Cohousing: Inteligencia colectiva + Solidaridad + Convivencia

La sociedad del Siglo XXI ha cambiado el modelo de negocio en varios rubros, promoviendo la economía colaborativa en la que se intercambian bienes y servicios a través de plataformas electrónicas , como es el caso de Airbnb  o Uber  o de las startups.

En el rubro envejecimiento activo, el cohousing (covivienda) aparece como una propuesta que ya lleva unas décadas, basada en la idea de crear comunidad, compartiendo espacios.

cohousing es  un tipo de vivienda colaborativa que intenta superar la alienación  de la vivienda actual, en la que nadie conoce a sus vecinos y en la que no existe ningún sentido de la comunidad. Se caracteriza por la existencia de casas privadas con su cocina propia, salón comedor, etc, junto con amplios espacios y facilidades comunes. El espacio común suele incluir una casa  con cocina, salón comedor y salas multiusos, diversas facilidades recreativas, biblioteca, talleres, zonas verdes, espacios para los niños, etc

Es un modelo que, con variables ,se ha desarrollado en Europa (Alemania, Francia) desde hace más de treinta años y su principal ventaja es recuperar valores típicos de comunidades pequeñas como los hábitos de colaboración y las relaciones sociales en red.  En Dinamarca a finales de los años 60 se formaron las primeras unidades cohousing  que se extendieron a USA a finales de los 80.

Es en Estados Unidos y Canadá donde más se ha desarrollado esta forma de comunidad con propuestas para distintos nichos desde familias a adultos mayores. La diferencia con otros modelos similares, radica en que, en el caso de las personas mayores, son ellas las que eligen con quién quieren vivir y cómo. Se trata de una forma avanzada del cooperativismo de viviendas.

Las casas de un Cohousing se construyen normalmente en torno a una zona verde y peatonal. Las calles y los aparcamientos se diseñan especialmente para eliminar los coches del interior de la comunidad. Con esto no solo se consigue crear más áreas abiertas para recreación y ocio, sino que elimina el ruido del tráfico y la contaminación. No son hoteles, ni hospitales ni instituciones geriátricas, son hogares con zonas comunes que garantizan la autonomía a partir de una arquitectura adaptada y adaptable.

La experiencia de muchos Cohousing muestra que la participación activa de los residentes desde el inicio del proyecto contribuye a unir lazos y fortalecer el sentimiento comunitario. Construir una comunidad no es fácil. Trabajar juntos y participar activamente en el desarrollo y proceso de diseño forja una estructura social más coherente y con garantías de buen funcionamiento.

En cohousing nadie está obligado a participar, nadie esta obligado a hacer lo que otros dicen que tiene que hacer, nadie está obligado a relacionarse con nadie que no elija, pero estan facilitadas todas las posibilidades de hacerlo.

Inteligencia colectiva + Solidaridad + Convivencia

Desde el punto de vista de la psicología de la salud y el wellness coaching, será  importante valorar algunas variables relacionadas con la historia personal y las características de personalidad del adulto mayor que elige o al que se le sugiere este tipo de experiencia colaborativa.

Por ejemplo, habrá que explorar el perfil psicosocial del adulto mayor, conocer sus hábitos, su historia laboral, su estructura familiar o de relaciones, sus valores y creencias culturales, a la hora de diseñar una propuesta de espacios comunes.  No todo es bueno para todos en todas las circunstancias.  No sirve imponer un proyecto arquitectónicamente “perfecto” pero psicológicamente precario.

En una residencia geriátrica es bastante probable que convivan personas con problemas importantes de salud con otras menos dependientes, se trata de un modelo basado en la pasividad del residente al que se le proponen rutinas, horarios o actividades.

En el cohousing,  la persona tiene  autonomía porque es quién decide apostar por un entorno en el que la red social es fundamental. Por ello, tiene más libertad para conservar sus hábitos,cambiando a un modelo en el que  se ve como usuaria  e inversora colaborativa, y no como un potencial cliente al que captar y con el que hacer negocio.

