Por qué debemos abandonar el actual modelo de atención en salud mental

Por: Peter Kinderman

La idea de que nuestras emociones más estresantes como la pena o la ira, pueden ser entendidas mejor como síntomas de una enfermedad mental es seductora y ampliamente difundida. Pero, desde mi punto de vista, es también un mito y muy dañino.

Nuestro abordaje de ayuda a personas vulnerables a situaciones agudas de angustia está  severamente obstaculizado por ideas anticuadas, inhumanas y poco científicas acerca de la naturaleza y el origen de los problemas mentales.

Necesitamos un cambio radical, no solo en la forma en que entendemos los problemas mentales, sino también en como diseñamos y llevamos a la práctica los servicios de salud mental.

Hasta las más importantes autoridades médicas han comenzado a cuestionar la creciente medicalización de la vida diaria y critican la escasa solvencia, validez, utilidad y humanidad de los diagnósticos psiquiátricos convencionales.

Estamos preparados para definir, identificar y medir el fenómeno que intentamos estudiar y los problemas que llevan a la gente a pedir ayuda. Pero, ofuscamos más que ayudamos cuando usamos el lenguaje de la patología médica para describir una respuesta entendible y humana a situaciones estresantes o traumáticas.

Hay razones éticas y humanitarias para ser escépticos respectos del diagnóstico psiquiátrico tradicional. Pero también hay razones científicas. Es raro aunque altamente significativo, que las estadísticas de fiabilidad de la American Psychatric Association, influyente franquicia del DSM, estén cayendo en forma sostenida.

Es difícil distinguir diferentes “desórdenes” en forma confiable. De hecho, Thomas Insel, Director del Instituto Nacional de Salud Mental, sugirió recientemente que los diagnósticos psiquiátricos tradicionales habían sobrevivido a su  verdadera utilidad.

Es muy fácil asumir, que los problemas de salud mental- especialmente los más severos como la esquizofrenia o  el trastorno bipolar- serían  misteriosas enfermedades biológicas, azarosas y esencialmente desconectadas de la vida de la persona. Pero cuando comenzamos a preguntar acerca de este tradicional modelo de pensar la enfermedad, esos supuestos comienzan a desmoronarse.

Algunos neurocientíficos han afirmado que toda angustia emocional puede finalmente ser explicada en términos de sinapsis y neurotransmisores.  Esta lógica se aplica a todas las conductas humanas y no diferencia entre el síntoma-explicado como un producto de desequilibrio químico- y las emociones “normales”.-

Aún más, si bien está claro que la medicación (como muchas otras sustancias, incluidas las drogas y el alcohol) tiene efecto en nuestros neurotransmisores y en nuestras emociones y conductas; hay un trecho hasta afirmar que las experiencias vividas como estresantes son causadas por desequilibrios en esos mismos neurotransmisores.

Mucha gente sigue sosteniendo que problemas serios, como las alucinaciones y  las creencias delirantes, son básicamente biológicos; pero ahora tenemos considerable evidencia  de que las experiencias infantiles traumáticas (pobreza, abuso, etc) están asociadas a posteriores episodios psicóticos.

Existe una suposición casi instintiva de que el suicidio, por ejemplo, es consecuencia solo de una enfermedad subyacente.  Esto contrasta con la observación de que la reciente recesión económica ha tenido un impacto en las tasas de suicidio, un ejemplo dramático (y triste) de como los factores sociales impactan en nuestra salud mental.

La actividad neural y los procesos químicos del cerebro están detrás de todas las experiencias humanas y es seguramente útil entender más acerca de como trabaja el cerebro humano. Sin embargo, esto es muy distinto que asumir que algunas de estas experiencias (disociaciones, distimia, ansiedad, etc..) deberían ser clasificadas como enfermedades. El cerebro humano no es solo una estructura biológica compleja, es también un motor de aprendizaje.

Aprendemos como resultado de las cosas que nos pasan, y hay una evidencia creciente de que aún los problemas mentales más severos no son meramente resultado de genes defectuosos o neuroquímicos; son también el resultado de la experiencia, respuestas naturales y normales a las cosas terribles que pueden sucedernos y que modelan nuestra visión del mundo.-

Tradicionalmente, la idea de que los problemas mentales son enfermedades como cualquier otro tipo y que entonces las personas no serían responsables o culpables por estas dificultades, ha sido vista como un arma poderosa para reducir el estigma y la discriminación. Desafortunadamente, el énfasis en explicaciones biológicas para los problemas mentales puede que no sirva, porque presenta estos problemas como una parte heredada e inmutable del individuo. En contraste, un enfoque más genuinamente empático sería entender el proceso por el que  todos respondemos emocionalmente a los desafíos que nos presenta la vida.

No obstante, las cosas están cambiando. En los últimos 20 años, hemos asistido a un crecimiento muy positivo de los movimientos de usuarios y ex-pacientes, en los que gente que ha pasado por experiencias de cuidado psiquiátrico participa en campañas para lograr una cobertura social más responsable.

Estamos comenzando a ver el inicio de una actitud más transparente y democrática en salud mental. Estos cambios han llevado a pedir alternativas radicales a las formas tradicionales de cuidado, pero debo decir que no necesitamos nuevas alternativas. Ya tenemos opciones efectivas. Solo necesitamos usarlas.

