El codependiente: un rehén de los otros

La persona codependiente necesita  asumir responsabilidades en la vida de los que la rodean, al punto de sentirse incómoda y desamparada cuando está sola. Esto ocurre debido a su dificultad en poner límites. Cuando termina una relación importante, busca con urgencia otra a la que proporcionar el cuidado y apoyo que cree que el otro necesita, para reforzar así su propia autoestima.

Rechaza el hacer peticiones, incluso las más razonables  al tiempo que subordina sus propios deseos a los de aquellos a los que dice proteger.

En suma,  la necesidad de conseguir la aprobación de otros es su meta meta y para alcanzarla, la persona codependiente está dispuesta a aceptar situaciones con las que está en desacuerdo.

La sensación de necesitar de otros llega a ser tan intensa que aparecen sentimientos de malestar cuando, por lo que sea, la persona tiene que permanecer sola; sensación que se agrava cuando sospecha que la van a abandonar.

El término codependencia surge en la década del 70 al principio centrado en el ámbito de la dependencia al alcohol y los malos tratos, para describir la actitud adoptada por algunos familiares respecto al paciente.

Básicamente, se caracterizaba por el reforzamiento de las  conductas adictivas o desadaptativas del paciente que parecían más una expresión de la necesidad de seguir siendo un cuidador-víctima permanente para así mantener la propia identidad que un genuino apoyo al otro para ayudarlo a superar sus problemas. Sigue leyendo

Anuncios