Erotizar la vejez

Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella.Entonces él la miró, y la vió desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana.Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella se la devolvía muerta de risa.-

Gabriel García Márquez(El amor en los tiempos del cólera)

El erotismo en la vejez es un tema tabú desde el punto de vista psicológico, cultural, histórico y médico.- La biomedicalización de la vida en su última etapa coloca  a la vejez bajo el exclusivo dominio de la medicina, en su versión  “vejez= carencia=dependencia=enfermedad”,

Y que no se hable de ello o se hable poco, no quiere decir que no exista, como bien lo sabe cualquier profesional, médico, enfermero, psicólogo, fisioterapeuta que trabaje con personas mayores de ambos sexos, con mayor o menor nivel de salud.

Actualmente, la ecuación : silencio-erotismo-vejez se presenta como un retiro natural y fuera de discusión. Debemos aclarar que estamos separando sexualidad y genitalidad de erotismo, tal como lo marcaba Freud. Una cosa es la genitalidad y otra cosa el erotismo, el placer a través del cuerpo, el propio y el del otro.

A veces el tema aparece marcado por el chiste (y su relación con el inconsciente) el del ” viejo verde” que surge como una vuelta de lo reprimido. La des-erotización de la vejez producen la transformación del goce sensual en ternura y cariño, no menos útiles pero sin ..más allá de…

Esta estereotipada representación de la ancianidad, con fuertes efectos en la percepción de la calidad de vida, coexiste con otra que se centra a través de producciones artísticas, literarias y terapéuticas en la creación de espacios para mayores, construidos desde el discurso del envejecimiento activo.

El hombre nace sexuado y erotizado y muere de la misma forma: elije un objeto de amor (homo u heteresoxual) y lo mantiene o no……pero no lo pierde.

¿Como se sentirá una mujer lesbiana que llega a la menopausia y no puede comentar a su médico de cabecera que realiza el PAP de rutina, detalles de su vida personal?

¿Que piensa un hombre que desea el calor del cuerpo femenino, aún en la frialdad del trato de la enfermera de turno? Se han realizados interesantes experiencias al respecto, destinadas a cruzar variables como : depresión, conductas compulsivas, trastornos alimentarios, déficit cognitivos y mantenimiento de actividades básicas, sensación de confort y creatividad, en mayores ingresados o no en residencias…

Los mitos y prejuicios vigentes, no solo en relación a los nuevos enfoques sobre la erótica de la vejez, la vertiente abierta por las minorías gays y lesbianas y las interdicciones sexuales que suele imponer el geriátrico como espacio biomedicalizado, se encuentran en vías de revisión y tarde o temprano  habrá que romper el silencio y la incomprensión que rodea a estos temas tanto en los profesionales, como en las familias o en los mismos interesados.-

 

Para saber más:

Iacub Ricardo: Erótica y vejez

Salvarezza, L: El fantasma dela vejez

Lyotard,JF: la condición posmoderna

Long, I : Human sexuality and aging

Kehoe, M: Lesbians over 65: a triple invisible minority(Journal of Homosexuality)

Whiplash & el trastorno narcicista

 

“La verdad es que no creo que la gente haya entendido lo que yo estaba haciendo en Shaffer. No estaba ahí para dirigir. Cualquier idiota puede mover los brazos y mantener un tempo. Estaba ahí para empujar a la gente más allá de lo esperado. Pienso que es una necesidad absoluta. Si no, le estamos negando al mundo el siguiente Louis Armstrong, el siguiente Charlie Parker.” Prof Fletcher (Whiplash)

El desorden de personalidad narcisista se caracteriza por un patrón permanente de grandiosidad (ya sea como una fantasía o en la conducta habitual), una necesidad exagerada de admiración y una absoluta falta de empatía por los demás.

Las personas con este trastorno suelen creer que son de importancia central en la vida de todas las personas con las que se encuentran. Son pedantes, despectivos o paternalistas. Por ejemplo, alguien con este desorden puede quejarse acerca de la estupidez del camarero que le trajo el café frío o discutir con su médico los resultados de unos análisis.

