Relaciones que enferman: el caso Vivian Maier

Vivian Maier es uno de los más interesantes eventos virales de los últimos años. De hecho, nadie conocía este nombre hasta el 2007, en que John Maloof, un joven de 27 años que escribía un libro sobre la historia de Chicago, comprara en un remate, un lote de cajas por 300 U$S . Terminado su libro, se dedicó en detalle a examinar el contenido de las cajas que había adquirido.

Le tomó cerca de un año y medio darse cuenta de que eran excelentes fotografías, la mayoría -exactamente 150.000- negativos sin revelar, guardados en cajas y mezclados con ropa, tickets, cheques de la seguridad social sin cobrar, películas en 8mm y recortes de periódicos.

Abrió un blog y publicó las fotos en Flickr y el resultado viral fue inmediato. Se trataba de una colección de fotografías de calle que hacían a Vivian Maier digna de compararse con Diane Arbus o Helen Levitt.

¿De que  tipo de relación que enferma hablamos en este caso? Lo que se sabe de Miss Maier es lo que Maloof ha investigado y publicado en su blog y en el film http://www.findingvivianmaier.com/, y lo contado por un documental de la BBC1, Vivian Maier Mistery.

 

Una mujer que muere a los 83 años, en 2009, casi como una homeless, después de haber trabajado como niñera toda su vida, mientras fotografiaba escenas de calle con una Rolleiflex eternamente colgada de su cuello. Algo dice la elección de la marca de su cámara- tuvo por lo menos siete-. Las Rolleiflex, son las cámaras profesionales por excelencia, no solo técnica sino también estéticamente….y nunca han sido baratas.

Una mujer sin historia, ni parientes, ni intereses personales- más allá de la fotografía- nacida en New York pero ligada a Francia por herencia materna. Las preguntas que se hacen los que se acercan a su obra, absolutamente perfecta técnica y conceptualmente, comienzan siempre con ¿Por qué?

¿Por qué no revelaba sus fotos? ¿ Por qué trabajaba como niñera y no como fotografa? ¿Por qué ocultaba su origen y su nombre?

Nuestra mirada desde la psicología, nos conduce a conclusiones poco glamourosas y más cercanas a la psicopatología. Esta mujer solitaria, que nunca sintió la necesidad de tener un espacio propio y que dejó recuerdos difíciles en los niños que cuidó, era probablemente una persona afectada por algún grado de esquizofrenia paranoide.

Había en ella conductas de acumulación compulsiva, lenguaje que imitaba un acento francés que no le era propio, una forma de vestir fuera de contexto, masculina y gris, una forma de caminar desgarbada y dura y una búsqueda permanente de sentido a través de las noticias en los periódicos que guardaba por toneladas.

 

Su interés por las historias de asesinatos, raptos, miseria y violaciones, en ese “Te lo dije!”, que comenta una de las personas que la trató, bien podía deberse a algún desplazamiento de algún profundo trauma, imposible de simbolizar, vivido por ella o quizás por su madre, Maria Jaussard, que había nacido en  Saint-Bonnet-et-Champsaur , un pequeño pueblo de los Alpes Franceses y emigrado a New York en 1914.  Se sabe de ella que se casó con Charles Meier en 1919 y  que en 1926 nacería Vivian. Luego de su separación, llevará a su hija a su pueblo en 1932 y allí vivirán varios años hasta su vuelta a USA. Vivian volverá a este pueblo en 1949 y en 1959, y con una pequeña herencia viajará por distintos países de Asia. ¿Qué pasó con su padre y su hermano?, ¿Cuando se mudó a Chicago?¿ Había terminado algún tipo de estudio? Hasta ahora poco se sabe.

