¿Qué es la psicología de la salud?

En el campo de la salud física y el bienestar psico-social, la psicología de la salud se especializa en explorar los aspectos biológicos, psicológicos, culturales y ambientales de la vida y su impacto en la salud.-

Es muy común hablar acerca de los efectos negativos que las emociones pueden tener en nuestra salud, pero suele negarse el rol del ambiente.

¿Qué es la psicología de la salud?

Su estrategia central es el equilibrio bio-psico-social. La salud y la enfermedad se verán afectadas por determinantes biológicos, tales como carga genética o  temperamento; psicológicos, por ejemplo niveles de ansiedad, estilo de vida y sociales : cultura, relaciones familiares y redes de contención.

La importancia de los determinantes psicológicos en la salud ha sido estudiada desde comienzos del SXX y se hablado mucho de la necesidad de dietas saludables, de lo nocivo de hábitos como el tabaquismo o el alcoholismo o del impacto de la calidad del sueño y el ejercicio regular en la calidad de vida y la longevidad. Las investigaciones también destacan la relación entre los procesos psicológicos y los fisiológicos.

La http://www.health-psych.org/ División 38 de la APA, se centra en la Psicología de la Salud y trabaja en el estudio de las relaciones entre salud y enfermedad. Esta división examina los determinantes psicológicos que influyen en la salud y contribuye a brindar información al sistema de salud.

En Psicología de la Salud hay tres áreas básicas de trabajo:

  • Investigación: los psicólogos de la salud llevan adelante estudios sobre una variedad de temas relacionados con la salud. Por ej.,medidas preventivas, técnicas de promoción de la salud, estudio de las causas de los trastornos en la salud, estudios de motivación y fidelización a los tratamientos, estudios sobre estrategias de afrontamiento en problemas crónicos o en dolor..-
  •   Políticas públicas: los psicólogos de la salud pueden trabajar en espacios públicos o privados y cumplen un rol en el diseño de políticas públicas en temas sanitarios. Su actividad puede ir dirigida a aconsejar a grupos ejecutivos sobre problemas de deficiencias diversas en el sistema.
  • Intervención clínica:  en entornos clínicos, los psicólogos de la salud trabajan en evaluaciones de la conducta del usuario, participa en entrevistas de diagnóstico y elabora diagnósticos de personalidad.

Suelen formar parte de actividades individuales y grupales para el control de la ansiedad, asesoramiento en adicciones y cambios a estilos de vida saludables.

La salud física tiene mucho que ver con la forma en que procesamos información, las cosas que hacemos, las elecciones de carrera o trabajo, las dinámicas familiares y el ambiente en el que vivimos. Por ej, alguien que vive en un ambiente húmedo tiene más posibilidades de desarrollar problemas respiratorios o alergias, alguien que trabaja en turnos rotativos en el subterráneo de una gran ciudad se verá expuestos a alteraciones del humor o alergias producto de los cambios en el ritmos circadianos, la falta de luz natural y la contaminación del aire.

Las investigaciones sugieren que hay una predisposición genética a sufrir de enfermedades como la diabetes, cáncer, hipertensión y adicciones. La biología juega un papel central en nuestra salud, no obstante los factores ambientales, psicológicos y culturales son claves para el desarrollo de una enfermedad (Marks, Murray, Evans & Estacio, 2011) (1).-  Cuando, por ejemplo,  una mujer es diagnosticada con cáncer de pecho, será importante comunicar a sus hijas que llegada cierta edad deberán extremar la exploración preventiva. No importa si las hijas se cuidan del sol o no fuman, tienen una predisposición genética a desarrollar cáncer que no significa que vayan a desarrollar la enfermedad pero sí que deberán adoptar conductas de prevención un poco más exhaustivas. Y ahí la labor del psicólogo es fundamental para acompañar en el proceso de concienzación respecto al auto cuidado.

A veces, cuando las personas se sienten cansadas, enfermas o agotadas y cuando desarrollan alguna enfermedad, no siempre tiene que ver solo con virus o bacterias sino con todo lo que pasa en la mente, el cuerpo y el ambiente. Resfriarse es solo un ejemplo, se trata de que el virus ha atacado con éxito un sistema inmuno deficiente; problemas musculares, cardíacos o respiratorios son comunes en personas bajo estrés físico o psíquico. La liberación de neurotrasmisores relacionados con el estrés afectan las defensas y predisponen a problemas de salud; cuanto más trabajemos los contextos de bienestar más control tendremos de nuestros pensamientos, sentimientos y conductas y más reforzaremos nuestro sistema inmunitario.-

Una forma de entender cómo trabajan los psicólogos de la salud es abordar el tabaquismo. Una parte del hábito de fumar es un componente físico ligado a la adicción a la nicotina que aparece con fuerza en el síndrome de abstinencia una vez que la persona decide dejar de fumar. Un médico típico prescribirá medicinas para suprimir los síntomas de abstinencia, tratando a la adicción al tabaco como un problema físico. Sin embargo, los estudios muestran que hay muchas posibilidades de que la persona vuelva a fumar. Un fumador empedernido  que usa parches de nicotina puede tener dificultades en dejar de fumar si continúa creyendo que fumar no daña su salud o que lo ayuda a relajarse. En esos casos-aún con el parche-es probable que vuelvan a fumar.

El médico promedio estará tratando solo el aspecto biológico de la adicción, pero hay también un componente psicológico asociado a la certidumbre de obtener una “recompensa”- no importa que breve sea- en cada cigarrillo. Fumar puede suprimir el apetito, ofrecer una posibilidad de relax o pautar un descanso al estrés. No tomar en cuenta el aspecto conductual, los niveles de ansiedad, la situación actual de la persona significa abordar el problema de una manera incorrecta e incompleta.