En este sentido, medir percepción de calidad de vida a la hora de trabajar en el asesoramiento a personas, grupos o estudios profesionales, será algo imprescindible. Un espacio no deviene sustentable y flexible solo por requerimientos arquitectónicos, serán sus habitantes los que le insuflen “alma”.

Quién elige este modelo valora, sobre todo, el sentido de pertenencia. Los “baby boomers“,  nicho social de los adultos mayores en esta segunda década del siglo XXI, ya no responden al perfil tradicional del “abuelito”, pasivo y  anclado en el pasado. A nivel tecnológico, les toco vivir el nacimiento de la televisión, vieron en vivo la llegada del hombre a la luna, pasaron del cine en blanco y negro al de color, del teléfono de disco al de tonos, usaron fax, pasaron de los programas antiguos de computadoras a los nuevos lenguajes digitales y vieron nacer  la telefonía celular, las PC personales  e Internet.

Sería una simplificación reducir toda su experiencia de vida a la anulación de su capacidad de crear comunidad y envejecer activamente, solo por una cuestión cronológica. Trabajar su sentido de seguridad, física, emocional y financiera supone facilitarles el seguir sintiendo que son relevantes y actores de su propio envejecimiento con salud.

Las principales áreas de trabajo del psicólogo de salud en  este tipo de experiencia son las de un consultor/asesor para :

1)  Valorar las posibilidades de autopromoción e  iniciativa de los usuarios, no de un tercero

2)  Estimular  la autogestión  mediante la acción y consenso grupal

3)  Estar presente en el momento de la acogida e integración al grupo de cooperativistas

4)  Proveer técnicas de resolución de conflictos con la familia de origen u otros miembros de la comunidad, si los hubiera

5) Diseñar  programas personalizados de wellness (bienestar)

6) Valorar la historia laboral, emocional y socio-económica para contribuir a la mejor dinámica de los grupos que se formen, promoviendo la cooperación, el espíritu vecinal y la convivencia.

 ¿Cómo creen que puede afectar esta nueva forma de cooperativismo al modelo tradicional de residencias? ¿Qué impacto creen que tendrá en la promoción del envejecimiento activo? ¿Y en la reducción de costos sanitarios?

Para saber más:

http://www.cohousing.org/

http://ecohousing.es/portfolio/conceptos-basicos-del-cohousing-vivienda-colaborativa/

http://www.telam.com.ar/notas/201701/176170-adultos-mayores-cohousing-amigos-vejez.html

http://www.vivamosjuntos.com/cohousing-en-buenos-aires/

https://www.psychologytoday.com/blog/living-single/201308/the-secret-balancing-time-alone-and-time-together

http://www.cohousing.org/www.cohousing.org/what_is_cohousing/whychoose

 

 

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Psicología de la salud & bienestar: una tendencia en expansión

Los entrenadores personales son cada vez más populares pero la gente quiere además apoyo en sus esfuerzos para comer menos, dejar de fumar o de beber y controlar su estrés.

Es ahí en donde aparece la figura del asesor psicológico (counselor). La tendencia se está notando no solo en particulares sino en empleadores y empresas de seguros de salud debido al alto ROI de la inversión medido en rendimiento de los empleados o menor uso de otras prestaciones.  El psicólogo de salud aparece como un recurso para lograr cambios permanentes 

en el estilo de vida.

Un ejemplo:

Laura ni siquiera sabía lo que era un consultor psicológico, hasta que uno transformó su vida. Desde su infancia tenía problemas con su peso, comía en forma compulsiva y pasaba de dieta en dieta o mejor dicho  de fracaso en fracaso.