Con estos datos podemos asomarnos a Whiplash, el film de Damien Chazelle, candidata al Oscar 2015 en la que Miles Teller se pone en la piel de Andrew Neiman, un aspirante a baterista de jazz que estudia en una excelente escuela bajo la exigente dirección de un genial J.K.Simmons en el rol de Prof. Fletcher.-

Se trata de la puesta en escena de un duelo entre narcisistas. Fletcher humilla a sus discipulos, hace del abuso de poder un juego casi sexual plagado de gestos palabras y relaciones de sumisión. Pero necesita un partenaire a su altura y ese no es otro que Andrew -el perfecto retrato del narcisista-.

Si Fletcher además de narcisista es un perverso que disfruta de su postura sádica, Andrew es el clásico narcisista que no registra nada que esté fuera de sí mismo y su fantasía de superioridad, que ofende a su novia, se aprovecha de su propio error para ocupar el lugar de su compañero y al final no duda en traicionar a Fletcher en un absoluto ejercicio de despecho más que de justicia. Hasta ese final en el que Andrew expone su megalomanía y su absoluta indiferencia de lo que una banda, un equipo,  significa y de lo imprescindible que es la cooperación para lograr resultados.

Es el modelo Steve Jobs, alguien a quien su sentido de sentirse especial y único termino costándole la vida. Podemos valorar si ese estilo de liderazgo centrado en el abuso de poder conduce a éxitos…..y la respuesta pueda que sea SI, si tomamos en cuenta el ejemplo de Apple o la performance final de Andrew en el film

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Pero desde luego, la respuesta es NO si analizamos la dinámica de personalidad que supone el trastorno narcisista y los resultados a los que conduce. El narcisista:

  • Tiene un sentido exagerado de su importancia (amplia sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin someter a debate sus resultados)
  • Vive preocupado con fantasías de éxito ilimitado, poder, brillo, belleza o amor ideal
  • Cree que es “especial” y único y solo puede ser entendido por o debiera ser asociado con otras personas especiales o de mayor status
  • Requiere admiración perpetua
  • Se siente sobrecualificado y espera siempre un trato especial
  • Es abusivo con otros y se aprovecha de los demás para sus fines
  • Carece de empatía : es incapaz de reconocer los sentimientos y las necesidades de otros
  • A menudo envidia a otros o cree que los demás lo envidian
  • Suele ser arrogante

El trastorno narcisista de la personalidad tiene más prevalencia en hombres  aunque no es extraño encontrarlo en mujeres dedicadas a la política o que ocupan altos cargos empresariales.

Como la mayoría de los trastornos de la personalidad, el trastorno narcisista  tiende a decrecer con la edad; luego de un auge entre los 40 y 50, se desliza hacia una actitud menos dada a los excesos.

Es raro que un narcisista pida ayuda terapéutica, y menos en esta sociedad orientada al logro y a la individualidad, solo acude al profesional cuando su repertorio de conductas comienza a ser insuficiente para enfrentar el estrés.

¿Como se crea un narcisista? Freud en Introducción al Narcicismo plantea que  la libido se centra al comienzo de la vida psíquica hacia uno mismo; el niño superará esta etapa cuando logre dirigir su amor primero hacia sus padres y después hacia los demás. En un primer momento, la función de este estadío narcisista es alimentar las pulsiones de autoconservación, ayudar a la supervivencia, pero luego, si en la evolución pulsional no es posible instaurar un Ideal del Yo que permita investir objetos de deseo, figuras a las que amar, espacios que ayuden a crecer; se dará un repliegue sobre el Yo de esas pulsiones y entonces el narcisista “amará el hecho de ser amado”.

En todo caso, y como en el épico final de Whiplash, en las relaciones abusivas de tinte narcisista nunca hay vencedores o vencidos, sino solo vencidos,  porque la pulsión de muerte impide que esta “estrategia de la excelencia” prospere.

No es cierto que este estilo va a permitir que lleguemos a “resultados extraordinarios”, confundir perfeccionismo con megalomanía no es una buena idea. No lo es si somos líderes o padres o maestros y desde luego no lo es si somos personas persiguiendo un proyecto personal que incluya el registro del placer que brinda la belleza oculta detrás del trabajo hecho desde el amor (a uno mismo, a nuestra obra y al otro que nos observa).-

Ser el hombre más rico del cementerio no es lo que más me importa… Ir a la cama a la noche diciendo “hemos hecho algo maravilloso” es lo que realmente me preocupa.” Steve Jobs

 

El rompecabezas de la pareja

 

En la pareja es común ubicar al otro en la posición de un objeto ilusorio, a manera de un recorte que puede atraer o generar violencia, irritar o fascinar.-

En tanto el otro no sabe exactamente qué es aquello que se le está proyectando, es inevitable que esa superposición con la realidad sea incompleta y el  “diferente” es vivido como un intruso  y  es  así como se va  perdiendo el “encanto”

En toda pareja  existen acuerdos y pactos inconscientes  que definen el tipo de objeto preferido y la manera de elegirlo.

