El erotismo en la vejez: ¿otra forma de prevención de las demencias?

 

Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella. Entonces él la miró, y la vio desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana. Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella se la devolvía muerta de risa.-Gabriel García Marquez (El amor en los tiempos del cólera)

El erotismo en la vejez ha sido una temática poco abordada desde el punto de vista psicológico, cultural, histórico y médico.-

Ha existido y existe un ejercicio del poder, por parte de la industria farmacéutica, biomedicalizando la vida e intentanto colocar a la edad adulta y a la vejez bajo el exclusivo dominio de la medicina, en su vertiente de “vejez= carencia=dependencia=enfermedad”, anulando así el deseo como enfoque y  análisis a partir de ciertas etapas de la vida.

Y que no se hable de ello, no quiere decir que no exista, como lo sabe cualquier profesional, médico, enfermero, psicólogo, fisioterapeuta que trabaje con personas mayores de ambos sexos, con mayor o menor nivel de salud.

Actualmente, la ecuación : silencio-erotismo-vejez se presenta como un tema “natural” y fuera de discusión.

Debemos aclarar que estamos separando la idea de sexualidad o genitalidad del erotismo, tal como lo marcaba Freud. Claro que el erotismo, termina incluyendo la sexualidad y en última instancia la genitalidad, pero no son sinónimos. El erotismo apunta a la pulsión de vida, entendida como el cuidado de los sentidos, la autovaloración positiva y la inteligencia emocional.

La deserotización de la vejez  tiende a pensar  la transformación del goce sensual en ternura y cariño, no menos útiles pero sin ir más allá de…, por considerar que no es algo que le suceda al otro, visualizado como vulnerable y emocionalmente “recortado”. A veces el tema aparece marcado por la insistencia en el chiste (y su relación con el inconsciente)  del ” “viejo verde” que surge como un retorno de lo culturalmente reprimido.

Esta estereotipada representación de la ancianidad, con fuertes sesgos en la percepción de la calidad de vida del adulto mayor, coexiste con otra que se centra a través de producciones artísticas, literarias y terapéuticas en la creación de espacios para mayores, construidos desde el discurso del envejecimiento activo. Un envejecimiento activo que excluye ese aspecto de la vida en todas las propuestas de políticas públicas relacionadas con el tema:

¿Se puede entrenar el erotismo?

Claro que sí:  El hombre nace sexuado y erotizado y muere de la misma forma: elije un objeto de amor y lo mantiene o no..pero no lo pierde.

¿Como se sentirá una mujer lesbiana que llega a la menopausia y no puede comentar a su medico de cabecera que realiza el PAP de rutina, detalles de su vida personal, para completar sus preguntas sobre , hijos, lactancia, abortos….etc.

¿Que piensa un hombre que desea el calor del cuerpo femenino, aún en la frialdad del trato de la enfermera de turno?

Habrá que comenzar ….una vez más, a abordar estos temas sumándonos a los intentos de varios autores por subvertir los mitos y prejuicios vigentes , no solo en relación a los nuevos enfoques sobre la erótica de la vejez, sino a  la vertiente abierta por la comunidad LGTB  y las interdicciones sexuales que suele imponer el geriátrico como espacio biomedicalizado.-

El erotismo se convierte así en una cuestión de salud pública, en tanto se trata de una variable que previene el deterioro cognitivo. Se trata de considerar un aspecto que, al ir más allá de la sexualidad, reivindica el juego, lo sensorial, el empuje hacia la vida, el hacer de nuestro cuerpo un lugar de placer, más allá de las limitaciones.

En este sentido, se han realizados interesantes experiencias al respecto, destinadas a cruzar variables tales como : depresión, conductas compulsivas, trastornos alimentarios, déficits cognitivos y mantenimiento  o no, de actividades básicas de la vida diaria, vínculos emocionales y percepción de confort y felicidad, en mayores ingresados o no en residencias geriátricas…

Cuestiones sociales como la jubilación,  la aparición de enfermedades crónicas, o la desaparición física de personas cercanas que originan duelos muchas veces sin resolver, impactan en los cambios en la percepción de la propia identidad, generando amenazas en la salud mental.

La prevención de la demencia no debiera pasar solo por lo cognitivo, o los imprescindibles cambios hacia hábitos saludables, sino por evitar la fragilización de los vínculos. Se trata de estimular nuevas narrativas sobre el sí mismo, dotando de sentido al día a día, más allá de los discursos sociales “viejistas”.

