¿Qué es la psicología de la salud?

En el campo de la salud física y el bienestar psico-social, la psicología de la salud se especializa en explorar los aspectos biológicos, psicológicos, culturales y ambientales de la vida y su impacto en la salud.-

Es muy común hablar acerca de los efectos negativos que las emociones pueden tener en nuestra salud, pero suele negarse el rol del ambiente.

¿Qué es la psicología de la salud?

Su estrategia central es el equilibrio bio-psico-social. La salud y la enfermedad se verán afectadas por determinantes biológicos, tales como carga genética o  temperamento; psicológicos, por ejemplo niveles de ansiedad, estilo de vida y sociales : cultura, relaciones familiares y redes de contención.

La importancia de los determinantes psicológicos en la salud ha sido estudiada desde comienzos del SXX y se hablado mucho de la necesidad de dietas saludables, de lo nocivo de hábitos como el tabaquismo o el alcoholismo o del impacto de la calidad del sueño y el ejercicio regular en la calidad de vida y la longevidad. Las investigaciones también destacan la relación entre los procesos psicológicos y los fisiológicos.

La http://www.health-psych.org/ División 38 de la APA, se centra en la Psicología de la Salud y trabaja en el estudio de las relaciones entre salud y enfermedad. Esta división examina los determinantes psicológicos que influyen en la salud y contribuye a brindar información al sistema de salud.

En Psicología de la Salud hay tres áreas básicas de trabajo:

  • Investigación: los psicólogos de la salud llevan adelante estudios sobre una variedad de temas relacionados con la salud. Por ej.,medidas preventivas, técnicas de promoción de la salud, estudio de las causas de los trastornos en la salud, estudios de motivación y fidelización a los tratamientos, estudios sobre estrategias de afrontamiento en problemas crónicos o en dolor..-
  •   Políticas públicas: los psicólogos de la salud pueden trabajar en espacios públicos o privados y cumplen un rol en el diseño de políticas públicas en temas sanitarios. Su actividad puede ir dirigida a aconsejar a grupos ejecutivos sobre problemas de deficiencias diversas en el sistema.
  • Intervención clínica:  en entornos clínicos, los psicólogos de la salud trabajan en evaluaciones de la conducta del usuario, participa en entrevistas de diagnóstico y elabora diagnósticos de personalidad.

Suelen formar parte de actividades individuales y grupales para el control de la ansiedad, asesoramiento en adicciones y cambios a estilos de vida saludables.

La salud física tiene mucho que ver con la forma en que procesamos información, las cosas que hacemos, las elecciones de carrera o trabajo, las dinámicas familiares y el ambiente en el que vivimos. Por ej, alguien que vive en un ambiente húmedo tiene más posibilidades de desarrollar problemas respiratorios o alergias, alguien que trabaja en turnos rotativos en el subterráneo de una gran ciudad se verá expuestos a alteraciones del humor o alergias producto de los cambios en el ritmos circadianos, la falta de luz natural y la contaminación del aire.

Las investigaciones sugieren que hay una predisposición genética a sufrir de enfermedades como la diabetes, cáncer, hipertensión y adicciones. La biología juega un papel central en nuestra salud, no obstante los factores ambientales, psicológicos y culturales son claves para el desarrollo de una enfermedad (Marks, Murray, Evans & Estacio, 2011) (1).-  Cuando, por ejemplo,  una mujer es diagnosticada con cáncer de pecho, será importante comunicar a sus hijas que llegada cierta edad deberán extremar la exploración preventiva. No importa si las hijas se cuidan del sol o no fuman, tienen una predisposición genética a desarrollar cáncer que no significa que vayan a desarrollar la enfermedad pero sí que deberán adoptar conductas de prevención un poco más exhaustivas. Y ahí la labor del psicólogo es fundamental para acompañar en el proceso de concienzación respecto al auto cuidado.

A veces, cuando las personas se sienten cansadas, enfermas o agotadas y cuando desarrollan alguna enfermedad, no siempre tiene que ver solo con virus o bacterias sino con todo lo que pasa en la mente, el cuerpo y el ambiente. Resfriarse es solo un ejemplo, se trata de que el virus ha atacado con éxito un sistema inmuno deficiente; problemas musculares, cardíacos o respiratorios son comunes en personas bajo estrés físico o psíquico. La liberación de neurotrasmisores relacionados con el estrés afectan las defensas y predisponen a problemas de salud; cuanto más trabajemos los contextos de bienestar más control tendremos de nuestros pensamientos, sentimientos y conductas y más reforzaremos nuestro sistema inmunitario.-

Una forma de entender cómo trabajan los psicólogos de la salud es abordar el tabaquismo. Una parte del hábito de fumar es un componente físico ligado a la adicción a la nicotina que aparece con fuerza en el síndrome de abstinencia una vez que la persona decide dejar de fumar. Un médico típico prescribirá medicinas para suprimir los síntomas de abstinencia, tratando a la adicción al tabaco como un problema físico. Sin embargo, los estudios muestran que hay muchas posibilidades de que la persona vuelva a fumar. Un fumador empedernido  que usa parches de nicotina puede tener dificultades en dejar de fumar si continúa creyendo que fumar no daña su salud o que lo ayuda a relajarse. En esos casos-aún con el parche-es probable que vuelvan a fumar.

El médico promedio estará tratando solo el aspecto biológico de la adicción, pero hay también un componente psicológico asociado a la certidumbre de obtener una “recompensa”- no importa que breve sea- en cada cigarrillo. Fumar puede suprimir el apetito, ofrecer una posibilidad de relax o pautar un descanso al estrés. No tomar en cuenta el aspecto conductual, los niveles de ansiedad, la situación actual de la persona significa abordar el problema de una manera incorrecta e incompleta.

Cada año, los científicos descubren nuevos datos sobre la relación  cerebro-  cuerpo- mente y las formas en las que se vinculan para lograr un estado de armonía. El cerebro humano es uno de los órganos más intrincados, misteriosos y poderosos y hoy la ciencia entiende mucho mejor que hace 20 años la peculiar relación de la mente y el cerebro, la interacción emociones-dolor o los procesos de pensamiento relacionados con la salud y la enfermedad.

Otra área de trabajo de los psicólogos de salud tiene que ver con los programas de cambio de estilo de vida. Hay una relación directa entre el tipo y ambiente de trabajo y la salud física y emocional. Cuanto más frustrante es el ambiente laboral, mayor riesgo de desarrollo de enfermedades físicas y psíquicas. Un estado sostenido de estrés produce alteraciones neuroendócrinas que en algunos casos inducen cambios no deseados en el sistema inmune.