Los clínicos han hecho oír su preocupación acerca de los beneficios relativos de la medicación psiquiátrica y hay una evidencia creciente de la efectividad de  terapias psicológicas, como la psicoterapia cognitiva, aún para personas con serios problemas de salud mental, por ejemplo para aquellos diagnosticados con esquizofrenia o aquellos que eligen no tomar mediación.

Necesitamos humanizar la psicología. La ciencia psicológica ofrece modelos sólidos de salud mental y bienestar, que integran hallazgos biológicos con evidencias sustanciales de determinantes sociales de salud mental mediados por procesos psicológicos.-

Debemos abandonar el modelo de enfermedad que supone que el trastorno emocional es meramente un síntoma de una enfermedad biológica y adherir a un modelo de salud mental y bienestar que reconozca nuestra esencia como seres humanos y sociales. Los factores biológicos, sociales y las circunstancias personales nos ayudan a construir el sentido de quienes somos y de como funciona nuestro mundo.-

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Esto también significa que deberíamos reemplazar el diagnóstico tradicional por una franca descripción de los problemas. Debemos dejar de considerar los problemas emocionales solo como síntomas de una enfermedad “diagnosticable”.

Una simple lista de problemas más comunes (debidamente definidos) debería tener validez científica y debería ser más que suficiente como base para el diseño de una estrategia terapéutica y de los servicios de salud mental. Esto no supone rechazar el rigor del método científico, sino todo lo contrario. Mientras  los diagnósticos psiquiátricos carecen a veces de utilidad, es posible tipificar los problemas psicológicos, describirlos y categorizarlos para desarrollar tratamientos coherentes con esos criterios.-

Todo esto significa que deberíamos ir desde el diagnóstico de enfermedad mental y de la búsqueda de etiología a la identificación  de los mecanismos que definen los fenómenos psicológicos. Nuestro sistema de salud debería reducir drásticamente la confianza en la medicación para centrarse en el sufrimiento emocional y no ver a la medicación como una “cura” o como una forma de gestionar una enfermedad inexistente.

Hay que ofrecer coberturas de salud que ayuden a la gente a ayudarse y ayudar a su entorno más que a desempoderarlos, servicios que favorezcan la autonomía. Esto significa vincular trabajadores sociales con psicólogos en equipos multidisciplinarios y promover las soluciones psico sociales antes que las médicas.

Ahí donde se necesite terapia individual, efectiva y personalizada debería haber oferta de psicoterapia para todos y en caso de crisis aguda, la internación puede ser necesaria, pero esto no debiera entenderse como un tema solo médico.

Si el modelo de enfermedad actual es inadecuado, también es inadecuado, atender a la gente en hospitales. Un modelo diferente de cuidado es necesario. Adoptar esta perspectiva daría como resultado un giro fundamental desde un modelo médico a un enfoque psico-social. Significaría ir desde el hospital psiquiátrico a una atención residencial y a una reducción drástica de la medicación.

Y, debido a que las experiencias de abandono, rechazo y abuso son extremadamente importantes en la génesis de muchos problemas, necesitamos redoblar nuestros esfuerzos para abordar las causas subyacentes de abuso, discriminación e inequidad social.

Este es un rotundo llamado a una revolución en la forma en que conceptualizamos la salud mental y en como brindamos atención a las personas enfermas aunque creo que es una revolución que ya está en marcha.-

 

Peter Kinderman Acerca del autor: Peter Kinderman  es profesor de Psicología Clínica en la Universidad de Liverpool y Psicólogo Clínico colegiado. Es Jefe del Institute of Psychology, Health and Society, de la Universidad de Liverpool. Su investigación está centrada en los procesos psicológicos subyacentes al bienestar y la salud mental, y en particular, en sintomatología psicótica (alucinaciones y delirios). Seguirlo en Twitter @peterkinderman
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La buena practica en terapia online

El apoyo psicológico online es una alternativa en franca expansión aúnque hay mucho por definir todavía.

¿Que es la terapia online?

Es una modalidad de apoyo psicológico  que utiliza las herramientas de internet  en una comunicación sincrónica (simultánea) o asincrónica (derivada en el tiempo) entre un individuo y un profesional de la salud.

El motivo de la consulta varía desde una demanda de orientación sobre relaciones, trabajo, etc., hasta orientación para enfrentar el estrés por cambios de residencia .En algunos casos la terapia online complementa la terapia en caso de viaje o problemas de salud que impiden el desplazamiento, en otros,  una consulta online permite un seguimiento posterior a la finalización de un proceso terapéutico.

¿Que NO es la terapia online?

E-terapia no es psicoterapia en tanto no se hace un diagnóstico previo ni se elige como alternativa de intervención en casos de trastornos mentales por lo cual no es correcto compararla con la terapia psicológica cara a cara. La consulta online permite a la persona  obtener una guía de análisis de su situación actual, una forma de ordenar sus ideas respecto de un tema puntual: su objetivo es orientar, ayudando a la persona a reconducir sus objetivos entre los que puede estar iniciar una psicoterapia cara a cara.

¿Cuáles son sus ventajas?