Finalmente, en un grupo de autoayuda alguien le recomendó un psicólogo; entró en un proceso de diez sesiones y según sus propias palabras, además de hacer progresos en su dieta y en el control de su peso ganó algo mucho más importante: descubrir que perder peso no era lo más importante para ella sino estar en su casa con su familia, dejó su trabajo y reorganizó su rutina de forma de poder trabajar desde casa, su ansiedad disminuyó y así pudo compensar sus excesos con la comida. Nunca ha estado más feliz. “ Mi meta no cambió-dice-pero sí la forma de alcanzarla!”

Según un ranking de tendencias del American College of  Sports Medicine (ACSM) los  profesionales de la educación en el ámbito del fitness, es decir aquellos que entrenan en hábitos y sus relaciones con el resto del bienestar han saltado del lugar tercero al primero en demanda en los últimos siete años, siendo la más importante tendencia en el mundo del fitness: queremos estar bien, tener más energía y sentirnos mejor pero hay un abismo entre ese deseo y el día a día lleno de sobrecarga de horarios, comida basura y sedentarismo por abuso de pantallas.

Los médicos de familia de USA que han comenzado a incorporar un wellness coach en sus prescripciones notan beneficios en el cumplimiento del plan de salud y en la prevención.

Ahora, no todo son rosas; hay gente que puede estar muy mayor o muy enferma o muy desmotivados para cambiar; no todos son candidatos a un programa de bienestar .

El candidato ideal es aquel que no es que haga todo tan mal, simplemente  NO hace aquello que le va bien: no come bien, están estresado, no controla el uso de su tiempo libre.

Por ejemplo:

Un médico psiquiatra en la mitad de la cincuentena comenzó a ganar peso hace 20 años cuando dejó de fumar. El mayor problema según el mismo fue el estrés  debido a las presiones de su trabajo como director de un centro de salud muy importante. Pero la trampa estaba en el abuso de dulces que su secretaria le traía con cada café que consumía de a litros. Comer se transformó en una forma de bajar la ansiedad.

Comenzó a ir a un gimnasio pero como la mayoría iba cuando quería. Contrato un entrenador personal y un psicólogo de salud: claro que podía caminar solo pero el tener un programa que lo obligaba a caminar 20 minutos al día y por otra parte lo hacía pensar en los estresores de su vida, la relación con su cuerpo y sus impulsos: comer, beber, consumir estimulantes resultó muy eficaz.

Finalmente logró entender algunas razones del por qué de toda la cuestión y continuar su programa solo manteniendo sus idas al gym y sus cambios .

La gente quiere que le digan que hacer, pero es mejor cuando paran, piensan en sus objetivos y se plantean su propia estrategia para lograrlos: se trata de relacionarse en forma diferente con el propio cuerpo.

Fuente. http://www.webmd.com

El erotismo en la vejez: ¿otra forma de prevención de las demencias?

 

Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella. Entonces él la miró, y la vio desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana. Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella se la devolvía muerta de risa.-Gabriel García Marquez (El amor en los tiempos del cólera)

El erotismo en la vejez ha sido una temática poco abordada desde el punto de vista psicológico, cultural, histórico y médico.-

Ha existido y existe un ejercicio del poder, por parte de la industria farmacéutica, biomedicalizando la vida e intentanto colocar a la edad adulta y a la vejez bajo el exclusivo dominio de la medicina, en su vertiente de “vejez= carencia=dependencia=enfermedad”, anulando así el deseo como enfoque y  análisis a partir de ciertas etapas de la vida.

Y que no se hable de ello, no quiere decir que no exista, como lo sabe cualquier profesional, médico, enfermero, psicólogo, fisioterapeuta que trabaje con personas mayores de ambos sexos, con mayor o menor nivel de salud.

Actualmente, la ecuación : silencio-erotismo-vejez se presenta como un tema “natural” y fuera de discusión.

Debemos aclarar que estamos separando la idea de sexualidad o genitalidad del erotismo, tal como lo marcaba Freud. Claro que el erotismo, termina incluyendo la sexualidad y en última instancia la genitalidad, pero no son sinónimos. El erotismo apunta a la pulsión de vida, entendida como el cuidado de los sentidos, la autovaloración positiva y la inteligencia emocional.

