Trastorno límite de personalidad : “Te odio, no me dejes”

 

” Te odio, no me dejes”, es un “mantra” ineludible en cualquier relación con una persona afectada por un TLP.(trastorno límite de la personalidad)

Esta afirmación repetida inconscientemente, aún sin ser dicha se origina en la falta de conocimiento del verdadero self (yo soy yo) y en un miedo muy primitivo.

La ansiedad ha sido generada en heridas intrapsíquicas muy profundas generadas en los primeros años de vida.

El problema reside en que el que no es TLP en una relación, debe aprender a convivir y entender porqué es odiado en un mínuto y querido y/o necesitado en el siguiente.

Hasta que la persona afectada no tome consciencia de que en su problema de relación los ejes que se mueven son:

1) soportar la distancia saludable mínima que garantiza libertad sin miedo a la pérdida

2) Aceptar y trabajar terapéuticamente la paradoja de que la intimidad asusta, originando un círculo vicioso que genera relaciones de doble vínculo ( de las que ya hemos hablado).

No es probable que se logre equilibrio saludable alguno.-

La danza del TLP “Te odio, no me dejes”, el miedo a la cercanía y a la intimidad son causados por la falta del sentido de identidad:” si te quedas cerca, me invades y si te vas me aterrorizo, no soporto la soledad”. Identidad siginifica que Yo soy yo a pesar de tí o de otros o contigo y otros pero los límites están claros.-

La manera de cambiar ésta dinámica es poder hacer conscientes las vivencias ligadas a haberse sentido sumergido en el pasado en relaciones primarias de desprotección, en una época en que se era extremadamente dependiente de cuidadores o padres.

No es necesario que esto haya pasado en la realidad, así fué vivido.

El juego del TLP : “te odio no me dejes”, pone bajo presión continua al partenaire , quién a menudo es visto como “ese padre, madre o cuidador”, que actúa, a su pesar y sin saberlo de una manera que actualiza en el presente las experiencias fragmentadas del pasado.-

Aquel que no sufre de TLP pero se encuentra en medio de un vínculo de este tipo, debe de manera ineludible entender que no puede cambiar la situación ni la persona sin ayuda externa.

Y este deseo de cambio debe ser llevado a la práctica por ambos miembros de la pareja.

En caso de que la pareja TLP no acepte ayuda externa, entonces corresponde al miembro “no TLP” buscar información para determinar que es lo mejor para sí mismo, (y para los niños que esten involucrados).

Bibliografía: A.J. Mahari: “The abandoned pain of borderline personality disorder”

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