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¿Adicción a la red ? algunas cuestiones previas

La primera década del Siglo XXI termina con la inquietante presencia de un nuevo enfoque en la comunicación: la CMO (Comunicación mediada por Ordenadores). Desde la visión de Mc Luhan de la aldea global (1989) hasta el uso de redes sociales a través de  telefonos móbiles que ha crecido un 274% en menos de dos años, el cambio ha sido vertiginoso, las categorías de tiempo y espacio tal y como se entendían hace 20 años están totalmente abolidas, un nuevo criterio de realidad ha llegado para quedarse.

Otro “tema estrella”  de la sociedad actual han sido las drogas: su uso y abuso y los discursos sociopolíticos, éticos, sociales y psicológicos que ha generado.
Finalmente,  en la ciber sociedad confluyen el concepto de adicción y el de internet (medio masivo de comunicación).

La”Internet Addiction Disorder” es el termino propuesto por Ivan Goldberg para referirse al uso compulsivo de internet(1995) un poco en broma un poco en serio pero que  hace ya quince años que  ronda la clínica.

Según Giddens  :”Una vez que la reflexividad institucional llegue a empapar virtualmente todas las partes de la vida social de cada día, casi cada modelo, patrón o hábito puede convertirse en una adicción”.
Desde internet las personas se conectan,  desarrollan una especial forma de Yo, conocen personas, pasan más tiempo “del debido” frente a la pantalla o mejor diríamos “en” la pantalla. Es esa característica de “inmersión” la que marca el punto de la posible adicción.

Los síntomas parecen estár  centrados en la abstinencia del uso  similar a la abstinencia en las toxicomanias más que en el uso mismo.

Si frente a la imposibilidad de conectarse surge la irritabilidad junto a una preocupación permanente por volver a estar en el ciberespacio, puede que estemos frente a un uso abusivo.
Una verdadera “furia narcicista” se deja caer en los relatos de las historias de personas “enganchadas a la red” que comentan sus problemas porque un perfil se ha borrado, un relación online ha terminado o simplemente se ha roto su ordenador.

El Dr. Philippe Jeammet se refiere al narcicismo en la época actual marcando una diferencia : “Hoy en día  la ausencia de límites, la evolución muy rápida del sistema de valores y sobre todo el derrumbe de las prohibiciones han sido reemplazados por una exigencia de rendimiento”…

Solo hay que fijarse en el éxito de los blogs de  desarrollo personal, la tendencia a los “logros extraordinarios”  como medición del éxito:

¿Cuantos amigos tienes en facebook? ¿Cuantos seguidores en twitter?

Es raro que el ciberadicto consulte por sí mismo, generalmente es un tercero el que pide ayuda por él: es la esposa abandonada a manos de un chat nocturno, el padre preocupado por los gastos indebidos o las bajas notas o un amigo que nota cambios en los hábitos.

El” implicado” generalmente niega la cuestión, no detecta que su relación con la pantalla está alterando otras áreas de su vida: familia, amigos, trabajo, economía .
En un ciclo clásico adictivo se suele notar:
1) estado depresivo inicial
2)consumo con placer y aumento de la autoestima
3)sensación de control omnipotente
4) bajada frustrante a la realidad
5) mayor frustración y sentimientos de culpa
6) estado depresivo….y nuevo ciclo

Ese ciclo comenzó a observarse en sujetos “atrapados en la red” y en plan irónico se llegó a decir: “Usted es un adicto si chequea su mail a las 3 de la mañana camino al baño”….una ironía acertada.

En el ciclo de la adicción a internet  encontramos:

1- Estado depresivo, frustración

No se detecta tan claramente el estado depresivo inicial. Este punto ha generado controversias en cuanto a si debe considerarse o no una patología. Otro tema relacionado tendría que ver con la patología de base que puede ser distinta a la de otras adicciones

2- Consumo con placer y aumento de la autoestima.

