Drunkorexia ¿Qué es y por qué es tan peligrosa?

Cuando un desorden en el consumo de alcohol se combina con alteraciones en la alimentación el resultado no puede ser otro que un desastre, sería algo así como proponerse ganar el “premio mayor” de los trastornos psicológicos.

Es el caso de la drunkorexia o ebriorexia , un trastorno en el que se trata de reemplazar comidas por alcohol. Así de simple, así de peligroso.

Si bien no es un término clínicamente aceptado, desde hace ya casi 10 años, refiere a cualquier conducta en la que se salteen comidas, se haga ejercicio físico en forma excesiva o se instalen conductas de purga (vómitos. laxantes, etc) como una forma de compensar las calorías de la ingesta excesiva de alcohol.

Ebriorexia, la enfermedad de delgadez que daña tu cuerpo

El manual estadístico de los trastornos mentales DSM-V no la reconoce aún como un trastorno alimentario per se, aunque es ampliamente reconocido en la práctica de los profesionales de salud y tomado como un desafío en cuanto a las intervenciones terapéuticas.

La drunkorexia se ha convertido en una tendencia popular entre los adultos jóvenes de la mano del “analfabetismo” alcohólico, esa ignorancia sistematizada de la que hacen gala adolescentes y no tanto en lo que a consumo indiscriminado y desmedido de alcohol se refiere. Comer menos para beber más se transforma así en un efecto colateral de la idea de que para socializar y divertirnos hemos de emborracharnos pero, eso sí….. sin perder la figura.

Y es que es un trastorno más habitual en mujeres de 17 a 24 años. Varios estudios (1) han concluido que el 30% de las mujeres menores de 25 años y habituadas a consumir alcohol en exceso, acostumbran además saltarse comidas, creyendo que así podrán beber más…..sin engordar!

Demás está decir que beber con el estomago vacío no solo aumenta el nivel de alcohol en sangre con efectos metabólicos importantes sino que potencia todo tipo de conductas peligrosas asociadas a las borracheras, conducción temeraria, desinhibición, respuestas violentas, etc.

La drunkorexia con su aporte de calorías vacías puede llevar a la deshidratación, agotamiento, e innumerables problemas de salud mental.

¿Es la drunkorexia un trastorno alimentario, un trastorno de abuso de sustancias o ambos?, (2). Será necesario analizar cada historia individual, cada narrativa personal para contestar a ésta pregunta.

Hay dos variables que es necesario investigar a la hora de ofrecer una solución terapéutica : la autoestima en relación a la imagen corporal y la estrategia de “búsqueda de sensaciones” como forma de controlar la ansiedad . Algunas investigaciones preliminares (4) sobre esta asociación sugieren que prevalece la búsqueda de sensaciones, con lo cual, deberíamos tratar estos síntomas como similares a aquellos ligados a abuso de sustancias ( alcoholismo y drogadicción). Pero la clínica nos señala que este abordaje es incompleto.

Un estudio realizado en la Universidad del Sur (Australia) (3), detectó una alta prevalencia entre estudiantes universitarias. Se examinaron los hábitos de consumo de alcohol de 479 estudiantes universitarias y se preguntó acerca de sus creencias respecto a la imagen corporal, el autocontrol, la integración grupal y la satisfacción emocional con la propia vida.

La investigación de realizó en dos etapas. La primera midió la presencia de conductas compensatorias y restrictivas en relación al consumo de alcohol, y la segunda, indagó en indicadores de desadaptación (patrones de pensamiento) de las participantes.

En el análisis de los datos 82,7 % de las estudiantes universitarias encuestadas referían haber tenido conductas drunkoréxicas en los tres meses anteriores, y más del 28 % decía estar habituadas a saltarse comidas regularmente y consumir bebidas alcohólicas bajas en calorías o sin azúcar, purgarse o hacer ejercicio después de beber para ayudar a reducir las calorías ingeridas por el alcohol.

Estos resultados son alarmantes en cuanto a lo complicado de “normalizar” estos hábitos y suponer que no esconden ningún riesgo. Y no es así. Estas conductas pueden escalar y empeorar; es posible marcar tres etapas en el desarrollo de la gravedad de un trastorno por drunkorexia:

  1. Consumo de alcohol contando las calorías para reemplazar la comida
  2. Combinación del alcohol con otras sustancias (por ejemplo cocaína o anfetaminas) para aumentar la saciedad y seguir tomando en lugar de comer
  3. Atracones de comida con o sin conductas de purga secundarios a la borrachera

En definitiva, se trata de un trastorno mixto : Anorexia + alcohol.

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En cuanto a las causas, se trata, como siempre, de etiologías complejas y pluricausales . Es necesario analizar :

Historia previa y predisposición genética + estructura de personalidad + situaciones desencadenantes/ambiente

Si te ha pasado que has reducido la cantidad de alimentos antes o después de consumir alcohol en exceso, presta atención a ésta serie de hábitos, pensamientos y conductas. Si los detectas en tu día a día, pide ayuda terapéutica:

  1. Preocuparse excesivamente acerca del peso y la imagen corporal
  2. Vomitar después de comer
  3. Empezar a tomar alcohol un par de horas antes de cualquier salida con amigos o en grupo y dejar de comer o saltarse comidas
  4. Perder la noción de la cantidad de alcohol consumido y sufrir de amnesia respecto a situaciones vividas en estado de ebriedad
  5. Pérdida de peso
  6. Insomnio
  7. Taquicardia
  8. Problemas de memoria y concentración
  9. Usar diuréticos o laxantes después o antes de una borrachera
  10. Baja autoestima
  11. Necesidad de ser aceptado
  12. Miedo a la pérdida de control

Puede ser que comiences con un inocente ” voy a comer menos esta noche porque sé que voy a beber mucho y no quiero engordar”, con la creencia típica de que no pasa nada, pero esta conducta seguramente es la alarma que te señala que ya se está instalando un trastorno alimentario o de abuso de sustancias o ambos….sin importar el número de likes de tu Instagram!.

Y es que, para complicar más el tema, la generalización del uso de las redes sociales tiene un impacto directo en los hábitos de consumo . ¿Qué imagen proyectan los influencers acerca del consumo de alcohol?

Los resultados de algunos estudios (5) evidencian que un 63,5%  de influencers publican contenidos relacionados de alguna forma, directa o indirectamente con el alcohol. La mayoría se muestran en contextos sociales, grupos, etc y siempre con connotaciones positivas.

En los casos en los que claramente se publicitan una marca de bebidas, muy pocos advierten de los riesgos con mensajes tipo #no18no alcohol, más bien abundan los #party #alcohol, #fiesta, #amigos, #friends, #instagood, #enjoy.

Curiosamente, las publicaciones no etiquetadas como publicidad suelen tener más aprobación entre sus seguidores que aquellas que sí lo estan. Todo un dato!

La "drunkorexia" está en aumento en el Reino Unido, pero ¿qué es? |  Newsweek México

Referencias:

(1) Lupi, M., Martinotti, G. & Di Giannantonio, M. Drunkorexia: an emerging trend in young adults. Eat Weight Disord 22, 619–622 (2017). https://doi.org/10.1007/s40519-017-0429-2

(2)Tyler K. Hunt, Kelsie T. Forbush,
Is “drunkorexia” an eating disorder, substance use disorder, or both?,
Eating Behaviors,Volume 22,2016,Pages 40-45,
ISSN 1471-0153,
https://doi.org/10.1016/j.eatbeh.2016.03.034.
(https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1471015316300460)

(3) Drunkorexia: An investigation of symptomatology and early maladaptive schemas within a female, young adult Australian population. Australian Psychologist, 2020. https://doi.org/10.1111/ap.12462

(4) Hill, E.M., Lego, J.E. Examining the role of body esteem and sensation seeking in drunkorexia behaviors. Eat Weight Disord 25, 1507–1513 (2020). https://doi.org/10.1007/s40519-019-00784-8

(5)Hanneke Hendriks, Danii Wilmsen, Wim van Dalen and Winifred A. Gebhardt Front. Psychol., 22 January 2020 | https://doi.org/10.3389/fpsyg.2019.02991

Para saber más:

Rodriguez Puerta, Alejandro. (29 de septiembre de 2019). Ebriorexia: síntomas, causas, consecuencias, tratamientos. Lifeder. Recuperado de https://www.lifeder.com/ebriorexia/.

“Ebriorexia: síntomas, causas y tratamiento” en: Psicología y Mente. Recuperado en: 26 Septiembre 2019 de Psicología y Mente: psicologiaymente.com.

¿Qué es la alcohorexia o ebriorexia?” en: Muy Interesante. Recuperado en: 26 Septiembre 2019 de Muy Interesante: muyinteresante.com.

¿Cómo se conectan el estrés, el mindfulness y la resiliencia? Cuando cambiar la pregunta ayuda a encontrar la respuesta

“La paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces es cuando puedo cambiar”

(Carl Rogers)

La atención plena (mindfulness) es un estado de observación activa y abierta al aquí y ahora En este estado conectamos con nuestros pensamientos y sentimientos sin juzgarlos como buenos o malos. Vivir con atención plena es vivir enfocado en el presente, sin anticipar el futuro o hurgar en el pasado. Es una excelente herramienta para evitar la autocrítica destructiva y los juicios a la hora de manejar nuestras emociones más negativas.

Esta práctica, incorporada hace ya más de diez años a distintas corrientes psicoterapéuticas`, enraiza en las filosofías budista e hinduista y en conceptos como el “Sati” (1) definido como “memoria” pero en el sentido de aquello que significa “presencia” de ánimo , más que memoria del pasado, Su sentido es evitar la confusión al centrarse en el objeto. Se asocia a “atención”, “conciencia plena”, “estar presente” y dentro del budismo se considera un primer paso hacia la “iluminación”.

Las ciencias de la salud y en particular la medicina y la psicología se encuentran en un momento de expansión de sus fronteras teóricas y de investigación. En ese contexto han ido surgiendo nuevas intervenciones para dar respuestas a diversos problemas relacionados con la salud física y mental. La atención plena, se ha integrado a la psicoterapia dialéctico conductual, la psicoterapia de aceptación y compromiso, la psicoterapia dinámica humanista, etc.. CONCIENCIA PLENA y ACEPTACIÒN serían las palabras claves para comprender cómo funciona esta práctica.