Cuando la terapia online se desarrolla de una manera asincrónica (por e-mail) permite reflexionar sobre las intervenciones anteriores . Cuando se desarrolla via skype (o chat) acerca la alternativa de orientación psicológica  a personas que de otra manera no accederían a ella.

Debido a que no hay un contexto social o no verbal en teoría es posible llegar al punto central de la consulta más rápidamente, la comprensión asociada a la lectura elimina algunas barreras.

¿Cuales son sus desventajas?

La fortaleza de la e-terapia es también su debilidad: sin contexto no verbal entre los participantes hay un gran potencial para los malentendidos. Requiere además habilidades en la escritura y en la comprensión que faciliten la comunicación al mismo nivel tanto en el consultante como en profesional.

¿Cuál es el futuro de la terapia online?

Es muy probable que evolucione hacia una consolidación como alternativa ligada a las redes sociales verticales: comunidades de usuarios, grupos de pacientes para situaciones y demandas puntuales, salud 2.0, dejando siempre claro que no puede sustituir a la psicoterapia cara a cara sino que es un recurso útil y necesario en  consultas de orientación.

Counseling VS. life coaching

La relación entre el “counselor” y el “life coach” es de “parentesco” en tanto se puede pensar como de miembros de la misma “familia”  :”profesionales de la ayuda”y por eso los ajenos al entorno– los potenciales clientes los relacionan (guste o no).

No obstante, tal y como pasa en las familias, aunque entienden que “el otro” exista, en general hay una tendencia a la competición.

Muchos profesionales del counseling y life coaches aceptan que  coexisten y que los clientes se beneficiaran de ambos servicios si son prestados por profesionales bien entrenados. Aceptan también que los coachs debieran estar certificados a través de un proceso formal que suponga un nivel alto de estudio y experiencia. Y, también se acepta que el life coach  debiera derivar a su cliente a un psicoterapeuta o un counselor si descubre un problema psicológico significativo.

Pero, la discusión se generaliza cuando se pregunta que es un coach, que es un counselor  y que ofrecen ambas profesiones.

Los defensores del coaching dicen que trabajan ayudando a los clientes a lograr sus objetivos y crear nuevas áreas de desarrollo en su vida, según ellos los counselors  gastan demasiado tiempo explorando el pasado, buscando soluciones para preocupaciones emocionales y tratando de encontrar el diagnóstico que requiere el sistema de salud.

Los coaches sugieren que las relaciones que ellos establecen con los clientes son más de tu a tú, naturales y en un entorno menos estructurado que la relación “doctor-paciente”.

Lynn Mitchell, una ejecutiva de negocios y management consultant durante 20 años, está estudiando un Master en Counseling en Chicago pero quiere ser life coach. Ella compara al coaching con los servicios que proveen los personal trainers, los nutricionistas o los fisioterapeutas, que ayudan a personas con problemas  de salud. “Hay mucha gente tratando de enfrentar situaciones de crisis en su vida, ansiedades y desafíos personales” dice Mitchell- miembro de la American Counseling Association (ACA): “el coaching puede ayudar y es algo positivo y preventivo, el bienestar es una tendencia y el coaching es parte de ella.”

No todos los counselors marcan esa distancia; si bien se dan por enterados de que un coach bien entrenado puede ser útil, muchos counselors creen que los coachs están simplemente utilizando teorías y técnicas que los counselors han aprendido como algo inicial y obvio-

“Podemos hacer cualquier cosa que haga un coach, es parte de nuestro entrenamiento y de la forma en que trabajamos con los clientes” dice Sue Pressman presidente de la National Employment Counseling Association. “Hay algunos coaches que están bien entrenados. Estoy segura de que son efectivos, pero eso no significa que los counselors no lo seamos o que no podemos ofrecer esos servicios”.

Pressman cree que los counselors necesitan “vender” mejor los servicios para los que están cualificados y que les permite ayudar a sus clientes en la misma línea que los coach. “Los buenos coachs debieran salir y aclarar que no son counselors y derivar a los clientes a los servicios apropiados”-dice- “Y también es justo que los buenos counselors se atrevan a decir que hacen coaching.”

Larry Pfaff, profesor asociado de la Spring Arbor University (Mich-USA) ha sido psicólogo counselor en practica privada durante 20 años; basado en los estudios que realizó en el Michigan Board of Couseling sobre diferentes websites de coaching (entrenamiento y servicios) concluye que muchos coaches no están adecuadamente entrenados y terminan ejerciendo intrusismo sin licencia.

“Hay algunos buenos programas ahí fuera y algunos coaches cubren necesidades importantes” -dice- “Pero también hay muchos programas que no requieren más que algunas semanas de entrenamiento”. Pfaff agrega que es bastante escéptico acerca del éxito que proclaman algunos life coachs”. “Creo que se trata en muchos casos de un efecto placebo” -agrega-“los clientes pagan dinero, mucho dinero! a  los coaches y por eso piensan que deben sentirse mejor”

A pesar de las diferencias de opiniones, la mayoría de los profesionales contactados por Counseling Today acuerdan en un punto: un futuro en el que los life coaches y los counselors puedan aprender a coexistir y colaborar sería lo mejor.

¿Qué es el coaching?

