicamente precario.

En una residencia geriátrica es bastante probable que convivan personas con problemas importantes de salud con otras menos dependientes, se trata de un modelo basado en la pasividad del residente al que se le proponen rutinas, horarios o actividades.

En el cohousing,  la persona tiene  autonomía porque es quién decide apostar por un entorno en el que la red social es fundamental. Por ello, tiene más libertad para conservar sus hábitos,cambiando a un modelo en el que  se ve como usuaria  e inversora colaborativa, y no como un potencial cliente al que captar y con el que hacer negocio.

En este sentido, medir percepción de calidad de vida a la hora de trabajar en el asesoramiento a personas, grupos o estudios profesionales, será algo imprescindible. Un espacio no deviene sustentable y flexible solo por requerimientos arquitectónicos, serán sus habitantes los que le insuflen “alma”.

Quién elige este modelo valora, sobre todo, el sentido de pertenencia. Los “baby boomers“,  nicho social de los adultos mayores en esta segunda década del siglo XXI, ya no responden al perfil tradicional del “abuelito”, pasivo y  anclado en el pasado. A nivel tecnológico, les toco vivir el nacimiento de la televisión, vieron en vivo la llegada del hombre a la luna, pasaron del cine en blanco y negro al de color, del teléfono de disco al de tonos, usaron fax, pasaron de los programas antiguos de computadoras a los nuevos lenguajes digitales y vieron nacer  la telefonía celular, las PC personales  e Internet.

Sería una simplificación reducir toda su experiencia de vida a la anulación de su capacidad de crear comunidad y envejecer activamente, solo por una cuestión cronológica. Trabajar su sentido de seguridad, física, emocional y financiera supone facilitarles el seguir sintiendo que son relevantes y actores de su propio envejecimiento con salud.

Las principales áreas de trabajo del psicólogo de salud en  este tipo de experiencia son las de un consultor/asesor para :

1)  Valorar las posibilidades de autopromoción e  iniciativa de los usuarios, no de un tercero

2)  Estimular  la autogestión  mediante la acción y consenso grupal

3)  Estar presente en el momento de la acogida e integración al grupo de cooperativistas

4)  Proveer técnicas de resolución de conflictos con la familia de origen u otros miembros de la comunidad, si los hubiera

5) Diseñar  programas personalizados de wellness (bienestar)

6) Valorar la historia laboral, emocional y socio-económica para contribuir a la mejor dinámica de los grupos que se formen, promoviendo la cooperación, el espíritu vecinal y la convivencia.

 ¿Cómo creen que puede afectar esta nueva forma de cooperativismo al modelo tradicional de residencias? ¿Qué impacto creen que tendrá en la promoción del envejecimiento activo? ¿Y en la reducción de costos sanitarios?

Para saber más:

http://www.cohousing.org/

http://ecohousing.es/portfolio/conceptos-basicos-del-cohousing-vivienda-colaborativa/

http://www.telam.com.ar/notas/201701/176170-adultos-mayores-cohousing-amigos-vejez.html

http://www.vivamosjuntos.com/cohousing-en-buenos-aires/

https://www.psychologytoday.com/blog/living-single/201308/the-secret-balancing-time-alone-and-time-together

http://www.cohousing.org/www.cohousing.org/what_is_cohousing/whychoose

 

 

El cansancio mental

Gracias a nuestra poderosa mente pensamos, soñamos, ideamos, proyectamos, asociamos ideas, diseñamos, planificamos, generamos expectativas, imaginamos y recordamos.

El pensamiento puede ser beneficioso o nocivo, positivo o negativo, necesario o inútil, insípido o creativo, elevado y sublime o destructor y desgarrador. Muchos pensamientos son innecesarios. Algunos surgen como tormentas que nos azotan. Si no gestionamos bien toda la actividad de nuestra mente, el cansancio mental se convierte en nuestro compañero inseparable.

Es una fatiga que provoca dispersión, pereza, falta de atención y de claridad; además, disminuye nuestra capacidad resolutiva. En cambio, cuando se está inspirado y motivado, la mente nos revitaliza y genera pensamientos creativos que suscitan energía y fuerza. En un estado creativo, los pensamientos son prácticos, poéticos y manifiestan belleza. La mente está abierta y puede ver lo extraordinario en lo aparentemente corriente.

