Usando la fotografía en psicoterapia

Ya hace casi diez años que comencé a hacer fotos y a mirar el mundo desde una nueva perspectiva. Cuanto más utilizaba el lente para explorar cada esquina de Barcelona, más me motivaba a descubrir nuevas conexiones entre espacios, formas y colores.

Si supieras lo que pienso

Era una época muy especial para mí, digamos que atravesaba una crisis de identidad y en mi profesión, eso puede ser una dificultad o una oportunidad. Elegí que fuera lo segundo, así lo que podría haber desencadenado un cuadro de ansiedad y depresión comenzó a transitar por otras alternativas más creativas. Mi Canon fue la herramienta que me permitió comenzar un aprendizaje progresivo acerca de como una imágen puede capturar y transferir una emoción personal, haciendo más consciente el aquí y ahora. Cada foto podía traducirse en una historia de cómo me sentía en ese lugar y en ese momento. Solo se trataba de estar atenta.

Así comencé a pensar en la utilidad de la fotografía como herramienta complementaria de la psicoterapia. Actualmente,  hacer fotos se ha convertido en una actividad casi compulsiva casi en todos los ambientes: la selfie, lo instantáneo y rápidamente compartido en las redes sociales, distan mucho de el uso “terapeutico” del que hablo.

Se trata de “estar presente”, una vuelta de tuerca al Mindfulness, buscando hacer foco, centrar la atención en lo que vemos a través del lente.

 

Inevitablemente pondremos nuestra mente a fluir alcanzando altos niveles de bienestar. En la psicoterapia con adolescentes, por ejemplo, es interesante observar de que manera, una aproximación diferente al uso de sus teléfonos, que ya son parte de su día a día, puede ayudarlos a entrenarse en una nueva percepción de su mundo. La tecnología suele dar como efecto secundario, una tendencia a la desconexión, en la que las redes nos dicen que es o no “importante”, que ver pero no que mirar, pero es posible ir más allá.

Hay ya mucha gente  trabajando en esta línea, descubriendo la fuerza de la imagen como estrategia; por ejemplo  Marianne Ellis, creó un proyecto en el que durante 55 días, los participantes posteaban en un grupo cerrado de Facebook las imágenes tomadas con sus cámaras o smartphones, basadas en el tema del día. El resultado fue una mayor conexión de los miembros entre sí, a partir de compartir sus historias personales alrededor de las imágenes. Los participantes comentaron que se sentían más “presentes”, más conectados a su entorno, por ejemplo alguien comentó que hacía cada día el mismo trayecto al trabajo pero que nunca se había dado cuenta de cantidad de detalles, lugares o personajes.

Este tipo de experiencias mediadas por la fotografía son una puerta a un mejor entendimiento de quienes somos, la imagen evoca emociones y desencadena recuerdos; en cuadros de depresión y ansiedad un uso diferente de la actividad de fotografiar, brinda un apoyo al trabajo en psicoterapia, derribando algunos mitos presentes en la ubicuidad de la “selfie” para permitir un uso mucho más positivo de la posibilidad de tomar imágenes y compartirlas.

 

Estas actividades basadas en fotos se denominan “Fotografía terapéutica”, no necesitan de un terapeuta en tanto son actividades que se realizan de manera individual o grupal, si bien tienen puntos en común con otras formas de arteterapia, se trata de actividades de prácticas fotográficas. No se reducen a “tomar fotos”, incluye actividades de intercambio: por ejemplo  grupos 

o actividades de posado, o discusión de técnicas, etc..

En otros casos, se trata de intervenir  en situaciones de vulnerabilidad, como es el caso de “Change the picture” , un proyecto participativo con mujeres en riesgo de violencia en Londres.

Al tomar la cámara comienza un proceso en el cuál pensaremos ¿Qué vamos a fotografiar?¿Qué detalle de lo que vamos a fotografiar nos llama la atención: luz, color, encuadre??Cómo vamos a hacerlo, valores de la cámara posición, etc? y finalmente ¿Qué idea, que emoción, o sentimiento vamos a expresar? Se trata de delimitar el contexto de una posible historia que narrar. Todo esto pasa justo antes de disparar; en el momento exacto de hacerlo deberemos silenciar nuestro pensamiento…esa es la clave…..

