Nikolas Cruz: Claves para entender el ataque a la escuela de Florida

Eric Madfis, profesor asociado de Justicia Criminal de la Universidad de Washington, Tacoma (USA) comenta que existe una tendencia en los medios de comunicación a representar a los ataques con armas en escuelas como azarosos y sin motivo, cuando no es así.

En cambio, argumenta en su investigación En busca de sentido: ¿son los ataques a escuelas aleatorios e irracionales?” que existen patrones claros en este fenómeno.

Su revisión de las evidencias descubre que los atacantes manifiestan sus planes por lo menos dos días antes de llevarlos a cabo. El análisis de Madfis, recientemente publicado en el Journal of Psychology, encuentra que muchos de los tiradores desarrollan sus esquemas de ataque durante semanas o incluso meses antes de  su ejecución. Por ejemplo, los asaltantes de Columbine, Eric Harris y Dyland Klebold, invirtieron más de un año organizando su ataque.

El análisis de Madfis sobre casos de ataques fallidos  también encuentra una planificación extensa, incluyendo “lista de objetivos” e incluso registros de “no matar”, notas suicidas, mapas de las escuelas,con técnicas de ataque dibujadas en ellos, búsquedas en webs sobre otras masacres, etc.

Estas estrategias incluyen detalles sobre quién debería ser salvado del ataque y planes meticulosos sobre el orden de los acontecimientos en el día elegido. Desestima la descripción popular de los tiroteos masivos como el resultado de alguien que aparece de la nada y dispara sobre la marcha. La planificación denota que los ataques obedecen a un propósito y que siempre caen en patrones repetidos, incluidos la venganza y la necesidad de mostrarse como “macho poderoso”, siempre con antecedentes de una larga historia de rechazo en las relaciones interpersonales.

En el caso del atacante de la escuela de Florida Nicholas Cruz, parecería a primera vista que no encaja en el patrón de los atacantes de escuelas: con 19 años  había abandonado la escuela; estaba concurriendo a una escuela de adultos y aparentemente tenía un trabajo en una tienda de “todo a cien”.

El estudio titulado “Inseguridad económica y aumento de la violencia con armas en las escuelas de US” analiza los tiroteos entre 1990 y 2013 y el aumento de este tipo de episodios desde el 2007 al 2013.

La investigación, publicada en el Journal of Nature Human Behaviour, encontró que los períodos de aumento de las tasas de tiroteos se correlacionaban significativamente con el aumento de las tasas de desempleo.

Para algunos chicos particularmente inseguros, la alteración del reemplazo de la relativa seguridad de la escuela por el amenazador y desconocido mundo del desempleo en medio de la caída en picado de la economía posiblemente sea demasiado.

Se ha reportado que Nikolas Cruz fué adoptado, pero que ambos padres adoptivos murieron, su madre adoptiva  poco tiempo antes del tiroteo. En esas circunstancias, quizás su última escuela representaba una suerte de familia suplente particularmente dura de perder.

Desde 2007, muchos tiroteos podrían haber ocurrido en escuelas secundarias  entre otras razones, quizás porque ya no serían más garantía de empleabilidad. Un quiebre en la transición escuela-trabajo ahora estaría afectando a jóvenes cuya tasa de graduación ha sido históricamente más alta.

Los autores del estudio, un equipo de académicos de la Universidad de Northwestern, liderados por Adam Robert Pah y Luis Amaral, concluyen que la mayor incertidumbre en la transición escuela-trabajo contribuye a la posibilidad de más episodios  de tiroteos en las escuelas.

Eric Madfis apunta que los asesinatos colectivos son la única forma de homicidio en U.S. que es cometido en forma preponderante por personas de raza blanca no hispana. Esto no es absoluto, el tirador del Colegio de la Comunidad Umpqua en Oregon, era mestizo; el asesino de Red Lake Senior High School era nativo americano, y el tirador de Tasso da Silveira Municipal School era brasileño.

Pero, aún con estos casos, la mayoría de las masacres fueron protagonizadas por asesinos de raza blanca. También señaló que las masacres en escuelas revelan un patrón claro en términos del tipo de comunidades y escuelas que se ven afectadas con más frecuencia. Mientras la mayoría de los ataques con armas, generalmente ocurre en zonas urbanas, el vandalismo se da en escuelas suburbanas o rurales, con menos diversidad social y políticamente conservadoras.

El vandalismo a nivel internacional también sigue estos patrones, ocurren en pueblos pequeños o comunidades cerradas.

La humillación y la presión por cumplir con los standares parece ser algo más dificil de manejar en lugares pequeños, especialmente si el ataque sucede cuando el cuerpo docente o el alumnado es intolerante con las diferencias o cuanto cuestiones de acoso o marginalización no son abordados por la cultura escolar.