La deserotización de la vejez  tiende a pensar  la transformación del goce sensual en ternura y cariño, no menos útiles pero sin ir más allá de…, por considerar que no es algo que le suceda al otro, visualizado como vulnerable y emocionalmente “recortado”. A veces el tema aparece marcado por la insistencia en el chiste (y su relación con el inconsciente)  del ” “viejo verde” que surge como un retorno de lo culturalmente reprimido.

Esta estereotipada representación de la ancianidad, con fuertes sesgos en la percepción de la calidad de vida del adulto mayor, coexiste con otra que se centra a través de producciones artísticas, literarias y terapéuticas en la creación de espacios para mayores, construidos desde el discurso del envejecimiento activo. Un envejecimiento activo que excluye ese aspecto de la vida en todas las propuestas de políticas públicas relacionadas con el tema:

¿Se puede entrenar el erotismo?

Claro que sí:  El hombre nace sexuado y erotizado y muere de la misma forma: elije un objeto de amor y lo mantiene o no..pero no lo pierde.

¿Como se sentirá una mujer lesbiana que llega a la menopausia y no puede comentar a su medico de cabecera que realiza el PAP de rutina, detalles de su vida personal, para completar sus preguntas sobre , hijos, lactancia, abortos….etc.

¿Que piensa un hombre que desea el calor del cuerpo femenino, aún en la frialdad del trato de la enfermera de turno?

Habrá que comenzar ….una vez más, a abordar estos temas sumándonos a los intentos de varios autores por subvertir los mitos y prejuicios vigentes , no solo en relación a los nuevos enfoques sobre la erótica de la vejez, sino a  la vertiente abierta por la comunidad LGTB  y las interdicciones sexuales que suele imponer el geriátrico como espacio biomedicalizado.-

El erotismo se convierte así en una cuestión de salud pública, en tanto se trata de una variable que previene el deterioro cognitivo. Se trata de considerar un aspecto que, al ir más allá de la sexualidad, reivindica el juego, lo sensorial, el empuje hacia la vida, el hacer de nuestro cuerpo un lugar de placer, más allá de las limitaciones.

En este sentido, se han realizados interesantes experiencias al respecto, destinadas a cruzar variables tales como : depresión, conductas compulsivas, trastornos alimentarios, déficits cognitivos y mantenimiento  o no, de actividades básicas de la vida diaria, vínculos emocionales y percepción de confort y felicidad, en mayores ingresados o no en residencias geriátricas…

Cuestiones sociales como la jubilación,  la aparición de enfermedades crónicas, o la desaparición física de personas cercanas que originan duelos muchas veces sin resolver, impactan en los cambios en la percepción de la propia identidad, generando amenazas en la salud mental.

La prevención de la demencia no debiera pasar solo por lo cognitivo, o los imprescindibles cambios hacia hábitos saludables, sino por evitar la fragilización de los vínculos. Se trata de estimular nuevas narrativas sobre el sí mismo, dotando de sentido al día a día, más allá de los discursos sociales “viejistas”.

Para saber más :

http://www.ricardoiacub.com.ar/tener-mas-actividad-sexual-disminuye-el-deterioro-cognitivo-en-las-personas-mayores/

Ricardo Iacub: Erótica y vejez, perspectivas de occidente. (2006) BsAs: Paidós

http://gerontologia.maimonides.edu/2012/10/erotismo-en-la-vejez-un-signo-de-salud/

Salvarezza, L (comp): El fantasma de la vejez. Bs.As : Tekne

https://www.nia.nih.gov/health/sexuality-later-life

Kehoe, M: (1986) Lesbians over 65: a triple invisible minority(Journal of Homosexuality), 12 139-162

