Apps de salud ¿sirven?

 Este año comenzó a circular una guía para pacientes que utilizan apps de salud publicada por la Asociacion Psiquiátrica Americana (APA). La iniciativa tiene un impacto invalorable en la consideración de algunos cuestionamientos relacionadas con el aporte que Internet puede, o no, hacer a la salud en general y la salud mental en particular y apunta a una de las dudas centrales que desvela a los ciberpsicólogos y que tiene que ver con trazar una línea entre lo que es un producto de consumo y entretenimiento y lo que puede ser un recurso terapéutico.

Sobre unas 250.000 aplicaciones de salud actualmente en circulación,  es posible encontrar   unas 10.000 que abordan temas de salud mental. Generalmente se trata de alguna modalidad de soporte emocional, psicoterapia en alguna de sus formas o control de la medicación. En algunos casos hasta ofrecen “cura” a enfermedades mentales. Estas aplicaciones son de fácil descarga en cualquier Smartphone y sólo en USA son usadas por el 65% de la población.

Resultado de imagen para john torousEs innegable la utilidad que las tecnologías tienen como herramienta aunque, como señala John Torous MD, director del grupo de trabajo sobre evaluación de apps en teléfonos móviles de la APA, “hay más riesgos de los que parece a simple vista”.

Por ejemplo, Torous refiere el caso de una app para tratamiento del trastorno bipolar, que recomienda beber un trago de licor fuerte como “cura” de la manía. Otra app dirigida a calcular los niveles de alcohol en sangre, terminaba animando a sus usuarios a beber más. El escenario clásico es el de usuarios de apps de nutrición y ejercicio físico que “demonizan” algunos alimentos y alientan a eliminar de la dieta alimentos “prohibidos” como grasas o carbohidratos, o a ejercitarse solo en base a tiempo, constancia e intensidad, sin medir las características individuales, más allá de edad, sexo y peso deseado o un IMC randomizado.

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La mayoría de las apps de salud carecen de bases clínicas a pesar de ser fácilmente disponibles. Por otra parte los mecanismos tradicionales de control y regulación puede que no sean fácilmente aplicables, dada la naturaleza tan dinámica de las aplicaciones móviles.

De hecho, las mejores apps se actualizan constantemente con el propósito de mejorarlas, ocasionando nuevos riesgos de seguridad y fiabilidad. Una app puede ser evaluada hoy y ser diferente dentro de un mes. “Una app es algo dinámico, por lo que es difícil mantener marcadores estáticos” – dice Torous- ” es algo que el campo de la medicina no había visto hasta ahora”.

Para ayudar a usuarios y profesionales de la salud a transitar este nuevo espacio, la APA

recomienda un marco dinámico de evaluación de las apps, basado en 5 criterios:

  1. INFORMACION GENERAL: buscar si existe especificación de quién/enes desarrolló/aron la aplicación, recogiendo toda la información disponible sobre su formación, experiencia en la temática, etc. Explorar si la aplicación se presenta como un referente clínico o médico y valorar quién ha financiado su desarrollo.
  2. RIESGOS, PRIVACIDAD Y SEGURIDAD:  La confidencialidad es un principio ético central en la práctica médica. Es necesario tener claro, que en el uso de las apps, los datos personales podrían ser vendidos y el perfil personal rastreado. La APA recomienda tomar en cuenta las siguientes preguntas: -¿Se explicita alguna política de privacidad? -¿Qué datos son recolectados? ¿Se destruye o transforma la información recolectada en datos no identificables? ¿Puede auto excluirse el usuario de la recolección de datos? ¿Cómo podrían potencialmente ser compartidos los datos recolectados?  En un estudio realizado sobre 211 apps de diabetes para Android, 81% no tenía ninguna política de privacidad.  Y del 19% de las apps que sí la tenían, solo el la mitad informaba a sus usuarios que sus datos sería recolectados. Apenas 8 manifestaban que los datos del usuario no serían vendidos. (Blenner SR, Köllmer M, Rouse AJ, Daneshvar N, Williams C, Andrews LB. Privacy Policies of Android Diabetes Apps and Sharing of Health Information. JAMA. 2016;315(10):1051–1052. doi:10.1001/jama.2015.19426). Otros riesgos detectados, incluyen una falsa sensación de seguridad,  por ejemplo una app no puede responder ante ninguna emergencia, solo por citar una posibilidad, queda de manifiesto que se debería trabajar en la formación de profesionales que sugieran cuál app podría ayudar al tratamiento y cuál no y que transmitan a sus pacientes las limitaciones y fortalezas de cada aplicación.
  3. EVIDENCIA: La nueva guía de la APA recomienda que los usuarios busquen evidencia respecto a la investigación realizada para desarrollar esa app así como comentarios de los usuarios. Muy pocas apps han pasado por un proceso de ensayos clínicos para probar su eficiencia y los postulados que a veces proponen  puede que sean falsos. Por ejemplo, la Federal Trade Commision, se refirió a Lumosity, una compañia  que “al explotar el miedo de los comsumidores, vendiendo su entrenamiento online como una forma de disminuir los riesgos de la demencia, posiblemente, retrasa la consulta a un profesional”. De hecho, Lumosity, un programa online para entrenar la memoria, la flexibilidad y la atención, y que en 2015 tenía unos 70 millones de suscriptores, acordó pagar a la FTC 2 millones de dólares , por cargos de publicidad engañosa, La Comisión concluyó que el marketing desarrollado por la compañía sugería que sus juegos podrían evitar la pérdida de memoria e incluso el Alzheimer sin exponer ninguna evidencia científica que sostuviera sus afirmaciones (https://www.consumer.ftc.gov/blog/2016/01/brain-training-lumosity-does-it-really-work) Lumosity debió retirar toda alusión a la posibilidad de que usar la app contribuyera en forma fiable y confiable a mejorar los resultados en la prevención del declive en las funciones cognitivas debidas a condiciones de salud como el Alzheimer, el déficit de atención con hiperactividad (ADHD), el Síndrome de Turner o los efectos de la quimioterapia o el ACV. En nuestra opinión, el problema radica en las estrategias de marketing que no aclaran que es preciso realizar evaluaciones y un programa de prevención primaria multifactorial para promover el envejecimiento activo y que -en ese contexto- la app es solo un recurso divertido y dinámico. Este matiz, hallable en la mayoría de las apps de salud, es el que es necesario contrarrestar. Otro estudio identifica 700 aplicaciones sobre Mindfulness en iTunes. La mayoría son simples alarmas para marcas tiempos. Sobre esas 700 apps, solo 23 incluían algún tipo de educación o entrenamiento en atención plena.Resultado de imagen para lumosity

4.- ACCESIBILIDAD: ¿Qué tan usable es la app? ¿Requiere Internet?, ¿Se utiliza en teléfonos Iphone o en Android?, ¿Es compatible en nuestro dispositivo?

5-INTEROPERATIBILIDAD: Las apps no debieran aislar el cuidado. Idealmente, un usuario  debiera estar en condiciones de compartir sus resultados con los profesionales que lo atienden. Para esto los datos tendrían que poder ser impresos o descargados o ser compartidos con otras plataformas (Apple, HealthKit, FitBit). (Grafico: fuente John Torous)

Courtesy of John Torous

El modelo de evaluación de la APA es el resultado de dos años de trabajo en grupos sobre evaluación de Smartphones con la colaboración del Comité de Información en Salud de la Sociedad de Psiquiatría de Massachussets.

Según Torous, estamos en los comienzos. Hace cinco años no era posible encontrar ni un solo estudio sobre psicología o psiquiatría digital, hoy es ya más habitual encontrar literatura sobre el tema.

En todo caso, hay por delante un enorme camino por recorrer,  la validación de las apps en salud y en salud mental es un proceso largo y complejo que comienza por el diseño de herramientas confiables. Creemos que se trata de un interesante recurso que debe ser investigado y valorado y que – de ninguna forma- puede transformarse en un producto de consumo. El problema de la generalización de teorías sobre alimentación, etiología de las enfermedades, prevención primaria, secundaria y terciaria es la banalización de las conclusiones y -sobre todo- la promoción de compartimientos estancos entre investigadores, desarrolladores y equipo de salud que terminan no beneficiando a nadie.

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Hasta el hueso : una propuesta fallida de entender la anorexia

 

“Hola, me llamo Marti Noxon, soy directora de cine y tuve anorexia cuando era joven y el consejo que me daría a mí misma tiene dos partes. La primera, la más importante, es que tener una enfermedad mental es como tener cualquier otra enfermedad: necesitas tratamiento, necesitas ayuda. Yo necesité ayuda, no pude hacerlo por mí misma. Y la otra parte es que cualquier adicción va sobre tener control sobre nuestras emociones. Yo tenía una adicción a pasar hambre, y creo que gran parte de mi recuperación llegó cuando asumí que no puedes controlar las cosas, que lo único que puedes hacer es vivir y disfrutar y ser de ayuda y así es como se ordenan las cosas. Sigo aquí y soy muy feliz. Creo que lo único que tienes que hacer es un acto de fe. Ese es mi consejo”.