Las crisis económicas mundiales de los últimos años a supuesto un aumento de los niveles de estrés en millones de personas que han sufrido desempleo, trabajo precario, desahucios, cambios en su nivel de vida, migraciones, etc.

La psicología de la salud puede aportar mucho en el diseño de políticas públicas relacionadas con el empoderamiento y el desarrollo de habilidades sociales en contextos de cambio. Para eso las preguntas que hará serán:

¿Ha aumentado el consumo de alcohol y drogas?

¿La gente fuma más?

¿Hay más sectores de la población que comen comida basura debido a su menor poder adquisitivo? ¿Cuantas personas sufren estrés laboral debido a cuestiones sociales o ambientales o de política empresarial?

¿ Existe seguridad jurídica respecto al cobro de su salario o a sus ahorros?

¿Cómo es la familia tipo?

¿Que tipo de redes sociales hay en la comunidad?

¿Cuál es la relación con la tecnología?

La respuesta a todas estas preguntas supone un diagnóstico de prevalencia que permite establecer si habrá mayor impacto por mayor demanda de servicios en los centros de atención.

En cuanto al estrés, es una respuesta natural relacionada con la conducta de ataque o huida. Cuando la mente percibe una señal de alarma a través de un marcador biológico emocional, el cerebro reacciona, no importa si el peligro es real o fantaseado. La adrenalina se dispara para permitir huir o atacar (enfrentar el problema).- La producción de adrenalina debería ser de corta duración y asociada al estímulo. Pero en situaciones de estrés crónico en el hogar o en el trabajo, el cuerpo adopta como habitual la respuesta de “lucha o huida”. Como resultado, aparece una sensación de cansancio generalizado, dolores musculares, dolores lumbares, dolores de cabeza e hipertension arterial. No es “normal” vivir estresado, por eso uno de los primeros pasos para la reducción de estrés es aprender a reconocer los síntomas.

El trabajo de los psicólogos de la salud es ofrecer alternativas para que esto suceda, promoviendo cambios conductuales y espacios de auto conocimiento para aprender a detectar aquello que “no va bien”.

 

La Psicología de la salud brinda respuestas a las siguientes preguntas:

  1. cual es la relación entre el bienestar físico, psíquico y emocional y la enfermedad?
  2. ¿Cómo se da  la conexión cuerpo-mente-ambiente?
  3. ¿Cuál es el rol de la psicología en relación con la salud  y la enfermedad?
  4. ¿Cómo debería ser tratada una enfermedad crónica?

Las enfermedades físicas existen, no son una creación de la mente. En este sentido uno de los obstáculos con los que se enfrenta la psicología de la salud es una visión del sector médico asociada a un biologismo reduccionista que supone que solo se trata de la manera personal en la que el paciente enfrenta su enfermedad y que se trata solo de aceptación, voluntad, etc…pero no entiende el rol del bienestar emocional en la historia clínica individual o en los indicadores de salud de una comunidad.-

Otros temen que los psicólogos de salud insistan en patologizar la vida del paciente cuestionando todo y haciéndolo sentir “anormal” por enfermarse. Y otro sector profesional directamente niega la asociación que el dolor y eldiagnóstico tiene con otros aspectos de la vida del paciente.-

Pero la ciencia avanza en aceptar que una enfermedad no puede entenderse solo como un disfunción en el cuerpo, sino como una reacción cuerpo-mente-sufrimiento emocional.

El trabajo de los psicólogos de salud mejora la comunicación entre pacientes y médicos ofreciendo entrenamiento tanto para que el médico sea capaz de explicar en forma más clara de que se trata y ayudar al profesional a desplazarse de su lugar de poder para permitir al paciente expresar sus temores o incluso sus alternativas sobre el mejor tratamiento posible.

Más del 60% de pacientes de atención primaria en centros urbanos ha buscado en Internet info respecto a su problema de salud y es importante que pueda compartirla con el médico. En caso contrario, nunca aprenderá a discriminar entre la información correcta y la incorrecta y probablemente abandone el tratamiento por  alguna variante del “síndrome Steve Jobs”.-

Entre las tareas más difíciles del psicólogo de salud se encuentra el motivar a los pacientes para adherir a las directivas del médico y seguir un tratamiento. Esta falta de adherencia puede originar efectos no deseados y, aunque es difícil, el establecer horarios de cumplimiento de las indicaciones médicas que se adapten a los horarios de los pacientes disminuye el porcentaje de abandonos o malcumpliento.´-

Los psicólogos de salud tienen una formación en una variedad de diseños de investigación que los habilita para conducir investigaciones, colaborar en equipos o proveer una opinión experta. Algunas áreas habituales de investigación son:

  1. ¿Cuál es la relación entre ansiedad y enfermedades cardíacas?
  2. ¿Cuál es el impacto real de la ingesta saludable en el bienestar?
  3. ¿Cuales son las consecuencias emocionales de los test genéticos?
  4. ¿Cuales son las mejores estrategias para ayudar a los pacientes a alcanzar sus objetivos y cambiar sus hábitos para mejorar su salud?
  5. ¿Qué puede aportar la psicología de la salud en caso de enfermedades terminales y apoyo a los familiares y cuidadores?

Conclusiones:

La psicología de la salud es una especialidad de la psicología relativamente nueva y poco conocida. Puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas sanas y enfermas, explorando las condiciones físicas, psíquicas y ambientales y tomando en cuenta un punto de vista holístico. También son interesantes sus aportes en temas de adicciones, control del dolor, enfermedades crónicas a través de técnicas de manejo de la ansiedad, de resolución de problemas y toma de decisiones y de prevención primaria.

Fuente: http://healthpsychology.org/what-is-health-psychology/#sthash.baZwKbUH.dpuf

Traducción & edición : Raquel Ferrari
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Programas de salud y bienestar en el trabajo ¿Para qué sirven?

La disminución de la salud en nuestra población tiene consecuencias significativas a nivel organizacional; sin embargo, si las empresas adoptasen un enfoque proactivo hacia la salud de los empleados mediante iniciativas promotoras del bienestar, podrían mejorar tanto la salud de sus trabajadores como el rendimiento global.

Con esta afirmación, el Comité para la visibilidad de la Sociedad para la Psicología Industrial y Organizacional (SIOP-Society for Industrial and Organizational Psychology) presenta su nuevo Libro Blanco titulado The Business Case for Employee Health and Wellness Programs (Argumentos a favor de los Programas para la Salud y el Bienestar de los Trabajadores), un documento a través del cual se exponen las bondades de instaurar este tipo de Programas en el ámbito laboral y se ofrecen diversas recomendaciones para maximizar su eficacia.

