29 de Octubre : Día Mundial de la psoriasis

La psoriasis es una enfermedad de la piel con impacto en la vida psicológica, emocional y social tanto del afectado como de su familia y relaciones.

Imagen personal

La forma en que te ves y lo que sientes sobre tí mismo, tu imágen personal, es un proceso sostenido por un complejo sistema de información de ida y vuelta entre tú y los demás.

Como te sientes acerca de ti mismo y como quieres que los otros se sientan acerca de tí puede ser algo que se refuerza mutuamente o que entre en conflicto o se anule uno al otro dependiendo de tu interpretación de los mensajes verbales y no verbales de las personas que te rodean. Pero,   tu interpretación de esos mensajes  depende en alto grado de como te sientes acerca de tí mismo. un perfecto círculo vicioso.

La psoriasis es una enfermedad que puede influenciar:

1) Como te sientes acerca de tí mismo

2) Como reaccionan los demás

3) Como crees tú que reaccionan los demás

Y todo esto puede tener un gran impacto en la calidad de tus vínculos.

La piel es el primer órgano de contacto no verbal. En cuestión de segundos un desconocido puede hacerse una primera impresión en plan : “toma mucho sol”,”debiera lavarse la cara más a menudo”, ” tiene un aspecto relajado y fresco”. Esa primera impresión está muy condicionada en sus consecuencias según cual sea la propia imágen: una potencial relación puede terminar ahí o avanzar desde lo superficial – la piel- hacia lo profundo -la mirada-el tono de voz-la sonrisa- el gesto. Esa información puede transformar una impresión basada en la “superficie” transmitiendo “yo soy yo y soy más que mi piel”.

Y si además de verdad te crees que eres alguien que padece un trastorno en la descamación de la piel pero no eres LA descamación de la piel, no hay posibilidad de que el otro se confunda.

 Si  tienes lesiones psoriásicas visibles, un día promedio puede contener numerosos encuentros “negativos”, que no ayudarán a reforzar tu imagen personal, por ejemplo:

Si estás en un trabajo de atención al público y solo una persona entre las 100 del día, rehúsa aceptar el cambio de dinero que le ofreces, esto bastará para hacerte sentir que no eres tú sino tu enfermedad. Trabajar esta cuestión es más de la mitad de la solución del problema. El feedback y el apoyo de tu red social-familia y amigos- es esencial para mantener alejada la influencia de aquellos que no entienden de que se trata la psoriasis.

Estrés psicológico y emocional

El estrés -psicológico, social y psicosocial- puede ser un disparador de la psoriasis. Funciona iniciando el proceso o agravando lesiones pre-existentes. Solo el hecho de saber que existe este problema es en si mismo estresante. Otro nivel de estrés es el que se dispara si la red más cercana -esposo/a-amigos, hijos, compañeros de trabajo- desconocen de que se trata. Desdramatizar  contribuye a bajar los niveles de stress. En todo caso, es mejor hablar este tema con los profesionales que te atienden antes de buscar soluciones mágicas, no obstante es claro que analizar tus hábitos, tu estilo de vida puede darte interesante información sobre cómo está sostenido tu mundo emocional.

Los psicofármacos -ansiolíticos y antidepresivos- no han demostrado su utilidad en este campo, en cambio la orientación, el counseling psicológico a la persona, la pareja o la familia permite reducir los niveles de potenciales conflictos alrededor de la enfermedad.

La psoriasis afecta al 3% de la población mundial, se desarrolla por igual en hombres y mujeres de toda edad, raza o condición social, aunque es más frecuente en personas de 15 a 35 años, sin causa conocida depende en su evolución y pronóstico de cantidad de factores “epigene´ticos” ligados a la influencia del ambiente y la historia personal.

 

Fuente:

http://www.worldpsoriasisday.com/

http://www.skincarephysicians.com/psoriasisnet/psychological.html

 

 

Cáncer de mamá ¿Ydespués del diagnóstico qué?