Cada año, los científicos descubren nuevos datos sobre la relación  cerebro-  cuerpo- mente y las formas en las que se vinculan para lograr un estado de armonía. El cerebro humano es uno de los órganos más intrincados, misteriosos y poderosos y hoy la ciencia entiende mucho mejor que hace 20 años la peculiar relación de la mente y el cerebro, la interacción emociones-dolor o los procesos de pensamiento relacionados con la salud y la enfermedad.

Otra área de trabajo de los psicólogos de salud tiene que ver con los programas de cambio de estilo de vida. Hay una relación directa entre el tipo y ambiente de trabajo y la salud física y emocional. Cuanto más frustrante es el ambiente laboral, mayor riesgo de desarrollo de enfermedades físicas y psíquicas. Un estado sostenido de estrés produce alteraciones neuroendócrinas que en algunos casos inducen cambios no deseados en el sistema inmune.

Las crisis económicas mundiales de los últimos años a supuesto un aumento de los niveles de estrés en millones de personas que han sufrido desempleo, trabajo precario, desahucios, cambios en su nivel de vida, migraciones, etc.

La psicología de la salud puede aportar mucho en el diseño de políticas públicas relacionadas con el empoderamiento y el desarrollo de habilidades sociales en contextos de cambio. Para eso las preguntas que hará serán:

¿Ha aumentado el consumo de alcohol y drogas?

¿La gente fuma más?

¿Hay más sectores de la población que comen comida basura debido a su menor poder adquisitivo? ¿Cuantas personas sufren estrés laboral debido a cuestiones sociales o ambientales o de política empresarial?

¿ Existe seguridad jurídica respecto al cobro de su salario o a sus ahorros?

¿Cómo es la familia tipo?

¿Que tipo de redes sociales hay en la comunidad?

¿Cuál es la relación con la tecnología?

La respuesta a todas estas preguntas supone un diagnóstico de prevalencia que permite establecer si habrá mayor impacto por mayor demanda de servicios en los centros de atención.

En cuanto al estrés, es una respuesta natural relacionada con la conducta de ataque o huida. Cuando la mente percibe una señal de alarma a través de un marcador biológico emocional, el cerebro reacciona, no importa si el peligro es real o fantaseado. La adrenalina se dispara para permitir huir o atacar (enfrentar el problema).- La producción de adrenalina debería ser de corta duración y asociada al estímulo. Pero en situaciones de estrés crónico en el hogar o en el trabajo, el cuerpo adopta como habitual la respuesta de “lucha o huida”. Como resultado, aparece una sensación de cansancio generalizado, dolores musculares, dolores lumbares, dolores de cabeza e hipertension arterial. No es “normal” vivir estresado, por eso uno de los primeros pasos para la reducción de estrés es aprender a reconocer los síntomas.

El trabajo de los psicólogos de la salud es ofrecer alternativas para que esto suceda, promoviendo cambios conductuales y espacios de auto conocimiento para aprender a detectar aquello que “no va bien”.

 

La Psicología de la salud brinda respuestas a las siguientes preguntas:

  1. cual es la relación entre el bienestar físico, psíquico y emocional y la enfermedad?
  2. ¿Cómo se da  la conexión cuerpo-mente-ambiente?
  3. ¿Cuál es el rol de la psicología en relación con la salud  y la enfermedad?
  4. ¿Cómo debería ser tratada una enfermedad crónica?

Las enfermedades físicas existen, no son una creación de la mente. En este sentido uno de los obstáculos con los que se enfrenta la psicología de la salud es una visión del sector médico asociada a un biologismo reduccionista que supone que solo se trata de la manera personal en la que el paciente enfrenta su enfermedad y que se trata solo de aceptación, voluntad, etc…pero no entiende el rol del bienestar emocional en la historia clínica individual o en los indicadores de salud de una comunidad.-

Otros temen que los psicólogos de salud insistan en patologizar la vida del paciente cuestionando todo y haciéndolo sentir “anormal” por enfermarse. Y otro sector profesional directamente niega la asociación que el dolor y eldiagnóstico tiene con otros aspectos de la vida del paciente.-

Pero la ciencia avanza en aceptar que una enfermedad no puede entenderse solo como un disfunción en el cuerpo, sino como una reacción cuerpo-mente-sufrimiento emocional.

El trabajo de los psicólogos de salud mejora la comunicación entre pacientes y médicos ofreciendo entrenamiento tanto para que el médico sea capaz de explicar en forma más clara de que se trata y ayudar al profesional a desplazarse de su lugar de poder para permitir al paciente expresar sus temores o incluso sus alternativas sobre el mejor tratamiento posible.

Más del 60% de pacientes de atención primaria en centros urbanos ha buscado en Internet info respecto a su problema de salud y es importante que pueda compartirla con el médico. En caso contrario, nunca aprenderá a discriminar entre la información correcta y la incorrecta y probablemente abandone el tratamiento por  alguna variante del “síndrome Steve Jobs”.-

Entre las tareas más difíciles del psicólogo de salud se encuentra el motivar a los pacientes para adherir a las directivas del médico y seguir un tratamiento. Esta falta de adherencia puede originar efectos no deseados y, aunque es difícil, el establecer horarios de cumplimiento de las indicaciones médicas que se adapten a los horarios de los pacientes disminuye el porcentaje de abandonos o malcumpliento.´-

Los psicólogos de salud tienen una formación en una variedad de diseños de investigación que los habilita para conducir investigaciones, colaborar en equipos o proveer una opinión experta. Algunas áreas habituales de investigación son:

  1. ¿Cuál es la relación entre ansiedad y enfermedades cardíacas?
  2. ¿Cuál es el impacto real de la ingesta saludable en el bienestar?
  3. ¿Cuales son las consecuencias emocionales de los test genéticos?
  4. ¿Cuales son las mejores estrategias para ayudar a los pacientes a alcanzar sus objetivos y cambiar sus hábitos para mejorar su salud?
  5. ¿Qué puede aportar la psicología de la salud en caso de enfermedades terminales y apoyo a los familiares y cuidadores?