Una investigación realizada en la Universidad de North Carolina (2) encontró que aquellas personas que logran equilibrar el vivir en el aquí y ahora con un razonable planeamiento del futuro a corto y mediano plazo, son más capaces de enfrentar situaciones de estrés sin caer en síntomas de negación, enojo, ansiedad o agotamiento mental.

” Es ampliamente aceptado el dato de que los estresores cotidianos tienen el poder de generarnos emociones negativas y mal humor”, dice Shevaun Neupert, profesora de Psicología de esa Universidad y miembro del equipo que realizó la investigación, “Nuestro objetivo es aclarar puntos relativos a cuales serían las variables que más influyen en cómo respondemos al estrés en el día a día.”

Los investigadores se centraron en el análisis de dos herramientas que -se cree- influyen directamente en cómo manejamos el estrés : mindfulness y técnicas de afrontamiento.

Mindfulness refiere al estado en que las personas se centran en el aquí y ahora y viven el momento presente sin juzgar. Las técnicas de afrontamiento reúnen las estrategias que se usan para planificar cambios que reduzcan las probablilidades de estrés en el futuro. Entre ellas las más eficientes refieren a la autocrítica, el apoyo social, la expresión emocional, la resolución de problemas, la reestructuración cognitiva y el pensamiento desiderativo.

Concretamente, la investigación consistió en explorar cómo respondían al estrés 223 participantes: 116 de ellos tenían entre 60 y 90 años y 107 , entre 18 y 36. Todos vivían en USA ,

Se les pidió que completaran una encuesta inicial para detectar su predisposición a utilizar habitualmente estrategias de afrontamiento. Los participantes fueron completando cuestionarios durante 8 días para detectar fluctuaciones en sus niveles de atención plena. En esos 8 días también se les pidió que reportaran si habían tenido situaciones de estrés y si habían respondido a ellas con mal humor, enojo, o ansiedad.

Se vió que utilizar estrategias de afrontamiento proactivas era un factor beneficioso en lo que a limitar los efectos del estrés diarios se refería, algo así como ” si sé qué voy a hacer y cómo tengo hacerlo, no me preocupa tanto”. Pero – y esto fue lo más novedoso- esos beneficios derivados de la percepción de control de la situación disminuían los días en que, por alguna razón, la atención plena era menor.

” Nuestros resultados concluyeron que una combinación de estrategias de afrontamiento proactivas y altos niveles de mindfulness logran mayor resiliencia contra los factores estresores en todas las edades.” dice Neuper. “Básicamente, encontramos que la planificación proactiva y la atención plena, representan aproximadamente una cuarta parte de la influencia de los factores estresores en el afecto negativo”.

“Las intervenciones dirigidas a controlar las fluctuaciones diarias en la atención plena pueden ser especialmente útiles en aquellas personas más inclinadas a planificar y pensar en el futuro antes de permanecer en el presente” (3). El artículo fue publicado en el Journal Personality and Individual Differences.

Estas nuevos abordajes e intervenciones psicoterapéuticas ponen de manifiesto que la habilidad para hacer foco en el aquí y ahora y tratar de vivir las experiencias del día a día – crisis incluidas- sin juzgar o atar la narrativa a prejuicios sobre la propia historia puede ser una estrategia exitosa, sobre todo en las crisis vitales, el envejecimiento, la jubilación, los cambios laborales y familiares, las transiciones en las narrativas individuales.

Esta mirada interesada en conceptos y practicas filosóficas ancestrales, tiene la particularidad de proponer una articulación entre los encuadres centrados en el impacto de lo que no sabemos de nosotros mismos (propios de una orientación dinámica o psicoanalítica), y aquellos encuadres a los que solo les importa el self, la comprensión cognitiva y el control de la conducta .

Las denominadas “Terapias de tercera generación”(4) hacen referencia a este nuevo paradigma que le ha permitido a las psicoterapia cognitivo conductual superar sus hándicaps y a las psicoterapias dinámicas y humanistas resignificar su encuadre teórico.

El cambio más significativo que investigaciones como las mencionadas señalan, es la habilitación de la importancia de los contextos y de las intervenciones holísticas. Esa aproximación a lo humanista y a la praxis con técnicas milenarias como la contemplación es una instancia en desarrollo pero llena de nuevas preguntas.

La capacidad de resiliencia es hoy uno de los mejores predictores de salud mental. El proceso de reparación psicológica de nuestros objetos internos dañados (5), incluye buscar nuevos caminos que nos permitan ponemos de pie después de todo tipo de pérdidas y este objetivo cobra especial relevancia en un contexto psicosocial de incertidumbre como es el actual.

Una nueva forma de entender la realidad psíquica está en proceso. La capacidad de hacernos nuevas preguntas y no temer a los cambios de paradigma será una condición imprescindible para integrar conocimientos sobre la complejidad de la mente humana.

Resiliencia empresarial: cómo potenciarla en época de crisis | Recursos  Humanos | Apuntes empresariales | ESAN

Referencias:

1) PARRA DELGADO, M., MONTAÑÉS RODRÍGUEZ, J. MONTAÑÉS SÁNCHEZ, M. y BARTOLOMÉ
GUTIÉRREZ, R.: “Conociendo mindfulness”, en ENSAYOS, Revista de la Facultad de Educación de
Albacete, Nº 27, 2012. (Enlace web: http://revistas.uclm.es/index.php/ensayos )‐

2) Thinking ahead and staying in the present: implications for reactivity to daily stressors. Melody G Polk, Emily L. Smith, Ling -Rhui Zhang, Shevaun D, Neuper,

https://doi.org/10.1016/j.paid.2020.109971.
(https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0191886920301604)

3) https://news.ncsu.edu/2020/03/mindful-proactive-positive-mood/

4) https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0005789404800133

5) https://www.anaminieri.com/proceso-reparacion-psicologica/

Todos estamos cansados…pero bien

Empiezan a pasarnos cosas “raras”. Después de un año y medio de pandemia Covid19, sucede que no tenemos expectativas ni ilusiones, nos cuesta concentrarnos, hacemos un uso discrecional de nuestro tiempo y todo parece instalarse en un universo de grises, aburrido, soso, embotado.

No se trata de una depresión técnicamente hablando. No nos sentimos culposos o desesperanzados, tampoco es que nos falte energía, más bien padecemos un ataque de falta de propósito u objetivos, como si nos dejáramos llevar al azar.

Un estado crónico de astenia, flojedad y languidez marca nuestro día a día en este 2021. El estancamiento y la inactividad se han instalado, con una pesada carga de falta de sentido y vacío.

Es interesante observar cómo fuimos cambiando. Al principio y ante el impacto de la noticia de que el planeta….todo el planeta!, se encontraba bajo una amenaza invisible pero potencialmente letal, nuestros mecanismos de defensa activaron el “ataque o huida”(1) para decodificar qué nos protegía y qué no : tapabocas, limpieza extrema, distancia social, aislamiento masivo, cuarentenas.

Fuimos desarrollando rutinas que calmaban precariamente nuestro temor. Pero, como toda situación que se prolonga en el tiempo, la perpetuación de todo tipo de condicionamientos y restricciones, nos puso a modo “languidez”, porque es imposible mantener un estado agudo de alarma en forma perpetua. No hay cuerpo ni mente que lo resista.

Y aquí estamos, en una especie de “purgatorio emocional”. La “languidez” es un concepto acuñado por Corey Keyes, psicólogo y sociólogo de la Universidad Emory de Georgia, en el marco de sus trabajos sobre bienestar social encuadrado en la psicología positiva hace ya una década.

languishing covid-19

Se define así a un estado de ausencia de bienestar en la que una persona carece de una mirada positiva hacia la vida, no funciona armoniosamente ni psicológica, ni mentalmente pero no presenta síntomas clínicos significativos compatibles con alguna categoría psicopatológica.(2)

Es decir, las personas que languidecen no son ni sanas ni enfermas mentalmente.

Ese estado de ánimo tiene que ver con falta de motivación, problemas en la concentración y reducción del interés en el trabajo. Keyes sugiere que es un predictor de depresión y ansiedad. (3)

Una investigación(4) realizada en Lombardía (Italia) con trabajadores de la salud concluyó que aquellos que atravesaban ese estado de languidez tenían tres veces más posibilidades de desarrollar estrés pos traumático comparado con los que no lo sufrían.

Lo más notable es que generalmente no nos percatamos de que nos deslizamos hacia una disminución del impulso a conectarnos con la curiosidad y si somos indiferentes a nuestra propia indiferencia, es poco probable que pidamos ayuda.

Por otra parte, la pérdida ha sido la situación social más compartida: pérdida de vínculos, de salud, de trabajo, de proyectos detenidos o desaparecidos; la muerte física y no solo simbólica también se ha instalado con esa cuenta diaria de muertos por COVID 19. En algunos caos se ha tratado de gente cercana, familiares, compañeros de trabajo, personas famosas que solíamos ver en la TV. La ausencia de seguridades y certezas, genera como primera reacción ese estupor, en donde lo siniestro no puede ser nombrado y el sinsentido se convierte en normalidad.

Nuestra mente no está preparada para este tipo de situaciones. La anhedonia, esa pérdida de la capacidad de sentirse bien, de disfrutar en la vida diaria, es una respuesta esperada cuando estamos sometidos a un estrés crónico; en términos psicoanalíticos sería el avance de la pulsión de muerte en esa búsqueda de llevar todo deseo a cero.

Hace un mes, en Abril 2021, el New York Times realizó una encuesta entre sus lectores (5), preguntando cómo se sentían en este clima de burn -out crónico. En dos días habían contestado unas 700 personas. Las respuestas podían resumirse en la idea de que “Ya hemos tenido suficiente!”.

Anhedonia la incapacidad de sentir placer - Psico.mx

La imagen colectiva que pintaron describía las dificultades por hacer trabajos que antes se hacían sin dificultad. Gente que, a pesar de agradecer estar trabajando, estaría dispuestas a tirar el ordenador por la ventana con tal de no volver a tener una reunión por Zoom. Una de las encuestadas comentó,” Sin importar cuántas listas haga, siempre regreso a la costumbre de estar en pijama todo el día”.