Internet se transforma en placentero básicamente por la facilidad de su uso y la disponibilidad inmediata de los contenidos: todas las respuestas están a “un tiro de buscador”, se transforma en un cortar y pegar, la pulsión de conocimiento es satisfecha sin que ninguna frustración la mediatize.
La autoestima se eleva en aquellas personas predispuestas que encuentran en esa vida alternativa una sensación de intimidad y disponibilidad inagotable, parece que “ser uno mismo” en una sociedad que borra las individualidades adquiere un nuevo valor.

Turkle (1995) lo compara con el teatro, donde hay posibilidades de expresión mayores que en la vida real.

¿Existe un aspecto lúdico, un “como sí” en el ciberespacio?

3- Sensación de control omnipotente

Este es un elemento clave para entender la adicción. Las posibilidades de juego con las identidades refuerza la sensación de “control de la realidad” .

4- Disminución y posterior desaparición del efecto eufórico

La desconexión genera una sensación de vacío pero como señala Turkle (1995), la alternativa es visualizar la vida en la pantalla como posible alimento de la vida real para lograr quebrar ese círculo y transformarla en
un elemento dador de significado.

Es parte del trabajo psicoterapeutico junto con la reconducción del hábito.

En todo caso, consideramos que en este tema no se puede hablar de “adicción a internet” a secas, sino que es necesario aclarar en cada momento “adicción a QUE internet” estamos analizando.

En internet buscamos información, navegamos por placer, es herramienta de intercambio académico, es el propio objeto de investigación, es un chat, es un mail, es juegos, música, videos y es también paginas de casino online o paginas de sexo virtual.

Es claro que no es lo mismo pasarse cinco horas diarias actualizando el muro de facebook o jugando a Farmville o en páginas de pornografía que estar conectado mientras trabajo como una necesidad de la empresa; no es lo mismo el chatear hasta la madrugada del adolescente que el del que forma parte de una lista o de un foro profesional o chatea simplemente.
La inflexión está marcada una vez más por la estructura que crean las series complementarias:
Historia previa
Estructura sintomática
Momento de aparición del síntoma
Otras adicciones

Algunas adicciones parecen mas enfocadas al juego mientras que otras se centran en las relaciones sociales o son extensiones de un workholism o adicción al trabajo.
En este sentido es más abarcativo hablar de adicción a pantallas que de adicción a internet.

Hemos notado que el aspecto de la “interacción” es central, el propio medio ofrece alternativas, escribir este post por ejemplo puede ser una forma de fomentar la autoestima, una forma de comunicar y ser alguien para Otro o puede ser una catarsis o una forma de sistematizar un discurso delirante.

Pero la satisfacción de “ser escuchado” está ahí y por eso cuando hablamos de adicción no decimos nada sino describimos la forma, el “como” estamos enganchados.

Finalmente:

La inflación de la autoestima se deteriora con el tiempo en las adicciones comunes, ¿Y en esta? Internet crea una nueva dimensión adictiva en la medida en que el instrumento es diferente y la expresión diversa, lo que no cambia es la dimensión fantasmática y en este sentido “nada se crea todo se transforma”

Bibliografia:

Balaguer, Roberto (2001) “¿Agora electrónica o Times Square? Una revisión de consideraciones sociales sobre Internet”. TEXTOS de la Cibersociedad, 1, enhttp://cibersociedad.rediris.es.

Giddens, Anthony, (1999) “Un mundo desbocado”, Madrid: Ediciones Santillana

Jeammet, Phillipe: respuestas a 100 preguntas sobre la adolescencia. Ed Bullent 2005

Mc Luhan, M y B.R. Powers ( 1989) “La Aldea Global” , Barcelona : Ed Gedisa, 1996.

Turkle, S. (1995) “La vida en pantalla, la identidad en la era de Internet” Barcelona : Paidós 1997.

¿Para que sirven las redes sociales?

 

Una de las claves de la salud mental  tiene que ver con lo social: participar en eventos, redes,  grupos, clubes.