Para saber más :

http://www.ricardoiacub.com.ar/tener-mas-actividad-sexual-disminuye-el-deterioro-cognitivo-en-las-personas-mayores/

Ricardo Iacub: Erótica y vejez, perspectivas de occidente. (2006) BsAs: Paidós

http://gerontologia.maimonides.edu/2012/10/erotismo-en-la-vejez-un-signo-de-salud/

Salvarezza, L (comp): El fantasma de la vejez. Bs.As : Tekne

https://www.nia.nih.gov/health/sexuality-later-life

Kehoe, M: (1986) Lesbians over 65: a triple invisible minority(Journal of Homosexuality), 12 139-162

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Erotizar la vejez

Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella.Entonces él la miró, y la vió desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana.Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella se la devolvía muerta de risa.-

Gabriel García Márquez(El amor en los tiempos del cólera)

El erotismo en la vejez es un tema tabú desde el punto de vista psicológico, cultural, histórico y médico.- La biomedicalización de la vida en su última etapa coloca  a la vejez bajo el exclusivo dominio de la medicina, en su versión  “vejez= carencia=dependencia=enfermedad”,

Y que no se hable de ello o se hable poco, no quiere decir que no exista, como bien lo sabe cualquier profesional, médico, enfermero, psicólogo, fisioterapeuta que trabaje con personas mayores de ambos sexos, con mayor o menor nivel de salud.

Actualmente, la ecuación : silencio-erotismo-vejez se presenta como un retiro natural y fuera de discusión. Debemos aclarar que estamos separando sexualidad y genitalidad de erotismo, tal como lo marcaba Freud. Una cosa es la genitalidad y otra cosa el erotismo, el placer a través del cuerpo, el propio y el del otro.

A veces el tema aparece marcado por el chiste (y su relación con el inconsciente) el del ” viejo verde” que surge como una vuelta de lo reprimido. La des-erotización de la vejez producen la transformación del goce sensual en ternura y cariño, no menos útiles pero sin ..más allá de…

Esta estereotipada representación de la ancianidad, con fuertes efectos en la percepción de la calidad de vida, coexiste con otra que se centra a través de producciones artísticas, literarias y terapéuticas en la creación de espacios para mayores, construidos desde el discurso del envejecimiento activo.

El hombre nace sexuado y erotizado y muere de la misma forma: elije un objeto de amor (homo u heteresoxual) y lo mantiene o no……pero no lo pierde.

¿Como se sentirá una mujer lesbiana que llega a la menopausia y no puede comentar a su médico de cabecera que realiza el PAP de rutina, detalles de su vida personal?

¿Que piensa un hombre que desea el calor del cuerpo femenino, aún en la frialdad del trato de la enfermera de turno? Se han realizados interesantes experiencias al respecto, destinadas a cruzar variables como : depresión, conductas compulsivas, trastornos alimentarios, déficit cognitivos y mantenimiento de actividades básicas, sensación de confort y creatividad, en mayores ingresados o no en residencias…

Los mitos y prejuicios vigentes, no solo en relación a los nuevos enfoques sobre la erótica de la vejez, la vertiente abierta por las minorías gays y lesbianas y las interdicciones sexuales que suele imponer el geriátrico como espacio biomedicalizado, se encuentran en vías de revisión y tarde o temprano  habrá que romper el silencio y la incomprensión que rodea a estos temas tanto en los profesionales, como en las familias o en los mismos interesados.-

 

Para saber más:

Iacub Ricardo: Erótica y vejez

Salvarezza, L: El fantasma dela vejez

Lyotard,JF: la condición posmoderna

Long, I : Human sexuality and aging

Kehoe, M: Lesbians over 65: a triple invisible minority(Journal of Homosexuality)

¿Por qué las mujeres aman a Grey?

 

El sexo es una de las nueve razones para la reencarnación….las otras ocho no son importantes” Henry Miller

Cincuenta sombras de Grey (Fifty Shadows of Grey) es una novela erótica que ha vendido más de 40 millones de ejemplares en 45 países y ha generado un merchandising que parece no temer fin: camisetas, lencería y regalos  se lanzan al mercado con grandes posibilidades de hacer caja. Lo último, una colección de juguetes eróticos que recrean los que usan los protagonistas, desde plumas y antifaces hasta un set completo de ataduras y -como no- la  película.