Según datos recogidos en su texto, el 41,7% de los empleadores considera que los costes asociados con problemas de salud son el reto que afecta más seriamente a sus resultados.

Estos costes podrían reducirse en un porcentaje estimado del 15%, implementando en la empresa una estrategia de promoción de conductas saludables (Fogarty, 2008), tal es el caso de los Programas de Bienestar, orientados a la mejora de la salud de los empleados, enfocándose para ello en factores de riesgo, como el sobrepeso, la condición física o el hábito de fumar.

Entre las múltiples ventajas que supondrían estos Programas para las empresas, el Libro Blanco recoge las siguientes:

  • Disminución de los costes médicos. Los costes médicos tienden a ser más elevados en los empleados con múltiples riesgos de salud, pero se reducen unos 3,27 dólares aproximadamente, por cada dólar gastado en Programas de Bienestar (Baicker, Cutler y Song, 2010).

  • Aumento de la moral de los empleados. Las intervenciones para la mejora del bienestar pueden transmitir a los trabajadores la idea de que su organización se preocupa por su salud y bienestar personales, resultando en una mayor satisfacción en el trabajo y una mayor moral entre los empleados. A su vez, el incremento consecuente en el compromiso con la empresa se asocia con la mejora de los resultados de la misma, al repercutir en la satisfacción del cliente, la productividad, las ganancias, la ocurrencia de accidentes laborales, etc. (Harter, Schmidt y Hayes, 2002).

  • Disminución del absentismo. Cuando los empleados no están sanos, suelen ausentarse con más frecuencia. Diferentes estudios revelan que la participación en programas de salud y bienestar en las organizaciones se asocia con una disminución del absentismo, lo que se traduce en un ahorro de 2,73 dólares por cada dólar gastado en programas de bienestar (Baicker et al., 2010). Un ahorro sustancial considerando que, en Estados Unidos, el coste anual estimado de las ausencias de los trabajadores debido a enfermedad laboral es de 74.000 millones de dólares. Una cifra que no dista mucho de la española, donde el coste anual por absentismo laboral supera los más de 61.000 millones de euros.

  • Disminución del presentismo. El presentismo, definido como la presencia de los trabajadores en sus puestos de trabajo más allá de su horario normal, es posiblemente la consecuencia más costosa –y normalmente enmascarada-, de contar con un personal laboral poco saludable. De hecho, los datos revelan que la pérdida de productividad atribuible al presentismo cuesta 2,5 veces más que los gastos médicos y farmacéuticos combinados. La evidencia señala que la implementación de programas de bienestar puede mejorar los costes asociados con el presentismo (Hemp, 2004).

Atendiendo a los beneficios asociados, el Libro Blanco ofrece una serie de recomendaciones dirigidas a las empresas de cara a maximizar su inversión en un programa de Salud y Bienestar para los trabajadores:

  • Ofrecer incentivos. El documento pone de relieve este punto, teniendo en cuenta que más del 70% de los empleados afirma que los incentivos podrían incrementar su interés para participar en un programa gratuito de bienestar en el lugar de trabajo, y que, aproximadamente, el 80% de los empleados aplaudiría el establecimiento de prácticas políticas que estipularan un tiempo remunerado para realizar ejercicio en el trabajo y/o contar con una amplia variedad de alimentos saludables en la cafetería de la empresa. Otras estrategias de incentivos cada vez más utilizadas incluyen: descuentos premium, tarjetas regalo, puntos de fidelidad, incentivos no monetarios como comunicación e información educativa, etc.

    El Libro Blanco subraya la trascendencia de que exista igualdad de oportunidades entre todos los trabajadores a la hora de ganar los incentivos, manteniendo el rigor al establecerlos, dado que una vez que se crean unas expectativas, es difícil retornar a un menor nivel de incentivos.

  • Utilizar un sistema de metas para facilitar la adhesión al programa

  • Proporcionar las herramientas y los recursos necesarios. Al implementar un programa de bienestar, es fundamental considerar tanto las metas como el tipo de recursos de mayor utilidad para los empleados. Los investigadores han encontrado que los trabajadores prefieren los gimnasios (80,6%), los programas de pérdida de peso (67,1%) y las clases de ejercicios en el lugar de trabajo (55,2%) (Kruger, Yore, Bauer y Kohl, 2007). A este respecto, el Libro Blanco considera “una inversión razonable” instalar un gimnasio en la empresa, principalmente, porque más del 40% de las personas citan la falta de tiempo como una barrera importante a la hora de participar en actividades físicas.

  • Adaptar programas individuales. Cuando el objetivo es influir en la salud general del personal laboral, los enfoques menos estructurados que promueven la actividad física incidental en el puesto de trabajo (por ejemplo, caminar más de lo necesario para completar una tarea o fomentar el uso de escaleras) son más exitosos. Sin embargo, si el objetivo es lograr la participación y mantener el cambio de comportamiento, los programas deben adaptarse a las necesidades individuales (Marshall, 2004).

  • Promocionar el programa de Bienestar. Un programa de esta índole no puede funcionar si las personas a quienes va dirigido no lo conocen o no están motivadas por sus beneficios potenciales. Es necesario promocionar formalmente el programa y difundir el mensaje de manera informal, apostando por un impulso cultural hacia la salud, fundamentado en el apoyo de los directivos de la empresa.

  • Evaluar los resultados del programa. Evaluar los resultados y beneficios asociados con la implementación de este tipo de programas es un paso necesario para mejorar y comprender su impacto en la empresa.

    Fuente : http://www.infocop.es/view_article.asp?id=6611

6 pasos hacia el cambio de hábitos

Comienza un nuevo año y con él vuelven a aparecer las propuestas de cambio de hábitos: “dejo de fumar”, “adelgazo”, ” me punto al gimnasio”….la mayoría de las veces solo quedarán en eso, en una manifestación de un deseo que tiene que ver con la percepción inconsciente de que “algo tenemos que hacer con ese hábito que nos trae problemas” pero que requiere de un trabajo de motivación y control interno del que muchas veces carecemos..-

Que la salud es lo primero y que sin ella nada importa, es algo que sabemos todos. Pero a pesar de esto, las distracciones y demandas de cada día nos van empujando a olvidar lo que es más importante y de a poco vamos abandonando nuestro cuerpo hasta que un día nos pasa factura.