Conclusiones:

La psicología de la salud es una especialidad de la psicología relativamente nueva y poco conocida. Puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas sanas y enfermas, explorando las condiciones físicas, psíquicas y ambientales y tomando en cuenta un punto de vista holístico. También son interesantes sus aportes en temas de adicciones, control del dolor, enfermedades crónicas a través de técnicas de manejo de la ansiedad, de resolución de problemas y toma de decisiones y de prevención primaria.

Fuente: http://healthpsychology.org/what-is-health-psychology/#sthash.baZwKbUH.dpuf

Traducción & edición : Raquel Ferrari
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¿Cómo piensa un jugador de video-juegos?

Los videojuegos tienen algunas características que no existen en los juegos  offline y que suponen algún tipo de recompensa emocional que conecta al jugador con otros jugadores y con el juego. Identificar y analizar estas características es una tarea ineludible para promover el uso saludable del juego online y para entender cuales son las nuevas oportunidades, los desafíos y las alternativas derivadas del gaming.

El impacto que el uso de video- juegos tiene en la vida del jugador es siempre personal y depende de la combinación de varios factores algunos más relevantes que otros.

Actualmente es posible hablar de una nueva cultura del video juego. En el pasado, los video juegos eran considerados una actividad aislada y más ligada al cliché del “nerd” o  del introvertido.

Las cosas han cambiado, ahora juegan juntos personas de ambos sexos, de todas las edades, padres e hijos y se forman grupos de gente que juega al mismo tiempo en distintas partes del mundo.

Se ha pasado del juego en solitario al establecimiento de redes sociales a través de los MMORG: videojuegos de rol multijugador online y algunos ya no lo consideran un juego sino un e-sport.

Ya es algo habitual ver a jugadores que viajan desde distintas partes del mundo con sus ordenadores para participar en torneos o tomar clases para mejorar sus resultados.

Desde luego, que haya un grupo de personas que se encuentren para jugar no significa necesariamente que -además- socialicen en 3D; la interacción principal sigue siendo mayormente a través de la pantalla.

Pero, lo que sí sucede, es que toda una nueva generación está cambiando su forma de aprender, desde la recepción pasiva y abstracta de información del pasado reciente, al “aprender haciendo” a través de la red que los comunica con una enorme cantidad de eventos y con la posibilidad de compartir ideas. Sigue leyendo

¿Qué es la psicología de la salud?

En el campo de la salud física y el bienestar psico-social, la psicología de la salud se especializa en explorar los aspectos biológicos, psicológicos, culturales y ambientales de la vida y su impacto en la salud.-

Es muy común hablar acerca de los efectos negativos que las emociones pueden tener en nuestra salud, pero suele negarse el rol del ambiente.

¿Qué es la psicología de la salud?

Su estrategia central es el equilibrio bio-psico-social. La salud y la enfermedad se verán afectadas por determinantes biológicos, tales como carga genética o  temperamento; psicológicos, por ejemplo niveles de ansiedad, estilo de vida y sociales : cultura, relaciones familiares y redes de contención.

La importancia de los determinantes psicológicos en la salud ha sido estudiada desde comienzos del SXX y se hablado mucho de la necesidad de dietas saludables, de lo nocivo de hábitos como el tabaquismo o el alcoholismo o del impacto de la calidad del sueño y el ejercicio regular en la calidad de vida y la longevidad. Las investigaciones también destacan la relación entre los procesos psicológicos y los fisiológicos.

La http://www.health-psych.org/ División 38 de la APA, se centra en la Psicología de la Salud y trabaja en el estudio de las relaciones entre salud y enfermedad. Esta división examina los determinantes psicológicos que influyen en la salud y contribuye a brindar información al sistema de salud.

En Psicología de la Salud hay tres áreas básicas de trabajo:

  • Investigación: los psicólogos de la salud llevan adelante estudios sobre una variedad de temas relacionados con la salud. Por ej.,medidas preventivas, técnicas de promoción de la salud, estudio de las causas de los trastornos en la salud, estudios de motivación y fidelización a los tratamientos, estudios sobre estrategias de afrontamiento en problemas crónicos o en dolor..-
  •   Políticas públicas: los psicólogos de la salud pueden trabajar en espacios públicos o privados y cumplen un rol en el diseño de políticas públicas en temas sanitarios. Su actividad puede ir dirigida a aconsejar a grupos ejecutivos sobre problemas de deficiencias diversas en el sistema.
  • Intervención clínica:  en entornos clínicos, los psicólogos de la salud trabajan en evaluaciones de la conducta del usuario, participa en entrevistas de diagnóstico y elabora diagnósticos de personalidad.

Suelen formar parte de actividades individuales y grupales para el control de la ansiedad, asesoramiento en adicciones y cambios a estilos de vida saludables.

La salud física tiene mucho que ver con la forma en que procesamos información, las cosas que hacemos, las elecciones de carrera o trabajo, las dinámicas familiares y el ambiente en el que vivimos. Por ej, alguien que vive en un ambiente húmedo tiene más posibilidades de desarrollar problemas respiratorios o alergias, alguien que trabaja en turnos rotativos en el subterráneo de una gran ciudad se verá expuestos a alteraciones del humor o alergias producto de los cambios en el ritmos circadianos, la falta de luz natural y la contaminación del aire.

Las investigaciones sugieren que hay una predisposición genética a sufrir de enfermedades como la diabetes, cáncer, hipertensión y adicciones. La biología juega un papel central en nuestra salud, no obstante los factores ambientales, psicológicos y culturales son claves para el desarrollo de una enfermedad (Marks, Murray, Evans & Estacio, 2011) (1).-  Cuando, por ejemplo,  una mujer es diagnosticada con cáncer de pecho, será importante comunicar a sus hijas que llegada cierta edad deberán extremar la exploración preventiva. No importa si las hijas se cuidan del sol o no fuman, tienen una predisposición genética a desarrollar cáncer que no significa que vayan a desarrollar la enfermedad pero sí que deberán adoptar conductas de prevención un poco más exhaustivas. Y ahí la labor del psicólogo es fundamental para acompañar en el proceso de concienzación respecto al auto cuidado.