Desafortunadamente, este estado mental no suele durar mucho. Más bien nos sumergimos en una actividad mental estéril y agotadora. Cada individuo genera unos 50.000 pensamientos al día, muchos de los cuales son repetitivos y mecánicos. Otras veces se da vueltas una y otra vez sobre cosas que no se pueden cambiar. Son pensamientos que suelen referirse al pasado. No llevan a ninguna parte y agotan.

Cuando se vive en un tren de pensamientos innecesarios y debilitantes, viene bien plantearse algunas preguntas que ayuden a desactivar ese mecanismo repetitivo y lleven a una reflexión más productiva y estimulante.

Por ejemplo, ¿cuál es la intención que le mueve a pensar lo que está pensando? El primer paso es encontrar el propósito, porque permite darse cuenta de lo inútil de ese pensamiento y cambiar el rumbo.

Otra práctica aconsejable es intentar no utilizar demasiado los tiempos verbales condicionales, ya sean en pasado o en futuro. Por ejemplo: “Si hubiera estado ahí en esos momentos, no habría sucedido esa desgracia”. “Si hubiera tenido esa información a tiempo, habría ganado ese caso”. Cuando tenga el título seré más respetado por mis superiores”. “Cuando él cambie estaré mejor”. Como el pasado pasó y el futuro aún tiene que venir, este tipo de juicios no son útiles, debilitan y agotan.

Es tan importante aprender a transformar como a no crear estos pensamientos sobre asuntos que no podemos cambiar o que no depende de nosotros que cambien. Así se estará más concentrado y se tendrá mayor claridad para tomar las decisiones adecuadas.

No se trata de dejar la mente en blanco, sino de generar pensamientos positivos, creativos, inspiradores, beneficiosos. Así se logra un espacio mental fértil. Deliberar en positivo no es negar la realidad, sino ser capaz de ver los problemas y tener la creatividad mental para aportar soluciones sin obsesionarse ni ofuscarse. Las reflexiones positivas fortalecen y revitalizan la mente. Suelen ser cavilaciones que se basan en valores y en apreciar y agradecer lo que se es y lo que se tiene. Una mente agradecida es una mente descansada

Otro aspecto que agota es nuestra extraordinaria capacidad de planificar: reuniones, encuentros, acciones, lugares, horarios… Cuando las cosas se suceden una tras otra según los planes, uno está más tranquilo que cuando los imprevistos tergiversan los planes. Si se aferra a su plan, deja de escuchar las señales que el momento o las personas le están dando, y quiere que la realidad se amolde a sus ideas y no al revés. Al forzar nos cansamos. A veces es nuestro cuerpo el que nos pide descanso, pero como el plan era otro, nos forzamos a cumplirlo.

En una sesión de coaching personal, una mujer explicaba cómo se obligaba a realizar los planes que se había marcado y los compromisos que había adquirido, forzándose a cumplir los horarios impuestos por otras personas importantes para ella. Aunque sintiera que debía parar, su mente le hacía seguir. Sin parar, ni respirar con consciencia ni escuchar. Estaba agotada mentalmente. A veces hemos planificado algo, pero cuando llega la hora sentimos que no es el momento o no es el nuestro. Es importante detenerse unos minutos para replantear la situación. Ese rato da un espacio mental para abrir un paréntesis, ver y decidir con mayor claridad.

A veces el cansancio mental surge de las luchas internas entre lo que nos gustaría que fuera y lo que es, entre si decir o callar, si salir o quedarse, entre las decisiones que se toman y lo que en realidad se hace. Debemos incorporar prácticas para comprender de dónde surge tanto pensamiento estéril, para escucharnos y acallar los ruidos mentales.

Ejercitar la mente con pensamientos creativos revitaliza. Es como cuando se hace ejercicio físico. Caminar, correr, nadar o jugar al tenis energiza, y si acabamos cansados, se siente que es un cansancio sano. Por el contrario, si nos quedamos de pie media hora sin movernos, terminamos más cansados que si hubiéramos estado ese rato caminando. A la mente le ocurre algo parecido: si está “parada” dando vueltas a un mismo asunto, se agota más que cuando avanza con pensamientos inspiradores que abren nuevos horizontes.