María Natashini Rajah, es una neurocientífica canadiense, profesora de Psiquiatría en la Universidad McGill (Montreal) y directora del Douglas Brain Imaging Center. Su trabajo se centra en el estudio de la memoria, el envejecimiento y la demencia.

“La duración de la pandemia -dice- instaló una monotonía permanente unida a la presencia de síntomas de ansiedad aguda que han contribuido a percibir que el tiempo avanza de forma diferente, como si este último año fuera una experiencia larga y agotadora que durará para siempre y será atemporal”. “El estrés y el tedio, han interferido en nuestra capacidad para formar nuevos recuerdos significativos”. (7)

“Definitivamente, hay un cambio en la forma en que la gente relata sus recuerdos y experiencias cognitivas”, dijo Rajah. “Tienen menos detalles alegres sobre sus recuerdos personales, y más contenido negativo en esos mismos recuerdos”. La gente tiene en estos momentos, más dificultades para formar memorias funcionales y prestar atención, con “una capacidad reducida para retener pensamientos en sus mentes y planificar el futuro”.

En el cuestionario del NYT, también se les preguntó sobre qué estaban haciendo para combatir el malestar. Algunos dijeron meditar o tomar algo de alcohol, caminar, o explorar espacios espirituales.

Sin embargo, nadie dijo saber a ciencia cierta, cómo hacer para que este extraño tiempo sea más llevadero. “No lo sé”, escribió una persona. “Si lo descubren, díganmelo”.

Nosotros tampoco lo sabemos, pero aplicando lo que poco que hemos aprendido sobre la conducta humana a esta situación inédita en los últimos 100 años, podemos sugerir algunas ideas:

  1. Reduzca la incertidumbre: mantenerse en alerta permanente por el miedo al contagio, aunque haya circunstancias como estar vacunando o reducir sus contactos sociales, no ayuda a nadie. Elija qué actividades laborales o recreativas hará y si no puede elegir infórmese sobre las medidas de seguridad, distanciamiento, etc., que se tomarán y una vez que tenga todos los datos que necesita deje de pensar en el tema, ocúpese pero no se ponga ansioso, confíe en usted mismo y en su criterio. Y si la situación cambia, cambie su decisión
  2. Concéntrese en objetivos pequeños, asumibles, poco desafiantes: la idea de fluir con las circunstancias de la que tanto se ha hablado desde hace 20 años, adquiere una nueva modalidad. La languidez se vence con pequeñas victorias, aunque sólo se trate de descifrar quién es el asesino en una novela de Agatha Christie o aprender a reciclar muebles con pintura tiza o, como no! aprender a hacer masa madre . Invierta `30 minutos al día en aprender algo nuevo, relacionado o no con su trabajo o profesión. eso le dará sentido a este tiempo entre parentesis.
  3. Organícese: gestione su tiempo, enuncie algún objetivo a mediano plazo, alguna meta y haga foco ahí. La sensación de progreso es garantía de percepción de “felicidad” y se logra visibilizando los avances, los pequeños logros, no solo laborales sino y sobre todo interpersonales, mantener rutinas de comunicación, leer y escribir mensajes, preguntarle al otro no tanto cómo está sino y sobre todo si todavía está ahí. El multitasking y la volatilidad de las redes es aquí terriblemente decepcionante. Haga algo para cambiarlo
  4. Céntrese en el Aquí y Ahora: de a un día x vez. Haga planes pero no condicione su estado de ánimo a la certeza de que se cumplan. En cambio, planifique éste día, ésta semana, o como mucho éste mes. Abra una agenda, haga listas….. pero nada más.

Para terminar: La languidez no es solo una cuestión mental sino que también tiene que ver con los contextos, las circunstancias. Este mundo a “modo pandemia” sigue privilegiando solo los problemas de salud física y silenciando los problemas de salud mental. Pero la pos pandemia nos obligará a replantear nuestra mirada social sobre la importancia del equilibrio y el bienestar mental.

Que técnicamente haya personas que no estén deprimidas, no significa que deba frivolizarse sus síntomas de anhedonia.

“Al reconocer que muchos de nosotros languidecemos, podemos empezar a darle voz a la desesperación silenciosa e iluminar un camino para salir del vacío”, dice el psicólogo de organizaciones Adam Grant (6).

Allá vamos!

A New Study Focuses on the Traits Essential for Flourishing | University of  Denver

Referencias:

  1. https://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol25num1/articulos/luchar/
  2. https://ajph.aphapublications.org/doi/full/10.2105/AJPH.2010.192245
  3. Keyes, Corey L. M. 2002. “The Mental Health Continuum:  From Languishing to Flourishing in Life.”  Journal of Health and Social Behavior. 43: 207-222.
  4. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165032720329955
  5. https://www.nytimes.com/2021/04/03/business/readers-pandemic-burnout.html?action=click&module=RelatedLinks&pgtype=Article
  6. https://www.adamgrant.net/book/think-again/
  7. https://douglas.research.mcgill.ca/pandemic-fatigue-and-memory-loss

7 formas efectivas para controlar la ansiedad

 

 

 

                                        Tipos de ansiedad y su tratamiento | menteAmente

 

 

Muchas veces nos sentimos desbordados por el día a día y se instala en nuestra vida  un profundo sentimiento de tristeza que no alcanzamos distinguir de una depresión en toda regla o un estado de agitación interior que nos hace desear escapar de nosotros mismos. La primera respuesta suele ser buscar la forma de sentirnos mejor, escuchamos música, salimos, hacemos deporte, tomamos alcohol o controlamos nuestra respiración.

Pero no siempre nos va bien con estas estrategias. Puede ser muy decepcionante cuando después de enormes esfuerzos para intentar cambiar nuestras emociones terminamos creyendo que estaremos estancados en ese estado y que nunca encontraremos la salida.

Pero;  ¿Cuál es la alternativa? sin ser  ingenuos la respuesta es “Vivir de la mejor manera posible”, con las emociones que nos toque transitar. Se trata de “relacionarse con” las emociones más que tratar de “controlarlas“.

La primera regla es aprender a aceptar  nuestra experiencia interior para redirigir nuestra conducta hacia espacios más productivos y satisfactorios.

Derrotar a la ansiedad y a veces a la depresión no significa ELIMINAR esas experiencias.
 
Las emociones duras y difíciles están allí como sensores de nuestro malestar, son una alarma, algo no está bien y necesita ser cambiado, algo no nos hace bien, algunas circunstancias de nuestra vida nos están generando ruido. T
 
Tendremos que luchar, pasaremos por momentos de enojo, quizás culpa, impotencia o miedo. Estas emociones están ahí para ponernos a prueba, para testear nuestra inteligencia emocional y ayudarnos a avanzar hacia la vida que queremos vivir.
 
Pero ¿Cómo hacerlo? 
 
Una propuesta es ensayar estas 7 acciones, una al día para ir viendo cómo reaccionamos, cómo nos impacta y mejora ……o no:
 
  1. Decide cuál será tu punto de vista:

La ansiedad suele invadir nuestras mentes con problemas que aparecen como imposibles de resolver, como si fueramos víctimas de las circunstancias sin capacidad de decisión. Empieza por cambiar tu punto de vista.

La primera cosa que vas a hacer mañana por la mañana será decidir que clase de día decides tener. ¿Qué pensamientos eliges tener?, ¿Cuáles serán tus momentos de relax? ¿Qué calidad de respuesta darás a los desafíos que se presenten?

Eres el responsable de tu día, no puedes elegir algunos contextos pero puedes elegir cómo transitarlos. Y si para hacer tienes que retroceder no pasa nada, “soldado que huye sirve para otra guerra” . Recuerda que la ansiedad es la respuesta fallida a la ancestral estrategia de ataque o huída. Decide si lo que pasa REALMENTE HOY necesita de tu energía y tu atención.

2. Una cosa es preocuparse por un problema y otra MUY DISTINTA es resolverlo

Preocuparse y solo eso es repetir de una manera improductiva una conducta, en cambio resolver un problema es hacer foco en encontrar soluciones. Si estas agobiado por tus preocupaciones, trata de de distinguir si se trata de un problema REAl que hay que solucionar o simplemente son los engranajes de tu mente girando infructuosamente. Luego intenta redirigir tu energía mental hacia alguna estrategia de resolución de problemas.

3. Define cómo quieres vivir

Cuando estás tentado de dejar de hacer algo, de evitar alguna situación por causa de tu ansiedad, pregúntate que tipo de vida quieres vivir. ¿Una basada en el miedo y la evitación? ¿Una donde para sentirte más seguro te vas perdiendo de las cosas que quieres? ¿O una vida en la que desafíes tus miedos y tu inercia para hacer lo que verdad importa?. Planifica hacer algo cada día que te agradezcas en el futuro

4. Cambia la conversación

La ansiedad y la depresión nos pone en el centro de la atención, estamos permanentemente preguntándonos ¿Por qué me siento así? ¿Cómo hago para no estar tan ansioso? En medio de ese mar de emociones negativas intenta cambiar las preguntas, por ejemplo ¿Qué tarea, qué tema, requiere mi atención AQUÏ y AHORA? Y luego redirecciona tu energía hacia lo que exige ser hecho, deja tus emociones en segundo plano y convive con ellas pero sin darles protagonismo.

5.Enfrenta tus miedos

Evita las situaciones, personas, temas, circunstancias, elecciones personales, que te hacen sentir incómodo, refuerzan tus miedos y hace de tu mundo un lugar más pequeño.

La mejor estrategia para reducir los miedos ficticios es enfrentarlos gradualmente. Cada día presta atención a las señales de evitación, como por ejemplo, posponer algo que tengas que hacer porque no sabes como, o elegir el camino más largo para evitar tomar la autopista porque te pone nervioso.

Elije una acción cada día que suponga correr un límite y salta esa barrera.

6. Cuestiona la narrativa

La respuesta ansiosa está haciendo predicciones permanentemente y a menudo confundimos esa predicciones con lo que realmente pasa o puede pasar. Por ejemplo, la ansiedad te grita : “Vas a fracasar” y tú decides que eso es verdad y que sucederá hagas lo que hagas. Pero las predicciones de tu ansiedad no son hechos son eso posibilidades y como tales deben ser tratadas.

