Cuando perder peso significa ganar una adicción al alcohol

Cerca del 40% de la población mundial sufre algún grado de obesidad o sobrepeso. En muchos casos se trata de estados de obesidad mórbida, llamada así porque el exceso de peso origina importantes problemas de salud y se asocia a enfermedades crónicas, como la diabetes tipo II, la hipertensión, la hiperlipidemia, algunos tipos de cáncer, apnea del sueño, problemas articulares degenerativos, depresión mayor y una variedad de trastornos metabólicos .

Una persona se ve afectada de obesidad mórbida si su sobrepeso es de al menos 50 kg sobre su peso ideal o si tiene  un IMC (Índice de Masa Corporal) superior a 40 Kg/m2.

La importancia de conocer su IMC

Los riesgos para la salud  física se ven agravados por los problemas emocionales asociados a trastornos en la imagen corporal, limitación en las actividades de la vida diaria y, muchas veces, rechazo social que afectan aún más la calidad de vida.

Quienes sufren algún grado de obesidad importante suelen tener un historial de dietas fallidas, programas de ejercicio abandonados, o uso y abuso de medicamentos todo sin resultado. En esos casos,  aparece el tratamiento quirúrgico como una alternativa de solución “definitiva”.

Hay varios tipos de cirugías bariátricas para estos casos, el Bypass gástrico es el que se practica con más frecuencia- Consiste en modificar el sistema digestivo para reducir tanto la cantidad de alimentos que se pueden ingerir como la capacidad de absorción de nutrientes del intestino.

El bypass gástrico puede tener éxito allí donde otros métodos fallan, sin embargo uno de sus efectos colaterales es, en algunos casos, cambiar la relación que la persona tiene con el alcohol.

Diversos estudios han determinado que estas  personas metabolizan el alcohol de forma diferente: pueden sentirse borrachos más rápido y tardar más tiempo en recuperar la sobriedad. Y muchos desarrollan dependencia del alcohol meses o incluso años después de la operación.

El primer estudio exhaustivo de la conexión entre bypass gástrico y abuso de alcohol se conoció en 2012(1). Los investigadores encontraron en un estudio longitudinal que, luego de dos años, los pacientes con cirugía bariátrica, mostraban una mayor incidencia de baja tolerancia al alcohol.

Posteriormente, en 2017 un equipo de la Universidad de Pittsburgh publicó un estudio con resultados muy claros: sobre más de 2000 pacientes con bypass gástrico, el 20% desarrolló algún grado de consumo abusivo de alcohol. El 6.2% de la población en USA es alcohólica, es decir que el estudio señala que las personas obesas que acceden a ese tipo de cirugía triplicarían sus posibilidades de desarrollar problemas en el consumo de alcohol.

Si bien existen causas derivadas de cambios en la farmacocinética de la degradación del alcohol, es imprescindible resaltar la vertiente psicológica del problema.

Alexis Conason Psychologist Psy.D. Reviews

La Dra Alexis Conason, https://drconason.com/, psicóloga clínica e investigadora asociada  en el  Centro New York de Investigación de la Nutrición New York del  Hospital Mt. Sinaí-St. Luke  y en la Universidad de Columbia, recuerda que tanto la comida como el alcohol activan los mismos  circuitos cerebrales de recompensa, por lo que aquellos que deseen someterse a algunas técnicas quirúrgicas específicas deberían ser evaluados en cuanto a sus perfiles de personalidad. “La cirugía elimina la ingesta excesiva sin abordar la psicopatología potencial subyacente”, dice.

El alcohol viene a ocupar el lugar de la demanda compulsiva de comida. Es lo que se denomina  “sustitución de síntomas”.

La obesidad es una patología pluricausal que se asocia a una mayor presencia de trastornos psicológicos, básicamente depresión y ansiedad- Es habitual encontrar conductas de atracones o ingesta excesiva de comida que desencadenan una obesidad mórbida como forma de “resolver” trastornos en la autovaloración, miedos y contextos de vida frustrantes.