A veces, cuando las personas se sienten cansadas, enfermas o agotadas y cuando desarrollan alguna enfermedad, no siempre tiene que ver solo con virus o bacterias sino con todo lo que pasa en la mente, el cuerpo y el ambiente. Resfriarse es solo un ejemplo, se trata de que el virus ha atacado con éxito un sistema inmuno deficiente; problemas musculares, cardíacos o respiratorios son comunes en personas bajo estrés físico o psíquico. La liberación de neurotrasmisores relacionados con el estrés afectan las defensas y predisponen a problemas de salud; cuanto más trabajemos los contextos de bienestar más control tendremos de nuestros pensamientos, sentimientos y conductas y más reforzaremos nuestro sistema inmunitario.-

Una forma de entender cómo trabajan los psicólogos de la salud es abordar el tabaquismo. Una parte del hábito de fumar es un componente físico ligado a la adicción a la nicotina que aparece con fuerza en el síndrome de abstinencia una vez que la persona decide dejar de fumar. Un médico típico prescribirá medicinas para suprimir los síntomas de abstinencia, tratando a la adicción al tabaco como un problema físico. Sin embargo, los estudios muestran que hay muchas posibilidades de que la persona vuelva a fumar. Un fumador empedernido  que usa parches de nicotina puede tener dificultades en dejar de fumar si continúa creyendo que fumar no daña su salud o que lo ayuda a relajarse. En esos casos-aún con el parche-es probable que vuelvan a fumar.

El médico promedio estará tratando solo el aspecto biológico de la adicción, pero hay también un componente psicológico asociado a la certidumbre de obtener una “recompensa”- no importa que breve sea- en cada cigarrillo. Fumar puede suprimir el apetito, ofrecer una posibilidad de relax o pautar un descanso al estrés. No tomar en cuenta el aspecto conductual, los niveles de ansiedad, la situación actual de la persona significa abordar el problema de una manera incorrecta e incompleta.

Cada año, los científicos descubren nuevos datos sobre la relación  cerebro-  cuerpo- mente y las formas en las que se vinculan para lograr un estado de armonía. El cerebro humano es uno de los órganos más intrincados, misteriosos y poderosos y hoy la ciencia entiende mucho mejor que hace 20 años la peculiar relación de la mente y el cerebro, la interacción emociones-dolor o los procesos de pensamiento relacionados con la salud y la enfermedad.

Otra área de trabajo de los psicólogos de salud tiene que ver con los programas de cambio de estilo de vida. Hay una relación directa entre el tipo y ambiente de trabajo y la salud física y emocional. Cuanto más frustrante es el ambiente laboral, mayor riesgo de desarrollo de enfermedades físicas y psíquicas. Un estado sostenido de estrés produce alteraciones neuroendócrinas que en algunos casos inducen cambios no deseados en el sistema inmune.

Las crisis económicas mundiales de los últimos años a supuesto un aumento de los niveles de estrés en millones de personas que han sufrido desempleo, trabajo precario, desahucios, cambios en su nivel de vida, migraciones, etc. La psicología de la salud puede aportar mucho en el diseño de políticas públicas relacionadas con el empoderamiento y el desarrollo de habilidades sociales en contextos de cambio. Para eso las preguntas que hará serán: ¿Ha aumentado el consumo de alcohol y drogas? ¿La gente fuma más? ¿Hay más sectores de la población que comen comida basura debido a su menor poder adquisitivo? ¿Cuantas personas sufren estrés laboral debido a cuestiones sociales o ambientales o de política empresarial? ¿ Existe seguridad jurídica respecto al cobro de su salario o a sus ahorros? ¿Cómo es la familia tipo? ¿Que tipo de redes sociales hay en la comunidad? ¿Cuál es la relación con la tecnología? La respuesta a todas estas preguntas supone un diagnóstico de prevalencia que permite establecer si habrá mayor impacto por mayor demanda de servicios en los centros de atención.

En cuanto al estrés, es una respuesta natural relacionada con la conducta de ataque o huida. Cuando la mente percibe una señal de alarma a través de un marcador biológico emocional, el cerebro reacciona, no importa si el peligro es real o fantaseado. La adrenalina se dispara para permitir huir o atacar (enfrentar el problema).- La producción de adrenalina debería ser de corta duración y asociada al estímulo. Pero en situaciones de estrés crónico en el hogar o en el trabajo, el cuerpo adopta como habitual la respuesta de “lucha o huida”. Como resultado, aparece una sensación de cansancio generalizado, dolores musculares, dolores lumbares, dolores de cabeza e hipertension arterial. No es “normal” vivir estresado, por eso uno de los primeros pasos para la reducción de estrés es aprender a reconocer los síntomas. El trabajo de los psicólogos de la salud es ofrecer alternativas para que esto suceda, promoviendo cambios conductuales y espacios de auto conocimiento para aprender a detectar aquello que “no va bien”.

La Psicología de la salud brinda respuestas a las siguientes preguntas:

  1. cual es la relación entre el bienestar físico, psíquico y emocional y la enfermedad?
  2. ¿Cómo se da  la conexión cuerpo-mente-ambiente?
  3. ¿Cuál es el rol de la psicología en relación con la salud  y la enfermedad?
  4. ¿Cómo debería ser tratada una enfermedad crónica?

Las enfermedades físicas existen, no son una creación de la mente. En este sentido uno de los obstáculos con los que se enfrenta la psicología de la salud es una visión del sector médico asociada a un biologismo reduccionista que supone que solo se trata de la manera personal en la que el paciente enfrenta su enfermedad y que se trata solo de aceptación, voluntad, etc…pero no entiende el rol del bienestar emocional en la historia clínica individual o en los indicadores de salud de una comunidad.-

Otros temen que los psicólogos de salud insistan en patologizar la vida del paciente cuestionando todo y haciéndolo sentir “anormal” por enfermarse. Y otro sector profesional directamente niega la asociación que el dolor y eldiagnóstico tiene con otros aspectos de la vida del paciente.-

Pero la ciencia avanza en aceptar que una enfermedad no puede entenderse solo como un disfunción en el cuerpo, sino como una reacción cuerpo-mente-sufrimiento emocional.