Otro patrón bastante frecuente, refiere al entorno educacional de tolerancia cero, que puede desalentar a los estudiantes, respecto a buscar adultos en quienes confiar cuando escuchan información crucial que pudiera impedir amenazas de violencia.

Este último punto de la cultura escolar, abre las puertas hacia cambios que podría representar  mejores alternativas de prevención de futuras tragedias, habida cuenta de que los que mejor conocen a los estudiantes son sus propios compañeros. Las mejores fuentes de inteligencia para detectar a futuros perpetradores no son los maestros o los padres , ¿Cómo educar a los estudiantes para que sean capaz de detectar e informar sobre posibles riesgos?

De la misma forma en que se considera que en los ataques terroristas existen falla de inteligencia, ¿Es posible aplicar esta idea a los tiroteos en escuelas?

Para entender mejor los posibles quiebres e personalidades vulnerables, es imprescindible una relación más estrecha entre autoridades y estudiantes. En el caso de Nikolas Cruz, fué descrito ahora como solitario y “raro”, expulsado por razones disciplinarias  ahora sus compañeros refieren que si alguien podía cometer semejante acto, sería él.”

El estudio ” Solo y a la deriva: la asociación entre los tiroteos en escuelas, el tamaño del establecimiento y el apoyo a los estudiantes”, investiga 22 incidentes masivos entre Enero 1995 y Junio 2014. Algunos de sus hallazgos:

/ Las escuelas más grandes, con más alumnos son predictores de mayor posibilidad de ataques con armas

/ La mayoría de los atacantes son alumnos que provienen de escuelas mas chicas

/Los modelos predictivos de ataques con armas deberían considerar: el tamaño de la escuela, el apoyo a los estudiantes y sus transiciones o cambios previos.

En la investigación publicada en The Social Science Journal,  los autores, Abigail Baird, Emma Roellke y Debra Zeifman, psicólogos de Vassar College, concluyen que la transicion desde una escuela pequeña con más redes de contención a una más gande, más anónima, puede exacerbar dificultades psicológicas pre-existentes entre potenciales agresores.

Eric Madfis argumenta que la enorme atención mediática que estos hechos tienen, inevitablemente genera una distorsión en la percepción publica de la verdadera razón de estos eventos.  Cita estadísticas en las que las escuelas siguen siendo los lugares más seguros para la juventud en USA. Señala que el riesgo de homicidio entre adolescentes en edad escolar es unas 226 veces mayor fuera que dentro de la escuela, mientras que solo 1 entre 2 millones de jóvenes muere por homicidio o suicidio dentro de las escuelas, cada año. Por otra parte, las posibilidades de una escuela de sufrir ataques de parte de un estudiante de esa misma escuela es de 1 en 6.000 cada año.

Sin embargo, la cobertura mediática de estos hechos puede sin querer, transformarse en una trampa psicológica, en un ciclo en el parecería que los atentados con armas son más frecuentes de lo que lo serían en realidad. Estos eventos, si bien raros son devastadores y muchas veces son usados para justificar mayores medidas punitivas y disciplinarias, incluyendo la tolerancia cero en políticas de suspensión y expulsión.

Esto puede estar conduciendo a abrir una brecha entre las autoridades y la comunidad de estudiantes, en los estos son vigilados y castigados más a menudo, con consecuencias adversas al establecimiento de relaciones de confianza, imprescindibles para fundar respuestas inteligentes en la prevención de futuros ataques. La realidad es que esta brecha generacional ha puesto a los adultos en lugares de autoridad en posición de luchar por una mejor comprensión de la cultura y sub-cultura de los adolescentes, con  enormes errores de interpretación como resultado final.

Fuente

https://www.psychologytoday.com/blog/slightly-blighty/201802/clues-the-mind-the-florida-school-shooter

 

Traducción y edición

Raquel Ferrari

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Ciber ayuno: cuando desconectar es bueno

Es imposible hablar de redes sociales, sin hablar de vínculos, de relaciones, de contacto.

Pichón Riviére definía al vínculo como una situación “bicorporal” y tripersonal, donde el tercero es “ese que me invento” proyectado en el otro, ese que creo que es el otro en la realidad.

¿Y que pasa si esa realidad es virtual?

Podemos anticiparnos a un encuentro con alguien a través de google, averiguar quién es o creer que sabemos quién es, que aspecto tiene, que hace y quienes son sus amigos. “googlear ,  cambia totalmente la “ecología” de ese vínculo, ya no cabe imaginar como será, solo basta con buscar en “imágenes” de Google. Esta nueva forma de vincularse no tiene por qué ser un problema, salvo del derivado del “mundo según Google”…pero ese es otro tema.-

Lo virtual es un vínculo, una forma de organizar una relación tanto  interna como  externa, con personas, información, etc; las redes sociales virtuales:

1) Generan un apego muy rápido

2) Organizan una identidad que parece definirse por la “vida en la pantalla”

3)  Estímulan al protagonismo de lo inmediato: una pantalla y un teclado nos permiten dejar la marca de la propia historia.

