Nikolas Cruz: Claves para entender el ataque a la escuela de Florida

Eric Madfis, profesor asociado de Justicia Criminal de la Universidad de Washington, Tacoma (USA) comenta que existe una tendencia en los medios de comunicación a representar a los ataques con armas en escuelas como azarosos y sin motivo, cuando no es así.

En cambio, argumenta en su investigación En busca de sentido: ¿son los ataques a escuelas aleatorios e irracionales?” que existen patrones claros en este fenómeno.

Su revisión de las evidencias descubre que los atacantes manifiestan sus planes por lo menos dos días antes de llevarlos a cabo. El análisis de Madfis, recientemente publicado en el Journal of Psychology, encuentra que muchos de los tiradores desarrollan sus esquemas de ataque durante semanas o incluso meses antes de  su ejecución. Por ejemplo, los asaltantes de Columbine, Eric Harris y Dyland Klebold, invirtieron más de un año organizando su ataque.

El análisis de Madfis sobre casos de ataques fallidos  también encuentra una planificación extensa, incluyendo “lista de objetivos” e incluso registros de “no matar”, notas suicidas, mapas de las escuelas,con técnicas de ataque dibujadas en ellos, búsquedas en webs sobre otras masacres, etc.

Estas estrategias incluyen detalles sobre quién debería ser salvado del ataque y planes meticulosos sobre el orden de los acontecimientos en el día elegido. Desestima la descripción popular de los tiroteos masivos como el resultado de alguien que aparece de la nada y dispara sobre la marcha. La planificación denota que los ataques obedecen a un propósito y que siempre caen en patrones repetidos, incluidos la venganza y la necesidad de mostrarse como “macho poderoso”, siempre con antecedentes de una larga historia de rechazo en las relaciones interpersonales.

En el caso del atacante de la escuela de Florida Nicholas Cruz, parecería a primera vista que no encaja en el patrón de los atacantes de escuelas: con 19 años  había abandonado la escuela; estaba concurriendo a una escuela de adultos y aparentemente tenía un trabajo en una tienda de “todo a cien”.

El estudio titulado “Inseguridad económica y aumento de la violencia con armas en las escuelas de US” analiza los tiroteos entre 1990 y 2013 y el aumento de este tipo de episodios desde el 2007 al 2013.

La investigación, publicada en el Journal of Nature Human Behaviour, encontró que los períodos de aumento de las tasas de tiroteos se correlacionaban significativamente con el aumento de las tasas de desempleo.

Para algunos chicos particularmente inseguros, la alteración del reemplazo de la relativa seguridad de la escuela por el amenazador y desconocido mundo del desempleo en medio de la caída en picado de la economía posiblemente sea demasiado.

Se ha reportado que Nikolas Cruz fué adoptado, pero que ambos padres adoptivos murieron, su madre adoptiva  poco tiempo antes del tiroteo. En esas circunstancias, quizás su última escuela representaba una suerte de familia suplente particularmente dura de perder.

Desde 2007, muchos tiroteos podrían haber ocurrido en escuelas secundarias  entre otras razones, quizás porque ya no serían más garantía de empleabilidad. Un quiebre en la transición escuela-trabajo ahora estaría afectando a jóvenes cuya tasa de graduación ha sido históricamente más alta.

Los autores del estudio, un equipo de académicos de la Universidad de Northwestern, liderados por Adam Robert Pah y Luis Amaral, concluyen que la mayor incertidumbre en la transición escuela-trabajo contribuye a la posibilidad de más episodios  de tiroteos en las escuelas.

Eric Madfis apunta que los asesinatos colectivos son la única forma de homicidio en U.S. que es cometido en forma preponderante por personas de raza blanca no hispana. Esto no es absoluto, el tirador del Colegio de la Comunidad Umpqua en Oregon, era mestizo; el asesino de Red Lake Senior High School era nativo americano, y el tirador de Tasso da Silveira Municipal School era brasileño.

Pero, aún con estos casos, la mayoría de las masacres fueron protagonizadas por asesinos de raza blanca. También señaló que las masacres en escuelas revelan un patrón claro en términos del tipo de comunidades y escuelas que se ven afectadas con más frecuencia. Mientras la mayoría de los ataques con armas, generalmente ocurre en zonas urbanas, el vandalismo se da en escuelas suburbanas o rurales, con menos diversidad social y políticamente conservadoras.

El vandalismo a nivel internacional también sigue estos patrones, ocurren en pueblos pequeños o comunidades cerradas.

La humillación y la presión por cumplir con los standares parece ser algo más dificil de manejar en lugares pequeños, especialmente si el ataque sucede cuando el cuerpo docente o el alumnado es intolerante con las diferencias o cuanto cuestiones de acoso o marginalización no son abordados por la cultura escolar.

