Depresión no es todo lo que parece

Hay personas que en cuanto conocen los síntomas de la depresión aseguran “estar deprimidos”.

Internet es en este caso un arma letal: pone a disposición de todo el mundo información incompleta y que no puede ser contrastada. Podrái morir de cualquier cosa diez veces al día si dependiera de lo que leo en la red.

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Whiplash & el trastorno narcicista

 

“La verdad es que no creo que la gente haya entendido lo que yo estaba haciendo en Shaffer. No estaba ahí para dirigir. Cualquier idiota puede mover los brazos y mantener un tempo. Estaba ahí para empujar a la gente más allá de lo esperado. Pienso que es una necesidad absoluta. Si no, le estamos negando al mundo el siguiente Louis Armstrong, el siguiente Charlie Parker.” Prof Fletcher (Whiplash)

El desorden de personalidad narcisista se caracteriza por un patrón permanente de grandiosidad (ya sea como una fantasía o en la conducta habitual), una necesidad exagerada de admiración y una absoluta falta de empatía por los demás.

Las personas con este trastorno suelen creer que son de importancia central en la vida de todas las personas con las que se encuentran. Son pedantes, despectivos o paternalistas. Por ejemplo, alguien con este desorden puede quejarse acerca de la estupidez del camarero que le trajo el café frío o discutir con su médico los resultados de unos análisis.

Con estos datos podemos asomarnos a Whiplash, el film de Damien Chazelle, candidata al Oscar 2015 en la que Miles Teller se pone en la piel de Andrew Neiman, un aspirante a baterista de jazz que estudia en una excelente escuela bajo la exigente dirección de un genial J.K.Simmons en el rol de Prof. Fletcher.-

Se trata de la puesta en escena de un duelo entre narcisistas. Fletcher humilla a sus discipulos, hace del abuso de poder un juego casi sexual plagado de gestos palabras y relaciones de sumisión. Pero necesita un partenaire a su altura y ese no es otro que Andrew -el perfecto retrato del narcisista-.

Si Fletcher además de narcisista es un perverso que disfruta de su postura sádica, Andrew es el clásico narcisista que no registra nada que esté fuera de sí mismo y su fantasía de superioridad, que ofende a su novia, se aprovecha de su propio error para ocupar el lugar de su compañero y al final no duda en traicionar a Fletcher en un absoluto ejercicio de despecho más que de justicia. Hasta ese final en el que Andrew expone su megalomanía y su absoluta indiferencia de lo que una banda, un equipo,  significa y de lo imprescindible que es la cooperación para lograr resultados.

Es el modelo Steve Jobs, alguien a quien su sentido de sentirse especial y único termino costándole la vida. Podemos valorar si ese estilo de liderazgo centrado en el abuso de poder conduce a éxitos…..y la respuesta pueda que sea SI, si tomamos en cuenta el ejemplo de Apple o la performance final de Andrew en el film

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Pero desde luego, la respuesta es NO si analizamos la dinámica de personalidad que supone el trastorno narcisista y los resultados a los que conduce. El narcisista:

  • Tiene un sentido exagerado de su importancia (amplia sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin someter a debate sus resultados)
  • Vive preocupado con fantasías de éxito ilimitado, poder, brillo, belleza o amor ideal
  • Cree que es “especial” y único y solo puede ser entendido por o debiera ser asociado con otras personas especiales o de mayor status
  • Requiere admiración perpetua
  • Se siente sobrecualificado y espera siempre un trato especial
  • Es abusivo con otros y se aprovecha de los demás para sus fines
  • Carece de empatía : es incapaz de reconocer los sentimientos y las necesidades de otros
  • A menudo envidia a otros o cree que los demás lo envidian
  • Suele ser arrogante

El trastorno narcisista de la personalidad tiene más prevalencia en hombres  aunque no es extraño encontrarlo en mujeres dedicadas a la política o que ocupan altos cargos empresariales.