Hoy, 19 de Octubre – Día Mundial del cáncer de mamá – es un buen momento para revisar algunas de las investigaciones realizadas con  pacientes mastectomizadas.

Tener claro que mantener  la calidad de vida en estas pacientes es  un proceso diacrónico  y no sincrónico ayuda a trabajar la prevención y sitúa la importancia y la utilidad de la intervención  psicológica.-

En general, se nota que si bien hay un alto grado de participación de las mujeres en la decisión de la operación,  casi un 30% no han participado activamente. Es un porcentaje muy alto medido sobre todo en las consecuencias que esto puede tener, por eso hablamos de que es un “proceso” que se desarrolla en el tiempo.

Conocer la situación de pareja :  historia, dificultades o conflictos, estabilidad,participación,  permite identificar el momento apropiado para intervenciones vinculares que faciliten la resolución de conflictos  en lugar de transformar la nueva situación en semillero de  malos entendidos .

No olvidemos que existe un significado inconsciente ligado a las mamas y que se trata de una fuerte acomodación del esquema corporal.-

Situaciones más cómunes:

– temor a ser tocada por su pareja

-disminución de la líbido

-dificultad en reencauzar su rutina incorporando actividades deportivas

– cambio en los hábitos de vestir: dejar de usar bañadores, escotes, ropas ajustadas

-rechazo al uso de protesis

– actitud ambigua respecto de la reconstrucción mamaria cuando ésta es posible

La convivencia con problemas en la sexualidad en mujeres que tuvieron cáncer de mama y los temores al inicio de nuevos vínculos afectivos y al contacto sexual suelen ser poco explorados pero si se identifican tempranamente es posible estructurar una intervención centrada en nuevas formas de intimidad y placer compartido, que influyen en forma positiva en la evolución de la percepción de calidad de vida.-

Es importante detectar los aspectos de la personalidad más conservados, las historias de pérdidas o duelos mal realizados, saber cuales son los factores de riesgo y cuales los protectores.

No podemos dejar de lado  el rol que ocupan las actitudes de la sociedad, los miedos, pre- conceptos, prejuicios, mitos y creencias que entretejen una trama que incide en el paciente, ofreciéndole a veces desafíos adicionales.

Concluyendo.:

Cuando hablamos de “efectos” no solo nos referimos a secuelas sino también a trabajar la experiencia como una crisis vital buscando una oportunidad, replantearse valores y la posibilidad de priorizar objetivos personales.-

El hombre violento

Elisabeth Badinter (1993) señala que el hombre ha de hacerse. La identidad masculina-dice- se construye por oposición diferenciándose de la femenina, desde éste punto de vista podemos entender la masculinidad como una reacción, más que como un resultado de identificaciones.-

La identidad masculina es un complejo formado por valores que determinan el estereotipo de género masculino y los lugares relativos del varón y la mujer en la sociedad. Los mandatos culturales comportan prescripciones y prohibiciones (la más fuerte de ellas suele ser el “no parecerse a una mujer”),a su parecer la masculinidad tiene mucho de ideología con tendencia a perpetuar la dominación masculina.

Es clara la importancia del afecto paterno: el padre lejano, ausente,  implica para el hijo varón el único modelo para diferenciarse de lo femenino materno. Un padre de estas características incorpora la distancia corporal, la inexpresividad, la ausencia de sentimientos tiernos como atributos que tienden a incrementar la sensación de pertenencia a la género masculino.-

Desde 1986 existe en algunos países actividades grupales masculinas tendientes a recuperar sus aspectos “femeninos” , en casi todos los casos existe una presión social que les exige una vuelta a la imágen estereotipada del varón tradicional.-

Históricamente, los estudios acerca del género femenino precedieron a los que se ocupan de la condición masculina. Del mismo modo, los trabajos sobre violencia familiar se ocuparon en primera instancia del problema de las mujeres maltratadas.-Posteriormente se vió la necesidad de enfocar la problemática de los hombres golpeadores.-