El trabajo de los psicólogos de salud mejora la comunicación entre pacientes y médicos ofreciendo entrenamiento tanto para que el médico sea capaz de explicar en forma más clara de que se trata y ayudar al profesional a desplazarse de su lugar de poder para permitir al paciente expresar sus temores o incluso sus alternativas sobre el mejor tratamiento posible.

Más del 60% de pacientes de atención primaria en centros urbanos ha buscado en Internet info respecto a su problema de salud y es importante que pueda compartirla con el médico. En caso contrario, nunca aprenderá a discriminar entre la información correcta y la incorrecta y probablemente abandone el tratamiento por  alguna variante del “síndrome Steve Jobs”.-

Entre las tareas más difíciles del psicólogo de salud se encuentra el motivar a los pacientes para adherir a las directivas del médico y seguir un tratamiento. Esta falta de adherencia puede originar efectos no deseados y, aunque es difícil, el establecer horarios de cumplimiento de las indicaciones médicas que se adapten a los horarios de los pacientes disminuye el porcentaje de abandonos o malcumpliento.´-

Los psicólogos de salud tienen una formación en una variedad de diseños de investigación que los habilita para conducir investigaciones, colaborar en equipos o proveer una opinión experta. Algunas áreas habituales de investigación son:

  1. ¿Cuál es la relación entre ansiedad y enfermedades cardíacas?
  2. ¿Cuál es el impacto real de la ingesta saludable en el bienestar?
  3. ¿Cuales son las consecuencias emocionales de los test genéticos?
  4. ¿Cuales son las mejores estrategias para ayudar a los pacientes a alcanzar sus objetivos y cambiar sus hábitos para mejorar su salud?
  5. ¿Qué puede aportar la psicología de la salud en caso de enfermedades terminales y apoyo a los familiares y cuidadores?

Conclusiones:

La psicología de la salud es una especialidad de la psicología relativamente nueva y poco conocida. Puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas sanas y enfermas, explorando las condiciones físicas, psíquicas y ambientales y tomando en cuenta un punto de vista holístico. También son interesantes sus aportes en temas de adicciones, control del dolor, enfermedades crónicas a través de técnicas de manejo de la ansiedad, de resolución de problemas y toma de decisiones y de prevención primaria.

Fuente: http://healthpsychology.org/what-is-health-psychology/#sthash.baZwKbUH.dpuf

Traducción & edición : Raquel Ferrari

Por qué debemos abandonar el actual modelo de atención en salud mental

Por: Peter Kinderman

La idea de que nuestras emociones más estresantes como la pena o la ira, pueden ser entendidas mejor como síntomas de una enfermedad mental es seductora y ampliamente difundida. Pero, desde mi punto de vista, es también un mito y muy dañino.

Nuestro abordaje de ayuda a personas vulnerables a situaciones agudas de angustia está  severamente obstaculizado por ideas anticuadas, inhumanas y poco científicas acerca de la naturaleza y el origen de los problemas mentales.

Necesitamos un cambio radical, no solo en la forma en que entendemos los problemas mentales, sino también en como diseñamos y llevamos a la práctica los servicios de salud mental.

Hasta las más importantes autoridades médicas han comenzado a cuestionar la creciente medicalización de la vida diaria y critican la escasa solvencia, validez, utilidad y humanidad de los diagnósticos psiquiátricos convencionales.

Estamos preparados para definir, identificar y medir el fenómeno que intentamos estudiar y los problemas que llevan a la gente a pedir ayuda. Pero, ofuscamos más que ayudamos cuando usamos el lenguaje de la patología médica para describir una respuesta entendible y humana a situaciones estresantes o traumáticas.

Hay razones éticas y humanitarias para ser escépticos respectos del diagnóstico psiquiátrico tradicional. Pero también hay razones científicas. Es raro aunque altamente significativo, que las estadísticas de fiabilidad de la American Psychatric Association, influyente franquicia del DSM, estén cayendo en forma sostenida.

Es difícil distinguir diferentes “desórdenes” en forma confiable. De hecho, Thomas Insel, Director del Instituto Nacional de Salud Mental, sugirió recientemente que los diagnósticos psiquiátricos tradicionales habían sobrevivido a su  verdadera utilidad.

Es muy fácil asumir, que los problemas de salud mental- especialmente los más severos como la esquizofrenia o  el trastorno bipolar- serían  misteriosas enfermedades biológicas, azarosas y esencialmente desconectadas de la vida de la persona. Pero cuando comenzamos a preguntar acerca de este tradicional modelo de pensar la enfermedad, esos supuestos comienzan a desmoronarse.

Algunos neurocientíficos han afirmado que toda angustia emocional puede finalmente ser explicada en términos de sinapsis y neurotransmisores.  Esta lógica se aplica a todas las conductas humanas y no diferencia entre el síntoma-explicado como un producto de desequilibrio químico- y las emociones “normales”.-

Aún más, si bien está claro que la medicación (como muchas otras sustancias, incluidas las drogas y el alcohol) tiene efecto en nuestros neurotransmisores y en nuestras emociones y conductas; hay un trecho hasta afirmar que las experiencias vividas como estresantes son causadas por desequilibrios en esos mismos neurotransmisores.

Mucha gente sigue sosteniendo que problemas serios, como las alucinaciones y  las creencias delirantes, son básicamente biológicos; pero ahora tenemos considerable evidencia  de que las experiencias infantiles traumáticas (pobreza, abuso, etc) están asociadas a posteriores episodios psicóticos.