Como la mayoría de los trastornos de la personalidad, el trastorno narcisista  tiende a decrecer con la edad; luego de un auge entre los 40 y 50, se desliza hacia una actitud menos dada a los excesos.

Es raro que un narcisista pida ayuda terapéutica, y menos en esta sociedad orientada al logro y a la individualidad, solo acude al profesional cuando su repertorio de conductas comienza a ser insuficiente para enfrentar el estrés.

¿Como se crea un narcisista? Freud en Introducción al Narcicismo plantea que  la libido se centra al comienzo de la vida psíquica hacia uno mismo; el niño superará esta etapa cuando logre dirigir su amor primero hacia sus padres y después hacia los demás. En un primer momento, la función de este estadío narcisista es alimentar las pulsiones de autoconservación, ayudar a la supervivencia, pero luego, si en la evolución pulsional no es posible instaurar un Ideal del Yo que permita investir objetos de deseo, figuras a las que amar, espacios que ayuden a crecer; se dará un repliegue sobre el Yo de esas pulsiones y entonces el narcisista “amará el hecho de ser amado”.

En todo caso, y como en el épico final de Whiplash, en las relaciones abusivas de tinte narcisista nunca hay vencedores o vencidos, sino solo vencidos,  porque la pulsión de muerte impide que esta “estrategia de la excelencia” prospere.

No es cierto que este estilo va a permitir que lleguemos a “resultados extraordinarios”, confundir perfeccionismo con megalomanía no es una buena idea. No lo es si somos líderes o padres o maestros y desde luego no lo es si somos personas persiguiendo un proyecto personal que incluya el registro del placer que brinda la belleza oculta detrás del trabajo hecho desde el amor (a uno mismo, a nuestra obra y al otro que nos observa).-

Ser el hombre más rico del cementerio no es lo que más me importa… Ir a la cama a la noche diciendo “hemos hecho algo maravilloso” es lo que realmente me preocupa.” Steve Jobs

 

¿Por qué las mujeres aman a Grey?

 

El sexo es una de las nueve razones para la reencarnación….las otras ocho no son importantes” Henry Miller

Cincuenta sombras de Grey (Fifty Shadows of Grey) es una novela erótica que ha vendido más de 40 millones de ejemplares en 45 países y ha generado un merchandising que parece no temer fin: camisetas, lencería y regalos  se lanzan al mercado con grandes posibilidades de hacer caja. Lo último, una colección de juguetes eróticos que recrean los que usan los protagonistas, desde plumas y antifaces hasta un set completo de ataduras y -como no- la  película.

50 sombras” -según su autora E.L.James- comenzó como una fanfiction de “Crepúsculo” en las que las relaciones entre los protagonistas tenían un toque abusivo. Se trata de la historia de “amor” de Anastasia  Steele & Edward Grey en donde las prácticas soft BDSM se convierten en un estilo de relación centrado en la sumisión y la dominación.

La aventura ha tenido seguidoras,  Sophie Morgan se ha subido al tirón mediático para publicar “Diario de una sumisa”, basado-dice-en su propia experiencia. Reivindica la idea de que éstas prácticas favorecen la comunicación en la pareja en tanto se plantean límites, expresión de fantasías y largo etc .

Es el mundo del bondage-ataduras con cuerdas, arneses, mordazas, yugos o cadenas- pero también el de las prácticas de control y limitación de la libertad individual, de las reglas para comer o vestirse. Actividades que exigen consentimiento mutuo y acuerdos explícitos. Son prácticas muy antiguas que se han desarrollado en distintas culturas y momento históricos, siempre ligadas al ejercicio del poder.

Creo que es interesante poner sobre la mesa algunas ideas que circulan en relación a este tipo de literatura, por ejemplo:

1) Que la popularidad de estos libros reivindica el erotismo y el “divertirse” de otra forma, en contra del “coitocentrismo”.