La Fotografía terapéutica puede extenderse también  a proyectos con videos. Como estas técnicas tienen más que ver con entrenamiento emocional que como la fotografía como arte no se requiere  conocimientos especiales o cámaras de alta gama, simplemente se trata de mirar a través del lente.

Finalmente, como todas estas técnicas involucran personas interactuando con una perspectiva visual personal en una construcción de SU realidad, son especialmente exitosas cuando existe alguna dificultad física, mental o emocional para expresarse.

Disfrutar de un estado de presencia plena, es una experiencia de conexión con el mundo…¿Por qué no intentarlo?

Para saber más:

https://photovoice.org///methodologyseries/method_02/index.htm

http://centerforhealthreporting.org/article/photography-gallery-faces-mental-illness

PhotoTherapy & Therapeutic Photography Archives

http://anjabutti.com/portfolio/street-photography-bw-2/

http://www.kindredartspace.com.au/find-your-focus/

http://laterapiadelarte.com/numero-7/reportajes-2/fotografia-terapeutica/

https://www.nanofotofest.com.ar/2014/08/motivarte-propone-taller-de-fotografia-terapeutica/

http://www.fotografiainspiradora.com/fotografia-y-mindfulness/

 

 

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5 tips para atravesar un divorcio

 

A menos que haya acuerdo acerca de que la relación está terminada, el adiós suele ser un desafío en el que se debería establecer un ganar-ganar, muchas veces sin éxito.-

Sabemos que  una de las claves de un final que no deje daños colaterales en los casos en que el divorcio no es de mutuo acuerdo es que aquel que no quiere la separación, sea capaz de rescatar su lado positivo, evitando sentimientos de baja autoestima, pena o ira.-

Corina Grace, psicóloga organizacional, explica desde un punto de vista psicodinámico, porqué los finales son tan difíciles.-

El área de trabajo de Grace- adquisiciones y fusiones corporativas- no es el campo tradicional del psicoanálisis. Sin embargo ella señala que las fusiones y adquisiones raramente se dan tal y como ha sido planeado.- Y esto sucede-según su experiencia-porque se trata de procesos con mucha carga emocional, que pueden desencadenar respuestas muy primitivas.

Una fusión-dice-detona sentimientos de ansiedad e incertidumbre. Cuando debes decir adiós a una estructura corporativa, no importa que se trate de un vínculo impersonal,el riesgo es sentirse abandonado. Sin embargo, las corporaciones buscan ignorar estas respuestas de los empleados y lo que sucede, es que estos no encuentran un espacio legítimo para expresar sus sentimientos de pérdida.-

Estos cambios en las organizaciones son más difíciles cuando ocurren sin el tiempo suficiente para preparar a todas las partes involucradas. La mentalidad “lo arreglamos rápido” deja a todo el que no esté preparado en una situación de duelo; como resultado pueden darse depresiones, tanto personales como grupales. En este punto aparecen síntomas de  Burn-out tales como : ausentismo, baja de resultados, etc..

Yendo de lo corporativo a lo personal, el artículo de Grace aporta unas ideas útiles para ayudar a transitar el espacio del divorcio:

1- Reconocer que todo final tiene un sentido: El artículo de Grace sugiere que todo final, aún aquél que supone terminar con un estado de cosas insostenible, origina sentimientos de pérdida y muerte de algún aspecto de la propia identidad. Es importante hacerlos consciente para evitar la vulnerabilidad que la tristeza desencadena a la hora de enfrentar cambios.-

2. No avasallar los derechos del otro. Si algo tan mínimo como el plus para café puede ser una fuente de irritación en una empresa que está fusionándose, imaginemos lo que siente alguien que acaba de perder una relación, no es necesario presionar al otro, el mejor camino es respetar los espacios y abrir la negociación.