 

“Hasta el hueso”(To The Bone), es una película que aborda el difícil tema del tratamiento de los trastornos alimentarios.  Con un guión autobiográfico,  Marti Noxon dirige este film  protagonizado por Lily Collins .

Se trata de la historia de Ellen, una joven de 20 años que padece anorexia y que ha transitado la habitual experiencia de diversos y fallidos tratamientos. Su internación en una clínica con estrategias, en teoría, menos convencionales, nos permite asomarnos a la dura realidad de éstas patologias.

Los trastornos de la conducta alimentaria  han existido desde siempre, pero no es sino hasta mediados del siglo XX en que se comienza a sistematizar su estudio y tratamiento, debido básicamente a la alarmante incidencia y prevalencia de casos, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes. Son patologías con elevados índices de cronicidad y una sintomatología extensa y compleja,  Si bien, el 80% de los que tienen trastornos de la conducta alimentaria son mujeres, se ha incrementado el número de varones a partir de nuevas formas de conductas alimentarias alteradas como es el caso de la vigorexia y la ortorexia.

La película detalla algunas manifestaciones tanto emocionales como cognitivas y de conducta,  por ejemplo:  exceso de actividad física, purgas, abuso de laxantes, vómito, obsesión por el peso en la balanza, depresión y conductas autolesivas. restricción alimentaria, conductas compensatorias disfuncionales (como el exceso de actividad física, consumo de laxantes, vómitos, etc.), creencias erróneas con respecto a la comida y el peso, distorsión de la imagen corporal, sentimientos de angustia, ansiedad y baja autoestima y también refiere al rol de los medios de comunicación y la familia en el desarrollo y mantenimiento de estas patologías.

Si bien describe de forma bastante acertada la sintomatología habitual en estas patologías y aborda algunas de las cuestiones más agresivas relacionadas con la puesta en riesgo de la propia vida, como profesionales de la salud, objetamos algunas cuestiones por ejemplo, describir tips para perder peso escondiendo estas conductas, lo que supone una deficiencia de la consciencia de enfermedad, primer paso de cualquier intento de psicoterapia exitosa.

Recuperarse de anorexia nerviosa no tiene que ver  solo con encontrar motivación para el cambio o “apretar el botón”. En este sentido, la película perpetua el mito de que las personas con trastornos psiquiátricos, en un punto “verán la luz” y controlaran sus síntomas como resultado de alguna experiencia de crecimiento personal. Pero los cambios conductuales no se dan de esa manera, sino que la relación terapéutica se va construyendo lentamente y desde luego, es muy poco probable que un programa de rehabilitación de trastornos alimentarios logre resultados permitiendo que el paciente coma. no coma o coma lo quiera como quiera o cuando quiera.

Asimismo, es central el rol de la familia, tanto como garantizarle al paciente que -quiera o no-estaremos allí para ayudarlo a transitar el proceso de curación. En este sentido,  el Dr. Beckham (Keanu Reeves) roza casi la mala praxis.

Ellen en una escena refiere: “lo tengo bajo control, nada malo va a pasarme”, frase común y habitual en estos y otros trastornos asociados a algún tipo de compulsión.

Un tratamiento correcto de estas patologías, va precedido de un diagnóstico de personalidad y un diseño de las necesidades nutricionales del paciente, en paralelo con una lectura de sus creencias. Si sabemos, cuales son los alimentos que el paciente considera como “permitidos o prohibidos”, cuales generan menor o mayor ansiedad al ser consumidos, podremos trabajar en el cambio de hábitos, mientras abordamos aspectos más profundos y dinámicos de la historia personal.

Los alimentos no deben ser estímulos que generen más ansiedad, sino aliados, por lo que disponer de ellos de forma desordenada solo puede conducir a más evitación y ansiedad.  Esto se hace evidente en la película cuando Ellen y otra de las pacientes, en situaciones distintas, se levantan de la mesa a la hora del almuerzo/cena.