2) Que las relaciones D/d (dominador/dominado) estimulan la liberación de inhibiciones en tanto se entrega la responsabilidad a otro, que marca las pautas.

3) Que esta literatura permite que se hable de la sexualidad y el deseo de las mujeres.

4) Que se trata de educación sexual  y liberación de las fantasías

Desde luego no es solo un juego de rol en donde cada uno acepta roles diferentes, el placer sexual se obtiene a través de la voluntad de dominio muchas veces sin contacto físico de ningún tipo.

En esta época en que el psicoanálisis es criticado por caduco y no “científico” resulta interesante el éxito de estos libros y de estos temas porque  ya Freud en“El problema económico del masoquismo” (1924) hablaba de  los efectos erógenos del dolor y de hecho es la única escuela psicológica que introduce una teoría completa sobre el tema.

Freud entiende al masoquismo como algo que va más allá de las parafilias descriptas por los sexólogos al reconocer elementos masoquistas en numerosos comportamientos sexuales  habituales, pero además describe formas de masoquismo “moral” en el que los sentimientos de culpa impulsan a asumir roles de víctima, sin que en ello haya ningún placer sexual.

El masoquismo es una respuesta exclusivamente humana e incluye todas aquellas situaciones en las que una persona es humillada, agredida o destruída. Como tal, nunca puede ser considerado solo como un estilo de relación o una modalidad erótica.
Por supuesto que  los juegos de pareja en los que se incluyen azotes,  ligaduras o antifaces, lencería erótica o juegos de rol son parte del erotismo; pero sería un error reivindicar historias como las de 50 sombras como una “revolución atrevida”.

Podemos preguntarnos si no será que el vacío que han dejado “las relaciones líquidas” (Bauman),  ha llevado a considerar como un valor a la “posesión”, la constancia y la predicibilidad frente a ese” touch an go” crónico, donde nadie sabe si es o no pareja de alguien, o que esperar en esa volatilidad en la que la falta de sentimientos genuinos se oculta detrás del sexo compulsivo y el aburrimiento “after office”.

¿Estarán algunas  mujeres deseando una nueva versión de “macho alfa” frente al tedio de una vida sexual sin matices? ¿Explicaría esta idea el que sean mujeres jóvenes las que más atraídas se sienten por la oscura personalidad de  Grey?

Desde luego que las novelas eróticas son un género interesante, útil y “educativo”  pero, ¿Qué nos aporta James que nos nos haya ya aportado Henry Miller?

Anastasia Steele no parece estar muy interesada en el sexo hasta que conoce a Grey y la mayoría de sus experiencias con él se reducen a tratar de hacer durar la sarta de situaciones engañosas que le propone más que a divertirse juntos.

La disminución del  deseo sexual, motivo de consulta bastante habitual en la clínica actual,  no se exorcisa a través de ningún libro o película, sino comprendiendo qué lugar ocupa en nuestras vidas la sexualidad en general y el erotismo en particular. Y eso incluye una fuerte dosis de compromiso.

 Que las mujeres entre 30 y 50 años sean las mayores consumidoras de “las sombras” es todo un dato que dá para varias tertulias profesionales y de las otras. 

Posiblemente el éxito del “porno para mamás”- como se lo ha denominado, por   ser una versión vainilla sex de las relaciones D/d muy alejadas de las verdaderas prácticas BDSM- supone aceptar que la seducción como tal ha cotizado  a la baja y es tiempo de hablar del tema.

El peligro radica en que puede mezclar las cosas y  hacer pensar que el ejercicio de poder, la manipulación y la violencia son seductores y esto no es así.

1) Los abusos de poder no son eróticos; aún formando parte del nucleo duro del sadomasoquismo, no son la forma en que una pareja debiera manejarse dentro o fuera de la cama. Cuando Grey le marca los pechos a Ana porque ella se ha atrevido a tomar sol durante las vacaciones no organiza alguna extraña forma de juego sexual, actúa como un hombre celoso y violento…y ninguna campaña editorial o película podrá cambiar eso.

