¿De verdad sirve el entrenamiento mental?

La Caixa ha puesto en marcha el portal online “activalamente” a través del cual se busca estimular las capacidades cognitivas como parte de una estrategia de promoción del envejecimiento activo.

La web está diseñada por expertos en neuropsicología y cuenta con 1200 ejercicios divididos en seis áreas diferentes:

lenguaje

memoria

atención y concentración

procesamiento visual

procesamiento auditivo

funciones ejecutivas

Ingresamos en la página, nos dimos de alta (no sin dificultad) y comenzamos a ejercitarnos. En algunos casos nos costó entender las instrucciones previas con lo cuál nuestro resultado fue peor del esperado. No obstante los ejercicios variados nos permitieron seguir entrenando durante casi una hora.

Comparando “Activamente.com” con el brain training de Nintendo encontramos al primero más lento y previsible,  seguimos apostando por usar otro paradigma  centrado en utilizar los recursos existentes en el mercado antes de repicar en la web los clásicos ejercicios de estimulación cognitiva.

Hacer lo mismo con otro formato conduce a los mismos resultados. La ventaja sin duda está en que por medio de una web es posible ejercitarse en casa o en un pequeño grupo y ya no es necesario ir  a una institución o apuntarse a un taller, lo cuál refuerza la tendencia de que hemos de separar EDAD de ESTEREOTIPOS.

Ahora bien,  asistir al lanzamiento de esta plataforma desde una institución (Fundación LaCaixa) que ha trabajado mucho y bien por la promoción de la vejez saludable y el apoyo al cuidador informal, editando guias y CD, participando en investigaciones, etc.  desde luego es una buena noticia.

Desilusiona  notar cierta  inercia  respecto a las tendencias mundiales; ahora mismo, ya se cuestiona si el entrenamiento mental MEJORA y AMPLIA las funciones cognitivas o si solo permite mejorar el handicap personal en una determinada área.

Un estudio de la  revista nature llevado a cabo por Clive Ballard y su equipo (del Kings College) lanzó un reto el año pasado  sobre los programas tipo “brain training” (entrenamiento mental) que en España fue el videojuego más vendido en el 2006,  con una facturación superior a 50 millones.

El experimento se realizó a través de un programa científico  de la BBC :\”Bang Goes the Theory\”,  el formato mediático permitió a Ballard, director de investigación de la Alzheimer´s Society, reclutar 11.500 personas de distintas edades (18 a 60 años) para probar sus habilidades cognitivas.

La hipótesis era que que el entrenamiento mental no mejora el rendimiento. Los voluntarios se dividieron en tres grupos :

Grupo que practicó juegos de razonamiento diseñados para el estudio (similares a los existentes en el mercado)

Grupo que practicó juegos de atención y  memoria a corto plazo

Grupo que solo se dedicó a navegar por internet

Tenían que jugar al menos 10 minutos al día, tres veces a la semana, durante un mes y medio.

La evaluación final comparó los resultados de los test iniciales y finales, concluyendo que aquellos que se habían dedicado a mejorar algunas capacidades concretas no extrapolaban sus resultados a todas las habilidades (memoria, organización espacial, etc..). Más que aumentar su rendimiento intelectual global la practica hacía que mejorara la practica del juego ( “obvio”, diría Piaget), de hecho casi no se notó diferencia con el grupo control que solo se dedicó a navegar por Internet.

Este tipo de estudio sugiere que podemos mantenernos activos de distintas maneras, dando un paseo, haciendo crucigramas o sudokus, leyendo el periódico por internet.  No invalida la utilidad del entrenamiento cognitivo ni la utilidad de los programas tipo brain training, simplemente señala que más practica no significa más inteligencia.

Nuestra conclusión es que un programa de envejecimiento activo nunca puede centrarse sólo en un aspecto, que el diseño de herramientas debe tomar en cuenta este dato y que, como siempre, se trata de la configuración  que cada persona estructura en busca de su equilibrio físico-mental-emocional.

https://www.activalamente.com/

ABB: “Full Monty” y duelo y trauma en el desempleo

Trabajadores de la empresa ABB en Vizcaya, se manifestarán este martes por los 160 despidos resultados de un ERE.

Hace unas semanas vimos por TV el video protesta a lo \”Full Monty\”, curiosamente no se comentaban los datos motivo del video, señalando solo lo “original” de la protesta.

Hay que recordar que  Full Monty es un film que inaugura la idea de la “resiliencia” en el cine al contar  el drama del desempleo en la Inglaterra de

Margaret Thatcher -en pleno  auge del neoliberalismo -que  acabó con el estado de bienestar  en buena parte del globo y cuyas consecuencias aún están vigentes, en el origen de movimientos sociales como el 15M.

Ahora bien , como somos psicólogos y no economistas, nos interesa aportar alguna idea sobre qué se mueve en el psiquismo del que se encuentra sin trabajo.

Frente al desempleo puede suceder que:

  • la situación se perciba como consecuencia de causas sociales, económicas o políticas
  • el trabajador  se atribuya  la responsabilidad por  la pérdida de trabajo.

