Mandalas en psicoterapia de pacientes con TLP.-

Mandalas en la naturaleza http://www.alohayvetta.com

El MARI  (Mandala assesment research instrument), es un instrumento que permite valorar las líenas de abordaje más idóneas para lograr cambios terapéuticos en pacientes con diversos trastornos de personalidad.-

El trastorno límite de la personalidad involucra un deficitario control de los impulsos, esta técnica intenta re-dirigir esos impulsos a partir del uso terapéutico del color y de la forma.-

En el MARI  se le pide a la persona que elija un carta de entre varias en las que se reproducen mandalas, una vez elegido el diseño la persona debe volver a elegir, en este caso un color, de un set de cartas coloreadas ( Malchiodi 1998).

La consigna es dibujar el mandala  con el color que se ha elegido, por último se  pide que explique si existe algún sentido, experiencia o información relativa a los mandalas que ha dibujado.-

Este test está basado en el trabajo de Joan Kellogg  que encontró una recurrente correlación entre las imágenes, patrones y estructura de los mandalas que los pacientes elegían y determinadas características de personalidad.-

Joan Kellogg comienza a trabajar en los años 60 como artista en un hospital psiquiátrico de Nueva Jersey. Influenciada por  Jung, desarrolla una línea de arte terapia mucho antes que ésta alcanzara status teórico.

Sin ser terapeuta, aportó interesantes elementos de estudio que culminaron con la sistematización del MARI.-

En la psicoterapia de los trastornos de personalidad en general y en los TLP en particular, solemos tropezar con las dificultades inherentes al déficit del control yoico y el pobre desarollo del lenguaje como forma de transmitir estados de ánimo cuando  intentamos aplicar terapias convencionales, aún aquellas de corte cognitivo conductual, porque en líneas generales suele existir una baja consciencia de enfermedad.-

El uso terapéutico de los colores y las formas aparece como un camino de facilitación en tanto desarrolla la concentración y la atención y favorece una rápida evaluación del estado afectivo presente para luego permitir alguna estrategia terapéutica complementaria.

Los mandalas actúan facilitando la conexión con las emociones, la intuición, el razonamiento y el uso del cuerpo desde otra perspectiva. Por otra parte se desarrollan habilidades y destrezas al estimular la plasticidad cerebral.

La creatividad se transforma así en una herramienta terapeutica.

El vocablo «creatividad» deriva del latín «creare» y es definido por la  Academia Española de la lengua como » la facultad de crear», pero también puede interpretarse como el «conjunto de técnicas y métodos que permiten y facilitan la producción de un concepto nuevo».-

En definitiva, la creatividad en tanto proceso de innovación permite una nueva visión de un estilo antiguo de comunicación y se transforma en un instrumento terapéutico de inagotables posibilidades, en tanto permite acercarse al núcleo del problema desde una perspectiva original.

Algunas ventajas:

. Aumenta el respeto por el trabajo con otro diferente

. Aumenta la capacidad de percibir estímulos visuales y relacionarnos con emociones

.Aumenta la coordinación entre hemisferios cerebrales

.Disminuye la ansiedad y aumenta la concentración

La utilización de los mandalas en este encuadre es un herramienta de innegable posibilidades de éxito como complemento de una estrategia terapéutica más compleja .
Bibliografía:

Killick, Katherine & Schaverien, Joy (1997): Art, Psychoterapy and Psychosis.

Links

http://www.psychotherapyarena.com/journal

http://www.sciencedirect.com/science/journal/01974556

Psicoterapia, counseling y coaching

Vivimos en la era de la indefinición, la inmediatez y el uso abusivo de las etiquetas. La consecuencia es una notable desinformación producto de la falta de rigor en el uso de los términos y por qué no decirlo de cierto oportunismo.

Los temas ligadas a la psicología, la psicología clínica y de la salud o la psicología de las organizaciones suelen ser víctimas habituales de esta situación. Veamos si podemos clarificar algunos conceptos.

En primer lugar, el Counselling psicológico es una división de la American Psychological Association y también se acepta como especialidad de la psicología en las clasificaciones europeas.  Por su parte, la psicoterapia es una intervención que requiere formación en   psicología clínica.