2) El micromanagement no es sexy. Grey opina de todo y todos en la vida de Ana, que come, que ropa usa, que amigos tiene, puede que goce con su poder, pero tiene un problema y Ana tiene otro….y bastante serio.

3) No hay que confundir un romance BDSM con “Cumbres borrascosas”, el conflicto permanente no es erótico.

Finalmente,  mientras el final propuesto después de tanta gimnasia sexual y tanto control obsesivo sea el matrimonio y el embarazo estaremos jugando con las fantasías ancestrales del  macho proveedor  y la mujer dependiente y sin derechos y esa tampoco parece ser la alternativa más saludable……poco hemos avanzado en miles de años.

Mi semana con Marylin

Marilyn by Cartier-Bresson

Basada en  las memorias de Colin Clark que relatan la experiencia de ser el tercer asistente de dirección de una película con Marylin de protagonista concretamente ,  El principe y la corista , la película transcurre plácidamente entre dialogos breves y referencias  a citas de la actriz del tipo:

“Los hombres se acuestan con Marylin y se despiertan conmigo”.

Colin vive su semana mágica en contacto con la que era una de las mayores estrellas de Hollywood en franco enfrentamiento con Laurence Olivier.
Una impecable Michelle Williams interpreta a la actriz en sus diarios devaneos e inseguridades tratando de interpretarse a sí misma en cada detalle de su  personaje.
Una película que se deja ver, más cercana a una serie de televisión que a un film, sorprendiendo porque aún haya alguien que tenga algo para decir y que no se haya ya dicho del fenómeno MM.

Medio siglo después de su muerte Marilyn parece más viva que nunca.
Pero nuestro mundo no es el del cine sino el de la mente y “la Monroe” siempre nos ha llamado la atención, quizás porque arrastramos  muchos interrogantes relativos al rol que los psicoanalistas y el psiconanálisis jugaron en su corta y escindida vida.
Concretamente en ese 1957, Marylin  consulta a Anna Freud derivada por su analista en ese momento, Marianne Kris,  que no puede viajar para atenderla en medio de la crisis nerviosa provocada, como siempre, por las presiones del rodaje sumado a la desaparición de Arthur Miller y a un aborto espontáneo.
En los archivos del Centro Anna Freud su ficha dice :”Inestabilidad emocional, impulsividad exagerada, necesidad constante de aprobación exterior, no tolera la soledad, tendencia a las depresiones en caso de rechazo, paranoica con brotes de esquizofrenia.” Un rosario de contraindicaciones para pensar en un proceso psicoanalitico y eso sin considerar sus acting out sexuales y su adicción al alcohol y los barbituricos.
En la película, casi se caricaturiza el rol de Paula Strasberg como  actor coach en un “tu sabes, tu puedes, tu eres la mejor” que haría palidecer a Claudio Naranjo. Quizás a 25.000U$S la semana como cobraba en aquel 1957 yo también mentiría tan descaradamente ¿O no? porque era evidente que ni sabía, ni podía, ni era la mejor. Pero el Actor´s Studio y su método Stanislavsky pulido por Lee Strasberg no se sentía capaz de decirle que no. “Sacar lo que tienes adentro, tu propia historia” para construir un personaje es una trampa cuando solo tienes una imágen, cuando solo eres imágen.
Su último analista y quizás el más culpable en esta historia-Ralph Greeson– se preguntaba el porqué de la fascinación de Marylin por su propia imágen, su deseo de ser fotografiada que contradecía su pánico escenico. ” Es que “no tengo que decir nada, no tengo que hablar” , frente a una cámara las escenas debían ser repetidas casi 30 veces cuando lo normal es 5, mientras tanto era capaz de someterse sin problemas a interminables sesiones de fotos con algunos de los más prestigiosos fotógrafos de la época, con resultados siempre espectaculares, desde Milton Greene a Henri Cartier Bresson, Richard Avedon o Bert Stern. Treinta años después , en los 90, es probable que otra hubiera sido su vida, nadie la hubiera empujado al celuloide, hubiera vivido tranquila y neuróticamente como modelo, pero en los 50/60 no era ni el momento ni el lugar. La “estrella del psicoanalisis”,   no realiza ningún diagnóstico en esos 30 meses de tratamiento, hasta el 4 de Agosto de 1960, fecha del ¿suicidio? de la Monroe.”Aunque tiene el aspecto de una toxicómana no encaja en esa categoría, tiene 34 años y sigue funcionando con la idea de que es una niña pequeña”, apunta. Greeson va rompiendo todas y cada una de las bases del encuadre, la recibe todos los días, a veces hasta cuatro horas diarias, inclusive festivos, la autoriza a que lo llame a todas horas, tanto de día como de noche y hasta la aloja en su casa y la presenta a sus hijos, la lleva de vacaciones con su familia; gestiona sus relaciones amorosas con Yves Montand, Arthur Miller, los hermanos Kennedy y Sinatra. Finalmente, se convierte en el representante de su carrera, garantizando al estudio Fox que controlará su impuntualidad crónica, según ella porque “si te esperan garantizas que te querrán”.