Fracaso De La Dieta Del Hombre Gordo Comiendo Comida Rápida. Persona Con Sobrepeso Que Echó A Perder Alimentos Saludables Al Comer Papas Fritas. La Comida Chatarra Conduce A La Obesidad. La Persona

 

El quirófano al eliminar esos kilos de más, de forma casi “mágica”, hace desaparecer la obesidad pero también cancela esa vía de escape. Pero el mundo seguirá siendo hostil, los conflictos de base seguirán sin resolverse y otras conductas adictivas hacia el tabaco  o el alcohol o incluso cocaína o psicofármacos, se instalarán para buscar el equilibrio emocional nunca alcanzado.

El cambio en la imagen corporal como resultado de los kilos perdidos, impacta siempre positivamente, pero si no se acompaña de una evaluación previa de la historia de esa persona el cómo, cuando y por qué llegó a ser una persona obesa, si no se evalúan sus factores protectores: sus redes sociales, su estilo de vida, sus hábitos, es probable que a mediano plazo se instale la decepción y la culpa por volver a sentir que se pierde el control y   que, una vez más, no había ninguna luz al final de ningún túnel.

Estadísticamente, el 59% de las personas que acceden a cirugía de bypass gástrico tiene algún trastorno psicológico, siendo los más frecuentes  los trastornos de la personalidad (esquizotipias, conductas histriónicas, trastorno límite, fobias, obsesiones, dependencia, etc.) (36%), seguidos de los trastornos del estado de ánimo (19%)( depresión y distimia) y luego los trastornos de ansiedad

Estos pacientes tienden a somatizar con frecuencia, negar aspectos de su realidad y asumir una respuesta de “todo o nada” . Además de cultivar una baja autoestima son expertos a la hora de desarrollar conductas autodestructivas.

La valoración diagnostica y la psicoterapia pre-operatoria permiten trabajar no solo los aspectos ligados a la adherencia a los cambios que deberán instalarse en la conducta alimentaria y la información sobre el proceso quirúrgico sino que adelantan un pronóstico respecto a posibles vulnerabilidades psicológicas. Si es evidente que existe una alta prevalencia de alcoholismo en pacientes con bypass gástrico, es un poco jugar a la ruleta rusa, dejarlo librado al azar para intervenir cuando la nueva adicción ya está instalada.

Por otra parte, la psicoterapia pos operatoria ayudará a la estabilidad psicológica para mantener el peso ideal. Pero,  será necesario brindar información sobre estos riesgos asociados para prevenir complicaciones,

Desde el punto de vista puramente conductual deberemos trabajar con el paciente el estar atentos si notan que:

  1. Empiezan a pensar que algunas bebidas “no” son alcohólicas : por ejemplo la cerveza
  2. Empiezan a beber antes de un evento social como estirando la conducta permitida
  3. Les produce enojo si no pueden beber
  4. Revisan constantemente su reserva de alcohol
  5. Beben muy rápido
  6. Van dejando de lado aquellas personas que no beben como ellos

Tolerancia y dependencia al alcohol

Respecto a la psicoterapia, algunas de las alternativas psicoterapéuticas que funcionan son:

  1. Psicoterapia centrada en la mejora de la comunicación y la inteligencia emocional incluyendo a la pareja para favorecer el buen clima familiar y el refuerzo positivo del control en la ingesta de alcohol
  2. Mejora de la resistencia a las ganas de beber a través de la sensibilización y el desarrollo de hábitos alternativos: respiración, meditación, atención plena
  3. Adquisición de nuevas habilidades sociales : escucha activa, asertividad, empatía, pensamiento positivo, etc.
  4. Manejo de contingencias con refuerzo positivo
  5. Desarrollo de técnicas de afrontamiento: establecer prioridades, evitar pensar todo el tiempo en el tema del alcohol, hacer ejercicio físico, aprender a resolver problemas..
  6. Trabajo sobre la historia vital, identificación de conflictos y duelos no resueltos
  7. Trabajar en el proyecto vital con metas a corto mediano y largo plazo desde el autoconocimiento

Como siempre, se trata de valorar la situación previa a la cirugía y acompañar adelantándonos a posibles complicaciones, entendiendo que no es posible soslayar la historia individual y que nunca estará bien generalizar ni suponer en base a un “supuesto saber” sino que se trata de empoderar a esa persona que busca re-encontrarse con su cuerpo.

