Drunkorexia ¿Qué es y por qué es tan peligrosa?

Cuando un desorden en el consumo de alcohol se combina con alteraciones en la alimentación el resultado no puede ser otro que un desastre, sería algo así como proponerse ganar el “premio mayor” de los trastornos psicológicos.

Es el caso de la drunkorexia o ebriorexia , un trastorno en el que se trata de reemplazar comidas por alcohol. Así de simple, así de peligroso.

Si bien no es un término clínicamente aceptado, desde hace ya casi 10 años, refiere a cualquier conducta en la que se salteen comidas, se haga ejercicio físico en forma excesiva o se instalen conductas de purga (vómitos. laxantes, etc) como una forma de compensar las calorías de la ingesta excesiva de alcohol.

Ebriorexia, la enfermedad de delgadez que daña tu cuerpo

El manual estadístico de los trastornos mentales DSM-V no la reconoce aún como un trastorno alimentario per se, aunque es ampliamente reconocido en la práctica de los profesionales de salud y tomado como un desafío en cuanto a las intervenciones terapéuticas.

La drunkorexia se ha convertido en una tendencia popular entre los adultos jóvenes de la mano del “analfabetismo” alcohólico, esa ignorancia sistematizada de la que hacen gala adolescentes y no tanto en lo que a consumo indiscriminado y desmedido de alcohol se refiere. Comer menos para beber más se transforma así en un efecto colateral de la idea de que para socializar y divertirnos hemos de emborracharnos pero, eso sí….. sin perder la figura.

Y es que es un trastorno más habitual en mujeres de 17 a 24 años. Varios estudios (1) han concluido que el 30% de las mujeres menores de 25 años y habituadas a consumir alcohol en exceso, acostumbran además saltarse comidas, creyendo que así podrán beber más…..sin engordar!

Demás está decir que beber con el estomago vacío no solo aumenta el nivel de alcohol en sangre con efectos metabólicos importantes sino que potencia todo tipo de conductas peligrosas asociadas a las borracheras, conducción temeraria, desinhibición, respuestas violentas, etc.

La drunkorexia con su aporte de calorías vacías puede llevar a la deshidratación, agotamiento, e innumerables problemas de salud mental.

¿Es la drunkorexia un trastorno alimentario, un trastorno de abuso de sustancias o ambos?, (2). Será necesario analizar cada historia individual, cada narrativa personal para contestar a ésta pregunta.

Hay dos variables que es necesario investigar a la hora de ofrecer una solución terapéutica : la autoestima en relación a la imagen corporal y la estrategia de “búsqueda de sensaciones” como forma de controlar la ansiedad . Algunas investigaciones preliminares (4) sobre esta asociación sugieren que prevalece la búsqueda de sensaciones, con lo cual, deberíamos tratar estos síntomas como similares a aquellos ligados a abuso de sustancias ( alcoholismo y drogadicción). Pero la clínica nos señala que este abordaje es incompleto.

Un estudio realizado en la Universidad del Sur (Australia) (3), detectó una alta prevalencia entre estudiantes universitarias. Se examinaron los hábitos de consumo de alcohol de 479 estudiantes universitarias y se preguntó acerca de sus creencias respecto a la imagen corporal, el autocontrol, la integración grupal y la satisfacción emocional con la propia vida.

La investigación de realizó en dos etapas. La primera midió la presencia de conductas compensatorias y restrictivas en relación al consumo de alcohol, y la segunda, indagó en indicadores de desadaptación (patrones de pensamiento) de las participantes.

En el análisis de los datos 82,7 % de las estudiantes universitarias encuestadas referían haber tenido conductas drunkoréxicas en los tres meses anteriores, y más del 28 % decía estar habituadas a saltarse comidas regularmente y consumir bebidas alcohólicas bajas en calorías o sin azúcar, purgarse o hacer ejercicio después de beber para ayudar a reducir las calorías ingeridas por el alcohol.