Cualquier terapeuta que haya tratado un paciente de estas características sabe de esa demanda constante que requiere del NO como terapia, casi en exclusiva, generalmente seguido de un abandono del tratamiento ante la imposibilidad de consolidar una alianza terapéutica.
El analista, decía Lacan, debe renunciar a la posición del Amo,  el discurso del amo es el reverso del discurso del analista. El analista, en la transferencia, ocupa un lugar de poder respecto de su paciente, pero debe renunciar a utilizarlo para su provecho personal ó para sugestionar a su paciente, limitándose a acompañarlo en su intento de atravesar su fantasma.
Greenson seducido por la idea de convertirse en el que “cura” a la mujer más famosa del mundo (aunque también por intereses económicos) chocará con la deontología más básica y con las elementales reglas de esta profesión.
Onfray se retuerce de felicidad en su sillón de filósofo”anti”.
La terapia continuó cada vez más intensa y caótica; el rodaje de “Vidas rebeldes”, durante el verano de 1959, fue otro desastre: depresión, comas etílicos y hospitalización. “Ante todo, me esfuerzo por ayudarla a que deje de sentirse sola, para evitar que busque una salida en las drogas o frecuentando a personas destructivas. Es el tipo de terapia que se adopta con una adolescente que requiere consejos, afecto y firmeza”, se justificaba.
¿El trastorno límite de Marylin (en términos actuales) era tratable?
¿Había alguna posibilidad, alguna salida a esa patología de borde avalada, sustentada y legitimada por toda una “industria”?.
Creería que no, que la pulsión de muerte, representada por un prematuro miedo a envejecer ( “No quiero envejecer. Quiero ser siempre como soy hoy. Sigo sin saber actuar. En el momento en que mi cara no esté a la altura y, cuando mi cuerpo siga el mismo camino, entonces no seré ya nada. Nada en absoluto”) no dejaba espacio para nada que no fuera imagen vacía.
Cerca del final, Marilyn, que había seducido y manipulado por su sufrimiento “real” a sus maridos, amantes, amigos y terapeutas, ejerce sobre Greenson una fascinación especial. El propio Greenson le confiesa a Anna Freud: “Se ha convertido en una mujer paranoide y muy enferma. Puede usted imaginar lo difícil que es tratar a una actriz de Hollywood, a alguien que se encuentra completamente sola en el mundo, pero que, al mismo tiempo, es una gran celebridad”.
Marilyn y el que ella llama su “salvador” entran juntos entonces en lo que la psiquiatría denomina “folieux a deux”.
Cada cual asume los síntomas del otro, él evita a los pacientes y pasa su tiempo en los pasillos de los estudios de la Fox, cediendo por una especie de complejo de Pigmalión. Pero, tras dos años de una enorme atención, Greenson se cansa y huye a Europa, como lo hizo Miller, como lo hicieron todos.
Marilyn, murió dos meses después. Está claro que Greenson no mató a su paciente, pero quizás eso no nos alcance a la hora de valorar cuál debe ser nuestro rol como terapeutas en patologías “de borde”, quizás debamos trabajar en nuestros obstáculos y en nuestras posibilidades reales y sobre todo ejercer una crítica despiadada  de nuestro rol como antesala de una intervención eficaz.
Por suerte para nosotros, pobres psicoterapeutas y psicoanalistas, Marylin Monroe solo hubo y habrá una.