La socialización  permite canalizar iniciativas, contrastar ideas, estimular la creatividad y evitar el aislamiento.

En este contexto, las redes sociales virtuales  aplican el viejo esquema de redes sociales a un nuevo escenario.

Una red social no es otra cosa que una estructura que ordena las relaciones entre personas. De una manera u otra todos pertenecemos a una gran red social.

Por otra parte también pertenecemos a pequeñas redes: familiares, de amigos, de colegas, de trabajo.

Toma un papel y un boli e intenta armar un gráfico con toda la gente que conozcas o con la que estés relacionado.

Luego haz un esquema de toda la gente con la que ELLOS están relacionados. No es fácil ¿verdad?

Pasar  a este nivel es casi imposible.

Esa es  la idea central de una red social virtual:  expandir tus relaciones conectando a amigos de tus amigos.

Entonces : ¿Por qué una  red social como estrategia de comunicación es inmensamente útil para mejorar la percepción de bienestar, hacer negocios o aprender simplemente? Pues porque dinamiza y alimenta el crecimiento personal o laboral y sobre todo porque en alguna medida somos ALGUIEN para alguien.

Una poderosa fórmula que ha estado presente desde los comienzos de la vida social humana reformulada utilizando las herramientas del nuevo tiempo.-

¿Y a tí? ¿Para que te sirven las redes sociales?

Fuente:http://masterthenewnet.com/apply-an-ancient-social-networking-concept-to-your-2010-business/

Redes sociales & autoayuda

Leemos en el diario Clarin una nota sobre el crecimiento del fenómeno de las redes sociales de autoayuda y lo encontramos francamente excesivo en sus inexactitudes.

Dentro de Internet las redes sociales han crecido en forma exponencial, tanto en forma de redes horizontales como Facebook o verticales, reuniendo a grupos unidos por intereses, necesidades o hobbies; personalmente nos encantan las redes sociales y trabajamos  con entusiasmo en su uso en psicología de la salud..

Las redes sociales alrededor de temas de salud no son nuevas, desde Patientslikeme han evolucionado en distintas opciones ,  siempre se trata de una motivación: saber más sobre alguna patología porque se es paciente o familiar de paciente, se desea superar un obstáculo (por ejemplo dejar de fumar) o consolidar un cambio de hábito practicando deportes o adelgazar, buscar pareja, vencer fobias o superar una pérdida.

Es sabido que el comportamiento en la red funciona por imitación del otro y que los otros: sus opiniones, su apoyo son el sostén de la permanencia propia.

La motivación a través de un grupo siempre ha sido más efectiva que la automotivación. Entonces ¿Cuál es la novedad?

Creo que denominar “autoayuda en red” a esas redes que promueven el encuentro de personas con la misma motivación es incorrecto. De hecho la “autoayuda” es un nicho de mercado que lleva décadas siendo explotado en forma de libros, talleres de gurús, DVD´s, etc…

Estaría bien delimitar el campo y entender que:

1) La mayoría de las personas utilizamos Internet para  saber que nos pasa si estamos enfermos,  que hacen los que son tímidos, solitarios, obesos, fóbicos como uno, donde conseguir eso que estoy buscando o que opinan  en la red de tal o cuál producto, espacio, viaje, coche, vino, ……largo etc que pienso comprar y  en este sentido lo que ya no se puede hacer es obviar la importancia de estos sitios.

¿Es eso autoayuda? creo que NO. De hecho  la autoayuda   está eliminando al otro, por lo tanto es una contradicción buscar “auto-ayuda en red”. Tiene poco sentido plantearse que a través de un cuestionario auto-administrado o de 1200 alternativas para responder a una pregunta podré superar lo que sea.

2) La autoayuda suele relacionarse con palabras como “crecimiento interior”, “superación” “autoestima” “coaching” “curso” “formula mágica” y desde luego reducir el valor de las redes sociales a herramientas de autoayuda es una agravio innecesario a la inteligencia colectiva.

Es útil y mucho  compartir experiencias en las redes porque apunta al sentido tradicional de la comunicación.