Si comienzas a prestar atención te darás cuenta que tu mente es una usina de “fake news”.Tiene un potente sesgo de “Esto no puede funcionar para tí” que encabeza cada “titular” en tu mente:

“Estás enferma”

“Todos se van a decepcionar”

“Vas a llegar tarde”

“Esto va a terminar muy mal”

Cuando nos damos cuenta que los pensamientos ansiosos son historias, podemos comenzar a preguntarnos que hay de real en ellos. ¿Es tu predicción ansiosa la única posibilidad? ¿ O puede haber otros finales posibles que tu mente no alcanza a ver?

7. Conecta con el “Aquí y ahora

La ansiedad se basa en fantasías acerca de un futuro imaginado que adelanta catástrofes. Por esa misma rázon hacer foco en el presente puede ser un potente antídoto contra la ansiedad. Y esto pasa porque la ansiedad se nutre de la incertidumbre y esto solo sucede en el futuro.

No se trata de creer que no tendremos problemas o que no los tengamos hoy. De hecho la vida es una sucesión de conflictos, demandas, cuestionamientos, elecciones. Pero la idea es ir resolviéndolos de a uno siempre desde lo que es real, relevante y funcional, usando nuestra experiencia y nuestras capacidades. para ello es necesario conocernos y creer en nosotros mismos. Nadie lo hará por nosotros!

Trata cada día como una OPORTUNIDAD para abrirte o incluso aceptar que “hacemos camino al andar”.

No procastines, no abandones antes de comenzar, haz foco en lo que vives y NO en lo que crees que vives. Muéstrale a tu mente quién está a cargo, Identifica esa frustración, esa falta de compromiso, ese miedo al fracaso .

La paz mental y la percepción de logro llega cuando asumes que puedes vivir tu vida a pesar de ser puesto a prueba por una historia familiar descalificadora, unas elecciones equivocadas o emociones negativas; te darás cuenta que aún con una vida emocional difícil puedes avanzar hacia donde sientas que quieres ir. Suerte!

Aprende cómo debes respirar si tienes ansiedad

COVID-19: las mujeres en la línea de fuego

En 2020, la multinacional AXA e IPSOS, la consultora francesa especializada en investigaciónde mercado,,  encuestaron  a 8000 mujeres de diferentes estratos sociales en 8 países: Alemania, Italia, Francia, Nigeria, Tailandia, España, México y Reino Unido. El objetivo era reunir datos sobre el impacto que la crisis socio económica mundial originada por la pandemia  ha tenido, no solo en la seguridad laboral sino, sobre todo,  en su salud mental.

La encuesta arrojó como resultado que el COVID-19 dejó a este colectivo en peor situación económica que al inicio de la pandemia, con menos seguridad financiera, las hizo más dependientes de otros miembros de su familia y las expuso a altos niveles de estrés.- 

“On the frontline: The global economic impact of Covid-19 in women” que así se titula la encuesta, refiere que el 51% de las encuestadas han percibido algún grado de cambio en su salud mental en comparación con períodos previos y más del 40% dijo sentirse aislada y sin posibilidades de recibir ayuda. En general se detectó que sentían mayor inestabilidad emocional y menor  apoyo familiar o social, esto fue más importante en países como España o México con un número muy elevado de contagios.

En el caso de México,  las mujeres dedicaban un promedio de 23 horas semanales al cuidado de los familiares sanos o enfermos contra las 13 horas que ocupaban los hombres.  

La mitad de las encuestadas dijo verse  más desprotegida a la hora de buscar ayuda financiera o nuevos empleos. En el segmento 18-29 años, el 53% se encontraba en búsqueda activa de algún ingreso.

 

Existe una alta probabilidad de que se note un retroceso en los logros de las últimas décadas en términos de equidad de género, si no se actúa rápido  para proveer alternativas orientadas específicamente a la problemática de la mujer. Y esto parece ser válido tanto para una mujer nigeriana como para una francesa o mexicana. La diferencia de matices y contextos no parece estar afectando el conocido vínculo entre género e inequidad-

Es evidente que la emergencia sanitaria mundial ha impactado en la salud mental de la población en general, con resultados aún inciertos, pero las mujeres  han sufrido una mayor carga de actividades en el hogar con más tiempo invertido en el cuidado de hijos o mayores, debiendo equilibrar además las finanzas familiares mientras se adaptaban a nuevas exigencias profesionales, por ejemplo a través del teletrabajo. Y esto en el mejor de los casos.

El informe final de la encuesta refiere un incremento del estrés y la fatiga en casi la mitad de las encuestadas. En países emergentes como México, Tailandia y Nigeria si bien se sienten más inseguras por temas económicos, comparadas con las mujeres de Europa, son más optimistas respecto al futuro. Este dato no deja de ser contradictorio dado que 47 millones de mujeres en todo el mundo caerán en la pobreza debido a que trabajaban en sectores fuertemente golpeados por la crisis como la gastronomía, la restauración o el trabajo doméstico.

Es imprescindible poner en primera línea una agenda mundial con identidad de género para generar espacios de prevención psicosocial centrados en el reconocimiento de la persistencia de la vulnerabilidad femenina más allá de los contextos geopolíticos y de los discursos culturales.

La resiliencia como generadora de salud mental debe guiar los esfuerzos por desarrollar soluciones definitivas para el trabajo femenino no remunerado, la violencia de género y el rol de la religión y la cultura en la perpetuación de las condiciones de inequidad. Pero también para la consolidación del empoderamiento femenino allí donde quizás no haya pobreza y marginalidad aunque sí diversas formas encubiertas de abandono emocional.

La “nueva normalidad” que nos impuso la realidad puede y debería ser una oportunidad de cambio de paradigma para darle relevancia a la salud mental de las mujeres tanto en el espacio privado  como en las políticas públicas.

Uno de los mayores beneficios que nos podría dejar este experimento social debiera ser una mayor inversión en programas  de protección psicosocial con perspectiva de género.  Otro, no menor, ha de ser una mejor comprensión de las profundas raíces psicológicas que tienen los roles de género y una mayor disposición a cambiarlos más allá de lugares comunes y medidas que cambian algo para que todo siga igual

 

Resultado de imagen de pandemia puede haber afectado la salud mental.

 

Fuentes:

https://www.weforum.org/agenda/2021/02/gender-equality-covid-19-pandemic-women-rights/

https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2020/08/17/como-afecta-la-pandemia-por-covid-19-a-la-salud-mental/

https://www.axa.com/en/press/publications/The-global-economic-impact-of-Covid-19-on-women

 

Cuando perder peso significa ganar una adicción al alcohol

Cerca del 40% de la población mundial sufre algún grado de obesidad o sobrepeso. En muchos casos se trata de estados de obesidad mórbida, llamada así porque el exceso de peso origina importantes problemas de salud y se asocia a enfermedades crónicas, como la diabetes tipo II, la hipertensión, la hiperlipidemia, algunos tipos de cáncer, apnea del sueño, problemas articulares degenerativos, depresión mayor y una variedad de trastornos metabólicos .

Una persona se ve afectada de obesidad mórbida si su sobrepeso es de al menos 50 kg sobre su peso ideal o si tiene  un IMC (Índice de Masa Corporal) superior a 40 Kg/m2.

La importancia de conocer su IMC

Los riesgos para la salud  física se ven agravados por los problemas emocionales asociados a trastornos en la imagen corporal, limitación en las actividades de la vida diaria y, muchas veces, rechazo social que afectan aún más la calidad de vida.

Quienes sufren algún grado de obesidad importante suelen tener un historial de dietas fallidas, programas de ejercicio abandonados, o uso y abuso de medicamentos todo sin resultado. En esos casos,  aparece el tratamiento quirúrgico como una alternativa de solución “definitiva”.

Hay varios tipos de cirugías bariátricas para estos casos, el Bypass gástrico es el que se practica con más frecuencia- Consiste en modificar el sistema digestivo para reducir tanto la cantidad de alimentos que se pueden ingerir como la capacidad de absorción de nutrientes del intestino.

El bypass gástrico puede tener éxito allí donde otros métodos fallan, sin embargo uno de sus efectos colaterales es, en algunos casos, cambiar la relación que la persona tiene con el alcohol.

Diversos estudios han determinado que estas  personas metabolizan el alcohol de forma diferente: pueden sentirse borrachos más rápido y tardar más tiempo en recuperar la sobriedad. Y muchos desarrollan dependencia del alcohol meses o incluso años después de la operación.

El primer estudio exhaustivo de la conexión entre bypass gástrico y abuso de alcohol se conoció en 2012(1). Los investigadores encontraron en un estudio longitudinal que, luego de dos años, los pacientes con cirugía bariátrica, mostraban una mayor incidencia de baja tolerancia al alcohol.

Posteriormente, en 2017 un equipo de la Universidad de Pittsburgh publicó un estudio con resultados muy claros: sobre más de 2000 pacientes con bypass gástrico, el 20% desarrolló algún grado de consumo abusivo de alcohol. El 6.2% de la población en USA es alcohólica, es decir que el estudio señala que las personas obesas que acceden a ese tipo de cirugía triplicarían sus posibilidades de desarrollar problemas en el consumo de alcohol.

Si bien existen causas derivadas de cambios en la farmacocinética de la degradación del alcohol, es imprescindible resaltar la vertiente psicológica del problema.

Alexis Conason Psychologist Psy.D. Reviews

La Dra Alexis Conason, https://drconason.com/, psicóloga clínica e investigadora asociada  en el  Centro New York de Investigación de la Nutrición New York del  Hospital Mt. Sinaí-St. Luke  y en la Universidad de Columbia, recuerda que tanto la comida como el alcohol activan los mismos  circuitos cerebrales de recompensa, por lo que aquellos que deseen someterse a algunas técnicas quirúrgicas específicas deberían ser evaluados en cuanto a sus perfiles de personalidad. “La cirugía elimina la ingesta excesiva sin abordar la psicopatología potencial subyacente”, dice.

El alcohol viene a ocupar el lugar de la demanda compulsiva de comida. Es lo que se denomina  “sustitución de síntomas”.