La historia personal suele contar con un amplio catálogo de vínculos que han dejado su inscripción en el inconsciente.

Los primeros, claro está, son los parentales, pero luego están los objetos extraparentales significativos. Estos interactúan para formar un complejo sistema de opciones acerca de cómo elegimos y como nos ofrecemos para “ser elegido”.-

A medida que la historia personal avanza, se van produciendo cambios en los códigos, en algunas de esas modificaciones surgen síntomas de malestar: aquello que unía, ahora separa.

El posible sufrimiento, efecto de estos desencuentros hace que nos refugiemos en conductas “seguras”, una manera de recuperar la sensación de certidumbre contra la incertidumbre que el cambio sugiere.

Este efecto es más notorio cuando uno de los miembros de la pareja quiere mantener inmovilizado el vínculo, dejando fuera la necesidad de cambio que el otro plantea.

Toda pareja está formada como un rompecabezas, un organizador de la relación en sus distintas modalidades: emocional, sexual, económica, comunicacional.-

Entender COMO se ha armado inicialmente ese rompecabezas, ayuda y favorece entender el por qué de las crisis posteriores que pueden desencadenar el final de la relación.-

Freud se refirió al tema en sus escritos sociales, si bien luego ha sido un aspecto un tanto descuidado en su teoría,  la psicología y el psicoanálisis proveen hipótesis auxiliares para el tratamiento de la problemática de los vínculos a través de una terapia de pareja, por ej: actualmente aparecen  cuestiones religiosas o de origen étnico  en las uniones, relacionadas con los flujos migratorios, también se habla de la cuestión de lo transitorio, de lo light, del amor líquido.

Otro aspecto del rompecabezas tiene que ver con las normas, los valores,las creencias, que actúan como organizadores de la continuidad histórica y que puede originar choques en los modelos familiares. Suelen ser descartados en la etapa del enamoramiento pero son transformados luego, en una fuente permanente de conflicto o en un espacio no compartido y por lo tanto quizás conflictivo.-

Una pareja  se constituye en base a proyecciones relacionadas con las imágenes inconscientes de cada uno y crece dentro de en un sistema de creencias y valores a partir del cuál  elabora un proyecto en común.

La cotidianeidad asume esos pactos conscientes e inconscientes, dentro de la pareja se desarrolla un campo de fuerzas, un escenario surtido de recuerdos, percepciónes del otro que llevan al acuerdo o al desacuerdo.-

Todo acuerdo se basa en una fantasía de supervivencia a través del tiempo y del espacio. Siendo ésta idea ilusoria, está expuesta a no cumplirse en forma permanente porque  depende de las circunstancias cambiantes del día a día y de las irrupciones de lo real que los acuerdos tienden a bloquear….hasta que ya es imposible hacerlo y surje una crisis.

Lo cotidiano puede servir para afianzar la estructura y ayudar a su evolución o puede despertar un sentimiento de encierro, tedio y aburrimiento.

El vínculo se estanca, el tiempo no pasa, y la historia….inevitablemente, se repite.

Es ahí en donde puede ser útil una terapia de pareja,  que  es cosa de dos aunque generalmente es uno el que da la voz da alarma y el otro,  el que -por lo menos- tiene que colaborar. Si no es así, el que ve el problema todavía  puede acudir al profesional, que podrá ayudar aunque, lógicamente con menos capacidad de maniobra. El principal problema  de la terapia de pareja es que se acude al profesional cuando ya parecería que no hay solución y que alguien ya ha tomado una decisión

Entre los motivos de consulta más frecuentes, la comunicación es la “estrella”:  discusiones inútiles y destructivas en las que se hace sufrir y se sufre tremendamente sin llegar a ninguna solución, o lo contrario,  largos silencios, no se hablan ni se comunican y la relación va muriendo. La vida laboral excesiva suele ser una coartada para no ver estasc uestiones.

