¿Por qué nos cansa usar ZOOM?

Desde el comienzo de la crisis mundial por la pandemia del  COVID-19 en Febrero pasado, aproximadamente 2.6 billones de personas – 1/3 de la población mundial – está en cuarentena, con grandes restricciones para movilizarse con libertad. Una cuarentena es, sin lugar a dudas, uno de los experimentos psicológicos más brutales en sus consecuencias para la salud física y mental.

Según el World Economic Forum, en breve encontraremos una segunda epidemia de trastornos emocionales y físicos. La cuarentena traerá un amplio espectro de síntomas de estrés psicológico y alteraciones del humor, insomnio, irritabilidad, depresión, ira y otras manifestaciones asociadas al síndrome de estrés post-traumático. En China, estos efectos sobre la salud mental ya están siendo diagnosticados y reportados en los primeros trabajos de investigación sobre este tema.

En Febrero 2020, justo antes que Europa instalara las medidas de aislamiento social obligatorio, The Lancet publicó una reseña de 24 estudios, que documentaban el impacto psicológico de la restricción de movimientos en grupos expuestos a potenciales contagios de enfermedades infecciosas. Los hallazgos nos brindan un pantallazo de lo que le está sucediendo a cientos de miles de personas en todo el mundo.

Entre los cambios sociales que ésta situación ha traído,  se nota un incremento exponencial del uso de plataformas de video conferencia como ZOOM, Skype , WhatssApp, Microsoft Teams o HouseParty tanto para mantener contactos en el ámbito privado como para reuniones de trabajo o para el ejercicio profesional en distintas disciplinas : clases online, consultas profesionales, consultas psicológicas, venta online de todo tipo de productos, etc..

Luego de dos meses, es cada vez más frecuente, escuchar referencias a estados de agotamiento posteriores a largas sesiones frente al ordenador con pausas para, además, ver videos o escuchar audios, participar en grupos de Whatssapp y en transmisiones en directo por Instagram y largo etc.

La explosión sin precedentes del uso de esas herramientas, ha originado un experiencia social que pone en evidencia lo que ya sabíamos: la interacción virtual es una experiencia difícil para el cerebro. Y si a este dato le agregamos la especial situación en la que nos encontramos, no es raro que nuestra mente y nuestro cuerpo acusen recibo.-

Antes que el COVID-19 irrumpiera en nuestras vidas, ya varios estudios concluían que un alto porcentaje de los usuarios en el Hemisferio Norte que pasaban casi 7 horas al día frente a pantallas, manifestaban con frecuencia estos síntomas:

  • dolor de cabeza
  • cansancio
  • dolor de espalda
  • menor nivel de energía
  • fatiga visual
  • tensión muscular

Pero, ahora, en tiempos de cuarentena,  se ha instalado muy rápidamente  la necesidad de continuar trabajando y mucha gente ha comenzado a utilizar plataformas como Zoom sin demasiada experiencia previa, por lo que estos cuadros de fatiga mental y física se han incrementado.

 

Consejos para tener videollamadas seguras en Zoom - VIX

Entre los numerosos académicos e investigadores en ciberpsicología, se encuentra la dra. Linda Kaye, profesora titular de Psicología en la Universidad Edge Hill, (Lancashire, UK), quién ha observado el fenómeno de la fatiga  por uso de videollamadas y ha aportado algunas valiosas ideas.

” La mayoría de las plataformas de video llamada -dice- incluyen la posibilidad de auto-observarse en la pantalla, parecería que esto incrementa nuestra auto-conciencia, con la consecuencia inmediata de que hacemos mayores esfuerzos en tratar de mejorar nuestra imagen personal”.

La que esta investigadora señala es que el estar mirándonos al mismo tiempo que hablamos con otro, experiencia única que no solemos poder experimentar en la vida diaria, genera la posibilidad de interpretar y evaluar  cómo nos vemos, la congruencia que eso tiene con cómo nos sentimos y nos permite reconocer  patrones  de expresión que aumentan el registro de quienes somos y cómo nos ven los otros en realidad…….y esto puede ser agotador!

Desarrollamos en nuestra vida diaria, un nivel de auto conciencia  natural que nos marca qué nos gusta o qué nos molesta pero en general, el nivel de esa habilidad es bajo, por eso la exposición sostenida a nuestra propia mirada genera un exceso de información con consecuencias en nuestra higiene mental.

Otra explicación de esa fatiga es simplemente  que la calidad de las conexiones en sonido o imagen disminuye nuestra habilidad de lectura de indicios sociales provistos por la comunicación no-verbal en nuestra vida diaria.