La obesidad es una patología pluricausal que se asocia a una mayor presencia de trastornos psicológicos, básicamente depresión y ansiedad- Es habitual encontrar conductas de atracones o ingesta excesiva de comida que desencadenan una obesidad mórbida como forma de “resolver” trastornos en la autovaloración, miedos y contextos de vida frustrantes.

Fracaso De La Dieta Del Hombre Gordo Comiendo Comida Rápida. Persona Con Sobrepeso Que Echó A Perder Alimentos Saludables Al Comer Papas Fritas. La Comida Chatarra Conduce A La Obesidad. La Persona

 

El quirófano al eliminar esos kilos de más, de forma casi “mágica”, hace desaparecer la obesidad pero también cancela esa vía de escape. Pero el mundo seguirá siendo hostil, los conflictos de base seguirán sin resolverse y otras conductas adictivas hacia el tabaco  o el alcohol o incluso cocaína o psicofármacos, se instalarán para buscar el equilibrio emocional nunca alcanzado.

El cambio en la imagen corporal como resultado de los kilos perdidos, impacta siempre positivamente, pero si no se acompaña de una evaluación previa de la historia de esa persona el cómo, cuando y por qué llegó a ser una persona obesa, si no se evalúan sus factores protectores: sus redes sociales, su estilo de vida, sus hábitos, es probable que a mediano plazo se instale la decepción y la culpa por volver a sentir que se pierde el control y   que, una vez más, no había ninguna luz al final de ningún túnel.

Estadísticamente, el 59% de las personas que acceden a cirugía de bypass gástrico tiene algún trastorno psicológico, siendo los más frecuentes  los trastornos de la personalidad (esquizotipias, conductas histriónicas, trastorno límite, fobias, obsesiones, dependencia, etc.) (36%), seguidos de los trastornos del estado de ánimo (19%)( depresión y distimia) y luego los trastornos de ansiedad

Estos pacientes tienden a somatizar con frecuencia, negar aspectos de su realidad y asumir una respuesta de “todo o nada” . Además de cultivar una baja autoestima son expertos a la hora de desarrollar conductas autodestructivas.

La valoración diagnostica y la psicoterapia pre-operatoria permiten trabajar no solo los aspectos ligados a la adherencia a los cambios que deberán instalarse en la conducta alimentaria y la información sobre el proceso quirúrgico sino que adelantan un pronóstico respecto a posibles vulnerabilidades psicológicas. Si es evidente que existe una alta prevalencia de alcoholismo en pacientes con bypass gástrico, es un poco jugar a la ruleta rusa, dejarlo librado al azar para intervenir cuando la nueva adicción ya está instalada.

Por otra parte, la psicoterapia pos operatoria ayudará a la estabilidad psicológica para mantener el peso ideal. Pero,  será necesario brindar información sobre estos riesgos asociados para prevenir complicaciones,

Desde el punto de vista puramente conductual deberemos trabajar con el paciente el estar atentos si notan que:

  1. Empiezan a pensar que algunas bebidas “no” son alcohólicas : por ejemplo la cerveza
  2. Empiezan a beber antes de un evento social como estirando la conducta permitida
  3. Les produce enojo si no pueden beber
  4. Revisan constantemente su reserva de alcohol
  5. Beben muy rápido
  6. Van dejando de lado aquellas personas que no beben como ellos

Tolerancia y dependencia al alcohol

Respecto a la psicoterapia, algunas de las alternativas psicoterapéuticas que funcionan son:

  1. Psicoterapia centrada en la mejora de la comunicación y la inteligencia emocional incluyendo a la pareja para favorecer el buen clima familiar y el refuerzo positivo del control en la ingesta de alcohol
  2. Mejora de la resistencia a las ganas de beber a través de la sensibilización y el desarrollo de hábitos alternativos: respiración, meditación, atención plena
  3. Adquisición de nuevas habilidades sociales : escucha activa, asertividad, empatía, pensamiento positivo, etc.
  4. Manejo de contingencias con refuerzo positivo
  5. Desarrollo de técnicas de afrontamiento: establecer prioridades, evitar pensar todo el tiempo en el tema del alcohol, hacer ejercicio físico, aprender a resolver problemas..
  6. Trabajo sobre la historia vital, identificación de conflictos y duelos no resueltos
  7. Trabajar en el proyecto vital con metas a corto mediano y largo plazo desde el autoconocimiento

Como siempre, se trata de valorar la situación previa a la cirugía y acompañar adelantándonos a posibles complicaciones, entendiendo que no es posible soslayar la historia individual y que nunca estará bien generalizar ni suponer en base a un “supuesto saber” sino que se trata de empoderar a esa persona que busca re-encontrarse con su cuerpo.

 

3 experimentos sobre el poder de la sonrisa - La Mente es Maravillosa

 

Fuentes:

(1) King WC, Chen JY, Mitchell JE, Kalarchian MA, Steffen KJ, Engel SG, et al. Prevalence of alcohol use disorders before and after bariatric surgery. JAMA 2012; 307(23): 2516-25.

Quevedo, Yamil, Kirsten, Kurt, Ponce de León, Consuelo, & Fernández, Alejandro. (2015). Cambio en el patrón de consumo de sustancias posterior a cirugía bariátrica: presentación de un caso clínico. Revista médica de Chile143(1), 116-119. https://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872015000100016

El alcohol causa más daño después de un bypass gástrico

 

 

 

 

 

¿Hacia donde voy? 7 pasos para diseñar tu proyecto personal

          ¿QUÉ NECESITARÍAS  HACER PARA SER LA PERSONA QUE QUIERES SER?

 

 

Hay momentos en la vida en los que nos parece que hemos llegado a un callejón sin salida o que estamos dando vueltas en una rotonda sin terminar de elegir hacia donde giraremos. A veces se trata de cuestiones simples como tratar de cortar ese estrés que no nos deja tiempo para  nuestro ocio, o cambiar nuestra alimentación o hacer más ejercicio. Pero otras queremos introducir algún cambio significativo,  hacer un giro en nuestra carrera, mudarnos, o terminar (o empezar) una relación.

 La inercia, la sensación de falta de control o, al revés, el exceso de control nos impide abordar ese cambio que sentimos al mismo tiempo IMPRESCINDIBLE pero INACCESIBLE. Crear un plan de acción personal y seguirlo permite ordenar las ideas, detectar debilidades, identificar fortalezas y, lo más importante, conjurar y resolver miedos.

Si sientes que estás desorientado, el primer paso consistirá en enfocarte y volver a empezar.  Ahora bien, no se trata solo de “poner ganas”, sino de iniciar un proceso de introspección que te permitirá entender qué mecanismos, qué estrategias has utilizado históricamente, cuáles han sido tus obstáculos y -lo más importante- comenzarás a ser  más leal contigo mismo a la hora de ver cuál ha sido tu estilo a la hora de elegir caminos u opciones.

                                               ¿POR DONDE EMPEZAR?

1.IDENTIFICA LO QUE NO FUNCIONA : ¿Qué quieres cambiar? ¿En qué área de tu vida? ¿Se trata de tu trabajo?. ¿Tu carrera profesional? ¿Tus estudios? ¿Tu familia? ¿Tus amigos? ¿Tus hábitos? ¿Tus finanzas? ¿Otras fuentes de estrés?, ¿Todo? ¿Algo? ¿Cuanto? Imagina que puedes poner toda tu vida en una “rueda”, un círculo divídido en parcelas iguales correspondientes a los distintos espacios de tu día a día. Ahora, de 0 a 10, marca la importancia que cada zona ocupa HOY, coloréalas.

¿Lo ves claro? Bueno, dibuja otro círculo, vuelve a dividirlo en las mismas parcelas, pero ahora colorea de 0 a 10 cada zona según TU deseo: por ejemplo, si la relación con tu familia hoy puntúa 6 pero quieres pasar más tiempo con ellos, en tu “rueda de la vida deseada”  “familia” puntuará 8 o 9 , ¿Se entiende?

 

                                            La rueda de la vida: Una gran herramienta de coaching – Positivalia

 

¿ HOY hay equilibrio en tu vida?  En este sentido, es importante que en la visualización de lo que buscas abandones el “gran concepto” , por ejemplo: “Quiero llevar una vida sana”, “Quiero ganar más dinero” o el típico “Quiero ser feliz”,  estas ideas son tan generales que es muy difícil ver cuales serían los pasos para sentir que lo logramos y no es más que una estrategia para alimentar la frustración.

 

2. ELABORA UNA ESCALA DE VALORES:  Ordena las vivencias, situaciones, expectativas imprescindibles para ti de 1 a 10,  donde 1 será lo que no estás dispuesto a perder en ningún caso , Ej: libertad creativa, seguridad económica, tiempo para la familia, etc…

Es imprescindible que conozcas qué quieres cambiar pero también qué deseas conservar y en qué sector de tu vida. ¿Dónde y cómo te sientes seguro? ¿Cuál es tu espacio íntimo? ¿Quién eres? ¿De donde vienes? ¿Adonde perteneces?

Un proyecto personal necesita coordenadas realistas. ¿Valoras mucho el tiempo con la familia pero resulta que estas trabajando a tiempo completo porque no sabes decir “no” o manejas mal tus finanzas y gastas más de lo que ganas? ¿ Te encantaría estar más al aire libre pero eres un adicto a Neftlix? Para asegurarte de que estás en la dirección correcta evalúa si hay coherencia entre lo que dices que buscas y lo que realidad haces en tu día a día. Uno de los dos no es lo quieres si te sientes aburrido, desorientado o estancado.

 

                                  Construir proyectos de vida, reconstruir la propia identidad - educaweb.com

 

3.VISUALIZA EL FUTURO : ¿Dónde, Cómo, Con quién quieres estar dentro de cinco años? Si sigues así ¿Lo lograrás? ¿Qué correcciones crees que hay que hacer?.

 

4.PLANEA TUS PASOS:  Cuando tengas claro donde quieres llegar, estaría bien que dividas la ruta de llegada en etapas cortas y “manejables”. Así será más probable que vayas experimentando pequeños logros que van a sostener tu motivación y te van a permitir ir haciendo los cambios necesarios.

Mientras vas planificando tus pasos, revisa la lista de lo que no está funcionando y trabaja en buscar y entender qué es lo que puede estar trabando el progreso.