Mel Gibson, el castor y la depresión

\”El castor\”, dirigida por Jodie Foster es una excelente película. En ella Mel Gibson da vida a Walter Black, un ejecutivo del mundo del juguete afectado por una depresión. El trabajo actoral de Gibson, casi permanentemente en pantalla es impecable, lleno de matices corporales para expresar su desánimo y su letargo; su familia lleva mal la cuestión y el hijo mayor se alegra cuando la madre decide pedirle que abandone el hogar. Lo siguiente es transcurrir por un patético intento de suicidio que culmina con el descubrimiento de la marioneta (el castor) y el desafío de superar su estado a través de un “alter ego”. La marioneta toma el control de su vida y en esa proyección Walter recupera su creatividad, su proyecto,  su pareja  y su rol de padre, sobre todo con su hijo menor,  a quién la creatividad de su padre, quizás por una cuestión de edad, no solo no le es extraña sino que lo estimula.

Pero hay un matiz, no existe el “como si”. El castor es real en la mente de Walter, es su forma de enfrentar su melancolía. Walter no está triste o deprimido, sufre una melancolía severa que parece que los psiquiatras hanpasado por alto al medicarlo.

¿Cuál es la diferencia?

En “Duelo y melancolía” Freud  habla de la “reacción esperada a la pérdida de una persona amada o de una abstracción que ocupe ese lugar” (un ideal, un rol, una imagen interna),  se pierde la capacidad de amar, se da una inhibición generalizada  y una desazón profunda. En la melancolía aparece  la pérdida del sentimiento de sí mismo, caracterizada por lo  central a la hora del diagnóstico diferencial:

1) Autoreproches

2)Autodenigraciones

3) Delirante expectativa de castigo

En un primer momento, Walter evita el duelo ante la pérdida de su yo ideal mediante el recurso de identificar  el castor con el objeto perdido, de esa manera a través de una disociación “resuelve” la cuestión. Pero estamos en el terreno del narcicismo que es específico de las psicosis, mientras los demás creen que Walter juega al “como si” la cosa funciona, cuando lo confrontan con la realidad, el odio se ensaña desde ese objeto sustitutivo y el vacío total termina en un delirio que lo lleva a un intento de suicidio disfrazado de lucha con ese objeto ahora transformado en enemigo.

La peli sirve de ejemplo para diferenciar tres estados clínicamente diferentes:

1- El sentimiento “normal” de tristeza asociado al duelo o a “microduelos”, algo que termina, algo que se pierde, algo que abandona.

2- Lo que en la actualidad  denominamos depresiones neuróticas asociadas a personalidades en las que los autoreproches, la autoexigencia, la falta de vínculos con objetos de amor, la pérdida de una red social de apoyo lleva aun estado de retiro de interés en el mundo externo sin ideas delirantes.

3- La melancolía (nuestro amigo Walter)

En sintesis, cuando hablamos de depresión desde la clínica freudiana se trata de una serie de tres términos: normalidad-patologia-psicosis

1) La oposición normalidad -patología.