Otro patrón bastante frecuente, refiere al entorno educacional de tolerancia cero, que puede desalentar a los estudiantes, respecto a buscar adultos en quienes confiar cuando escuchan información crucial que pudiera impedir amenazas de violencia.

Este último punto de la cultura escolar, abre las puertas hacia cambios que podría representar  mejores alternativas de prevención de futuras tragedias, habida cuenta de que los que mejor conocen a los estudiantes son sus propios compañeros. Las mejores fuentes de inteligencia para detectar a futuros perpetradores no son los maestros o los padres , ¿Cómo educar a los estudiantes para que sean capaz de detectar e informar sobre posibles riesgos?

De la misma forma en que se considera que en los ataques terroristas existen falla de inteligencia, ¿Es posible aplicar esta idea a los tiroteos en escuelas?

Para entender mejor los posibles quiebres e personalidades vulnerables, es imprescindible una relación más estrecha entre autoridades y estudiantes. En el caso de Nikolas Cruz, fué descrito ahora como solitario y “raro”, expulsado por razones disciplinarias  ahora sus compañeros refieren que si alguien podía cometer semejante acto, sería él.”

El estudio ” Solo y a la deriva: la asociación entre los tiroteos en escuelas, el tamaño del establecimiento y el apoyo a los estudiantes”, investiga 22 incidentes masivos entre Enero 1995 y Junio 2014. Algunos de sus hallazgos:

/ Las escuelas más grandes, con más alumnos son predictores de mayor posibilidad de ataques con armas

/ La mayoría de los atacantes son alumnos que provienen de escuelas mas chicas

/Los modelos predictivos de ataques con armas deberían considerar: el tamaño de la escuela, el apoyo a los estudiantes y sus transiciones o cambios previos.

En la investigación publicada en The Social Science Journal,  los autores, Abigail Baird, Emma Roellke y Debra Zeifman, psicólogos de Vassar College, concluyen que la transicion desde una escuela pequeña con más redes de contención a una más gande, más anónima, puede exacerbar dificultades psicológicas pre-existentes entre potenciales agresores.

Eric Madfis argumenta que la enorme atención mediática que estos hechos tienen, inevitablemente genera una distorsión en la percepción publica de la verdadera razón de estos eventos.  Cita estadísticas en las que las escuelas siguen siendo los lugares más seguros para la juventud en USA. Señala que el riesgo de homicidio entre adolescentes en edad escolar es unas 226 veces mayor fuera que dentro de la escuela, mientras que solo 1 entre 2 millones de jóvenes muere por homicidio o suicidio dentro de las escuelas, cada año. Por otra parte, las posibilidades de una escuela de sufrir ataques de parte de un estudiante de esa misma escuela es de 1 en 6.000 cada año.

Sin embargo, la cobertura mediática de estos hechos puede sin querer, transformarse en una trampa psicológica, en un ciclo en el parecería que los atentados con armas son más frecuentes de lo que lo serían en realidad. Estos eventos, si bien raros son devastadores y muchas veces son usados para justificar mayores medidas punitivas y disciplinarias, incluyendo la tolerancia cero en políticas de suspensión y expulsión.

Esto puede estar conduciendo a abrir una brecha entre las autoridades y la comunidad de estudiantes, en los estos son vigilados y castigados más a menudo, con consecuencias adversas al establecimiento de relaciones de confianza, imprescindibles para fundar respuestas inteligentes en la prevención de futuros ataques. La realidad es que esta brecha generacional ha puesto a los adultos en lugares de autoridad en posición de luchar por una mejor comprensión de la cultura y sub-cultura de los adolescentes, con  enormes errores de interpretación como resultado final.

Fuente

https://www.psychologytoday.com/blog/slightly-blighty/201802/clues-the-mind-the-florida-school-shooter

 

Traducción y edición

Raquel Ferrari

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Los beneficios de la tristeza: ¿Por qué los evitamos?

Henri Cartier Bresson

Reflexiones de un médico budista.-

by Alex Lickerman MD

El otro día, mi hijo de casi cuatro años me dijo :”Papi, estoy triste”.

“Por qué”, le pregunté

Se encogió de hombros, sin saber el mismo que contestar.

“¿Es porque tienes que ir a la escuela?”

El asintió con un suave movimiento de cabeza

¿”Te gustaría quedarte en casa y jugar conmigo y con mamá?”

Asintió de nuevo con fuerza….

“Quizás no es que no quieras ir al cole”, le dije, “pero  tienes más ganas de quedarte en casa y jugar.”

El asintió por tercera vez. “Sí!”

“Pero en la escuela puedes jugar con tus amigos”, le recordé, “me parece que estás muyyy mimosoooo hoy!”

Su cara se iluminó: “Síii!”.

Ojalá fuera tan fácil hacer desaparecer la tristeza cuando uno es un adulto.