Estos resultados son alarmantes en cuanto a lo complicado de “normalizar” estos hábitos y suponer que no esconden ningún riesgo. Y no es así. Estas conductas pueden escalar y empeorar; es posible marcar tres etapas en el desarrollo de la gravedad de un trastorno por drunkorexia:

  1. Consumo de alcohol contando las calorías para reemplazar la comida
  2. Combinación del alcohol con otras sustancias (por ejemplo cocaína o anfetaminas) para aumentar la saciedad y seguir tomando en lugar de comer
  3. Atracones de comida con o sin conductas de purga secundarios a la borrachera

En definitiva, se trata de un trastorno mixto : Anorexia + alcohol.

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En cuanto a las causas, se trata, como siempre, de etiologías complejas y pluricausales . Es necesario analizar :

Historia previa y predisposición genética + estructura de personalidad + situaciones desencadenantes/ambiente

Si te ha pasado que has reducido la cantidad de alimentos antes o después de consumir alcohol en exceso, presta atención a ésta serie de hábitos, pensamientos y conductas. Si los detectas en tu día a día, pide ayuda terapéutica:

  1. Preocuparse excesivamente acerca del peso y la imagen corporal
  2. Vomitar después de comer
  3. Empezar a tomar alcohol un par de horas antes de cualquier salida con amigos o en grupo y dejar de comer o saltarse comidas
  4. Perder la noción de la cantidad de alcohol consumido y sufrir de amnesia respecto a situaciones vividas en estado de ebriedad
  5. Pérdida de peso
  6. Insomnio
  7. Taquicardia
  8. Problemas de memoria y concentración
  9. Usar diuréticos o laxantes después o antes de una borrachera
  10. Baja autoestima
  11. Necesidad de ser aceptado
  12. Miedo a la pérdida de control

Puede ser que comiences con un inocente ” voy a comer menos esta noche porque sé que voy a beber mucho y no quiero engordar”, con la creencia típica de que no pasa nada, pero esta conducta seguramente es la alarma que te señala que ya se está instalando un trastorno alimentario o de abuso de sustancias o ambos….sin importar el número de likes de tu Instagram!.

Y es que, para complicar más el tema, la generalización del uso de las redes sociales tiene un impacto directo en los hábitos de consumo . ¿Qué imagen proyectan los influencers acerca del consumo de alcohol?

Los resultados de algunos estudios (5) evidencian que un 63,5%  de influencers publican contenidos relacionados de alguna forma, directa o indirectamente con el alcohol. La mayoría se muestran en contextos sociales, grupos, etc y siempre con connotaciones positivas.

En los casos en los que claramente se publicitan una marca de bebidas, muy pocos advierten de los riesgos con mensajes tipo #no18no alcohol, más bien abundan los #party #alcohol, #fiesta, #amigos, #friends, #instagood, #enjoy.

Curiosamente, las publicaciones no etiquetadas como publicidad suelen tener más aprobación entre sus seguidores que aquellas que sí lo estan. Todo un dato!

La "drunkorexia" está en aumento en el Reino Unido, pero ¿qué es? |  Newsweek México

Referencias:

(1) Lupi, M., Martinotti, G. & Di Giannantonio, M. Drunkorexia: an emerging trend in young adults. Eat Weight Disord 22, 619–622 (2017). https://doi.org/10.1007/s40519-017-0429-2

(2)Tyler K. Hunt, Kelsie T. Forbush,
Is “drunkorexia” an eating disorder, substance use disorder, or both?,
Eating Behaviors,Volume 22,2016,Pages 40-45,
ISSN 1471-0153,
https://doi.org/10.1016/j.eatbeh.2016.03.034.
(https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1471015316300460)

(3) Drunkorexia: An investigation of symptomatology and early maladaptive schemas within a female, young adult Australian population. Australian Psychologist, 2020. https://doi.org/10.1111/ap.12462

(4) Hill, E.M., Lego, J.E. Examining the role of body esteem and sensation seeking in drunkorexia behaviors. Eat Weight Disord 25, 1507–1513 (2020). https://doi.org/10.1007/s40519-019-00784-8

(5)Hanneke Hendriks, Danii Wilmsen, Wim van Dalen and Winifred A. Gebhardt Front. Psychol., 22 January 2020 | https://doi.org/10.3389/fpsyg.2019.02991

Para saber más:

Rodriguez Puerta, Alejandro. (29 de septiembre de 2019). Ebriorexia: síntomas, causas, consecuencias, tratamientos. Lifeder. Recuperado de https://www.lifeder.com/ebriorexia/.