La importancia de la RED en la construcción social de la propia identidad no es nueva. Las redes familiares, laborales, de amigos,  sostienen y dan sentido al propio proyecto a través de la comunicación  facilitando la resolución de las crisis vitales y de las otras.

¿Cómo ha evolucionado la idea de RED en esta parte del globo caracterizada por el individualismo? En una sociedad en donde cada uno quiere hablar de sí mismo y donde el cuidado por lo “mío” suele superar al cuidado por lo “nuestro”, llama la atención el auge de las redes sociales virtuales que aparecen como una forma de superar esa ruptura de continuidad de vínculos que caracterizaba la sociedad del siglo pasado: conectarse via internet es una forma de tender redes (sociales) para hacer circular ideas, sentimientos y (auto)ayuda.

Pero, las redes sociales nunca podrán evitar el momento de enfrentamiento con el origen de nuestros padecimientos, físicos, psicológicos o espirituales.

Podemos asomarnos (si nos dejan) a esas redes que sostienen patologías como la anorexia, las autolesiones o el ejercicio físico compulsivo plagadas de historias tristes en donde abundan los “fuí mala” “hoy fracasé” “felicidades por haber llegado a los 42 kg tu puedes!” para concluir que hay que tener mucho cuidado con la “autoayuda” que nunca será sinónimo de salud-mejoría-curación.

Por eso, la función de estas redes nunca podrá ser terapéutica porque la contención mutua es solo una de las caras del tema y nunca superará el momento de responsabilidad que significa pedir ayuda profesional….y estar dispuesto a recibirla.

Pero la necesidad de sentirse querido y necesitado es universal, el eje de estas redes es el estímulo mutuo por eso sobra el “Auto” delante de la ayuda.

“No hay mayor negocio que vender a gente desesperada un producto que asegura eliminar la desesperación”. Aldous Huxley

Fuente:

http://www.clarin.com/sociedad/nuevo-Internet_0_752924784.html

http://elpais.com/diario/2011/10/16/eps/1318746414_850215.html

Los psicólogos y las redes sociales

La Psicología y las redes sociales ¿Son dos mundos muy distantes? Desde hace algunos años estamos asistiendo a un aumento increíble de las redes sociales y de su utilización desde distintos sectores de la población mundial, psicólogos incluidos.

Pensemos en Facebook, solo esta red social-la más usada actualmente- cuenta 901 millones de usuarios y como las otras (TwitterLinkedinFoursquare), sus inscriptos crecen continuamente.

Las redes sociales han entrado a formar parte de la vida cotidiana de cada uno de nosotros  y quizás por la importancia que han alcanzado, también para los psicologos, surge el problema de como relacionarse a través de ellas.

Los psicólogos tienen la obligación de preguntarse de que modo influencian en su trabajo y en la relación con sus usuarios.

Este tipo de reflexión se impone sobre todo en el caso de los psicólogos clínicos y psicoterapeutas para quienes la confidencialidad es imprescindible.

Un paciente me ha agregado como amigo en el Facebook” “Han subido un juicio negativo sobre mi trabajo a Linkedin” “Un paciente me pide una consulta via Twitter”

¿Como podemos manejar estas situaciones? Es una reflexión que todavía no hemos hecho como colectivo.

 

Los psicologos involucrados asumen posiciones radicales, está el que utiliza las redes sociales sin ninguna consideración especial o cuidado por su profesionalidad  y el que ha peferido evitar del todo su uso.

Creemos que es, no solo posible, sino deseable, que los psicólogos utilicen las redes sociales; pero ese uso debe ser ejercido con delicadez y sensibilidad, debido a la infinidad e posibilidades positivas o negativas que pueden surgir.

En muchos países las instituciones responsables de la profesión han incluido en su “código deontológico” diversas medidas para regular la relación entre los psicólogos y las redes sociales.