Luego, haz algunos cortes, elimina situaciones, relaciones, compromisos innecesarios que te agotan. Y lo que no puedas eliminar redúcelo a su mínima expresión. Considera cada “limpieza” como un logro. Cuando te des cuentas que puedes hacer elecciones tangibles y con consecuencias positivas, empezarás a creer en que el cambio es posible

5. CREA ESPACIOS DE SOPORTE para no tener que poner solo tú todo el impulso. Si quieres hacer mas ejercicio únete a un gimnasio o a un grupo de trekking o búscate un compañero de caminatas; si quieres mejorar la relación con tu pareja, acuerda con ella cambios regulares en la rutina en la que los dos se recuerden mutuamente que “ésta es nuestra noche de cenita tranqui”; si quieres ganar más dinero pide asesoría financiera.

Si lo necesitas, contrata un profesional, capacítate, estudia, fórmate, aprende lo que necesitas saber para llegar adonde quieres llegar.

Sal de tu zona de confort!. No todo es voluntarismo, de hecho…..casi nada es pura voluntad. 

Instalar nuevas estructuras en tu vida, te ayuda a salir del “debería empezar” en tu cabeza hacia contextos visibles en la vida real. 

6. CUIDA TUS HERRAMIENTAS: Tus recursos materiales, tus redes, pero también tus fortalezas, tu autoestima y una autovaloración equilibrada.

7. SOPORTA LA FRUSTRACIÓN: ¿Qué pasa si chocas con una pared? ¿Qué harás cuando sientas que ya no puedes dar un paso más y nada de eso tiene sentido? Hacerte estas preguntas te ayudará a ensayar la flexibilidad en el logro de tus objetivos. Puede que haya que volver a diseñar las etapas, buscar nuevos soportes externos, pero también puede ser que el plan elegido no sea el correcto para ti, no sea coherente con tu personalidad o tu estilo de vida o con tus recursos. Y reconocerlo es parte del proyecto personal.

Quizás haya que cambiar la  actitud o hacer un trabajo de Insight  desde la psicoterapia para entender las razones menos visibles de tu necesidad de cambio o de tu imposibilidad de hacerlo. Si crees que hay que dar otros giros a medida que vayas apropiándote del terreno hazlo !, En definitiva se trata de preguntarte si lo que estás haciendo hoy te llevará adonde quieres estar mañana.  No TE dejes para “después” !

 

 

                           

 

 

 

 

 

 

Hábitos de comida “saludable” ¿Una insana obsesión por la comida sana?

Andrea tiene 35 años y una app en su teléfono móvil que cuenta las calorías que consume y los nutrientes de cada alimento, nunca consultó un nutricionista pero no se pierde ni una cuenta de Instagram sobre alimentación “saludable”.

Erik 25 años, entrena cinco días a la semana en largas sesiones de musculación, controla el desarrollo de sus músculos y toma anabólicos, ha suprimido todo tipo de grasas y consume grandes cantidades de proteínas.

El mundo fit, las restricciones alimentarias, las dietas detox, el running,  se han convertido en parte central de la cultura de ésta década a través del impacto de las redes sociales en la comunicación de la generación millenial y centenial.

En ese bombardeo de posteos y comentarios acompañando imágenes de jugos coloridos y cuerpos esbeltos y portadores de “salud”, naufragan aquellas personalidades adictas a la “perfección”.

Ortorexia, cuando la comida saludable es una adicción | Revista ...

 

Es interesante analizar el cambio producido en la cultura en los últimos 25 años y el impacto que ha tenido en la evolución de los trastornos alimentarios. La anorexia y la bulimia -típicas de los años `90- no han desaparecido pero han evolucionado hacia otros síntomas en los que está más presente lo “social”. La vida del siglo XXI es, definitivamente, la vida en la Red. 

Si  vamos a un restaurante en cualquier parte del mundo occidental y observamos con cuidado veremos a muchos clientes fotografiando la comida y subiendola a las redes antes de comenzar a comer.

“Instagramear” (perdón por el neologismo) panes hechos de todo tipo de cereales, coloridos yogures, ensaladas mixtas de todo tipo,  zumos y batidos color berenjena,  verdes, rojos, algas, tofú, es  ya una costumbre extendida y legitimada en una enorme variedad de  hashtags, por ejemplo,  #vidasaludable, #alimentacion, #food, #healthy,  #saludybienestar, #vegan,  #fit,  #natural… Todo MUY sano…..quizás en exceso.

Aunque no han sido todavía formalmente reconocidas en el DSM-5,  existe ya preocupación por el crecimiento de la Ortorexia y la Vigorexia en el espectro de los trastornos de alimentación.

“Ortorexia” es un término acuñado en 1998 por Steven Bratman para describir la obsesión por la “comida saludable”, a diferencia de otros trastornos de la alimentación, aquí la variable es CALIDAD y no CANTIDAD, como en la bulimia o la  anorexia, de hecho es raro que un ortorexixa se preocupe por su peso.

A ver si nos entendemos: ocuparse de la calidad de lo que ingerimos, del aporte nutricional y el balance de los alimentos no es un problema, pero el control compulsivo y las restricciones basadas solo en información que proporciona Internet sí lo es.

Sin unos criterios diagnósticos formales es difícil tener precisiones de cuantas personas presentan este trastorno, pero solo hace falta observar la expansión del espacio en los supermercados dedicado a “productos saludables” o “free of” para tomar consciencia de la dimensión gigantesca de este fenómeno.

Por ahora, también es difícil ver si se trata de una forma pura de trastorno obsesivo-compulsivo o si es un sub – tipo de la anorexia, porque las personas con hábitos ortoréxicos comparten algunos rasgos con las personas afectadas por anorexia, por ejemplo,  son meticulosas, ordenadas, con una necesidad extrema de autocuidado y necesidad de sentirse seguros y  con algunas dificultades en el manejo de sus emociones.

¿Cuando preocuparnos?

  • Cuando leemos en forma compulsiva las etiquetas de los productos en busca de colorantes, pesticidas, conservantes, grasas, etc,,,
  • Cuando estamos preocupados todo el tiempo por lo que es “saludable”
  • Cuando cortamos todo tipo de carbohidratos, azúcares, carnes, productos animales basados en diversas “teorías” y demonizaciones varias al tiempo que elevamos a los altares de la salud otra enorme variedad de alimentos cuya inocuidad no está del todo probada
  • Cuando somos incapaces de comer algún producto aunque sea en forma ocasional o social, por ejemplo una pizza y hasta nos llevamos nuestra vianda a esa reunión de amigos o al cumple del sobrinito de 4 años
  • Cuando estamos preocupados por lo que OTROS comen y ejercemos una suerte de evangelización para que cambie sus hábitos
  • Cuando pasamos gran cantidad de horas pensando en qué y cómo vamos a comer
  • Cuando nos estresamos si no encontramos los alimentos que son “saludables” y preferimos no comer a comer algún “prohibido”
  • Cuando seguimos en forma obsesiva a influencers  en Instagram o Twitter al punto de elevarlos a la categoría de gurúes de la vida saludable
  • Cuando cambiamos nuestros hábitos de sueño o actividad para adaptarlos a lo que ·debe ser” aunque no nos dé placer

Cocinar cada día, preparar los alimentos comienza a ocupar una gran parte del tiempo:

  1. Pensar detenidamente qué comer cada día y los siguientes
  2. Ser muy crítico a la hora de comprar los ingredientes
  3. Usar técnicas para cocinar que se valoren como no dañinas
  4. Sentirse cómodo o “culpable” según el resultado obtenido

La Ortorexia puede ir acompañada de la práctica de deportes en forma exagerada y de una  preocupación obsesiva por el físico. Se instala una distorsión de la imagen corporal en la que la persona (generalmente varón y menor de 30 años) se ve poco agraciada, con sobrepeso, sin músculos, o con flaccideces y decide corregirlo adoptando hábitos de actividad física, entrenamientos y rutinas sin medir el sobre esfuerzo.

 

Las personas con vigorexia no dejan de mirarse en el espejo

La obsesión por el ejercicio se acompaña generalmente de obsesión por la  alimentación-

Por ejemplo, consumen casi exclusivamente hidratos de carbono y proteínas, eliminando las grasas de su dieta con el fin de obtener más masa muscular, también suelen consumir suplementos proteicos, etc.

Estos hábitos ya tienen un nombre, vigorexia; y sus manifestaciones clínicas más importantes son (Baile 2005):

  1. Autoimagen desvalorizada
  2. Preocupación excesiva por el tamaño de los músculos
  3. Evitación de lugares públicos en los que se exhiba el cuerpo (playas,piscinas)o uso de ropas especiales
  4. Necesidad compulsiva de hacer ejercicios con pesas
  5. Impacto de las dietas y ejercicios en la vida familiar y personal
  6. Abuso de esteroides, anabolizantes y suplementos dietarios
  7. Control estricto de la dieta
  8. Sentir angustia si no es posible ir al gym
  9. Mirarse en el espejo todo el tiempo para ver si se ha ganado músculo

Se trata de una forma de Trastorno Dismórfico Corporal, también denominado ““Complejo de Adonis, adicción al gimnasio o anorexia inversa porque quienes lo padecen se ven delgados aunque sean musculosos y estén bien desarrollados. Afecta a aproximadamente el 10% de las personas que concurren a un gimnasio.

Ahora bien, creemos interesante poner a estos rasgos de conducta, estas patologías alimentarias en contexto. No es posible pensar una estrategia de intervención y prevención primaria sin ubicarnos en la realidad socio cultural en la que están instaladas.

Los trastornos alimentarios han tenido en Internet un caldo de cultivo histórico desde los `90, con las páginas y foros Pro anorexia o bulimia. En el comienzo de este enamoramiento mutuo, la web era estática y los mensajes individuales, una especie de mensaje en una botella que alguien enviaba al inmenso mar de Internet, y que volvía en forma de blogs y foros.

Diez años después, entre 2006 y 2010 las Webs que hacían apología de los trastornos alimentarios  seguían creciendo-  un 470% (según IQUA – Agencia de Calidad de Internet)-.  Desde hace 10 años, el mundo Online se revolucionó con el desarrollo de las redes sociales y así nuevos canales de comunicación y nuevos hábitos se instalaron en los usuarios .