“Ebriorexia: síntomas, causas y tratamiento” en: Psicología y Mente. Recuperado en: 26 Septiembre 2019 de Psicología y Mente: psicologiaymente.com.

¿Qué es la alcohorexia o ebriorexia?” en: Muy Interesante. Recuperado en: 26 Septiembre 2019 de Muy Interesante: muyinteresante.com.

Hasta el hueso : una propuesta fallida de entender la anorexia

 

“Hola, me llamo Marti Noxon, soy directora de cine y tuve anorexia cuando era joven y el consejo que me daría a mí misma tiene dos partes. La primera, la más importante, es que tener una enfermedad mental es como tener cualquier otra enfermedad: necesitas tratamiento, necesitas ayuda. Yo necesité ayuda, no pude hacerlo por mí misma. Y la otra parte es que cualquier adicción va sobre tener control sobre nuestras emociones. Yo tenía una adicción a pasar hambre, y creo que gran parte de mi recuperación llegó cuando asumí que no puedes controlar las cosas, que lo único que puedes hacer es vivir y disfrutar y ser de ayuda y así es como se ordenan las cosas. Sigo aquí y soy muy feliz. Creo que lo único que tienes que hacer es un acto de fe. Ese es mi consejo”.

 

“Hasta el hueso”(To The Bone), es una película que aborda el difícil tema del tratamiento de los trastornos alimentarios.  Con un guión autobiográfico,  Marti Noxon dirige este film  protagonizado por Lily Collins .

Se trata de la historia de Ellen, una joven de 20 años que padece anorexia y que ha transitado la habitual experiencia de diversos y fallidos tratamientos. Su internación en una clínica con estrategias, en teoría, menos convencionales, nos permite asomarnos a la dura realidad de éstas patologias.

Los trastornos de la conducta alimentaria  han existido desde siempre, pero no es sino hasta mediados del siglo XX en que se comienza a sistematizar su estudio y tratamiento, debido básicamente a la alarmante incidencia y prevalencia de casos, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes. Son patologías con elevados índices de cronicidad y una sintomatología extensa y compleja,  Si bien, el 80% de los que tienen trastornos de la conducta alimentaria son mujeres, se ha incrementado el número de varones a partir de nuevas formas de conductas alimentarias alteradas como es el caso de la vigorexia y la ortorexia.

La película detalla algunas manifestaciones tanto emocionales como cognitivas y de conducta,  por ejemplo:  exceso de actividad física, purgas, abuso de laxantes, vómito, obsesión por el peso en la balanza, depresión y conductas autolesivas. restricción alimentaria, conductas compensatorias disfuncionales (como el exceso de actividad física, consumo de laxantes, vómitos, etc.), creencias erróneas con respecto a la comida y el peso, distorsión de la imagen corporal, sentimientos de angustia, ansiedad y baja autoestima y también refiere al rol de los medios de comunicación y la familia en el desarrollo y mantenimiento de estas patologías.

Si bien describe de forma bastante acertada la sintomatología habitual en estas patologías y aborda algunas de las cuestiones más agresivas relacionadas con la puesta en riesgo de la propia vida, como profesionales de la salud, objetamos algunas cuestiones por ejemplo, describir tips para perder peso escondiendo estas conductas, lo que supone una deficiencia de la consciencia de enfermedad, primer paso de cualquier intento de psicoterapia exitosa.