50 sombras” -según su autora E.L.James- comenzó como una fanfiction de “Crepúsculo” en las que las relaciones entre los protagonistas tenían un toque abusivo. Se trata de la historia de “amor” de Anastasia  Steele & Edward Grey en donde las prácticas soft BDSM se convierten en un estilo de relación centrado en la sumisión y la dominación.

La aventura ha tenido seguidoras,  Sophie Morgan se ha subido al tirón mediático para publicar “Diario de una sumisa”, basado-dice-en su propia experiencia. Reivindica la idea de que éstas prácticas favorecen la comunicación en la pareja en tanto se plantean límites, expresión de fantasías y largo etc .

Es el mundo del bondage-ataduras con cuerdas, arneses, mordazas, yugos o cadenas- pero también el de las prácticas de control y limitación de la libertad individual, de las reglas para comer o vestirse. Actividades que exigen consentimiento mutuo y acuerdos explícitos. Son prácticas muy antiguas que se han desarrollado en distintas culturas y momento históricos, siempre ligadas al ejercicio del poder.

Creo que es interesante poner sobre la mesa algunas ideas que circulan en relación a este tipo de literatura, por ejemplo:

1) Que la popularidad de estos libros reivindica el erotismo y el “divertirse” de otra forma, en contra del “coitocentrismo”.

2) Que las relaciones D/d (dominador/dominado) estimulan la liberación de inhibiciones en tanto se entrega la responsabilidad a otro, que marca las pautas.

3) Que esta literatura permite que se hable de la sexualidad y el deseo de las mujeres.

4) Que se trata de educación sexual  y liberación de las fantasías

Desde luego no es solo un juego de rol en donde cada uno acepta roles diferentes, el placer sexual se obtiene a través de la voluntad de dominio muchas veces sin contacto físico de ningún tipo.

En esta época en que el psicoanálisis es criticado por caduco y no “científico” resulta interesante el éxito de estos libros y de estos temas porque  ya Freud en“El problema económico del masoquismo” (1924) hablaba de  los efectos erógenos del dolor y de hecho es la única escuela psicológica que introduce una teoría completa sobre el tema.

Freud entiende al masoquismo como algo que va más allá de las parafilias descriptas por los sexólogos al reconocer elementos masoquistas en numerosos comportamientos sexuales  habituales, pero además describe formas de masoquismo “moral” en el que los sentimientos de culpa impulsan a asumir roles de víctima, sin que en ello haya ningún placer sexual.

El masoquismo es una respuesta exclusivamente humana e incluye todas aquellas situaciones en las que una persona es humillada, agredida o destruída. Como tal, nunca puede ser considerado solo como un estilo de relación o una modalidad erótica.
Por supuesto que  los juegos de pareja en los que se incluyen azotes,  ligaduras o antifaces, lencería erótica o juegos de rol son parte del erotismo; pero sería un error reivindicar historias como las de 50 sombras como una “revolución atrevida”.

Podemos preguntarnos si no será que el vacío que han dejado “las relaciones líquidas” (Bauman),  ha llevado a considerar como un valor a la “posesión”, la constancia y la predicibilidad frente a ese” touch an go” crónico, donde nadie sabe si es o no pareja de alguien, o que esperar en esa volatilidad en la que la falta de sentimientos genuinos se oculta detrás del sexo compulsivo y el aburrimiento “after office”.

¿Estarán algunas  mujeres deseando una nueva versión de “macho alfa” frente al tedio de una vida sexual sin matices? ¿Explicaría esta idea el que sean mujeres jóvenes las que más atraídas se sienten por la oscura personalidad de  Grey?

Desde luego que las novelas eróticas son un género interesante, útil y “educativo”  pero, ¿Qué nos aporta James que nos nos haya ya aportado Henry Miller?

Anastasia Steele no parece estar muy interesada en el sexo hasta que conoce a Grey y la mayoría de sus experiencias con él se reducen a tratar de hacer durar la sarta de situaciones engañosas que le propone más que a divertirse juntos.

La disminución del  deseo sexual, motivo de consulta bastante habitual en la clínica actual,  no se exorcisa a través de ningún libro o película, sino comprendiendo qué lugar ocupa en nuestras vidas la sexualidad en general y el erotismo en particular. Y eso incluye una fuerte dosis de compromiso.

 Que las mujeres entre 30 y 50 años sean las mayores consumidoras de “las sombras” es todo un dato que dá para varias tertulias profesionales y de las otras. 