 

La experiencia ha demostrado que basar las intervenciones solo en restablecer el peso y el estado nutricional y eliminar las conductas problema no es suficiente, este será  uno de los objetivos terapéuticos, seguramente al final del tratamiento pero, en etapas intermedias se trata de hacer consciente el sentido que la aparición del síntoma ha tenido en la historia personal, para luego trabajar la instalación de hábitos saludables con un nutricionista y con un coach personal especializado en wellness coaching en cuanto a la actividad física y finalmente acceder a procesos de autoregulación e inteligencia emocional.

Si se propone una internación, será importante la atención constante para evitar situaciones problemáticas como las que se dan en la película.

A pesar de que los temas relacionados con los alimentos y el peso, están ligados a los trastornos alimentarios, no suelen ser la causa de ellos. Algunos disparadores habituales apuntan a situaciones  de abuso, baja autoestima, bullying, relaciones parentales disfuncionales, personalidad borderline, abuso de sustancias, personalidad perfeccionista, dificultades en la comunicación de emociones, algunos factores genéticos, etc

Algunas cuestiones que no están planteadas en el film y son de relevancia:

1-Si el tratamiento de la anorexia no requiere recuperar una relación sana con el propio peso corporal y con el acto de comer, no es un tratamiento efectivo.

2. La familia es un pivote central en la recuperación de los trastornos alimentarios, incluso si se trata de relaciones conflictivas

3. La anorexia suele generar otros problemas físicos: por ejemplo, la osteoporosis facilita las fracturas, daño cardiológico permanente, fallas renales y cantidad de complicaciones que continúan años después del alta y a menudo son permanentes. Por eso la intervención temprana es crítica.

4. Bulimia y abuso de laxantes: genera problemas permanentes de colon . El uso de laxantes nunca puede ser considerado solo una conducta colateral.

5. La erosión  y la perdida de dientes es consecuencia del vómito y no siempre existen las posibilidades económicas de restaurarlas.

6. Atracones: es uno de los trastornos alimentarios prevalentes con alto grado de sufrimiento emocional y comorbilidades con diabetes, enfermedades cardacas, etc.

La presencia de indicadores emociones, conductuales y cognitivos: conductas de aislamiento, cambios bruscos en  la forma en que se come o lo que se come, la cantidad de ejercicio físico que se realiza o la sobrevaloración de la imagen corporal, sugieren la necesidad de buscar asistencia profesional especializada en la problemática.

El cansancio mental

Gracias a nuestra poderosa mente pensamos, soñamos, ideamos, proyectamos, asociamos ideas, diseñamos, planificamos, generamos expectativas, imaginamos y recordamos.

El pensamiento puede ser beneficioso o nocivo, positivo o negativo, necesario o inútil, insípido o creativo, elevado y sublime o destructor y desgarrador. Muchos pensamientos son innecesarios. Algunos surgen como tormentas que nos azotan. Si no gestionamos bien toda la actividad de nuestra mente, el cansancio mental se convierte en nuestro compañero inseparable.

Es una fatiga que provoca dispersión, pereza, falta de atención y de claridad; además, disminuye nuestra capacidad resolutiva. En cambio, cuando se está inspirado y motivado, la mente nos revitaliza y genera pensamientos creativos que suscitan energía y fuerza. En un estado creativo, los pensamientos son prácticos, poéticos y manifiestan belleza. La mente está abierta y puede ver lo extraordinario en lo aparentemente corriente.

Desafortunadamente, este estado mental no suele durar mucho. Más bien nos sumergimos en una actividad mental estéril y agotadora. Cada individuo genera unos 50.000 pensamientos al día, muchos de los cuales son repetitivos y mecánicos. Otras veces se da vueltas una y otra vez sobre cosas que no se pueden cambiar. Son pensamientos que suelen referirse al pasado. No llevan a ninguna parte y agotan.

Cuando se vive en un tren de pensamientos innecesarios y debilitantes, viene bien plantearse algunas preguntas que ayuden a desactivar ese mecanismo repetitivo y lleven a una reflexión más productiva y estimulante.

Por ejemplo, ¿cuál es la intención que le mueve a pensar lo que está pensando? El primer paso es encontrar el propósito, porque permite darse cuenta de lo inútil de ese pensamiento y cambiar el rumbo.

Otra práctica aconsejable es intentar no utilizar demasiado los tiempos verbales condicionales, ya sean en pasado o en futuro. Por ejemplo: “Si hubiera estado ahí en esos momentos, no habría sucedido esa desgracia”. “Si hubiera tenido esa información a tiempo, habría ganado ese caso”. Cuando tenga el título seré más respetado por mis superiores”. “Cuando él cambie estaré mejor”. Como el pasado pasó y el futuro aún tiene que venir, este tipo de juicios no son útiles, debilitan y agotan.