Finalmente el coaching es una práctica está buscando crear su propio espacio como profesión, no obstante su indefinición teórica.

David Orlinsky, psicólogo clínico e investigador de la Universidad de Chicago, reconocido internacionalmente como experto en el campo de la psicoterapia encontró en el 2007 las siguientes diferencias:

1) La psicoterapia se ocupa de la cura en procesos en los que es necesario superar  o corregir situaciones conflictivas o modificar actitudes y formas de respuesta a situaciones problemáticas desde una situación disfuncional a otra asintomatica o con una adecuada funcionalidad con disminución de la percepción de sufrimiento.  Una psicoterapia es la opción en caso de duelos  prolongados, problemas en las relaciones con la pareja, con los hijos, estrés postraumático, depresión, fobias, adicciones, etc. El psicoterapeuta es un profesional universitario (psicólogo, médico psiquiatra ) que se ha formado en clinica y psicoterapia con distintos marcos teóricos (psicodinámico, cognitivo-conductual, humanista, sistémico, etc).

2) El counseling busca la solución de situaciones que preocupan resolviendo dudas e incertidumbres para lograr una respuesta adecuada y adaptada a las circunstancias. El counselling NO supone dar consejos sino que se tratan cuestiones de la vida diaria que no implican cura ni se relacionan con conflictos o estructuras de personalidad ; se basa en  «que el individuo tiene la capacidad suficiente para manejar en forma constructiva todos los aspectos de su vida»(Rogers 1972). Se concentra en el aquí y ahora, no interpreta ni pregunta por qué. Es útil en orientación profesional, realización de viajes y cambios del estilo de vida, expat por razones profesionales, desarrollo de un proyecto de vida, en organizaciones se involucra en procesos de cambio y comunicación interna,  etc. El counselor es un profesional universitario (psicólogo, psicopedagogo, trabajador social) debidamente entrenado en técnicas de counselling.-

3) El coaching supone que existe un «potencial desconocido» que debe ser actualizado a través del desarrollo del talento y de habilidades desde una performance limitada hasta «resultados extraordinarios». Desde los 80 es una practica en el mundo de las organizaciones y los negocios (sobre todo en USA) buscando siempre «ir hacia adelante».  El mundo del coaching aspira a ser una profesion en sí misma y por lo tanto no tiene definidos aún el perfil profesional ni requiere (a priori) nivel universitario o superior de estudios sino que se basa en cursos formativos acreditados por asociaciones privadas fuera del reconocimiento academico.-

Ahora bien, en el trabajo día a día :

Un psicoterapeuta entrenado  es probable que utilice en algunos momentos técnicas de «counselling» y al cerrar el proceso alguien diría que hace «coaching» al referirse al futuro del proyecto vital del paciente, al conocer la teoría en profundidad, sabe elegir la técnica más conveniente en cada momento.

El counselor utilizará técnicas específicas de counseling sin perder de vista los conceptos derivados de las técnicas psicoterapéuticas y también alguien podría decir que hace «coaching» en algún momento del proceso. En este caso la formación académica de origen determina los alcances y las posibilidades.

El «coach» generalmente ( y muchas veces sin saberlo) usa técnicas de counseling  y nunca utiliza técnicas psicoterapéuticas, salvo que sea un psicoterapeuta formado que ha elegido este estilo de intervención.

El riesgo de no tener claro los conceptos puede llevar  a elecciones de profesional incorrectas. En este sentido precisiones como las de Orlinsky son muy esclarecedoras.

Fuente:

Rogers, Carl: Psicoterapia centrada en el cliente, 1972

http://psicoterapia3.wordpress.com/tag/david-orlinsky/

Psicoterapia en el Trastorno límite de la personalidad

«Un grupo de centros catalanes está aplicando con éxito una nueva psicoterapia frente al Transtorno Límite de Personalidad (TLP), con la que se ha demostrado que los pacientes reducen su tendencia a la depresión y a la ansiedad y se rebaja el número de suicidios.

Los pacientes que sufren TLP presentan un grado significativo de inestabilidad emocional y un concepto difuso de sí mismos, con poco control de sus afectos y sus impulsos, lo que se puede traducir en comportamientos autodestructivos o suicidas (entre un 8% y un 10% de los enfermos intentan quitarse la vida).