Otro problema frecuente es la falta de aceptación de la forma de ser del otro, luego están los problemas sexuales, las diferencias de criterio en la crianza de los hijos, la intolerancia.

Alrededor del 75% de parejas mejoran su relación a través de un proceso terapéutico, se trata solo de iniciarlo a tiempo y con expectativas realistas.

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Bibliografía:

Berenstein. I & Puget J.: psicoanálisis de la pareja matrimonial

Freud. S: Psicología de las masas y análisis del Yo. (Obras completas)

Lévi-Strauss, C: Las estructuras elementales del parentesco

Relaciones que enferman: el caso Francis Scott & Zelda Fitzgerald

“Toda vida es un proceso de demolición” (Francis Scott Fitzgerald en El jactancioso)

¿Es posible hablar de relaciones enfermas?, me refiero a relaciones que construyen un “campo” en el que- a diferencia de otros casos que hemos tratado en “relaciones que enferman”- el vínculo tipo “fusión” dominado por la idealización mutua  (1) , termine borrando los límites de la historia personal hasta que no sea posible pensar en uno sin el otro. Quizás este sea el caso de Scott y  Zelda.-

Francis Scott Fitzgerald, nace el 24 de Setiembre de 1896 en St, Paul, Minnesotta, en el seno de una familia católica irlandesa. Estudia en la Universidad de Princeton sin llegar a graduarse y se alista en el ejercito para participar en la Primera Guerra Mundial; en 1920 se casará con Zelda Sayre , una joven nacida en Montgomery -Alabama- el 24 de Julio de 1900, que es la menor de los cinco hijos del Juez Sayre, un hombre recto y autoritario y de una madre que la trata con excesiva indulgencia.

La novela inicial de Scott,  A este lado del paraíso(1920), lo convierte rápidamente en un escritor de éxito y junto a Zelda inician una vida intensa, loca y desenfadada siempre de viaje, siempre de fiesta,  siempre-o casi siempre-borrachos. Son ricos, jóvenes, guapos y representan el espíritu “libre” de los años 20.-

Zelda es una niña malcriada que a los 20 años aún no ha encontrado su vocación y que se ha dedicado a escandalizar a la pacata sociedad del sur con conductas estrafalarias y provocadoras. Ni siquiera la maternidad, que llega en 1921 con el nacimiento de su hija Scottie, servirá para que siente cabeza; su hija crecerá entre mucamas y niñeras, porque “los hijos nunca tienen que ser una molestia”.

En 1925 se publica El Gran Gatsbyconsiderada una de las mejores obras de la literatura americana de principios del Siglo XX, no es común un éxito literario y económico tan rápido en un joven de apenas 30 años. Estar en el ojo de todo el mundo, exponerse y provocar, siempre a dúo, es su estilo de vida. Algunos creen que Zelda le arruina la vida, otros que es un marido tiránico que cercena todas las iniciativas de su esposa para intentar destacarse: escribir, pintar, bailar. Es probable que ambas cosas sean ciertas.-

En 1930 se instalan en París e integran el grupo de escritores  bautizados por Gertrude Stein  como Generación Perdida, Hemingway, Dos Passos, Ezra Pound, Faulkner; continúan con las fiestas, las borracheras, las peleas agresivas y las floridas reconciliaciones epistolares consolidando una relación  enfermiza  de celos y  posesividad mutua.

Zelda intenta suicidarse dos veces tirándose por las escaleras y tomando pastillas – luego del lavado de estómago se irá de fiesta con su marido-, escribe cuentos y se los publican, aunque a veces, su trabajo aparece bajo el nombre de Scott, porque su agente considera que será más rentable. Scott no cree que tenga talento y ella se siente a menudo menospreciada. Lo cierto es que novelas como Suave es la noche son una descripción de las vivencias que la vida en común aporta y que Zelda contribuye a delinear muchos de los personajes de los cuentos de Scott; la producción literaria de ambos es claramente autobiográfica.-

Poco a poco, lo que era una vida extravagante deja ver su cara más sombría. Las borracheras de Scott son permanentes y complican su producción literaria y Zelda cae en una profunda depresión como resultado del fracaso en su intención de convertirse en una bailarina famosa. Será el comienzo de un proceso de deterioro psíquico que culminará con un diagnóstico de esquizofrenia y una vida recluida en caros sanatorios para enfermos mentales. Durante años, Scott se negará a los pedidos de Zelda de ser dada de alta y volver a vivir juntos, convencerá a sus médicos de la inconveniencia de tales reclamos y se empeñará económicamente para pagar los tratamientos, pero nunca accederá a intentar una vida “normal”.-

El final de ambos no podrá ser más trágico, Scott sufrirá un infarto de miocardio mortal,  en Hollywood en 1940 y Zelda morirá en un incendio en un hospital de Carolina del Norte,  en 1948.