Es cada vez más imprescindible comenzar a pensar en una plataforma de debate y de discusión seria y también de lectura de material proveniente de diversas fuentes que permitan al psicólogo utilizar eficazmente y con rsponsabilidad las redes sociales.

Fuente: http://www.psicologialavoro.it/articoli/social-network-psicologia/psicologo-social-network/

Traducción : Raquel Ferrari

Oportunidades y riesgos de las redes sociales

Un recorrido por las publicaciones de investigadores del tema permite concluir que la creciente difusión del uso de redes sociales virtuales radica en la capacidad de atraer distintos tipos de usuarios con necesidades diversas:

1) Aquellos que las utilizan porque necesitan organizar su  red con fines profesionales y se apuntan al conocimiento online

2) Aquellos que buscan saber más acerca de lo que hacen y con quién se relacionan los miembros de su red social : amigos, parientes,

3) Aquellos que buscan desarrollar una identidad online propia

Por otra parte, recientes investigaciones (Universita Católica di Milano) han demostrado la capacidad que tienen la social media de generar estados de bienestar emocional, básicamente por la activación de los sistemas de recompensa ligados a los receptores de dopamina. Es decir que la permanencia en una red social virtual genera una experiencia gratificante intrínseca independientemente de si existe un propósito, un fin, un objetivo.

Puedo entrar a Facebook solo para saber que hacen o dicen los miembros de la red, para explorar la historia del otro sin otra finalidad.

Lo más interesante es que el concepto de comunidad virtual introducido con el nacimiento de Internet incorpora en las redes sociales la capacidad de hacer interactuar el mundo real y el virtual.
Si en los foros y en los chats era raro que los mundos reales y virtuales entraran en contacto (incluso el uso de nick marcaba esa distancia), en las redes sociales, esto sucede aún cuando los miembros de la red no lo busquen expresamente.

Un ejemplo es el fenómeno del tagging (etiquetar) que permite asociar a un “amigo “a una fotografía en la que está presente o a un texto sin que el “amigo” lo desee. Aún existiendo la posibilidad de configurar la red para saber cuando esto pasa, puedo olvidarme de borrarlo o no hacer caso del aviso recibido o puedo no saber exactamente de que se trata y dicho “tag” aparecerá en mi perfil sin que yo haya participado en esas decisiones. Y esto puede llegar a tener efectos en mi “identidad social virtual”.

Todo esto nos permite concluir que las redes sociales son una oportunidad de establecer nuevos estilos de relación y comunicación con innegables posibilidades en el terreno de la psicología cognitiva, la educación, la psicopatología y la psicología de la salud.

Nuevos retos sociales que podríamos denominar “híbridos” surgen  a partir de  la “interealidad” en donde nuevos comportamientos virtuales influenciarán en la vida real y viceversa.

Existe ya un uso clínico de la interealidad basado en  tecnologías que detectan  respuestas emocionales y evaluan el entorno comparándolas con un set de datos ; aunque suene a ciencia ficción  su utilidad en situaciones de control de estrés por ejemplo o necesidad de que se cumpla una prescripción médica para asegurar los resultados a largo plazo son más que interesantes.

Otro caso sería el uso de 3D en experiencias de rol en el que los usuarios interaccionan entre ellos usando tecnología inmersiva (realidad virtual) en un centro de salud y tecnología no inmersiva en su hogar ( aplicaciónes para móvil)

Es un uso novedoso de la tecnología que permite un intercambio de información con una nueva manera de controlar la experiencia y la identidad social  aunque con riesgos y oportunidades aún sub- valorados.

En todo caso la reflexión final apunta a que es necesario aceptar que el conocimiento ha de ser transversal : psicología, ciencias cognitivas, filosofía, ergonomía, informática, sociología, linguistica, ciencias de la información y la comunicación.