Es tan importante aprender a transformar como a no crear estos pensamientos sobre asuntos que no podemos cambiar o que no depende de nosotros que cambien. Así se estará más concentrado y se tendrá mayor claridad para tomar las decisiones adecuadas.

No se trata de dejar la mente en blanco, sino de generar pensamientos positivos, creativos, inspiradores, beneficiosos. Así se logra un espacio mental fértil. Deliberar en positivo no es negar la realidad, sino ser capaz de ver los problemas y tener la creatividad mental para aportar soluciones sin obsesionarse ni ofuscarse. Las reflexiones positivas fortalecen y revitalizan la mente. Suelen ser cavilaciones que se basan en valores y en apreciar y agradecer lo que se es y lo que se tiene. Una mente agradecida es una mente descansada

Otro aspecto que agota es nuestra extraordinaria capacidad de planificar: reuniones, encuentros, acciones, lugares, horarios… Cuando las cosas se suceden una tras otra según los planes, uno está más tranquilo que cuando los imprevistos tergiversan los planes. Si se aferra a su plan, deja de escuchar las señales que el momento o las personas le están dando, y quiere que la realidad se amolde a sus ideas y no al revés. Al forzar nos cansamos. A veces es nuestro cuerpo el que nos pide descanso, pero como el plan era otro, nos forzamos a cumplirlo.

En una sesión de coaching personal, una mujer explicaba cómo se obligaba a realizar los planes que se había marcado y los compromisos que había adquirido, forzándose a cumplir los horarios impuestos por otras personas importantes para ella. Aunque sintiera que debía parar, su mente le hacía seguir. Sin parar, ni respirar con consciencia ni escuchar. Estaba agotada mentalmente. A veces hemos planificado algo, pero cuando llega la hora sentimos que no es el momento o no es el nuestro. Es importante detenerse unos minutos para replantear la situación. Ese rato da un espacio mental para abrir un paréntesis, ver y decidir con mayor claridad.

A veces el cansancio mental surge de las luchas internas entre lo que nos gustaría que fuera y lo que es, entre si decir o callar, si salir o quedarse, entre las decisiones que se toman y lo que en realidad se hace. Debemos incorporar prácticas para comprender de dónde surge tanto pensamiento estéril, para escucharnos y acallar los ruidos mentales.

Ejercitar la mente con pensamientos creativos revitaliza. Es como cuando se hace ejercicio físico. Caminar, correr, nadar o jugar al tenis energiza, y si acabamos cansados, se siente que es un cansancio sano. Por el contrario, si nos quedamos de pie media hora sin movernos, terminamos más cansados que si hubiéramos estado ese rato caminando. A la mente le ocurre algo parecido: si está “parada” dando vueltas a un mismo asunto, se agota más que cuando avanza con pensamientos inspiradores que abren nuevos horizontes.

 

Fuente:  http://elpais.com/elpais/2015/01/23/eps/1422018427_336669.html

Tendencias: Wellness coaching y psicología de la salud

 

 

 

El wellness coaching es, además de una tendencia en fitness, una estrategia de abordaje del estrés desde la psicología de la salud.

El coaching, es sabido, es una forma de trabajo que utiliza técnicas y procesos que ayudan a realizar mejor todo lo que uno ya hace, potenciar habilidades y capacidades y descubrir cuales son los obstáculos en el aquí y ahora para gestionar cambios ahí donde se necesitan o mejorar lo que ya se hace en forma exitosa.-

La acción del psicólogo en función de coach permite el cambio detectando los aspectos de la agenda de la persona que necesitan ser re – dimensionados, con nuevos valores, necesidades, metas y objetivos.

Actualmente las nuevas especialidades ligadas a la estrategia del coaching incluyen no sólo la intervención empresas, para trabajar  liderazgo, compatibilidad vida personal/trabajo, relaciones personales, etc, sino también  demandas de mayor salud y bienestar en entornos laborales.

