¿Qué tratamiento elegir en el trastorno bipolar?

“La manía consiste en buscar desesperadamente vivir la vida en su nivel más apasionado; repetir dos veces e incluso tres en las comidas, alcohol, drogas, sexo y dinero; intentar vivir toda una vida en un día. La manía pura es estar tan cerca de la muerte como nunca podría estar. La euforia es agradable y amenazadora a la vez. Mi mente maníaca rebosa de ideas y necesidades rápidamente cambiantes; mi cabeza está atestada de colores vibrantes, imágenes salvajes, pensamientos extraños, detalles agudos, códigos secretos, símbolos y lenguas extranjeras. Querría devorarlo todo (fiestas, gente, revistas, libros, música, arte, cine y televisión). En mis estados más psicóticos me imagino masticando las aceras y los edificios, tragándome los rayos del sol y las nubes (…) Mis acciones suceden al azar, basadas en pensamientos delirantes, intuición sesgada e instinto animal. Cuando estoy maníaco mis sentidos están tan afilados que el golpeteo de mis pestañas sobre la almohada suena igual que un trueno”.(Andy Behrman; Electrobody: a memoir of mania)

La efectividad de cualquier tratamiento psicológico depende de una serie de variables: por un lado la consciencia de enfermedad:  tener claro que hay un problema y depende en parte de uno mismo poder solucionarlo; por otro lado, la elección de la opción psicoterapéutica más adecuada y todo esto en un contexto de apoyo social en red: amigos, familia, trabajo, aficiones.

Algunas de las intervenciones más eficaces en el tratamiento del trastorno bipolar son:

1. Psicoeducación

Con la orientación psicoeducativa se busca que la persona asuma responsabilidad sobre la importancia de la correcta administración del tratamiento y tome conciencia acerca de los principales condicionantes de su trastorno.

Para ello se trabajan aspectos relacionados con:

  • Cómo funciona la enfermedad y su tratamiento.
  • Factores desencadenantes y causas de los episodios maníacos y depresivos.
  • Riesgos asociados a la interrupción del tratamiento.
  • Importancia de mantener hábitos de vida saludable.

Existen varias modalidades: individual, grupal, específicas para la familia (incluyen aspectos relacionados con la sobrecarga emocional, social  y económica que conlleva el cuidado de una persona con este trastorno) y mixtas (familia y pacientes con el trastorno).

2. Psicoterapia

Una vez que la medicación ha controlado los síntomas, es necesario llevar a cabo un proceso de reconstrucción personal y vital. Es fundamental aceptar el diagnóstico e integrar la enfermedad como una parte más de la propia identidad, y también es necesario formar rutinas y hábitos que se adapten a un nuevo estilo de vida y  permitan crear y mantener una consistente red de apoyo.

La terapia permite adquirir nuevas estrategias y habilidades para afrontar dichos cambios y mantener el control de su enfermedad. Además, a través de estas intervenciones se consigue reducir tanto la frecuencia como la duración de las crisis.

Las principales líneas teóricas útiles en el trastorno bipolar son:

-Terapia cognitiva-conductual

Los esquemas mentales son fuentes de información ordenada que nos permiten estructurar y procesar nuestro comportamiento de forma simple. En el trastorno bipolar, los sesgos en estos esquemas constituyen, en muchas ocasiones, un factor de vulnerabilidad para la persona. Por ejemplo, si cree que la medicación no es necesaria una vez que se encuentre “bien”, probablemente abandonará el tratamiento y propiciará una nueva recaída; si piensa que cuando se encuentre triste lo mejor es encerrarse en casa para que los demás no lo noten, provocará un empeoramiento de los síntomas con el aislamiento…Por tanto, desde aquí se pretende trabajar sobre estas ideas irracionales y cambiar los patrones de conducta que interfieren en el bienestar de la persona.

-Terapia familiar

El contexto social ejerce una gran influencia en el comportamiento y puede llegar a agravar los síntomas.

Gestionar de forma adecuada las emociones relacionadas con la aceptación y/o integración de la enfermedad en la dinámica familiar y/o marital es clave para el bienestar de la persona con trastorno bipolar. Con la terapia familiar se intentan reducir los niveles de estrés diarios en la familia y se dan técnicas para mantener una buena comunicación.

Se trabaja con todos los miembros del núcleo familiar primario con el fin de conseguir una nueva forma de equilibrio. Se trataría de evitar, por tanto, patrones tanto de excesiva hostilidad como de sobre protección.