Aunque la palabra “depresión” reemplaza muchas veces a  la palabra  “tristeza” para llamar a como nos sentimos cuando las cosas no van como deseamos o cuando perdemos algo que nos es valioso , son dos cosas muy distintas.

La depresión describe  una serie de síntomas que suelen aparecer juntos: estado de ánimo depresivo, incapacidad de sentir placer con actividades placenteras, trastornos del sueño,  falta de energía, problemas de concentración y puede que pensamientos suicidas.

La tristeza por su parte, puede indicar un estado de ánimo depresivo pero se siente en una forma que casi no altera el día a día.

La tristeza puede ser agridulce cuando recordamos alguna pérdida, pero al mismo tiempo suele haber  cosas asociadas que nos han hecho felices.

La tristeza es una respuesta normal a una herida que está destinada a sanar (cosa que por supuesto depende de cada uno, aquello que no sana en mí, puede sanar en tí en cuestión de semanas). Mientras que la depresión no tiene “otra cara más amable” en la que pueda pensar, como a menudo pasa con la tristeza.

La tristeza nos hace amar más lo que hemos perdido., nos hace más sensibles, más empáticos y compasivos hacia aquellos que están pasando por lo mismo que nosotros.

Nos permite conectar con otros al pedir  su apoyo y estar dispuestos a devolver el favor en caso de que sea necesario.  Nos hace valorar el “antes de” y esperar el “después de”.

La mayoría de nosotros evitaríamos sentirnos tristes si puediéramos, pero eso sería un error.

Suprimir los sentimientos displacenteros porque tenemos miedo a la pena solo conduce a más pena en el futuro,  como resultado de los pasos en falso que damos para evitarla (por ejemplo abuso de fármacos) o por acumular pérdidas no “penadas”, que finalmente estallan.

Muchos psicólogos saben cuál es el costo de bloquear una legítima tristeza en lugar de permitirle seguir su curso hasta su fín. Porque en mi experiencia, termina; el principal efecto de sentir tristeza es catártico. ¿Por qué lloramos en definitiva? pues para sentirnos mejor.

Cuando sufrimos una derrota, la tristeza puede representar el puente que debemos cruzar para llegar a nuestra felicidad. Es cierto que la pena y la tristeza pueden prolongarse  y desarrollar una depresión descomunal, pero las estadísticas indican que la mayoría de nosotros cuando sufrimos una pérdida, sentimos pena un tiempo y luego continuamos con nuestras vidas, Somos mucho más resilientes de lo que pensamos.

Si escribo esto es porque últimamente he estado triste. Alguien que quiero no ha estado muy bien y no hay nada que pueda hacer al respecto.

Desgraciadamente, en la vida hay cosas que no podemos componer como quisiéramos y cuando esto pasa es…triste. Por eso, al no ser capaz de hacer nada más, tolero mi tristeza. Me ayuda a valorar  que puede ser que la tristeza saque lo mejor de mí. Y por eso, estoy agradecido, solo desearía que, en este caso, no se debiera al  sufrimiento de  un otro.

El libro del Dr. Lickerman The Undefeated Mind  se publicará a finales del 2012.

Fuente: http://www.psychologytoday.com/blog/happiness-in-world/201203/the-benefit-sadness

traducción : Raquel Ferrari

¿Como convivir con un TLP?

Es posible que antes de conocer los síntomas más habituales en el Trastorno Límite de la Personalidad , la pareja o el familiar de un afectado por TLP estuviera bastante confuso acerca de su conducta.-

Si la persona  se da cuenta de que necesita ayuda  es un buen principio, pero si culpa por todos los problemas de la relación al otro y continuamente critica o es física, sexual o emocionalmente abusivo en algún sentido, aún por omisión; la táctica ha de ser distinta.-

En general, no surte efecto  señalarle que es posible que sufra de un TLP, ésto suele desencadenar más críticas.

No es posible obligar a a nadie a cambiar su conducta. Es necesario un mínimo de consciencia de enfermedad , vivido sin culpa. El problema es que en la mayoría de los casos la persona afectada por un TLP no es consciente de que sufre un desorden de la personalidad, solo usa los mecanismos que ha utilizado toda la vida.-

Alguien que afirma querer “ayudar” a un TLP generalmente quiere decir que busca cambiarlo. Esto suele no ser viable- las personas solo cambian por sí mismas-.

Algunos tips para la reflexión:

1) ¿Quiero continuar en este estilo de vida?’ ¿Como me ha afectado?

2) Algo de lo que he hecho ha servido aunque sea por un día para mejorar la situación?

3) Si no: ¿Por qué continúo con la misma estrategia?

4) Si sí: ¿He sido yo quién ha contribuido al cambio o ha sido el otro que tomo la decisión de cambiar juntos?