El estrés y la falta de tiempo son sólo algunas de las razones más comunes que da alguien cuando explica por qué no puede tener un estilo de vida menos sedentario

El primero de cada año te decides a bajar esos kilos de más o mejorar tu estado físico, para una semana después (o incluso antes) encontrarte dándote excusas para no ir al gimnasio, dar una caminata o hacer una rutina de fitness.

Querías cambiar pero no pudiste. ¿Qué pasó?

Lo que pasó fue que no apoyaste el  pensamiento, la idea de cambiar, con nuevas conductas, otras rutinas, otros hábitos

Funcionamos la mayor parte de tiempo por inercia, nos cuesta salir de nuestra zona de confort y no nos gustan los cambios. Por eso una cosa es decir que vamos a hacer más ejercicio o vamos a comer mejor o utilizar de otra manera, con nuevas actividades nuestro tiempo libre y otra es hacerlo efectivamente. El secreto está en unir ese pensamiento a otros asociados a imágenes que reflejen nuestro objetivo.

Todos los hábitos pueden ser cambiados, ya que son adquiridos, no heredados. Si hoy no estás contento con quien eres o como te ves, enhorabuena, puedes cambiar. Sólo necesitás tener un objetivo, tener claro que querés cambiar y empezar a modificar las rutinas que te hacen más daño que favor.  Si querés cambiar tu cuerpo, debes cambiar tu mente. Y cuando lo hagas, lo hará toda tu vida.

Aquí 6 pasos para cambiar tus rutinas y tener el estado físico y vitalidad que te mereces.

  1. DEFINE TUS OBJETIVOS

Armá un panel con imágenes que te inspiren a cambiar tu cuerpo. Puede ser un vestido que te querés comprar, unas vacaciones donde tengas que mostrar tipo, un deporte que demande que tengas buen estado físico o una persona en particular que admires. Si querés bajar de peso, poné un papel con tu peso ideal en la balanza, cada vez que te peses, lo verás y recordarás que es ese el peso que deseas. Se trata de encontrar un motivador que además deberá ser constante

    2. FIJATE UNA META

Y cuando la logres, subí el listón. Es muy importante que sepas exactamente  qué querés lograr y para cuando. “Tengo que mejorar mi estado físico” no te llevará a ningún lado. “Tengo que bajar el sobrepeso que tengo según mi médico y hacer una rutina de 45´de ejercicios tres veces a la semana es un objetivo claro, lo siguiente es pactar las etapas en metas alcanzables: cuantos kilos por mes?, qué rutina?, empezando cuando?.El cambio a de ser fácil en cada etapa, gradual y flexible.

3. DA UNA VUELTA A TU VIDA

Si te relajas en el sofá por la noche mirando la tele y comiendo un helado, decidite a entrenar a esa hora. Creá un poco de caos, cambia tus horarios, ve más temprano al trabajo, no quedes en restaurantes de comida rápida. Rompe con los malos hábitos pero hacélo por convicción propia, si no te convences vos no habrá nadie que te inspire. Agrega algo sano y de buena calidad a tu alimentación, verás que lo bueno le va ganando lugar a la comida basura, es más efectivo que pasar en 48hs de las hamburguesas y la coca-cola a la milanesa de tofú y el agua mineral.

4. ENAMORATE DE LOS BUENOS HÁBITOS

Esto es muy importante. Si a determinada hora miras un programa de televisión que realmente no te aporta nada, aprovecha ese rato para hacer ejercicio. Y trata de que sea placentero. Camina con tu música favorita, haz ejercicio en compañía de alguien que te guste. Sustituí los malos hábitos por buenos y hacelo de a uno por vez.-

5. APRENDE A IDENTIFICAR LAS EXCUSAS

Las personas que entrenan muy posiblemente no tienen más tiempo que tú. BUSCAN el tiempo para ellos mismos. Existen muchísimos 20 minutos en el día que puedes utilizar para hacer una rutina. Por ejemplo, los 20 minutos que utilizas para navegar en Internet o los que perdés  hablando por teléfono. Recordá que el límite entre la disciplina y el hábito es a menudo difícil de distinguir, pero esa es precisamente la diferencia que es necesario tener siempre presente. El hábito es inconsciente y no implica poner en juego la inteligencia mientras que la disciplina es voluntaria y orientada al logro de nuestros objetivos; se trata de ser disciplinado hasta lograr consolidar el hábito.-

6. DECIDE Y ACTÚA

No digas “el lunes empiezo”. Empieza ahora, con lo que tienes, Sólo desear el cambio no te llevará a ninguna parte. Y no puedes contratar a nadie para que haga tus abdominales. Es tu responsabilidad tomar la decisión y ponerte en marcha.

Fuente: http://www.habitosvitales.com/2014/09/08/7-acciones-para-crear-nuevos-habitos-y-tener-un-mejor-estado-fisico/

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Artritis reumatoidea: ejercicio, habitos saludables & psicoterapia

La AR es una enfermedad sistémica, progresiva, crónica y autoinmune, que se caracteriza por la inflamación de las articulaciones, lo que puede conducir a daño articular.

Se estima que en Argentina afecta del 0,5 al 1% de la población (unas 400.000 personas). Se presenta con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años, con prevalencia en las mujeres (3 a 5 por cada hombre).

La enfermedad puede manifestarse en distintos grados: hay casos de evolución leve y paulatina, mientras que otros tienen un curso agresivo y pueden avanzar rápidamente. En casos graves, es posible que destruya la articulación y lleve a alguna limitación importante. Sin embargo, las mejoras en los tratamientos hacen que disminuya este riesgo y aumente la esperanza de vida.

Por ser una enfermedad progresiva y crónica, la Artritis Reumatoidea (AR) no tiene cura hasta el momento y quienes la padecen deben aprender a convivir cotidianamente con el dolor y el malestar que generan la inflamación y el entumecimiento de sus articulaciones.

Es importante que los pacientes y sus familiares sepan que la clave para llevar una vida lo más normal posible es que sigan un tratamiento integral, que incluya:

  • psicoterapia
  • medicamentos de apoyo para mejorar los síntomas,
  •  fisioterapia
  • cambios en el estilo de vida como la incorporación de actividad física regular y una dieta equilibrada y sana.