-Terapia interpersonal y social

Uno de los aspectos especialmente deteriorados en esta enfermedad son las relaciones sociales. Los cambios en el estado de ánimo, unidos a los desajustes de los hábitos de vida y sueño, provocan una disminución en la capacidad de la persona para mantener e iniciar encuentros con los demás.

Con estas intervenciones se recupera un orden en las rutinas y una correcta higiene del sueño, de forma que se facilite una mayor estabilidad emocional y se favorezca una integración a los ritmos de socialización de la persona.

Otros tratamientos

Existen otros tipos de terapias que también son utilizadas  arteterapia, musicoterapia, etc.), como complemento de la psicoterapia con buenos resultados.-

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¿Dónde puedo informarme de cuál es la mejor opción de tratamiento para mí?

Puedes consultar a tu médico clínico, hacer una consulta con un psiquiatra o un psicólogo clínico o bien buscar información personalizada en las diferentes organizaciones de terapias. Por otro lado, en los grupos de autoayuda, encontrarás a otras personas con tu misma problemática que podrán ayudarte a organizar tus opciones.

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¿Trastorno límite o Trastorno Bipolar?… ¿Cuál es la diferencia?

 

El Trastorno Límite de la Personalidad  es a menudo sobre-diagnosticado (por médicos a los que no les gusta el paciente) o sub-diagnosticado (por clínicos que “no entienden” el diagnóstico). Se lo suele asociar con otras patologías, sobre todo con la depresión y especialmente se confunde con el Trastorno Bipolar. La confusión es entendible porque ambas patologías se caracterizan por cambios de humor, irritabilidad y conducta errática.

A medida que sabemos más acerca de la neurobiología de ambas enfermedades encontramos similitudes fisiológicas pero  la 3º, la 4º y la 5º edición del DSM, en los últimos 30 años , distingue claramente ambos diagnósticos.

Hay tres diferencias básicas:

1) El trastorno límite produce ciclos más rápidos que el trastorno bipolar, a veces hasta varias veces en un día

2) El estado de ánimo en el trastorno límite es más dependiente-tanto para bien como para mal- de lo que pasa en la vida del paciente en ese momento. Cualquier situación que sea vivida como un abandono ( aunque sea descabellado) es un detonante importante.

3) En el trastorno límite hay más variedad de sentimientos en juego. Mientras que en el trastorno bipolar los cambios desde la manía a la depresión son claramente visibles; en el trastorno límite el paciente “tiene miedo o deja de tenerlo”, “tristeza o deja de tenerla” o ira,  o disgusto o amor, todo aumentando y disminuyendo sin ritmo predecible.

En el trastorno límite, las variaciones de humor pueden durar horas,  en el trastorno bipolar los cambios suelen durar días, incluso semanas y meses.

Las reacciones en el TL siempre están asociadas a un estresor ambiental ( una pelea con la pareja, una larga espera en la cola del banco, un problema en el trabajo),  en el TB ocurren inesperadamente. Los pacientes con TL suelen pasar de la depresión y la ansiedad a la ira pero raramente a la euforia, los cambios van de sentirse enojados a simplemente sentirse “OK”. Por otra parte, la ansiedad o irritabilidad en el TL no debe confundirse con la manía o hipomanía del TB, que generalmente supone un estado de ánimo más expansivo o elevado que lo lleva a planear y realizar acciones como gastos desmedidos, proyectos faraónicos, juego compulsivo, etc…-

Los pacientes afectado por TL -sobre todo los más jóvenes – a menudo luchan con sentimientos de vacío y baja autoestima, dificultades en la imagen personal y sentimientos de abandono. Estos sentimientos no son tan frecuentes en el TB, donde la grandiosidad y el ego son comunes, sobre todo en la etapa maníaca.

Y,  aunque ambas condiciones pueden incluir un historial de relaciones personales caóticas, un paciente con TL describe esas dificultades como la única razón de su sufrimiento, mientras que el paciente con TB puede llegar a entender estos fracasos como una consecuencia de su conducta.

Un patrón de conductas autolesivas o suicidas también es un indicador para diagnosticar TL, pero no es algo excluyente, porque también pueden darse en el TB. En el TL, los intentos de suicidio pueden ocurrir en un contexto de ira o enojo si suponen que serán abandonados. Los pacientes a menudo explican estos implsos de auto lesión como una forma de dejar de sufrir o dejar de pensar, más que como un intento de acabar con sus vidas.(Gunderson JG et al, Am J Psychiatry 2006;163(7):1173–1178).

