Fortnite ¿Por qué es un juego adictivo?

En principio, los números que maneja Fortnite, el videojuego lanzado por  Epic Games y People can fly en 2017, son sorprendentes : lo juegan más de 40 millones de personas en todo el mundo, según Superdata, recaudó -solo en Marzo 2018- 223 millones de dólares, incluso ver gente jugando Fortnite se ha convertido en un atracción. En Twitch (una plataforma que permite ver en streaming videos de juegos, propiedad de Amazon.co) se anuncian videos en los que “expertos jugadores” muestran sus habilidades, solo en una semana las horas de visualizaciones a nivel mundial computadas suman 5000 años!

 

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En Fortnite, se trata de ser los últimos en un juego de supervivencia en el que los participantes cooperan para destruir a un ejército de zombies que quieren conquistar la Tierra (cualquier parecido con situaciones socio-políticas y culturales de la vida real es pura coincidencia) en la versión Battle Royale o juegan en solitario en la versión Save the world. 

Con reminiscencias de la novela escrita por Koshum Takami – “Battle Royales”- o la distopía pos apocalíptica de Suzanne Collins  “Los juegos del hambre”,  los jugadores son arrojados a una isla en la que deben buscar recursos de todo tipo, incluidas las armas y construir defensas mientras matan adversarios, siempre con el objetivo de ser el ultimo que quede con vida. Y todo esto  en forma gratuita, aunque es posible pagar para obtener “bailes” como manera transferir vidas, trajes u otro tipo de accesorios.

Se trata de un juego con un fuerte componente social, en forma de “quedar para” jugar tanto virtual como presencialmente, con un grado de violencia medio y uso de armas de fuego y claramente pensado para crear adicción.
¿Por qué es adictivo?,
En primer lugar, por su estructura gráfica y la rapidez del juego, (cada partida dura como mucho veinte minutos si eres un experto y poco más de un minuto si recién estás aprendiendo), el factor suerte es determinante y, como en los juegos de azar, volver a jugar para ver “si ésta vez si gano”, es una bomba de dopamina también en este caso.

La dopamina es un neurotrasmisor conocido como “la hormona de la recompensa”, aumenta su disponibilidad cerebral cada vez que alguien gana jugando, fuma un cigarrillo o inhala cocaína. En el caso de los videojuegos es la principal razón para quedarse atrapado en la necesidad de volver a jugar. En el caso de los niños el riesgo es mayor debido a su vulnerabilidad e inmadurez cerebral; el desarrollo de la respuesta impulsiva siempre es más rápido que el del control, un chico de 12 años  tendrá más tendencia a acciones impulsivas sin medir consecuencias por esta razón.

Además, el factor “grupo” que supone jugar en equipo para matar enemigos y mantenerse en el juego hace que no puedas hacer una pausa en el medio del juego porque dejarías solos a tus compañeros. Esa presión de los otros es uno de las variables más complicadas de manejar.
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 Es importante analizar la respuesta natural que el jugador tiene ante la posibilidad de ser aniquilado.
Jugar a videojuegos violentos, genera un aumento de las hormonas ligadas al estrés, en tanto para el cerebro la inmersión es total pero al discriminar que nada está pasando en realidad ese aumento de estrés resulta divertido.
El refuerzo de los videojuegos en forma de recompensa permanente es uno de los factores más adictivos. En el caso de Fortnite, se trata de mejoras en la apariencia de los personajes o armas especiales para diferenciarse y destacar, con mayor inversión de tiempo y de dinero. En Battle Royale el escenario se va reduciendo a medida que el jugador se va escondiendo, y como el paisaje cambia con cada juego hay una tendencia a volver a jugar.

 

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Algunos estudios señalan que hay un impacto en la personalidad de los chicos si se les permite jugar un número ilimitado de horas, se han detectado síntomas de abstinencia, similares a los de las adicciones a drogas, con conductas de irritabilidad y respuestas violentas.

Como padres, lo mejor en estos casos es manejar los límites desde el principio, estableciendo tiempos y sobre todo no demonizando al juego sino apoyando actividades de otro tipo. Es decir se trata de ayudar al adolescente a construir hábitos saludables, sobre todo en lo relativo a horarios de sueño, pero también actividad física, vida familiar, espacios de diversión, etc. Por otra parte, permitirle acceder al mundo Fortnite por otros canales, por ejemplo, viendo a otros jugar sería una forma de negociación al tiempo que se establece claramente que las habilidades sociales hay que adquirirlas en la vida real.

El problema mayor no es que el juego sea adictivo, sino que el adulto responsable se sienta incapaz de ejercer su rol. La típica frase : “Quiero que sea feliz, y Fortnite lo hace felíz, ¿Por qué no permitírselo?” termina siendo una extraña y contradictoria forma de filicidio psicológico. Una de nuestras funciones como padres es educar el deseo, mostrar un mundo que vaya más allá de Instagram o de un videojuego.