3. Darle a la ex pareja la oportunidad de expresar sus sentimientos. No se puede dar al otro todo lo que el otro seguramente va a pedir, pero se puede estar ahí para actuar como una caja de resonancia que alivie su sensación de abandono.-

4. Proveer una salida digna: Aún cuando creas que la persona que estás por dejar ha sido, en tu opinión, terrible para tí, no hay razón para ser desconsiderado o brutal. Ayuda al otro con una narrativa que preserve su sentido de valor personal. El final de la relación, aunque penoso, puede -con el tiempo-ser reescrito de otra forma.

5. Elegir siempre una salida exitosa. Si estas convencido que estás dando por finalizado algo que tiene que terminar, hazlo de la mejor forma posible. Podrías estar pidiéndole al otro que abandone el hogar que han construido juntos y reclamándole cosas que hasta ayer no te importaban  y ahora crees que son imprescindibles para tí. Dejalo ir, no te aferres o si decides hacerlo, permite que se instale el mejor clima para trabajar sobre  estos posibles acuerdos dentro del desacuerdo.-

Es posible y deseable negociar el final de una relación de pareja sin dejar una huella de destrucción. Se trata de escuchar y entender los sentimientos de pérdida de la otra persona y de facilitar un nuevo comienzo para ambos, una continuidad saludable de la propia historia familiar.-

Fuente: https://www.psychologytoday.com/blog/fulfillment-any-age/201608/5-ways-finesse-difficult-end-your-relationship Copyright Susan Krauss Whitbourne 2016

Referencia: Grace, C. (2016). Endings and loss in mergers and acquisitions: An exploration of group analytic theory. Group Analysis, 49(2), 134-148. doi:10.1177/0533316416642391

La fotografía como herramienta en psicoterapia

 Cuando las palabras no bastan para describir un suceso o una emoción, a menudo es necesario recurrir a instrumentos complementarios que ayudan al trabajo psicoterapéutico. Uno de los medios más usados hoy es la fotografía, un medio artístico potente desde el punto de vista emotivo y de la comunicación, que se ha desarrollado en las últimas décadas como técnica no solo en arteterapia  sino también en corrientes psicoterapéutica diversas tales como la gestáltica, sistémica o cognitivo-conductual.

La fuerza de una imágen fotográfica no tiene tanto que ver con el hecho de si es buena o no desde el punto de vista artístico sino con su capacidad de reflejar el universo simbólico del paciente y ayudarlo a conectar con sus emociones.

Diversos estudios demuestran la validez del medio fotográfico en el tratamiento de trastornos alimentarios, trastorno obsesivo-compulsivo, depresión y ansiedad así como también en intervenciones sociales, formación y empoderamiento.

Fué el Dr. Hugh Welch Diamond, quién inició la fotografía psiquiátrica tanto como instrumento de cura y forma de documentar el progreso de los pacientes. Diamond, director del manicomio femenino de Surrey, fué el primero en reconocer el rol facilitador de la fotografía en psicoterapia.

En 1856 presentó un trabajo reportando casos en los que  la fotografía había contribuido al éxito del tratamiento, por Ej. el de una joven madre afectada de psicosis puerperal, hoy depresión pos -parto y el de otra mujer con un delirio en el que se creía una reina. Estas mujeres fueron fotografiadas durante el tratamiento para que pudieran observar los cambios en su propio aspecto. Según Diamond, observar la propia imagen reforzó la eficacia de la cura.

En épocas más recientes, la fototerapia salió del ámbito puramente psiquiátrico para transformarse en una práctica psicoterapéutica muy difundida.

Judy Wieser psicóloga y arte-terapeuta (1993) , define a la foto terapia como una técnica de counselling en la que el terapeuta interactúa con el paciente a través de la imágen para hacer emerger sucesos, recuerdos y pensamientos. Una foto, es un medio de comunicación con un enorme poder catalizador respecto a emociones que quizás sea difícil de poner en palabras. Ya sea en forma individual o grupal, en el marco de una psicoterapia o como un evento de formación, una imagen fotográfica es un disparador para iniciar una conversación allí donde las palabras parecen no ser eficaces. La potencia de este canal está en su capacidad de parar el tiempo e impregnarse emocionalmente de lo que ha vivido el paciente, reflejar su presente e imaginarse el futuro y, si el paciente es guiado correctamente, revelará su propio sistema de valores, los juicios y expectativas que tiene sobre sí mismo y sobre su mundo, en una narración emocional a partir de sus disparos y de las imágenes que elige.