El TLP afecta entre el 1% y el 2% de la población y está ganando importancia como patología psiquiátrica. «Por el estilo de vida actual y por la falta de algunas estructuras de contención de antes, como la religión, los pacientes buscan satisfacción inmediata ya desde muy pequeños y mantienen esa actitud infantiloide en la adolescencia», ha explicado este jueves en rueda de prensa el presidente de la Fundació Orienta, Alfons Icard.

Esta fundación, junto con la entidad CPB-Serveis de Salut Mental y el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), forman el GRUP-TLP Barcelona, la primera asociación que ha aplicado en España la Psicoterapia Focalizada en la Transferencia (PFT), una técnica pionera para tratar las TLP.

Importada de EE.UU., donde ya está generalizada, la PFT orienta la psicoterapia a hacer consciente al paciente de su impulsividad y su actitud agresiva, que es incapaz de reconocer.

«A diferencia de la psicoterapia tradicional, que va atacando los síntomas conforme van saliendo sin un enfoque integral, con el PFT estudiamos la estructura de la personalidad del paciente», ha destacado hoy la psiquiatra del Instituto de Desordenes de Personalidad de Nueva York Pamela Foelsch, que supervisa desde EE.UU. el trabajo del GRUP-TLP.

Según la experta estadounidense, con el PFT «se integra el problema interno del paciente con su vida externa, para que vea los efectos que tiene su comportamiento en su vida diaria».

Tradicionalmente, el Transtorno Límite de Personalidad se empezaba a tratar en la edad adulta, pero recientemente se comienza a diagnosticar al principio de la adolescencia, que es cuando se forma la personalidad y, por tanto, el mejor momento para actuar y prevenir daños mayores.

Para el psiquiatra Marc Ferrer, coordinador del programa TLP del Hospital del Vall d’Hebron de Barcelona, los síntomas que pueden conducir a transtornos graves de la personalidad ya se pueden detectar a los 12 años.

«Actuar a esa edad evita tener que adoptar a posteriori tratamientos farmacológicos en pacientes que, por falta de prevención, han desarrollado patologías más severas», ha subrayado Ferrer.

Agresividad, problemas en las relaciones personales en la escuela y en la familia, dificultades de aprendizaje y constantes expresiones de querer tenerlo todo son algunos de los indicadores de niños con riesgo de sufrir TLP a partir de los 12 años, cuando se empieza a construir la personalidad.

La psicoterapia, que es la aproximación a la enfermedad a través de la palabra, ha sido la técnica históricamente más utilizada y la más efectiva contra el TLP, aunque algunos pacientes desarrollan patologías asociadas que requieren también de fármacos.

Sin embargo, según los expertos, ninguna técnica psicoterapéutica convencional ha dado los resultados de la PFT, ya que los pacientes no sólo dominan mejor su impulsividad y agresividad, sino que se sienten más cómodos con las sesiones, ya que la tasa de abandono del tratamiento es menor que en los sistemas tradicionales.

Un tratamiento completo de PFT puede durar dos años, con unas 20 horas semanales de trabajo durante unos 6 meses en hospitales de día y una segunda fase con visitas semanales a centros de salud mental.

En España, este nuevo tratamiento sólo se aplica en Barcelona, concretamente en cuatro hospitales de día, una clínica y seis centros de salud mental del área metropolitana de la Ciudad Condal, pero ya hay grupos de Sevilla y el País Vasco que están interesados en importar la técnica. «

Fuente : http://www.lavanguardia.com/salud/20120517/54294557515/tecnica-pionera-espana-reduce-efectos-trastorno-personalidad.html#.T7onyKVziuA.twitter

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Esta nota en La Vanguardia  se refiere a una  modalidad de terapia de orientación psicodinámica para los pacientes con TLP centrado  en el análisis de las relaciónes de objeto primarias y los mecanismos de defensa que se ponen en juego en el «aquí y ahora» de la relación (transferencial) con el terapeuta.

En las terapias de orientación psicodinámica el encuadre de la terapia es importante en tanto reactiva situaciones conflictivas no resueltas.

