Psicología de la salud & bienestar: una tendencia en expansión

Contratar entrenadores personales, la afición a correr, ir al gimnasio y la comida “saludable” son cada vez más populares pero muchas veces la falta de apoyo  para comer menos o mejor, dejar de fumar o de beber, adoptar una vida menos sedentaria  y controlar su estrés termina en el “abandono serial” de las buenas intenciones.

Es en ese dato estadístico en el que la figura del psicólogo de salud aparece como una alternativa para disminuir la sensación de “estar siempre empezando”. El psicólogo de salud aparece así como un recurso para lograr cambios permanentes en el estilo de vida.

La tendencia se está notando no solo en particulares sino en empleadores y empresas de seguros de salud debido al alto ROI de la inversión medido en rendimiento de los empleados o menor uso de otras prestaciones, menor ausentismo, etc.

Un ejemplo:

Laura , una joven profesional en la treintena tenía problemas con su peso, comía en forma compulsiva y pasaba de dieta en dieta o mejor dicho  de fracaso en fracaso.

Finalmente, alguien le recomendó un psicólogo y por primera vez aceptó que quizás necesitaba hacer un cambio profundo. Entró en un proceso de diez sesiones que incluyó un asesoramiento con un nutricionista y según sus propias palabras, además de hacer progresos en su dieta y en el control de su peso ganó algo mucho más importante: descubrir que perder peso no era lo más importante para ella sino estar en su casa con su familia, dejó su trabajo y reorganizó su rutina de forma de poder trabajar desde casa, su ansiedad disminuyó y así pudo compensar sus excesos con la comida. Nunca ha estado más feliz. “ Mi meta no cambió-dice-pero sí la forma de alcanzarla!”

Según un ranking de tendencias del American College of Sport Medicine, los profesionales de la educación que trabajan para promover los programas de mantenimiento físico, es decir aquellos que entrenan en hábitos y sus relaciones con el resto del bienestar han saltado del lugar tercero al primero en demanda en los últimos siete años, siendo la más importante tendencia en el mundo del entrenamiento: queremos estar bien, tener más energía y sentirnos mejor pero hay un abismo entre ese deseo y el día a día lleno de sobrecarga de horarios, comida basura y sedentarismo por abuso de pantallas, por no referirnos a las “falsas noticias ” sobre lo que está bien hacer o no, comer o no, etc..

 

Los médicos de familia de USA que han comenzado a incorporar un psicólogo en sus prescripciones notan beneficios en el cumplimiento del plan de salud y en la prevención.

Ahora bien , no es fácil. hay personas que puede tener contextos complicados que aumentan su desmotivación  para cambiar; no todos son candidatos a un programa de bienestar, es necesario efectuar un diagnóstico tanto de personalidad como situacional para valorar la totalidad de las opciones .

El candidato ideal  al éxito en la instalación de programas de salud es aquel que no es que haga todo tan mal, simplemente  NO hace aquello que le va bien: no come bien, está estresado, no controla el uso de su tiempo libre, está motivado pero le falta método.

Por ejemplo:

Un médico psiquiatra en la mitad de la cincuentena comenzó a ganar peso hace 20 años cuando dejó de fumar. El mayor problema según el mismo afirma fue el estrés  debido a las presiones de su trabajo como director de un centro de salud muy importante. Pero la trampa estaba en el abuso de dulces que su secretaria le traía con cada café que consumía de a litros. Comer se transformó en una forma de bajar la ansiedad.

Comenzó a ir a un gimnasio pero como la mayoría iba cuando quería. Contrato un entrenador personal y un psicólogo de salud: claro que podía caminar solo pero el tener un programa que lo obligaba a caminar 20 minutos al día y por otra parte lo hacía pensar en los estresores de su vida, la relación con su cuerpo y sus impulsos: comer, beber, consumir estimulantes resultó muy eficaz.

Finalmente logró entender algunas razones del por qué de toda la cuestión y continuar su programa solo manteniendo sus idas al gym y sus cambios de hábitos .

Queremos  que nos digan que hacer, pero es mejor cuando paramos, definimos nuestros en objetivos y diseñamos nuestra propia estrategia para lograrlos: se trata de relacionarse en forma diferente con el propio cuerpo y con nuestra realidad. Y no hay edad límite para hacerlo.

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Psicología de la salud & turismo

 

El Turismo de salud  se define  como

” Cualquier clase de viaje que implica mejorar la percepción de sentirse bien” (Mueller & Kauffmann, 2001).-

La conexión entre salud y turismo no es nueva. En el siglo XIX  se solía viajar a lugares preparados para “tomar las aguas”, existe una enorme literatura relacionada con estos viajes desde Chejov yBalzac a Dostoyevsky y Thomas Mann.

A finales del siglo XX surge el Turismo rural  en el que el valor de uso es el contacto con la naturaleza ejercitando hábitos saludables.- En la actualidad, Salud y turismo  se han convertido en un fenómeno social de la mano de una mayor consciencia ecológica.-

Los expertos en tendencias sugieren que en el 2025 el turismo será una de las industrias más extendidas solo superada por el cuidado personal.