Cuando nos relacionamos con un otro virtual se cubre una ausencia, un buscar y buscar (por ej.los adictos a las apps de relaciones que nunca concretan encuentros ) hasta  encontrar en encender y apagar una forma de relación cuyo mayor riesgo es el pretender ser excluyente.

Para algunos esto funciona como el “amigo invisible de la infancia” cuya presencia calmaba y daba seguridad. Para otros, los que tienen “1.000.000 de amigos”,  es una forma de obsesión por el reconocimiento externo como apoyo al Yo ideal , son  los asiduos a opinar en cuanto foro encuentren, adictos a comentarios, twitteros de la nada.

Es una  forma  muy poco interesante de incontinencia mental e intoxicación “cibernética” : mucha información y poco tiempo para procesarla, junto con  algunas actitudes interesantes de analizar, por ejemplo: dormir con el móvil al lado de la cama para no perderse ni un mensaje ¿?

Desde luego, no se trata de demonizar la “vida digital”   acorde a  nuevas posibilidades vinculares, pero no nos engañemos: no hay nada nuevo bajo el sol, las redes sociales siempre han sido la forma de vínculo más necesaria: ha cambiado la forma pero no el fondo.

El buen uso de las redes sociales sugiere una forma mucho más amplia de percibir el mundo, permite construir posibilidades y mejorar los vínculos reales. Se trata solo de apre-h-ender y no solo de aprender.-

Smartphones, iPads y todo tipo de recurso de conexión móvil pueden invadir la vida personal y familiar, igual que lo hace ese amigo indiscreto que se cuelga del teléfono 40 minutos para contarnos cosas que solo le importan a él.

Es bueno practicar el ayuno digital, como es bueno mantener los espacios en la vida real.

Habría que pensarlo dos veces, si cuando salimos a cenar resulta que el iphone se sienta con nosotros a la mesa, o chequeamos el whatssapp antes de decir buen día.

¿Cómo cambiar eso? practicando el ciber ayuno ” sólo con unas sencillas reglas:

1) Ten claro cuál es tu objetivo al des-conectar

2) Controla el tiempo de desconexión , no te plantee metas inalcanzables, con compartir otros espacios y pautar momentos sin aparatos es suficiente. También es posible utilizar los dispositivos en forma compartida, con tu pareja, tus hijos, un amigo.

3) Haz de tu dormitorio un espacio libre de tecnología

4) Una vez superada la fase de “desintoxicación” evita caer en la trampa de ir de una búsqueda a otra de Internet, para “recuperar el tiempo perdido”.

5) Mira una sola pantalla por vez!

La clave no es evitar la vida digital sino  interactuar CON la tecnología sin que esta sea el centro de atención y nos impida el placer de descubrir cosas nuevas.

……Como en la vida real..

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo piensa un jugador de videojuegos?

Los videojuegos tienen algunas características que no existen en los juegos  offline y que suponen algún tipo de recompensa emocional que conecta al jugador con otros jugadores y con el juego. Identificar y analizar estas características es una tarea ineludible para promover el uso saludable del juego online y para entender cuales son las nuevas oportunidades, los desafíos y las alternativas derivadas del gaming.

El impacto que el uso de video- juegos tiene en la vida del jugador es siempre personal y depende de la combinación de varios factores algunos más relevantes que otros.

Actualmente es posible hablar de una nueva cultura del video juego. En el pasado, los video juegos eran considerados una actividad aislada y más ligada al cliché del “nerd” o  del introvertido.

Las cosas han cambiado, ahora juegan juntos personas de ambos sexos, de todas las edades, padres e hijos y se forman grupos de gente que juega al mismo tiempo en distintas partes del mundo.

Se ha pasado del juego en solitario al establecimiento de redes sociales a través de los MMORG: videojuegos de rol multijugador online y algunos ya no lo consideran un juego sino un e-sport.

Ya es algo habitual ver a jugadores que viajan desde distintas partes del mundo con sus ordenadores para participar en torneos o tomar clases para mejorar sus resultados.

Desde luego, que haya un grupo de personas que se encuentren para jugar no significa necesariamente que -además- socialicen en 3D; la interacción principal sigue siendo mayormente a través de la pantalla.

Pero, lo que sí sucede, es que toda una nueva generación está cambiando su forma de aprender, desde la recepción pasiva y abstracta de información del pasado reciente, al “aprender haciendo” a través de la red que los comunica con una enorme cantidad de eventos y con la posibilidad de compartir ideas. Sigue leyendo

ORTOREXIA: Cuando comer se transforma en una obsesión

 

La ortorexia nerviosa – el trastorno alimentario ligado a la comida saludable- toma su nombre del griego “orto”: derecho, correcto.