Fuente: http://www.ledonline.it/ledonline/riva/Qualit%C3%A0-della-vita-riduzione-dello-stress-473.pdf

http://interstress.eu/index.php/es/proyecto

El enfermo crónico en la red

Con las redes sociales, no importan las distancias. Podemos conocernos el alma y entender el dolor del otro”, dice Sarah Porro de Sidoti, una mujer de 76 años que perdió a su marido hace cuatro, y sigue impulsando un montón de actividades para pacientes con la enfermedad de Parkinson y sus familiares. No deja ni una herramienta de Internet sin usar: la asociación civil que preside está en la red Facebook; tiene foros de consultas en una página web (www.acepar.com.ar) y un blog. Además, para comunicarse con pacientes y agrupaciones de otros países, Sarah habla a través de programas gratuitos como Skype y chatea por el Messenger.
“Todos funcionan como complementos de una tarea que llevamos adelante desde el momento en que le diagnosticaron Parkinson a mi marido. En lugar de quedarnos con la angustia de saber que se trata de una enfermedad que aún no tiene cura, decidimos formar un grupo de apoyo, que luego pasó a ser una asociación. Internet nos ayuda con la misión de informar a los pacientes y para que no se sientan solos frente a la enfermedad”, expresa la mujer. Su asociación también hace reuniones presenciales y caminatas.
Ella es parte de una gran movida de los pacientes y los familiares del mundo, que se apoyan en Internet para enfrentar los miedos que se generan a partir del diagnóstico de las enfermedades crónicas, como la diabetes, la EPOC, el Parkinson o el Alzheimer, entre muchas otras. O sirven para seguir los tratamientos.
“El modelo del médico que atiende durante 15 minutos cada tres meses al paciente no durará mucho tiempo más. Hoy, la atención está migrando hacia otro modelo más horizontal y colectivo, en el que los pacientes están aprendiendo a gestionar la enfermedad crónica”, sostiene Daniel Flichtentrei, jefe de contenidos médicos del portal Intramed. Este especialista considera que las redes sociales a través de Internet son ideales para dar a los pacientes el poder que necesitan para sobrellevar enfermedades que pueden durar entre 15 y 80 años. “Hoy, la ciencia sabe mucho sobre qué hacer, pero poco sobre el cómo. Es decir, falla en conseguir que los pacientes adhieran a tratamientos que duran toda la vida”.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres encontró que había 300.000 personas en Facebook que formaban parte de 757 grupos de apoyo o que juntaban fondos para luchar contra enfermedades. Y una encuesta a 2.253 estadounidenses, realizada por Pew Internet, reveló que el 25% de los que tienen enfermedades crónicas usan una red social como Facebook o MySpace. En diferentes latitudes, los pacientes están mucho más activos: se animan a hablar, ayudan a otros, y juntan fuerzas para convivir con la enfermedad.”
Por ValeriaRomán

http://edant.clarin.com/diario/2010/03/28/sociedad/s-02168728.htm
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El uso de las redes sociales en internet basados en el “¿Qué necesitas?” en el que estamos trabajando desde hace tres años es ya una tendencia en franca consolidación.
patientslikeme , fué lanzado hace seis años por tres ingenieros del MIT (Massachussets Technological Institute).
Se trata  de un sitio que anima a los enfermos de enfermedades crónicas a contar sus historias, dar a conocer su historia médica, sus tratamientos, avances y retrocesos.
Todo ello para consolidar una comunidad que los apoya y para que ellos mismos sean una guía  para nuevos integrantes de la red.

Se trata  de cómo seguir viviendo con una enfermedad que los acompañará de por vida.

La esclerosis múltiple, el parkinson, los problenas coronarios, el cáncer  o el sida son las cuatro enfermedades más comunes en la web, seguidos de otros como depresión ó  psoriasis.
¿Cuál es el valor agregado de la red social en este caso?

Simplemente el apoyo social  tal como siempre ha existido : antes el medico de familia estaba ahí para explicar, calmar,  tratar y orientar y además estaban los amigos, la familia, incluso la estabilidad laboral.
Estamos inmersos en un contexto de inestabilidad y de roles vacíos, con médicos que no tienen tiempo ni están entrenados para escuchar y explicar cuál es la mejor estrategia para hacer frente a una  enfermedad crónica o a una enfermedad mental (que requiere de paciencia, motivación y constancia para hacerle frente y mantener la calidad de vida).