Existe una suposición casi instintiva de que el suicidio, por ejemplo, es consecuencia solo de una enfermedad subyacente.  Esto contrasta con la observación de que la reciente recesión económica ha tenido un impacto en las tasas de suicidio, un ejemplo dramático (y triste) de como los factores sociales impactan en nuestra salud mental.

La actividad neural y los procesos químicos del cerebro están detrás de todas las experiencias humanas y es seguramente útil entender más acerca de como trabaja el cerebro humano. Sin embargo, esto es muy distinto que asumir que algunas de estas experiencias (disociaciones, distimia, ansiedad, etc..) deberían ser clasificadas como enfermedades. El cerebro humano no es solo una estructura biológica compleja, es también un motor de aprendizaje.

Aprendemos como resultado de las cosas que nos pasan, y hay una evidencia creciente de que aún los problemas mentales más severos no son meramente resultado de genes defectuosos o neuroquímicos; son también el resultado de la experiencia, respuestas naturales y normales a las cosas terribles que pueden sucedernos y que modelan nuestra visión del mundo.-

Tradicionalmente, la idea de que los problemas mentales son enfermedades como cualquier otro tipo y que entonces las personas no serían responsables o culpables por estas dificultades, ha sido vista como un arma poderosa para reducir el estigma y la discriminación. Desafortunadamente, el énfasis en explicaciones biológicas para los problemas mentales puede que no sirva, porque presenta estos problemas como una parte heredada e inmutable del individuo. En contraste, un enfoque más genuinamente empático sería entender el proceso por el que  todos respondemos emocionalmente a los desafíos que nos presenta la vida.

No obstante, las cosas están cambiando. En los últimos 20 años, hemos asistido a un crecimiento muy positivo de los movimientos de usuarios y ex-pacientes, en los que gente que ha pasado por experiencias de cuidado psiquiátrico participa en campañas para lograr una cobertura social más responsable.

Estamos comenzando a ver el inicio de una actitud más transparente y democrática en salud mental. Estos cambios han llevado a pedir alternativas radicales a las formas tradicionales de cuidado, pero debo decir que no necesitamos nuevas alternativas. Ya tenemos opciones efectivas. Solo necesitamos usarlas.

Los clínicos han hecho oír su preocupación acerca de los beneficios relativos de la medicación psiquiátrica y hay una evidencia creciente de la efectividad de  terapias psicológicas, como la psicoterapia cognitiva, aún para personas con serios problemas de salud mental, por ejemplo para aquellos diagnosticados con esquizofrenia o aquellos que eligen no tomar mediación.

Necesitamos humanizar la psicología. La ciencia psicológica ofrece modelos sólidos de salud mental y bienestar, que integran hallazgos biológicos con evidencias sustanciales de determinantes sociales de salud mental mediados por procesos psicológicos.-

Debemos abandonar el modelo de enfermedad que supone que el trastorno emocional es meramente un síntoma de una enfermedad biológica y adherir a un modelo de salud mental y bienestar que reconozca nuestra esencia como seres humanos y sociales. Los factores biológicos, sociales y las circunstancias personales nos ayudan a construir el sentido de quienes somos y de como funciona nuestro mundo.-

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Esto también significa que deberíamos reemplazar el diagnóstico tradicional por una franca descripción de los problemas. Debemos dejar de considerar los problemas emocionales solo como síntomas de una enfermedad “diagnosticable”.

Una simple lista de problemas más comunes (debidamente definidos) debería tener validez científica y debería ser más que suficiente como base para el diseño de una estrategia terapéutica y de los servicios de salud mental. Esto no supone rechazar el rigor del método científico, sino todo lo contrario. Mientras  los diagnósticos psiquiátricos carecen a veces de utilidad, es posible tipificar los problemas psicológicos, describirlos y categorizarlos para desarrollar tratamientos coherentes con esos criterios.-

Todo esto significa que deberíamos ir desde el diagnóstico de enfermedad mental y de la búsqueda de etiología a la identificación  de los mecanismos que definen los fenómenos psicológicos. Nuestro sistema de salud debería reducir drásticamente la confianza en la medicación para centrarse en el sufrimiento emocional y no ver a la medicación como una “cura” o como una forma de gestionar una enfermedad inexistente.

Hay que ofrecer coberturas de salud que ayuden a la gente a ayudarse y ayudar a su entorno más que a desempoderarlos, servicios que favorezcan la autonomía. Esto significa vincular trabajadores sociales con psicólogos en equipos multidisciplinarios y promover las soluciones psico sociales antes que las médicas.

Ahí donde se necesite terapia individual, efectiva y personalizada debería haber oferta de psicoterapia para todos y en caso de crisis aguda, la internación puede ser necesaria, pero esto no debiera entenderse como un tema solo médico.

Si el modelo de enfermedad actual es inadecuado, también es inadecuado, atender a la gente en hospitales. Un modelo diferente de cuidado es necesario. Adoptar esta perspectiva daría como resultado un giro fundamental desde un modelo médico a un enfoque psico-social. Significaría ir desde el hospital psiquiátrico a una atención residencial y a una reducción drástica de la medicación.

Y, debido a que las experiencias de abandono, rechazo y abuso son extremadamente importantes en la génesis de muchos problemas, necesitamos redoblar nuestros esfuerzos para abordar las causas subyacentes de abuso, discriminación e inequidad social.

Este es un rotundo llamado a una revolución en la forma en que conceptualizamos la salud mental y en como brindamos atención a las personas enfermas aunque creo que es una revolución que ya está en marcha.-

 

Peter Kinderman Acerca del autor: Peter Kinderman  es profesor de Psicología Clínica en la Universidad de Liverpool y Psicólogo Clínico colegiado. Es Jefe del Institute of Psychology, Health and Society, de la Universidad de Liverpool. Su investigación está centrada en los procesos psicológicos subyacentes al bienestar y la salud mental, y en particular, en sintomatología psicótica (alucinaciones y delirios). Seguirlo en Twitter @peterkinderman
Fuente:

Nuevos perfiles profesionales en psicología :¿Qué es la psicología del ocio?