La International Coach Federation (ICF), que se autoproclama la más grande acreditadora de coaching en el mundo, define al coaching como ” Una sociedad con el cliente en un proceso provocador y creativo que les inspire para maximizar su potencial profesional y personal.” Los coaches escuchan, observan y adecuan su abordaje a las necesidades del cliente, porque creen que es naturalmente creativo y dueño de recursos.

” El coaching se centra en el presente y el futuro” dice Paula Padget, una consultora de la Eastern University´s Counseling and Psychology Department en St. Davis, (Pa) y counselor y coach en practica privada durante 10 años. Explica que los coaches trabajan generalmente en cuatro áreas con sus clientes:

  • definiendo metas
  • formulando un plan que utilice las competencias del cliente
  • sosteniendo el interés del cliente por su progreso
  • proveyendo estructura y empuje

“A través del coaching, los clientes pueden aprender vías saludables y útiles de avanzar en la vida”, dice.-

¿Cual es la diferencia?

Ambos, counselors y coaches ven similitudes en ambos campos pero también marcan agudas diferencias. “Hay un espectro de necesidades”-dice Mitchell-“Generalmente, el counselor se focaliza en mover a la gente desde un estado disfuncional a uno funcional. Pero hay gente que funciona muy bien en general, aunque no este explotando su máximo potencial y en este caso el coaching provee una alternativa”,

Muchos counselors contactados por Counseling Today” para este artículo, dicen que ven alguna similitud entre el coaching y la teoría del counseling. Pero otros counselors como Summers, están preocupados por la perspectiva de que el coaching vaya más allá de sus posibilidades reales. “Creo que un buen coach debe empezar por declarar que el coaching es limitado y que cuestiones más serias y complejas pueden necesitar terapia”.

Otra diferencia? Se dice que lograr progresos es lento y penoso en el counseling y rápido y usualmente divertido en coaching. Una vez más parece que esto tendría que ver con el motivo de consulta: los que acuden a un coach no suelen  percibir los aspectos disfuncionales de su vida, por su lado, los coachs suelen trazar una linea que simplifica la cuestión “Si estas enfermo, busca un counselor si quieres prevenir y maximizar tu salud emocional busca un coach.”

Michael Walsh, miembro de la ACA sostiene que los límites podrían no estar tan claros. “Como muchas cosas en la vida, las cosas no son tan simples. Hay etapas del proceso terapéutico en las que los counselors se focalizan en prevención, maximizan la salud emocional y el logro de objetivos” -dice- “La diferencia es que un counselor tiene el conocimiento y el entrenamiento adicional para ayudar al cliente cuando las cosas no van bien”. ” Yo le diría a la gente que primero se asegure que cualquier profesional que consulte esté formado y entrenado y tenga las credenciales y licencias correspondientes que aseguren la calidad de los servicios que brindan”. “Esto es especialmente importante en espacios como los del coaching, escasamente regulados y controlados.” Por otra parte no todos los counselors se centran en tratar aspectos patológicos o “disfuncionales” de la personalidad.

Muchos miembros de la American Counseling Association toman una perspectiva de “wellness” (bienestar) y trabajan en el logro de objetivos y desarrollo de potencial; muchas veces tiene más que ver con la  resistencia a consultar counselors o psicoterapeutas porque aún muchos creen que solo individuos con serios problemas buscan counseling o “terapia”. La gente joven, por ejemplo, tiende más a consultar a un coach.

Pfaff cree que los counselors están ya calificados para el coaching sin entrenamiento adicional: “Un counselor puede usar alguna terapia cognitiva o terapia centrada en soluciones en la línea de Carl Rogers y podría entenderse como coaching. Simplemente es una cuestión de marketing,  se trata de vender mejor la expertise lograda en la formación académica”

Finalmente, desde lo legal  no existe paralelismo en tanto el coaching no es un profesión acreditada en los perfiles profesionales por lo que un counselor puede legalmente llamarse a sí mismo “coach” pero esto no es posible a la inversa.

Jason Newsome, director de servicios clínicos en Family Counseling Connection, en Charleston, W.Va, alerta de que no existen repercusiones de algunos abusos éticos dentro del coaching ni protocolos de prácticas ni garantías de competencia. “Los life coach trabajan sin licencias” -dice-. También cree que el counseling ha permitido que se diluya y mezclen intervenciones y que no ha velado por su propia integridad profesional.

En el pasado la ACA no tomaba en cuenta el tema del coaching, pero su presidente  Collen Logan, dice que ahora es una cuestión a la que prestar atención.

Los coachs defienden que el fenómeno del coaching es una cuestión de mercado y que es el público el que requiere de estos servicios. Sostienen que cualquier coach bien entrenado sabrá manejar los límites y no ofrecer nunca servicios de counseling.

Sin embargo, la preocupación principal expresada por los profesionales counselor consultados para este artículo fue que los coaches han de  ser supervisados y regulados en su práctica para que no se tienten a  cruzar la línea ofreciendo servicios de couseling sin formación ni acreditación.

Fuente :http://ct.counseling.org/2008/12/counseling-vs-life-coaching-2/

Artículo editado y traducido del original en Counseling Today

Ansiedad ¿Cómo reconocerla?

 

¿Qué es?