“La AR es un enfermedad crónica que requiere un tratamiento integral y multidisciplinario para lograr el objetivo principal, que es la remisión o, al menos, un estado de baja actividad en los casos en que lo primero es imposible conseguir. Las medidas básicas para alcanzar esto se basan en el control objetivo y estricto de la enfermedad y en el tratamiento medicamentoso específico”,asegura la Dra. Dora Pereira, Jefa de la Unidad de Reumatología del Hospital Ricardo Gutiérrez de La Plata, “Es de fundamental importancia el consenso entre el médico y el paciente, quien debe aprender a conocer su enfermedad; hacerse amigo del enemigo, y reconocer los beneficios del tratamiento bien indicado. Se trata de una patología que necesita de la atención conjunta del reumatólogo, médico clínico, terapista ocupacional, fisiatra, nutricionista, y psicólogo, entre otros profesionales”.

El tratamiento integral, la actividad física, un menú saludable y la contención familiar y social constituyen los pilares en los que se debe apoyar el abordaje de las personas con artritis reumatoidea.

“El tratamiento farmacológico incluye los medicamentos sintomáticos para disminuir el dolor y las drogas modificadoras de la enfermedad. Los primeros (antiinflamatorios no esteroideos y corticoides) disminuyen el dolor y la inflamación, pero no cambian el curso de la enfermedad y además hay que tener cuidado con los efectos secundarios, mientras que las segundas retrasan la evolución y deben indicarse inmediatamente al diagnóstico”, explica Pereira.

Por otra parte, es de fundamental importancia la rehabilitación fisioterapéutica para preservar o mejorar la respuesta muscular y la movilidad.En cuanto a la alimentación,  su importancia radica en que ayuda a mantener un peso adecuado que prevenga un daño mayor a las articulaciones y ayude a tolerar la medicación, mantener la fuerza y la energía y mejorar la función inmunológica. Un dato a tener en cuenta es que, mientras que deben evitar las grasas, las proteínas son para estos pacientes nutrientes especialmente importantes. Son fundamentales para la formación de músculos y huesos, y suministran un gran aporte de energía.

Por su lado, la actividad física aumenta la sensación de bienestar y mejora la condición muscular, les permite moverse con menos molestias, sin sobre exigir las articulaciones. Antes de iniciar cualquier programa de ejercicios conviene que se consulte al reumatólogo y que considere si es el momento indicado, ya que deberá evaluar el grado de inflamación de las articulaciones. El tipo de actividad física elegida debe ser acorde con las articulaciones comprometidas y hay que tener en cuenta las propias limitaciones. Los ejercicios aeróbicos como caminar, andar en bicicleta o nadar, son buenos para conservar las estructuras articulares y musculares. Entre todos ellos, la natación es la mejor opción: es la más completa de las actividades y presenta una menor posibilidad de perjudicar las articulaciones.

Uno de los síntomas más asociados a la AR, e importante en la evolución de la enfermedad, es el dolor crónico. Dicho dolor presenta un impacto negativo en la calidad de vida del paciente y genera respuestas emocionales que puedenpotenciar el sufrimiento que lleva asociada la enfermedad. Sentimos miedo frente a dolores persistentes y difíciles de controlar; generan enojo, frustración, impotencia y ansiedad. Es por esto que los pacientes suelen evitar las actividades que creen que pueden resultarles dolorosas, para minimizar toda situación de malestar. Así, renuncian a mucho de lo que hace su vida agradable: desde reunirse con amigos o familiares hasta practicar un deporte e, incluso, trabajar.

El dolor crónico sin tratamiento se acompaña de ansiedad, miedo y depresión.  En estos casos se hace necesario buscar apoyo profesional. La oportunidad de recibir ayuda incrementa las posibilidades de mantener una buena calidad de vida y mayor adherencia al tratamiento, facilita el cambio de hábitos y permite trabajar las crencias asociados a la enfermedad así como también ayuda a disminuir los síntomas psicológicos.

La enfermedad impacta en la vida cotidiana del paciente, sobre todo al comienzo. El apoyo de las redes personales (familia, pareja, amigos) permite que afronte mejor los cambio; es necesario aprender a hablar de lo que pasa, pedir información, no temer a los cambios.

Se estima que en el país afecta del 0,5 al 1% de la población (unas 400.000 personas). Se presenta con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años, con preponderancia en las mujeres (3 a 5 por cada hombre).

La enfermedad puede manifestarse en diferentes grados: hay casos con una evolución leve y paulatina, mientras que otros tienen un curso agresivo y pueden avanzar rápidamente. En casos graves, es posible que destruya la articulación y lleve al paciente a la discapacidad. Sin embargo, las mejoras en los tratamientos hacen que disminuya este riesgo y aumente la esperanza de vida.

Ese es el objetivo principal de las terapias disponibles en la actualidad: detener la progresión de la AR, mantenerla bajo control y reducir el dolor, la inflamación y la rigidez de las articulaciones. Es una enfermedad autoinmune .Se desconoce su causa pero ciertos factores genéticos (hereditarios) y ambientales, pueden desencadenar la enfermedad, aunque no la determinan.

Si el tratamiento no se lleva de la manera correcta, la enfermedad avanza más rápido y vuelve al paciente incapaz de afrontar tareas diarias, como ocuparse de los quehaceres domésticos, conducir automóviles o, incluso, trabajar. Después de diez años de evolución con un tratamiento inadecuado o mal llevado, menos del 10% de los pacientes pueden trabajar o realizar tareas habituales de su vida cotidiana, y esto, a su vez, tiene un gran impacto en la vida social.

Por el contrario, si la enfermedad es tratada de manera eficaz y temprana, su progresión puede hacerse más lenta o detenerse. En estos casos, el paciente logra llevar una vida muy similar a la que tenía antes del diagnóstico. Para ello, debe visitar a su médico con regularidad y tomar los medicamentos que este le haya indicado.

Fuente: http://www.asteriscos.tv/salud-3111.html

Vacaciones : aprender a descansar

 

 

Estamos acostumbrados a quejarnos  de nuestro trabajo pero cuando nos toca descansar nos sentimos liberados al principio  y poco después, ansiosos.

Tardamos en acostumbrarnos a no hacer nada, no sabemos que hacer con el cuerpo y mucho menos con la mente.

Ese es el origen de la hiperactividad que marca el tiempo libre de las vacaciones con actividades y compromisos sociales muchas veces agotadores.  Claro que el ocio tiene una veta activa de la que ya hemos hablado pero junto con este aspecto es imprescindible reservar tiempo para el descanso puro y duro.

Así de simple y así de imposible.

Tiempo para dormir, cuidarnos, mirar sin intervenir, relajarnos, permanecer callados.