El Dr Steven Bratman Phd, acuñó el término “orthorexia nervosa” en 1997, después de su experiencia en un distrito de Nueva York; ahí desarrolló una obsesión patológica por comer comida “sana”.

“Solo podía pensar en lo que comía. Pero, a pesar de ser consciente de mi obsesión por las raíces y los vegetales me resultaba terrorífico librarme. Había sido seducido por la “comida correcta”.

La descripción de Bratman describe los cambios en los hábitos alimantarios que atraviesan miles de personas como resultado de  la difusión de consejos dietarios que prometen salud restringiendo grupos enteros de alimentos sin una razón médica o una explicación científicamente válida.-

 

Es interesante observar que no solo se trata del típico “vegano”  que no come gluten, ni huevos, ni lácteos ni carnes y que podemos encontrar reunido con otros miembros de la “tribu” a la salida de una clase de yoga, hablando de las virtudes de la limpieza colónica e intercambiando recetas de pizza de tofú, sino que -a la vuelta de la esquina-  un grupo de amantes de la  dieta “paleo”, defensores de volver a comer como el hombre de las cavernas, se exigen en una clase de CrossFit seguida de unos cuantos bifes de ternera; otra vez, los “paleo” no comerán gluten o granos o lácteos u otras “toxinas”.-

¿Qué tan frecuente es la Ortorexia?

La línea que separa una alimentación “normal” y saludable de la ortorexia nerviosa, suele ser borrosa, pero una forma de definir esta condición refiere al hecho de que el comer “saludablemente” causa estrés y trae consecuencias negativas en la propia vida.-

Pueden sentirse consternados por haber comido un pedazo de pan, o sufrir ansiedad por no poder acceder a algunos de los alimentos que consumen o comer solo en casa donde sus “supercomidas ” pueden ser controladas.-

Estas costumbres terminan afectando su relación con familia, amigos, compañeros de trabajo que se alejan por sentir que ni quieren ser culpabilizados ni desean ser “evangelizados”.-

La ortorexia no está aún considerada un trastorno alimentario, pero se está trabajando en mediciones de la prevalencia en diversas poblaciones.-

Investigadores italianos han desarrollado en 2005, el cuestionario ORTO-15 , con un score <40 para detectar ortorexia y >40 significando una tendencia a conductas obsesivas y fóbicas relacionadas con la comida.-

Algunas preguntas de este cuestionario :

“Estás preocupado por la comida más de 3 horas al día?”,

“Te sientes culpable cuando transgredes tus reglas de comida saludable”? .

Usando este cuestionario, otro grupo de investigadores italianos reportó una prevalencia de ortorexia del 56% con una relación mujer/hombre de 2/1, aunque usando un valor residual de 35, la prevalencia se redujo al 21%.-

La mayoría de los estudios se hicieron en poblaciones en las que se podría sospechar un incremento de ortorexia, por ejemplo en profesionales de la salud: usando ORTO-15 , la prevalencia en un grupo de médicos turcos fue del 45,5%; en un grupo de cantantes de ópera fue del 81,1% y  32% en bailarines turcos; por su parte un grupo de profesores de yoga de España puntuó el 86%.-

Usando otro cuestionario -el test de Bratman-, 12.8% de nutricionistas austríacos fueron clasificados como teniendo síntomas de ortorexia.-

Es innegable el peso que las redes sociales y el ciberespacio tienen en la viralización de videos, material gráfico, foros, páginas “de salud”, transformando a la ortorexia en el primer trastorno alimentario de la era digital.

El ortoréxico transformará el momento de la comida en un ejercicio intelectual sin placer y sin libertad, comer rico se transforma en comer correcto…no necesariamente saludable. La comida se fotografía y se comparte en las redes sociales, transformando en un “consejo” lo que no es más que una compulsión.

¿Es un trastorno mental?

La ortorexia aún no está incluida en el DSM-5 que puntúa trastornos alimentarios tales como : anorexia -bulimia-trastornos por atracón y “otros trastornos inespecíficos”. Algunos clínicos proponen que debiera incluirse con criterios propios y ya están postulando algunos criterios diagnósticos. Notan algunas conductas patológicas típicas como la referencia a la limpieza, sanidad, pureza del cuerpo más que a la imagen corporal o la obsesión por el peso como en la anorexia o la bulimia..-

Como Bratman explicó en 2010:

A veces-no siempre-la ortorexia tiene síntomas similares a un trastorno obsesivo compulsivo y a veces se parece a la anorexia. Pero también es cierto que puede no parecerse a ninguno de los dos, no se trataría del típo OCD o la típica anorexia”

También hay que tener en cuenta que las personas se mueven entre “etiquetas” y generalmente estas no sirven para diseñar soluciones terapéuticas por lo que es importante rescatar la subjetividad y la historia de cada sujeto. ¿Cómo ha llegado hasta aquí? ¿Qué sentido tiene esa conducta en su guión personal?