 

Para que una intervención del ámbito wellness/health coaching sea exitosa es necesario :

  • Plantearse metas realistas y objetivas
  • Preguntar y escuchar
  • Ser directo y firme
  • A través de las preguntas identificar estrategias para superar obstáculos
  • Proveer consejos para incrementar el fitness, una buena nutrición, reducir el stress; en una palabra mejorar la relación cuerpo/mente.-
  • Ser sensible a la demanda del otro.-

El proceso del wellness/health coaching avanza a través de diversas etapas:

1.- Se reúne una información básica a través de un cuestionario para detectar cuales son las áreas de la vida más desbalanceadas

2.-Se acuerda sobre que metas y objetivos se trabajará en una primera etapa que dura aproximadamente tres meses. En el proceso las prioridades y las metas realistas pueden ser re-evaluadas.-

3.- Cada semana se revn las metas, se evalúan los progresos y se establecen los objetivos para la semana siguiente.-

4.- En general, después de las primeras semanas, comienzan a notarse cambios en cómo se siente la persona, su imagen personal mejora y esto lo motiva para continuar.-

5.- Generalmente los inconvenientes comienzan entre el segundo y tercer mes, cuando es necesario consolidar los nuevos hábitos y ese es el momento en el que el psicólogo trabaja en cada obstáculo, analizando y estableciendo nuevas pautas de  conducta para llegar a la meta del cambio en el estilo de vida que se desea.-

6.-  Al final del cuarto mes suele  lograrse más del 70% de las metas y objetivos originariamente propuestos.

Y recomienza un nuevo proyecto para alcanzar otro nivel……-

Usando la fotografía en psicoterapia

Ya hace casi diez años que comencé a hacer fotos y a mirar el mundo desde una nueva perspectiva. Cuanto más utilizaba el lente para explorar cada esquina de Barcelona, más me motivaba a descubrir nuevas conexiones entre espacios, formas y colores.

Si supieras lo que pienso

Era una época muy especial para mí, digamos que atravesaba una crisis de identidad y en mi profesión, eso puede ser una dificultad o una oportunidad. Elegí que fuera lo segundo, así lo que podría haber desencadenado un cuadro de ansiedad y depresión comenzó a transitar por otras alternativas más creativas. Mi Canon fue la herramienta que me permitió comenzar un aprendizaje progresivo acerca de como una imágen puede capturar y transferir una emoción personal, haciendo más consciente el aquí y ahora. Cada foto podía traducirse en una historia de cómo me sentía en ese lugar y en ese momento. Solo se trataba de estar atenta.

Así comencé a pensar en la utilidad de la fotografía como herramienta complementaria de la psicoterapia. Actualmente,  hacer fotos se ha convertido en una actividad casi compulsiva casi en todos los ambientes: la selfie, lo instantáneo y rápidamente compartido en las redes sociales, distan mucho de el uso “terapeutico” del que hablo.

Se trata de “estar presente”, una vuelta de tuerca al Mindfulness, buscando hacer foco, centrar la atención en lo que vemos a través del lente.

 

Inevitablemente pondremos nuestra mente a fluir alcanzando altos niveles de bienestar. En la psicoterapia con adolescentes, por ejemplo, es interesante observar de que manera, una aproximación diferente al uso de sus teléfonos, que ya son parte de su día a día, puede ayudarlos a entrenarse en una nueva percepción de su mundo. La tecnología suele dar como efecto secundario, una tendencia a la desconexión, en la que las redes nos dicen que es o no “importante”, que ver pero no que mirar, pero es posible ir más allá.

Hay ya mucha gente  trabajando en esta línea, descubriendo la fuerza de la imagen como estrategia; por ejemplo  Marianne Ellis, creó un proyecto en el que durante 55 días, los participantes posteaban en un grupo cerrado de Facebook las imágenes tomadas con sus cámaras o smartphones, basadas en el tema del día. El resultado fue una mayor conexión de los miembros entre sí, a partir de compartir sus historias personales alrededor de las imágenes. Los participantes comentaron que se sentían más “presentes”, más conectados a su entorno, por ejemplo alguien comentó que hacía cada día el mismo trayecto al trabajo pero que nunca se había dado cuenta de cantidad de detalles, lugares o personajes.

Este tipo de experiencias mediadas por la fotografía son una puerta a un mejor entendimiento de quienes somos, la imagen evoca emociones y desencadena recuerdos; en cuadros de depresión y ansiedad un uso diferente de la actividad de fotografiar, brinda un apoyo al trabajo en psicoterapia, derribando algunos mitos presentes en la ubicuidad de la “selfie” para permitir un uso mucho más positivo de la posibilidad de tomar imágenes y compartirlas.