Un caso especial es cuando la persona posa para una foto o hace un autorretrato en el que busca mostrar su identidad y sus estados de ánimo. En una selfie, se trata de construir y explorar sin interferencias, el propio cuerpo, la identidad y -dentro de un proceso terapéutico- discutir sobre temas como la autoestima o reconocer emociones que se ha tratado de esconder.-

Debido a la potencia del recurso fotográfico no sorprende que las personas comunes, amantes de la fotografía o incluso los fotógrafos profesionales hayan podido construir trabajos personales de gran impacto emocional.

Cristina Nuñez, es una fotógrafa que lleva años difundiendo su experiencia con el autorretrato usado como experiencia catártica para elaborar un proceso resiliente y funcional; en su caso, un pasado ligado a la droga, la prostitución y los sentimientos de odio, vergüenza y celos. Se inició en el autorretrato como un modo de observarse y como un signo de independencia.

Cristina Nuñez

A Christian Hopkins le diagnosticaron depresión  mayor a los 17 años, este estudiante de bioquímica no había tomado ni una clase de fotografía cuando decidió que era una excelente forma de expresión: “Nunca he sido bueno con las palabras, por eso prefiero las imágenes, es solo un hobby: una cámara, un cuerpo, una mente-dice-.

Christian Hopkins

A través de la cámara decidió re elaborar su experiencia; el uso de la cámara resultó el único modo de aceptar y controlar sus pensamientos depresivos. Con las imágenes ha podido reconstruir su dolor, creando un trabajo personal que hoy es usado como recurso para aquellos que sufren los mismos síntomas.

Otro ejemplo de catarsis personal es el trabajo de Deedra Baker, “Psyhological self-portrait” que ha puesto en escena su lucha metafórica contra los sentimientos de vacío y depresión.-

Deedra Baker

La fotografía en psicoterapia y-en este caso-el autorretrato, es un instrumento complementario extremadamente útil para el tratamiento del malestar psicológico en casi cualquiera de sus modalidades, en tanto permite conocerse y confrontar la propia imagen interna con aquella que le devuelve su retrato, lo cuál puede resultar muy inquietante en algunas patologías relacionadas directamente con el cuerpo : trastornos alimentarios, enfermedades psicosomáticas, problemas de autoestima o incluso fobias sociales o depresión en diversos grados. Se trata de utilizar la imagen fotográfica como un instrumento útil para guiar al paciente a través de la aceptación de situaciones difíciles allí donde establecer una alianza terapéutica es una meta más allá de las palabras.-

 

Fuente:

http://www.stateofmind.it/2016/03/fotografia-in-psicoterapia/

 http://www.deedrabaker.com/
http://blog.flickr.net/2013/11/08/young-photographer-photography-was-a-form-of-therapy-probably-saved-my-life/
https://phototherapy-centre.com/spanish/
http://petapixel.com/2013/04/15/photographer-creates-emotive-images-to-help-cope-with-depression/

5 objetivos básicos de la psicoterapia de pareja

 

Según Benson et alt. hay 5 principios básicos que los psicoterapeutas de pareja debemos seguir para lograr resultados positivos en la psicoterapia:

1- Cambiar  la forma en que se visualiza  la relación:

Se trata de ver a la relación de una manera más objetiva. Aprender a parar el “tú tienes la culpa” para entender qué es lo que pasa en un proceso que involucra a ambos. La relación nunca se da aislada de un contexto. Por ejemplo , las parejas que están pasando por problemas financieros van a sufrir  distintos estresores que aquellas que no tienen estos problemas.

Comenzamos recolectando datos sobre la forma en que se comunican simplemente observando como lo hacen en la sesión. A medida  que cada uno va entendiendo cómo comunica puede empezar a ver al otro y a sus interacciones desde un nuevo punto de vista.