Quizás sería importante transmitir que no hay que confiar en todos los devotos consumidores de jugos y repollos, incluyendo los profesionales de la salud o las celebridades, si sus consejos no están basados en evidencias científicas.-

No hagas de la comida lo más importante de tu vida, quizás entre comer en soledad tu ensalada de algas o compartir una pizza con amigos, sea mucho mejor lo segundo.-

¿Y tú como puntúas?

TEST DE BRATMAN

  • ¿Pasa más de tres horas al día pensando en su dieta?
  • ¿Planea sus comidas con varios días de antelación?
  • ¿Considera que el valor nutritivo de una comida es más importante que el placer que le aporta?
  • ¿Ha disminuido su calidad de vida a medida que aumentaba la calidad de su dieta?
  • ¿Se ha vuelto más estricto consigo mismo en este tiempo?
  • ¿Ha mejorado su autoestima alimentándose de forma sana?
  • ¿Ha renunciado a comer alimentos que le gustaban para comer alimentos “buenos”?
  • ¿Su dieta supone un problema a la hora de comer fuera, y esto le distancia de su familia y amigos?
  • ¿Se siente culpable cuando se salta su régimen?
  • ¿Se siente en paz consigo mismo y cree que todo está bajo control cuando come de forma sana?

Cuatro o cinco respuestas afirmativas confirman que hay cierto grado de obsesión y conviene relajarse al respecto. Si todas las respuestas son afirmativas nos encontramos ante un claro caso de ortorexia.

Fuente:

http://theconversation.com/orthorexia-nervosa-when-righteous-eating-becomes-an-obsession-36484

http://comeconsalud.com/alimentacion-nutricion/ortorexia-diagnostico-test-bratman/

https://www.alanrevista.org/ediciones/2015/suplemento-1/art-216/

Traducción y edición : Raquel Ferrari

 

 

Black Mirror, Ex-Machina y la Tecno paranoia

“Encuentro agotadora la constante necesidad de comunicar, hay veces que simplemente no tengo nada que decir”
Charlie Brooker
San Junípero es el cuarto episodio de la tercera temporada de la serie inglesa Black Mirror, estrenado en 2016 y acaba (setiembre 2017) de ganar un Premio Emmy al mejor guión. Hasta ahí nada que nos importe especialmente, salvo por el hecho de que se trata de una propuesta de ciencia ficción pero profundamente enraizada en emociones humanas…y eso ya nos suena más conocido.

En el año 2040, o sea, a la vuelta de la esquina,  las mentes de las personas a punto de morir pueden ser cargadas en un programa de  realidad simulada, que recrea una ciudad de fantasía llamada “San Junípero”, en donde es posible alcanzar la supervivencia eterna. Allí se desarrollará una historia de amor entre dos mujeres Kelly y Yorkie  que eligen acceder al programa para poder continuar su relación en una eterna juventud.

Nos dejaran abiertas varias alternativas filosóficas ¿Realmente es posible pensar en una superación de la muerte mediada por tecnologías? ¿Eligiríamos,si pudieramos, la permanencia en un bienestar eterno sin nada que temer y rodeado de imágenes no sensoriales? Es una historia de amor pero ojo también es una glorificación del hedonismo y la superación de limitaciones religiosas y éticas, es también un himno a la nostalgia, un canto al pasado en donde, es sabido, todo fue mucho mejor.