2)Dentro de la patología , la oposición neurosis-psicosis .

Es esta distinción la que resulta decisiva en la práctica psicoanalítica en tanto determina la modalidad terapéutica que será muy diferente en cada caso. En el duelo, el mundo se vuelve pobre y vacío, provocando en el Yo un desgarro temporal y reversible. En la melancolía, el Yo se vuelve pobre y vacío y el desgarro se estabiliza y se hace permanente.

“Todo el mundo necesita un amigo y tú me tienes a mí” (El Castor o la doble vida de Walter)

Psicología de la ceguera

“Cuando me puse el antifaz por primera vez sentí pavor”

Belen Rueda (actriz) (protagonista de Los ojos de Julia)

Cuando me anunciaron que el restaurant elegido para la cena era “Dans le Noir” no me alegré: es más pasé revista a una lista de excusas probables para no ir. Luego lo tomé como una oportunidad de explorar  una  experiencia, pero las primeras emociones tuvieron que ver claramente con el miedo a lo desconocido.

Como soy hija de la racionalidad, lo primero que hice fue documentarme como forma de calmar mi ansiedad.  Resulta que la idea no es nueva, el primer restaurante “oscuro” surgió en los `90 en Zurich. Todo comenzó en la exposición Dialog-im-Dunkeln (Diálogo en la oscuridad) que tuvo lugar de Febrero a Abril de 1998; el clérigo ciego alemán Jürg Spielmann conoció allí al psicólogo Stefan Zappa y comenzaron a pensar en el diseño de un espacio en el que la ausencia de luz fuese la esencia. El dinero surgió de un crédito para una asociación de invidentes y personas con distintas deficiencias visuales, finalmente el Blindekuh (Vaca ciega) fue inaugurado en Zürich en el 2000.

Con el tiempo se ha creado una tendencia y actualmente existen restaurantes de este tipo en USA (Cadena Opaque), América y resto de Europa (Cadena Dans le Noir).

¿Que pasó en Dans le Noir?, nos explicaron el comportamiento a seguir respecto de nuestros guías invidentes, qué hacer y qué no hacer y comentaron que la ausencia de visión nos permitiría agudizar otros sentidos como el oido, el gusto o el olfato.

Pasar de la visión a la total oscuridad resultó menos complicado de lo que pensaba, la primera impresión tuvo que ver con la orientación espacial, ubicar los límites de la mesa, quién tenía a mi lado, quién enfrente, que tenía al costado, me dí cuenta que estaba en un ángulo al lado de un muro ( o algo parecido) me recordó al cuento de los Los ciegos y el elefante y decidí cerrar los ojos. El tiempo comenzó a transcurrir muy lentamente, cada plato venía con una explicación sin decir de que se trataba ¿carne? ¿verdura?¿frutas?

¿gazpacho?, las texturas, el olor comenzaron a ser importantes. Comenté brevemente con mis compañeros mi impresión y me guardé el recuerdo de los sabores…o lo que yo creía que era el recuerdo de los sabores. Descubrí que esa situación en la que me encontraba cambiaba mi forma de actuar. Cuando no vemos a alguien, cuando no podemos distinguir sus ojos, sus gestos, nuestra actitud cambia. No podemos basarnos en la imágen, tenemos que confiar en lo que sentimos: tonos de voz, cercanía física. La relación con el camarero invidente se transformó en cercana, divertida, había que confiar en él para salir de ahí “con vida”. Pero también me sentí más libre, no podía saber que expresión tenían los demás y sabía que los demás no veían la mía. Podía quedarme en silencio o desperezarme con total libertad. Pero no podía moverme con libertad. ¿Que si exploré los sabores? a la salida en la excelente explicación que nos dieron pude comprobar que había acertado 2/10 ….un completo fracaso.