 La ansiedad forma parte de las herramientas de las que dispone nuestra mente para defenderse de las agresiones externas. Su función  es  generar una respuesta frente a situaciones que preocupan o amenazan.

La idea es forzar la reacción por ataque o huida, impulsarnos a reaccionar para evitar o afrontar riesgos de una manera efectiva.-

pero a veces la ansiedad se transforma en un problema cuando la preocupación constante, el temor a cosas que probablemente nunca ocurriran interfieren en la lectura de lo que nos pasa.

Nos sentimos en un túnel sin salida, impotentes, paralizados y generalmente construimos círculos viciosos cada vez mayores.-

¿Cuáles son los síntomas físicos?

 Taquicardia, sudoración, mareos, nauseas, tensión muscular, problemas gastrointestinales, temblores, suspiros, insomnio tardío, etc.

¿Cuáles son los síntomas psicologicos?

Dificultades para concentrarse, agitación, pensamientos que saltan de uno a otro rápidamente, verborrea, mayor consumo de cigarrillos, alcohol, juego, actividad sexual alterada: eyaculación precoz, falta de deseo o  sexo compulsivo.

La ansiedad puede ser el indicador de un trastorno puntual en medio de una crisis o formar parte de un trastorno más importante : trastorno obsesivo compulsivo, depresión ansiosa,  fobias, trastorno de ansiedad generalizada, trastornos de la tiroides entre otros.

Se trata de comprender que es loq ue pasa, donde está el verdadero foco del problema y evitar que se transforme en algo crónico.

Lo ideal es encontrar el punto medio a la hora de no alimentar miedos irracionales y mantener la función adaptativa intacta.

La ansiedad es considerada la causa de consulta más común en occidente junto con la depresión. Un 25% de la población experimentará en algún momento ansiedad en cualquier nivel.-

La OMS situaba en 450 millones el número de personas afectadas (2001)

Al día de hoy esa cifra se ha duplicado.

En todo caso, es un síntoma que se puede controlar con apoyo psicoterapéutico y eventualmente medicación o técnicas de relajación, como siempre señalamos: se trata de ubicar el síntoma en el momento de la historia personal, buscar el suceso desencadenante y descartar otras patologías que pueden estar afectándonos.-

Terapias en el mundo virtual

Sigo con cuidado todo lo que se publica en relación a redes sociales, social media, internet y su uso.

Lo hago porque en la práctica clínica desde hace algunos años los pacientes comenzaron a hablar de  relaciones online fallidas, dificultada en desconectar del ordenador, afición excesiva a chats, etc…
A partir de ahí he profundizado en la perspectiva psicológica de lo virtual; accedí al punto de vista de algunos investigadores como sherrey turkley y trabajo con interés  las buenas practicas en el uso de redes sociales para la salud.
¿Usar espacios de realidad virtual  es una alternativa válida, interesante y necesaria o sólo refuerza la estructura defensiva del paciente?

¿Cuál es la forma más adecuada de incorporar lo virtual en la terapia de fobias o estrés pos traumáticos? ¿Puede el “como sí”  reemplazar a la terapia convencional o la complementa?.

“Comunicándose por voz o mensajes instantáneos, el paciente y su terapeuta pueden decidir que es hora de revisitar el lugar de un evento traumático; por ejemplo, un accidente de auto. Pero en la vida real estás muy lejos, o todavía no has vuelto a manejar. No hay problema: tu terapeuta hará aparecer la escena en minutos. Pronto estarás manejando en una ruta con una curva similar a aquella en la que perdiste el control ese día de lluvia. Cuanto más te acercas a ese punto, tu ansiedad aumenta y tus respiraciones se aceleran.”

El terapeuta estará allí entrenándote, recordándote las técnicas para manejar estos síntomas, si todo esto es demasiado, simplemente te transportarán instantáneamente a la realidad “real”.

Según Dillon, estos escenarios le permiten al terapeuta aconsejar a sus pacientes en tiempo real, además de ofrecerles experiencias que parecen genuinas pero que sin embargo ocurren en el ambiente seguro de la simulación. Las emociones son reales. Los logros también. Sólo el lugar es falso. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1315435

Seguramente, podemos recrear una situación traumática a través de la pantalla y utilizando un avatar, pero ¿Es esta posibilidad más válida que la que utiliza el lenguaje como vía regia de acceso a los conflictos y las defensas? Creería que no se trata de cuál supera a cuál sino de la forma en que pueden complementarse.

Evidentemente es una cuestión de conocimiento de la psicopatología, de las dinámicas de funcionamiento de la mente y su relación con los procesos cerebrales y sobre todo de respeto por el paciente.

Es más probable que un terapeuta real que trabaja con un paciente real se sienta éticamente responsable y se preocupe por el paciente”, dice Christine Webber, psicoterapeuta londinense.

¿Es más probable?? …NO!, es imprescindible, Cristina, es imprescindible…..