La serie de Channel 4 creada por Charlie Brooker – refiere al “espejo negro”  eso que hay  en cada escritorio, en la palma de cada mano: “la pantalla fría y brillante de un televisor, un monitor, un teléfono inteligente” y se presenta como “Un virtuoso ejercicio de progresión aritmética que refleja la imparable evolución de las nuevas tecnologías de la comunicación y su influencia en las relaciones humanas.” En cada capítulo, profundamente tecno paranoico  topamos con una visión  futurista de actitudes,  conductas, empirismos y biologismos varios que son fácilmente reconocibles en el aquí y ahora de nuestra tecno vida.
 No es novedad que una gran parte de la humanidad ha migrado hacia el ciberespacio. Las estadísticas indican que en los últimos cinco años, los estadounidenses han duplicado las horas online, por encima de las horas  que emplean viendo TV y triplicado el tiempo que dedican a revistas y diarios. Los video games ocupan unas 13 horas a la semana, a los 21 años un joven de USA,  había pasado en 2012, el triple de horas jugando online que leyendo.
El panorama respecto a nuestra identidad online cambia a gran velocidad, nuevos gadgets, nuevas redes sociales, nuevas aplicaciones modifican el contexto social y nos ofrecen nuevos escenarios.
Por otra parte,  algunos investigadores y estudiosos del tema también han pasado de la idealización a la “tecno paranoia” de nuestro amigo Brooker de la mano de algunas evidencias.
Es el caso de Sherry Turkle, que en 1984, en The Second Self, defendía que la vida online era un espacio de ensayo y creación de la identidad y el ordenador un medio constructivo  y que en 1995 en Life on Screen presagiaba el efecto que la enorme libertad de la vida online tendría en la vida cotidiana.
Sin embargo en Alone together Reclaiming Conversation: The Power of Talk in a Digital Age,   sus  últimos libros declara :
“Parece que estamos otorgando características humanas a los objetos mientras nos tratamos entre nosotros como objetos”.
“Esperamos mucha más de la tecnología que de nuestros semejantes”. “Inmersos en la simulación ¿Donde y para qué vivimos?.”
¿Que está pasando?
Quizás el error haya sido pensar que la vida online superaría en calidad a nuestra vida real y lo cierto es que hoy es muy complicado mantener una conversación sin que nuestro interlocutor o nosotros mismos coloquemos al otro a modo “pausa” para mirar el correo, contestar un mensaje instantáneo o tomar una fotografía.
La tecnología se nos propone como un “arquitecto de nuestra intimidad” y no siempre los resultados son los mejores.
Desde el campo de la salud mental, algunos psiquiatras como Elias Aboujaoude, encuentran todo esto alarmante y relacionan Internet con más impulsividad y más conductas peligrosas en el juego, el sexo y las relaciones personales.
Parecería que todo esa información siempre disponible solo reafirma nuestro pequeño mundo personal en tanto nos permite encontrar las fuentes que confirman nuestras ideas sobre casi todo mientras evitamos las que la impugnan; ahora podemos esconder nuestra identidad o diseñarla a medida.
Nuestro narcisismo crece de la mano de nuestros 500 amigos de Facebook o de los comentarios o las visitas y enlaces a nuestros blogs.
Escondemos nuestras carencias y liberamos la agresión en foros y juegos virtuales. Podemos aprender a ejercitar la bulimia o la anorexia o la perversión sexual o podemos acceder a 10.000 o 15.000 parejas potenciales solo llenando un perfil en Tinder.
¿Algo más?

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ORTOREXIA: Cuando comer se transforma en una obsesión

 

La ortorexia nerviosa – el trastorno alimentario ligado a la comida saludable- toma su nombre del griego “orto”: derecho, correcto.

El Dr Steven Bratman Phd, acuñó el término “orthorexia nervosa” en 1997, después de su experiencia en un distrito de Nueva York; ahí desarrolló una obsesión patológica por comer comida “sana”.

“Solo podía pensar en lo que comía. Pero, a pesar de ser consciente de mi obsesión por las raíces y los vegetales me resultaba terrorífico librarme. Había sido seducido por la “comida correcta”.

La descripción de Bratman describe los cambios en los hábitos alimantarios que atraviesan miles de personas como resultado de  la difusión de consejos dietarios que prometen salud restringiendo grupos enteros de alimentos sin una razón médica o una explicación científicamente válida.-

 

Es interesante observar que no solo se trata del típico “vegano”  que no come gluten, ni huevos, ni lácteos ni carnes y que podemos encontrar reunido con otros miembros de la “tribu” a la salida de una clase de yoga, hablando de las virtudes de la limpieza colónica e intercambiando recetas de pizza de tofú, sino que -a la vuelta de la esquina-  un grupo de amantes de la  dieta “paleo”, defensores de volver a comer como el hombre de las cavernas, se exigen en una clase de CrossFit seguida de unos cuantos bifes de ternera; otra vez, los “paleo” no comerán gluten o granos o lácteos u otras “toxinas”.-

¿Qué tan frecuente es la Ortorexia?

La línea que separa una alimentación “normal” y saludable de la ortorexia nerviosa, suele ser borrosa, pero una forma de definir esta condición refiere al hecho de que el comer “saludablemente” causa estrés y trae consecuencias negativas en la propia vida.-

Pueden sentirse consternados por haber comido un pedazo de pan, o sufrir ansiedad por no poder acceder a algunos de los alimentos que consumen o comer solo en casa donde sus “supercomidas ” pueden ser controladas.-

Estas costumbres terminan afectando su relación con familia, amigos, compañeros de trabajo que se alejan por sentir que ni quieren ser culpabilizados ni desean ser “evangelizados”.-

La ortorexia no está aún considerada un trastorno alimentario, pero se está trabajando en mediciones de la prevalencia en diversas poblaciones.-

Investigadores italianos han desarrollado en 2005, el cuestionario ORTO-15 , con un score <40 para detectar ortorexia y >40 significando una tendencia a conductas obsesivas y fóbicas relacionadas con la comida.-

Algunas preguntas de este cuestionario :

“Estás preocupado por la comida más de 3 horas al día?”,

“Te sientes culpable cuando transgredes tus reglas de comida saludable”? .