Recuperarse de anorexia nerviosa no tiene que ver  solo con encontrar motivación para el cambio o “apretar el botón”. En este sentido, la película perpetua el mito de que las personas con trastornos psiquiátricos, en un punto “verán la luz” y controlaran sus síntomas como resultado de alguna experiencia de crecimiento personal. Pero los cambios conductuales no se dan de esa manera, sino que la relación terapéutica se va construyendo lentamente y desde luego, es muy poco probable que un programa de rehabilitación de trastornos alimentarios logre resultados permitiendo que el paciente coma. no coma o coma lo quiera como quiera o cuando quiera.

Asimismo, es central el rol de la familia, tanto como garantizarle al paciente que -quiera o no-estaremos allí para ayudarlo a transitar el proceso de curación. En este sentido,  el Dr. Beckham (Keanu Reeves) roza casi la mala praxis.

Ellen en una escena refiere: “lo tengo bajo control, nada malo va a pasarme”, frase común y habitual en estos y otros trastornos asociados a algún tipo de compulsión.

Un tratamiento correcto de estas patologías, va precedido de un diagnóstico de personalidad y un diseño de las necesidades nutricionales del paciente, en paralelo con una lectura de sus creencias. Si sabemos, cuales son los alimentos que el paciente considera como “permitidos o prohibidos”, cuales generan menor o mayor ansiedad al ser consumidos, podremos trabajar en el cambio de hábitos, mientras abordamos aspectos más profundos y dinámicos de la historia personal.

Los alimentos no deben ser estímulos que generen más ansiedad, sino aliados, por lo que disponer de ellos de forma desordenada solo puede conducir a más evitación y ansiedad.  Esto se hace evidente en la película cuando Ellen y otra de las pacientes, en situaciones distintas, se levantan de la mesa a la hora del almuerzo/cena.

 

La experiencia ha demostrado que basar las intervenciones solo en restablecer el peso y el estado nutricional y eliminar las conductas problema no es suficiente, este será  uno de los objetivos terapéuticos, seguramente al final del tratamiento pero, en etapas intermedias se trata de hacer consciente el sentido que la aparición del síntoma ha tenido en la historia personal, para luego trabajar la instalación de hábitos saludables con un nutricionista y con un coach personal especializado en wellness coaching en cuanto a la actividad física y finalmente acceder a procesos de autoregulación e inteligencia emocional.

Si se propone una internación, será importante la atención constante para evitar situaciones problemáticas como las que se dan en la película.

A pesar de que los temas relacionados con los alimentos y el peso, están ligados a los trastornos alimentarios, no suelen ser la causa de ellos. Algunos disparadores habituales apuntan a situaciones  de abuso, baja autoestima, bullying, relaciones parentales disfuncionales, personalidad borderline, abuso de sustancias, personalidad perfeccionista, dificultades en la comunicación de emociones, algunos factores genéticos, etc

Algunas cuestiones que no están planteadas en el film y son de relevancia:

1-Si el tratamiento de la anorexia no requiere recuperar una relación sana con el propio peso corporal y con el acto de comer, no es un tratamiento efectivo.

2. La familia es un pivote central en la recuperación de los trastornos alimentarios, incluso si se trata de relaciones conflictivas

3. La anorexia suele generar otros problemas físicos: por ejemplo, la osteoporosis facilita las fracturas, daño cardiológico permanente, fallas renales y cantidad de complicaciones que continúan años después del alta y a menudo son permanentes. Por eso la intervención temprana es crítica.

4. Bulimia y abuso de laxantes: genera problemas permanentes de colon . El uso de laxantes nunca puede ser considerado solo una conducta colateral.

5. La erosión  y la perdida de dientes es consecuencia del vómito y no siempre existen las posibilidades económicas de restaurarlas.

6. Atracones: es uno de los trastornos alimentarios prevalentes con alto grado de sufrimiento emocional y comorbilidades con diabetes, enfermedades cardacas, etc.

La presencia de indicadores emociones, conductuales y cognitivos: conductas de aislamiento, cambios bruscos en  la forma en que se come o lo que se come, la cantidad de ejercicio físico que se realiza o la sobrevaloración de la imagen corporal, sugieren la necesidad de buscar asistencia profesional especializada en la problemática.