 

Estas actividades basadas en fotos se denominan “Fotografía terapéutica”, no necesitan de un terapeuta en tanto son actividades que se realizan de manera individual o grupal, si bien tienen puntos en común con otras formas de arteterapia, se trata de actividades de prácticas fotográficas. No se reducen a “tomar fotos”, incluye actividades de intercambio: por ejemplo  grupos 

o actividades de posado, o discusión de técnicas, etc..

En otros casos, se trata de intervenir  en situaciones de vulnerabilidad, como es el caso de “Change the picture” , un proyecto participativo con mujeres en riesgo de violencia en Londres.

Al tomar la cámara comienza un proceso en el cuál pensaremos ¿Qué vamos a fotografiar?¿Qué detalle de lo que vamos a fotografiar nos llama la atención: luz, color, encuadre??Cómo vamos a hacerlo, valores de la cámara posición, etc? y finalmente ¿Qué idea, que emoción, o sentimiento vamos a expresar? Se trata de delimitar el contexto de una posible historia que narrar. Todo esto pasa justo antes de disparar; en el momento exacto de hacerlo deberemos silenciar nuestro pensamiento…esa es la clave…..

La Fotografía terapéutica puede extenderse también  a proyectos con videos. Como estas técnicas tienen más que ver con entrenamiento emocional que como la fotografía como arte no se requiere  conocimientos especiales o cámaras de alta gama, simplemente se trata de mirar a través del lente.

Finalmente, como todas estas técnicas involucran personas interactuando con una perspectiva visual personal en una construcción de SU realidad, son especialmente exitosas cuando existe alguna dificultad física, mental o emocional para expresarse.

Disfrutar de un estado de presencia plena, es una experiencia de conexión con el mundo…¿Por qué no intentarlo?

Para saber más:

https://photovoice.org///methodologyseries/method_02/index.htm

http://centerforhealthreporting.org/article/photography-gallery-faces-mental-illness

PhotoTherapy & Therapeutic Photography Archives

http://anjabutti.com/portfolio/street-photography-bw-2/

http://www.kindredartspace.com.au/find-your-focus/

http://laterapiadelarte.com/numero-7/reportajes-2/fotografia-terapeutica/

https://www.nanofotofest.com.ar/2014/08/motivarte-propone-taller-de-fotografia-terapeutica/

http://www.fotografiainspiradora.com/fotografia-y-mindfulness/

 

 

Psicología de la salud & bienestar: una tendencia en expansión

Los entrenadores personales son cada vez más populares pero la gente quiere además apoyo en sus esfuerzos para comer menos, dejar de fumar o de beber y controlar su estrés.

Es ahí en donde aparece la figura del asesor psicológico (counselor). La tendencia se está notando no solo en particulares sino en empleadores y empresas de seguros de salud debido al alto ROI de la inversión medido en rendimiento de los empleados o menor uso de otras prestaciones.  El psicólogo de salud aparece como un recurso para lograr cambios permanentes 

en el estilo de vida.

Un ejemplo:

Laura ni siquiera sabía lo que era un consultor psicológico, hasta que uno transformó su vida. Desde su infancia tenía problemas con su peso, comía en forma compulsiva y pasaba de dieta en dieta o mejor dicho  de fracaso en fracaso.

Finalmente, en un grupo de autoayuda alguien le recomendó un psicólogo; entró en un proceso de diez sesiones y según sus propias palabras, además de hacer progresos en su dieta y en el control de su peso ganó algo mucho más importante: descubrir que perder peso no era lo más importante para ella sino estar en su casa con su familia, dejó su trabajo y reorganizó su rutina de forma de poder trabajar desde casa, su ansiedad disminuyó y así pudo compensar sus excesos con la comida. Nunca ha estado más feliz. “ Mi meta no cambió-dice-pero sí la forma de alcanzarla!”

Según un ranking de tendencias del American College of  Sports Medicine (ACSM) los  profesionales de la educación en el ámbito del fitness, es decir aquellos que entrenan en hábitos y sus relaciones con el resto del bienestar han saltado del lugar tercero al primero en demanda en los últimos siete años, siendo la más importante tendencia en el mundo del fitness: queremos estar bien, tener más energía y sentirnos mejor pero hay un abismo entre ese deseo y el día a día lleno de sobrecarga de horarios, comida basura y sedentarismo por abuso de pantallas.

Los médicos de familia de USA que han comenzado a incorporar un wellness coach en sus prescripciones notan beneficios en el cumplimiento del plan de salud y en la prevención.