Existe actualmente una corriente que reivindica la figura de Zelda,  las feministas americanas la  ven como una mujer en lucha contra un marido que la maltrata; la comparan, por ejemplo, con mujeres como Elena Garro ( esposa de Octavio Paz) o  Clarice Lispector y la valoran como una víctima de una relación que corta su carrera y vulnera su creatividad como artista. La verdad es que en su biografía, no hay datos que hagan suponer un interés por la literatura o el arte, previo o en paralelo a su encuentro con Scott.

La lectura de su historial  desde la psicopatología nos señala que probablemente se trate de una personalidad  que hoy diagnosticaríamos como  Trastorno límiteborderline,  que existía desde antes de conocer a Scott. No estaba”loca”, su diagnóstico seguramente no era “esquizofrenia”, sino que la relación simbiótica con un alcohólico crónico  y probablemente su internación prolongada fue agregando síntomas de delirio y cronificación. Quizás el encuentro con este hombre que la introduce en un mundo de intelectuales haya sido el detonante de su interés por escribir  aunque en otras circunstancias su destino de vulnerabilidad psíquica hubiera sido el mismo y sus posibilidades artísticas inciertas.

Y que hubiera pasado con Scott?, la relación que mantuvo en los últimos tres años de su vida, con Sheila Graham, contada por ella en su autobiografía, hace suponer que su suerte también estaba echada.-

Como pareja, sostienen su vínculo desde la idealización mutua, con el deseo de ser el uno la imágen especular del otro. En estos casos se instala la idea de “somos uno solo” en una complementariedad enloquecedora, en la que el tercero-la hija- no tiene lugar mental ni vincular.

Tu problema, Zelda, es que no te has contentado con beber de la fuente de la juventud. Has seguido asomándote desde el pretil para ver tu imagen hasta que te has caído dentro y casi te ahogas“, le escribe Scott. Y Zelda le responde: “No me asomaba para ver mi imagen. Intentaba sacarte del agua a ti”

El equilibrio emocional de la pareja es inestable porque las relaciones de fusión como la de Scott y Zelda pasan por momentos de enorme exigencia hacia el otro en donde el compartir tiene un tinte persecutorio, están siempre pendientes de la otra persona para demostrarse mutuamente sus fallas, circulan el desprecio y las críticas y sin embargo no pueden estar separados. Es la relación típica del borderline que grita “Te odio, no me dejes”.

En este caso, no se trata de una mujer cuya historia de realización personal se vió trastocada por una relación que la enfermó física o psíquicamente, sino que hablamos de una relación enferma entre dos personas  que hicieron de su historia personal una producción literaria.

Como concluye algún analista, quizás se trate solo de un buen escritor que además era alcohólico que se casó con una mujer interesante pero inestable mentalmente y mientras se transformaban en el ideal de una generación de norteamericanos se dedicaron a hacer un par de cosas juntos.-

Para saber más:

(1) Berenstein Isidoro, Puget, Janine: “Psicoanálisis de la pareja matrimonial”, Ed. Paidós (1997)

Milford, Nancy: “Zelda: una biografía”,(1970)

“Querido Scott, Querida Zelda”: las cartas de Francis Scott y Zelda Fitzgerald. Ed. Numen (2013)

http://www.pbs.org/kteh/amstorytellers/bios.html

Fitzgerald, Scott : “Cartas a mi hija” , Ed. Alpha Decay (2013)

 

Lacan, Picasso & Dora

En el taller de Picasso: 16 de Junio de 1940 De pie, de izquierda a derecha: J. Lacan, Cécile Eluard, P. Reverdy, Louise Leiris, Picasso, Zanie de Campan, Valentine Hugo, Simone de Beauvoir, Brassaï.