Los pacientes con TL pueden sufrir experiencias de corta duración (horas o días) de tipo psicótico – alucinaciones auditivas, paranoia o despersonalización-. Pero, a diferencia de otros síndromes delirantes, se dan cuenta de que “algo raro pasa”. Cuando los síntomas psicóticos aparecen en el TB, se dan en un contexto de alteración del humor -depresivo o maníaco- duran más tiempo y los pacientes no son capaces de reflexionar sobre lo que les pasa.

Un diagnóstico preciso, certero y riguroso tanto del TL como del TB puede ser difícil pero es básico para obtener resultados del tratamiento. Las tasas de remisión en el TL pueden ser mayores a 85% en 10 años (Gunderson et alt, Arch Gen Psychiatry 2011;68:827-837), sobre todo si se indica el tratamiento psicoterapeutico adecuado .

En general se prescribe medicación, generalmente, Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI) para la impulsividad, la depresión persistentes y la conducta suicida o antipsicóticos atípicos para la desinhibición y los síntomas disociativos. No obstante hay consenso en que la medicación debe siempre acompañar a la psicoterapia (Silk KR, J Pediatric Practice 2011; 17(5):311-319).

El diagnóstico diferencias entre TL y TB es un desafío pero es importante que se realice. Si estás obteniendo distintos diagnósticos de distintos médicos, trata de lograr que te digan POR QUE apuntan en una dirección o en otra. Esta bien que expreses tus dudas y que pidas información y si tu médico no parece dispuesto a tener esa conversación, considera cambiar de médico o de psicoterapeuta. Tienes el derecho a entender tu diagnóstico y obtener respuestas a tus preguntas.-

Notas:

TL : Trastorno límite de la personalidad

TB : Trastorno Bipolar

 

Fuente:

Difference Between Bipolar Disorder and Borderline Personality Disorder

http://www.psychologytoday.com/blog/stop-walking-eggshells/201003/three-easy-ways-differentiate-bipolar-and-borderline-disorders

https://www.trastornolimite.com/Trastornos-y-enfermedades-mentales/el-trastorno-bipolar.html

http://historico.medicosypacientes.com/pacientes/2009/05/09_05_26_personalidad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DSM V : ¿Somos todos enfermos mentales?

El libro que clasifica las patologías psiquiátricas es el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). La última versión de este atlas se publicó en 2013 envuelto en una fuerte polémica.
Ahora, Allen Frances (EE UU, 1942), coordinador de la anterior edición, ha levantado la voz contra los excesos diagnósticos de la psiquiatría moderna y la sobremedicación.
Además, denuncia que la psiquiatría debería ayudar al paciente ahora, en lugar de depositar sus esperanzas en los logros futuros de la neurociencia y la genética.Antes de publicar su libro ¿Somos todos enfermos mentales?escribió en su blog Saving normal varios artículos contra la nueva edición del manual de los trastornos mentales DSM-5, considerado la ‘biblia’ de la psiquiatría. ¿Por qué consideró que debía protestar?”Nunca imaginé que iba a escribir un libro. Tampoco imaginé que iba a escribir un blog. Me había jubilado y me dedicaba a disfrutar de mis nietos y la playa. Pero en una fiesta con amigos que estaban trabajando en el DSM-5, me di cuenta de que estaban muy entusiasmados con ideas bastante peligrosas si se aplican a decenas de millones de personas.”

¿Qué le desconcertó?

Iban a introducir la pena como un síntoma de la depresión. Mis olvidos propios de la vejez se convertirían en demencia, los berrinches de mis nietos en trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo y comer demasiado en trastorno por atracón.

Mis colegas no eran conscientes de las consecuencias no deseadas del nuevo manual. Estaban tan preocupados porque la psiquiatría no dejara a ningún paciente fuera de sus límites, que no prestaban atención a un problema mayor: muchas personas serían mal diagnosticadas.

Recibirían medicamentos innecesarios y un estigma que reduciría las expectativas y la confianza en sí mismas. No me gusta protagonizar controversias, pero sentí que denunciarlo era mi trabajo.

Pues ha liderado la polémica. Thomas Insel, director del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, también se desmarcó del nuevo DSM alegando que “los pacientes con una enfermedad mental merecen algo mejor”.