Todo ha de ser procesado a través de un canal de comunicación visual y auditivo, eliminando información kinestésica importante para nuestro modo de procesar datos : el tacto, el movimiento, el ritmo, la coordinación, los silencios, desaparecen y con ello hemos de buscar las claves solo en los registros disponibles. Dentro de una video llamada tenemos que estar más atentos a la conducta del otro para calibrar las interacciones sociales y ese esfuerzo extra termina siendo muy agobiante.

Gianpiero Petriglieri, profesor asociado en INSEAD, cuyas áreas de interés incluyen el desarrollo del aprendizaje sustentable en las organizaciones, apunta al impacto que tiene en nuestras emociones el vernos forzados a usar la tecnología para mantenernos comunicados y sostener nuestros diversos roles sociales.

Las video llamadas  tienen un “caché”  oculto que refiere a los vínculos que  sentimos que hemos perdido, aunque sea algo temporal, una especie de deja vú de lo que sucedía hasta hace poco en nuestras vidas.

Independientemente de si somos extrovertidos o no, hay un  impacto disruptivo en nuestra auto motivación emocional. Según Goleman, al auto motivarnos nos damos a nosotros mismos razones, entusiasmo, ganas para afrontar con éxito las diferentes demandas de nuestra vida cotidiana .

Cuando se borran los límites entre nuestra identidad profesional y nuestra imagen social porque parece que todos los espacios se mezclan en la pantalla, ese motor interior funciona a marcha forzada.  La reducción de toda nuestra vida pública (trabajo, aficiones, amigos, familia) paga un precio en términos de malestar .

Cuando solo tenemos una forma de conectar con otros , nos volvemos más vulnerables a emociones negativas.  Es una sutil forma de emprobrecimiento emocional que instala un estrés difícil de identificar y por lo tanto, el síntoma termina siendo, el cansancio como estrategia de desconexión emocional.

Existe además otra variable a considerar en las razones de la “video-fatiga” y es que se trata de una simple cuestión de volumen. Sin la necesidad de viajar y estar presente en distintos lugares, ampliamos nuestro espacio para planificar reuniones y chats. Por lo tanto es posible que programemos en exceso, solo por el hecho de que estamos más disponibles.

Así, instalamos cierta  “penalización” de la improductividad que nos lleva a llenarnos de compromisos laborales, de formación, entretenimiento, etc. Las preocupaciones derivadas de las consecuencias económicas de la cuarentena, agitan fantasmas de pérdida de trabajo, cesantía y quiebra económica que nos lleva a tratar de  “hacer algo” para alcanzar nuestro mejor nivel y “asegurarnos” nuestro sustento si las cosas siguen cambiando para peor.

La personalidad improductiva: Los 5 tipos de Erich Fromm

 

Aún cuando organizamos chats con nuestros amigos, para cocinar y cenar en grupo virtual o participamos de la fiesta de cumpleaños de nuestro mejor amigo y nuestro objetivo es divertirnos, resulta que igual nos sentimos cansados. En este caso depende mucho de si   -una vez más-   sientes que DEBES hacerlo, permítete decir que no y aceptar tener “tiempo silenciado” para ser tú mismo.

Comparto algunos tips que la mayoría de los expertos sugieren para superar la fatiga:

  • Agendar tiempo de descanso entre distintas reuniones de trabajo
  • Planificar  tus reuniones virtuales con tiempos más breves de lo que harías en forma presencial, esto supone  priorizar los principales temas a tratar . El resto quedará en un documento o se tratará en la próxima reunión
  • Tratar de poner pausas en horas o incluso días entre las llamadas laborales y las sociales
  • Si existe la opción, utilizar la pantalla solo para ver la imagen de los otros más que la propia
  • Analizar cuanta gente es necesario realmente incluir en una video conferencia. Menos personas puede hacer más fácil y rápidos los chats
  • Permitirse no producir, no hacer nada, hacerse amigo del ocio creativo: la tecnología por sofisticada que sea no puede producir ideas

Desde otro ángulo,  para entender por qué nos cansamos usando pantallas, es necesario considerar los procesos psicológicos relacionados con la forma en que ordenamos la información. La atención y la concentración serán aquí, dos de las principales funciones afectadas.

En cuanto a la atención existen realmente cambios cualitativos importantes. Estamos hiper-conectados, sin hacer foco por largos períodos de tiempo y esto es un desafío tanto a nivel cerebral como mental. Y en cuanto a la concentración, lo ideal es  generar y utilizar  espacios fuera de la pantalla para trabajarla con técnicas diversas como por ejemplo: ejercicios de observación del espacio, deletreo de palabras, prestar atención a una melodía (cadencias. notas, instrumentos), etc.

