“Perception” : Psicología en el ciberespacio

Perception” es una serie americana en la que el Dr. Daniel Pierce  (un neurocientífico, profesor de la Universidad de Chicago, afectado de esquizofrenia paranoide)  es reclutado por el FBI para resolver casos complejos. Pierce utiliza sus conocimientos sobre la conducta humana para descubrir patrones en distintos enigmas delictivos; su mente es brillante pero también está afectada por una enfermedad en la que las alucinaciones y los delirios son moneda corriente. En algunos casos, estos síntomas le permiten descifrar códigos o descubrir “culpables”.

Digamos que no habría nada nuevo en el estilo “un raro que ayuda a las fuerzas del orden”  en la línea de otras series como“El mentalista”, “Castle” o la inolvidable “Monk” salvo por  el hecho de  que la neurociencia ha llegado a una serie de TV  y esto ya es un dato.

Como psicólogos, nos interesa el tratamiento que hace de algunas patologías y la utilización  de la relación mente-cerebro para encuadrar el relato con una fuerte tendencia hacia la lectura biologista por un lado pero teñida de ideas “anti” por otro.

En  el capítulo 15 de la primera temporada -“Caleidoscopio”- incursiona en el ciberespacio a través de la realidad virtual para  contactar con un testigo clave en un asesinato que no habla ni sale de su habitación debido a una agorafobia.

Este personaje pasa su tiempo conectado a Internet inter actuando en un  video juego denominado “Caleidoscope” (que recuerda a Second life), el Dr. Pierce decidirá introducirse en el juego mediante un avatar para lograr contactar con él.

Una vez “dentro” también él se relaciona a través de su avatar con cosas que siempre quizo hacer en la vida real  como cantar en público o flirtear.

Es un buen ejemplo de  Realidad Virtual (VR) que plantea algunas cuestiones muy interesantes:

¿Qué diferencia a la interacción entre personas face-to-face de la interacción dentro de estos espacios virtuales?

¿Cómo influye el aspecto del “avatar” (como imágen de uno mismo)en  la naturaleza de la interacción con otros?

¿Que leyes o reglas grupales gobiernan estas comunidades?

La “realidad virtual”  tiene el efecto de una realidad actual pero en forma de simulación o sustituto aunque con potencia y validez:  se acerca a la “cosa real” y afecta a las personas, casi como si fuera real.

No se trata solo de recrear el mundo tal como lo vemos u oímos sino de crear nuevos ambientes que son imaginarios, fantasías que se sienten reales pero que no se corresponden con el mundo real. Pero-tal y como le sucede al Dr Pierce- el problema con un ambiente imaginario puede ser la desorientación y la sensación de sobre estimulación. Nuestro cerebro está diseñado para actuar en forma eficaz dentro de parámetros específicos. ¿Que pasa cuando los cambiamos?

Diseñar espacios de fantasía implica tomar muy en cuenta los límites biológicamente pre determinados además de las diferencias individuales sobre cómo  toleramos la estimulación sensorial.

Si sabemos hacerlo es una excelente herramienta psicoterapéutica. La respuesta a escenarios imaginarios siempre tendrá que ver con factores psicológicos más allá de puramente neurológicos. Alteraciones en nuestro cuerpo virtual (avatar) puede desencadenar disociación o crisis de ansiedad por lo que sería importante armar la fantasía “adecuada” para cada persona.

Desde el punto de vista de la investigación,  experimentar con ambientes virtuales puede ayudar a la psicología a entender mejor las percepciones, la memoria o la construcción de identidad.

¿Son estas cuestiones menos importantes que lo que vemos con nuestros ojos y oímos con nuestros oídos? La VR viene  a plantear que evidentemente no es así,  que nuestras fantasías, nuestro mundo interno determinan la forma en que percibimos el mundo externoy que quizás estas herramientas sirvan para explorar la mente mente humana y sus diferentes “realidades” desde otra perspectiva.-

 Fuente:
Schroeder, Ralph : “The Social Life of avatars”, Ed Springer (2002)

Carrie & Saga Noren, dos caras del estigma

Existe  un debate abierto acerca de cuales son las  mejores formas de combatir el estigma asociado a problemas mentales. Hay quién sostiene que se trata de visibilizar, nombrar e identificar personas y situaciones asociadas a etiquetas diagnósticas y quién piensa que la idea es buena pero el método no tanto.

El mundo de las series de TV está  aportando ejemplos interesantes con productos diversos  de indudable éxito mediático. ¿ Son útiles o perjudiciales en la lucha contra el estigma? No es un tema menor cuando varios estudios realizados concluyen que estos retratos tiene un fuerte impacto en el público y que mucha gente solo obtiene información sobre temas de salud mental a través de los medios. Lo que ven influye en su opinión sobre evitar o temer según a quién. Estos mitos no solo afectan a la opinión pública sino también en la autopercepción de los pacientes.