Considerar como «novedad» a esta técnica de psicoterapia es simplificar en exceso la cuestión, en tanto la psicoterapia psicoanálitica tiene más de 100 años de evolución y en concreto la PFT (psicoterapia focalizada en la Transferencia) se basa en los trabajos de Otto Kernberg de los años 60, es decir que tiene + de 50 años. A diferencia de las psicoterapias cognitivo-conductuales, el rol del psicoterapeuta es central y se interpretan los síntomas siempre dentro de  la relación paciente-terapeuta, por otra parte tampoco se señalan procedimientos, ni focos, ni progresiones ordenadas de las sesiones. La diferencia con el psicoanálisis tradicional es que el rol del terapeuta es muy activo en tanto ayuda al paciente a percibir como piensan los otros y conseguir vínculos más seguros.

Los cambios no solo son conductuales sino estructurales a través de integrar las primitivas relaciones objetales y cuando sucede:

1) es posible establecer relaciones más flexibles y maduras

2) aumentar la solidez de la personalidad

Se habla de «experiencia emocional correctiva».

En todo caso celebramos la revisión de la validez de la psicoterapia como alternativa terapéutica en general y de la psicoterapia centrada en la subjetividad del paciente en particular para el tratamiento de esta patología.-

 

¿Are you mom enough?

Jamie Lynne Grumet protagoniza una polémica portada en  TIME al ser fotografiada por Martin Schoeller con su hijo de tres años;  es una madre de Los Angeles que defiende la teoria del apego (attachment parenting) versión William Sears.  La «crianza con apego» ha ganado adaptos en los últimos 20 años desde la publicación de «The baby book» por el Dr. Sears y su esposa Martha, padres de 8 hijos que entre otras recomendaciones  abogan por  la lactancia natural exclusiva, por demanda y extendida en el tiempo (hasta lo 6/7/8 años o lo que haga falta), el co-lecho y el «baby wearing» en el que el niño esta físicamente atado a sus padres por un cabestrillo.

La teoria del apego fué desarrollada por John M Bolwby en los años 50 mientras trabajaba para la OMS; en 1951 publica » Cuidado maternal y salud mental» desarrollando su teoría acerca  de la necesidad del bebé de establecer un fuerte vínculo en los primeros seis meses de vida como condición para desarrollar una personalidad segura a partir de las figuras de apego.

El trabajo de Bowly  observando a menores con problemas de conducta, incorporó las investigaciones de Konrad Lorenz sobre el apego y la impronta más allá de la provisión de alimento.

Y es aquí en donde se produce el gran salto cualitativo entre la teoría de Sears y la teoría del apego clásica.

Lo importante, dice Bowly,  es el VINCULO que se establece a partir de una relación basada en actitudes y cercanías, es un proceso que  se desarrolla desde el nacimiento y pasa por distintas fases, culminando hacia los 3 años.

Los primeros seis meses son muy importantes en tanto las primeras experiencias permiten al bebé decodificar qué funciona y qué no en  ese mundo de señales y comunicación que empieza a formarse a través de la primera figura de apego : la madre. Por eso la alimentación por demanda (darle el pecho siempre que llora) o el co-lecho  o  el tenerlo siempre en brazos son actitudes que suponen un fondo de violencia simbólica ¿Por qué?

Pues porque  cada vez que el niño llora no siempre es porque tiene hambre y porque la leche materna no es la panacea universal, puede tener sed, sueño, calor, frio, estar mojado o simplemente aburrido y además llora porque no sabe decir «ESTOY HARTO!».

Porque cada vez que llora por la noches no lo hace para molestar sino porque se siente inseguro en su cuna, o porque tiene miedo a la oscuridad y necesita la voz materna para calmarse o el movimiento de mecer la cuna, no el co-lecho como única solución o su contrario también sostenido por algunos pediatras: dejarlo llorar en soledad.

Y porque la cercanía física se transforma en asfixiante cuando impide al niño usar el espacio de acuerdo a sus necesidades.

¿Qué si es importante la lactancia materna? claro que sí, pero no garantiza la calidad del apego. Una madre puede dar de mamar a su bebé por demanda 8 veces al día hasta los 3 años y mientras tanto hablar por teléfono o buscar imágenes en Pinterest, o puede darle de mamar hasta los cuatro o cinco meses y establecer una seguridad afectiva basada en la reciprocidad y en el respeto, depende siempre del vínculo, de la calidad del afecto.