Un antiguo cuento sirio habla de de un hombre que carga su camello para ir a la feria. El hombre es ambicioso  y va cargando al animal con cuanta mercancía encuentra. Enrolla primero tres alfombras, luego decenas de telas, luego espejos de nacar y juegos de té. Es una gran carga, pero como el camello parece aguantar el hombre sigue.Añade dos sacos enormes de  grano y fardos de té traídos de la India más  cuatro kilos de harina que su mujer acaba de moler.

El camello rezonga, pero el mercader se da cuenta de que hay sitio para colocar varias ánforas de miel de primera calidad. Está ya  a punto de partir cuando se levanta una suave brisa y una brizna de paja se deposita en la cima de esta montaña de mercancías, y el camello se desploma.

El mercader furioso, toma aquella misera brizna de paja y clama al cielo contra ella, asegurando que es la responsable de la muerte del animal.

Algo similar sucede con el cansancio psíquico. Lo acumulamos sin darnos cuenta, pensando que siempre podemos un poco más.

Entonces ante la perspectiva del verano habrá estar atento a las señales del cuerpo: mandíbula tensa, espalda encorvada, problemas intestinales, tos nerviosa, dolor lumbar, dolor de cabeza, bostezos continuos y a las señales internas: sensación de desamparo, de pérdida del control, irascibilidad, procastinación, falta de concentración, mal humor,  reacciones extremas…si se siente identificado con estos síntomas seguramente sus hábitos actuales favorecen el desequilibrio y la huida hacia adelante. Hay que tener cuidado con repetir el ciclo durante las vacaciones.

El rumor incesante que generan los pensamientos puede ser una de las causas del cansancio y de los problemas de relación que aparecen en las vacaciones. Aprender a vaciar la mente hace que nos sintamos más ligeros, más creativos y más enérgicos.

Algunas estrategias:

  • concentrarse solo en la respiración hasta vaciar la mente: siempre por la nariz y muy suavemente, inspirando hasta cuatro y espirando hasta ocho. Cualquier pensamiento que surja deberá ser aparcado. Para vivir SOLO se necesita respirar.
  • Levantarse sin el despertador y sin plan
  • Comer cuando se  tiene hambre
  • Salir de casa sin saber adonde se irá
  • Estar solo unos momentos al dia en silencio: sin musica, sin nadie
  • Eliminar portatiles, reproductores de musica y TV, usar  una libreta y anotar los estados de ánimo en cada actividad
  • Explorar los propios límites: hasta donde llego/hasta donde quiero llegar
  • Determinar uno mismo CUANDO DESCONECTAR: el “momento oportuno” nunca llega, hay que crearlo
  • Animarse a decir NO
  • Pactar con nuestra familia y animarlos a imitar estas conductas
  • No tener miedo a poner límites a la demanda de los hijos
  • No tener miedo a poner límites a las demandas de la vida social o familiar
  • Nutrir la creatividad: las horas en las que los pensamientos vagan promueven que ocurra lo nuevo

¿Qué se pierde cuando se “pierde” el tiempo?, conteste a esa pregunta.

…Puede que se sorprenda, permita que la vida suceda……..

¿Qué es la psicología de la salud?

En el campo de la salud física y el bienestar psico-social, la psicología de la salud se especializa en explorar los aspectos biológicos, psicológicos, culturales y ambientales de la vida y su impacto en la salud.-

Es muy común hablar acerca de los efectos negativos que las emociones pueden tener en nuestra salud, pero suele negarse el rol del ambiente.

¿Qué es la psicología de la salud?

Su estrategia central es el equilibrio bio-psico-social. La salud y la enfermedad se verán afectadas por determinantes biológicos, tales como carga genética o  temperamento; psicológicos, por ejemplo niveles de ansiedad, estilo de vida y sociales : cultura, relaciones familiares y redes de contención.

La importancia de los determinantes psicológicos en la salud ha sido estudiada desde comienzos del SXX y se hablado mucho de la necesidad de dietas saludables, de lo nocivo de hábitos como el tabaquismo o el alcoholismo o del impacto de la calidad del sueño y el ejercicio regular en la calidad de vida y la longevidad. Las investigaciones también destacan la relación entre los procesos psicológicos y los fisiológicos.

La http://www.health-psych.org/ División 38 de la APA, se centra en la Psicología de la Salud y trabaja en el estudio de las relaciones entre salud y enfermedad. Esta división examina los determinantes psicológicos que influyen en la salud y contribuye a brindar información al sistema de salud.

En Psicología de la Salud hay tres áreas básicas de trabajo:

  • Investigación: los psicólogos de la salud llevan adelante estudios sobre una variedad de temas relacionados con la salud. Por ej.,medidas preventivas, técnicas de promoción de la salud, estudio de las causas de los trastornos en la salud, estudios de motivación y fidelización a los tratamientos, estudios sobre estrategias de afrontamiento en problemas crónicos o en dolor..-
  •   Políticas públicas: los psicólogos de la salud pueden trabajar en espacios públicos o privados y cumplen un rol en el diseño de políticas públicas en temas sanitarios. Su actividad puede ir dirigida a aconsejar a grupos ejecutivos sobre problemas de deficiencias diversas en el sistema.
  • Intervención clínica:  en entornos clínicos, los psicólogos de la salud trabajan en evaluaciones de la conducta del usuario, participa en entrevistas de diagnóstico y elabora diagnósticos de personalidad.

Suelen formar parte de actividades individuales y grupales para el control de la ansiedad, asesoramiento en adicciones y cambios a estilos de vida saludables.

La salud física tiene mucho que ver con la forma en que procesamos información, las cosas que hacemos, las elecciones de carrera o trabajo, las dinámicas familiares y el ambiente en el que vivimos. Por ej, alguien que vive en un ambiente húmedo tiene más posibilidades de desarrollar problemas respiratorios o alergias, alguien que trabaja en turnos rotativos en el subterráneo de una gran ciudad se verá expuestos a alteraciones del humor o alergias producto de los cambios en el ritmos circadianos, la falta de luz natural y la contaminación del aire.

Las investigaciones sugieren que hay una predisposición genética a sufrir de enfermedades como la diabetes, cáncer, hipertensión y adicciones. La biología juega un papel central en nuestra salud, no obstante los factores ambientales, psicológicos y culturales son claves para el desarrollo de una enfermedad (Marks, Murray, Evans & Estacio, 2011) (1).-  Cuando, por ejemplo,  una mujer es diagnosticada con cáncer de pecho, será importante comunicar a sus hijas que llegada cierta edad deberán extremar la exploración preventiva. No importa si las hijas se cuidan del sol o no fuman, tienen una predisposición genética a desarrollar cáncer que no significa que vayan a desarrollar la enfermedad pero sí que deberán adoptar conductas de prevención un poco más exhaustivas. Y ahí la labor del psicólogo es fundamental para acompañar en el proceso de concienzación respecto al auto cuidado.