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Algunas investigaciones longitudinales han concluido que el mejor predictor de salud de salud, bienestar y percepción de felicidad en la adultez no es ni el cociente intelectual, ni la popularidad sino el desarrollo del autocontrol. Los adolescentes necesitan estructura y ser guiados y estos son conceptos que han caído en desuso.

En todo caso se trata de priorizar el mundo real por sobre lo virtual, lo que no significa demonizar ni prohibir, sino favorecer el aprender a elegir en la forma de desarrollo del espíritu crítico.-

 

 

 

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Adicción a pantallas: entrevista a Adam Alter

 

Adam Alter, es Psicólogo, Profesor de Marketing en la escuela de negocios de la Universidad de Nueva York y autor del libro Irresistible (Paidós)  en donde explora la nueva figura del yonky tecnológico, .

Entrevistado por Sandro Pozzi para el diario El Pais , explica los riesgos sociales de la adicción a las pantallas

 

Pregunta. Los psicólogos y sociólogos llevan años debatiendo sobre los efectos de las pantallas. Ahora el problema domina los titulares.

Respuesta. El movimiento tomó cuerpo en noviembre, cuando Sean Parker [uno de los primeros inversores en Facebook] dijo que a la red social no le importa el bienestar de sus usuarios y que lo único que le interesa es que tengan sus ojos pegados a la pantalla, y que pasen el mayor tiempo posible usando el dispositivo. Fue un gran momento, llevó a otras figuras del mundo tecnológico a revelar que pasaba algo similar en sus compañías.

P. ¿Pero estas empresas se muestran indiferentes o simplemente quieren tener el mejor producto?

R. Uno podría decir que el mejor producto es el que no puedes dejar de utilizar. Si usas el iphone cuatro horas al día es porque está bien diseñado. Pero es muy difícil saber qué motivaciones hay detrás. Por eso es tan importante que quienes conocen el proceso lo cuenten, para que estas compañías tengan en consideración al consumidor.

P. ¿Es culpa del fabricante o del que desarrolla la aplicación?

R. Apple no me plantea un problema. Es cierto que permite crear aplicaciones que no podemos dejar de usar. Pero una vez que vende el teléfono, no le importa tanto el tiempo que empleas ante la pantalla. Facebook, SnapChat y Twitter, sin embargo, se preocupan por cada minuto porque esa es una métrica clave para sus negocios. Se puede pedir a Apple que regule cómo presenta la información, que también es importante, pero los anzuelos están en el contenido.

P. La persona es la última responsable del uso.

R. Hay gente que es capaz de ver que le basta con 20 minutos y pasa a otra cosa. Pero si en 2015 se estaba de media tres horas frente a las pantallas, el año pasado ya eran cuatro. Por tanto, ha habido un cambio en el contenido que se escapa al control del usuario. No todo el mundo es capaz de hacer un análisis de lo que es bueno o malo para su vida. Ahí es donde se enfocan, en los millones de ojos que no se preocupan por cómo utilizan la tecnología.

P. ¿Cómo se detecta este tipo de adicción?

R. La primera señal es social, si compromete las relaciones. La segunda es financiera, si esa interacción acaba costando más dinero del pensado. La tercera es física, porque la pérdida de atención puede causar un accidente o porque no se hace ejercicio. Y la cuarta es psicológica, porque cambia la manera en la que afrontas el aburrimiento. Esto último parece una tontería, pero el teléfono está ocupando cada segundo que tienes libre. Está bien que no te aburras, pero del aburrimiento surgen ideas.

“Estas compañías no se preocupan mucho por la innovación, salvo por la suya propia, enfocada en tratar de evitar que el usuario se vaya”

P. ¿Son las pantallas una amenaza para una sociedad abierta?

R. Sí, porque refuerzan el efecto de caja de resonancia. La gente se queda en las plataformas en las que ve reflejadas sus mismas ideas y puntos de vista. Eso te hace ser más intransigente, dogmático y testarudo. Facebook sabe que a la gente le gusta ver que otros comparten sus mismas ideas. Las plataformas están diseñadas para tratar de mantenerte conectado al dispositivo, para reforzar esa resonancia; no quieren alterar el mensaje introduciendo opiniones diferentes.

P. Se supone que cuanto más abierta, más innovadora es una sociedad.

R. No se puede ser creativo si no se cuenta con un espacio abierto para pensar y debatir. Pero creo que estas compañías no se preocupan mucho por la innovación, salvo por la suya propia, que está enfocada en tratar de evitar que el usuario se vaya y que ellos pierdan ingresos por publicidad. Es una nueva forma de monopolio.