De esta forma, reforzaremos nuestra mente tanto a nivel cognitivo como afectivo y estaremos más entrenados para soportar el estrés que la interacción con la tecnología nos genera.

Instalar hábitos saludables en contextos de incertidumbre como los actuales no es fácil si no los hemos tenido cuando nuestra vida era “normal”, pero igualmente no está demás recalcar el efecto positivo que:

1)el ejercicio físico,

2)el cuidado del sueño (las pantallas de ordenadores, tablets, smartphones, TV de pantalla plana emiten dosis elevadas de luz azul que interfieren en la calidad del sueño),

3)el leer por placer,  un libro y no desde una pantalla,

4)cocinar (buscar una receta y seguirla al pie de la letra)

5)el disfrute del tiempo libre

6)el orden de los espacios que habitamos

7)las rutinas

tienen sobre nuestros procesos psicológicos y sobre nuestras emociones.

 

 

Coronavirus: claves para mantener la actitud positiva durante la ...

 

La pandemia del COVID-19 parece empeñada en transformarse en un reto a nuestra capacidad de adaptarnos a situaciones adversas; no es tiempo de auto agredirnos o dejar de cuidarnos -(nunca lo es pero ahora mucho menos),  es tiempo de practicar el auto-control, la calma y la atención plena en el aquí y ahora.

Instalar rutinas saludables en esta nueva relación con la tecnología será una forma de sobreponernos a la falta de certezas. Exploremos en qué plataformas nos sentimos más cómodos, aprendamos a desconectar, organicemos y planifiquemos nuestra vida online y así le ganaremos a la video fatiga.

Permítete escribir una carta a la vieja usanza y llega a ese amigo desde otro lugar haciéndole saber que realmente te preocupas por él, habla por teléfono, trata de “des-digitalizar” tu vida todo lo que sea posible, separa tu vida profesional de tu vida personal. No dejes que la tecnología te controle sino -al revés- conecta contigo mismo, con tus deseos y necesidades y priorízalos. Después de todo, esto también pasará y cuando suceda la única certeza será que aún te tienes a ti mismo. Suerte!

Fuente: https://www.psychreg.org/zoom-fatigue/

https://www.weforum.org/agenda/2020/04/this-is-the-psychological-side-of-the-covid-19-pandemic-that-were-ignoring/

https://thriveglobal.com/stories/the-impact-of-zoom-fatigue-digital-eye-strain/

https://www.bbc.com/worklife/article/20200421-why-zoom-video-chats-are-so-exhausting

https://www.nationalgeographic.com/science/2020/04/coronavirus-zoom-fatigue-is-taxing-the-brain-here-is-why-that-happens/

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)30460-8/fulltext

https://www.weforum.org/agenda/2020/04/this-is-the-psychological-side-of-the-covid-19-pandemic-that-were-ignoring/

 

 

 


 

Psicoterapia Online : lo que necesitas saber

La posibilidad de acceder a una consulta psicológica vía Internet es una modalidad de apoyo psicológico  en franca expansión.

Utilizar las herramientas de Internet  en una comunicación sincrónica (simultánea) o asincrónica (derivada en el tiempo) entre un individuo y un profesional de la salud, es ya una práctica consolidada que merece ser analizada .

Curiosamente, a pesar de lo que pudiera parecer, la idea de la psicoterapia”a distancia” no es nueva.

Sigmund Freud solía mantener asidua correspondencia con algunos pacientes, en aquellas ocasiones en las que consideraba que podía serles beneficioso. Hay amplia referencia a este hecho en sus escritos.

Y en los años ´60 se desarrollaron con mucho éxito, programas de asistencia telefónica para situaciones puntuales como por ejemplo, asistencia a personas en riesgo de cometer suicidio. En este sentido, es indudable la utilidad de un canal no presencial oral, tanto como sustituto ocasional de una psicoterapia presencial en una intervención en crisis- entre sesiones- o como opción en algunos casos .

Lo que hay que señalar es el impacto que  la distancia  establece en el encuadre psicoterapéutico  si hablamos de un canal a distancia vía e-mail o chat, lo primero que salta a la vista es que al perderse el contexto no verbal, se requieren habilidades de lectura y de expresión escrita altos, al tiempo que se pierden los dobles sentidos, los tonos de voz, etc…

Lógicamente estos obstáculos parecen  resolverse cuando se trata de psicoterapia mediada por ordenadores. En estos casos las ventajas son mayores en relación a las desventajas,  porque se recuperan aspectos de la meta comunicación, imprescindibles en cualquier vínculo terapéutico.

