¿Cómo convivir con un bipolar? 2ºparte

Como ya hemos señalado, el trastorno bipolar es una condición a «largo plazo», se trata de una situación crónica y no aguda pero con un tratamiento adecuado existe una esperanza.-

Lo que se denomina un «contrato de tratamiento» puede ayudar.-

El contrato es un acuerdo escrito acerca de los pasos a seguir para canalizar la ayuda al familiar afectado.-

En ese acuerdo la persona con trastorno bipolar acepta otorgar al familiar/es amigo/s elegido/s permiso para llevar adelante las acciones necesarias para controlar los síntomas de la bipolaridad .

Se trata de que el familiar y la persona con trastorno bipolar acuerden : CUANDO, DONDE y COMO las instrucciones pactadas se harán efectivas.-

Sobre cómo intentar entender qué es lo que pasa, daremos algunas pistas:

Algunas de las excusas más comunes  para dejar de tomar la medicación son :

1) «Me siento mejor»,» no me pasa nada malo». A este razonamiento es bueno oponer la idea de que el trastorno afecta la capacidad de juicio y que ese pensamiento puede estar significando el inicio de un episodio.

Además es básico que en este caso,  el familiar se asegure  de que el paciente explica su idea al médico que lo atiende, quizás sea necesario un ajuste de medicación. Es necesario trabajar con el paciente la idea de que tomar medicación no es un signo de debilidad.-

2) «Tengo efectos indeseables, estoy engordando o no duermo bien». Trabajar con el paciente los beneficios obtenidos enfrentándolos a los problemas y mostrando que pueden controlarse los efectos secundarios.

Es buen momento para recordar cómo han terminado episodios anteriores.-

3) «No estoy de acuerdo con mi tratamiento». Es muy útil incluír al paciente en un circuito de salud: Por ej. grupos no solo de autoayuda sino también  actividades creativas: ej: llevar un diario que relate los cambios, pensamientos y sentimientos; estimularlo a iniciar actividades que permitan canalizar la hiperquinesia propia de los estados maníacos dosificando y pautando lo que es útil : ej, deportes, bricolaje, pintura, arteterapia(mandalas), fotografía, graffitis, gestión del tiempo libre.-

Convivir con una persona afectada por un trastorno en el área de la mente es muy estresante, también es muy penoso para el afectado. Por lo tanto resulta imprescindible para ambos evitar los estados extremos de manía y de depresión, buscando fluctuar entre la hipomanía y un estado ligeramente distímico.-

Quizás lo más dificil de comprender para el familiar y para el mismo paciente es que tanto la manía como la depresión, son producto del mismo trastorno neuroquímico y de la repetición de un circuito conductual inapropiado.-

Finalmente: Ninguna enfermedad ni física ni psíquica es posible de ser entendida y controlada en un sólo nivel. Siempre hablamos de un trastorno : bio-psico-social.

La consulta y el apoyo psicoterapéutico son imprescindibles para el familiar y para el paciente.

Es muy importante el trabajo en el medio ambiente, el contexto, la familia, las creencias, el linaje.-

Analizar todas y cada una de las variables de la historia del familiar y el paciente permiten una perspectiva mayor y mayores posibilidades de vivir una vida alejada lo más posible del calificativo de «miserable».-