Posiblemente el éxito del “porno para mamás”- como se lo ha denominado, por   ser una versión vainilla sex de las relaciones D/d muy alejadas de las verdaderas prácticas BDSM- supone aceptar que la seducción como tal ha cotizado  a la baja y es tiempo de hablar del tema.

El peligro radica en que puede mezclar las cosas y  hacer pensar que el ejercicio de poder, la manipulación y la violencia son seductores y esto no es así.

1) Los abusos de poder no son eróticos; aún formando parte del nucleo duro del sadomasoquismo, no son la forma en que una pareja debiera manejarse dentro o fuera de la cama. Cuando Grey le marca los pechos a Ana porque ella se ha atrevido a tomar sol durante las vacaciones no organiza alguna extraña forma de juego sexual, actúa como un hombre celoso y violento…y ninguna campaña editorial o película podrá cambiar eso.

2) El micromanagement no es sexy. Grey opina de todo y todos en la vida de Ana, que come, que ropa usa, que amigos tiene, puede que goce con su poder, pero tiene un problema y Ana tiene otro….y bastante serio.

3) No hay que confundir un romance BDSM con “Cumbres borrascosas”, el conflicto permanente no es erótico.

Finalmente,  mientras el final propuesto después de tanta gimnasia sexual y tanto control obsesivo sea el matrimonio y el embarazo estaremos jugando con las fantasías ancestrales del  macho proveedor  y la mujer dependiente y sin derechos y esa tampoco parece ser la alternativa más saludable……poco hemos avanzado en miles de años.

O el miedo o el amor…..

Hija de Eduard Punset, profundiza en la gestión de las emociones y aboga por enseñarla en las escuelas. Me despide con una frase de Jung: “La vida te hace una pregunta cuya única respuesta es tu vida”.

Elsa Punset, pedagoga de las emociones
Ante el mundo hay sólo dos actitudes: o miedo o amor”
Soy hija del ´baby boom´ de los 60. Nací en Londres, me crié en EE. UU., Haití, Madrid… y vivo en Londres. Tengo dos hijas pequeñas. Máster en Humanidades por Oxford, me dedico a la pedagogía de la gestión emocional. Soy adogmática. Me permito sentir el misterio
VÍCTOR-M. AMELA  – 25/01/2010
Vivió en Haití?

Siendo niña, sí. Por eso sé que en Europa vivimos de espaldas a los riesgos que allí amenazan las vidas: allí viven intensamente, aquí vivimos anestesiados.

Pues bendita anestesia.

Pero pagamos un precio: aquí la vida no late. Y, aburridos, llegamos a deprimirnos. Y nos afanamos en distraernos.

¿Y qué propone?

Adiestrémonos en gestión emocional. La ciencia demuestra que todo – hasta un pensamiento-arranca de una emoción: ¡somos animales más emocionales que racionales!

Pobre Descartes, qué viejo se queda…

Sí, pero ¡en las escuelas todavía no enseñamos a nuestros niños a gestionar sus emociones! ¡Qué atraso!: hacerlo reportaría fabulosas bendiciones para ellos y la humanidad.

¿Se puede enseñar a sentir?

Nos enseñan a desconfiar, recelar, sospechar, despreciar, odiar… ¡Que nos enseñen a amar! Nos enseñan que el mundo es peligroso, pudiendo enseñarnos que es fabuloso.

¿Lo es?

Hay sólo dos modos de relacionarse con el mundo: desde el miedo o desde el amor. Sentir curiosidad por el mundo es amarlo, es lo mismo. ¡Es lo que sienten los niños pequeños!

Esa inocencia radical, ese amor, curiosidad… es lo que luego nos enseñan a perder.

¿Por qué hacemos eso?

La educación aún premia las emociones defensivas ante el mundo, en lugar de premiar las emociones amorosas hacia el mundo.

Será por algo, ¿no?

Porque seguimos anclados en lo que hace 100.000 años resultó útil para sobrevivir en entornos cuajados de peligros: herramientas – miedo, angustia, tristeza, ira…-que hoy quedan anticuadas y son ya un lastre.

¿Recibió usted de sus padres la educación correcta?

Me dieron las dos cosas que hoy se sabe que son los dos puntales de la felicidad.

¡Dígamelas, por favor!

Una: afecto. Dos: sentido de control sobre tu vida.

Explíqueme esto.