¿Qué es una red social? Es una plataforma digital de comunicación global que pone en contacto un número elevado de usuarios (Real Academia Española, 2016).

Hay redes  orientadas al mundo profesional  como LinkedIn y otras generales como Facebook o Youtube que ya llevan unos años pero el gran salto se ha producido con el crecimiento exponencial del componente visual en plataformas como Instagram y el uso de los teléfonos móviles.

 

 

 

En Instagram, el 51% de usuarios entra diariamente  y un 35% más de una vez al día. El 68% de sus usuarios son mujeres y el 32% de adolescentes la considera  su red social más importante.

George Gebner  desarrolló en los `60 la Teoría del Cultivo: según esta teoría,  la exposición a los medios de comunicación define nuestro concepto de la realidad. Si bien sus trabajos fueron realizados sobre la influencia de la TV  sus ideas se pueden utilizar al estudiar el impacto de las redes sociales en la construcción de nuestras creencias.

Algunas investigaciones  han descrito como el contacto con un ideal estético X es directamente proporcional a la evaluación negativa del propio cuerpo (Karsay et alt 2018).

Las cadenas, las redes de transmisiones, difunden percepciones más que información. Así se instala el poder de los Influencers que promocionan productos, promueven terapias invasivas, hablan de “superalimentos”, buscan imponer estilos de vida y transforman una opinión en un dogma o usan el DETOX como un mantra.

 

Los influencers veganos más populares | Social Publi Blog

Así, la Red funciona legitimando nuestras creencias puesto que tendemos a buscar aquellos datos y conectar aquellos pares que refuerzan nuestras ideas.

Es claro que  en las sociedades occidentales, los factores socio económicos han generado una profunda inequidad alimentaria con sobreabundancia de alimentos en algunos países y pobreza extrema en otros. ¿Podemos suponer alguna relación entre el marketing de alimentos y los trastornos alimentarios en una cultura ciber visual) . Creemos que sí.

La cultura de los “saludable” no deja de ser una variedad de la aversión al riesgo.

En un contexto de una enorme velocidad de generación y recambio de información se instala la facilidad de convertirse en gurú de la alimentación, la salud y el bienestar solo por el manejo de códigos de comunicación y estrategias de marketing digital. Las redes sociales no son ni buenas ni malas. Solo se trata de SABER ELEGIR.

Los fundamentalismos  nunca, en ninguna de sus formas, colaboran a la salud bio psico social.

Como siempre la palabra clave será EQUILIBRIO: entre lo que me gusta, lo que puedo y lo que me dicen que debiera hacer.

Es fácil! solo se trata de preguntarnos “¿Pará qué sigo a fulano en Instagram? o ¿Por qué elijo este video en You Tube?,

¿De verdad quiero dejar de comer pan blanco?,  ¿Mi médico  dice que tengo alguna condición que me lo impide?,  ¿Cuál es el límite de la “excelencia” que mi profe del gym  me impone cultivar? …… no es imposible, solo se trata de empezar a ejercer nuestra libertad de pensamiento, a conectarnos con nuestra cuerpo y nuestra mente, a privilegiar la conversación por sobre el “like”.

Dice Sherry Turkle;

Trabajamos muy duro para construir nuestras conexiones Online. Tenemos muchísima fe en ellas….. Internet nos ofrece la posibilidad de compartir nuestras opiniones con cualquier persona del mundo pero también puede contribuir a crear silos de información en los que no hablamos con nadie que no esté de acuerdo con nosotros. Así la tecnología puede contribuir a crear un partidismo cada vez más rígido que haga más difícil hablar entre nosotros creando burbujas de información en las que no se permite que penetren voces disidentes. ( En defensa de la conversación)

Una semana sin redes sociales - L'esprit de l'escalier

Creemos que es imprescindible trabajar en la visibilización de estos nuevos trastornos de alimentación, instalando el espíritu crítico y el chequeo de la información que circula en la Red y aprender a utilizarlas para la difusión de información contrastada y válida.

La educación nutricional  y la educación emocional, el autoconcepto y la autoaceptación serán así las bases la prevención primaria de estos nuevos síntomas de malestar.

3 estudios sugieren que la Pandemia podría generar más casos de depresión

 

Según tres estudios publicados por sociologos de la Universidad de Arkansas (USA), durante los primeros meses de la pandemia COVID-19, en ese país se noto un incremento de los casos de ansiedad y depresión, tendencias suicidas y traumas psicológicos.

Una encuesta a 10.368 adultos de todo el país fue realizada en la última semana de Marzo 2020 vía Internet, buscando entender mejor los efectos sociológicos y psicológicos de la Pandemia.

El común denominador de sus hallazgos es el MIEDO, dice el Dr. Kevin Fitzpatrick, profesor de sociología y primer autor de los estudios: ” El miedo es muy buen predictor, encontramos que el miedo correlaciona con un amplio rango de vulnerabilidades sociales y predice en forma consistente y significativa una serie de efectos en la salud mental”.

Además, como se suponía, el miedo es una emoción que está mucho más presente en las personas que se encuentran en una zona con más concentración de casos de COVID 19 o con una ratio mayor de muertes.”

 

                                    Coronavirus: Cómo evitar que las cuarentenas sean una pesadilla ...

En un segundo estudio basado en síntomas de depresión, publicado en la revista Anxiety and Depression, Fitzpatrick y sus colegas, los Dres Casey Harris (profesor asociado de sociología) y Grant Drawve, (profesor asistente de sociología) encontraron que, en promedio, los participantes calificaron un punto más alto que la media clínicamente significativa en las escalas de depresión. Y aproximadamente la tercera parte de los encuestados estaban muy por encima de ese nivel.

También encontraron una elevada incidencia de síntomas depresivos en los miembros de grupos vulnerables incluyendo mujeres e hispanos y personas en situación de desempleo que manifestaron niveles moderados a altos de inseguridad alimentaria.

 Y en otro estudio cuyo objetivo era explorar pensamientos suicidas, publicado en la revista Suicide and Life-threatening Behavior, los investigadores encontraron que el 15% de todos los encuestados puntuaban un alto riesgo de suicidio.

Personas de origen afroamericano, hispánicos, familias con hijos pequeños, solteros y adolescentes obtuvieron rangos de puntuación mayores en la evaluación de riesgo de suicidio que otros grupos, y en los casos en los que se agregaban otros factores como inseguridad alimentaria y síntomas de enfermedad física el aumento de riesgo de suicidio fue- según lo esperado- aún mayor.

En el tercer estudio, publicado en la revista Psychological Trauma, los investigadores apuntaron a explorar las consecuencias en la salud mental del miedo al virus. Cuando los investigadores preguntaron cuanto temían al virus COVID-19, en una escala de 1-10, el promedio puntuó 7.

Pero el miedo a la enfermedad y sus consecuencias no se distribuían en forma homogénea en todo el el país; la concentración era mayor en las áreas de más prevalencia de COVID-19 y en comunidades de grupos vulnerables. ” En resumen, el miedo al virus y los problemas en la salud mental están vinculados a las medidas y políticas de salud que se adopten no solo ahora sino en el futuro”.

Estos estudios han tenido como objetivo entender mejor la situación, ” Ahora es el momento de aprender de la Pandemia – Dice Fitzpatrick- este virus u otro va a volver a aparecer y necesitamos estar mejor preparados, necesitamos garantizar que será la ciencia y no la política la que regule las acciones de prevención, con la mirada puesta en los más vulnerables y en como podemos hacer mejor nuestro trabajo para protegerlos”.

Estos estudios y otros realizados en distintos países hablan de las consecuencias psicológicas que la experiencia de la Pandemia está dejando. Creemos que si bien parece que todos coinciden en la importancia del tema no está tan claro que se puedan habilitar los espacios para atención primaria y secundaria en salud mental no solo a grupos vulnerables sino a toda la población, comenzando por niños y adolescentes y adultos jóvenes. No ha habido presencia de profesionales de la salud mental en los equipos de asesores de los gobiernos, solo los infectologos han podido ser escuchados y -con el diario del lunes- ya podemos decir que han pecado de una simplificación extrema del problema. Los seres humanos no somos solo un sistema biológico sujeto a alteraciones de su inmunidad sino somos un sistema BIO _PSICO_SOCIAL, y respondemos siempre en esos tres niveles.- 

Las secuelas de experiencias de estrés pos traumático suelen aparecer unos 6 a 12 meses después que se ha superado la situación. Esto supone que estamos frente a una crisis de salud mental de proporciones inéditas, no solo por los efectos de la cuarentena o de haber estado expuesto o haber enfermado sino también por las consecuencias que la precariedad laboral y la crisis socio económica traerá . 

El presupuesto para salud mental en la forma de educación,  acceso a servicios de salud mental, espacios de contención para profesionales de salud y docentes es siempre el hermano pobre de todas las políticas de salud en casi todos los países del mundo. Es importante que sean las personas las que exijan esos recursos.

Es necesario crear consciencia en la clase dirigente- siempre distraída-  que trabajar en el acceso a recursos de salud mental para que la RESILIENCIA, esa vieja capacidad de superación de adversidades, se pueda desplegar en individuos y comunidades, no es algo que se pueda elegir o no, no es un camino opinable, es un IMPERATIVO SOCIAL .

Lo que viene es una enorme prevalencia de trastornos adaptativos en la consulta psicológica y psiquiátrica, seguido de síntomas de ansiedad y depresión extremos en poblaciones más vulnerables -como señalan los estudios citados más arriba-.

Se trata de evitar la psiquiatrización de emociones y conductas que se pueden considerar “normales” en contextos de crisis pero que requieren visibilidad y herramientas para acompañar y resolver el malestar.

Además ya es imposible pasar por alto que se van a necesitar recursos también en el área tecnológica, desarrollo de plataformas de Telemedicina y psicoterapia Online más rápidas, seguras y confiables.

Ya nadie discute que la salud mental está relacionada con la inteligencia emocional,  investigadores de distintos centros como por ejemplo Yale Center for Emotional Intelligence,

hablan de bajos niveles de inteligencia emocional en poblaciones de jóvenes y adultos y de baja respuesta intuitiva a las emociones y de las consecuencias que esto tiene en la gestión de nuestro bienestar.

