Carrie & Saga Noren, dos caras del estigma

Existe  un debate abierto acerca de cuales son las  mejores formas de combatir el estigma asociado a problemas mentales. Hay quién sostiene que se trata de visibilizar, nombrar e identificar personas y situaciones asociadas a etiquetas diagnósticas y quién piensa que la idea es buena pero el método no tanto.

El mundo de las series de TV está  aportando ejemplos interesantes con productos diversos  de indudable éxito mediático. ¿ Son útiles o perjudiciales en la lucha contra el estigma? No es un tema menor cuando varios estudios realizados concluyen que estos retratos tiene un fuerte impacto en el público y que mucha gente solo obtiene información sobre temas de salud mental a través de los medios. Lo que ven influye en su opinión sobre evitar o temer según a quién. Estos mitos no solo afectan a la opinión pública sino también en la autopercepción de los pacientes.

Veamos tres casos distintos. En primer lugar, Homeland, una serie en la que Carrie Mathison, la protagonista, es atractiva, dueña de un trabajo excitante y de un diagnóstico de trastorno bipolar que oculta a sus jefes. Su condición es central  para colorear el guión en tanto  facilita sus “superpoderes” para entender relaciones entre sucesos, es casi  imposible pensar el argumento de la serie sin ese perfil. En el camino, esta omnipresente condición mental de la protagonista alimenta unos cuantos prejuicios: la idea de que la violencia se asocia a la enfermedad mental, que son personas impredecibles y que no mejoran en su condición transforman a Carrie en una especie de “genio loco” resistente a cualquier intento terapéutico.

Hay episodios dolorosos para la imágen de la bipolaridad como las conductas promiscuas y sexualmente peligrosas como forma de escape -otro estigma-o cuando en el hospital se obsesiona por conseguir un lápiz verde para escribir sus ideas.

En este sentido, también se impone una lectura biologista en la ausencia de alternativas psicoterapéuticas más allá de la terapia electroconvulsiva y los psicofármacos. Mucho hemos retrocedido desde las sesiones de terapia de Tony Soprano de hace una década. ¿Refleja Carrie la realidad de muchos afectados de trastorno bipolar que no tienen acceso a apoyo psicoterapéutico simplemente porque el sistema de atención a la salud mental no lo prioriza? ¿Hemos de aplaudir la extrema visibilidad y vulnerabilidad de la condición mental de la protagonista?

Veamos el segundo caso: en Perception, el dr. Daniel Pierce,  es un talentoso neuropsicólogo que ayuda al FBI en casos difíciles. Sus conocimientos le permiten resolver desde otro punto de vista situaciones interesantes con una mezcla de emoción y humor. El Dr.Pierce sufre de esquizofrenia paranoide pero en este caso el guión no se centra en este aspecto de su personalidad salvo para darnos algunos tips sobre como maneja su condición. El personaje no es esquizofrénico sino que padece esquizofrenia lo que no impide sus logros profesionales.

Otro estilo muy diferente de enfocar el tema en la que nos acercamos al comienzo de  sus brotes psicóticos, como no le han impedido estudiar y trabajar y como sus amigos y colegas lo respetan y cuidan . Aquí se nombra la enfermedad pero no se la convierte en protagonista. El efecto es mucho más impactante en lo referente al mensaje acerca de la lucha contra el estigma.

Finalmente, en Bron/Brone (The Bridge)  nos encontramos con  un personaje femenino fuerte en un entorno policial de novela negra nórdica. Saga Noren es una detective sueca que trabaja junto a un colega danés Martin Rhode en la resolución de casos complejos en el marco de la realidad actual de los países escandinavos; temas de inmigración, recortes del estado de bienestar o explotación sexual, son tratados mientras se manejan tramas paralelas que terminan convergiendo en un eje central. Saga es guapa, inteligente, seria y adicta al trabajo; también tiene algunas características de personalidad que hacen pensar en el antiguo Síndrome de Asperger, rebautizado como “trastorno del espectro autístico en el DSM-V. Ella  logra sistematizar situaciones y buscar patrones que resultan generalmente correctos mientras su partner reacciona a su falta de habilidades sociales con una mezcla de humor y ternura. Nunca se nombra el trastorno, pero resulta un perfecto tutorial de las dificultades con las que se enfrenta alguien de esas características para lograr encajar y de lo exitosa que puede ser. Su elevada ética, resultado también de su condición, desemboca en situaciones duras en las que podemos participar de su conflicto entre hacer lo que cree que los demás harían o traicionar su sentido del deber. Es un perfecto reflejo de como puede ser el mundo autista, de la lucha permanente por entender que se espera de ella, y todo sin una etiqueta,.