A veces, cuando las personas se sienten cansadas, enfermas o agotadas y cuando desarrollan alguna enfermedad, no siempre tiene que ver solo con virus o bacterias sino con todo lo que pasa en la mente, el cuerpo y el ambiente. Resfriarse es solo un ejemplo, se trata de que el virus ha atacado con éxito un sistema inmuno deficiente; problemas musculares, cardíacos o respiratorios son comunes en personas bajo estrés físico o psíquico. La liberación de neurotrasmisores relacionados con el estrés afectan las defensas y predisponen a problemas de salud; cuanto más trabajemos los contextos de bienestar más control tendremos de nuestros pensamientos, sentimientos y conductas y más reforzaremos nuestro sistema inmunitario.-

Una forma de entender cómo trabajan los psicólogos de la salud es abordar el tabaquismo. Una parte del hábito de fumar es un componente físico ligado a la adicción a la nicotina que aparece con fuerza en el síndrome de abstinencia una vez que la persona decide dejar de fumar. Un médico típico prescribirá medicinas para suprimir los síntomas de abstinencia, tratando a la adicción al tabaco como un problema físico. Sin embargo, los estudios muestran que hay muchas posibilidades de que la persona vuelva a fumar. Un fumador empedernido  que usa parches de nicotina puede tener dificultades en dejar de fumar si continúa creyendo que fumar no daña su salud o que lo ayuda a relajarse. En esos casos-aún con el parche-es probable que vuelvan a fumar.

El médico promedio estará tratando solo el aspecto biológico de la adicción, pero hay también un componente psicológico asociado a la certidumbre de obtener una “recompensa”- no importa que breve sea- en cada cigarrillo. Fumar puede suprimir el apetito, ofrecer una posibilidad de relax o pautar un descanso al estrés. No tomar en cuenta el aspecto conductual, los niveles de ansiedad, la situación actual de la persona significa abordar el problema de una manera incorrecta e incompleta.

Cada año, los científicos descubren nuevos datos sobre la relación  cerebro-  cuerpo- mente y las formas en las que se vinculan para lograr un estado de armonía. El cerebro humano es uno de los órganos más intrincados, misteriosos y poderosos y hoy la ciencia entiende mucho mejor que hace 20 años la peculiar relación de la mente y el cerebro, la interacción emociones-dolor o los procesos de pensamiento relacionados con la salud y la enfermedad.

Otra área de trabajo de los psicólogos de salud tiene que ver con los programas de cambio de estilo de vida. Hay una relación directa entre el tipo y ambiente de trabajo y la salud física y emocional. Cuanto más frustrante es el ambiente laboral, mayor riesgo de desarrollo de enfermedades físicas y psíquicas. Un estado sostenido de estrés produce alteraciones neuroendócrinas que en algunos casos inducen cambios no deseados en el sistema inmune.

Las crisis económicas mundiales de los últimos años a supuesto un aumento de los niveles de estrés en millones de personas que han sufrido desempleo, trabajo precario, desahucios, cambios en su nivel de vida, migraciones, etc. La psicología de la salud puede aportar mucho en el diseño de políticas públicas relacionadas con el empoderamiento y el desarrollo de habilidades sociales en contextos de cambio. Para eso las preguntas que hará serán: ¿Ha aumentado el consumo de alcohol y drogas? ¿La gente fuma más? ¿Hay más sectores de la población que comen comida basura debido a su menor poder adquisitivo? ¿Cuantas personas sufren estrés laboral debido a cuestiones sociales o ambientales o de política empresarial? ¿ Existe seguridad jurídica respecto al cobro de su salario o a sus ahorros? ¿Cómo es la familia tipo? ¿Que tipo de redes sociales hay en la comunidad? ¿Cuál es la relación con la tecnología? La respuesta a todas estas preguntas supone un diagnóstico de prevalencia que permite establecer si habrá mayor impacto por mayor demanda de servicios en los centros de atención.

En cuanto al estrés, es una respuesta natural relacionada con la conducta de ataque o huida. Cuando la mente percibe una señal de alarma a través de un marcador biológico emocional, el cerebro reacciona, no importa si el peligro es real o fantaseado. La adrenalina se dispara para permitir huir o atacar (enfrentar el problema).- La producción de adrenalina debería ser de corta duración y asociada al estímulo. Pero en situaciones de estrés crónico en el hogar o en el trabajo, el cuerpo adopta como habitual la respuesta de “lucha o huida”. Como resultado, aparece una sensación de cansancio generalizado, dolores musculares, dolores lumbares, dolores de cabeza e hipertension arterial. No es “normal” vivir estresado, por eso uno de los primeros pasos para la reducción de estrés es aprender a reconocer los síntomas. El trabajo de los psicólogos de la salud es ofrecer alternativas para que esto suceda, promoviendo cambios conductuales y espacios de auto conocimiento para aprender a detectar aquello que “no va bien”.

La Psicología de la salud brinda respuestas a las siguientes preguntas:

  1. cual es la relación entre el bienestar físico, psíquico y emocional y la enfermedad?
  2. ¿Cómo se da  la conexión cuerpo-mente-ambiente?
  3. ¿Cuál es el rol de la psicología en relación con la salud  y la enfermedad?
  4. ¿Cómo debería ser tratada una enfermedad crónica?

Las enfermedades físicas existen, no son una creación de la mente. En este sentido uno de los obstáculos con los que se enfrenta la psicología de la salud es una visión del sector médico asociada a un biologismo reduccionista que supone que solo se trata de la manera personal en la que el paciente enfrenta su enfermedad y que se trata solo de aceptación, voluntad, etc…pero no entiende el rol del bienestar emocional en la historia clínica individual o en los indicadores de salud de una comunidad.-

Otros temen que los psicólogos de salud insistan en patologizar la vida del paciente cuestionando todo y haciéndolo sentir “anormal” por enfermarse. Y otro sector profesional directamente niega la asociación que el dolor y eldiagnóstico tiene con otros aspectos de la vida del paciente.-

Pero la ciencia avanza en aceptar que una enfermedad no puede entenderse solo como un disfunción en el cuerpo, sino como una reacción cuerpo-mente-sufrimiento emocional.