Ahora, no todo son rosas; hay gente que puede estar muy mayor o muy enferma o muy desmotivados para cambiar; no todos son candidatos a un programa de bienestar .

El candidato ideal es aquel que no es que haga todo tan mal, simplemente  NO hace aquello que le va bien: no come bien, están estresado, no controla el uso de su tiempo libre.

Por ejemplo:

Un médico psiquiatra en la mitad de la cincuentena comenzó a ganar peso hace 20 años cuando dejó de fumar. El mayor problema según el mismo fue el estrés  debido a las presiones de su trabajo como director de un centro de salud muy importante. Pero la trampa estaba en el abuso de dulces que su secretaria le traía con cada café que consumía de a litros. Comer se transformó en una forma de bajar la ansiedad.

Comenzó a ir a un gimnasio pero como la mayoría iba cuando quería. Contrato un entrenador personal y un psicólogo de salud: claro que podía caminar solo pero el tener un programa que lo obligaba a caminar 20 minutos al día y por otra parte lo hacía pensar en los estresores de su vida, la relación con su cuerpo y sus impulsos: comer, beber, consumir estimulantes resultó muy eficaz.

Finalmente logró entender algunas razones del por qué de toda la cuestión y continuar su programa solo manteniendo sus idas al gym y sus cambios .

La gente quiere que le digan que hacer, pero es mejor cuando paran, piensan en sus objetivos y se plantean su propia estrategia para lograrlos: se trata de relacionarse en forma diferente con el propio cuerpo.

Fuente. http://www.webmd.com

Definiendo “Bienestar” (wellness)

El bienestar (wellness) es un ecosistema complejo en el que confluyen 6 perspectivas:

1) emocional

2) intelectual

3) ocupacional

4) físico

5) social

6) espiritual

Vamos por partes:

  • Wellness emocional :  se trata de la conciencia y la aceptación de los sentimientos. Incluye la capacidad de manejar sentimientos y conductas desde  una valoración realista de las propias limitaciones, desarrollo de la autonomía y habilidad para enfrentar el estrés.

Wellness  emocional en acción : Comunicar activamente los sentimientos.  Hacer una evaluación periódica, evaluar las propias reacciones emotivas y la conductas más habituales. Comunicarse en forma asertiva y prosocial.

  • Wellness intelectual :  la dimensión intelectual se relaciona con actividades mentales creativas. Una persona que busca el bien-estar a nivel intelectual ensaya herramientas nuevas de resolución de problemas, interroga las situaciones de aprendizaje, identifica problemas potenciales y vías de abordaje basados en la información disponible buscando siempre el reto y eludiendo las posturas simplistas.

Wellness intelectual en acción:  revalorar la capacidad de aprendizaje en todo momento de la vida sin considerar la edad, probar situaciones opuestas a las más aceptadas normalmente por ej: un artista puede resolver problemas matemáticos  y un  técnico decidir que es bueno escribiendo poesía o haciendo esculturas.

  • Wellness ocupacional: Implica herramientas por las que se gana satisfacción personal a través del trabajo. El desarrollo ocupacional se relaciona con la actitud hacia el trabajo. Elegir una carrera o profesional de acuerdo a valores, intereses y creencias y no solo por cuestiones de dinero.

Wellness ocupacional en acción : Desarrollar habilidades personales a través del  trabajo, por más rutinario y aburrido que sea. Comunicar los valores personales tanto en los trabajos pagos como en los gratuitos, ocupar el tiempo libre en un voluntariado, apuntarse a un programa de crecimiento personal en el ámbito laboral ( si existe esa posibilidad).

  • Wellness físico:   cuidado del cuerpo  en forma regular, incluyendo el fitness, ejercicios de fuerza y resistencia cardiovascular, información acertada y contrastada sobre nutrición, abandonar hábitos como el tabaco, las drogas o el consumo excesivo de alcohol,   uso adecuado de los recursos de salud y médicos. Las ventajas físicas de verse bien y sentirse bien en relación con la autoestima.

Wellness físico en acción :  apuntarse a un equipo deportivo, pasear el perro, jugar con los niños, comer en familia haciendo uso de la variación y el gusto visual.

  • Wellness social: la importancia  de las redes, de la relación de cada uno con los demás y con el medio. Incluye desde la búsqueda de armonía familiar hasta el reconocimiento de las acciones individuales en el grupo de referencia. Busca en forma activa mantener un ambiente lo más saludable