Tom Insel es riguroso cuando dice que los avances en biología no son suficientes para hacer diagnósticos, tal y como todos esperaban. Ahora sabemos más sobre esquizofrenia que hace 25 años, pero desconocemos qué función tienen los 108 genes recientemente descritos que están implicados en este trastorno. Quizás sea más útil estudiar uno de sus síntomas, como las alucinaciones. Hazte preguntas sencillas y encontrarás respuestas mejores.

En el libro acusa al nuevo DSM de “no hacerse las preguntas realmente importantes”. Deme un ejemplo concreto.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es el ejemplo más claro. Antes había un 3% de población afectada. La previsión del DSM-IV, cuidadosamente elaborada, preveía cambios que provocarían un incremento de tan solo el 15% pero ahora un 30% de nuestros estudiantes universitarios y el 10% de nuestros alumnos toman medicación para el TDAH. Si yo hubiese escrito el DSM-5 me habría preguntado si tal incremento tiene sentido. La gente no cambia, la naturaleza humana es la misma. Lo que varía son las etiquetas. El manual debería advertir sobre el peligro de sobrediagnosticar, pero la nueva edición amplió las definiciones para que se pueda tratar con mayor rapidez a más gente. En lugar de curar un problema, lo agrava.

¿Entona su parte de mea culpa como coordinador de la edición anterior?

Me sentí culpable por el DSM-IV. Aunque trabajamos duro para prevenir la inflación diagnóstica, no fuimos capaces de predecir tres nuevas falsas epidemias de trastornos mentales infantiles: TDAH, trastorno bipolar y autismo.No nos anticipamos al posible mal uso del manual, que escribimos cuidadosamente.

¿Los niños son las principales víctimas del nuevo DSM?

Si quieres saber qué niño tiene TDAH el mejor predictor es la fecha de nacimiento. Resulta que los niños nacidos en diciembre tienen un 70% más de probabilidades de ser diagnosticados con TDAH que sus compañeros de clase nacidos en enero, que son más mayores. Es un error, no deberíamos tildar de enfermedad la inmadurez normal de un niño. El análisis clínico debe ser más específico y muy cuidadoso, porque puede mejorar la vida de una persona y hacerla sentir comprendida. Un mal diagnóstico la condena y paraliza.

El coordinador del DSM 5, David Kupfer, comentó a Sinc que las críticas entorno al nuevo manual son “inevitables”.

Yo coordiné el DSM-IV y no hubo críticas.

¿Absolutamente ni una?

Los trabajadores sociales nos hicieron alguna crítica porque decían que la nueva edición del manual era demasiado biológica. Pero en general no hubo pegas porque no teníamos grandes ambiciones, queríamos estabilizar el sistema y restringir el crecimiento de la inflación diagnóstica. En cambio, el DSM-5 comenzó con grandes metas: identificar biomarcadores de dolencias psiquiátricas, evaluaciones dimensionales para calcular la severidad y ampliar la detección precoz. El estado actual de la ciencia no lo permite porque aún no tenemos suficientes evidencias.

¿Todavía es demasiado pronto para aplicar los hallazgos de la neurociencia a la psiquiatría actual?

Se invierte demasiado dinero en la investigación biológica y no lo suficiente en la psicólogica y social. Lo único que hemos aprendido en 30 años es que podemos descubrir muchas cosas sobre el funcionamiento del cerebro, pero traducirlo para mejorar la práctica clínica es muy difícil. A día de hoy no creo que ningún paciente que se haya beneficiado de los avances en neurociencia. No hay nada más excitante que los descubrimientos en neurobiología y genética, pero aún no han ayudado a ningún paciente. Necesitamos ayudar a la gente ahora, en vez de prestar tanta atención a las promesas de un futuro lejano.

¿Qué le parecen los 100 millones de dólares del presupuesto 2014 que ha destinado Obama al proyecto BRAIN para cartografiar el cerebro humano?

Cualquier proyecto que intente entender cómo funciona nuestro cerebro es muy valioso, pero no debería promocionarse a bombo y platillo. La tecnología y las promesas del futuro no tendrían que despistarnos. El 5% de la población sufre un trastorno mental grave, con síntomas incapacitantes que afectan a todos los aspectos de la vida y persisten en el tiempo. Lo terrible es que, mientras estas personas no están recibiendo un tratamiento suficiente, hay mucha gente sobremedicada. Las estadísticas dicen que una cuarta parte de la población tiene una enfermedad mental, pero la cifra me parece exagerada. España es un buen ejemplo.