El trabajo de los psicólogos de salud mejora la comunicación entre pacientes y médicos ofreciendo entrenamiento tanto para que el médico sea capaz de explicar en forma más clara de que se trata y ayudar al profesional a desplazarse de su lugar de poder para permitir al paciente expresar sus temores o incluso sus alternativas sobre el mejor tratamiento posible.

Más del 60% de pacientes de atención primaria en centros urbanos ha buscado en Internet info respecto a su problema de salud y es importante que pueda compartirla con el médico. En caso contrario, nunca aprenderá a discriminar entre la información correcta y la incorrecta y probablemente abandone el tratamiento por  alguna variante del “síndrome Steve Jobs”.-

Entre las tareas más difíciles del psicólogo de salud se encuentra el motivar a los pacientes para adherir a las directivas del médico y seguir un tratamiento. Esta falta de adherencia puede originar efectos no deseados y, aunque es difícil, el establecer horarios de cumplimiento de las indicaciones médicas que se adapten a los horarios de los pacientes disminuye el porcentaje de abandonos o malcumpliento.´-

Los psicólogos de salud tienen una formación en una variedad de diseños de investigación que los habilita para conducir investigaciones, colaborar en equipos o proveer una opinión experta. Algunas áreas habituales de investigación son:

  1. ¿Cuál es la relación entre ansiedad y enfermedades cardíacas?
  2. ¿Cuál es el impacto real de la ingesta saludable en el bienestar?
  3. ¿Cuales son las consecuencias emocionales de los test genéticos?
  4. ¿Cuales son las mejores estrategias para ayudar a los pacientes a alcanzar sus objetivos y cambiar sus hábitos para mejorar su salud?
  5. ¿Qué puede aportar la psicología de la salud en caso de enfermedades terminales y apoyo a los familiares y cuidadores?

Conclusiones:

La psicología de la salud es una especialidad de la psicología relativamente nueva y poco conocida. Puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas sanas y enfermas, explorando las condiciones físicas, psíquicas y ambientales y tomando en cuenta un punto de vista holístico. También son interesantes sus aportes en temas de adicciones, control del dolor, enfermedades crónicas a través de técnicas de manejo de la ansiedad, de resolución de problemas y toma de decisiones y de prevención primaria.

Fuente: http://healthpsychology.org/what-is-health-psychology/#sthash.baZwKbUH.dpuf

Traducción & edición : Raquel Ferrari

Límites y oportunidades del coaching

Hablar del coaching no es fácil,  porque desde la vaguedad de un término al que se define como “entrenamiento” se promocionan todo tipo de intervenciones muchas veces centradas en mensajes Wishful thinking, del tipo “puedes lograr todo lo que te propongas”, “vas a triunfar”, “tus sueños son tu guía”, recordándote todo el tiempo que eres el mejor y que no tienes -para nada-la culpa de lo que te pasa.-

Lamentablemente, o por suerte, la realidad muchas veces debe ser desmontada para poder cambiarla; esto supone aceptar algunos condicionantes, enfrentar los propios miedos y conocer qué situaciones pueden ser potencialmente conflictivas. Este análisis siempre es subjetivo, porque la historia es siempre personal. No sirve el café para todos.-

Queremos decir que ni el coaching vale para todos, siempre y en cualquier caso, ni cualquier situación o crisis se puede resolver siempre con coaching. El coaching es simplemente una estrategia marcada por un tipo de intervención dirigida a los objetivos. Pero, esto nunca se puede hacer si no es en un contexto.

Y a interpretar contextos se aprende. Requiere profesionales formados y con experiencia, alto grado de profesionalidad y una planificación específica para cada coachee.

Ahora bien, las escuelas de coaching  hacen hincapié en que el objetivo es el CAMBIO. La verdad es que en cualquier estrategia de intervención de base psicológica el objetivo es el cambio. ¿Donde está la diferencia?

El coaching supone “entrenar” para llegar a una meta previamente definida, para eso se trata de guiar sobre la forma “correcta” de llegar a ella. Pero, ¿Que pasa si en el proceso resulta que la meta cambia o se descubren cuestiones que no estaban claras al comienzo?.

Si esto sucede, el coaching tradicional buscará imponer la meta sobre el contexto para llegar a ella minimizando la respuesta personal en cambio,  en otras estrategias, por ejemplo, el counselling se trabajará intentando re – definir la meta y los contextos y por su parte, la Psicoterapia se centrará en entender qué elementos de la personalidad del cliente han influido en su interpretación del contexto que puede estar influyendo en su dificultad para el cambio.

En este sentido, hay que aclarar que esa visión que se busca imponer desde algunos sectores  del coaching de que la psicoterapia implica-siempre-urgar en el pasado y es sinónimo de psicopatología no es correcta; el concepto de psicoterapia es amplio y los modelos teóricos variados.

Por otra parte,  hay que distinguir el Coaching ejecutivo tradicionalmente enfocado a sacar lo mejor de gerentes y ejecutivos, que es un estilo dirigido, en el que un profesional que quiere lograr un objetivo contrata a otro (coach)  que le ayuda a lograrlo; del Coaching personal o de salud (wellness coaching)  en donde no se trata solo de imponer un programa formativo de habilidades sino de plantear opciones frente a un cambio que es necesario realizar en algún sector de la vida-además del profesional-.

Dar “consejos” es  bastante sencillo, que esos consejos promuevan el crecimiento y auto conocimiento  personal es menos fácil de lograr. Algunos marcos teóricos como el http://portaldelcoaching.com/colaborador/rafael-echeverria/coaching ontológico aportan valiosas  estrategias para reformular aspectos de nuestra vida en todos los ámbitos: profesional, personal, etc..Se basa en tomar en cuenta el poder del lenguaje como herramienta para transformar la realidad a partir de la con-versa-ción.-

En un mundo cambiante como el actual, puede que hacer las mismas cosas siempre de la misma manera no sea una buena idea.

El coaching no dirigido focalizado en las áreas de la salud y el bienestar  (wellness coaching), trabaja  hábitos saludables o cambios en el entorno personal sobre la base de descubrir y cuestionarse los propios prejuicios.

Desde el:

COACHING DIRIGIDO (coaching ejecutivo)

Decir

Formar

Enseñar

Aconsejar

al

COACHING NO DIRIGIDO (wellness coaching y coaching personal)

Buscar soluciones

Pensar creativamente

Descubrir

Cuestionarse

La clave será:

ESCUCHAR

Para saber más:

Richardson, Pam: Coaching personal. Ed. Mens Sana (2005)

http://www.powersofsix.com/

http://www.aacounselors.org.ar/

http://www.webmd.com/balance/guide/life-and-wellness-coaches