Veamos tres casos distintos. En primer lugar, Homeland, una serie en la que Carrie Mathison, la protagonista, es atractiva, dueña de un trabajo excitante y de un diagnóstico de trastorno bipolar que oculta a sus jefes. Su condición es central  para colorear el guión en tanto  facilita sus “superpoderes” para entender relaciones entre sucesos, es casi  imposible pensar el argumento de la serie sin ese perfil. En el camino, esta omnipresente condición mental de la protagonista alimenta unos cuantos prejuicios: la idea de que la violencia se asocia a la enfermedad mental, que son personas impredecibles y que no mejoran en su condición transforman a Carrie en una especie de “genio loco” resistente a cualquier intento terapéutico.

Hay episodios dolorosos para la imágen de la bipolaridad como las conductas promiscuas y sexualmente peligrosas como forma de escape -otro estigma-o cuando en el hospital se obsesiona por conseguir un lápiz verde para escribir sus ideas.

En este sentido, también se impone una lectura biologista en la ausencia de alternativas psicoterapéuticas más allá de la terapia electroconvulsiva y los psicofármacos. Mucho hemos retrocedido desde las sesiones de terapia de Tony Soprano de hace una década. ¿Refleja Carrie la realidad de muchos afectados de trastorno bipolar que no tienen acceso a apoyo psicoterapéutico simplemente porque el sistema de atención a la salud mental no lo prioriza? ¿Hemos de aplaudir la extrema visibilidad y vulnerabilidad de la condición mental de la protagonista?

Veamos el segundo caso: en Perception, el dr. Daniel Pierce,  es un talentoso neuropsicólogo que ayuda al FBI en casos difíciles. Sus conocimientos le permiten resolver desde otro punto de vista situaciones interesantes con una mezcla de emoción y humor. El Dr.Pierce sufre de esquizofrenia paranoide pero en este caso el guión no se centra en este aspecto de su personalidad salvo para darnos algunos tips sobre como maneja su condición. El personaje no es esquizofrénico sino que padece esquizofrenia lo que no impide sus logros profesionales.

Otro estilo muy diferente de enfocar el tema en la que nos acercamos al comienzo de  sus brotes psicóticos, como no le han impedido estudiar y trabajar y como sus amigos y colegas lo respetan y cuidan . Aquí se nombra la enfermedad pero no se la convierte en protagonista. El efecto es mucho más impactante en lo referente al mensaje acerca de la lucha contra el estigma.

Finalmente, en Bron/Brone (The Bridge)  nos encontramos con  un personaje femenino fuerte en un entorno policial de novela negra nórdica. Saga Noren es una detective sueca que trabaja junto a un colega danés Martin Rhode en la resolución de casos complejos en el marco de la realidad actual de los países escandinavos; temas de inmigración, recortes del estado de bienestar o explotación sexual, son tratados mientras se manejan tramas paralelas que terminan convergiendo en un eje central. Saga es guapa, inteligente, seria y adicta al trabajo; también tiene algunas características de personalidad que hacen pensar en el antiguo Síndrome de Asperger, rebautizado como “trastorno del espectro autístico en el DSM-V. Ella  logra sistematizar situaciones y buscar patrones que resultan generalmente correctos mientras su partner reacciona a su falta de habilidades sociales con una mezcla de humor y ternura. Nunca se nombra el trastorno, pero resulta un perfecto tutorial de las dificultades con las que se enfrenta alguien de esas características para lograr encajar y de lo exitosa que puede ser. Su elevada ética, resultado también de su condición, desemboca en situaciones duras en las que podemos participar de su conflicto entre hacer lo que cree que los demás harían o traicionar su sentido del deber. Es un perfecto reflejo de como puede ser el mundo autista, de la lucha permanente por entender que se espera de ella, y todo sin una etiqueta,.

Finalmente un personaje con el que es posible identificarse sin recurrir al estereotipo. Quizás de lo que se trata sea de valorar si un producto mediático sirve para dar a conocer el universo que quiere visibilizar o está generando más exclusión. Estaría bien que los guionistas trabajaran consultando afectados y profesionales y sobre todo que desarrollaran un espíritu critico acerca de cuales son sus objetivos al incluir este tipo de personajes en la ficción.

La buena noticia es que se comienza a hablar abiertamente de cuestiones de salud mental, la mala noticia es que a veces es imposible escapar a la frivolización, la teatralidad y el malentendido. Queda aun un largo camino por recorrer.-

Para saber más

http://www.bbc.co.uk/news/blogs-ouch-26193704#?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

http://www.vulture.com/2013/07/aspergers-tv-the-bridge-diane-kruger-sheldon-cooper.html http://www.theguardian.com/tv-and-radio/2014/jan/02/the-bridge-scandinavian-crime-drama-returns-bbc4

http://www.theguardian.com/tv-and-radio/2012/may/12/bridge-sofia-helin-saga-interview http://psychcentral.com/lib/medias-damaging-depictions-of-mental-illness/0002220

http://ontario.cmha.ca/files/2012/07/mass_media.pdf

http://www.psychologytoday.com/blog/addiction-in-society/201310/three-things-ive-learned-about-mental-illness-homeland

http://www.thedailybeast.com/articles/2012/04/10/homeland-and-shameless-television-tackles-bipolar-disorder-with-realism.html

http://www.theguardian.com/commentisfree/2012/may/07/homeland-mental-illness-bipolar-tv