P. ¿Somos infelices con tanta tecnología?

R. Creo que somos menos felices como comunidad, como sociedad. Si dedicamos menos tiempo a las cosas que nos hacen humanos, y nos pasamos las cuatro horas que tenemos libres al teléfono haciendo lo mismo, nos volvemos homogéneos. Necesitamos dedicar ese tiempo libre a nuestras aficiones, a hacer deporte, a pasear por la naturaleza, a conversar cara a cara. Es vital para el desarrollo de las personas.

P. Marc Benioff, consejero delegado de Salesforce, compara el uso de las redes sociales con el consumo de tabaco. ¿Debería estar regulado por la manera en la que enganchan?

R. Se pueden introducir normas, por ejemplo, para proteger a los empleados con políticas que limiten el envío de mensajes fuera del horario laboral. Pero es algo que tienen que demandar los consumidores, como ha ocurrido con la política medioambiental. Nadie prestaba atención al vertido de residuos hasta que se convirtió en un gran problema y los consumidores forzaron el cambio.

P. ¿Cómo se pone freno al flujo de información que la gente usa para trabajar o relacionarse?

“No es una batalla equilibrada. Hay cientos de personas dedicadas al diseño de cada detalle, de cada truco, como el botón de “me gusta”

R. No es una batalla equilibrada. Hay cientos de personas dedicadas al diseño de cada detalle, de cada truco, como el botón de “me gusta”, que hace que te enganches a las plataformas. Tienen miles de millones de datos que les permiten saber lo que funciona. Por eso como consumidores debemos ser más inteligentes y tratar de cambiar nuestros hábitos de uso. Es duro.

P. Esta adicción, no obstante, no mata como las drogas.

R. Sí, pero la adicción a las sustancias afecta a una parte muy pequeña de la población, mientras que la adicción a las pantallas está mucho más extendida y avanza de una manera silenciosa. Estar enganchado a la heroína no está socialmente aceptado; estarlo a la tecnología, sí. La gente espera que respondas a los mensajes inmediatamente, desde el ascensor, o mientras cenas. Las consecuencias de esto van a tener mayor alcance.

P. ¿Es más difícil entonces de combatir?

R. La dependencia del alcohol o de las drogas se puede cortar cambiando de ambiente. No es fácil, pero es una opción. Pero si dependes de la tecnología en tu rutina diaria, no hay alternativa porque nuestras vidas están llenas de pantallas y es muy difícil comunicarse sin ellas. Para la mayoría de los adultos se han convertido, además, en un elemento que define quién eres.

P. Parece algo más similar a la crisis de la obesidad que a la del tabaco. ¿No sería más práctico enseñar a utilizar la tecnología?

R. La abstinencia no es realista, pero debería haber cursos sobre cómo interactuar con la tecnología. Y no solo para mostrar sus peligros, también sus beneficios. Hay colegios en Silicon Valley libres de tecnología donde estudian precisamente los hijos de los ejecutivos de las tecnológicas. Ellos conocen mejor nadie todo esto y son los más cautos.

Fuente: https://elpais.com/tecnologia/2018/04/24/actualidad/1524577831_486816.html

Psicoterapia en la red: posibilidades y límites

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Las alternativas que ofrece la red son innumerables y no todas viables, no obstante desde la psicología clínica y de la salud se valora cada día más lo virtual tanto en lo que se refiere a prevención y promoción de la salud mental como a la posibilidad de acceder a un apoyo terapéutico cualificado.

Ventajas de la psicoterapia a través de Internet:

–  Apoyo psicológico para cuestiones no clínicas o patológicas sino ligadas a crisis vitales (nacimiento de los hijos, nido vacío, menopausia), cambios (desempleo, deslocalizaciones y expat) y situaciones de la vida diaria: por ej. seguimiento de un tratamiento médico, dejar de fumar, volver al trabajo después de una baja, después de un infarto, pos-cirugías, etc..

Costo económico menor en relación a la terapia presencial

Reducción de obstáculos a la hora de “cuadrar” agendas: importante en caso de personas que viajan mucho por trabajo o viven fuera de centros urbanos o tiene dificultades de desplazamiento. La terapia Online permite mantener la continuidad del tratamiento.

La comunicación no sincrónica (a través de e-mail) permite una elaboración diferente de los contenidos que se trabajan, en algunos casos con mayor claridad .