 

3 experimentos sobre el poder de la sonrisa - La Mente es Maravillosa

 

Fuentes:

(1) King WC, Chen JY, Mitchell JE, Kalarchian MA, Steffen KJ, Engel SG, et al. Prevalence of alcohol use disorders before and after bariatric surgery. JAMA 2012; 307(23): 2516-25.

Quevedo, Yamil, Kirsten, Kurt, Ponce de León, Consuelo, & Fernández, Alejandro. (2015). Cambio en el patrón de consumo de sustancias posterior a cirugía bariátrica: presentación de un caso clínico. Revista médica de Chile143(1), 116-119. https://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872015000100016

El alcohol causa más daño después de un bypass gástrico

 

 

 

 

 

Hábitos de comida “saludable” ¿Una insana obsesión por la comida sana?

Andrea tiene 35 años y una app en su teléfono móvil que cuenta las calorías que consume y los nutrientes de cada alimento, nunca consultó un nutricionista pero no se pierde ni una cuenta de Instagram sobre alimentación “saludable”.

Erik 25 años, entrena cinco días a la semana en largas sesiones de musculación, controla el desarrollo de sus músculos y toma anabólicos, ha suprimido todo tipo de grasas y consume grandes cantidades de proteínas.

El mundo fit, las restricciones alimentarias, las dietas detox, el running,  se han convertido en parte central de la cultura de ésta década a través del impacto de las redes sociales en la comunicación de la generación millenial y centenial.

En ese bombardeo de posteos y comentarios acompañando imágenes de jugos coloridos y cuerpos esbeltos y portadores de “salud”, naufragan aquellas personalidades adictas a la “perfección”.

Ortorexia, cuando la comida saludable es una adicción | Revista ...

 

Es interesante analizar el cambio producido en la cultura en los últimos 25 años y el impacto que ha tenido en la evolución de los trastornos alimentarios. La anorexia y la bulimia -típicas de los años `90- no han desaparecido pero han evolucionado hacia otros síntomas en los que está más presente lo “social”. La vida del siglo XXI es, definitivamente, la vida en la Red. 

Si  vamos a un restaurante en cualquier parte del mundo occidental y observamos con cuidado veremos a muchos clientes fotografiando la comida y subiendola a las redes antes de comenzar a comer.

“Instagramear” (perdón por el neologismo) panes hechos de todo tipo de cereales, coloridos yogures, ensaladas mixtas de todo tipo,  zumos y batidos color berenjena,  verdes, rojos, algas, tofú, es  ya una costumbre extendida y legitimada en una enorme variedad de  hashtags, por ejemplo,  #vidasaludable, #alimentacion, #food, #healthy,  #saludybienestar, #vegan,  #fit,  #natural… Todo MUY sano…..quizás en exceso.

Aunque no han sido todavía formalmente reconocidas en el DSM-5,  existe ya preocupación por el crecimiento de la Ortorexia y la Vigorexia en el espectro de los trastornos de alimentación.

“Ortorexia” es un término acuñado en 1998 por Steven Bratman para describir la obsesión por la “comida saludable”, a diferencia de otros trastornos de la alimentación, aquí la variable es CALIDAD y no CANTIDAD, como en la bulimia o la  anorexia, de hecho es raro que un ortorexixa se preocupe por su peso.

A ver si nos entendemos: ocuparse de la calidad de lo que ingerimos, del aporte nutricional y el balance de los alimentos no es un problema, pero el control compulsivo y las restricciones basadas solo en información que proporciona Internet sí lo es.

Sin unos criterios diagnósticos formales es difícil tener precisiones de cuantas personas presentan este trastorno, pero solo hace falta observar la expansión del espacio en los supermercados dedicado a “productos saludables” o “free of” para tomar consciencia de la dimensión gigantesca de este fenómeno.

Por ahora, también es difícil ver si se trata de una forma pura de trastorno obsesivo-compulsivo o si es un sub – tipo de la anorexia, porque las personas con hábitos ortoréxicos comparten algunos rasgos con las personas afectadas por anorexia, por ejemplo,  son meticulosas, ordenadas, con una necesidad extrema de autocuidado y necesidad de sentirse seguros y  con algunas dificultades en el manejo de sus emociones.

¿Cuando preocuparnos?