Sentada ella sola en el café, jugando a una especie de ruleta rusa. Tras quitarse los guantes negros, Dora colocó la mano izquierda sobre la mesa y comenzó a clavar una navaja entre los dedos extendidos. De vez en cuando le fallaba la puntería, se pinchaba un dedo y empezaba a sangrar en abundancia.” John Richardson

Jacques Lacan conoce a Pablo Ruiz Picasso a mediados de los años 30 en París. El malagueño ya era toda una celebridad. El francés iba en camino de serlo.

Joven psiquiatra, bajo influencia de Gaetian de Clerembault, Henri Claude y Henri Ey, había hecho una brillante carrera en el Hospital Saint-Anne (y otros centros sanitarios) de la capital francesa hasta encontrar un caso clínico que como anillo al dedo calzó a la perfección en sus teorías sobre la paranoia, estudiadas sobre el terreno, en los clásicos y en los escritos técnicos de Freud, que conocía casi a la perfección, tanto como la filosofía de Spinoza.

La presentación de su tesis de grado, “De la psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad”, en 1932, es simultánea con el comienzo de su análisis didáctico con Rudolph Loewenstein, que duró seis años, agitados por la presencia de sus nuevos amigos, surrealistas, freaks, marginales al establishment de la psiquiatría dinámica a la que Lacan adhería y que gradualmente iba abandonando a causa de su estudio del corpus freudiano, y también de su vida sentimental…..…………………………………………………………………..

La tesis de Lacan no tuvo ningún eco en el ambiente académico, ni una sola reseña. Sigmund Freud mismo recibió una copia que la leyenda dice que jamás leyó y que despachó en enero de 1933 a París de manera escueta: “Gracias por el envío de su tesis”.

El eco que no tuvo en ese ambiente, sin embargo, fue opuesto al alborozo de los círculos literarios, especialmente del surrealista, y de Salvador Dalí, que veía cómo su método paranoico-crítico era retomado por otros discursos. En pocas palabras, Lacan impugnaba una causa única, orgánica, para la psicosis: reivindicaba determinaciones múltiples.

La locura corresponde a una existencia, a una historia personal que afectada, provoca una deformación del yo. Es decir, existe un antes y un después del desencadenamiento, y una cura o atenuación del delirio no sería imposible… …………..…………………………….…………………………….

Para entonces, Picasso no sólo era reconocido sino también millonario y mujeriego. Casado con Olga Kokhlova, enseguida toma como amante a una joven de 17 años, Marie-Thérese Walter, hasta que a principios de 1936 conoce en Les Deux Magots a Dora Maar…………. No se separaron más… hasta 1943, pero el pintor abandonó a Olga, nunca a Marie-Thérese, con quien Dora tenía unas peleas descomunales. Picasso: “La dejé porque tenía miedo. Miedo de su locura. Dora estaba loca mucho antes de enloquecer de verdad”.……..

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Dora consigue desplazar a Marie-Thérese por un tiempo de la atención de Picasso. Pasan inolvidables veranos en Antibes junto a Man Ray, Ady, Eluard, Nush, Lee Miller, Rolland Penrose, Breton y Jacqueline Lamba, desnudos, en hamacas, de cara al sol, entre tragos y pipas de opio.

Pero un verano es un verano, o dos. En 1943, el pintor conoce a Françoise Gilot  y esta vez sí, Dora es abandonada. El colapso nervioso casi la destruye sino es por la pronta presencia de Lacan que la interna un par de semanas en Saint-Anne, evitando los electroshocks, y pasándola a análisis de inmediato.

“Después de Picasso, sólo dios”, decía la fotógrafa aplastada por el peso de la fama y el prestigio del andaluz. Dora Maar, en rigor, Henriette Theodora Markovich, entró en una fase mística y se encerró en su apartamento, donde murió en 1997, veinticinco años después que Picasso.

Escribe Richardson:

“En cuanto a la manía mística que le entró a Dora después de su separación, Picasso nos dijo que siempre había tenido una vena mística y oculta (…) La fanática recuperación del catolicismo como consecuencia de su crisis de 1947 había sido la salvación para Dora. Jacques Lacan se hizo cargo de su caso a instancias de Picasso, y al parecer utilizó ese fanatismo a modo de puente para retornar a la cordura. A efectos prácticos, Dora estaba ya completamente curada”.