– ¿Por qué esta tendencia se impondrá?

Un estudio reciente de Future Foundation  revela que “sentirse saludable” es una prioridad de la sociedad urbana, unida al aumento de la expectativa de vida  que propone mejorar su calidad  a través del envejecimiento activo.-

Al mismo tiempo, la población en activo se encuentra enfrentando mayores niveles de estrés  derivados de los cambios en las condiciones laborales que obligan a reorganizar objetivos, desarrollar nuevas habilidades y ser flexible a los cambios.

A una demanda mayor de espacios de salud y relajación se corresponde una oferta de servicios que cubran esas necesidades: balnearios, spa, hoteles sostenibles, etc.. pero si  no incorporamos otras herramientas para ayudar a cambiar los hábitos, estamos enfrentando la demanda con una respuesta incompleta.-

Venimos de una larga época en la que el sedentarismo como estilo de vida llevó al aumento de la obesidad,  dificultad en organizar el tiempo libre, etc..

Pero a medida  que el urbanita se hace cargo de la importancia de mantener su salud, crece su necesidad de  relacionar el bienestar (wellbeing)  con los hábitos para mejorar su calidad de vida.-

Además, el cuidado de la imágen personal ha crecido como tendencia de la mano de las social media,  por eso el concepto de wellness (un creciente sentimiento de responsabilidad hacia el propio cuerpo unido a más calidad de vida) es una demanda aún no satisfecha en su totalidad.

En ese sentido, hemos desarrollado con éxito experiencias en las que un entorno adecuado complementa el trabajo por objetivos actuando en los distintos niveles

  • físico,
  • psíquico,
  • emocional y
  • social.

En nuestra experiencia, notamos que existen una serie de variables siempre presentes en quienes demandan estas actividades:

  • deseo de recuperar la salud en un sentido amplio
  • mayor consciencia de la importancia de hacerse mayor en forma saludable
  • deseo de mantener un cuerpo saludable
  • deseo de reducir el estres
  • mayor consumo de productos relacionados con la salud y la belleza

Finalmente: Se trata de redefinir conceptos y ser creativos para responder a las demandas, sin perder de vista la idea de “equipo” con una formación teórica y práctica sólida que garantice resultados

¿Qué es la psicología del ocio?

La psicología del ocio se desarrolla a partir de los años 60 en Estados Unidos para estudiar como funciona  un área imprescindible en el bienestar de las personas

El ocio como tiempo libre creativo influye en la salud psíquica y física de los individuos, y afecta áreas de la cultura y la economía gestando cambios en la sociedad. El tiempo libre es un derecho y una necesidad que muchas veces se ve relegada o es malinterpretada, por ejemplo con horarios de trabajo extensos en lugar de intensivos.-

Todos deberíamos tener además de tiempo de trabajo, tiempo libre para descansar, divertirnos, conocernos, comunicarnos, en definitiva:
el trabajo y el tiempo libre son las dos caras de la misma moneda.

“Ocio” es un concepto distinto  a NO HACER NADA , requiere CONOCERSE UNO MISMO para saber lo que se quiere y de que forma no solo lo pasaré bien sino haré de ese tiempo un tiempo de creación, de innovación, de exploración personal y de bienestar (wellness).
El punto de partida es explorar la MOTIVACION para evitar caer en el aburrimiento y la apatía que generan otro tipo de síntomas:
ansiedad, , trastornos en las relaciones personales, conductas adictivas o compulsivas o estrés.

No es conveniente pensar el tiempo libre como un paréntesis entre una jornada laboral y otra sino como un tiempo de “crecimiento personal” y de objetivos que valoren las propias habilidades  e intereses.

La psicología del ocio trabaja en el desarrollo de programas que refuercen el aspecto positivo de la personalidad más allá del “ocúpese de algo para no pensar”. Se trata de pensar diferente, más ampliamente y con una visión de 360º sobre la propia historia laboral; para ello el psicólogo indaga en la historia personal de uso del tiempo libre y en las habilidades, intereses, propios para diseñar una estrategia válida que no solo OCUPA sino que SE OCUPA del propio proyecto. Estos programas son muy útiles como complemento de otras intervenciones terapéuticas en casos tan variados como crisis vitales (divorcio, nido vacío, mediana edad), enfermedades crónicas (diabetes, parkinson, artritis reumatoidea, psoriasis), crisis puntuales (desempleo, viudedad, expat) , depresión, trastorno bipolar, etc..

¿Nos hemos permitido desarrollar nuestras aficiones?

¿Buscamos el equilibrio entre la actividad física, mental y social en nuestro tiempo de ocio?

¿Que lugar ocupa la innovación en nuestra vida?

¿Tiempo de ocio solos o acompañados?

El cambio en nuestra percepción de el valor del ocio en nuestra vida supone:

– compromiso

– vínculos

-comunicación

-motivación

– influencia

El ocio es un momento del día a día: una fuente más de proyecto