Usando este cuestionario, otro grupo de investigadores italianos reportó una prevalencia de ortorexia del 56% con una relación mujer/hombre de 2/1, aunque usando un valor residual de 35, la prevalencia se redujo al 21%.-

La mayoría de los estudios se hicieron en poblaciones en las que se podría sospechar un incremento de ortorexia, por ejemplo en profesionales de la salud: usando ORTO-15 , la prevalencia en un grupo de médicos turcos fue del 45,5%; en un grupo de cantantes de ópera fue del 81,1% y  32% en bailarines turcos; por su parte un grupo de profesores de yoga de España puntuó el 86%.-

Usando otro cuestionario -el test de Bratman-, 12.8% de nutricionistas austríacos fueron clasificados como teniendo síntomas de ortorexia.-

Es innegable el peso que las redes sociales y el ciberespacio tienen en la viralización de videos, material gráfico, foros, páginas “de salud”, transformando a la ortorexia en el primer trastorno alimentario de la era digital.

El ortoréxico transformará el momento de la comida en un ejercicio intelectual sin placer y sin libertad, comer rico se transforma en comer correcto…no necesariamente saludable. La comida se fotografía y se comparte en las redes sociales, transformando en un “consejo” lo que no es más que una compulsión.

¿Es un trastorno mental?

La ortorexia aún no está incluida en el DSM-5 que puntúa trastornos alimentarios tales como : anorexia -bulimia-trastornos por atracón y “otros trastornos inespecíficos”. Algunos clínicos proponen que debiera incluirse con criterios propios y ya están postulando algunos criterios diagnósticos. Notan algunas conductas patológicas típicas como la referencia a la limpieza, sanidad, pureza del cuerpo más que a la imagen corporal o la obsesión por el peso como en la anorexia o la bulimia..-

Como Bratman explicó en 2010:

A veces-no siempre-la ortorexia tiene síntomas similares a un trastorno obsesivo compulsivo y a veces se parece a la anorexia. Pero también es cierto que puede no parecerse a ninguno de los dos, no se trataría del típo OCD o la típica anorexia”

También hay que tener en cuenta que las personas se mueven entre “etiquetas” y generalmente estas no sirven para diseñar soluciones terapéuticas por lo que es importante rescatar la subjetividad y la historia de cada sujeto. ¿Cómo ha llegado hasta aquí? ¿Qué sentido tiene esa conducta en su guión personal?

Quizás sería importante transmitir que no hay que confiar en todos los devotos consumidores de jugos y repollos, incluyendo los profesionales de la salud o las celebridades, si sus consejos no están basados en evidencias científicas.-

No hagas de la comida lo más importante de tu vida, quizás entre comer en soledad tu ensalada de algas o compartir una pizza con amigos, sea mucho mejor lo segundo.-

¿Y tú como puntúas?

TEST DE BRATMAN

  • ¿Pasa más de tres horas al día pensando en su dieta?
  • ¿Planea sus comidas con varios días de antelación?
  • ¿Considera que el valor nutritivo de una comida es más importante que el placer que le aporta?
  • ¿Ha disminuido su calidad de vida a medida que aumentaba la calidad de su dieta?
  • ¿Se ha vuelto más estricto consigo mismo en este tiempo?
  • ¿Ha mejorado su autoestima alimentándose de forma sana?
  • ¿Ha renunciado a comer alimentos que le gustaban para comer alimentos “buenos”?
  • ¿Su dieta supone un problema a la hora de comer fuera, y esto le distancia de su familia y amigos?
  • ¿Se siente culpable cuando se salta su régimen?
  • ¿Se siente en paz consigo mismo y cree que todo está bajo control cuando come de forma sana?

Cuatro o cinco respuestas afirmativas confirman que hay cierto grado de obsesión y conviene relajarse al respecto. Si todas las respuestas son afirmativas nos encontramos ante un claro caso de ortorexia.

Fuente:

http://theconversation.com/orthorexia-nervosa-when-righteous-eating-becomes-an-obsession-36484

http://comeconsalud.com/alimentacion-nutricion/ortorexia-diagnostico-test-bratman/

https://www.alanrevista.org/ediciones/2015/suplemento-1/art-216/

Traducción y edición : Raquel Ferrari

 

 

5 síntomas para reconocer un adicto al teléfono móvil

Los smartphones irrumpieron en la vida actual como una herramienta que permite estar conectado las 24 horas del día, acceder a mails e informaciones importantes sin necesidad de estar frente a una computadora y –también– ser un participante activo en las redes sociales mientras se prepara la cena en casa o durante una aburrida reunión de trabajo.

