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Impacto de los programas de educación para el ocio en adultos mayores

Noviembre 8, 2007 · 1 comentario

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 Doris lessing(premio Nobel literatura 2007 retratada por lord Snowdon

 

En el año 2002 se realizó una investigación dirigida a obtener evidencia empírica sobre la influencia de un programa de educación para el ocio en las actitudes y motivaciones de ocio de adultos mayores.

La Universidad de Deusto desde el año 1993 trabaja en un programa denominado ocio Cultural universitario: se trata de un programa abierto a personas adultas de todas las edades (uno de sus objetivos es la intergeneracionalidad), sin el requisitos de formación, sin controles o pruebas finales (motivación intrínseca), que intenta fomentar el disfrute de la diversidad y reúne a personas que tienen en común cierta motivación hacia el ocio y la formación. El programa se propone favorecer la creación de nuevos intereses, el desarrollo de habilidades que faciliten el encuentro e intercambio con otras personas y el disfrute de la realidad sociocultural.

 

Resumiendo las conclusiones de ese estudio diremos que, aunque la actitud hacia el ocio de los sujetos que han conformado la muestra utilizada en esa investigación ya se presuponía favorable, como de hecho ha sucedido, los análisis realizados han permitido constatar que las personas que llevaban cierto tiempo participando en el programa de formación universitario tienen una actitud general hacia el ocio más favorable que aquellas que empezaban a participar en el programa de ocio universitario por vez primera.

Es decir que frente a las personas que participaban en el programa de formación de ocio en la universidad por primera vez, aquellas que llevaban algún tiempo participando en el mismo, obtenían medias más altas en la consideración del ocio como factor de cambio y superación a través de la implicación activa y una mejor predisposición o apertura a nuevos aprendizajes que ayuden a un mejor disfrute del ocio y a hacer uso de los recursos culturales, sociales, recreativos,… que existen en la comunidad.

El estudio permite concluír que a mayor oferta de formación para el ocio mejor actitud hacia el ocio. Estos hallazgos conducen a valorar positivamente el hecho de la participación en actividades formativas relacionadas con el ocio, en todas las edades, aunque también queda claro que el cambio de actitud va asociado a la experiencia personal y a la significación que ésta llega a tener para el sujeto y no tanto a la cantidad de estímulos o informaciones.

En este sentido y, a pesar de que el trabajo educativo sobre actitudes es complejo (por las características mismas de la actitud que para desarrollarse requiere la vivencia personal más que el mero acceso a informaciones), los objetivos prioritarios del tipo de formación al que se refiere esta investigación, centrados en el desarrollo personal, social y cultural, y su metodología flexible, parecen ser un marco propicio para el desarrollo de actitudes positivas hacia el ocio. Al encontrarse inserta en un proceso formativo que se adecua a sus necesidades, ritmos e intereses, la persona disfruta de experiencias positivas a través de una actividad como es la formación, que llega a convertirse en una actividad intrínsecamente motivante que se vive como experiencia de ocio y predisponen positivamente hacia el mismo.
. CONCLUSION

El uso de actividades lúdicas y de ocio con las personas mayores no puede ser un recurso fácil para el mero entretenimiento. Se ha comprobado que las personas mayores que viven experiencias de ocio de manera regular se encuentran en mejores condiciones de salud, tienen más recursos para enfrentarse a la enfermedad, se adaptan mejor a situaciones de cambio y son más felices. Ahora bien, llegar a disponer de un repertorio de ocio satisfactorio y equilibrado requiere una apreciación del ocio por parte del mayor, frente a la pasividad o el desinterés generalizado. ¿Cómo estimular comportamientos de ocio autónomos que redunden cada vez máapacidad para tomar decisiones sobre el mismo y la existencia de ciertos intereses o motivos que impulses en una mejora de la calidad de vida de la persona mayor? Introduciendo en nuestros programas de intervención esta sensibilidad hacia el ocio y sirviéndonos de la metodología adecuada para favorecer su disfrute; poniendo en práctica una auténtica educación para el ocio. También será necesario evaluar de manera rigurosa los logros de los diferentes programas e ir definiendo de manera justificada las mejores estrategias metodológicas.

Bibliografia:

 

Gorbeña, S. (Ed.) (2000). Modelos de intervención en ocio terapéutico. Bilbao: Universidad de Deusto.

 

Kleiber, D. A. (2004) Reflexiones sobre la etiología del interés duradero. Boletín ADOZ. Revista de Estudios de Ocio. Nº 28.

 

Reeve, J.M. (1994). Motivación y emoción. Madrid: Mc Graw Hill.

 

 

 


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¿Que es un espacio de ocio terapéutico?

Octubre 17, 2007 · 1 comentario

dolce-far-niente.jpgEl objetivo general de un trabajo con  ocio terapéutico es mejorar la percepción de calidad de vida, a través del del ocio satisfactorio.

Las intervenciones se diseñan a a partir del estudio de cuatro áreas:

- física

-mental

-emocional/afectiva

-social

Los déficits en éstas áreas son las causas más frecuentes de que la gente disfrute en forma plena en actividades de ocio y esto suele ocasionar un mal aprovechamiento de su tiempo libre, acumulando stress y dificultando su correcta percepción de resolución de problemas.

En general, los servicios de animación sociocultural, en instituciones, spas, hoteles, centros de rehabilitación, suelen otorgar poco control sobre la propuesta, dependiendo casi exclusivamente del profesional, que poco o nada conoce del grupo o la persona a la que trata.

Suele centrarse en : mejorar la capacidad funcional (si hay discapacidad), o estimular algunas funciones o incrementar la participación grupal, para dar la sensación de “diversión”.-

El usuario tiene un control mínimo y el animador o terapeuta un control máximo.-

Por otra parte, el trabajo en educación del ocio se centra en la adquisición de actitudes relativas al crear durante el tiempo no pautado, reconocer conocimientos previos y destrezas.

La educación para el ocio se moviliza a partir de cuatro ejes:

1) toma de consciencia respecto a la importancia del ocio en el bienestar general

2) desarrollo de habilidades de interacción social

3) destrezas relevantes en la toma de decisiones y participación

4) exploración de las propias motivaciones¿que quiero hacer’? ¿que puedo hacer?

¿por qué quiero hacerlo?

El resultado general que buscan los programas de educación para el ocio es lograr que la persona desarrolle las destrezas y conocimientos necesarios para tomar decisiones informadas e independientes para su futura participación en actividades de ocio, con la idea de que ésto ayudará a su salud mental y a su percepción de bienestar.-

La educación para el ocio supone una mayor libertad de elección, un mayor locus de control, motivación intrínseca y una mayor independencia, en un mundo en que cada vez creemos que elegimos más y estmos en realidad más condicionados.-

Sus áreas de aplicación son múltiples; Desde la rehabilitación en casos de enfermos crónicos, hasta el apoyo a cuidadores familiares de adultos mayores, pasando por la reestructuración del tiempo en el caso de pre-jubilados menores de 60 años, adolescentes, niños, etc…

Bibliografía :

Deci, E.L : Intrinsec motivation Nueva York 1975

Peterson C.A y Gunn S.L (1984) Therapeutic recreation program design: princpiles and practice.

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