¿En España también hay sobremedicación?

Tenéis una tasa de desempleo del 25%, los jóvenes que se gradúan en la universidad no saben si tendrán trabajo, los jubilados sufren por sus pensiones… Es normal que estas personas se angustien y estén tristes. Es una reacción normal de la condición humana.

Y esto no lo arregla una pastilla.

Los españoles estarías mejor si durmieseis un poco más e hicierais más ejercicio [sonríe]. ¡Aquí la gente no duerme!

También bebemos mucho.

Quizás también deberíais beber menos. Hay que proteger a la gente de tomar una pastilla para cada problema. La solución de muchos conflictos dependen más de la resiliencia humana, del apoyo de la familia, del tiempo, de la psicoterapia… Todo esto puede ser mucho más útil para vuestros problemas que tomaros una pastilla. Y la actividad física. Y las horas de sueño. Y, sí, tal vez beber menos [ríe a carcajadas].

Fuente: http://www.argenpress.info/2014/09/allen-frances-autor-de-somos-todos.html

Núria Jar es periodista especializada en ciencia y tecnología. Colaboradora de SINC.

Carrie & Saga Noren, dos caras del estigma

Existe  un debate abierto acerca de cuales son las  mejores formas de combatir el estigma asociado a problemas mentales. Hay quién sostiene que se trata de visibilizar, nombrar e identificar personas y situaciones asociadas a etiquetas diagnósticas y quién piensa que la idea es buena pero el método no tanto.

El mundo de las series de TV está  aportando ejemplos interesantes con productos diversos  de indudable éxito mediático. ¿ Son útiles o perjudiciales en la lucha contra el estigma? No es un tema menor cuando varios estudios realizados concluyen que estos retratos tiene un fuerte impacto en el público y que mucha gente solo obtiene información sobre temas de salud mental a través de los medios. Lo que ven influye en su opinión sobre evitar o temer según a quién. Estos mitos no solo afectan a la opinión pública sino también en la autopercepción de los pacientes.

Veamos tres casos distintos. En primer lugar, Homeland, una serie en la que Carrie Mathison, la protagonista, es atractiva, dueña de un trabajo excitante y de un diagnóstico de trastorno bipolar que oculta a sus jefes. Su condición es central  para colorear el guión en tanto  facilita sus “superpoderes” para entender relaciones entre sucesos, es casi  imposible pensar el argumento de la serie sin ese perfil. En el camino, esta omnipresente condición mental de la protagonista alimenta unos cuantos prejuicios: la idea de que la violencia se asocia a la enfermedad mental, que son personas impredecibles y que no mejoran en su condición transforman a Carrie en una especie de “genio loco” resistente a cualquier intento terapéutico.

Hay episodios dolorosos para la imágen de la bipolaridad como las conductas promiscuas y sexualmente peligrosas como forma de escape -otro estigma-o cuando en el hospital se obsesiona por conseguir un lápiz verde para escribir sus ideas.

En este sentido, también se impone una lectura biologista en la ausencia de alternativas psicoterapéuticas más allá de la terapia electroconvulsiva y los psicofármacos. Mucho hemos retrocedido desde las sesiones de terapia de Tony Soprano de hace una década. ¿Refleja Carrie la realidad de muchos afectados de trastorno bipolar que no tienen acceso a apoyo psicoterapéutico simplemente porque el sistema de atención a la salud mental no lo prioriza? ¿Hemos de aplaudir la extrema visibilidad y vulnerabilidad de la condición mental de la protagonista?

Veamos el segundo caso: en Perception, el dr. Daniel Pierce,  es un talentoso neuropsicólogo que ayuda al FBI en casos difíciles. Sus conocimientos le permiten resolver desde otro punto de vista situaciones interesantes con una mezcla de emoción y humor. El Dr.Pierce sufre de esquizofrenia paranoide pero en este caso el guión no se centra en este aspecto de su personalidad salvo para darnos algunos tips sobre como maneja su condición. El personaje no es esquizofrénico sino que padece esquizofrenia lo que no impide sus logros profesionales.

Otro estilo muy diferente de enfocar el tema en la que nos acercamos al comienzo de  sus brotes psicóticos, como no le han impedido estudiar y trabajar y como sus amigos y colegas lo respetan y cuidan . Aquí se nombra la enfermedad pero no se la convierte en protagonista. El efecto es mucho más impactante en lo referente al mensaje acerca de la lucha contra el estigma.