Otro tanto podemos decir del co-lecho. Confundir la dificultad de la madre en romper la relación de simbiosis con su bebé con una conducta de «apego» es un error que solo puede conducir a complicaciones en el desarrollo de la personalidad.

Hace ya más de cincuenta años Arminda Aberastury, psicoanalista argentina,  consideró que la aparición de los dientes (seis meses de edad), la marcha (un año) y el lenguaje (15 a 24 meses)  eran momentos claves en el proceso de separación-individuación del niño y probó a través de observaciones y análisis de niños la idoneidad de su teoría.

La idea de mantener la «burbuja simbiótica» madre-hijo, sin padre, sin Otro, sin cultura, sin grupo solo puede conducir a niños, adolescentes y adultos, temorosos del «mundo exterior» y poco confiados en su capacidad de pedir lo que necesitan.

Confundir la realidad con lo simbólico es un grave error como lo es también el someter a los padres a la presión del «¿Lo estoy haciendo bien?» obligándolos a vulnerar su propia intimidad y la de sus hijos.

Una vez más lo importante no es solo el QUE pasa sino y sobre todo el «COMO pasa», las lecturas literales de estas cuestiones difícilmente conduzcan a relaciones materno filiales más saludables.-

Crisis e incertidumbre

Contra las certezas universales, el psicoanalista francés Eric Laurent reivindica el lugar desacoplado de su práctica en el régimen de discurso dominante en la época, el de la ciencia. Y cuestiona los resultados de las “soluciones” globales al dolor de vivir, aplastado por un optimismo mercantilista que no hace más que generar nuevos inconvenientes y una angustia que a falta de brújulas singulares, se oscurece por medio de fármacos, drogas, soluciones inmediatas, compulsión y placebos como el consumo sin freno y la felicidad obligatoria. Esta es la conversación que sostuvo con Ñ digital en un aparte de su participación en el VIII Congreso Mundial de Psicoanálisis  (AMP) que sesionó la semana pasada en Buenos Aires.

La crisis financiera global, ¿cómo encuentra a los analizantes, sometidos cada vez a efectos más nocivos que se venden como soluciones?

Los encuentra de manera más grave, más angustiados, perdidos. Diría que en los analizantes, el “efecto crisis” provoca una incertidumbre masiva. Esa angustia puede escucharse. Las cosas aparecen ensombrecidas. Existen más depresiones, una notable ausencia de deseo, según cada sujeto. Pero hasta los que están más animados, incluso los hipomaníacos, los que desafían al fetichismo del contexto, también están marcados.

Los síntomas ¿cambian, han cambiado en este año y medio?

Los síntomas son los que aparecen, los que ya aparecen: toxicomanías en general; todo (o casi todo) puede transformarse en algo adictivo; el juego, el sexo, el trabajo, etcétera; y como respuesta, al interior del discurso del amo, una mayor voluntad de vigilar, castigar, prohibir, que provoca en el sujeto, lógicamente, una creciente voluntad de destrucción. ¿Quieren prohibir? Entonces quiero más. Esto es muy común entre los jóvenes. Pero no sólo entre los jóvenes. Pero los jóvenes, de esa manera, demuestran la impotencia del otro, su megalomanía, sus maneras de sobrevivir a la punición. Porque también es evidente la transformación del ideal de juventud: ahora se trata de conseguir una juventud “eterna”.

¿Eso es lo que se llama la “infantilización generalizada”?

Digamos que la desagregación del lazo social es contigua a la caída de las representaciones de la autoridad y a las prohibiciones que implica. A pesar de que Freud dijo que en la cultura existe algo que no anda, un malestar, ahora hay un plus, un “más” que se intenta civilizar sin éxito, y que provoca el retorno de una voluntad de goce nueva, imparable. Y que por esa razón, de estructura, se produce un llamado de más vigilancia y más prohibición.

El sujeto del tardocapitalismo, inerme, desamparado, ¿cómo enfrenta la angustia?