 

Si lo pensamos como un recurso, las ventajas son innegables en  los casos en que la persona se encuentra limitada en su capacidad de movilidad por alguna discapacidad o enfermedad crónica, está  inmunodeprimida o afectada por alguna enfermedad con alto riesgo de contagio , lo que limitaría sus desplazamientos; también en casos en los que se ha tenido que viajar a lugares en los que hay una distancia geográfica o de idioma para acceder a los recursos de salud mental disponibles en la zona. 

Visto así, es realmente interesante para el que se encuentra en estas situaciones, saber que puede disponer de alternativas para superar los obstáculos que el medio le impone e iniciar o continuar una psicoterapia o counseling psicológico.-

En el caso de población jóven, Millenials y Centennials, el estar acostumbrados a utilizar la tecnología para comunicarse en forma habitual, convierte en accesible y fácil el recurso online.

Establecidas estas condiciones preliminares,

¿Qué temas se pueden abordar Online con alguna garantía de éxito?

Casi sin dudarlo, podemos decir que ésta modalidad de atención es útil cuando la demanda tiene que ver con, problemas en adaptarse a cambios tanto puntuales (cambio de trabajo, mudanzas de país) – como relativos a crisis evolutivas (casamiento, embarazo,  adopciones, viudez, jubilación, síndrome del nido vacío).

Su utilidad ha sido ampliamente validada en los trastornos de ansiedad, el estrés pos-traumático y la fobia social.

Otros escenarios posibles incluyen, psicoterapia en casos de trastornos psicosomáticos- siempre como instancia previa a una sugerencia de psicoterapia presencial-.  O cuando la persona desee encarar un cambio de hábitos hacia conductas saludables, (alimentación, ejercicio físico) porque un cuadro clínico lo requiere (enfermedades cardiovasculares, artritis reumatoidea, cáncer, etc..) o por propia motivación, o apoyo psicológico a enfermos crónicos y cuidadores informales de personas con dependencia que suelen no tener libertad de horarios.

También cuando se requiere apoyo psicológico en situaciones en la que es necesario tomar decisiones. El menú es amplio aunque no incondicional.

¿Qué temas no son o debieran no ser viables de tratar Online?,

La respuesta es contundente: todos aquellos relacionados con la presunción de la existencia de un trastorno psiquiátrico o en caso de trastornos obsesivo-compulsivos, depresión mayor, o adicciones, es decir, cuando es posible detectar en el discurso inicial de la demanda la presencia de signos y síntomas que presuponen  la necesidad de un diagnóstico previo de personalidad.

También en casos en que sea imposible establecer un encuadre que asegure privacidad, por ejemplo si el consultante accede desde un lugar público o rodeado de gente, familiares o no.

Las reglas del encuadre se plantean al comienzo y, como  sucede en la psicoterapia presencial, es el diálogo inicial el que le permitirá al psicoterapeuta concluir si la vía Online es  una posibilidad viable o no. Es decir, que la formación, el know how del psicoterapeuta, su solidez y experiencia profesional son las claves para conducir una experiencia exitosa, siempre sobre las bases de un imprescindible  marco ético.

La ciberterapia es un campo de investigación amplio y aún repleto de interrogantes. No sólo desde sus posibilidades de aplicación, sino desde la validación de  plataformas virtuales , apps de salud mental, etc.

Y es que no todo sirve para lo que dice servir…..

Algunas preguntas que debiera hacerse quién está pensando en acceder a una consulta psicológica Online:

¿Es esta herramienta útil para mí?

Hacer una consulta Online siempre será útil, si el que la responde es un profesional universitario en ciencias de la salud: psicólogo, psiquiatra, con título habilitante y colegiado o con licencia profesional para la región en la que reside. Es importante chequear esa información. Este punto discrimina claramente entre las plataformas y paginas web profesionales y las apps de salud/salud mental, que suelen ser anónimas.

Es fundamental  también poner en valor el recurso “psicoterapia” en un mundo en el que la tecnología cada vez ocupa más espacio en nuestras rutinas. En términos generales, se beneficiará más aquel que haya estado en terapia y que ahora necesite abrir un nuevo proceso pero su terapeuta no está en su zona o hay algún impedimento físico y está acostumbrado a usar las redes sociales.