  • Cuando leemos en forma compulsiva las etiquetas de los productos en busca de colorantes, pesticidas, conservantes, grasas, etc,,,
  • Cuando estamos preocupados todo el tiempo por lo que es “saludable”
  • Cuando cortamos todo tipo de carbohidratos, azúcares, carnes, productos animales basados en diversas “teorías” y demonizaciones varias al tiempo que elevamos a los altares de la salud otra enorme variedad de alimentos cuya inocuidad no está del todo probada
  • Cuando somos incapaces de comer algún producto aunque sea en forma ocasional o social, por ejemplo una pizza y hasta nos llevamos nuestra vianda a esa reunión de amigos o al cumple del sobrinito de 4 años
  • Cuando estamos preocupados por lo que OTROS comen y ejercemos una suerte de evangelización para que cambie sus hábitos
  • Cuando pasamos gran cantidad de horas pensando en qué y cómo vamos a comer
  • Cuando nos estresamos si no encontramos los alimentos que son “saludables” y preferimos no comer a comer algún “prohibido”
  • Cuando seguimos en forma obsesiva a influencers  en Instagram o Twitter al punto de elevarlos a la categoría de gurúes de la vida saludable
  • Cuando cambiamos nuestros hábitos de sueño o actividad para adaptarlos a lo que ·debe ser” aunque no nos dé placer

Cocinar cada día, preparar los alimentos comienza a ocupar una gran parte del tiempo:

  1. Pensar detenidamente qué comer cada día y los siguientes
  2. Ser muy crítico a la hora de comprar los ingredientes
  3. Usar técnicas para cocinar que se valoren como no dañinas
  4. Sentirse cómodo o “culpable” según el resultado obtenido

La Ortorexia puede ir acompañada de la práctica de deportes en forma exagerada y de una  preocupación obsesiva por el físico. Se instala una distorsión de la imagen corporal en la que la persona (generalmente varón y menor de 30 años) se ve poco agraciada, con sobrepeso, sin músculos, o con flaccideces y decide corregirlo adoptando hábitos de actividad física, entrenamientos y rutinas sin medir el sobre esfuerzo.

 

Las personas con vigorexia no dejan de mirarse en el espejo

La obsesión por el ejercicio se acompaña generalmente de obsesión por la  alimentación-

Por ejemplo, consumen casi exclusivamente hidratos de carbono y proteínas, eliminando las grasas de su dieta con el fin de obtener más masa muscular, también suelen consumir suplementos proteicos, etc.

Estos hábitos ya tienen un nombre, vigorexia; y sus manifestaciones clínicas más importantes son (Baile 2005):

  1. Autoimagen desvalorizada
  2. Preocupación excesiva por el tamaño de los músculos
  3. Evitación de lugares públicos en los que se exhiba el cuerpo (playas,piscinas)o uso de ropas especiales
  4. Necesidad compulsiva de hacer ejercicios con pesas
  5. Impacto de las dietas y ejercicios en la vida familiar y personal
  6. Abuso de esteroides, anabolizantes y suplementos dietarios
  7. Control estricto de la dieta
  8. Sentir angustia si no es posible ir al gym
  9. Mirarse en el espejo todo el tiempo para ver si se ha ganado músculo

Se trata de una forma de Trastorno Dismórfico Corporal, también denominado ““Complejo de Adonis, adicción al gimnasio o anorexia inversa porque quienes lo padecen se ven delgados aunque sean musculosos y estén bien desarrollados. Afecta a aproximadamente el 10% de las personas que concurren a un gimnasio.

Ahora bien, creemos interesante poner a estos rasgos de conducta, estas patologías alimentarias en contexto. No es posible pensar una estrategia de intervención y prevención primaria sin ubicarnos en la realidad socio cultural en la que están instaladas.

Los trastornos alimentarios han tenido en Internet un caldo de cultivo histórico desde los `90, con las páginas y foros Pro anorexia o bulimia. En el comienzo de este enamoramiento mutuo, la web era estática y los mensajes individuales, una especie de mensaje en una botella que alguien enviaba al inmenso mar de Internet, y que volvía en forma de blogs y foros.

Diez años después, entre 2006 y 2010 las Webs que hacían apología de los trastornos alimentarios  seguían creciendo-  un 470% (según IQUA – Agencia de Calidad de Internet)-.  Desde hace 10 años, el mundo Online se revolucionó con el desarrollo de las redes sociales y así nuevos canales de comunicación y nuevos hábitos se instalaron en los usuarios .