Grupos de apoyo : Internet a través de las redes sociales permite que poblaciones o grupos  especiales: personas con discapacidad, personas con movilidad reducida puedan acceder  a recursos “en red” conectándose con personas en igualdad de condiciones, favoreciendo así una percepción de mayor “pertenencia”. Existen distintos tipos de redes sociales:

  1. Verticales: o especializadas del tipo Patients like me, fundada en 2004 por Jamie Heywood, (es una Red que permite a  compartir tratamientos y síntomas de diversas enfermedades con el fin de hacer un seguimiento y aprender de otros resultados médicos
  2. Horizontales:  en las que  se conectan personas de distintas comunidades y características y en las que cualquiera puede participar. Es el caso de Instagram, Twitter, Facebook, etc..
  3. Profesionales: Tipo Linkedin
  4. Blogging: los blogs permiten crear contextos en los que personas con intereses en común crean y comparten contenido.

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–  Más alternativas de seguimiento en las etapas finales de un proceso terapéutico presencial

Desventajas:

Pérdida de las claves que brinda el lenguaje corporal , obliga a centrarse en la voz en el caso de la videoconferencia pero se pierde totalmente el tono y el contexto en el caso del e-mail

Confidencialidad: a pesar de que existen alternativas y encriptación la confidencialidad puede ser más vulnerable desde el paciente, se recomienda no guardar la información de las conversaciones en lugares que puedan ser accesibles desde fuera , el terapeuta debe exigir que no se realicen sesiones desde lugares de trabajo o semi-públicos (un bar por ej)

Cuestiones legales: en algunos países, como USA  es muy cuestionable el uso del material de la red sobre todo en casos de custodia de hijos y valoraciones de incapacidad. La cuestión se complica en caso de que terapeuta y paciente estén en países o continentes distintos.

Falta de formación específica de los terapeutas en temas de psicología del usuario en Internet, comunicación virtual,  uso de protocolos de diagnóstico online, etc..

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Conclusiones:

Valorando el nuevo escenario y las ventajas y desventajas de Internet en apoyo terapéutico psicológico, apuesto por las posibilidades que brinda. La comunicación “saludable” en la red es el reto de este momento histórico y los aspectos legales y éticos así como profesionales deben ser trabajados, pulidos y controlados para controlar el intrusismo y la mala praxis. Pero como en todo campo de trabajo será la experiencia la que señale las correcciones a realizar.

Psicologia del amor online

El grupo de las personas que mantienen un “ciber idilio” ha crecido lo suficiente como para que ya podamos buscar  algunas constantes y marcar tendencias.

El “online dating” se consolida como la segunda forma más popular de encontrar pareja después del clásico “amigo que conoce a amigo/amiga de un amigo/a en un evento cualquiera”.

En 2012,  un 17% de parejas que se casaron dijeron haberse conocido en webs como match.com, http://www.meetic.es/ o de matchmaking ( a través de test de personalidad) como http://www.parship.es/ .

En USA  en 2012,  40 millones  de personas  buscaban pareja por Internet.  En 2011 -en plena crisis- los sitios de encuentros  registraron un 8% de crecimiento con respecto al año anterior,  por ejemplo en España, alrededor de 2,1 millones de españoles  abrían perfiles nuevos cada mes y 950.000 utilizaban el “casual dating” para buscar contactos eróticos.

Actualmente en Latinoamérica, las apps más populares son Tinder y Happn. Por el tamaño y la extensión geográfica de su uso Tinder parecería ser la dating app más popular, porque estamos hablando de un negocio que mueve 50 millones de usuarios activos. En Latinomérica, México aparece como el país con más personas que descargan alguna app de este tipo.

 

Resultado de imagen para tinderEn este contexto, los modelos de negocio relacionados a la búsqueda eterna del amor “perfecto” han ido mutando. En Perú, surgió Mi media manzana.

Similar al modelo americano y alemán, se basa en la búsqueda de compatibilidades pero con el impacto que el mundo de la telefonía celular y la inmediatez de las apps ha tenido en la conducta de las personas.

Sin embargo, después de un tiempo de deambular por estos sitios la mayoría se confiesa “agotada”; las estadísticas indican que  el 81% de los usuarios “miente” en sus perfiles acerca de su edad, peso y altura, los hombres además mienten en cuanto a su nivel económico.

Esther Gwinnell, psiquiatra,  describe en su libro  “El amor en internet” las etapas de un ciber idilio:

1) La comunicación es casual y aleatoria al comienzo

2) Un miembro de la red social manifiesta interés por lo que otro dice

3) Ambas partes intercambian mensajes públicos o privados a través de chat

4) Los mensajes se vuelven más largos, personales y posiblemente comprometidos

5) Uno de los comunicantes emplea frases cariñosas y el otro sigue la pauta

6) Los mensajes se hacen más frecuentes, es emocionante  esperar  y encontrar el mensaje, cuantos más mensajes envías y recibes más quieres recibir y más placer sientes cuando los ves aparecer en la pantalla del ordenador. Se intensifican las fantasías y ocupan cada vez más lugar. Algunas personas llegan a pasar entre 6 y 10 horas diarias intercambiando mensajes online con un amante virtual

7) Intercambian fotografías: antes y durante todo este proceso

8) Se conocen personalmente

Y agrego…o no, alguno desaparece misteriosamente, sumiendo al otro en una depresión en toda regla.