Sobre la locura, la cordura y la cura habrá diversas interpretaciones, pero pocas podrán sobreponerse a la eficacia terapéutica –este es un caso– de un psicoanálisis que no cede ante una proposición que quizá se identifica rápidamente como un capricho cuando no es más que otra manera de armarse para un duelo y recuperar la potencia del deseo, cualquiera sea. El de Lacan, Picasso o Dora Maar.-“

Pablo E. Chacón

http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Cuando-Lacan-conocio-a-Picasso_0_685731671.html

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Este estupendo  artículo, hace referencia a la especial relación que unió a Lacan con Picasso y Dora Maar. Lacan permitió que el síntoma de Dora hablara a través de una secuencia que ordenaba su demanda de amor y eso solo podía hacerse desde el psicoanálisis.-

A partir de su innegable valor como fotógrafa fuí descubriendo en Dora los detalles de una vida larga y obsesiva.

Algunos datos:

– Dora Maar (Henriette Theodora Markovitch) vive una infancia claustrofóbica  como única hija de un matrimonio desavenido en un país y una cultura que no le pertenece (Argentina). Aprende acerca de la ambivalencia que puede teñir una relación de pareja viendo a su madre callar su rencor ante el autoritarismo de su padre.

– Desarrolla desde muy joven una tendencia hacia lo místico (que no religioso) y lo esotérico, alimentada posteriormente por sus escarceos con los surrealistas y su relación con Georges Bataille, quién habla de los prostíbulos como autenticas “iglesias” y la introduce en el erotismo sado masoquista.

– Su vida con Picasso está marcada por experiencias límites: coprofagia, borramiento de la identidad, obsesión y poder. Dora y Pablo no se casaran ni tendrán hijos pero compartiran una década de tormentosa convivencia. ; ella lo estimula a aceptar el encargo del que saldrá el Guernica y será la modelo de   retratos que van desde la joven inocente hasta la prisionera, la loca, la calavera o el perro.

– Gracias a Cartier Bresson y Brassai comienza una brillante carrera como fotógrafa que abandonará apenas conozca a Picasso, un perverso sustituto paterno. “Después de Picasso solo Dios”, será su mantra.

– Incapaz de superar la ruptura con el pintor es ingresada y electrochocada en el Hospital de Sant-Anne  luego de proclamarse “reina del Tibet” y de varios episodios de paranoia.

Poco después inicia su tratamiento con Lacan . “¿Cómo fue en sus inicios el análisis de Dora Maar? No disponemos, hasta la fecha, de ningún apunte de Dora ni de Lacan referidos a esos días. Apenas se cuenta con la revelación de Françoise Gilot, de que Picasso se hizo cargo de los honorarios enviando cheques a fin de mes. “.”Para Picasso, Lacan era simplemente el médico aficionado a las artes y amigo de algunos de sus amigos que, por comodidad, escogió de médico de cabecera, y que Lacan, aunque jamás había ejercido la clínica médica, no pudo negarse a atenderlo por un catarro o una indigestión. Afortunadamente el artista era un sesentón fuerte como un toro y el psiquiatra todavía recordaba cómo prescribir un jarabe para la tos.(1)

– Finalmente, encuentra en la religiosidad una forma de delirio sistematizado queDora Maar - Deux Personnages Dans Un Paysage. Original. Estimado: Precio: Subasta: Aguttes -02-dic-2013 - Paris. Número de lote: 81 la mantiene “de este lado del espejo” durante casi 40 años en los que desarrolla una discreta actividad como pintora eludiendo definitivamente la pasión por la  fotografía.

Dora no pudo resolver nunca su relación con  Picasso, nunca pudo recuperar todo lo que había depositado en él: su capacidad de disfrutar a través de la creatividad, la intención  de superar sus obsesiones. Nunca pudo volver de ese viaje a la oscuridad que se inicio con la mirada de Picasso.

Podemos acercarnos a ella encontrando similitudes entre su historia y la de Camille Claudel y su tormentosa y desgraciada relación con Rodin, indagando en la relación inversa entre la creatividad, la  construcción del Yo  y la psicosis, buscando la clínica de las relaciones con los objetos primarios de amor para finalmente concluir que la relación con Picasso terminó siendo su trampa y su laberinto……al decir de Alicia Dujovne Ortiz : eterna “prisionera de la mirada”

Para saber más:

-Dujovne Ortiz, Alicia: “Prisonnère du regard“.Ed Grasset.2003

– Lord. James : “Picasso & Dora. Una memoria personal”. Ed.Alba. 2007

-Caws, Mary Ann: Dora Maar : “With and without Picasso“. Ed Thames&Hudson.2000.