¿Por qué no revelaba sus fotos?, desde la psicopatología, podemos decir que posiblemente no lo hiciera porque su objetivo terminaba en el control de la imagen, de la vida, de las emociones ajenas. Podía acercarse mucho con su cámara , pero era incapaz de contacto humano consciente. No se trataba, como decía Cartier-Bresson de “capturar el momento”, aquél en el que “se alinea la cabeza, el ojo y el corazón”, sino simplemente de congelarlo. Tomaba, por ejemplo, fotos de los golpes o accidentes de los niños a su cargo, sin participar ni ayudar, simplemente “congelando el momento.”

No obstante, es probable que en ese gesto hubiera un intento de contacto, una captación del dolor ajeno que no podía culminar en una acción reparadora, debido a su falta de empatía y deterioro de los canales emocionales. De allí su actitud compulsiva. Puede que también la influencia de Jules Bennard, esa amiga de su madre, fotógrafa, haya sido mayor de lo que se pudiera pensar.

Su trabajo sugiere una percepción inconsciente de lo que la postura y el gesto transmiten, no es necesario buscar doble lecturas.

Era simplemente alguien que a través de su cámara podía controlar su ansiedad de separación. El origen de su complicada personalidad, como en cualquier caso clínico, habría que rastrearlo en la serie complementaria que seguramente descubriría, además de una predisposición genética, vivencias traumáticas, abusos, violencia simbólica y sobre todo abandono, mucho abandono. Podemos arriesgar en su historia muy poca mirada de algún otro significativo.

No parece una aficionada a la fotografía sino alguien que fotografiaba como una forma de supervivencia.  Como lo hacía Van Gogh con su pintura o Kafka con su narrativa.

La creatividad está muy ligada a las zonas oscuras de la mente y puede ser una oportunidad de superar los propios fantasmas, quizás si Vivian hubiera tenido interés en revelar sus fotos, hubiera abierto un camino hacia alguna forma de equilibrio mental. En el caso de Vivian, parece que se trató simplemente de alguien muy talentoso pero profundamente enfermo.

Esta fama póstuma no agrega nada a la historia, más allá de brindar una oportunidad de análisis de la fuerza que lo visual tiene en esta cultura. Importa muy  poco ahora quién era o qué le pasaba.

Aunque esa visión retrospectiva de la gente que la trató e incluso padeció, puede que ayude a derribar prejuicios y a crear una mayor consciencia acerca de lo que es la enfermedad mental. La relación que enferma, el infierno, en este caso ha sido la relación con los otros. La humilde e invisible niñera que tomaba fotos, se ha transformado en la gran fotógrafa que trabajaba como niñera.

Finalmente, cada vez que admiramos una de sus fotografías estaremos cerrando un círculo y esto, puedo que ya no le importe a Vivian pero seguramente nos  debería importar a todos.-

Para saber más:

http://www.theguardian.com/lifeandstyle/2014/jul/19/our-nanny-vivian-maier-photographer

http://www.newyorker.com/culture/culture-desk/vivian-maier-and-the-problem-of-difficult-women

http://www.theguardian.com/film/2014/jul/17/finding-vivian-maier-documentary-review

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Herramientas multimedia y trastorno bipolar

¿Qué es el Trastorno Bipolar?

En el trastorno bipolar,  los cambios de humor severos  suelen durar varias semanas o meses :
  • Bajo estado de ánimo, depresión intensa y desesperación.
  • Sentimientos anormalmente elevados de alegría, exceso de actividad y  pérdida de las inhibiciones.
  • Un “estado mixto”: estado de ánimo deprimido con la inquietud y el exceso de actividad de un episodio maníaco.

Las causas exactas se desconocen, pero  :

  •  Los factores hereditarios suelen estar presente.
  • Es posible que haya un trastorno en el metabolismo de los neurotransmisores que controlan el estado de ánimo.
  • El estrés puede provocar cambios de humor.

Fuente: Colegio Real de Psiquiatras de Reino Unido

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Michael tiene 29 años y vive en Cheshire, Inglaterra. Fue diagnosticado con trastorno bipolar después de experimentar el punto más álgido de estos episodios de cambios abruptos en el estado de ánimo mientras viajaba después de terminar la universidad.