En  “The Psychology of Love”,  Robert J. Sternberg  señala que el amor es el resultado de tres componentes:

Intimidad

Pasion

Compromiso

Veamos que pasa en las ciberelaciones:

La intimidad se instala muy rápidamente  debido al anonimato relativo que potencia el control de una manera más segura acerca de lo que el otro sabe de uno, incluso la inmediatez de enviar un e-mail  comentando como te sientes   ayuda a que se instale.

La pasión en el ciberespacio no corre riesgo de sufrir los golpes de la realidad. Nadie tiene mal aspecto, ni disfunción erectil, ni se te corre el rimmel o se te cae el vaso en la alfombra. El órgano sexual por excelencia es el cerebro, pero sin el encuentro físico la pasión es más que nada una transferencia de deseos, aún más que en la vida real, una actividad autoerótica y de ocio.

En un ciberidilio uno se siente atraído hacia la persona ideal, aquella que nos acelera el corazón cuando nos envía un correo, por eso la intensidad es aún mayor que en offline, es verdad que la química que dan los sentidos está abolida pero las proyecciones ocupan todo ese lugar gestando relaciones muy fuertes.

En cuanto al compromiso,  es un tema delicado- mucho más que en  el mundo real que ya tiene tela-  muchas personas mantienen relaciones simultáneas en la red y no lo encuentran ni problemático ni patológico pero el multitasking (conectar al mismo tiempo 3 0 4 personas) hace que involucrarse en varias historias concluya generalmente en nada . Por otro lado, el exceso de oferta lleva a asumir conductas de búsqueda perpetua, porque siempre puede haber “algo mejor”, “alguien nuevo”, “alguien más afín”.

En general un ciber idilio dura en promedio 3 meses y  el factor “proyecto” suele estar ausente justamente por este déficit de compromiso.

Los tres componentes  _intimidad, pasión y compromiso- existen en los ciber idilios pero  su equilibrio es lo que marca el que puedan o no progresar a una relación en el mundo real (suponiendo que esa es la idea).

En la vida real,   el compromiso y la atracción se desarrollan  mucho más rápido que en los ciber idilios pero en estos el factor intimidad y pasión puede superar ampliamente lo esperado, de ahí su componente adictivo; el anhelo de  tener alguna satisfacción emocional es lo  que suele mover a las personas a buscar relaciones virtuales en forma compulsiva.

Como profesionales “psi” nos enfrentamos a un nuevo estilo no necesariamente patológico, una nueva manera de relacionarse que tiene sus peculiaridades, como dice Javier Echeverria-:

“No hay transformaciones tecnológicas profundas sin cambios radicales en la mentalidad social”.

Las web de contactos son útiles en una época en que por edad o hábitos resulta difícil conocer gente nueva y en este sentido son una herramienta más, si  el objetivo es buscar online algo que consolidaremos offline.

Podemos tratar de entender como es que funciona este nuevo estilo, hablar de Yo ideal, de proyecciones o características varias, podemos analizar la conducta ciber o analizar la usabilidad de las plataformas online,   pero lo que no podemos  es negar que las cosas han cambiado, que un nuevo espacio social se está construyendo y como tal tendrá una ética y una estética propias.

Sabemos que la sexualidad es una construcción subjetiva y social y en este sentido es claro que una parte de la sexualidad actual se está construyendo en un encuentro “sin cuerpos”, sin piel, sin olor,  centrado en el autoerotismo; en una cultura hiper individualista,  el sexo individual parece no desentonar. Por otra parte el sexo como actividad de ocio que implique el máximo placer con el mínimo compromiso encuentran en la red un espacio que mezcla sexo y amor y ya se sabe que son cosas muy distintas. O deberían serlo.

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Nunca amamos a nadie: amamos sólo la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos.”

Fernando Pessoa

“Lo guardo por si acaso” : cuando para tirar algo se necesitan + de dos

Sin llegar a los límites extremos que podemos observar en el Síndrome de acumulación progresiva,  el pensamiento recurrente de “Lo guardo por si acaso” es una conducta  bastante común que afecta en distintos grados a más del 10% de la población mundial, aunque no hay criterios diagnósticos establecidos y es un campo poco conocido.

Tampoco  existen estadísticas de prevalencia de este trastorno, pero hay  evidencia de la asociación entre el desorden, la dificultad para deshacerse de objetos que ya no son útiles, no nos pertenecen u ocupan demasiado espacio y rasgos de personalidad asociados con dificultades  en tomar decisiones, en la mayoría de los casos se trata de distintos niveles de ansiedad o depresión.