 

 

En 1964,  el DrEricBerne  lleva acabo una de las primeras aproximaciones de la psicología al estudio del ocio y su relación con las relaciones personales pero es John Neulinger quien en su libro  Psychology of Leisure (1974), aporta un enfoque teórico del ocio basado en dos variables:

/Libertad Percibida

/Motivación intrínseca

Según su estudio, una actividad es de “ocio” si la persona se siente libre de elegir una actividad por la que se siente atraída sin pensar en el resultado o en las consecuencias de su elección.

Por su parte, Mihaly Csikszentmihalyi, en 1975 descubre la vivencia subjetiva de placer cuando realizamos actividades en las que existe un balance entre la creatividad y el desafío y denomina a este estado “Flow” (Fluir).

En 1997, Mannell y Kleiber  publican un compendio  en el que resaltan que el estudio del ocio desde la psicología ha proporcionado una mayor comprensión de por qué la gente hace lo que hace con su tiempo libre y del impacto que esto tiene en su calidad de vida:
1) El ocio es un área imprescindible en el bienestar de las personas

2) El ocio influye en la salud psíquica y física de los individuos,

3) El ocio afecta áreas de la cultura y economía e introduce cambios en la sociedad.

Se trata de pensar el tiempo libre como un derecho y una necesidad, una visión desde la psicología del ocio permite-por ejemplo-elaborar alternativas de tiempo libre ligadas a destinos turísticos, tomando en cuenta la importancia que la elección de un destino puede tener en los cambios de actitud respecto de deporte en grupo o viajes organizados, talleres recreativos.

Permite además elaborar estrategias de prevención terciaria (rehabilitación) centradas en la gestión de ocio para personas afectadas por enfermedades crónicas o abordar nuevos problemas como el uso abusivo de pantallas (videojuegos, redes sociales) en niños y adolescentes, desde el punto de vista de un uso saludable y útil de ese tiempo entrenando en estretegias de control.

Otro nicho de trabajo para los psicologos especializados en ocio es el área del trabajo. La calidad del trabajo y la calidad del tiempo libre son las dos caras de la misma moneda;  se habla mucho de higiene del trabajo, de derechos del trabajador, de compatibilidad de la vida familiar y la vida laboral pero se pone poco énfasis en la importancia que el uso del tiempo libre tiene en el equilibrio bio-psico-social tanto personal como familiar y de la comunidad en la que estamos insertos.

 OCIO es un concepto distinto a NO HACER NADA. Los cambios producidos en el ámbito laboral: jubilaciones anticipadas, trabajo a distancia, las nuevas tecnologías, la disminución de la jornada, el pluriempleo o incluso la desocupación han aumentado el tiempo liberado. Desde los departamentos de RR.HH de las empresas debería plantearse proyectos de articulación de ocio en actividades laborales (formación para el personal eligiendo  establecimientos de turismo rural, nuevos entrenamientos de equipo pensados desde la cooperación y no desde la competencia, programas de ocio terapéutico in company).

Es necesario tener presente que el tiempo libre puede ser también una fuente de problemas. Gabiña (1999) señala cinco dificultades del hombre actual para sanear su tiempo libre:

1) Miedo al paro:  que supone buscar un 2º trabajo que se hará en el tiempo liberado por el 1º

2)La actitud consumista

3) La atracción psicológica al trabajo: que provoca desconcierto ante el tiempo libre

4) El aburrimiento

5) El “ocio desviado”: que supone problemas para el individuo o el grupo. Por ej: deportes de riesgo, turismo sexual, viajes iniciaticos, etc..

En todo caso, los psicólogos podemos aportar mucho al tema del ocio entendido como un espacio terapéutico y de prevención primaria de stress, burn-out, ansiedad & depresión, calidad de vida en enfermedades crónicas, adicción a conductas de riesgo, etc.

Se trata de pensar en el tiempo de ocio como un espacio de crecimiento personal, una alternativa de cambio dentro de áreas como el turismo y el deporte y una herramienta de rehabilitación en salud mental.-

 

Para saber más:

http://www.psicothema.com/pdf/696.pdf

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Psicología de la salud & turismo

 

El Turismo de salud  se define  como

” Cualquier clase de viaje que implica mejorar la percepción de sentirse bien” (Mueller & Kauffmann, 2001).-

La conexión entre salud y turismo no es nueva. En el siglo XIX  se solía viajar a lugares preparados para “tomar las aguas”, existe una enorme literatura relacionada con estos viajes desde Chejov yBalzac a Dostoyevsky y Thomas Mann.

A finales del siglo XX surge el Turismo rural  en el que el valor de uso es el contacto con la naturaleza ejercitando hábitos saludables.- En la actualidad, Salud y turismo  se han convertido en un fenómeno social de la mano de una mayor consciencia ecológica.-

Los expertos en tendencias sugieren que en el 2025 el turismo será una de las industrias más extendidas solo superada por el cuidado personal.

– ¿Por qué esta tendencia se impondrá?

Un estudio reciente de Future Foundation  revela que “sentirse saludable” es una prioridad de la sociedad urbana, unida al aumento de la expectativa de vida  que propone mejorar su calidad  a través del envejecimiento activo.-

Al mismo tiempo, la población en activo se encuentra enfrentando mayores niveles de estrés  derivados de los cambios en las condiciones laborales que obligan a reorganizar objetivos, desarrollar nuevas habilidades y ser flexible a los cambios.

A una demanda mayor de espacios de salud y relajación se corresponde una oferta de servicios que cubran esas necesidades: balnearios, spa, hoteles sostenibles, etc.. pero si  no incorporamos otras herramientas para ayudar a cambiar los hábitos, estamos enfrentando la demanda con una respuesta incompleta.-

Venimos de una larga época en la que el sedentarismo como estilo de vida llevó al aumento de la obesidad,  dificultad en organizar el tiempo libre, etc..