Hasta ahí las maravillas del asunto. Pero como no todo lo que reluce es oro, estar online 24 horas, los siete días de la semana, tiene su lado negativo.

Ocurre que la hiperconectividad, los teléfonos inteligentes y ahora los relojes inteligentes, modificaron la vida y las relaciones de múltiples sociedades alrededor del mundo, dejando casi sin opción a quienes no estaban convencidos del cambio. Y aunque trajeron enormes beneficios para la vida laboral y social, hoy se paga el precio de algunos hábitos un tanto nocivos que están arraigados a la conducta social.

1)Experimenta FoMO (fear of missing out). Es el miedo a perderse algo de lo que está pasando en las redes sociales relacionado con las personas a las cuales se sigue. La persona tiene la necesidad, casi compulsiva, de entrar continuamente en páginas como Facebook o Instagram. Según el psicólogo de la Universidad de Essex ,  Andrew Przybylski y su equipo, es más frecuente en adolescentes y jóvenes y, sobre todo, entre los hombres.

Las personas con más necesidades sociales insatisfechas son las que más consultan las redes sociales, aseguran.

En este sentido, un estudio publicado en el Journal of Social and Clinical Psychology concluyó que, después de salir de la red social, el estado anímico de la persona es depresivo (que no quiere decir que cause depresión) y que cuanto más tiempo pasa conectada a Facebook, más se acentúa este estado.

¿Cómo se puede evitar? El subdirector académico de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, Manuel Armayones, recordó que son los usuarios de las redes sociales los que tienen su control, o al menos, mucho más de lo que se piensa. “Somos nosotros los que compartimos nuestra vida personal y por lo tanto dejando de hacerlo se acabaría el problema“, explicó. Ahora bien: como esta solución es casi inviable, el psicólogo recomienda evitar cometer errores a la hora de interpretar lo que se ve en las redes sociales.

2)Sufre la fobia a no tener el móvil a mano. “Hay gente que se lo lleva al baño, lo lleva en la ropa de estar por casa mientras hace la limpieza o lo tiene en la cocina por si alguien llama“, ejemplificó Armayones al diario ABC. Se trata de ansiedad por  no tener el móvil cerca o miedo a que se acabe la batería antes de llegar a casa; en esta segunda también se incluiría no tener señal.

Una de las soluciones para evitarlo es, según el experto, exponerse a situaciones en que no se lleve el móvil encima, como por ejemplo ir a comprar, o llevarlo sin batería. “En esos momentos la persona se da cuenta de que no es imprescindible y que el mundo continúa girando pese a que no está conectada”, aclaró. Otra vía es apagar el móvil por la noche.

3) Experimenta la vibración fantasma, también conocida como llamada fantasma. Es la sensación de que el móvil vibra o suena cuando en realidad no lo hace. “Son situaciones habituales en una sociedad que tiende a mantenernos hipervigilantes”, explicó Armayones. Esta hipervigilancia continua puede generar, sin embargo, ansiedad o desgaste emocional.

Para evitarlo lo único que tiene que tener claro la persona es que con las veces que utiliza el móvil a lo largo del día (150 veces de media) es difícil perderse algún aviso.

4) Salta de web en web. Pasar de un contenido a otro con los hipervínculos para encontrar la mejor información, la mejor oferta, el mejor producto. Produce una insatisfacción crónica porque la persona se pasa la vida buscando siempre algo mejor. “Esa actitud puede llevar a una situación de ansiedad y saturación mental y acabar con la sensación de que perdimos miserablemente el tiempo”, aseguró el especialista.La estrategia para evitar esto es controlar el tiempo que se dedica a buscar información y anotar lo que se encuentra en una libreta para ser conscientes de si avanza o no la recogida de información. “Cuando se logra un volumen importante de información se tiene que parar la investigación”, recomendó. Otra vía para superar esta costumbre es descargar y guardar los documentos más interesantes en la computadora, desconectar Internet y leer las webs descargadas.

5)El efecto Google de usar el buscador como ayudamemoria. Algunos expertos aseguran que Internet está afectando a la memoria de las personas porque cada vez se necesita traspasar menos información desde la memoria a corto plazo a la de largo plazo.

¿Cómo se puede evitar? Según Armayones, lo que habría que preguntar es si se puede evitar. “Entre los expertos hay diversidad de opiniones: hay quien asegura que Google seca el cerebro y otros que defienden que los avances son imparables y que en un tiempo podría incluso conectarse el cerebro a Internet”, aseguró. Para él hay que continuar investigando sobre los pros y los contras de tener en la computadora o en el teléfono móvil mucha de la información que antes se guardaba en el cerebro, como teléfonos fijos de familiares o fechas de cumpleaños.

http://www.infobae.com/2016/05/10/1810423-cinco-sintomas-reconocer-un-adicto-al-celular