Recibir afecto en la infancia infunde confianza y seguridad ante el mundo. Estudios sobre resiliencia – capacidad para remontar tremendos reveses-demuestran que niños tratados horriblemente que se agarraron a una mirada amorosa… pudieron remontar.

Puntal uno: amor. Puntal dos…

Soberanía sobre tu vida. Mis padres jamás hablaron de “la suerte”, sólo de cómo actuar: eso te enseña a ser el piloto de tu vida.

¿Qué emociones premia usted al educar a sus hijas?

Las ayudo a identificar cada una de sus emociones: así entienden qué está pasándoles.

¿Hay emociones positivas y negativas?

No. Hay emociones útiles e inútiles. Si un día están tristes, las entreno a no temer a la tristeza y a saber qué está mostrándoles.

¿Y qué muestra la tristeza?

El temor por una pérdida: por una ausencia, una carencia, porque algo termina… Si comprendes eso, ¡lo llevas mejor! Si no, esa tristeza puede agobiarte, angustiarte… y hasta llevarte a medicarte sin necesidad.

Eso se hace mucho por aquí.

Porque no escuchamos lo bastante las voces de nuestras emociones. Habitúate a escucharlas y entenderás tus pasiones. Y una vida con pasión y sentido es más feliz.

¿Cómo puedo descubrir mi sentido?

Al levantarte, cuestiónate: “¿Qué me hace hoy levantarme?”. El psicólogo Viktor Frankl lo planteó más crudamente: “¿Qué impide que hoy me suicide?”. Lo que se esconde tras la respuesta es tu sentido.

¿Y luego?

Aliméntalo. De lo contrario, podrías matarlo de hambre. Hazte regalos emocionales. Quizá sea apuntarte a una clase de baile… ¡Siembra tu vida de pequeños cambios!

¿Eso me hará más feliz?

Conozco un estudio hecho sobre 5.000 personas: un 10% declararon ser felices. Pues bien, se observó que esas 500 personas habían seguido un patrón común…

¿Cuál? Cuente.

Se habían marcado una meta. La habían puesto por escrito (o se la habían contado a conocidos), en una especie de compromiso público. Habían establecido metas volantes, etapas menores en el camino hacia su gran objetivo. Y cada vez que alcanzaban una meta volante, se gratificaban con algo.

Tomo nota.

Un amigo mío indio me dijo: “A vosotros os entierran a los 80 años, pero os morís a los 20”. Me hizo pensar… Hoy sabemos que nuestro cerebro es muy plástico: ¡podemos reinventarnos cada día durante 80 años! No lo hacemos. ¡Atrevámonos, pues es posible!

Excitante: reinventarte cada día.

Abrámonos a la realidad…, que incluye el misterio. Darle la espalda a lo inconsciente y a lo misterioso nos priva del 80% de la realidad, ¡la convierte en plana y aburrida!

¿Cómo aconseja mirar la realidad?

La ciencia nos habla de lo que sabe, pero no puede hablarnos de lo que no sabe. No prescindas de todo eso. ¡Permítete inventar preguntas y soñar respuestas! Es esa capacidad de inventar y soñar (y no sólo la de analizar) la que nos hace plenamente humanos.

Gracias, maestra.

¡Los maestros son los niños! Ellos nacen libres, con esa inocencia radical abierta al misterio, a la confianza en la vida y al amor al mundo. Si la conservásemos…, ¡seríamos siempre creativos y felices!

lunes, 25 de enero de 2010
Fuente : www. lavanguardia.es

 

 

“Lucía (la hija de Joyce) terminó psicótica, murió en 1962 internada en una clínica suiza.

Joyce nunca quiso admitir que su hija estaba enferma y trataba de impulsarla a salir, a buscar en el arte un punto de fuga. Una de las cosas que hacía Lucía era escribir. Joyce la impulsaba a escribir. Leía sus textos, y Lucía escribía, pero a la vez se colocaba cada vez en situaciones difíciles, hasta que por fin le recomendaron a Joyce que fuera a consultar a Jung.

Estaban viviendo en Suiza y Jung, que había escrito un texto sobre el Ulises y que por lo tanto sabía muy bien quién era Joyce, tenía ahí su clínica.

Joyce fue entonces a verlo para plantearle el dilema de su hija y le dijo a Jung: ‘Acá le traigo los textos que ella escribe, y lo que ella escribe es lo mismo que escribo yo’, porque él estaba escribiendo el Finnegans Wake, que es un texto totalmente psicótico. (…)

Entonces Joyce le dijo a Jung que su hija escribía lo mismo que él, y Jung le contestó: ‘Pero allí donde usted nada, ella se ahoga.’