Estos son las conductas típicas de la pareja del TLP :

1) Trata de entender las razones que esgrime el TLP para actuar como lo hace

2) Busca entender las emociones que mueven al TLP como justificante de las consecuencias

3) Suele amenazar con abandonos que no cumple

4) Olvida su propia vida. Organizar la de su pareja es lo prioritario. Si siente que lo logra es casi feliz

5) Piensa que la persona que eligió para formar pareja en su día, es la “verdadera” y que es capaz de cambiar estas conductas alienadas solo si encuentra la fórmula correcta, porque la verdadera personalidad era la que conoció.

6) Suele ignorar las conductas que considera inaceptables, basándose en que nunca se hubiera enamorado de alguien así, concluyendo que lo que pasa no debe ser tan grave o no está pasando. Así se convierte en partícipe necesario de la continuidad de la conducta patológica.-

7) Busca cambiar en la dirección que le marca el TLP hasta lograr el equilibrio. Cree que si no lo logra es por un error personal.

8) Rompe la relación y vuelve cuando el/ella acepta que cambiará. Repite ésta situación por años.-

9) Finaliza no hablando de nada, deja de hacer comentarios y evita que el TLP conozca su verdadera idea sobre la dinámica del problema y sus diarias consecuencias, esconde algunas acciones del día a día a parientes y amigos.-

10) Suele pensar que es realmente amado y que el problema es que el otro no es responsable por sus conductas.

En resumen:

La forma más efectiva de ayudar a una persona afectada por un TLP es parar la continuidad del síntoma. Y eso no es posible desde adentro de la relación ( a menos que se trate de un menor). Aun así es posible influenciar la conducta del menor pero casi imposible controlarlo.

El trabajo del partenaire de un TLP es conocerse a sí mismo para actuar de acuerdo a los PROPIOS valores y creencias .

Visto desde este aspecto tan desalentador ¿Que es lo que puede llevar a una persona con TLP a buscar ayuda? En general las personas alteran sus conductas cuando asumen que los beneficios de hacerlo superan los obstáculos para el cambio. De cualquier manera el elemento detonante del pedido de ayuda suele variar. Para algunos , la situación de vivir en un torbellino afectivo se transforma en insoportable y supera el miedo al cambio, que es el elemento más importante. Para otros, se trata de asumir el efecto que sus acciones tienen en su hijos o de lo que pierden por sostenerlas.

Luego: quizás sea más útil actuar como un “espejo” más que como una “esponja”  que  busca cubrir ese sentimiento de vacío que rodea a su pareja y si no lo logra  crea un sentimiento de culpa. El espejo en cambio, no absorbe la imagen sino que la devuelve: “Esto logras con lo que haces, esto te pertenece”.-

Es bueno recordar que : EL VACIO PERTENECE A LA PERSONA QUE SUFRE EL PROBLEMA Y NO a su pareja y solo el paciente puede solucionarlo.-

Finalmente:

Trate de no quedar atrapado en la red de acusaciones, demandas imposibles y críticas que recibe. En lugar de empaparse de la patología ajena, busque mantener el propio sentido de la realidad sobre lo que el otro dice o hace. Devuelva el reflejo de lo que recibe a su dueño/a. Si es necesario trate de expresar y desarrollar confianza en que la otra persona puede aprender a manejar sus propias acciones y sentimientos y controlar sus impulsos.

En ese contexto su rol es el de SOPORTE, mientras dejamos claro que el afectado por TLP es el único que puede recuperar el control interno sobre afectos y reacciones: “Esto no se hace””Esto me daña”, ” Con esto pierdo en lugar de ganar”.- Mostrarse en las acciones propias como alguien que tiene una línea límite, que no está dispuesto a a soportar algunas conductas, comunicarlo y mantenerlo es la mejor de las ayudas.-

Es posible que sea necesario tomar medidas para protegerse o proteger a los niños (si los hay), no porque está acusando o catalogando al otro sino porque está valorando sus propios sentimientos y necesidades.-

Estos pasos pueden incluír simplemente decir NO.

Es probable que conocer y actuar según los propios límites ayude a entender que el único que puede cambiar es uno mismo, y eso incluye a ambos miembros de una pareja disfuncional. Una relación es un sistema y una estructura: si uno de los elementos cambia la estructura se modifica.-

Los recursos terapéuticos deben ser solicitados por el que lo considera necesario y administrados por profesionales entrenados. Cuando alguien toma consciencia de estos puntos y deja de sentirse responsable por la conducta del TLP, comienza a sentirse mejor, a mirar más claramente el contexto, a priorizar y en definitiva recién en ese momento, puede avanzar hacia el equilibrio del problema.-

Bibliografía:

Kreger, Randy: “Walking on eggsshells:

 

 

 

http://www.psychologytoday.com/blog/stop-walking-eggshells”