Fuente:
Hacen terapia pero en un mundo virtual

Otros.
http://psivi.blogspot.com/

Sexualidad en la menopausia

 

 

A principio del siglo XX el tiempo que transcurría entre la menopausia y la muerte era relativamente corto. El cambio en la expectativa de vida ha creado un grupo poblacional importante superior al 25% de la población femenina a las cuales aún les queda un tercio de su vida por recorrer.-

Así como la postergación de la edad de procreación e inserción en el ámbito laboral en relación a generaciones anteriores crea una etapa con problemáticas propias, ésta postergación de la esperanza de vida abre una nueva área de estudio con características bien definidas y alternativas de abordaje originales.-

Acordemos unos básicos :

Entendemos “sexualidad” como aquello que impregna todas aquellas actividades realizadas con placer o con pasión. El modo en que se desarrolla en cada etapa de la vida depende de:

1) La historia personal

2) Los modelos de identidad  para ésta etapa

3) Los modelos que la sociedad tiene para dicha etapa

¿Que pasa cuando en un punto del ciclo vital parecen caducar todos los argumentos personales o sociales, o los que existen no son viables? En estos casos se estructura una”crisis”.

¿Y que es una crisis?  es un paso, un cambio de reglas de juego, provocado por situaciónes vitales( adolescencia, embarazo, climaterio) o reactivas (ej: mudanzas, desempleo o enfermedad).

Una crisis implica acceder a una situación nueva que plantea sus propios problemas.

En virtud de tal crisis se abre una especie de “abismo” entre un pasado -que ya no está vigente ni influyente- y un futuro que todavía no está constituído. En la mayoría de los casos los cambios críticos tanto vitales como reactivos llevan implícitas nuevas creencias que necesitan de forma casi indispensable una momento de desorientación antes de asentarse.-

La resolución de ésta crisis vital es eminentemente individual, personal y podemos definirla como una reformulación de la propia identidad.

Haremos una breve referencia a los mitos y el folklore porque suelen ser útiles para entender cuales son los modelos inconscientes que proveen las creencias sociales sobre esta edad. ¿Cául es el papel tradicional que ocupa la mujer adulta mayor?

Es interesante repasar rápidamente los cuentos de hadas y brujas más populares:

1) Caperucita Roja: una niña entre latente y púber,  digamos de unos 9 años, que si nació cuando su madre tenía unos 20 tiene una abuela de unos 50 años. Postrada en cama, indefensa, rodeada de sensualidad y naturaleza y también del “peligro” que ello implica (vive en el bosque) pero ajena y dependiente .-

2) Blancanieves: la bruja es una mujer obsesionada por la pérdida de su belleza física frente a una adolescente que le devuelve una imágen de frescura. Es probable que tenga entre 40 y 45 años. Está sola, afectivamente sola, su único interlocutor es su espejo mágico, especie de voz interior que reafirma “tu eres la más bella”, sin posibilidad de reformular el ideal de belleza y por lo tanto sucumbiendo a la ansiedad que producen los cambios físicos que surgen por el paso del tiempo. Hasta que la única salida es la furia y la venganza contra lo irreparable.-

3) Cenicienta: La madrastra es una mujer madre de hijas adolescentes sola sin marido, sin vida propia, depositando en forma ambivalente toda su sexualidad en sus hijas.

4) Hansel y Gretel: una mujer vieja, aislada socialmente pero vital en forma de transformación de energía en destrucción.

5) Saliendo de los cuentos en el libro “País de las sombras largas” (Ruesch H) se ensaya una “solución” solo para mujeres: morir congeladas abandonándose en el hielo antes de que llegue la decadencia.-

Este corto e incompleto repaso de los cuentos más comunes nos dan una imágen de la preconcepción mítica en nuestra cultura sobre las mujeres climatéricas. Los mitos, como ya dijimos, contienen en forma implícita las identificaciones más habituales de una cultura.-

Parece ser, que una vez terminada la etapa que la mujer puede procrear o se queda sola, enferma y en espera de la muerte o niega lo que está pasando, se hace adicta al trabajo, las relaciones o las cirugías o busca soluciones que agravan el conflicto. Si bien la sociedad occidental considera estos modelos caducos desde lo racional, desde lo emocional y desde el lenguaje popular se sigue respondiendo a esos viejos mitos. Solo bastaría extendernos en el análisis de la publicidad de cosméticos o en los guiones cinematográficos.-

Factores en juego y sus efectos sobre el psiquismo y la sexualidad:

1) Desde el cuerpo biológico: el descenso de estrógenos provoca un “malestar difuso”, la sequedad que puede aparecer en las mucosas y el prurito urogenital se confabulan para cambiar la respuesta a la genitalidad, los sofocos, agobian, molestan. Al comenzar el preclimaterio, el atraso o adelanto de los ciclos suele acompañarse de fantasías de embarazo o quizás enfermedades varias que aumentan el desconcierto; el cuerpo parece ir “por libre”, es impredecible.-

2) Desde la imágen corporal : la percepción de un cuerpo que cambia genera una crisis en tanto la libido asociada a un cuerpo parece encontrarse perdida en esta percepción actual. Es necesario volver a sentirse “bonita y deseable” solo que de una manera distinta.,cambiar el estilo de ropa, el peinado, etc..

3) Desde lo emocional: el cese de la menstruación en forma más o menos clara es un duelo y como tal tiene sus etapas. Marca la definitiva imposibilidad de procrear, con impacto mayor en aquellas mujeres que no han tenido hijos o que solo han vivido para tenerlos y criarlos. Las obligaciones dan paso a las “elecciones”, el tiempo pautado al tiempo libre, las necesidades a los deseos y esto genera inquietud.