El recurso más difundido hoy día es el uso de alcohol y drogas. Existen antecedentes: la prohibición del alcohol en los Estados Unidos durante un tiempo el siglo pasado. Esa política multiplicó los mercados negros y el consumo. Y lo mismo pasó con las drogas: prohibición, “permisividad”. Después, guerra contra las drogas. Y el efecto resultó el contrario al buscado. ¿Es una política? No lo descartaría. Ahora mismo, el consumo de drogas está globalizado. Y aparecen nuevas sustancias todo el tiempo. Además de mafias y armas a un nivel nunca visto. Y Estados de Derecho en peligro. México, por ejemplo, que está al borde de la catástrofe.

Legalizar el consumo, ¿no sería un principio de solución?

Es relativo. Pero sí cambiar de perspectiva. En la reciente cumbre de Colombia, el presidente de Guatemala dijo sobre este tema que habría que empezar a pensar en otro sistema. Y después lo hizo el presidente colombiano. Porque de atender a la dialéctica estadounidense sobre alcohol y drogas, el efecto es tanto un llamado al goce como a una mayor vigilancia. Pero liberalizar sin control es tan absurdo como soñar que se terminará la producción de sustancias. A mi juicio, no se trata de liberalización o prohibición total sino de adaptación: cómo puede ser regulada cada sustancia, para reducir el daño a los estados, a la gestión policial y a los sujetos. Eso implica un cálculo político. Entre el empuje al goce y la prohibición, el problema no se resolverá por una dialéctica que ya mostró sus resultados. Es necesario inventar instrumentos de orientación, incluso instrumentos legales nuevos para salir de esa falsa oposición, que es la doble cara de la pulsión de muerte.

¿Y qué está sucediendo con los llamados trastornos alimenticios, la anorexia, la bulimia, la obesidad?

Están en la misma serie anterior. Pero aclarando que esos males son propios de países que han “resuelto” el problema de la alimentación. Porque no es lo mismo en las zonas donde la comida casi no existe y lo que está en juego es la supervivencia. Pero en el caso de estar “resuelto”, puede verse que la pulsión oral es imposible de domesticar. Y tenemos también las dos caras: restricción o producción. Del lado femenino, existe una industria de la “belleza” anoréxica. Y del otro, la bulimia: en los Estados Unidos, en el lapso de una generación, se ha multiplicado el número de personas obesas. Y los factores son similares y distintos, y múltiples las determinaciones, como en el caso de las toxicomanías: destrucción del lazo social, ansiedad, demasiada azúcar, demasiada sal, producción de alimentos artificiales, etcétera. Y un dato nuevo: la voluntad de hacer desaparecer el tabaco… está muy bien: limitó el número de los cánceres de pulmón, pero sorpresa, aumentó la cantidad de casos de diabetes. Porque el tabaco era una manera de controlar el peso. Y el peso es un factor central en la diabetes.

Pero ¿no se hicieron estudios previos?

Existen médicos que reconocen que esos efectos -colaterales- no se calcularon. La  diabetes, ahora, es la causa de muerte más común en los países centrales. Esto no se puede resolver con una prohibición: prohibir el azúcar, el tabaco, la sal, las grasas. Esos son sueños… sueños de la razón que producen monstruos. Entre el empuje al goce y la prohibición, se producen impasses…

¿Cómo resolver esos impasses?

Creo que con soluciones “a medida”, para cada uno. Pensar soluciones globales, leyes universales que resuelvan esta situación, normas de salud impuestas por burocracias sanitarias, es otro sueño. Pero encontrar, cada uno, un camino entre estos impasses, eso es posible, de acuerdo a la relación particular que se tenga con el goce. Aclarando que el psicoanálisis no está en todos lados. Y que su dignidad como práctica implica cierto desajuste respecto a las normas de la civilización. El psicoanálisis no produce buenas noticias. No promete la felicidad inmediata. Pero lo más importante es que no es una ciencia. Y el régimen de discurso dominante es la ciencia. El psicoanálisis es una disciplina crítica, que constata los efectos de la ciencia. Es el discurso que comenta los efectos de la ciencia sobre la civilización. Y sobre los sujetos, uno por uno. Pero el modo de certeza del psicoanálisis también es criticado, es odiado, rechazado, porque no puede ser alcanzado fuera de la cura analítica.

¿Criticado, odiado, rechazado?