Ambas representaciones aparecen en forma secuencial: la primera al  ser despedido y la segunda al buscar trabajo y no encontrarlo.

Galende (1997) analiza la caída del Estado Benefactor que arrastró las consignas de universalidad, igualdad y equidad y dejó  el riesgo de vivir a merced  de la capacidad económica del trabajador.

Concluye que, en tanto sigan prevaleciendo las leyes del mercado por sobre las de la comunidad y la lógica del contrato sobre la de la justicia social, los riesgos sserán  la imprevisibilidad y la falta de reglas.-

Desde otro enfoque, Freud plantea el antagonismo entre las exigencias pulsionales y las restricciones impuestas por la cultura, concluyendo que la justicia social supone  que la violencia individual (la ley del más fuerte o del mercado) no se  debería imponer sobre el poder de la comunidad.

Por otra parte, desde  la representación social del desempleo de tipo conductual  las causas son  personales (historia laboral, formación, actividad gremial, etc.)   Continuar leyendo “ABB: “Full Monty” y duelo y trauma en el desempleo”

El enfermo crónico en la red

Con las redes sociales, no importan las distancias. Podemos conocernos el alma y entender el dolor del otro”, dice Sarah Porro de Sidoti, una mujer de 76 años que perdió a su marido hace cuatro, y sigue impulsando un montón de actividades para pacientes con la enfermedad de Parkinson y sus familiares. No deja ni una herramienta de Internet sin usar: la asociación civil que preside está en la red Facebook; tiene foros de consultas en una página web (www.acepar.com.ar) y un blog. Además, para comunicarse con pacientes y agrupaciones de otros países, Sarah habla a través de programas gratuitos como Skype y chatea por el Messenger.
“Todos funcionan como complementos de una tarea que llevamos adelante desde el momento en que le diagnosticaron Parkinson a mi marido. En lugar de quedarnos con la angustia de saber que se trata de una enfermedad que aún no tiene cura, decidimos formar un grupo de apoyo, que luego pasó a ser una asociación. Internet nos ayuda con la misión de informar a los pacientes y para que no se sientan solos frente a la enfermedad”, expresa la mujer. Su asociación también hace reuniones presenciales y caminatas.
Ella es parte de una gran movida de los pacientes y los familiares del mundo, que se apoyan en Internet para enfrentar los miedos que se generan a partir del diagnóstico de las enfermedades crónicas, como la diabetes, la EPOC, el Parkinson o el Alzheimer, entre muchas otras. O sirven para seguir los tratamientos.
“El modelo del médico que atiende durante 15 minutos cada tres meses al paciente no durará mucho tiempo más. Hoy, la atención está migrando hacia otro modelo más horizontal y colectivo, en el que los pacientes están aprendiendo a gestionar la enfermedad crónica”, sostiene Daniel Flichtentrei, jefe de contenidos médicos del portal Intramed. Este especialista considera que las redes sociales a través de Internet son ideales para dar a los pacientes el poder que necesitan para sobrellevar enfermedades que pueden durar entre 15 y 80 años. “Hoy, la ciencia sabe mucho sobre qué hacer, pero poco sobre el cómo. Es decir, falla en conseguir que los pacientes adhieran a tratamientos que duran toda la vida”.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres encontró que había 300.000 personas en Facebook que formaban parte de 757 grupos de apoyo o que juntaban fondos para luchar contra enfermedades. Y una encuesta a 2.253 estadounidenses, realizada por Pew Internet, reveló que el 25% de los que tienen enfermedades crónicas usan una red social como Facebook o MySpace. En diferentes latitudes, los pacientes están mucho más activos: se animan a hablar, ayudan a otros, y juntan fuerzas para convivir con la enfermedad.”
Por ValeriaRomán

http://edant.clarin.com/diario/2010/03/28/sociedad/s-02168728.htm
________________________________________________________________________________________________________
El uso de las redes sociales en internet basados en el “¿Qué necesitas?” en el que estamos trabajando desde hace tres años es ya una tendencia en franca consolidación.
patientslikeme , fué lanzado hace seis años por tres ingenieros del MIT (Massachussets Technological Institute).
Se trata  de un sitio que anima a los enfermos de enfermedades crónicas a contar sus historias, dar a conocer su historia médica, sus tratamientos, avances y retrocesos.
Todo ello para consolidar una comunidad que los apoya y para que ellos mismos sean una guía  para nuevos integrantes de la red.

Se trata  de cómo seguir viviendo con una enfermedad que los acompañará de por vida.

La esclerosis múltiple, el parkinson, los problenas coronarios, el cáncer  o el sida son las cuatro enfermedades más comunes en la web, seguidos de otros como depresión ó  psoriasis.
¿Cuál es el valor agregado de la red social en este caso?

Simplemente el apoyo social  tal como siempre ha existido : antes el medico de familia estaba ahí para explicar, calmar,  tratar y orientar y además estaban los amigos, la familia, incluso la estabilidad laboral.
Estamos inmersos en un contexto de inestabilidad y de roles vacíos, con médicos que no tienen tiempo ni están entrenados para escuchar y explicar cuál es la mejor estrategia para hacer frente a una  enfermedad crónica o a una enfermedad mental (que requiere de paciencia, motivación y constancia para hacerle frente y mantener la calidad de vida).