 

Fuente:  http://elpais.com/elpais/2015/01/23/eps/1422018427_336669.html

Ciber ayuno: cuando desconectar es bueno

Es imposible hablar de redes sociales, sin hablar de vínculos, de relaciones, de contacto.

Pichón Riviére definía al vínculo como una situación “bicorporal” y tripersonal, donde el tercero es “ese que me invento” proyectado en el otro, ese que creo que es el otro en la realidad.

¿Y que pasa si esa realidad es virtual?

Podemos anticiparnos a un encuentro con alguien a través de google, averiguar quién es o creer que sabemos quién es, que aspecto tiene, que hace y quienes son sus amigos. “googlear ,  cambia totalmente la “ecología” de ese vínculo, ya no cabe imaginar como será, solo basta con buscar en “imágenes” de Google. Esta nueva forma de vincularse no tiene por qué ser un problema, salvo del derivado del “mundo según Google”…pero ese es otro tema.-

Lo virtual es un vínculo, una forma de organizar una relación tanto  interna como  externa, con personas, información, etc; las redes sociales virtuales:

1) Generan un apego muy rápido

2) Organizan una identidad que parece definirse por la “vida en la pantalla”

3)  Estímulan al protagonismo de lo inmediato: una pantalla y un teclado nos permiten dejar la marca de la propia historia.

Cuando nos relacionamos con un otro virtual se cubre una ausencia, un buscar y buscar (por ej.los adictos a las apps de relaciones que nunca concretan encuentros ) hasta  encontrar en encender y apagar una forma de relación cuyo mayor riesgo es el pretender ser excluyente.

Para algunos esto funciona como el “amigo invisible de la infancia” cuya presencia calmaba y daba seguridad. Para otros, los que tienen “1.000.000 de amigos”,  es una forma de obsesión por el reconocimiento externo como apoyo al Yo ideal , son  los asiduos a opinar en cuanto foro encuentren, adictos a comentarios, twitteros de la nada.

Es una  forma  muy poco interesante de incontinencia mental e intoxicación “cibernética” : mucha información y poco tiempo para procesarla, junto con  algunas actitudes interesantes de analizar, por ejemplo: dormir con el móvil al lado de la cama para no perderse ni un mensaje ¿?

Desde luego, no se trata de demonizar la “vida digital”   acorde a  nuevas posibilidades vinculares, pero no nos engañemos: no hay nada nuevo bajo el sol, las redes sociales siempre han sido la forma de vínculo más necesaria: ha cambiado la forma pero no el fondo.

El buen uso de las redes sociales sugiere una forma mucho más amplia de percibir el mundo, permite construir posibilidades y mejorar los vínculos reales. Se trata solo de apre-h-ender y no solo de aprender.-

Smartphones, iPads y todo tipo de recurso de conexión móvil pueden invadir la vida personal y familiar, igual que lo hace ese amigo indiscreto que se cuelga del teléfono 40 minutos para contarnos cosas que solo le importan a él.

Es bueno practicar el ayuno digital, como es bueno mantener los espacios en la vida real.

Habría que pensarlo dos veces, si cuando salimos a cenar resulta que el iphone se sienta con nosotros a la mesa, o chequeamos el whatssapp antes de decir buen día.

¿Cómo cambiar eso? practicando el ciber ayuno ” sólo con unas sencillas reglas:

1) Ten claro cuál es tu objetivo al des-conectar

2) Controla el tiempo de desconexión , no te plantee metas inalcanzables, con compartir otros espacios y pautar momentos sin aparatos es suficiente. También es posible utilizar los dispositivos en forma compartida, con tu pareja, tus hijos, un amigo.

3) Haz de tu dormitorio un espacio libre de tecnología

4) Una vez superada la fase de “desintoxicación” evita caer en la trampa de ir de una búsqueda a otra de Internet, para “recuperar el tiempo perdido”.

5) Mira una sola pantalla por vez!

La clave no es evitar la vida digital sino  interactuar CON la tecnología sin que esta sea el centro de atención y nos impida el placer de descubrir cosas nuevas.

……Como en la vida real..