6 pasos hacia el cambio de hábitos

Comienza un nuevo año y con él vuelven a aparecer las propuestas de cambio de hábitos: “dejo de fumar”, “adelgazo”, ” me punto al gimnasio”….la mayoría de las veces solo quedarán en eso, en una manifestación de un deseo que tiene que ver con la percepción inconsciente de que “algo tenemos que hacer con ese hábito que nos trae problemas” pero que requiere de un trabajo de motivación y control interno del que muchas veces carecemos..-

Que la salud es lo primero y que sin ella nada importa, es algo que sabemos todos. Pero a pesar de esto, las distracciones y demandas de cada día nos van empujando a olvidar lo que es más importante y de a poco vamos abandonando nuestro cuerpo hasta que un día nos pasa factura.

El estrés y la falta de tiempo son sólo algunas de las razones más comunes que da alguien cuando explica por qué no puede tener un estilo de vida menos sedentario

El primero de cada año te decides a bajar esos kilos de más o mejorar tu estado físico, para una semana después (o incluso antes) encontrarte dándote excusas para no ir al gimnasio, dar una caminata o hacer una rutina de fitness.

Querías cambiar pero no pudiste. ¿Qué pasó?

Lo que pasó fue que no apoyaste el  pensamiento, la idea de cambiar, con nuevas conductas, otras rutinas, otros hábitos

Funcionamos la mayor parte de tiempo por inercia, nos cuesta salir de nuestra zona de confort y no nos gustan los cambios. Por eso una cosa es decir que vamos a hacer más ejercicio o vamos a comer mejor o utilizar de otra manera, con nuevas actividades nuestro tiempo libre y otra es hacerlo efectivamente. El secreto está en unir ese pensamiento a otros asociados a imágenes que reflejen nuestro objetivo.

Todos los hábitos pueden ser cambiados, ya que son adquiridos, no heredados. Si hoy no estás contento con quien eres o como te ves, enhorabuena, puedes cambiar. Sólo necesitás tener un objetivo, tener claro que querés cambiar y empezar a modificar las rutinas que te hacen más daño que favor.  Si querés cambiar tu cuerpo, debes cambiar tu mente. Y cuando lo hagas, lo hará toda tu vida.

Aquí 6 pasos para cambiar tus rutinas y tener el estado físico y vitalidad que te mereces.

  1. DEFINE TUS OBJETIVOS

Armá un panel con imágenes que te inspiren a cambiar tu cuerpo. Puede ser un vestido que te querés comprar, unas vacaciones donde tengas que mostrar tipo, un deporte que demande que tengas buen estado físico o una persona en particular que admires. Si querés bajar de peso, poné un papel con tu peso ideal en la balanza, cada vez que te peses, lo verás y recordarás que es ese el peso que deseas. Se trata de encontrar un motivador que además deberá ser constante

    2. FIJATE UNA META

Y cuando la logres, subí el listón. Es muy importante que sepas exactamente  qué querés lograr y para cuando. “Tengo que mejorar mi estado físico” no te llevará a ningún lado. “Tengo que bajar el sobrepeso que tengo según mi médico y hacer una rutina de 45´de ejercicios tres veces a la semana es un objetivo claro, lo siguiente es pactar las etapas en metas alcanzables: cuantos kilos por mes?, qué rutina?, empezando cuando?.El cambio a de ser fácil en cada etapa, gradual y flexible.

3. DA UNA VUELTA A TU VIDA

Si te relajas en el sofá por la noche mirando la tele y comiendo un helado, decidite a entrenar a esa hora. Creá un poco de caos, cambia tus horarios, ve más temprano al trabajo, no quedes en restaurantes de comida rápida. Rompe con los malos hábitos pero hacélo por convicción propia, si no te convences vos no habrá nadie que te inspire. Agrega algo sano y de buena calidad a tu alimentación, verás que lo bueno le va ganando lugar a la comida basura, es más efectivo que pasar en 48hs de las hamburguesas y la coca-cola a la milanesa de tofú y el agua mineral.

