Archivo de la etiqueta: jung

 

 

“Lucía (la hija de Joyce) terminó psicótica, murió en 1962 internada en una clínica suiza.

Joyce nunca quiso admitir que su hija estaba enferma y trataba de impulsarla a salir, a buscar en el arte un punto de fuga. Una de las cosas que hacía Lucía era escribir. Joyce la impulsaba a escribir. Leía sus textos, y Lucía escribía, pero a la vez se colocaba cada vez en situaciones difíciles, hasta que por fin le recomendaron a Joyce que fuera a consultar a Jung.

Estaban viviendo en Suiza y Jung, que había escrito un texto sobre el Ulises y que por lo tanto sabía muy bien quién era Joyce, tenía ahí su clínica.

Joyce fue entonces a verlo para plantearle el dilema de su hija y le dijo a Jung: ‘Acá le traigo los textos que ella escribe, y lo que ella escribe es lo mismo que escribo yo’, porque él estaba escribiendo el Finnegans Wake, que es un texto totalmente psicótico. (…)

Entonces Joyce le dijo a Jung que su hija escribía lo mismo que él, y Jung le contestó: ‘Pero allí donde usted nada, ella se ahoga.’

Es la mejor definición que conozco de la distinción entre un artista y… otra cosa, que no voy a llamar de otro modo que así.

El arte de la natación. En efecto, el psicoanálisis y la literatura tienen mucho que ver con la natación.

El psicoanálisis es en cierto sentido un arte de la natación, un arte de mantener a flote en el mar del lenguaje a gente que está siempre tratando de hundirse. Y un artista es aquel que nunca sabe si va a poder nadar: ha podido nadar antes, pero no sabe si va a poder nadar la próxima vez que entre en el lenguaje.” (de la escritura)

 

Ricardo Piglia, “Los sujetos trágicos (Literatura y psicoanálisis)” en Formas breves. Barcelona, Anagrama, 2000.

 

Mandalas I

monasterio-de-sant-cugat-de-noche.jpg

Vista del rosetón del Monasterio de Sant Cugat del Vallès,Cataluña,España.-

El vocablo sánscrito ” mandala” refiere a la idea de círculo en el sentido común del término.-

Un mandala es una construcción visual que el ojo humano capta rápidamente porque corresponde a experiencias muy tempranas así como a la misma estructura del órgano visual. De hecho la pupila del ojo puede considerarse como un mandala.-

Tanto desde la psicología como desde las prácticas religiosas, se lo define como una imagen circular que se ha pintado, dibujado, modelado o bailado. Dentro del budismo tibetano es fácil encontrar este tipo  de estructuras así como también en algunas de las figuras de las danzas de los Monasterios derviches. En general, se asocia a las prácticas de meditación y concentración.-
Como fenómenos psicológicos aparecen en forma espontánea en sueños o en ciertos estados de conflicto.-

El mandala es un arquetipo, refiere al inconsciente colectivo y no es otra cosa que un intento de mantener el equilibrio interno propio o de una comunidad.-

Encontramos mandalas en culturas muy disímiles: por ej. las pinturas de arena de los navahos ofreceN muchos paralelismos con los rituales tibetanos; a través de la historia aparecen siempre ligados a un símbolo esencial de integración, armonía y transformación.

En el mundo occidental, la introducción del concepto de mandala se debe a los trabajos de Carl. G Jung, quién descubrió al mandala como una herramienta estructural esencial en las tradiciones orientales, una forma de integración usada como parte de un proceso que llamó ” individuación”. Jung marcó diferencias, aunque partiendo de una relación intrínseca entre el mandala como instrumento terapéuticoy como  técnica ritual de meditación.-

En su obra: ” Memorias, Sueños y Reflexiones” , Jung explica que pintó su primer mandala en 1916, pero que no fué sino hasta 1919 que comenzó a entender en su totalidad los dibujos realizados: “.-Yo dibujaba cada mañana en mi cuaderno de notas un punto central rodeado de una dibujo circular, que parecía corresponder a mi situación interna en ese momento, pude así observar a través de ellos mis cambios psicológicos día a día. Sólo gradualmente descubrí Qué es en realidad un mandala: Formación, Transformación y permamente Recreación (Fausto II) ……

La literatura acerca de los mandalas es poco extensa. La mayoría del material disponible habla de los mandalas como una forma de arte sacro de Oriente, y a pesar de que Jung los encontró en diversas culturas en distintas partes del mundo, nadie ha desarrollado el concepto del alcance enorme que tiene su universalidad.

Muchas d elas catedrales de Europa fueron diseñadas utilizando los rosetones con vitrales, que no son otra cosa que mandalas. Esta tradición continuó en USA y otros países. La arquitectura contemporánea se ha alejado del círculo como motivo arquitectónico predominante para consternación de muchos. En general se encuentran estos diseños muy armónicos, de ahí por ejemeplo la popularidad del Laberinto en algunas catedrales como la de la Santísima Trinidad en San Francisco (USA) .-

Quizás, esa atracción se deba a que la idea está conectada a un arquetipo que es parte del inconsciente colectivo.

” ….debe haber una disposición transconsciente en cada indiviudo que haga que se cree el mismo símbolo  en todos los tiempos y todos los lugares. Desde ésta disposición no existe generalmente una posesión consciente individual sino que hablamos de productos simbólicos, imágenes primordiales que llamaré arquetipos…..la identidad entre el contenido individual y el étnico se expresa no sólo en la forma sino en su significado.”

Tuve que abandonar la idea de una posición superior del Yo. Ví que todo, todos los caminos que había seguido, todos los pasos que había dado, me llevaban a un solo punto, llamado : el punto central. Fué cada vez más claro para mí que el mandala es el centro. Es el exponente de todos los caminos. Es el camino hacia el centro, hacia la individuación…..Supe que al saber que el mandala es una una expresión del self había arribado a una comprensión mayor. C.G. Jung: Memorias, Sueños, reflexiones”