En este contexto, resulta útil la figura del “ consultor y organizador profesional de espacios”, un profesional que complementa el trabajo del psicoterapeuta. Hablamos de situaciones que no son extremas pero en las que el psicólogo detecta que hay obstáculos en “ponerse en marcha” por un lado o en mantener el orden ya conseguido por otro.

Comenzándo el año 2019, la plataforma Nerflix presenta a modo de reality show “Tidyng up with Marie Kondo”

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¿Por qué un Reality show de estas características sería una propuesta atractiva?

Y la respuesta es: Porque la organización del ambiente, del espacio físico, implica la organización del espacio mental…. y ésto no siempre es fácil de lograr. En algunos casos, el trabajo puede comenzar por la línea de menor resistencia, ordenando el espacio para luego trabajar las dinámicas y conflictos personales relacionados.  Esa es la letra pequeña de la técnica  de ser feliz con menos y mejor ordenado.

La función de estos counselors suele consistir en ayudar  a sus clientes en la transformación de los espacios en los que viven (casa/lugar de trabajo) y aconsejar qué cambios hacer para mejorar su experiencia(distribución de muebles, luz, colores, etc).

Un hogar o un lugar de trabajo tienen que ser algo más que un espacio bonito. A nivel práctico deben cubrir  todas nuestras necesidades, y a nivel estético, cuanto más respondan a nuestros gustos y se identifiquen con nuestra forma de ser, nos harán sentir mejor. El saber que estás detrás de cada detalle, que lo has hecho tú, hará que lo sientas tuyo, que te sientas bien.

¿En que casos suele ser necesario pedir ayuda?

Una separación, la pérdida de un ser querido, la des- organización y el desorden de personas con un ritmo de vida agobiante. La vida nos plantea situaciones,  en que las circunstancias y los problemas que conllevan, nos superan y acaban casi por bloquearnos.

 Casi siempre se trata de algún grado de duelo que dificulta tomar decisiones..

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¿Cómo  se trabaja  en cada situación?

En una separación,  volver a crear un “hogar” puede no ser tarea fácil, se trata de tener que montar un espacio íntegramente o acomodarnos con aquello  que nos ha quedado de un  reparto y no siempre es lo que deseamos conservar.

Cuando fallece un ser querido o debemos  ingresarlo por una enfermedad -sabiendo que no va a volver-  la ingrata tarea  de vaciar un piso,  o simplemente una habitación o un  armario es un problema agregado. Entendemos que debemos hacerlo, pero en este caso, el cambio,  se nos hace  muy doloroso, y se transforma en un desafío.

En todas esas circunstancias, siempre se trata de un “dejar ir” para ordenar nuestro espacio pero también nuestra mente. porque detrás de cualquier tipo de organización de objetos se esconde alguna escala de valores personales sobre cómo uno desea vivir.

Como psicóloga he  podido valorar que existe una asociación entre el desorden y la dificultad en registrar el disconfort o el malestar o la falta de libertad que las cosas imponen.

En general,  he visto  que  la desorganización de la casa, la acumulación de cosas, hace que el cliente acabe sintiéndose incómodo en el lugar que debiera ser su refugio, tanto si  vive solo o  con su familia pero parece ser incapaz de cambiar su situación. Esta coyuntura  puede resultar de la falta de tiempo, o en casos más extremos, de un Síndrome de acumulación , en ambos casos, siempre existen tensiones .

Cuando la persona solicita mis servicios, seguramente ya ha pasado por un momento de “toma de consciencia” de que no puede cambiar solo, afrontarlo en solitario puede resultar  muy difícil,  ya que  estos procesos suelen darse en el medio de  circunstancias muy complejas y generalmente con una historia de intentos fallidos de organización , por eso el tener una persona que  acompañe en la tarea al inicio, que te ayude a arrancar, puede resultar vital para que el proceso se haga menos doloroso y resulte más sencillo, y sobre todo,  para que no se haga eterno.

 El nivel de compromiso e implicación por ambas partes cambia radicalmente.  Con el  acompañamiento de alguien,  es mucho más difícil caer en  el prorrogar, rechazar, delegar y es más fácil  resolver las tensiones asociadas a la ansiedad por elegir, conectar emocionalmente con cada objeto para ver si es desechable, etc.

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El trabajar con alguien externo implica un mayor compromiso , la evidente necesidad de avanzar, se hace menos ineludible.  El apoyo emocional,  aumenta el trabajo de autoconocimiento y el saber que cuentas con alguien ayudándote, a quien puedes recurrir, potencia la firmeza y la seguridad de que lo vas a conseguir.