Pero, ¿Por qué privarse de esa posibilidad si la situación es diferente? En el caso de alguien que nunca ha hecho una consulta, acceder a un Tú a Tú con un profesional es sencillo y puede abrir la puerta a otras opciones. En este blog muchas veces hay comentarios de personas que claramente están buscando una orientación. ¿Y si transformamos ese mensaje en una botella en una consulta Online?.

Psicología: ventajas e inconvenientes de realizar una terapia on line

¿Cómo voy a pagar por este servicio?

Actualmente, los seguros de salud no cubren las prácticas psicoterapeuticas virtuales. Seguramente el profesional te indicará el precio y te dará opciones para pagar, generalmente por sistemas como PayPal, tarjetas de crédito o débito o transferencias bancarias. Puedes exigir tu factura para luego presentarla a tu sistema de salud, en caso de que acepte reintegros.

Soy un psicoterapeuta, ¿Qué temas NO debiera tratar Online?,

La respuesta es contundente: todos aquellos relacionados con la presunción de la existencia de un trastorno psiquiátrico o en caso de trastornos obsesivo-compulsivos, depresión mayor, o adicciones, es decir, cuando es posible detectar en el discurso inicial de la demanda la presencia de signos y síntomas que presuponen  la necesidad de un diagnóstico previo de personalidad.

También en casos en que sea imposible establecer un encuadre que asegure privacidad, por ejemplo si el consultante accede desde un lugar público o rodeado de gente, familiares o no.

 Hay que poner la lupa en el impacto que ésta alternativa tiene en los profesionales, tanto en lo referente a su práctica como a la teoría que la sustenta. Históricamente ha sido la orientación cognitivo-conductual la que más se ha adaptado a esta modalidad de trabajo. También los profesionales del counseling y el coaching han abordado sin complejos estos nuevos retos.

El marco teórico no debiera ser un obstáculo a la hora de incorporar opciones, si la situación lo requiere y la demanda del paciente lo permite. Personalmente, defiendo la idea de que un marco teórico es una forma de construir un universo que nos permite pensar, pero que el objetivo final siempre es que el otro piense su situación desde otro punto de vista, nunca puede ser un espacio que cierre la capacidad de preguntar o que coarte la curiosidad por lo nuevo.

Lo que no puede ser nunca negociable es la necesidad de trabajar con las medidas de protección de datos necesarias para garantizar la confidencialidad y la seguridad.

En la Ciberterapia, se trata de un intervención que incluye un diagnóstico de la situación planteada para decidir si es viable la opción Online según los límites ya señalados y nunca en casos en que se pueda elegir la modalidad presencial como primera opción.

Por ejemplo, si la demanda es acerca de un trastorno de ansiedad con agorafobia, sabemos que el objetivo es que esa persona se pueda desplazar hasta la consulta, pero si solo puede conectarse para pedir ayuda, quizás es lo más que puede hacer en ese momento y bienvenido sea, si podemos transmitir que el objetivo final será el que salga a buscar esa ayuda en forma presencial.-

¿Cuál es el futuro de la psicoterapia online?

Es muy probable que evolucione hacia una consolidación como alternativa ligada a las redes sociales verticales: comunidades de usuarios, grupos de pacientes para situaciones y demandas puntuales. El mundo Online brinda a los psicólogos, por primera vez, la oportunidad de acercar la psicología de la salud a la psicología clínica. Es un desafío como lo es cualquier cambio de paradigma pero el NO ya lo tenemos y el SI está por construirse.

 

Resumiendo:

Las ventajas de psicoterapia Online son:

  1. Accesibilidad
  2. Flexibilidad horaria
  3. Ahorro en el traslado físico
  4. Registros: el poder escribir como una opción más, ayuda a aquellos pacientes con dificultades en verbalizar sus ideas
  5. Posibilidad de mantener el contacto con el psicoterapeuta a pesar de los desplazamientos

Las desventajas son:

  1. No es efectiva ni validada para todos los casos
  2. Es más difícil establecer un clima de confianza en consultas iniciales, por eso funciona mejor en consultas de orientación que no involucren la necesidad de la continuidad de la psicoterapia en lo inmediato.

 

 

Psicoterapia online: ventajas y desventajas — Psico-K

 

En la Sociedad Red puede y debe haber un lugar legítimo para la salud mental; este lugar requiere recuperar el espíritu de investigación, el interés por desplazar los límites de nuestro trabajo y la humildad de reconocer que algunas preguntas y respuestas clásicas han caducado.

 

http://www.raquelferrari.com

Instagram: @terapia_enred

Twitter: @psiterapiaenred

 

 

 

.