Finalmente un personaje con el que es posible identificarse sin recurrir al estereotipo. Quizás de lo que se trata sea de valorar si un producto mediático sirve para dar a conocer el universo que quiere visibilizar o está generando más exclusión. Estaría bien que los guionistas trabajaran consultando afectados y profesionales y sobre todo que desarrollaran un espíritu critico acerca de cuales son sus objetivos al incluir este tipo de personajes en la ficción.

La buena noticia es que se comienza a hablar abiertamente de cuestiones de salud mental, la mala noticia es que a veces es imposible escapar a la frivolización, la teatralidad y el malentendido. Queda aun un largo camino por recorrer.-

Para saber más

http://www.bbc.co.uk/news/blogs-ouch-26193704#?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

http://www.vulture.com/2013/07/aspergers-tv-the-bridge-diane-kruger-sheldon-cooper.html http://www.theguardian.com/tv-and-radio/2014/jan/02/the-bridge-scandinavian-crime-drama-returns-bbc4

http://www.theguardian.com/tv-and-radio/2012/may/12/bridge-sofia-helin-saga-interview http://psychcentral.com/lib/medias-damaging-depictions-of-mental-illness/0002220

http://ontario.cmha.ca/files/2012/07/mass_media.pdf

http://www.psychologytoday.com/blog/addiction-in-society/201310/three-things-ive-learned-about-mental-illness-homeland

http://www.thedailybeast.com/articles/2012/04/10/homeland-and-shameless-television-tackles-bipolar-disorder-with-realism.html

http://www.theguardian.com/commentisfree/2012/may/07/homeland-mental-illness-bipolar-tv

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5 formas en que las social media cambian la atención en salud

Las social media han cambiado la forma en que nos comunicamos y definimos lo que es una “relación”.

¿Qué sabemos?

  • 96% de la población española posee una terminal móvil
  • 66% de los usuarios navega por Internet a través de su smartphone
  • Hay una relación directamente proporcional entre el uso de Internet  y el nivel educativo
  • 78% de los usuarios de Internet ven y descargan videos
  • 7 de cada 10 usuarios de Internet tiene al menos un perfil en una red social
  • El 49% de los usuarios de Internet en España participa activamente en redes sociales

¿Por qué tiene esto que ver con el cuidado de la salud?

  • El 89% de las personas dependientes en España es atendido por un cuidador informal (66% navegará por Internet a través de su móvil)
  • 45% de la población adulta padece algún problema crónico de salud (hipertensión, diabetes, cáncer)
  • Las enfermedades mentales constituyen el 40% de los problemas crónicos de salud
  • Más de la mitad de las personas que necesitan tratamiento no lo reciben y de las que están en tratamiento, un porcentaje significativo no recibe el adecuado. (Ministerio de Sanidad y Consumo. Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud. 2006.)
  • El 56% de la población general confunde la enfermedad mental con el retraso mental. (Comunidad de Madrid y Obra Social de Caja Madrid. Estigma social y enfermedad mental. 2006)
  • En España, algo más del 19% de la población padecerá un trastorno mental a lo largo de su vida, cifra que se incrementará considerablemente en el futuro.

¿En que forma la social media cambia la atención en salud  en general y en salud mental en particular:

1) Los profesionales de la salud interactúan más:

Actualmente el modelo de cuidado en salud mental funciona en compartimientos estancos. Si un médico de atención primaria detecta algún signo de algún trastorno en la salud mental, algunos deciden medicar sin más diagnóstico, otros derivan a un psiquiatra, otros recomiendan terapia y derivan a un psicólogo, pero la realidad es que la mayoría de ellos desconocen todos los recursos existentes para atender a sus pacientes eficaz y eficientemente.