Pero a medida  que el urbanita se hace cargo de la importancia de mantener su salud, crece su necesidad de  relacionar el bienestar (wellbeing)  con los hábitos para mejorar su calidad de vida.-

Además, el cuidado de la imágen personal ha crecido como tendencia de la mano de las social media,  por eso el concepto de wellness (un creciente sentimiento de responsabilidad hacia el propio cuerpo unido a más calidad de vida) es una demanda aún no satisfecha en su totalidad.

En ese sentido, hemos desarrollado con éxito experiencias en las que un entorno adecuado complementa el trabajo por objetivos actuando en los distintos niveles

  • físico,
  • psíquico,
  • emocional y
  • social.

En nuestra experiencia, notamos que existen una serie de variables siempre presentes en quienes demandan estas actividades:

  • deseo de recuperar la salud en un sentido amplio
  • mayor consciencia de la importancia de hacerse mayor en forma saludable
  • deseo de mantener un cuerpo saludable
  • deseo de reducir el estres
  • mayor consumo de productos relacionados con la salud y la belleza

Finalmente: Se trata de redefinir conceptos y ser creativos para responder a las demandas, sin perder de vista la idea de “equipo” con una formación teórica y práctica sólida que garantice resultados

Psicología de la salud, salud 2.0 & relaciones corporativas

 

 

Uno de los temas más interesantes y peor resueltos dentro de la Psicología de la Salud tiene que ver con la fidelización al tratamiento en patologías crónicas. En este tema se han desarrollados diversas estrategias, desde la “educación” sugerida por los médicos y enfermeras hasta las asociaciones de pacientes y su relación con la industria farmacéutica.

La experiencia muestra que, hasta ahora, las relaciones corporativas de la industria de la salud  han utilizado el “hagamos algo por los pacientes” con criterios voluntaristas , en parte por desconocimiento de cuál es la verdadera dinámica psicológica del enfermo en cada patología, qué necesita saber y para qué y en parte porque no hay un modelo claro del retorno de la inversión en  estas iniciativas. Hace ya tiempo que se cuestiona el imperialismo farmacológico y con el la comunicación sobre salud, dentro de la misma industria farmacéutica, aunque aún no se aprecian cambios en estas políticas.

Se trata de iniciar un cambio de paradigma en cuestiones tan complejas como : empoderamiento del paciente, definición de objetivos, identificación de los interlocutores más efectivos: colectivos profesionales, aseguradoras, farmacéuticas, pacientes;  para generar productos que faciliten el día a día del paciente por un lado y permitan al profesional hacer mejor su trabajo por otro.

En el medio farmacéutico se están creando “Departamentos de relación con el paciente” (Bayer, Sanofi, Novartis) que  proponen contacto con las asociaciones de pacientes sin pensarlo como  unidades de negocio. Al plantearlo como una acción de RSC  y de mejora de la reputación e imágen pública de estas empresas, se está avanzando en un camino de responsabilidad social que nadie puede cuestionar.

Pero,  todavía es casi impensable  tomar en cuenta el aspecto psicológico no solo intra personal:  impacto de la patología crónica en la historia individual y en la adherencia al tratamiento , sino también virtual: impacto de la comunicación online , redes, hábitos de uso, diseño de las interfaces.

La psicología del paciente está detrás de la reputación de los  profesionales, las medicinas, los  centros de atención; porque la reputación no tiene que ver solo con lo que se hace sino con como el paciente percibe lo que se hace. El resultado, por lo tanto,  es y seguirá siendo precario, porque el discurso 1.0 disfrazado de 2.0 es y seguirá siendo inoperante.

Quizás por eso las apps en salud no consiguen consolidar su uso continuado después de los primeros 6 meses y otros proyectos de e-health  no salen nunca de la fase Beta.

Las Asociaciones de pacientes son importantes y su soporte es ineludible, pero no se puede perder de vista algunas evidencias:

1)  + del 70% de los pacientes que acuden a consulta han primero buscado información en Internet y actúan en solitario. La única manera de llegar a ellos es a través del mismo canal peer to peer (red de pares, red entre iguales).

2) Desconocer el perfil psicológico del interlocutor supone el riesgo de caer con frecuencia en un diálogo “de besugos”.

3) El paciente empoderado que se siente comprendido y apoyado es un agente de salud

4) El mundo online de la comunicación en salud cambia constantemente pero las respuestas individuales son permanentes

5) Las organizaciones y empresas cambian más lentamente que los individuos.

6) El modelo pasivo de búsqueda de información acerca de temas de salud y enfermedad está obsoleto

7) El rol en el futuro de las farmacéuticas, asociaciones de pacientes y profesionales será,  garantizar la confiabilidad y validez de los canales online con una visión crítica

8) En el contexto actual  de crisis del sistema de salud,  si la industria farmacéutica acepta abrirse a posibilidades de inversión en productos (plataformas online, serious games, apps) que mejoren la percepción de calidad de vida del paciente  y optimicen recursos, no solo logrará un impacto positivo en su cuenta de resultados sino que estará invirtiendo en reputación.

9) Una lectura médico- clínica de la salud  es siempre sesgada. Es necesario incorporar la vertiente psicológica y social para un correcto diagnóstico de necesidades y un correcto diseño de alternativas, toda enfermedad es siempre en alguna medida una enfermedad que se juega en el ámbito de la mente.-

10) La “dimensión humana” no es una dimensión más, es LA dimensión que pone en perspectiva el resto de las cuestiones. Por años, se han vendido medicamentos como un producto centrándose en el marketing a médicos. Los resultados están a la vista: gasto sobredimensionado, mal uso de los recursos, abandono de tratamientos, desprestigio social de la industria farmacéutica.

11) Habrá que pensar en clave de marketing si esto “abre el melón” para entender que no hay consumidores ni enfermedades sino enfermos y narrativas personales.

Aceptar la co creación  interdisciplinaria de proyectos de e-salud, salud 2.0, e- salud mental y superar la simple colaboración o sponzorización no es una opción, es el único camino posible.-