Cuando hablamos de hombres golpeadores nos referimos a todos aquellos que ejercen algún tipo de abuso (físico, emocional, o sexual) . James Ptacek,  (1984) en su revisión de la literatura clínica sobre hombres maltratadores consideró que existen algunas tendencias de interpretación preocupantes:

1) Insuficiente análisis de las perspectivas de género

2) Tendencia a culpabilizar a la víctima

3) Psicopatologización

Una de las ideas más extendidas es la de que los hombres golpeadores poseen una personalidad “sádica” o bien “pasivo-agresiva”, que presentan características paranoides o personalidad borderline, en definitiva características pasibles de ser encuadradas dentro de la psicopatología.-

El mayor peligro de asociar la conducta violenta a características psicopatológicas o adicciones o trastornos de personalidad, consiste en que le quita responsabilidad sobre el hecho .-

También se ha intentado explicar la conducta violenta con un modelo basado en elementos de tipo biológico o hereditario: ej. mayor predisposición biológica del hombre a la violencia.-

Un tercer tipo de explicaciones proviene de la sociología y aplica la violencia conyugal al resultado de una sociedad patriarcal en que se acepta la dominación del hombre sobre la mujer.-

Cada uno de estos enfoques es parcial e insuficiente y no agota el tema, la violencia de género es una entidad en sí misma, una estructura con reglas propias y no un síntoma de un problema psicopatológico individual. Los hombres que ejercen violencia física en sus relaciones de pareja suelen ser una caricatura de cómo “debe” comportarse un varón. Siempre debajo de una capa de racionalidad encontramos un sistema de creencias apoyado en el sexismo.-

Otra de las características es la dificultad en la expresión de sentimientos y la prohibición tácita de expresarlos,porque ésto es considerado un síntoma de debilidad y el hombre “debe” ser fuerte.-

La violencia proporciona una forma temporaria de poder.-

Las investigaciones de Dutton (1988)concluyen que estos hombres interpretan las situaciones como amenazas aún sin evidencias suficientes (ello apoyado en una baja autoestima).-

Otra característica casi siempre presente es el aislamiento emocional. Se trata de un tipo de aislamiento social vinculado a lo afectivo; algunos hombres relatan que tienen muchos amigos, se relacionan con muchas personas pero en la esfera privada no son capaces de armar relaciones cercanas.-

Asociado a ésto suele darse una imágen de sí mismo muy desvalorizada : en el mundo público no se atreven a decir lo que piensan o quieren, en el ámbito privado suelen justificase con frases como “ella me provoca” “yo no sé lo que hago en esos momentos” etc..las racionalizaciones son válidas para su pareja pero no en otras situaciones donde sí parece que pueden controlarse.

Es por eso que se hace tan difícil el trabajo terapéutico: no sienten responsabilidad por sus actos, por lo tanto tampoco pueden pedir ayuda para resolver éstos problemas, porque no los perciben como propios. Buscan la responsabilidad afuera: en la mujer, la familia, la situación del país, los hijos, los problemas económicos, etc…

Tienen una gran dependencia emocional hacia la mujer y por eso no soportan el abandono porque no soportan estar solos.

Finalmente:

Para construir una masculinidad exenta de violencia es necesario:

– Tomar consciencia del peso que los modelos “patriarcales” tienen en la construcción de roles y estereotipos sociales

-Aceptar las características femeninas como propias

Se trata de desmantelar el modelo del “macho man” para avanzar hacia una relación de complementariedad sin fisuras.-

Bibliografía:

Bernard Ch & Schiafer j (1990) : Dejad a los hombres en paz. Barcelona, paidós, 1993

Badinter,E (1993):Nuevas masculinidades. Icaria. Barcelona

Piaget, J: Personas dominantes, Buenos Aires, Vergara (1993)

Corsi, Jorge: Violencia masculina en la pareja, Buenos Aires, paidós (1995)

Dutton Donald G. : El golpeador: un perfil psicológico. Buenos Aires , paidós (1997)