La aparición de una alternativa  que “contiene” tanto a los enfermos como a  sus familias,  donde puedan intercambiar opiniones con médicos, investigadores y otros pacientes es una buena manera de acercar  a los enfermos los conocimientos necesarios para controlar y entender  sus patologías  y asegurar un mejor cumplimiento del tratamiento.
Por otra parte , estos sitios ofrecen para el que sepa leerlo, información válida si se quiere  investigar o analizar posibilidades de tratamiento o intervención.

En   “PatientsLikeMe” se exponen un total de 1.300 tratamientos, más de 300 síntomas y posee alrededor de 9.500 miembros.
En nuestro mercado Sanitas acaba de lanzar una 2.0 en esa línea: responde.sanitas.
Nuestra experiencia  como psicólogos para esta alternativa: una  red social con valor agregado  para enfermos crónicos y dependientes y sus cuidadores  utilizando  la perspectiva de la psicologia del usuario para que le sea lo más útil posible,  encuentra justificación en el trabajo de profesionales europeos como

Grégory Ninot quien en la II Jornada R+D+I organizada por TIC salut y Ubifrance, señaló que el 50% de los enfermos crónicos NO llevan a cabo bien su tratamiento, por lo que concluye que  trabajar sobre el cambio de comportamientos para ahorrar y optimizar recursos de salud es una estrategia más que necesaria.

La participación en  redes sociales  virtuales o no son ya un factor predictor de la salud percibida por los propios pacientes.  Las redes sociales (el número de personas que rodean al paciente)  estan tan ligadas como el apoyo social a la salud del paciente crónico,  una amplia red social mejora el estado de los enfermos por encima de aquellos que poseen una red social más limitada, se necesita  una visión bio-psico-social para hacer comunidad….con sentido.-

Bibliografía:

María José Martos Méndez, Carmen Pozo Muñoz, Enrique Alonso Morillejo. “Influencia de las relaciones interpersonales sobre la salud y la conducta de adherencia en una muestra de pacientes crónicos”.

Boletín de Psicología 93 (59-77) 2008
Fuente: SINC

Red de redes

http://luisrull.es/wp-content/uploads/2009/01/redes-sociales-por-jimmy-pons.jpg

Hace 20 años Elina Dabas publicó un libro “Red de redes: las practicas de la intervención en redes sociales”.

Desde luego, nada se sabía en ese momento de las redes sociales virtuales, ni de internet, ni nada que se pareciera.

Volver  a ese material nos ayuda a sistematizar el trabajo de hoy para entender que,  aunque lo parezca, no estamos comenzando de cero. En el fondo de la cuestión se trata siempre de lo mismo: subjetividad y sus manifestaciones.

Refresquemos la teoría:

1) la realidad se construye en la interacción de los grupos sociales, la intervención en red y “el efecto red” es una forma de participación que puede favorecer la resolución de problemáticas comunes.

2) La red es una situación de desequilibrio: libera los canales de comunicación y ensancha el campo d elas posibilidades

3) las redes son sistemas abiertos que posibilitan respuestas novedosas y permanentes, abiertas a satisfacer intereses y necesidades de los miembros de una comunidad de forma solidaria y autogestora

5) El trabajo con metas mínimas que se base en los recursos, las potencialidades y la creatividad de los miembros de la red controla las respuestas puramente burocráticas

6) La organización alrededor de los problemas que los miembros de la red designan como tales significa que los diagnosticos a priori no existen

7) La generación de una historia común con problemas similares que unen,  suele superar a las diferencias de intereses laborales o educativos. Un problema en común da sentido al estar juntos.

8) Las que hablan son las personas no las organizaciones y son las que generan propuestas alternativas de solución. Es lo que Sluzki llama “nuevas historias”. Sigue leyendo