Finalmente, en Bron/Brone (The Bridge)  nos encontramos con  un personaje femenino fuerte en un entorno policial de novela negra nórdica. Saga Noren es una detective sueca que trabaja junto a un colega danés Martin Rhode en la resolución de casos complejos en el marco de la realidad actual de los países escandinavos; temas de inmigración, recortes del estado de bienestar o explotación sexual, son tratados mientras se manejan tramas paralelas que terminan convergiendo en un eje central. Saga es guapa, inteligente, seria y adicta al trabajo; también tiene algunas características de personalidad que hacen pensar en el antiguo Síndrome de Asperger, rebautizado como “trastorno del espectro autístico en el DSM-V. Ella  logra sistematizar situaciones y buscar patrones que resultan generalmente correctos mientras su partner reacciona a su falta de habilidades sociales con una mezcla de humor y ternura. Nunca se nombra el trastorno, pero resulta un perfecto tutorial de las dificultades con las que se enfrenta alguien de esas características para lograr encajar y de lo exitosa que puede ser. Su elevada ética, resultado también de su condición, desemboca en situaciones duras en las que podemos participar de su conflicto entre hacer lo que cree que los demás harían o traicionar su sentido del deber. Es un perfecto reflejo de como puede ser el mundo autista, de la lucha permanente por entender que se espera de ella, y todo sin una etiqueta,.

Finalmente un personaje con el que es posible identificarse sin recurrir al estereotipo. Quizás de lo que se trata sea de valorar si un producto mediático sirve para dar a conocer el universo que quiere visibilizar o está generando más exclusión. Estaría bien que los guionistas trabajaran consultando afectados y profesionales y sobre todo que desarrollaran un espíritu critico acerca de cuales son sus objetivos al incluir este tipo de personajes en la ficción.

La buena noticia es que se comienza a hablar abiertamente de cuestiones de salud mental, la mala noticia es que a veces es imposible escapar a la frivolización, la teatralidad y el malentendido. Queda aun un largo camino por recorrer.-

Para saber más

http://www.bbc.co.uk/news/blogs-ouch-26193704#?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

http://www.vulture.com/2013/07/aspergers-tv-the-bridge-diane-kruger-sheldon-cooper.html http://www.theguardian.com/tv-and-radio/2014/jan/02/the-bridge-scandinavian-crime-drama-returns-bbc4

http://www.theguardian.com/tv-and-radio/2012/may/12/bridge-sofia-helin-saga-interview http://psychcentral.com/lib/medias-damaging-depictions-of-mental-illness/0002220

http://ontario.cmha.ca/files/2012/07/mass_media.pdf

http://www.psychologytoday.com/blog/addiction-in-society/201310/three-things-ive-learned-about-mental-illness-homeland

http://www.thedailybeast.com/articles/2012/04/10/homeland-and-shameless-television-tackles-bipolar-disorder-with-realism.html

http://www.theguardian.com/commentisfree/2012/may/07/homeland-mental-illness-bipolar-tv

Herramientas multimedia y trastorno bipolar

¿Qué es el Trastorno Bipolar?

En el trastorno bipolar,  los cambios de humor severos  suelen durar varias semanas o meses :
  • Bajo estado de ánimo, depresión intensa y desesperación.
  • Sentimientos anormalmente elevados de alegría, exceso de actividad y  pérdida de las inhibiciones.
  • Un “estado mixto”: estado de ánimo deprimido con la inquietud y el exceso de actividad de un episodio maníaco.

Las causas exactas se desconocen, pero  :

  •  Los factores hereditarios suelen estar presente.
  • Es posible que haya un trastorno en el metabolismo de los neurotransmisores que controlan el estado de ánimo.
  • El estrés puede provocar cambios de humor.

Fuente: Colegio Real de Psiquiatras de Reino Unido

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Michael tiene 29 años y vive en Cheshire, Inglaterra. Fue diagnosticado con trastorno bipolar después de experimentar el punto más álgido de estos episodios de cambios abruptos en el estado de ánimo mientras viajaba después de terminar la universidad.

Ha estado ingresado en un hospital con  sesiones semanales de terapia por un año, para manejar el impacto que sus estados de ánimo tienen en su vida.

Un estudio sobre terapia online realizado en la Universidad de Lancaster podría tener la clave para evitar una recaída.