4. ENAMORATE DE LOS BUENOS HÁBITOS

Esto es muy importante. Si a determinada hora miras un programa de televisión que realmente no te aporta nada, aprovecha ese rato para hacer ejercicio. Y trata de que sea placentero. Camina con tu música favorita, haz ejercicio en compañía de alguien que te guste. Sustituí los malos hábitos por buenos y hacelo de a uno por vez.-

5. APRENDE A IDENTIFICAR LAS EXCUSAS

Las personas que entrenan muy posiblemente no tienen más tiempo que tú. BUSCAN el tiempo para ellos mismos. Existen muchísimos 20 minutos en el día que puedes utilizar para hacer una rutina. Por ejemplo, los 20 minutos que utilizas para navegar en Internet o los que perdés  hablando por teléfono. Recordá que el límite entre la disciplina y el hábito es a menudo difícil de distinguir, pero esa es precisamente la diferencia que es necesario tener siempre presente. El hábito es inconsciente y no implica poner en juego la inteligencia mientras que la disciplina es voluntaria y orientada al logro de nuestros objetivos; se trata de ser disciplinado hasta lograr consolidar el hábito.-

6. DECIDE Y ACTÚA

No digas “el lunes empiezo”. Empieza ahora, con lo que tienes, Sólo desear el cambio no te llevará a ninguna parte. Y no puedes contratar a nadie para que haga tus abdominales. Es tu responsabilidad tomar la decisión y ponerte en marcha.

Fuente: http://www.habitosvitales.com/2014/09/08/7-acciones-para-crear-nuevos-habitos-y-tener-un-mejor-estado-fisico/

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¿Que hago con mi tiempo libre?

Dentro de la psicología de la salud,  el tema de la utilización del tiempo libre de una forma terapéutica es todo un área de trabajo con muchas opciones. El objetivo general de un trabajo con  ocio terapéutico es mejorar la percepción de calidad de vida, a través de un uso creativo del tiempo libre.

 

Para diseñar un programa de ocio terapéutico se toman en cuenta cuatro áreas:

– física

-mental

-emocional/afectiva

-social

Los déficit en éstas áreas son las causas más frecuentes de que la gente no disfrute en forma plena y esto suele ocasionar un mal aprovechamiento de su tiempo libre, acumulando stress y quitándole oportunidades de crecimiento personal.

En general, los servicios de animación en hoteles, centros de rehabilitación, gimnsaios, empresas, suelen darle al cliente poco control sobre la propuesta, dependiendo casi exclusivamente del profesional- que poco o nada conoce del grupo o la persona a la que trata- decidir como aprovechar ese espacio. En general se busca de mejorar la capacidad funcional (si hay discapacidad), o mejorar el rendimiento físico ( si se trabaja en un gimnsio)  o incrementar la participación grupal con el objetivo de que la gente se “divierta” ( si se trata de actividades complementarias propuestas por algún profesional de la salud en entornos laborales) .-

El usuario tiene un control mínimo y el animador o terapeuta un control máximo, pero hace ya tiempo que se ha comprobado que funciona mucho mejor un modelo que busque:

1) Ayudar a que la persona comprenda la importancia del ocio en el bienestar general

2) Desarrollar  habilidades de interacción social

3)  Aumentar las destrezas relevantes en la toma de decisiones

4) Explor  las propias motivaciones:

¿Qué quiero hacer’?

¿Qué puedo hacer?

¿Por qué quiero hacerlo?

El resultado de trabajar desde esta perspectiva es que  la persona desarrolla las destrezas y conocimientos necesarios para tomar decisiones informadas e independientes que hagan que disfrute su tiempo libre y aprenda más sobre lo que realmente “funciona” en su caso. Los resultados afectan directamente a su percepción de “bienestar”. Es el interesado el que pregunta al profesional cómo y donde encontrar aquellos recursos para organizar actividades que realmente le interesan y la función de éste es guiarlo en este proceso y ofrecerle alternativas sin dirigir sino solo ofreciendo fuentes.