2- Modificar las conductas disfuncionales

Se trata de cambiar la forma en que cada uno se comporta con el otro. Esto quiere decir, que además de mejorar su interacción, el psicoterapeuta busca que sus clientes no se metan en rulos de actitudes que supongan daño físico, psíquico o moral o económico, controlando conductas de violencia doméstica, abuso de alcohol o sustancias o arranques de ira. En general es posible que, si el riesgo no es muy elevado, la pareja se beneficie con técnicas tipo “time-out”, por ejemplo, parar la discusión por media hora, como una forma de evitar una escalada del conflicto.

3- Evitar el control emocional

Las parejas que evitan expresar sus sentimientos más privados corren el riesgo de aislarse y sentir lo que pasa por separado. Buscamos hablar de los sentimientos y pensamientos que  se teme compartir.  La idea es que no haya tanto miedo al apego y que establezcan canales para poder expresar los propios sentimientos sin miedo al rechazo.

4- Mejorar la comunicación

Ser capaz de comunicar es una de las “3C” de la intimidad.

  • Cercanía
  • Comunicación
  • Compromiso

Esta comunicación no debe ser abusiva, habrá que aprender a hablarse de una manera más comprensiva. En la sesión se trabaja para reconocer los tipos de comunicación más efectivos y empáticos y aquellos que causan más conflicto.

En estos casos lógicamente será muy diferente si la pareja discute mucho que si evita confrontar.

 

5- Promover fortalezas:

Habrá que ver no solo el vaso medio vacío, sino hacer hincapié en la capacidad de resiliencia de la pareja, sus fortalezas, sus zonas sanas; se trata de destacar las razones por las que vale la pena seguir. Esto incluye prescripciones del tipo “hacer algo para agradar al otro” o hacer hincapié en las emociones ligadas a recuerdos positivos para construir una nueva “narrativa”.

Cuando una pareja atraviesa una crisis, es bueno intentar no abandonar como respuesta a verlo todo “negro” y por la misma regla de tres aquellas personas que temen a las relaciones largas, pueden aprender a resolver situaciones problemáticas como forma de des-dramatizar los conflictos.

Estos cinco principios de una psicoterapia de pareja exitosa se basan en creer que las parejas pueden construir y mantener relaciones cercanas con éxito más allá de las crisis estructurales o puntuales.

Una mirada objetiva a tu relación de pareja ayuda a reducir las conductas disfuncionales, sentir que puedes compartir emociones, comunicarse más efectivamente y resaltar aquello que funciona. Y lo que es más importante, la psicoterapia puede ayudarte a recordar que cada relación es única y tiene desafíos y fortalezas por lo que le estarás dando la mejor de las chances de sobrevivir a una mala época.-

 

Fuente: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22304876

 

¿Trastorno límite o Trastorno Bipolar?… ¿Cuál es la diferencia?

 

El Trastorno Límite de la Personalidad  es a menudo sobre-diagnosticado (por médicos a los que no les gusta el paciente) o sub-diagnosticado (por clínicos que “no entienden” el diagnóstico). Se lo suele asociar con otras patologías, sobre todo con la depresión y especialmente se confunde con el Trastorno Bipolar. La confusión es entendible porque ambas patologías se caracterizan por cambios de humor, irritabilidad y conducta errática.

A medida que sabemos más acerca de la neurobiología de ambas enfermedades encontramos similitudes fisiológicas pero  la 3º, la 4º y la 5º edición del DSM, en los últimos 30 años , distingue claramente ambos diagnósticos.

Hay tres diferencias básicas:

1) El trastorno límite produce ciclos más rápidos que el trastorno bipolar, a veces hasta varias veces en un día

2) El estado de ánimo en el trastorno límite es más dependiente-tanto para bien como para mal- de lo que pasa en la vida del paciente en ese momento. Cualquier situación que sea vivida como un abandono ( aunque sea descabellado) es un detonante importante.

3) En el trastorno límite hay más variedad de sentimientos en juego. Mientras que en el trastorno bipolar los cambios desde la manía a la depresión son claramente visibles; en el trastorno límite el paciente “tiene miedo o deja de tenerlo”, “tristeza o deja de tenerla” o ira,  o disgusto o amor, todo aumentando y disminuyendo sin ritmo predecible.