Como adolescente, Michael tenía cambios tan bruscos en su estado de ánimo que su médico pensó que tenía un trastorno por hiperactividad.

Pero no fue hasta 2007 que pudo poner un nombre a los períodos de manía que caracterizan su tipo de trastorno bipolar.

Entender sus estados de ánimo y tratar de controlar aquello que los provocan son retos constantes para él y al mismo tiempo, ser bipolar es claramente parte de su personalidad.

“Soy una persona muy productiva. Me tengo que mantener ocupado y estimulado. La gente dice que a veces soy como una máquina”.

Desde los 16 años, Michael ha tenido entre 30 y 40 trabajos. Actualmente combina tres ocupaciones de media jornada, además de escribir poesía y ser tutor de inglés durante su tiempo libre.

Puede pasar varias semanas decaído, pero por lo general son los momentos álgidos los que dominan.

Michael asegura que tener acceso a una fuente de ayuda psicológica en línea, que ha sido desarrollado por un equipo de investigadores del Spectrum Center  para la Investigación de Salud Mental en Lancaster, es muy valioso debido a que pudo adaptarla a sus propias necesidades. El profesor Steven Jones, jefe del estudio, explica que esta terapia ofrece una alternativa a los tratamientos tradicionales cara a cara, a los que pocas personas bipolares tienen acceso.

El especialista señala que una prueba controlada de 100 personas con bipolaridad -la mitad de ellos usó la herramienta interactiva- arrojó resultados prometedores.

“Les damos información sobre el trastorno y las estrategias para mejorar el ánimo, después revisamos sus experiencias de recuperación y cómo siguen con sus vidas”.

Jones agrega que hubo “un aumento significativo en la recuperación de los pacientes. También se sintieron más positivos y optimistas”

Para el especialista, parte del problema de las personas que sufren de trastorno bipolar se debe a la demora en el diagnóstico y a la falta de información sobre la naturaleza de la enfermedad.

“En la mayoría de los casos todavía toma más de diez años el diagnóstico”, añade Jones.

“Algunos médicos sólo le dicen a los pacientes qué hacer, sin dar ninguna explicación racional. Como resultado, las personas son poco entusiastas con el tratamiento y éste parece no funcionar porque los afectados no saben de qué forma es beneficioso”.

Al dar más información a los pacientes, ellos ganan más autonomía y pueden aprender a manejar sus propios síntomas. Ofrecerlo en internet lo vuelve más accesible.

Michael le ha dado a su familia y novio acceso a la página en línea para que puedan apoyarlo, algo que -según él- ha sido beneficioso para todos.

Él asegura que poder controlar su trastorno bipolar ha requerido cambios sencillos en su vida. “Si necesito comer, sencillamente voy y lo hago. Si quiero hacer una pausa en el trabajo, lo hago”.”Cuando se trata de salud mental, no puedes regular las emociones”. Michael también trata de mantener una rutina y un buen equilibrio entre trabajo y tiempo libre.

El Centro Spectrum está realizando otro estudio sobre cómo ayudar a los padres con trastorno bipolar.

“Si vives un trastorno caracterizado por la inestabilidad, entonces la paternidad representa un reto mucho mayor que para el resto de las personas”, explica Jones.

Con la creación de una herramienta multimedia para aumentar la confianza en padres con este trastorno, el objetivo es fomentar una crianza más estable de los hijos.

Si se estabiliza el estado de ánimo de los padres, los hijos son menos propensos a desarrollar síntomas bipolares que, según algunas evidencias, es posible en familias.”

Fuente:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/05/130506_salud_bipolar_terapia_internet_gtg.shtml

http://www.lancaster.ac.uk/shm/research/spectrum/

 

Homeland, Carrie y el trastorno bipolar

Comienza la 3º temporada deHomeland -la  exitosa serie/thriller de la cadena Fox-, desde hace dos temporadas  Carrie  Mathison -su protagonista-solo vive para su trabajo que no es otro que evitar que EEUU sea atacada por terroristas.

Se siente responsable de no haber podido evitar el 11S y está convencida de que Nicholas Brody- un marine que ha sido rescatado por la Delta Force- se ha unido a Al-Qaeda. Pero resulta que además  nos han contado que Carrie  sufre de trastorno bipolar y oculta su diagnóstico para no perder su trabajo.  En el 1º capítulo de la nueva temporada,  recién salida del psiquiátrico, concluye que la medicación nubla su juicio y le impide trabajar, por lo  que  decide auto medicarse con terapias alternativas y ejercicio.