¿Qué es una red social? Es una plataforma digital de comunicación global que pone en contacto un número elevado de usuarios (Real Academia Española, 2016).

Hay redes  orientadas al mundo profesional  como LinkedIn y otras generales como Facebook o Youtube que ya llevan unos años pero el gran salto se ha producido con el crecimiento exponencial del componente visual en plataformas como Instagram y el uso de los teléfonos móviles.

 

 

 

En Instagram, el 51% de usuarios entra diariamente  y un 35% más de una vez al día. El 68% de sus usuarios son mujeres y el 32% de adolescentes la considera  su red social más importante.

George Gebner  desarrolló en los `60 la Teoría del Cultivo: según esta teoría,  la exposición a los medios de comunicación define nuestro concepto de la realidad. Si bien sus trabajos fueron realizados sobre la influencia de la TV  sus ideas se pueden utilizar al estudiar el impacto de las redes sociales en la construcción de nuestras creencias.

Algunas investigaciones  han descrito como el contacto con un ideal estético X es directamente proporcional a la evaluación negativa del propio cuerpo (Karsay et alt 2018).

Las cadenas, las redes de transmisiones, difunden percepciones más que información. Así se instala el poder de los Influencers que promocionan productos, promueven terapias invasivas, hablan de “superalimentos”, buscan imponer estilos de vida y transforman una opinión en un dogma o usan el DETOX como un mantra.

 

Los influencers veganos más populares | Social Publi Blog

Así, la Red funciona legitimando nuestras creencias puesto que tendemos a buscar aquellos datos y conectar aquellos pares que refuerzan nuestras ideas.

Es claro que  en las sociedades occidentales, los factores socio económicos han generado una profunda inequidad alimentaria con sobreabundancia de alimentos en algunos países y pobreza extrema en otros. ¿Podemos suponer alguna relación entre el marketing de alimentos y los trastornos alimentarios en una cultura ciber visual) . Creemos que sí.

La cultura de los “saludable” no deja de ser una variedad de la aversión al riesgo.

En un contexto de una enorme velocidad de generación y recambio de información se instala la facilidad de convertirse en gurú de la alimentación, la salud y el bienestar solo por el manejo de códigos de comunicación y estrategias de marketing digital. Las redes sociales no son ni buenas ni malas. Solo se trata de SABER ELEGIR.

Los fundamentalismos  nunca, en ninguna de sus formas, colaboran a la salud bio psico social.

Como siempre la palabra clave será EQUILIBRIO: entre lo que me gusta, lo que puedo y lo que me dicen que debiera hacer.

Es fácil! solo se trata de preguntarnos “¿Pará qué sigo a fulano en Instagram? o ¿Por qué elijo este video en You Tube?,

¿De verdad quiero dejar de comer pan blanco?,  ¿Mi médico  dice que tengo alguna condición que me lo impide?,  ¿Cuál es el límite de la “excelencia” que mi profe del gym  me impone cultivar? …… no es imposible, solo se trata de empezar a ejercer nuestra libertad de pensamiento, a conectarnos con nuestra cuerpo y nuestra mente, a privilegiar la conversación por sobre el “like”.

Dice Sherry Turkle;

Trabajamos muy duro para construir nuestras conexiones Online. Tenemos muchísima fe en ellas….. Internet nos ofrece la posibilidad de compartir nuestras opiniones con cualquier persona del mundo pero también puede contribuir a crear silos de información en los que no hablamos con nadie que no esté de acuerdo con nosotros. Así la tecnología puede contribuir a crear un partidismo cada vez más rígido que haga más difícil hablar entre nosotros creando burbujas de información en las que no se permite que penetren voces disidentes. ( En defensa de la conversación)

Una semana sin redes sociales - L'esprit de l'escalier

Creemos que es imprescindible trabajar en la visibilización de estos nuevos trastornos de alimentación, instalando el espíritu crítico y el chequeo de la información que circula en la Red y aprender a utilizarlas para la difusión de información contrastada y válida.

La educación nutricional  y la educación emocional, el autoconcepto y la autoaceptación serán así las bases la prevención primaria de estos nuevos síntomas de malestar.