La educación para el ocio supone una mayor libertad de elección e independencia, en un mundo en que cada vez creemos que elegimos más y estamos en realidad más condicionados.-

El ocio es necesario, no es un tiempo vacío a llenar con cualquier actividad y menos algo que signifique “animarse” en grupo.

Sus áreas de aplicación son múltiples: desde la rehabilitación en casos de enfermos crónicos,  hasta el apoyo a cuidadores familiares de adultos mayores, pasando por la reestructuración del tiempo libre en el caso de pre-jubilados menores de 60 años, sectores gerenciales sometidos a stress laboral, personas con trastornos alimentarios, personas afectadas por adicciones con y sin sustancias, adolescentes, adultos mayores que quieren envejecer activamente etc…

 

Envejecimiento activo: hay vida después de los 60

El abuelito en chinelas que escuchaba la radio pegada a la oreja o la frágil abuelita que tejía toda la tarde en la mecedora están muy lejos de la realidad. Ahora se habla de una nueva tercera edad, donde se pueden descubrir pasiones con la certeza de que la llama de los deseos sigue viva.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) fijó los 60 años como el índice que marca la llegada a la tercera edad.
Pero, sin embargo,  la última encuesta publicada por esa misma organización contraría esa afirmación: 500 adultos mayores respondieron que ellos se consideraban dentro de este grupo, recién llegando a los 70.
De hecho, las personas después de los 50 suelen tener una imágen interna 12 años menor a su edad cronológica, es la presión cultural la que colisiona con esta percepción.
Por eso es tan importante el entrenamiento en hábitos que favorezcan el no “comprarse” la tarjeta dorada que la sociedad quiere muchas veces imponer.
La vejez  desde lo psicológico es una cuestión de percepciones y conductas y desde lo fisiológico, una cuestión de genes y hábitos saludables.
Ser abuelo no depende de ningún tipo de elección personal. Uno no elige cuando ser abuelo, simplemente llega. A principios del siglo XX, padres e hijos podían convivir entre 20 a 30 años. Mientras que abuelos y nietos lo hacían, en promedio, unos 10 años. En la actualidad, padres e hijos pueden convivir unos 50 años y abuelos y nietos, más de 20. Antes muchos niños no llegaban a conocer a sus abuelos. Hoy, muchos bebés que están naciendo en estos días, con comodidad podrían llegar a vivir hasta los cien años y cuidar hasta a sus tataranietos.
¿Qué hago con la tecnología?
No son nativos digitales, claro, no nacieron con la explosión tecnológica. Pero de un tiempo a esta parte muchos adultos mayores se fueron adaptando y ya usan con familiaridad algunas herramientas y dispositivos como el celular, la cámara de fotos digital o la tablet.
Dentro de los temores que los adultos mayores suelen tener  en relación al  ingreso en las redes sociales, por ejemplo Facebook, es frecuente la inseguridad. “¿Quién es confiable para tener como amigo?”, es una pregunta recurrente. Hasta que descubren whatsapp y se dan cuenta de que pueden compartir con hijos, nietos y amigos su momento a momento, sentirse acompañados y paradojicamente, más seguros.
La alternativa al descarte
Según el ranking 2014 de la Global AgeWatch Index –que mide el bienestar de los ancianos- en la lista de los mejores lugares para vivir llegada la adultez, está Noruega (en el podio), Chile (en el puesto 22 y es el mejor latinoamericano) mientras que Argentina ocupa el lugar 31, de una lista final de 96 países de los cinco continentes.
En el documento Europa 2020 :La estrategia europea para el crecimiento“,  de la II Asamblea Mundial  para Europa de Naciones Unidas celebrada en Madrid, se pone de manifiesto la importancia del envejecimiento activo como elemento clave para el porvenir de la sociedad.
La clave entonces, cambiar la mirada. Anote bien, no se olvide: el que envejece, crece
Editado por : Raquel Ferrari