En el trastorno límite, las variaciones de humor pueden durar horas,  en el trastorno bipolar los cambios suelen durar días, incluso semanas y meses.

Las reacciones en el TL siempre están asociadas a un estresor ambiental ( una pelea con la pareja, una larga espera en la cola del banco, un problema en el trabajo),  en el TB ocurren inesperadamente. Los pacientes con TL suelen pasar de la depresión y la ansiedad a la ira pero raramente a la euforia, los cambios van de sentirse enojados a simplemente sentirse “OK”. Por otra parte, la ansiedad o irritabilidad en el TL no debe confundirse con la manía o hipomanía del TB, que generalmente supone un estado de ánimo más expansivo o elevado que lo lleva a planear y realizar acciones como gastos desmedidos, proyectos faraónicos, juego compulsivo, etc…-

Los pacientes afectado por TL -sobre todo los más jóvenes – a menudo luchan con sentimientos de vacío y baja autoestima, dificultades en la imagen personal y sentimientos de abandono. Estos sentimientos no son tan frecuentes en el TB, donde la grandiosidad y el ego son comunes, sobre todo en la etapa maníaca.

Y,  aunque ambas condiciones pueden incluir un historial de relaciones personales caóticas, un paciente con TL describe esas dificultades como la única razón de su sufrimiento, mientras que el paciente con TB puede llegar a entender estos fracasos como una consecuencia de su conducta.

Un patrón de conductas autolesivas o suicidas también es un indicador para diagnosticar TL, pero no es algo excluyente, porque también pueden darse en el TB. En el TL, los intentos de suicidio pueden ocurrir en un contexto de ira o enojo si suponen que serán abandonados. Los pacientes a menudo explican estos implsos de auto lesión como una forma de dejar de sufrir o dejar de pensar, más que como un intento de acabar con sus vidas.(Gunderson JG et al, Am J Psychiatry 2006;163(7):1173–1178).

Los pacientes con TL pueden sufrir experiencias de corta duración (horas o días) de tipo psicótico – alucinaciones auditivas, paranoia o despersonalización-. Pero, a diferencia de otros síndromes delirantes, se dan cuenta de que “algo raro pasa”. Cuando los síntomas psicóticos aparecen en el TB, se dan en un contexto de alteración del humor -depresivo o maníaco- duran más tiempo y los pacientes no son capaces de reflexionar sobre lo que les pasa.

Un diagnóstico preciso, certero y riguroso tanto del TL como del TB puede ser difícil pero es básico para obtener resultados del tratamiento. Las tasas de remisión en el TL pueden ser mayores a 85% en 10 años (Gunderson et alt, Arch Gen Psychiatry 2011;68:827-837), sobre todo si se indica el tratamiento psicoterapeutico adecuado .

En general se prescribe medicación, generalmente, Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI) para la impulsividad, la depresión persistentes y la conducta suicida o antipsicóticos atípicos para la desinhibición y los síntomas disociativos. No obstante hay consenso en que la medicación debe siempre acompañar a la psicoterapia (Silk KR, J Pediatric Practice 2011; 17(5):311-319).

El diagnóstico diferencias entre TL y TB es un desafío pero es importante que se realice. Si estás obteniendo distintos diagnósticos de distintos médicos, trata de lograr que te digan POR QUE apuntan en una dirección o en otra. Esta bien que expreses tus dudas y que pidas información y si tu médico no parece dispuesto a tener esa conversación, considera cambiar de médico o de psicoterapeuta. Tienes el derecho a entender tu diagnóstico y obtener respuestas a tus preguntas.-

Notas:

TL : Trastorno límite de la personalidad

TB : Trastorno Bipolar

 

Fuente:

Difference Between Bipolar Disorder and Borderline Personality Disorder

http://www.psychologytoday.com/blog/stop-walking-eggshells/201003/three-easy-ways-differentiate-bipolar-and-borderline-disorders

https://www.trastornolimite.com/Trastornos-y-enfermedades-mentales/el-trastorno-bipolar.html

http://historico.medicosypacientes.com/pacientes/2009/05/09_05_26_personalidad