Las social media permiten a los profesionales comunicarse entre sí más allá de los encuentros científicos y las revistas de la especialidad o las organizaciones profesionales.

También se abre un interesante panorama en la consulta y colaboración mutua a través de las redes sociales tanto para compartir conocimiento como para buscar socios y partners inter y multidisciplinarios. La mayor circulación de información trae un efecto sinérgico altamente positivo.

2. El estigma del aislamiento del enfermo disminuye.

Las redes sociales de salud permiten a las personas afectadas por trastornos físicos y psíquicos conectar con gente a la que le pasa lo mismo y con los profesionales que los atienden.Poder hablar de experiencias, tratamientos, recursos, ser capaces de desarrollar habilidades para enfrentar un trastorno crónico hace que se sientan menos solos, aislados o incluso avergonzados.

Este proceso es un recurso inagotable para los profesionales y administraciones centrados en la prevención primaria y secundaria.

3. Hay una mayor demanda de servicios de salud y salud mental de calidad.

Esta idea surge del concepto de e patient definido como aquel paciente que esta “conectado” y busca info, ayuda y comunicación y el empoderamiento resultante.  La responsabilidad del equipo de salud es enorme si sabe capitalizar esta actitud : guiar sobre donde  buscar info y qué redes conocer, aumenta en forma exponencial la fidelización al tratamiento.

Los pacientes tienen acceso a los hallazgos de investigación, a las alternativas terapéuticas que antes solo se encontraban en las revistas científicas y conocen que está pasando en los tratamientos de su patología en cualquier parte del mundo, sin mencionar la opción de participar o requerir consejo online.  Esto significa que la gente común y potencial cliente será  mucho más exigente a la hora de requerir la expertise de su terapeuta.

Muchos miembros del equipo de salud son ambivalentes respecto a estos temas, estamos acostumbrados a ser “el que sabe” y el paciente es tratado como un consumidor pasivo de nuestro saber hacer.

Las social media nivelan esta desigualdad en gran medida y entonces se habla ahora más que nunca de alianza terapeutica. Esto obliga al profesional de la salud a estar informado y a dejar de dar respuestas standard a las preguntas de su paciente. Es una revitalización de la tradicional relación medico-paciente disminuida por el exceso de fragmentación de la especialización .

La red es el vehículo ideal para difundir información de calidad por su accesibilidad; lamentablemente, en el campo de la salud mental,  la reticencia de muchos profesionales a participar en proyectos de e-salud favorece la difusión de terapias variopintas,  esoterismos teóricos y resultados extraordinarios esgrimidos por personas sin competencias profesionales que sí parecen manejar mucho mejor las reglas de la comunicación online.

Se trata de la responsabilidad de cambiar paradigmas y políticas de prevención para no convertir a las social media en el “lo leí en internet”, similar al “lo ví en la tele” de hace treinta años.

4.  Nuevas alternativas al seguimiento del paciente.

Sobre todo en el ámbito de la psicoterapia, es común “perderle la pista” al paciente una vez que el tratamiento ha terminado. Las social media permiten crear protocolos de seguimiento, alternativas de consulta online que actualizan la información mensual, semestral o anualmente (sobre todo en caso de trastornos fóbicos, adicciones o problemas crónicos de salud) por no hablar de las posibilidades que se abren respecto a control de medicación, programas de actividad física, hábitos saludables, etc.

Un simple recordatorio digital es suficiente para mantener al paciente motivado y evitar que todo el esfuerzo que ha hecho se pierda. Las compañías de seguros aun no han descubierto el enorme potencial que un programa de seguimiento online tiene para ahorrar costes de recidiva.

5. Una mayor posibilidad de desarrollar programas terapéuticos acordes con las necesidades del paciente/cliente.

Generalmente, cuando los profesionales de la salud ofrecen cursos o workshops  de divulgación, encuentran poca respuesta o incluso malestar en los destinatarios.