Mi aprendizaje tuvo que ver con algunos prejuicios ligados a la ceguera y con la idea de que la mente debe adaptar el cerebro a una realidad para la que no está preparada. La famosa plasticidad neuronal adquiere en el caso de la discapacidad visual algunas particularidades.

Siguiendo a los que conocen en profundidad el tema podemos decir que las limitaciones se reducen a tres aspectos:

1) Desplazamiento:  orientación y  movilidad

2) Control del ambiente : la vista nos permite captar mucha información al mismo tiempo: espacio, colores, cantidad de personas, como están vestidos, sexo, estrato social. Si no existe, es necesario desarrollar los “sentidos vicariantes” : oido, tacto, gusto, olfato y percepción de obstáculos, pero eso nunca es instantáneo, requiere educación y rehabilitación.

3) Información : la mayoría de los datos nos llegan en forma visual: libros revistas, señales, ordenadores. Si este canal está anulado es necesario desarrollar un nuevo itinerario :el sistema braille.

Pero sin dudas la peor limitación es la derivada de la segregación social producto de la ignorancia y del   miedo a lo desconocido.

Cuando una persona pierde la visión su trabajo consiste en superar ese límite y apelar a todas las estrategias psicológicas y neurológicas ligadas a la adaptación: en este caso adaptarse significa organizar de manera diferente los estímulos que se reciben. No se trata de agudizar nada, se trata de percibir diferente, de sacar afuera ” el ciego interno”, y eso lo saben muy bien aquellos profesionales que trabajan en rehabilitación.

El adulto que pierde o reduce su visión tiene que asumir la tarea de reorganizar su mundo interior: sus intereses, sus capacidades, su lugar social, su esquema corporal cambian, no se trata de adaptar lo conocido a la nueva situación, sino de adaptar la situación a lo desconocido de uno mismo.

“Creo que nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que viendo no ven”

José Saramago (Ensayo sobre la ceguera)

 

ABB: “Full Monty” y duelo y trauma en el desempleo

Trabajadores de la empresa ABB en Vizcaya, se manifestarán este martes por los 160 despidos resultados de un ERE.

Hace unas semanas vimos por TV el video protesta a lo \”Full Monty\”, curiosamente no se comentaban los datos motivo del video, señalando solo lo “original” de la protesta.

Hay que recordar que  Full Monty es un film que inaugura la idea de la “resiliencia” en el cine al contar  el drama del desempleo en la Inglaterra de

Margaret Thatcher -en pleno  auge del neoliberalismo -que  acabó con el estado de bienestar  en buena parte del globo y cuyas consecuencias aún están vigentes, en el origen de movimientos sociales como el 15M.

Ahora bien , como somos psicólogos y no economistas, nos interesa aportar alguna idea sobre qué se mueve en el psiquismo del que se encuentra sin trabajo.

Frente al desempleo puede suceder que:

  • la situación se perciba como consecuencia de causas sociales, económicas o políticas
  • el trabajador  se atribuya  la responsabilidad por  la pérdida de trabajo.

Ambas representaciones aparecen en forma secuencial: la primera al  ser despedido y la segunda al buscar trabajo y no encontrarlo.

Galende (1997) analiza la caída del Estado Benefactor que arrastró las consignas de universalidad, igualdad y equidad y dejó  el riesgo de vivir a merced  de la capacidad económica del trabajador.

Concluye que, en tanto sigan prevaleciendo las leyes del mercado por sobre las de la comunidad y la lógica del contrato sobre la de la justicia social, los riesgos sserán  la imprevisibilidad y la falta de reglas.-

Desde otro enfoque, Freud plantea el antagonismo entre las exigencias pulsionales y las restricciones impuestas por la cultura, concluyendo que la justicia social supone  que la violencia individual (la ley del más fuerte o del mercado) no se  debería imponer sobre el poder de la comunidad.

Por otra parte, desde  la representación social del desempleo de tipo conductual  las causas son  personales (historia laboral, formación, actividad gremial, etc.)   Sigue leyendo