Ha estado ingresado en un hospital con  sesiones semanales de terapia por un año, para manejar el impacto que sus estados de ánimo tienen en su vida.

Un estudio sobre terapia online realizado en la Universidad de Lancaster podría tener la clave para evitar una recaída.

Como adolescente, Michael tenía cambios tan bruscos en su estado de ánimo que su médico pensó que tenía un trastorno por hiperactividad.

Pero no fue hasta 2007 que pudo poner un nombre a los períodos de manía que caracterizan su tipo de trastorno bipolar.

Entender sus estados de ánimo y tratar de controlar aquello que los provocan son retos constantes para él y al mismo tiempo, ser bipolar es claramente parte de su personalidad.

“Soy una persona muy productiva. Me tengo que mantener ocupado y estimulado. La gente dice que a veces soy como una máquina”.

Desde los 16 años, Michael ha tenido entre 30 y 40 trabajos. Actualmente combina tres ocupaciones de media jornada, además de escribir poesía y ser tutor de inglés durante su tiempo libre.

Puede pasar varias semanas decaído, pero por lo general son los momentos álgidos los que dominan.

Michael asegura que tener acceso a una fuente de ayuda psicológica en línea, que ha sido desarrollado por un equipo de investigadores del Spectrum Center  para la Investigación de Salud Mental en Lancaster, es muy valioso debido a que pudo adaptarla a sus propias necesidades. El profesor Steven Jones, jefe del estudio, explica que esta terapia ofrece una alternativa a los tratamientos tradicionales cara a cara, a los que pocas personas bipolares tienen acceso.

El especialista señala que una prueba controlada de 100 personas con bipolaridad -la mitad de ellos usó la herramienta interactiva- arrojó resultados prometedores.

“Les damos información sobre el trastorno y las estrategias para mejorar el ánimo, después revisamos sus experiencias de recuperación y cómo siguen con sus vidas”.

Jones agrega que hubo “un aumento significativo en la recuperación de los pacientes. También se sintieron más positivos y optimistas”

Para el especialista, parte del problema de las personas que sufren de trastorno bipolar se debe a la demora en el diagnóstico y a la falta de información sobre la naturaleza de la enfermedad.

“En la mayoría de los casos todavía toma más de diez años el diagnóstico”, añade Jones.

“Algunos médicos sólo le dicen a los pacientes qué hacer, sin dar ninguna explicación racional. Como resultado, las personas son poco entusiastas con el tratamiento y éste parece no funcionar porque los afectados no saben de qué forma es beneficioso”.

Al dar más información a los pacientes, ellos ganan más autonomía y pueden aprender a manejar sus propios síntomas. Ofrecerlo en internet lo vuelve más accesible.

Michael le ha dado a su familia y novio acceso a la página en línea para que puedan apoyarlo, algo que -según él- ha sido beneficioso para todos.

Él asegura que poder controlar su trastorno bipolar ha requerido cambios sencillos en su vida. “Si necesito comer, sencillamente voy y lo hago. Si quiero hacer una pausa en el trabajo, lo hago”.”Cuando se trata de salud mental, no puedes regular las emociones”. Michael también trata de mantener una rutina y un buen equilibrio entre trabajo y tiempo libre.

El Centro Spectrum está realizando otro estudio sobre cómo ayudar a los padres con trastorno bipolar.

“Si vives un trastorno caracterizado por la inestabilidad, entonces la paternidad representa un reto mucho mayor que para el resto de las personas”, explica Jones.

Con la creación de una herramienta multimedia para aumentar la confianza en padres con este trastorno, el objetivo es fomentar una crianza más estable de los hijos.

Si se estabiliza el estado de ánimo de los padres, los hijos son menos propensos a desarrollar síntomas bipolares que, según algunas evidencias, es posible en familias.”

Fuente:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/05/130506_salud_bipolar_terapia_internet_gtg.shtml

http://www.lancaster.ac.uk/shm/research/spectrum/