Esto se debe a que se les está ofreciendo lo que el profesional CREE que el paciente necesita más que lo que REALMENTE busca este. Las social media nos permite a los profesionales escuchar las tendencias, las discusiones en los foros, las criticas, lo que el paciente realmente espera de nosotros:

¿Quiere recibir la información en textos completos o e-book? ¿Videoconferencias o encuentros presenciales?¿Quieren encuentros diarios o semanales? Las social media nos permite asomarnos a la vida privada de nuestros pacientes para conocer sus expectativas.

En definitiva se trata de la vieja idea de INICIAR-MANTENER y TERMINAR una conversación de la forma más fructífera posible.

Fuente

http://socialmediafortherapists.com/

http://www.howardluksmd.com/orthopedic-social-media/healthcare-social-media-are-e-patients-crossing-the-line/

http://www.fitsugar.com/More-More-Patients-Researching-Medical-Ailments-Online-Communities-6262134

http://www.caib.es/sacmicrofront/archivopub.do?ctrl=MCRST456ZI93255&id=93255

10 de octubre: Día Mundial de la Salud Mental, recordando a la antipsiquiatría

Residentes de Kingsley Hall-1965- Foto de Dorothee von Grieff

En 1965,  el inconformista dr. en psiquiatría Richard D.Laing abre un centro de tratamiento  que revolucionaría el campo de la salud mental sobre la idea de que  el trastorno mental es “una respuesta perfectamente racional a un mundo perfectamente irracional”

Después de servir como médico en el ejercito y recibir formación en la Tavistock Clinic en Londres, funda la Philadelphia Association con un grupo de colegas que desafiaban los modos tradicionales de entender el sufrimiento mental y emocional.

Queremos cambiar la visión que se tiene de lo que es y lo que no es enfermedad mental decían en su manifiesto, “Esto es mucho más que una nueva hipótesis dentro del extenso campo de la investigación en psiquiatría, lo que proponemos es un cambio de modelo”.

Desde 1965 hasta 1970 mientras florecía el hippismo, una comunidad terapéutica abrió sus puertas en Powis Road en el East End de Londres para experimentar lo que -rápidamente- fue bautizado con el nombre de ““antipsiquiatría”.

“Nos hemos instalado en Kingsley Hall “, escribió Laing a su colega Joe Berke, cuando tuvo asegurado los primeros dos años de alquiler.

“Los pacientes vendrán en las próximas dos o tres semanas, doy por descontado que se lo comunicaras a los demás.” “Los demás”,  eran otros psiquiatras que compartían con Laing su filosofía y visión sobre que era “enfermedad” y quienes eran los psiquiatras y quienes los pacientes. Sigue leyendo

Buscando desesperadamente un terapeuta

El número de trastornos mentales en Alemania está creciendo rápidamente, la lista de espera para consultas también crece, los pacientes están en ellas en promedio unos 80 días, para algunos algo insoportable.


Martín Kusslowski (nombre ficticio) mira el despertador, marca las 4,30am, en tres horas deberá levantarse de la cama pero no puede dormir ni dejar de pensar.

Debe hacer una presentación hoy y no para de darle vueltas al asunto: ¿Lo hará bien? ¿Estará su jefe satisfecho o está al acecho esperando un error? ¿Es su puesto seguro?

Estas noches son una pesadilla para Kusslowski, por casi un año ha estado atrapado en un círculo vicioso, extenuación, insomnio, miedo al miedo, extenuación. Yoga, meditación, deporte, píldoras para dormir, probó de todo sin éxito.

Finalmente su médico le recetó un antidepresivo y psicoterapia, aunque le aclaró que tendría que esperar hasta conseguir un espacio en la consulta.

Según la Asociación profesional de especialistas en medicina psicosomática y psicoterapia (BPM), un tercio de la población padece algún tipo de síntoma mental por año: 16.5 millones de personas se encuentran afectadas.

Un informe de la KBV habla de epidemia; la depresión y los trastornos de ansiedad son las consultas más comunes.

Las consecuencias son serias: no sólo decrece la calidad de vida sino que se ve afectado el trabajo y las relaciones. Ninguna otra enfermedad afecta tanto a la productividad: casi 40 días al año por baja debido a trastornos mentales.