Este tipo de abordaje es aún poco común en el mundo de habla hispana pero está ampliamente desarrollado en USA, se trata de la figura del Professional organizer.

Es muy útil  en los casos en que la persona solicita ayuda psicoterapéutica y en las que su dificultad para ordenar los espacios es secundaria a una crisis : divorcio, mudanzas, problemas financieros que suponen reducir la vivienda, viudez, síndrome del nido vacío. En este escenario, el consultor “organizador profesional” actúa como un acompañante terapéutico en tanto  sostiene un espacio de salud (mental) para permitir avanzar sobre las dificultades en “ponerse en marcha”. Es un trabajo en equipo psicoterapeuta-consultor-paciente/cliente.-

 Raquel Ferrari

“Keep calm” Solo se trata de otro año nuevo!

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Un nuevo año está por comenzar y con él surgen como hongos después de la lluvia, balances, proyectos, resoluciones acompañados de una buena dosis de ansiedad y frustración por querer cambiar de un día para otro, todo lo que aún no hemos podido cambiar o lo que no debiéramos haber cambiado o lo que no intentamos y deseamos  intentar.

Es bueno tener resoluciones de año nuevo,  es muy saludable plantearnos nuevas metas  y recordar qué planes del año pasado logramos conseguir y cuáles no pero todo esto  ha de suceder sin caer en el exceso de autocrítica o en la insatisfacción.

Algunas personas pueden agobiarse en estas fechas porque hay más situaciones de interacción con desconocidos y con un grupo familiar ampliado, más demandas sociales y económicas y una percepción de pérdida de control. Puede que, con gran dificultad, nos expongamos  a reuniones sociales por razones de trabajo o amistad, directamente las evitemos  o debamos inventar excusas, con el  obvio aumento de tensión emocional que esto implica. Interactuar se transforma  en un foco de malestar en lugar de en una oportunidad.

Hay que sumar el tema del consumo casi compulsivo de todo: comida, ropa, viajes, los escenarios se arman, luces en las calles, un año  más que termina. Un obligado impasse en la historia personal para asumir una “felicidad”¿?? comunitaria evidentemente no compartida.

El uso abusivo de alcohol, psicofármacos o drogas estimulantes o depresoras como la cocaína o la marihuana se transforman en una trampa para enfrentar melancolías, recuerdos, ausencias pero también expectativas, excitación y alegría por algún reencuentro.

Dejar los celulares en una canasta a las 10 de la noche y no volverlo a tocar hasta el otro día es una saludable estrategia para bajar los decibeles.  Total ya se te saturó la memoria con videos inspiracionales, frases celébres nunca dichas y reenvíos varios en los centenares de grupos a los que nunca entras. El 31 de Diciembre  se produce tal avalancha de mensajes que se suele quedar bloqueado  WhatsApp.

 

 

Tomando como referencia un estudio de Cumulus Media, que revela que cada minuto se envían 38 millones de mensajes de WhatsApp podemos pensar en unos 70.000 millones de mensajes enviados en el momento “crucial” de las 12 campanadas en que diremos “chau” a este difícil contradictorio, apasionante e irrecuperable 2018.-

Contactar a gente  con quienes no hay relación el resto del año, la ausencia de un ser querido, el cambio de las rutinas pueden convertir a las fiestas en un calvario para todos, pero especialmente para aquellas personas con predisposición a sufrir  trastornos afectivos, ansiedad o depresión  y  así, lo que podría ser motivo de festejo familiar se transforma en una espiral con capacidad suficiente para llevar el malestar a niveles patológicos..

Pero ¿Por qué ese aumento de ansiedad en estas fechas?, debiéramos preguntarnos si en otras fiestas religiosas en otras culturas ocurre lo mismo. No me consta, alguno dirá que la Navidad es claramente superior en cuanto a celebración mundial masiva sumada a que sucede cercana al fin de año, cierre de un ciclo, etc. Creo que  solo se trata de una cuestión de percepción del acontecimiento.

 

Se ha desritualizado la fiesta religiosa cristiana y hay un fin artificialmente marcado de un ciclo, cosa que no ocurre en otras culturas, convirtiéndose en un evento de socialización forzosa que inevitablemente potencia cualquier problemática. Una conclusión, un tanto obvia, nos lleva pensar que esa búsqueda del no displacer, de evitar la tristeza en todas sus formas, estará destinada al fracaso .