Internet & anorexia

 

http://literaryaddict.wordpress.com/2008/07/01/inside-the-sick-world-of-anorexia-marya-hornbacher%E2%80%99s-wasted-a-memoir-of-anorexia-and-bulimia/

Hace unos días, siguiendo el hilo de los enlaces a mi blog, llegué al de una adolescente que había leído un post sobre trastorno límite. Decía que según ese post (el de mi blog) tenía todos los síntomas que la calificaban como TLP y para probarlo había buscado en otras paginas un” test” que le diera la razón.

Leyendo sus post y los comentarios de sus amigas me encontré con una adolescente que escribía en un tono depresivo y que por lo que describía sufría de algún trastorno alimentario.

Sabemos que internet es la vía regia para conseguir información sobre “todo” no importa si es contrastada o no. Somos defensores de esta nueva forma de comunicación, consideramos a los blogs una herramienta interesante al tiempo que no podemos sino preocuparnos como psicoterapeutas por la cantidad de portales relacionados con trastornos alimentarios serios que estimulan la permanencia de estos síntomas. Tiempo atrás, una paciente que sufría de fobia social y bulimia, me comentó de estos lugares con acceso restringido en donde abundaban comentarios en plan : “he sido mala, he comido un helado” y asuntos más graves aún. Generalmente se trata de espacios en los que se promueve el abuso del gimnasio y otras pautas poco saludables.

Un estudio  publicado en “American Journal of Public Health” y  realizado en la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins revisó   180 sitios que promovían los trastornos alimentarios.

El trabajo constata que alrededor del 91% de estos portales eran de acceso libre (aunque muchos advertían de que no querían “aficionados”) y alrededor del 79% tenía contenidos interactivos, como calculadoras de calorías y de índice de masa corporal. En muchos se publicaban “los diez mandamientos de la delgadez”, como “no comerás sin sentirte culpable”, “no comerás algo que engorde sin castigarte después” o “lo más importante es lo que diga la báscula”.

El estudio recoge que, a menudo, esta información aporta indicaciones sobre cómo disimular, ya que es un hecho que las personas afectadas por anorexia intentan ocultar en lo posible su bajo peso de diversas formas, como beber mucha agua antes de pesarse y esconder pesas en la ropa. Los jóvenes son uno de los principales usuarios de la Red y se estima que el 75% de los niños entre 10 y 15 años navegan a diario por ella. Según una encuesta de la asociación Protégeles, un 17% ha visitado páginas pro-anorexia o pro-bulimia. Estos foros también promueven la sensación de conexión con otros individuos que sufren el mismo trastorno, a modo de comunidad donde la persona se siente identificada con otras, a la vez que segura y protegida.http://es.noticias.yahoo.com/3/20100714/thl-anorexia-e-internet-una-pareja-pelig-fe6c002.html.

A estas alturas, es absolutamente ineludible encarar Internet como una área de la interacción personal que es necesario aprender a usar y aquí el rol de los profesores y padres es central.

Sabemos que hemos cogido el toro por los cuernos…pero es lo que hay.

Mientras tanto:

Si eres un adolescente y navegas en internet, huye como de la peste de los lugares virtuales, relaciones y contactos que hablen de “bajones”, de culpas, de depresiones. Asume que puede que tu miedo a engordar o tus atracones no tengan que ver con la “imágen ideal” y sí con un problema más grave, un miedo a crecer, un algo relacionado con la forma en que organizas tu imágen de ti mismo en relación a otro, con tu autoestima, tu sobreexigencia…y pide ayuda en el mundo real.

Si eres un adulto que ve que un adolescente entre 13 y 16 años, su hijo/a o alumno o familiar:

Se preocupa mucho por su aspecto físico

No quiere usar bañador

Se preocupa demasiado por las calorías de los alimentos

Come solo

Se salta el desayuno

Se marea por ayunos prolongados

Con cuidado, sin avasallar, tratando de comprender y de ayudar a emprender un cambio…ofrece tu ayuda.-