(1)  Baños Orellana, Jorge: “La Novela de Lacan”http://www.imagoagenda.com/articulo.asp?idarticulo=988

 

Psicoanálisis: la importancia de las palabras

Por: Berta Loret de Mora

El verdadero dolor es indecible. Si puedes hablar de lo que te acongoja estás de suerte: eso significa que no es tan importante. Porque cuando el dolor cae sobre ti sin paliativos lo primero que te arranca es la palabra” (Rosa Montero, 2013)

¿Y cuál es el destino de estas palabras no dichas? Se convierten en un silencio que forma nódulos de dolor que crecen más con el tiempo.

Es por esto que los psicoanalistas pensamos que hablar de lo que nos sucede tiene un efecto reparador. Ya hace más de cien años que el doctor Sigmund Freud creó “la cura por la palabra” a la que llamó psicoanálisis.

El sufrimiento que permanece sin expresarse se manifiesta más tarde en síntomas neuróticos, enfermedades psicosomáticas por medio de las cuales el cuerpo expresa lo que nuestra mente no ha podido pensar. O puede manifestarse como crisis de ansiedad, mal de nuestros tiempos. Pero también el dolor toma la forma de depresiones crónicas en las cuales se pierde el sentido de ser alguien con un destino esperanzador.

Es por esto que es importante en la vida cotidiana darse un tiempo para pensarse a sí mismo. Hablar de la propia historia para escapar de ese lugar que nos determina que es la infancia a través de narrar al niño que no tuvo una escucha. Validar su palabra y permitirle existir.

Se acusa al psicoanálisis de quedarse atrapado en el pasado. Sin embargo, en nuestra mente el pasado es un constante presente, es lo que somos y lo que estamos siendo. El pasado está vivo y encarnado en el sufrimiento neurótico. Pero las palabras que curan no pueden ser dichas al viento. Hablamos siempre para otro.  Buscar curarse hablando solo es como querer volar jalándose del pelo.

Entonces nos preguntaremos, ¿a quién tienen que estar dirigidas estas palabras para que tengan un efecto curativo? A otro que escucha, pero no de cualquier forma. Elpsicoterapeuta  ha desarrollado una escucha transformadora que promueve el encuentro consigo mismo. A través de hablar a quien sabe oír podemos regresar a escucharnos más a nosotros mismos. La escucha psicoanalítica nos devuelve nuestra propia imagen enriquecida por la dinámica de un diálogo comprometido, sin juicio crítico, empático y respetuoso. Es por esto que el más adecuado para oír el sufrimiento es un psicoterapeuta entrenado en el arte de escuchar.

El psicoterapeuta ha de haber pasado a su vez por un largo camino de formación que incluye un proceso terapéutico propio, un conocimiento de la teoría psicoanalítica, a la vez que muchas horas de supervisión que le ayudan a reconocer sus puntos ciegos. Además, ha de estar formado en la ética que lo lleva a asumir el fuerte compromiso de ponerse al servicio, sin abusos y con todo su conocimiento, de un ser humano que sufre y por esto se encuentra en un estado de fragilidad.

Esta preparación promueve un autoconocimiento que fomente ser seres humanos íntegros con una profunda comprensión del dolor psíquico de los demás.

Vivimos en un mundo de mensajes breves, de contactos casuales. En muchas ocasiones nos involucramos en pláticas estériles en las que nos sentimos más solos, más aislados y menos humanos.

Frecuentemente las palabras no cuentan historias sino son apenas el título de un relato. Cada vez nos decimos menos, nos narramos menos, nos extraviamos más de nuestra genuina naturaleza. Es por esto, y no lo digo en broma, que en cada ciudad, en cada colonia, cerca de cada parque, en cada plaza tendría que poderse encontrar a otro ser humano dispuesto a escucharnos y preparado para hacerlo.

Sólo en la relación con los otros, en el diálogo creativo podemos recuperarnos, podemos encontrar las palabras perdidas y vivir sin miedo en nuestro interior.

*) Coordinadora de la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica de la Universidad Marista de Mérida.

Fuente:http://yucatan.com.mx/imagen/religion-imagen/en-busca-de-las-palabras-perdidas

Editado por : Raquel Ferrari