Psicología de la salud & bienestar: una tendencia en expansión

Contratar entrenadores personales, la afición a correr, ir al gimnasio y la comida “saludable” son cada vez más populares pero muchas veces la falta de apoyo  para comer menos o mejor, dejar de fumar o de beber, adoptar una vida menos sedentaria  y controlar su estrés termina en el “abandono serial” de las buenas intenciones.

Es en ese dato estadístico en el que la figura del psicólogo de salud aparece como una alternativa para disminuir la sensación de “estar siempre empezando”. El psicólogo de salud aparece así como un recurso para lograr cambios permanentes en el estilo de vida.

La tendencia se está notando no solo en particulares sino en empleadores y empresas de seguros de salud debido al alto ROI de la inversión medido en rendimiento de los empleados o menor uso de otras prestaciones, menor ausentismo, etc.

Un ejemplo:

Laura , una joven profesional en la treintena tenía problemas con su peso, comía en forma compulsiva y pasaba de dieta en dieta o mejor dicho  de fracaso en fracaso.

Finalmente, alguien le recomendó un psicólogo y por primera vez aceptó que quizás necesitaba hacer un cambio profundo. Entró en un proceso de diez sesiones que incluyó un asesoramiento con un nutricionista y según sus propias palabras, además de hacer progresos en su dieta y en el control de su peso ganó algo mucho más importante: descubrir que perder peso no era lo más importante para ella sino estar en su casa con su familia, dejó su trabajo y reorganizó su rutina de forma de poder trabajar desde casa, su ansiedad disminuyó y así pudo compensar sus excesos con la comida. Nunca ha estado más feliz. “ Mi meta no cambió-dice-pero sí la forma de alcanzarla!”

Según un ranking de tendencias del American College of Sport Medicine, los profesionales de la educación que trabajan para promover los programas de mantenimiento físico, es decir aquellos que entrenan en hábitos y sus relaciones con el resto del bienestar han saltado del lugar tercero al primero en demanda en los últimos siete años, siendo la más importante tendencia en el mundo del entrenamiento: queremos estar bien, tener más energía y sentirnos mejor pero hay un abismo entre ese deseo y el día a día lleno de sobrecarga de horarios, comida basura y sedentarismo por abuso de pantallas, por no referirnos a las “falsas noticias ” sobre lo que está bien hacer o no, comer o no, etc..

 

Los médicos de familia de USA que han comenzado a incorporar un psicólogo en sus prescripciones notan beneficios en el cumplimiento del plan de salud y en la prevención.

Ahora bien , no es fácil. hay personas que puede tener contextos complicados que aumentan su desmotivación  para cambiar; no todos son candidatos a un programa de bienestar, es necesario efectuar un diagnóstico tanto de personalidad como situacional para valorar la totalidad de las opciones .

El candidato ideal  al éxito en la instalación de programas de salud es aquel que no es que haga todo tan mal, simplemente  NO hace aquello que le va bien: no come bien, está estresado, no controla el uso de su tiempo libre, está motivado pero le falta método.

Por ejemplo:

Un médico psiquiatra en la mitad de la cincuentena comenzó a ganar peso hace 20 años cuando dejó de fumar. El mayor problema según el mismo afirma fue el estrés  debido a las presiones de su trabajo como director de un centro de salud muy importante. Pero la trampa estaba en el abuso de dulces que su secretaria le traía con cada café que consumía de a litros. Comer se transformó en una forma de bajar la ansiedad.

Comenzó a ir a un gimnasio pero como la mayoría iba cuando quería. Contrato un entrenador personal y un psicólogo de salud: claro que podía caminar solo pero el tener un programa que lo obligaba a caminar 20 minutos al día y por otra parte lo hacía pensar en los estresores de su vida, la relación con su cuerpo y sus impulsos: comer, beber, consumir estimulantes resultó muy eficaz.

Finalmente logró entender algunas razones del por qué de toda la cuestión y continuar su programa solo manteniendo sus idas al gym y sus cambios de hábitos .

Queremos  que nos digan que hacer, pero es mejor cuando paramos, definimos nuestros en objetivos y diseñamos nuestra propia estrategia para lograrlos: se trata de relacionarse en forma diferente con el propio cuerpo y con nuestra realidad. Y no hay edad límite para hacerlo.

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