Efectivamente. Porque para obtener una certeza (singular), hay que pasar por la experiencia analítica. Eso es lo que se rechaza. La ciencia, en cambio, no supone ninguna experiencia singular. Supone la razón, el cálculo y el trabajo. El psicoanálisis ocupa un lugar extraño, como el de un inmigrante. Porque el orden simbólico, tal como se lo conocía, no existe más. Existen sólo las leyes de la ciencia. Pero la ciencia no puede dar cuenta de todo. La teoría de todo no existe. La difusión de la ciencia en este nuevo orden, hace que el sujeto sea enviado a sus angustias fundantes, sin saber cómo orientarse. Y la salida, en esta visible oscuridad, no parece pasar por las buenas intenciones, las religiones privadas o las variaciones new age.-

Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Eric-Laurent-psicoanalisis_0_697730446.html

Ansiedad ¿Cómo reconocerla?

 

¿Qué es?

 La ansiedad forma parte de las herramientas de las que dispone nuestra mente para defenderse de las agresiones externas. Su función  es  generar una respuesta frente a situaciones que preocupan o amenazan.

La idea es forzar la reacción por ataque o huida, impulsarnos a reaccionar para evitar o afrontar riesgos de una manera efectiva.-

pero a veces la ansiedad se transforma en un problema cuando la preocupación constante, el temor a cosas que probablemente nunca ocurriran interfieren en la lectura de lo que nos pasa.

Nos sentimos en un túnel sin salida, impotentes, paralizados y generalmente construimos círculos viciosos cada vez mayores.-

¿Cuáles son los síntomas físicos?

 Taquicardia, sudoración, mareos, nauseas, tensión muscular, problemas gastrointestinales, temblores, suspiros, insomnio tardío, etc.

¿Cuáles son los síntomas psicologicos?

Dificultades para concentrarse, agitación, pensamientos que saltan de uno a otro rápidamente, verborrea, mayor consumo de cigarrillos, alcohol, juego, actividad sexual alterada: eyaculación precoz, falta de deseo o  sexo compulsivo.

La ansiedad puede ser el indicador de un trastorno puntual en medio de una crisis o formar parte de un trastorno más importante : trastorno obsesivo compulsivo, depresión ansiosa,  fobias, trastorno de ansiedad generalizada, trastornos de la tiroides entre otros.

Se trata de comprender que es loq ue pasa, donde está el verdadero foco del problema y evitar que se transforme en algo crónico.

Lo ideal es encontrar el punto medio a la hora de no alimentar miedos irracionales y mantener la función adaptativa intacta.

La ansiedad es considerada la causa de consulta más común en occidente junto con la depresión. Un 25% de la población experimentará en algún momento ansiedad en cualquier nivel.-

La OMS situaba en 450 millones el número de personas afectadas (2001)

Al día de hoy esa cifra se ha duplicado.

En todo caso, es un síntoma que se puede controlar con apoyo psicoterapéutico y eventualmente medicación o técnicas de relajación, como siempre señalamos: se trata de ubicar el síntoma en el momento de la historia personal, buscar el suceso desencadenante y descartar otras patologías que pueden estar afectándonos.-

¿Soy una adicta a las cirugías plásticas?

«No recuerdo como era antes de las cirugías. No recuerdo mi cara antes del cocktail de tratamientos cosmeticos que me han cambiado para siempre. Antes de los rellenos, los laser, el botox y las inyecciones. Nunca me gustó hacerme fotos, así que no hay evidencias que me hagan recordar como era, pero estoy segura que no me parezco en nada a mí misma.

Es difícil resistir este tipo de ofertas. Un pequeño estiramiento aquí, uno más allá…y de repente te miras en el espejo y todo parece haber cambiado de nuevo y la armonía de tu cara se ha alterado. ¿que hacer? ..otro estiramiento claro. Cuanto más haces más sientes que debes hacer más. Es un proceso adictivo.

Estos procesos requieren compromiso. Toman tiempo, energía y lo que los médicos llaman «mantenimiento proactivo», también significa que se debe saber CUANDO PARAR. Pero ¿cómo reconocer cuando suficiente es suficiente? Continuar leyendo «¿Soy una adicta a las cirugías plásticas?»