Perder peso, hacer más ejercicio, viajar, cambiar de trabajo o de pareja,  ahorrar, dejar de fumar, descansar más, preocuparnos menos, son parte de los objetivos que solemos plantearnos y en muchos casos están destinados al fracaso…..y lo sabemos.-

Proponemos algunas sugerencias a la hora de plantear  metas para el 2019, siempre aspirando a más logros personales, pero sin desilusionarnos si no conseguimos los resultados anhelados:

Se realista:

Lo mejor es enemigo de lo bueno. Planifica, en base a un conocimiento profundo de tus fortalezas y debilidades y no comparándote con modelos que no te representan.-

Cambia tus creencias

Cambiar patrones de pensamiento y comportamiento es clave para superar la ansiedad.  Pero no intentes cambiar todo a la vez, porque la frustración estará garantizada. Nuestros comportamientos no se desarrollan de la noche a la mañana, por esto cambiarlos requiere tiempo y paciencia. Ve un paso a la vez, pero con mucha disciplina.

Expresa y comparte

Es muy importante tener con quien compartir nuestros éxitos y temores. Tu familia, un grupo de apoyo o amigos pueden ayudarte mucho a seguir luchando por tus metas. Es indiscutible que somos seres sociales, por ello, es importante contar con la ayuda de los demás.

Valora cada paso

Es normal cometer errores y encontrar obstáculos cuando queremos lograr nuestras metas. Si no pudiste hacer ejercicio una semana, si no dormiste bien, si sentiste que el estrés te dominaba, ¡no te rindas! Los altibajos son parte de cualquier proceso, simplemente sigue adelante.

Busca tratamiento y ayuda

Si sientes que el estrés y la frustración te están alejando de sus metas, no dudes en buscar lo que te haga sentir mejor. Puede ser una búsqueda compleja y tomar mucho tiempo. Tratamientos para la ansiedad hay muchísimos, desde alternativos hasta medicamentos y terapia, y, como la ansiedad no se va por sí sola, es importante encontrar que cosas nos hacen sentir mejor y sentir que retomamos el control de nuestras vidas.

Puede ser que lo tuyo sean los suplementos y tratamientos naturales o puede ser que para ti funcionen bien los programas de autoayuda, o  las apps para tratar ansiedad en cualquiera de sus propuestas  o bien puede ser que creas que lo más recomendable pase por los medicamentos recomendados por el médico o la psicoterapia. Sea lo que sea, aceptar que necesitas ayuda  o apoyo no es un signo de debilidad, es más bien,  una muestra de que quieres lograr tus objetivos y superar tus propios límites autoimpuestos.

Finalmente:

Es poco probable que los habituales consejos para combatir el estrés de las fiestas den resultado porque  la verdad es que no se estresa el que quiere sino el que puede. Y se estresará aquél que tiende habitualmente a querer controlar todo, evitar todo tipo de conflictos, perseguir la “felicidad” en forma de emoticón o  rumiar y no dejar ir viejos rencores.

Solo se trata de sentirse sujeto de la propia historia y de aprovechar estas fechas para reconocer los propios logros, agradecer el estar vivo a pesar de todo y todos  y recordar que en una semana todo volverá a la normalidad

 

 

Feliz 2019!

 

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¿Cómo piensa un jugador de video-juegos?

Los videojuegos tienen algunas características que no existen en los juegos  offline y que suponen algún tipo de recompensa emocional que conecta al jugador con otros jugadores y con el juego. Identificar y analizar estas características es una tarea ineludible para promover el uso saludable del juego online y para entender cuales son las nuevas oportunidades, los desafíos y las alternativas derivadas del gaming.

El impacto que el uso de videojuegos tiene en la vida del jugador es siempre personal y depende de la combinación de varios factores algunos más relevantes que otros.

Actualmente es posible hablar de una nueva cultura del videojuego que en el pasado, eran considerados una actividad aislada y más ligada al cliché del “nerd” o  del introvertido.

Las cosas han cambiado, ahora juegan juntos personas de ambos sexos, de todas las edades, padres e hijos y se forman grupos de gente que juega al mismo tiempo en distintas partes del mundo.

Se ha pasado del juego en solitario al establecimiento de redes sociales a través de los MMORPG: videojuegos de rol multijugador online y algunos ya no lo consideran un juego sino un e-sport. Un MMORPG  es un “juego de rol multijugador masivo en línea” (“Massively Multiplayer Online Role-Playing Game”).

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Ya es algo habitual ver a jugadores que viajan desde distintas partes del mundo con sus ordenadores para participar en torneos o tomar clases para mejorar sus resultados.

Desde luego, que haya un grupo de personas que se encuentren para jugar no significa necesariamente que -además- socialicen en 3D; la interacción principal sigue siendo mayormente a través de la pantalla.

Pero, lo que sí sucede, es que toda una nueva generación está cambiando su forma de aprender, desde la recepción pasiva y abstracta de información del pasado reciente, al “aprender haciendo” a través de la red que los comunica con una enorme cantidad de eventos y con la posibilidad de compartir ideas. Continuar leyendo “¿Cómo piensa un jugador de video-juegos?”