Mandalas en psicoterapia de pacientes con TLP.-

Mandalas en la naturaleza http://www.alohayvetta.com

El MARI  (Mandala assesment research instrument), es un instrumento que permite valorar las líenas de abordaje más idóneas para lograr cambios terapéuticos en pacientes con diversos trastornos de personalidad.-

El trastorno límite de la personalidad involucra un deficitario control de los impulsos, esta técnica intenta re-dirigir esos impulsos a partir del uso terapéutico del color y de la forma.-

En el MARI  se le pide a la persona que elija un carta de entre varias en las que se reproducen mandalas, una vez elegido el diseño la persona debe volver a elegir, en este caso un color, de un set de cartas coloreadas ( Malchiodi 1998).

La consigna es dibujar el mandala  con el color que se ha elegido, por último se  pide que explique si existe algún sentido, experiencia o información relativa a los mandalas que ha dibujado.-

Este test está basado en el trabajo de Joan Kellogg  que encontró una recurrente correlación entre las imágenes, patrones y estructura de los mandalas que los pacientes elegían y determinadas características de personalidad.-

Joan Kellogg comienza a trabajar en los años 60 como artista en un hospital psiquiátrico de Nueva Jersey. Influenciada por  Jung, desarrolla una línea de arte terapia mucho antes que ésta alcanzara status teórico.

Sin ser terapeuta, aportó interesantes elementos de estudio que culminaron con la sistematización del MARI.-

En la psicoterapia de los trastornos de personalidad en general y en los TLP en particular, solemos tropezar con las dificultades inherentes al déficit del control yoico y el pobre desarollo del lenguaje como forma de transmitir estados de ánimo cuando  intentamos aplicar terapias convencionales, aún aquellas de corte cognitivo conductual, porque en líneas generales suele existir una baja consciencia de enfermedad.-

El uso terapéutico de los colores y las formas aparece como un camino de facilitación en tanto desarrolla la concentración y la atención y favorece una rápida evaluación del estado afectivo presente para luego permitir alguna estrategia terapéutica complementaria.

Los mandalas actúan facilitando la conexión con las emociones, la intuición, el razonamiento y el uso del cuerpo desde otra perspectiva. Por otra parte se desarrollan habilidades y destrezas al estimular la plasticidad cerebral.

La creatividad se transforma así en una herramienta terapeutica.

El vocablo «creatividad» deriva del latín «creare» y es definido por la  Academia Española de la lengua como » la facultad de crear», pero también puede interpretarse como el «conjunto de técnicas y métodos que permiten y facilitan la producción de un concepto nuevo».-

En definitiva, la creatividad en tanto proceso de innovación permite una nueva visión de un estilo antiguo de comunicación y se transforma en un instrumento terapéutico de inagotables posibilidades, en tanto permite acercarse al núcleo del problema desde una perspectiva original.

Algunas ventajas:

. Aumenta el respeto por el trabajo con otro diferente

. Aumenta la capacidad de percibir estímulos visuales y relacionarnos con emociones

.Aumenta la coordinación entre hemisferios cerebrales

.Disminuye la ansiedad y aumenta la concentración

La utilización de los mandalas en este encuadre es un herramienta de innegable posibilidades de éxito como complemento de una estrategia terapéutica más compleja .
Bibliografía:

Killick, Katherine & Schaverien, Joy (1997): Art, Psychoterapy and Psychosis.

Links

http://www.psychotherapyarena.com/journal

http://www.sciencedirect.com/science/journal/01974556

Mandalas I

monasterio-de-sant-cugat-de-noche.jpg

Vista del rosetón del Monasterio de Sant Cugat del Vallès,Cataluña,España.-

El vocablo sánscrito » mandala» refiere a la idea de círculo en el sentido común del término.-

Un mandala es una construcción visual que el ojo humano capta rápidamente porque corresponde a experiencias muy tempranas así como a la misma estructura del órgano visual. De hecho la pupila del ojo puede considerarse como un mandala.-

Tanto desde la psicología como desde las prácticas religiosas, se lo define como una imagen circular que se ha pintado, dibujado, modelado o bailado. Dentro del budismo tibetano es fácil encontrar este tipo  de estructuras así como también en algunas de las figuras de las danzas de los Monasterios derviches. En general, se asocia a las prácticas de meditación y concentración.-
Como fenómenos psicológicos aparecen en forma espontánea en sueños o en ciertos estados de conflicto.-

El mandala es un arquetipo, refiere al inconsciente colectivo y no es otra cosa que un intento de mantener el equilibrio interno propio o de una comunidad.-

Encontramos mandalas en culturas muy disímiles: por ej. las pinturas de arena de los navahos ofreceN muchos paralelismos con los rituales tibetanos; a través de la historia aparecen siempre ligados a un símbolo esencial de integración, armonía y transformación.

En el mundo occidental, la introducción del concepto de mandala se debe a los trabajos de Carl. G Jung, quién descubrió al mandala como una herramienta estructural esencial en las tradiciones orientales, una forma de integración usada como parte de un proceso que llamó » individuación». Jung marcó diferencias, aunque partiendo de una relación intrínseca entre el mandala como instrumento terapéuticoy como  técnica ritual de meditación.-

En su obra: » Memorias, Sueños y Reflexiones» , Jung explica que pintó su primer mandala en 1916, pero que no fué sino hasta 1919 que comenzó a entender en su totalidad los dibujos realizados: «.-Yo dibujaba cada mañana en mi cuaderno de notas un punto central rodeado de una dibujo circular, que parecía corresponder a mi situación interna en ese momento, pude así observar a través de ellos mis cambios psicológicos día a día. Sólo gradualmente descubrí Qué es en realidad un mandala: Formación, Transformación y permamente Recreación (Fausto II) ……

La literatura acerca de los mandalas es poco extensa. La mayoría del material disponible habla de los mandalas como una forma de arte sacro de Oriente, y a pesar de que Jung los encontró en diversas culturas en distintas partes del mundo, nadie ha desarrollado el concepto del alcance enorme que tiene su universalidad.

Muchas d elas catedrales de Europa fueron diseñadas utilizando los rosetones con vitrales, que no son otra cosa que mandalas. Esta tradición continuó en USA y otros países. La arquitectura contemporánea se ha alejado del círculo como motivo arquitectónico predominante para consternación de muchos. En general se encuentran estos diseños muy armónicos, de ahí por ejemeplo la popularidad del Laberinto en algunas catedrales como la de la Santísima Trinidad en San Francisco (USA) .-

Quizás, esa atracción se deba a que la idea está conectada a un arquetipo que es parte del inconsciente colectivo.

» ….debe haber una disposición transconsciente en cada indiviudo que haga que se cree el mismo símbolo  en todos los tiempos y todos los lugares. Desde ésta disposición no existe generalmente una posesión consciente individual sino que hablamos de productos simbólicos, imágenes primordiales que llamaré arquetipos…..la identidad entre el contenido individual y el étnico se expresa no sólo en la forma sino en su significado.»

«Tuve que abandonar la idea de una posición superior del Yo. Ví que todo, todos los caminos que había seguido, todos los pasos que había dado, me llevaban a un solo punto, llamado : el punto central. Fué cada vez más claro para mí que el mandala es el centro. Es el exponente de todos los caminos. Es el camino hacia el centro, hacia la individuación…..Supe que al saber que el mandala es una una expresión del self había arribado a una comprensión mayor. C.G. Jung: Memorias, Sueños, reflexiones»