Centros como  el CENTRE FOR PSYCHOSOMATIC MEDICINE IN FALKENRIED, el Instituto establecido en Hamburgo  tienen  una enorme demanda por lo que han ampliado sus servicios dos veces en dos años.-

En Alemania existen 13.369 psicoterapeutas acreditados, 3110 de niños y adolescentes y 5322 psicoterapeutas generalistas dentro del sistema de salud.

21.801 psicoterapeutas atienden a un millón de pacientes, existen 2000 psicoterapeutas  sin acreditación dentro del sistema de seguro de  salud.

Como alternativa, hay una oferta moderada de psicoterapia de grupo pero no sirve para todos los casos y muchas veces cuesta hablar en público de los propios problemas, aunque las listas de espera son más cortas; otra forma de paliar las esperas son los grupos de autoayuda.

Es una situación totalmente inaceptable declaran desde el Federal Chamber of Psychoterapist (BPtK) que aboga por expandir las oportunidades de atención terapéutica a partir de ampliar el rango de intervenciones terapéuticas breves aceptadas.

Pero ¿Por qué hay tan pocos terapeutas en Alemania?

En principio, no se actualizan los datos de los recursos requeridos desde 1999. Desde entonces las licencias están ocupadas; si un psicoterapeuta joven quiere ejercer tiene que acceder a alguna licencia de alguien que se jubile y su costo oscila entre 20.000€ y 50.000€.

El desbalance entre las plazas existentes y la demanda hace que los terapeutas puedan “elegir” sus casos,  los de más difícil pronostico encuentran aún más dificultades en acceder a alguien que quiera atenderlos.

La Asociación de Terapeutas cifra sus esperanzas en el nuevo estatuto de seguro médico que decidirá cuantas plazas más pueden abrirse pero esto no pasará antes del 2013, esperan unas 2000 plazas más.

El paciente  escribe normalmente  a 10 terapeutas, la mayoría no le contestan, finalmente preguntan al Seguro de salud si tendrán que pagarle a un profesional sin licencia y le suelen  contestar que eso sera lo mejor, aunque eso signifique que no se les reintegrará el gasto, esta situación es complicada solo por el hecho de que se trata de gente que quizás no está en condiciones de hacer una búsqueda de espacios libres para ser atendidos.

Post basado en un artículo de  Jens Lubbadeh publicado en Die Spiegel http://www.spiegel.de/gesundheit/psychologie/psychotherapie-warum-es-zu-wenige-psychologen-in-deutschland-gibt-a-820748.html

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Es interesante observar como, independientemente de las reglas o los marcos académicos para avalar la idoneidad del profesional, subsiste una tendencia en Europa a no considerar las cuestiones ligadas a la salud mental como un problema de salud pública.

Creemos que el rigor de la formación de psicólogos en Alemania debe ser imitada sobre todo en países como España en donde ocurre todo lo contrario pero tanto España como Alemania comparten , por diferentes razones o quizás no tan diferentes, el estigma de la baja calidad de atención pública de la salud mental de la población. Sin embargo el oscuro panorama que relata el artículo al que nos referimos resulta difícil de creer cuando lo vemos desde España en donde hay una densidad de 10 terapeutas cada 100.ooo habitantes contra los 33 de Alemania o los 55 deSuecia.http://www.europsyche.org/contents/13274/estimation-of-the-professional-density-of-qualified-psychotherapists-in-europe

¿Tendrá algo que ver la cuestión del costo de la atención aún en terapias breves? ¿O quizás aún prevalezca la idea de que si hay medicación para qué intervenir con psicoterapia tan en boga en los últimos 15 años?

Puede que ningún gobierno se haya detenido a valorar el costo económico de la falta de recursos de atención a la salud mental,agregado al costo jurídico y  al coste social. Quizás el “wellbeing” y las mediciones de la felicidad de moda se estrellen contra la cruda realidad que genera la cronificación de síntomas que quizás podrían haberse resuelto con la oportuna intervención de un psicólogo con preparación suficiente de grado y posgrado y entrenamiento idem, correctamente insertado en el sistema de salud desde la consulta en atención primaria.-

by: Raquel Ferrari

Bibliografía:

http://www.msc.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/saludMentalEuropa.pdf