El Dr House no siempre gana

«El personal de pediatría de un importante hospital clínico americano es uno de los mejores del país. Hace años, ingresó en el un niño de 21 meses de edad; llamémoslo Kevin.Le pasaba casi de todo. Pálido y retraído, pesaba mucho menos de lo que correspondía  a su edad, se negaba a comer y sufría constantes infecciones de oído. Cuando kevin tenía 7 meses, su padre se fue de casa, y su madre, que solía» andar por ahí de fiesta» se olvidaba totalmente de darle de comer o intentaba hacerle comer a la fuerza potitos de comida para bebé y patatas fritas.

Un médico joven se encargó del caso, se sentía incómodo al tener que sacar sangre  de ese niño escaulido, y advirtió que Kevin se negaba a comer tras haber sido pinchado con agujas. Por intuición limitó al mínimo cualqueir prueba invasiva y procuró brindarle un entorno afectuoso. El niño comenzó a comer y su estado mejoró.

No obstante, sus jefes no le animaron a proseguir con esos esfuerzos, tan poco convencionales. Al final, el médico ya no pudo cerrar el paso a la maquinaria diagnóstica y la responsabilidad respecto a Kevin se repartió entre una serie de especialistas, cada uno de los cuales tenía interés en aplicar una tecnología concreta.

Según su concepción de la medicina, la obligación del médico es descubrir la CAUSA de la enfermedad. Creían que no debían correr riesgos: «Si muere sin diagnóstico habremos fracasado».

A lo largo de las 9 semanas siguientes, Kevin fué sometido a una serie de pruebas: escáneres de TC, papilla de bario, biopsias y cultivos de sangre, 6 punciones lumbares, ultrasonidos y montones de exámenes clínicos  de diversa índole.

¿Qué revelaron estos análisis? nada concluyente. pero con tanta prueba Kevin dejó de comer…entonces los especialistas aplicaron nutrición intravenosa y transfusiones de sangre.

Kevin murió antes de que se le hiciera el siguiente test programado, una biopsia del timo.

Los médicos siguieron efectuando exámenes en la autopsia con la esperanza de encontrar la causa oculta.

Después de ela muerte del niño, un médico residente hizo este comentario: » Vaya!, hubo un momento en que tenía 3 sueros a ala vez1 No se escatimaron pruebas para averiguar qué estaba pasando realmente¡Y se murió PESE a todo lo que hicimos!…..

EN : «Decisiones instintivas» , Gigerenzer, Gerd; cap 2, pag 28, (tomado de Bursztajn, H et alt.: Medical choices, medical chances: how patients, families and physicians can cope with uncertainty, (1990)

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¿Podría haberse salvado Kevin?

Seguramente , si  hubieran dejado actuar a aquel médico cuya intuición le sugería respetar la subjetividad de un niño de 21 meses que ya estaba comunicando al  negarse a comer  sin causa «aparente».

Toda intervención médica se encuadra en una «situación » que determina cómo se procesa la información sobre la enfermedad y si no puede definirse el encuadre en el que  aparece,  las complicaciones suelen ser más graves y el pronóstico menos favorable (Ferrari & Luchina)(1).

La atención médica y sus acciones generan siempre resultados.

De lo que hablamos es de que la «enfermedad» no puede recortarse como un «hecho biológico» aislado y separado. Estas teorías endógenas suelen ser itinerarios  metodológicos basados en un empirismo rabioso y suelen  acarrear consecuencias funestas, para el paciente, para los profesionales cuyo burn out podría muchas veces evitarse y para el sistema de salud que ve malgastados sus recursos. Volver a la idea de la importancia del médico de familia y generalista puede ser una buenísima alternativa.

No descubrimos América cuando recordamos que existen diferentes metodologías para la investigación clínica de la relación médico -paciente, entre las cuales el «grupo balint» es quizás la principal porque ha permitido comprender el valor que tiene la interpretación del paciente sobre su enfermedad (aun con 21 meses claro). Entender la influencia que las reacciones médicas (emocionales, técnicas e ideológicas) tienen para el «ser enfermo» no solo no sobra sino que marca diferencia en la calidad de la prestación médica.

El médico aparte de «medicina-médico» es -afirma Balint- factor pronóstico esencial. Lo q ue pasa en las instituciones médicas y psiquiatricas no es ajeno al desarrollo y evolución de la enfermedad, en este sentido la interconsulta médico-psiquiatra/psicológo o psiquiatra dinámico aspira  a comprender mejor lo que está pasando.

¿Por qué ha enfermado esta persona?

¿Cómo ha enfermado esta persona?

¿Para qué ha enfermado esta persona?

¿Qué objetivos tiene el médico?

¿Que piensa sobre la enfermedad ?

¿Que le pasa al médico con este paciente? ¿nada?, ¿le recuerda a alguien?, ¿está cansado, aburrido, desmotivado?

¿Cual es el presupuesto de la institución?

¿Cuales son su valores?

¿Que ideología tiene?

El Dr House puede colapsar el sistema si continúa intentando que la lógica de la disociación cuerpo-mente y de  la especialización por sobre la medicina, la psiquiatría y la psicología generalista   alimente muertes ó cronificaciones innecesarias.-

Bibliografía:

Ferrari, Hector y Luchina Isaac: Asistencia institucional. Ed nueva Visión(1987)

Balint, M. : El médico, el paciente y la enfermedad. (1961)

Facebook: sé quien eres!

Venimos desarrollando desde hace dos años una línea de pensamiento que pretende interpretar viejos temas desde una nueva perspectiva.

Nos asomamos  a Second Life, esa plataforma virtual en la que la vida en la pantalla se transforma en una posibilidad de atravesar espacios, crear identidades no siempre acordes con el género del usuario en la vida real y concluímos en que era muy útil controlar esa inmersión en el mundo virtual desde las perspectivas que nos brindaban Freud, Lacan, Foucault ó Deleuze.

Aún no había estallado el furor de las redes sociales que  dieron un giro a la cuestión de la psicología de la simulación.

Un self múltiple que fluye y se construye en interacciones virtuales, transformado por el lenguaje comenzó a instalarse reformulando fronteras.

Paradójicamente no es desde el pensamiento lineal de las ciencias de las conductas desde donde podemos entender lo que pasa sino desde el psicoanálisis y su idea del inconsciente estructurado como un lenguaje y de la revaloración de la subjetividad.

Desde este punto de vista nos asomamos a algunas cuestiones como la memoria transformada a la manera de Borges en «Funes el memorioso» en una imposibilidad de olvido que burla a la represión.

La hipermnesia es esa capacidad de recordar todos los detalles de  una vida: todos los momentos, todos los regalos de cumpleaños, todas las personas conocidas, todas las comidas..todas….nada se olvida; un trastorno de la memoria muy raro un lastre obsesivo que impide avanzar.

Esa rara condición resulta una obviedad en internet: el pasado retorna en cualquier momento o el presente se hace eterno. El delete solo lo es para el usuario, la red tiene memoria, una hipermemoria que legitima la visibilidad.

Pero además encontramos que  la cuestión del gregarismo impuesto merece ser analizada.

La red virtual es una variación de la red social en el mundo real, la hipercomunicación del mundo industrializado carece todavía de normas superyoicas, la ética de la red está por escribirse.

Si ya no estoy solo, si permanentemente me reconozco en el «muro» de los demás esto debe servir para algo.

Pasar del ¿Que estás pensando? ¿que estás haciendo? al ¿Qué necesitas? será una forma de transforam el exhibicionismo en visibilidad social responsable.-