Es la mejor definición que conozco de la distinción entre un artista y… otra cosa, que no voy a llamar de otro modo que así.

El arte de la natación. En efecto, el psicoanálisis y la literatura tienen mucho que ver con la natación.

El psicoanálisis es en cierto sentido un arte de la natación, un arte de mantener a flote en el mar del lenguaje a gente que está siempre tratando de hundirse. Y un artista es aquel que nunca sabe si va a poder nadar: ha podido nadar antes, pero no sabe si va a poder nadar la próxima vez que entre en el lenguaje.” (de la escritura)

 

Ricardo Piglia, “Los sujetos trágicos (Literatura y psicoanálisis)” en Formas breves. Barcelona, Anagrama, 2000.

 

artes visuales & mentalidades posmodernas

“Mujer que llora” (retrato de dora maar) P. Picasso

Arnold Hauser sostiene que “todo en la historia es obra de los individuos; pero los individuos se encuentran temporal y espacialmente en una situación determinada y su comportamiento es el resultado tanto de sus facultades como de su situación.”

En 1907 Picasso pinta  “Les demoiselles d´ Avynon” al tiempo que afirma: “hay que liberar a los objetos de la tiranía de la semejanza”; con este cuadro rompe el culto a la belleza femenina en tanto, basándose en un recuerdo personal no busca una visión icónica de él.

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El impacto de la violencia de género en la salud femenina I

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Síndrome de la mujer trabajadora o profesional

La mujer educada en algúnos de los modelos tradicionales imperantes, sobre todo en los países mediterráneos, puede sentir como una transgresión el desarrollar un trabajo fuera de su casa o una profesión, especialmente en ciertas crisis evolutivas: nacimiento de los hijos, problemas laborales de su pareja, enevejecimiento de sus padres, menopausia.

El desajuste surje porque sabe racionalmente que tienen derecho a su propio proyecto como persona pero las contradicciones y presiones del sistema familiar y social, generan stress y disfuncionalidad:

1) Siente que está traicionando o cuestionando, por ej. el modelo materno (el ama de casa exclusivamente) .

2) Se siente insegura o con poca fuerza para resisitir la presión social que la empuja la rol tradicional (por ej. cuidar al familiar enfermo) .

3) Tiene necesidad de dar explicaciones por todo lo que hace, horarios, llegadas tarde, idas temprano

4) Para “hacerse perdonar” carga con excesivas tareas los fines de semana, hace regalos, favores, etc..

5) Vive sus triunfos con culpa

6) trata de evitar, sin éxito la rivalidad o la competencia del marido

7) Se esfuerza por demostrar que tiene todo bajo control

8) Se siente sometida a la presión de ser perfecta y atractiva dentro y fuera de la casa.Suele consumir estimulantes, adelgazantes, café, ansiolíticos, fumar en exceso.etc..

9) Es implacable consigo misma . No pide ayuda. No puede estar sin producir algo.

10) Adquiere estereotipos masculinos laborales.

11) No puede negociar con éxito, por ej. el cuidado del adulto mayor dependiente 8padre, madre) con el resto de la familia

12) Se compara con otros todo el tiempo

13) Siente miedo de tomar inciativas, se aterra de llegar a cometer errores. es hipersensible a las críticas.

14) Puede estructurar conductas de represión de los afectos o desarrollar proyectos excesivamente ambiciosos.

15) Vive peleas permanentes con su pareja, sus hijos, sus padres, sin poder salir del intercambio de reproches y malosentendidos.

16) Por momentos siente que enloquece y suele tener ataques poniéndose a despotricar contra todo y todos.

17) A veces realiza consultas psicológicas sin éxito pues tiene dificultades en asociar y responder a preguntas relativas a sus motivos de consulta

18) Va y viene del trabajo sin perder un minuto, evitando el costado social del trabajo con sus compañeros o amistades.-

19) No sabe decir NO

Las adicciones, las compulsiones, la automedicación, la bulimia, el agotamiento, la crisis de identidad, los trastornos gastrointestinales, lumbalgias, hipertensión, depresión, accesos de furia con permanente necesidad d eecplotar, son algunas d elas perturbaciones más comunes de éste cuadro.-

( basado en e libro ” Hombres violentos, mujeres maltratadas”: de Graciela Ferreira)