La aparición de una alternativa  que “contiene” tanto a los enfermos como a  sus familias,  donde puedan intercambiar opiniones con médicos, investigadores y otros pacientes es una buena manera de acercar  a los enfermos los conocimientos necesarios para controlar y entender  sus patologías  y asegurar un mejor cumplimiento del tratamiento.
Por otra parte , estos sitios ofrecen para el que sepa leerlo, información válida si se quiere  investigar o analizar posibilidades de tratamiento o intervención.

En   “PatientsLikeMe” se exponen un total de 1.300 tratamientos, más de 300 síntomas y posee alrededor de 9.500 miembros.
En nuestro mercado Sanitas acaba de lanzar una 2.0 en esa línea: responde.sanitas.
Nuestra experiencia  como psicólogos para esta alternativa: una  red social con valor agregado  para enfermos crónicos y dependientes y sus cuidadores  utilizando  la perspectiva de la psicologia del usuario para que le sea lo más útil posible,  encuentra justificación en el trabajo de profesionales europeos como

Grégory Ninot quien en la II Jornada R+D+I organizada por TIC salut y Ubifrance, señaló que el 50% de los enfermos crónicos NO llevan a cabo bien su tratamiento, por lo que concluye que  trabajar sobre el cambio de comportamientos para ahorrar y optimizar recursos de salud es una estrategia más que necesaria.

La participación en  redes sociales  virtuales o no son ya un factor predictor de la salud percibida por los propios pacientes.  Las redes sociales (el número de personas que rodean al paciente)  estan tan ligadas como el apoyo social a la salud del paciente crónico,  una amplia red social mejora el estado de los enfermos por encima de aquellos que poseen una red social más limitada, se necesita  una visión bio-psico-social para hacer comunidad….con sentido.-

Bibliografía:

María José Martos Méndez, Carmen Pozo Muñoz, Enrique Alonso Morillejo. “Influencia de las relaciones interpersonales sobre la salud y la conducta de adherencia en una muestra de pacientes crónicos”.

Boletín de Psicología 93 (59-77) 2008
Fuente: SINC

Historias de prozac

La paciente  tenía 45 años pero aparentaba algunos más, se movía nerviosamente en el sillón, hilvanaba frases y a cada paso era interrumpida por el psicólogo.

Le costaba entender lo que le decía,  tenía ideas fijas, el pensamiento viscoso y no paraba de llorar….estados de ánimo contradictorios , una profunda tristeza: “trastorno depresivo  mayor” en términos del DSM IV , con ideas de desesperanza, baja autoestima,insomnio, anorexia, falta de energía,  sentimientos de culpa y la necesidad de salirse de su vida, de cambiar, aunque fuera hacia la muerte, llevaba ya más de un mes en ese estado, justamente desde que la habían cesado en su trabajo después de 15 años.

Pero no pensaba en el suicidio, solo quería dejarse deslizar hasta un nirvana que paliara su sufrimiento, su ansiedad, su miedo al futuro.

El psicólogo insistía en que sin antidepresivos no había salida y que debía concurrir también a la consulta con el psiquiatra: “desde el dolor no puede pensar” le repetía. Cuando se sienta mejor va a poder cambiar sus creeencias y verá que no todo está tan mal.

La paciente era consciente de qué era lo que se repetía en su vida: no se trataba solo de la pérdida de trabajo (tenía recursos económicos y una red profesional  así que sabía que conseguiría otro empleo) pero  la sensación de abandono, la estrategia del ataque como defensa, la autoimagen desvalorizada, el ser “rara”, el elegir siempre el camino más tortuoso, eso era otra historia….por eso le pedía al psicólogo que no obturara su dolor, que le dejara narrar como había llegado hasta allí,  quería reparar lo reparable, entender y no inundar su cerebro de serotonina de segunda mano.-

El psicólogo no supo o no pudo entender el cambio de paradigma que le planteaba el caso y la paciente abandonó el tratamiento.

Buscó y encontró en el triptofano su opción y comenzó una terapia con otro encuadre que le permitió lentamente desactivar la ansiedad, soportar la frustración y deshacerse de los lastres del pasado, incluidos sus sentimientos de culpa. También aprendió a odiar…..pero con cuidado por el otro y descubrió que no estaba mal hacerlo.-

El sujeto supuesto saber es una trampa  cuando  el psicólogo se siente dueño de “ese lugar” en lugar de “jugar a estar en ese lugar” y eso puede ser muy pero que muy peligroso.-

Debiera figurar en las advertencias del prozac y de los otros antidepresivos IRSS: sin historia (clínica) y sin estrategia terapéutica el profesional “psi” juega a ser el brujo de la tribu, pero a ciegas. En cambio si el psicoterapeuta se permite no abolir al sujeto, puede preguntarse por el origen y el mecanismo de funcionamiento del síntoma a partir de la comprensión clínica y sin temor a los “finales abiertos”.

“Resulta que tus opiniones no dan buenos resultados…..te aconsejo que uses las mías.”

Dr. House