Es imprescindible regularizar la presencia de psicólogos clínicos y de salud en los centros de Atención primaria, no solo para habilitar espacios de acompañamiento en duelo y psicoterapia sino para difundir mejores prácticas de cuidado social e individual que ayuden a cambiar las conductas de riesgo de contagio de este y otros virus.

Pero también es imprescindible que como individuos iniciemos un camino personal de autorregulación que nos haga buscar espacios personales para hacer elecciones de vida con menos miedo y más salud emocional y  que nos permita sentirnos cómodos en ese delicado desequilibrio que nos ofrecerá la “nueva normalidad”.-

 

                      Coronavirus, medioambiente y después – Instituto de Conservación ...

 

 

 

 

Fuente : https://www.uark.edu/ Universidad de Arkansas / https://psychcentral.com/news/2020/08/01/early-pandemic-months-linked-to-greater-depression-fear-in-us/158548.html

https://www.forbes.com/sites/christopherrim/2020/04/24/bren-brown-and-marc-brackett-on-emotional-intelligence-during-a-pandemic/#1d6abf53c0ae

Traducción y edición : Raquel Ferrari

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Es mal humor o depresión?

La pandemia COVID19 seguramente te ha puesto de mal humor, pero a veces puede que se trate de algo más.

Al principio de la cuarentena y por un tiempo, digamos unos 20  o 30 días, tu vida continuó bastante bien. Tenías un teletrabajo que por lo menos te permitía mantener tus ingresos -aunque sea en forma parcial- y te sentías casi feliz por tener más tiempo para aprovechar con la familia y por re conectar virtualmente con amigos que hacía tiempo no contactabas.

Sin embargo, las últimas semanas, después de 50 días, han sido mucho más difíciles. Has estado encerrado, tus fronteras no han pasado de unas pocas calles o tu barrio, en el mejor de los casos y el futuro parece ya una densa bruma sin fin. Los días se mezclan.

¿Para qué levantarte? Igualmente puedes trabajar desde la cama, sobre todo si duermes mal y te sientes cansado casi todo el día. ¿Por qué reafirmar conexiones si puedes simplemente mirar memes y videos? Y tus hijos o tu pareja, ¿No pueden cuidarse por sí mismos?, ¿Para qué vestirte?

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En tiempos “normales” estos sería indicadores de una depresión en ciernes…..pero estos no son tiempos normales, más bien estamos en una situación que podemos definir como el caldo de cultivo ideal para alimentar síntomas depresivos. Tristeza, ansiedad, irritabilidad, insomnio, comer poco o en abundancia, problemas de concentración, son señales que no es raro encontrar en la mayoría de las personas en estos momentos.

 

Algunos seguimos encerrados, a veces solos y  otras en condiciones materiales muy estresantes.  En otros casos, según la latitud, ya podemos circular en la #nuevanormalidad,  que nos resulta rara porque es una especie de “libertad condicional” y nos exige esfuerzos.

 

Cientos de miles de personas han perdido su sustento y muchos además están en duelo por sus mayores fallecidos. Todos los recursos y planes de tiempo libre y diversión : gym, vacaciones, ir al club, a la iglesia, o el “after hour” con amigos, las clases de yoga, teatro o idiomas, hacer trekking con tu grupo o asistir a ese curso de cocina, todo eso que parecía tan obvio ahora es inalcanzable. Miras tu Instagram o tus fotos, si no eres adicto a las #redes, y no puedes creer lo feliz que eras sin saberlo. No has decidido tú encerrarte y no controlas casi nada, y de golpe tienes que inventarte tus rutinas y a veces no tienes ganas.

 

Hay ya evidencia de un aumento generalizado del número de personas afectadas por algún grado de depresión tanto entre los que siguen en cuarentena, como entre los que ya la han flexibilizado.

 

Sólo en USA desde mediados de Febrero a mediados de Marzo 2020, el número de prescripciones de antidepresivos subió un 18.6%. Una encuesta de la Universidad de Michigan sobre 460 casos, realizada en Abril pasado encontró que el 33.6% de las personas encuestadas reportaban síntomas de depresión mayor, incluyendo fatiga, sentimientos de desesperanza e insomnio.

Aún así, como profesionales de la salud mental, preferimos no etiquetar como “depresión” en el sentido habitual lo que las personas cuentan sobre su estado de ánimo. En todo caso hablamos de una depresión “reactiva”, relacionada directamente con el contexto de pérdida y que solo hará un episodio agudo, si la personalidad de base es ya depresiva o si ha habido crisis depresivas en otros momentos de la vida.

Es muy difícil mantener funcionando todos nuestros sistemas cognitivos y emocionales si permanentemente estamos a modo “ataque y fuga”.  Realmente es muy cansador. Si tienes problemas para concentrarte o salir de la cama no es anormal, es una respuesta evolutiva esperada frente a una amenaza y como tal es esperable.

Y eso vale en todo los casos, porque es muy probable que el volver a circular libremente, también traiga su carga de dificultad y quizás seguir quedándose en casa sea la mejor opción.

Craig Sawchuck, psicólogo de la Clínica Mayo, en Rochester (Minnesotta) señala: “Un concepto que encaja en la actual situación es el de “realismo depresivo”“. Significa que no estamos sobreactuando ni exagerando. Una inusual suma de circunstancias pide que reaccionemos de forma inusual. Tenemos que aceptar que es realmente una situación difícil y en algunos casos trágica”.
El realismo depresivo no es negativo en tanto fomenta el pensamiento crítico, reduce los prejuicios y nos hace estar alertas. Habilidades todas imprescindibles en escenarios de cambio.
                                              Si soy realista | Desmotivaciones
Significa que  no vamos a rendirnos y sufrir, pero que estamos habilitados para tener mal humor y cierta desprolijidad en nuestro día a día. La depresión, no importa cómo se origine, siempre aumenta los sentimientos de futilidad, de falta de sentido y cancela la capacidad de sentir placer.
 Habrá que estar atentos, en este contexto de crisis de certezas, a no avanzar desde una “tristeza razonable”, esa depresión realista de la que hablábamos,  a complicaciones como el abuso de sustancias, violencia en las relaciones personales y -en casos extremos- fantasías de autodestrucción. Pero ojo, solo el 60% de aquellos que que intentan o consuman suicidio son depresivos.
Quiere decir que muchas veces en situaciones sostenidas de estrés, generamos síntomas no ligados a lo emocional y difíciles de detectar y asociar a depresión.  Si notas que estás tomando alcohol en exceso,o usando drogas y psicofármacos,  o si estás respondiendo en forma violenta con agresión física a otros o autoagresión,  pero también si aumentó tu tensión arterial o tu colon parece vivir a “modo irritable”,  cuanto antes consultes a un profesional, mucho mejor será el pronóstico.
Si solo te sientes un poco mal, triste por momentos, pero has podido seguir funcionando, las habituales prácticas recomendadas como ejercicio, contacto social, regulación de pensamientos catastróficos, algún estímulo mental, alimentación saludable y sueño regular , generalmente serán efectivas.
Al principio te va a parecer que lo haces por hacer y que no tiene ningún efecto pero la verdad es que estarás creando un bucle donde hacer estas cosas, participar en forums, tratar de instalar hábitos va a generar un circuito virtuoso que mejorará tu estado de ánimo, permitiéndote continuar con más conductas que te llevarán a mejorar el ánimo un poquito más. Es cómo la batería de un coche….parada se descarga, es necesario gastar energía y ponerla en marcha para lograr que se cargue.
También es cierto, que puede que seas de esas personas a las que  les cuesta ocuparse solos de sí mismos o ya son proclives a deprimirse. Quizás hayas sido golpeado por otras crisis financieras o has perdido otras veces tu trabajo o has sido un enfermo crónico que ha debido pasar tiempo confinado. Todo esto es algo que necesitas trabajar para que el pasado no influya en la lectura REAL de  tu situación AQUÍ y AHORA.
 Si eres profesional de salud y trabajas en la primera línea de atención en conglomerados con altos niveles de infección, seguramente estas en riesgo emocional. Un estudio en China concluyó que el 20% de los trabajadores de la salud tenían -3 años después del brote de SARS- síntomas depresivos. Y son conocidos los casos de suicidios de personal de emergencia en Italia y Nueva York. En tu caso, ponerle palabras a tu malestar y pedir ayuda psicoterapeutica es IM -PRES- CIN- DI -BLE.

Tomar decisiones, sostenerse en contextos de crisis, es hacerse cargo que somos  seres humanos sociales y necesitamos hablar de nuestro malestar. Cuidar nuestra salud mental y emocional es tan importante como cuidar nuestra salud física.

ESPECIALISTAS EMITEN RECOMENDACIONES PARA LA SALUD MENTAL, ANTE ...

Lamentablemente, los discursos políticos en algunos países han declamado el #tecuidamos y el #quedateencasa sin valorar realmente, el impacto que en la salud mental tienen el aislamiento físico, las cuarentenas y la información sesgada.  Una población tendrá más motivación para  el cuidado personal y el cumplimiento de consignas preventivas si encuentra sentido a sus acciones y se respeta su responsabilidad individual.

El miedo y la culpa se han transformado en armas arrojadizas contra las personas que sienten que no pueden ni deben “sentirse mal”, angustiarse, visualizar su realidad territorial como claustrofóbica y que deben “creer” en las informaciones mediáticas y no cuestionar ni cuestionarse para no ser considerados una especie de “terroristas biológicos”.

Recuperar la auto observación para escapar al letargo, el aislamiento emocional y la irritabilidad  cuando superan algunos límites es imprescindible; encender las alarmas del autocuidado es quererse y avanzar hacia respuestas resilientes .

La resiliencia es esa capacidad humana de resetearse después de eventos traumáticos, no para volver al mismo lugar “pre estrés” sino para generar un mejor lugar en las nuevas condiciones.

Es nuestra trayectoria natural y la única posible. Es un proceso y como total tiene etapas. Tener conciencia de situación y saber pedir ayuda a tiempo es siempre el primer paso hacia nuevos horizontes.

Instituto Cervantes on Twitter: "Hoy ha empezado otra semana de ...

Amurallar el propio sufrimiento, es arriesgarte a que te devore desde el interior.” Frida Kahlo