Para sus colegas es errática e inestable aunque casi siempre tenga razón pero para los televidentes es una especie de super héroe cuyos super poderes radican en su estado mental,  Carrie también lo cree por eso ha dejado la medicación.

Queremos poner a debate cual es el sentido de utilizar términología psiquiátrica  en guiones y personajes de ficción.

Desde luego no sirve la idea de que da visibilidad a los enfermos. De hecho esa teatralidad y dramatismo, conductas promiscuas, delirios paranoides e inestabilidad generalizada poco tiene que ver con la complejidad de la clínica de la bipolaridad, sin hablar de cuestiones tan graves como obviar que Carrie es frecuentemente un peligro para sí misma y para otros.

La mayoría de los pacientes diagnósticados con TB , llevarán una existencia sin demasiados sobresaltos, lejos de esos clichés,  en cuanto sean capaces de entender que es lo que funciona no del todo bien  en su historia y asuman su responsabilidad en el proceso terapéutico para mantener las oscilaciones del estado de ánimo equilibradas.

No coincidimos con  la idea sostenida por algún sector de profesionales de que mostrar en la pantalla héroes de ficción  afectados por X diagnostico contribuye a desmontar prejuicios.

De hecho, creemos que agrava  la frivolización y la confusión acerca de diagnósticos y tratamientos; el estigma de la enfermedad mental no se resuelve hablándonos de héroes y villanos.

Por ejemplo, en el fin de la primera temporada la Super – Carrie es sometida a TEC (electroshock) lo que le origina (como en realidad sucede) una pérdida de memoria episódica, ¿Cual es aquí el “mensaje”?.

¿De que va la trama? ¿De un thriller político de los habituales acerca de buenos y malos o de una persona afectada por un trastorno mental que busca “vivir su vida” de la mejor manera posible?

Evidentemente no es lo segundo. A un afectado por trastorno bipolar poco le ayuda la visión del descontrol y la clarividencia como forma de identificarse y decir “si ella puede salir yo también”. La visión de la enfermedad aparece en esta serie,  llena de sesgos y muy lejos de la normalización o la desestigmatización. Sigue leyendo

Catherine Zeta-Jones habla sobre su batalla contra el trastorno bipolar

La actriz galesa  Catherine Zeta-Jones ha hablado abiertamente sobre el trastorno bipolar que padece en una entrevista, uan  forma de combatir el estigma que rodea a las enfermedades mentales.

La actriz de 43 años y esposa de Michael Douglas fue ingresada hace 18 meses y diagnostica como trastorno bipolar II

Los cinco días que pasó en el servicio de salud mental siguieron a meses de preocupación, mientras Douglas libraba su batalla contra un cáncer de garganta en grado 4.-

El trastorno bipolar es una enfermedad que cursa  con episodios de hipomanía y depresión, los episodios pueden ser desencadenados por diversos factores como el estrés o las preocupaciones. Se cree que afecta al 1% de la población adulta en UK.

No soy el tipo de persona a la que le gusta hablar de sus cuestiones personales pero con mi bipolaridad conocida por todo el mundo, espero que aquellos que también sufren este trastorno sepan que es totalmente controlable” dijo Zeta-Jones a  US INStyle Magazine.

Desearía ayudar a remover cualquier estigma relacionado con esta enfermedad y que aquellos que no puedan controlarla busquen ayuda y accedan a todos los recursos disponibles para tratarla”.

Ella comenta que la experiencia la ha ayudado a apreciar la vida y la unido más a su marido después de doce años de matrimonio.

Te das cuenta de quién eres en realidad y con quién estas casada, encuentras coas dentro tuyo, que nunca imaginaste que estuvieran alli.” Dijo

La a ctriz admitió en la entrevista que cuando se encontraba mal buscaba su nombre en Google y se focalizaba en los comentarios negativos.

Lo más inteligente que hice fue dejar de navegar en internet, soy la clase de persona que solo ve lo negativo. Michael o lo entiende, pero así soy. Y con mi trastorno bipolar este tipo de conductas es puro veneno. Por eso, simplemente paré, me abstuve completamente. Y es tan liberador!”

Fuente: http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/films/news/catherine-zetajones-speaks-out-about-her-battle-with-manic-depression-8316662.html

Traducción : Raquel Ferrari