La menopausia reactiva la vivencia de desvalorización que se agrava cuando no ha habido un desarrollo de la creatividad y la autoestima por haberlos ligado exclusivamente a la belleza física o a la maternidad.- Solo basta ver el auge de las fertilizaciones in vitro en mujeres mayores de 45 años y de las cirugías estéticas a repetición casi compulsiva.-

4) Desde lo social internalizado:Es necesario reformular la idea de que la sexualidad tiene fecha de caducidad; trabajar la inhibición de la sexualidad y su transformación en irritabilidad, angustia y hostilidad y sobre todo incluir la sexualidad en sentido amplio que implica interés por estudiar, cuidar el cuerpo, los hábitos, la actividad el uso del tiempo libre, el trabajo.-

La sociedad prevé poco y mal el surgimiento de nuevos intereses de largo alcance.-

Consecuencias:

Suelen aparecer irritabilidad, insomnio, palpitaciones, falta de deseo sexual, sensación de embotamiento, depresión o conductas obsesivas (ej.neurosis del ama de casa), represión de la  actividad genital. Cronificación de síntomas  que generan una rotación por consultorios médicos conformando formas leves de hipocondría. O negando el paso del tiempo a través de una visión circular : estructurar conductas pseudoadolescentes, alteración de los vínculos (relaciones extramatrimoniales, divorcios, relaciones promiscuas).-

Propuesta terapéutica :

1) elaboración del duelo: trabajo en una nueva identidad e imágen corporal. Un nuevo estilo, en el estar y en el hacer, una nueva forma de hacer el amor, de seducir, de interesar e interesarse a y por el otro.-

2) desarrollo de la creatividad a través de un modelo de ocio terapéutico que trabaje habilidades, intereses, motivación intríseca, uso recreativo del cuerpo.-

3) reformulación de los propios mitos sobre la propia historia sensual, sexual y genital, esto implica una concepción diferente del mundo vincular.

4) reformulación de la libertad en la selección y gestión del propio proyecto vital.

CONCLUSION:

Se trata de gestar un manejo de la crisis utilizando herramientas que permitan relaciones entre personas capaces de disfrutar, tanto de la compañia como de la soledad, del tiempo consigo mismo. Recién entonces se descubre el valioso mundo del “hacer con el otro” verdadera realización sexual : madura.-

Bibliografía.

Dolto. F: La menopausia , la vejez. Cap. I sexualidad femenina

Freud S: (1916´17) 25 conferencia : la angustia. Obras completas Tomo XII Amorrortu ediciones.

Ruesch H : país de las sombras largas Ed. La isla BsAs. 1955

 

Un mundo feliz: las terapias a debate

“62.400 repeticiones hacen una verdad””Fuí y seré me ponen triste…tomo un gramo(de Soma) y solo soy””La gente es feliz, tiene cuanto desea y no desea nunca lo que no puede tener””Librarse de todo lo desagradable en lugar de aprender a soportarlo””Pero yo no quiero a Dios,quiero la poesía, quiero el verdadero riesgo, quiero la libertad, quiero la bondad. Quiero el pecado.”

Aldous Huxley (“Un mundo feliz”)

En 1932 Aldous Huxley describe en su novela más famosa : \”Un mundo Feliz\” una sociedad en donde  la “felicidad” es el resultado de una estrategia científica que elimina los problemas  con  un sistema de castas regulado genéticamente .

El texto de Huxley es una crítica al cientificismo considerado como el paradigma del desarrollo,  deja entrever que esa utopía cancela el universo emocional de las personas en aras de una ilusoria estabilidad para conservar el bienestar alcanzado.

Hay en el libro algunas ideas fácilmente reconocibles en nuestra cultura, 80 años después:

. Las reglas de ese mundo indican que   la reproducción es resultado de poner un ovulo y esperma en una botella y producir un bebe artificial. El director explica que todos los genes son manipulados para poder controlar las características de los bebés acerca de su inteligencia y habilidad.

. Usan imágenes subliminales mientras duermen . A este proceso lo llaman Hypnopedia.

.El  sexo no solo se permite sino que se alienta. El gobierno quiere que la gente tenga relaciones sexuales con diferentes personas porque es divertido, sin embargo no se permite que la gente se enamore o se case.

. La historia es una tontería.  ellos no quieren que la gente sepa de historia porque puede afectar lo que hacen en el presente.

. Bernard, el protagonista toma SOMA que le permite ser feliz y sentirse joven para siempre

Impresiona encontrar en estas situaciones consideradas como “ciencia ficción” y planteadas en otro contexto  similitudes con el aquí y ahora, sobre todo en lo referente a la parafernalia de “terapias” que inundan el discurso sobre la salud mental, lo que es “científico”, lo que da “resultados”, etc.

Por ejemplo, la psicología positiva considera que previo a su aparición toda la psicología se centraba en lo negativo, lo enfermo, la falta, en una lectura extrema y simplificada que se carga el trabajo de investigadores y teóricos sin reparar en detalles; se autoproclama un “nuevo enfoque” y  sorprende su rápida expansión: ha pasado una escasa década desde que la hija de Seligman  lo llamara “gruñón” en su jardín y desde que el mismo Seligman y  Csikszentmihalyi comentaran lo aburrida que era para ellos la psicología actual (Csikszentmihalyi, 2003).

