Cohousing: Inteligencia colectiva + Solidaridad + Convivencia

La sociedad del Siglo XXI ha cambiado el modelo de negocio en varios rubros, promoviendo la economía colaborativa en la que se intercambian bienes y servicios a través de plataformas electrónicas , como es el caso de Airbnb  o Uber  o de las startups.

En el rubro envejecimiento activo, el cohousing (covivienda) aparece como una propuesta que ya lleva unas décadas, basada en la idea de crear comunidad, compartiendo espacios.

cohousing es  un tipo de vivienda colaborativa que intenta superar la alienación  de la vivienda actual, en la que nadie conoce a sus vecinos y en la que no existe ningún sentido de la comunidad. Se caracteriza por la existencia de casas privadas con su cocina propia, salón comedor, etc, junto con amplios espacios y facilidades comunes. El espacio común suele incluir una casa  con cocina, salón comedor y salas multiusos, diversas facilidades recreativas, biblioteca, talleres, zonas verdes, espacios para los niños, etc

Es un modelo que, con variables ,se ha desarrollado en Europa (Alemania, Francia) desde hace más de treinta años y su principal ventaja es recuperar valores típicos de comunidades pequeñas como los hábitos de colaboración y las relaciones sociales en red.  En Dinamarca a finales de los años 60 se formaron las primeras unidades cohousing  que se extendieron a USA a finales de los 80.

Es en Estados Unidos y Canadá donde más se ha desarrollado esta forma de comunidad con propuestas para distintos nichos desde familias a adultos mayores. La diferencia con otros modelos similares, radica en que, en el caso de las personas mayores, son ellas las que eligen con quién quieren vivir y cómo. Se trata de una forma avanzada del cooperativismo de viviendas.

Las casas de un Cohousing se construyen normalmente en torno a una zona verde y peatonal. Las calles y los aparcamientos se diseñan especialmente para eliminar los coches del interior de la comunidad. Con esto no solo se consigue crear más áreas abiertas para recreación y ocio, sino que elimina el ruido del tráfico y la contaminación. No son hoteles, ni hospitales ni instituciones geriátricas, son hogares con zonas comunes que garantizan la autonomía a partir de una arquitectura adaptada y adaptable.

La experiencia de muchos Cohousing muestra que la participación activa de los residentes desde el inicio del proyecto contribuye a unir lazos y fortalecer el sentimiento comunitario. Construir una comunidad no es fácil. Trabajar juntos y participar activamente en el desarrollo y proceso de diseño forja una estructura social más coherente y con garantías de buen funcionamiento.

En cohousing nadie está obligado a participar, nadie esta obligado a hacer lo que otros dicen que tiene que hacer, nadie está obligado a relacionarse con nadie que no elija, pero estan facilitadas todas las posibilidades de hacerlo.

Inteligencia colectiva + Solidaridad + Convivencia

Desde el punto de vista de la psicología de la salud y el wellness coaching, será  importante valorar algunas variables relacionadas con la historia personal y las características de personalidad del adulto mayor que elige o al que se le sugiere este tipo de experiencia colaborativa.

Por ejemplo, habrá que explorar el perfil psicosocial del adulto mayor, conocer sus hábitos, su historia laboral, su estructura familiar o de relaciones, sus valores y creencias culturales, a la hora de diseñar una propuesta de espacios comunes.  No todo es bueno para todos en todas las circunstancias.  No sirve imponer un proyecto arquitectónicamente “perfecto” pero psicológicamente precario.

En una residencia geriátrica es bastante probable que convivan personas con problemas importantes de salud con otras menos dependientes, se trata de un modelo basado en la pasividad del residente al que se le proponen rutinas, horarios o actividades.

En el cohousing,  la persona tiene  autonomía porque es quién decide apostar por un entorno en el que la red social es fundamental. Por ello, tiene más libertad para conservar sus hábitos,cambiando a un modelo en el que  se ve como usuaria  e inversora colaborativa, y no como un potencial cliente al que captar y con el que hacer negocio.

En este sentido, medir percepción de calidad de vida a la hora de trabajar en el asesoramiento a personas, grupos o estudios profesionales, será algo imprescindible. Un espacio no deviene sustentable y flexible solo por requerimientos arquitectónicos, serán sus habitantes los que le insuflen “alma”.

Quién elige este modelo valora, sobre todo, el sentido de pertenencia. Los “baby boomers“,  nicho social de los adultos mayores en esta segunda década del siglo XXI, ya no responden al perfil tradicional del “abuelito”, pasivo y  anclado en el pasado. A nivel tecnológico, les toco vivir el nacimiento de la televisión, vieron en vivo la llegada del hombre a la luna, pasaron del cine en blanco y negro al de color, del teléfono de disco al de tonos, usaron fax, pasaron de los programas antiguos de computadoras a los nuevos lenguajes digitales y vieron nacer  la telefonía celular, las PC personales  e Internet.

Sería una simplificación reducir toda su experiencia de vida a la anulación de su capacidad de crear comunidad y envejecer activamente, solo por una cuestión cronológica. Trabajar su sentido de seguridad, física, emocional y financiera supone facilitarles el seguir sintiendo que son relevantes y actores de su propio envejecimiento con salud.

Las principales áreas de trabajo del psicólogo de salud en  este tipo de experiencia son las de un consultor/asesor para :

1)  Valorar las posibilidades de autopromoción e  iniciativa de los usuarios, no de un tercero

2)  Estimular  la autogestión  mediante la acción y consenso grupal

3)  Estar presente en el momento de la acogida e integración al grupo de cooperativistas

4)  Proveer técnicas de resolución de conflictos con la familia de origen u otros miembros de la comunidad, si los hubiera

5) Diseñar  programas personalizados de wellness (bienestar)

6) Valorar la historia laboral, emocional y socio-económica para contribuir a la mejor dinámica de los grupos que se formen, promoviendo la cooperación, el espíritu vecinal y la convivencia.

 ¿Cómo creen que puede afectar esta nueva forma de cooperativismo al modelo tradicional de residencias? ¿Qué impacto creen que tendrá en la promoción del envejecimiento activo? ¿Y en la reducción de costos sanitarios?

Para saber más:

http://www.cohousing.org/

http://ecohousing.es/portfolio/conceptos-basicos-del-cohousing-vivienda-colaborativa/

http://www.telam.com.ar/notas/201701/176170-adultos-mayores-cohousing-amigos-vejez.html

http://www.vivamosjuntos.com/cohousing-en-buenos-aires/

https://www.psychologytoday.com/blog/living-single/201308/the-secret-balancing-time-alone-and-time-together

http://www.cohousing.org/www.cohousing.org/what_is_cohousing/whychoose

 

 

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