No invalidamos  el aporte de Csikszentmihalyi con su concepto de \”fluir\” que tanto nos recuerda al “trabajar y amar” de Freud pero en ocasiones es dificil distinguir la Psicología Positiva de un movimiento espiritual; por más que intente defenderse como gato entre las brasas clamando la “evidencia científica”, desprende un tufillo a “todo va mejor con Coca Cola” .

Quizás sea por esto que es criticada por las otras escuelas, las autodenominadas “científicas” basadas en técnicas de afrontamiento, reestructuración cognitiva y  psicoeducación.

Como dice Vera (2006) “debe ser el método científico el que marque la diferencia”.Pero¿ Qué es científico y que no?

Resulta entonces que en el mapa conceptual de la Psicología de esta parte del globo, tenemos por un lado la psicología positiva y su definición de la felicidad como  ” tres tipos de vida positiva: la vida placentera, la buena vida y la vida con sentido”    (Seligman y Pawelski -2003)  imponiendo la tiranía de la actitud positiva : es obligatorio ser feliz, (Huxley sonríe desde su tumba),  alimentando el lucrativo mercado de los libros de autoayuda : 563 millones de dólares al año  que se elevan a 2500 millones de dólares al año si se incluyen CDs, seminarios y coaching personal. (Held-2002)

Por  otro lado, tenemos  las terapias  conductuales, aquellas que te indican cómo debes pensar para solucionar un conflicto, superar un mal hábito, gestionar tus emociones con éxito y ser asertivo.

La “evidencia” empírica es  ley, aunque dejan de lado que el observador solo observa parte de lo que dice observar (principio de la incertidumbre de Heinsenberg) .  Asumen la más de las veces una simplificación del método científico para la producción de conocimiento : investigaciones descriptivas, transversales, muy similares entre sí. https://rferrari.wordpress.com/2010/09/08/metodo-cientifico-en-psicologia-se-lo-que-hicisteis/ .

Finalmente,  muchas veces denostadas y criticadas,  las psicoterapias psicodinámicas y el psicoanálisis se defienden de los ataques de los que las califican de pseudociencia  ineficaz , generalmente  sectores cercanos a la lectura dominante en los últimos 20 años: muerte de la historia, narcisismo vs narrativa, finanzas vs.trabajo, globalización vs. identidad y proyecto.

Por su parte,  la comunidad científica a través de la neurociencia revaloriza los conceptos de series complementarias al descubrir nuevos enfoques del funcionamiento del cerebro y su relación con la mente y el cuerpo.

Los conceptos de huellas mnémicas, inconsciente, emoción aparecen ligados a la compresión de diferentes procesos ;   Mente y cerebro no confluyen sino que se complementan.

Puede que estemos en un punto de inflexión.

Compartimos con la psicología positiva algunas ideas, por ejemplo la crítica a la progresiva patologización de cualquier problema vital (King, 2003)  que tiene su máxima expresión en el  DSM-V, todavía por venir.

Vivir no es una enfermedad, sufrir no es una enfermedad y sentirse feliz no es sinónimo de salud. Y seguramente compartimos con las teorías cognitivo-conductuales la necesidad del resultado aunque el “resultado” puede que no sea el que el psicologo espera.

No es bueno el exceso de simplificación de la experiencia humana, en ninguna dirección. Crear necesidades como “el éxito”, “el bienestar” o “la felicidad”, introducir ideas que se autoproclaman “la verdad”, “la autoridad” qué es o cómo debe ser lo correcto acercan mucho a esta sociedad al “mundo feliz” de Huxley en donde (bueno es recordarlo) la única salida para el protagonista es el suicidio.

Puede que de tanto hablar de ella, la ” ciencia” en psicología se haya vaciado de sentido , puede que sea necesario colocar a cada cosa en su lugar y que subjetividad, inconsciente, procesos sociales, procesos mentales, anatomía y fisiología del sistema nervioso y salud mental se relacionen hoy de una manera diferente que en el pasado.

El peligro a evitar es la unilateralidad, la ortodoxia y el dogmatismo, solo se trata de tener en cuenta las diferencias en el discurso y sobre todo sospechar de las recetas.

“No podemos resolver problemas pensando de la misma forma en que los creamos” Albert Einstein

Fuentes:

Avia & Vazquez : Optimismo inteligente. Ed Alianza. (1999)

Seligman, M: La autentica felicidad, Barcelona (2003)

Csikszentmihalyi, M y Hunter, J (2003). Happiness in every daylife: The uses  of experience sampling. Journal of happiness Studies, 4(2), 185-189

Vera, B, Psicología positiva una nueva manera de entender la psicología.Papeles del psicologo , 27(1),3-8

Held, B.S. :The thiranny of the positive attitude in America.Journal of Clinical psychology 59(9) 965-992

King, L.A. (2003). Some Truths Behind the Trombones, Psychological Inquiry, 14 (2)    

http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=108

http://www.sindominio.net/afe/dos_mediactivismo/un_mundo_feliz.pdf