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Botox ¿La inyección mágica?

La noticia de que mujeres cada vez más jóvenes están recurriendo al Botox para “prevenir” arrugas  sorprende solo pensando en las habituales “complicaciones de su uso. Párpados caídos, sonrisas incompletas y un aire de haber sufrido una parálisis facial o peor aún un accidente cerebrovascular  suelen acompañar a un “No pasa nada!, solo un poco de Botox que va mal….no es permanente!”, que cuando salen de la boca de una mujer hermosa de 30 y pocos años, una mujer común que no se dedica al mundo del espectáculo o nada similar dejan un gesto sorprendido -sin Botox mediante-en quien lo escucha.

Las caras de las personas que usan Botox, tienen todas algo en común: una cierta opacidad o monotonía que a pesar de la tersura de la piel, agregan un toque de indiferencia permanente a la mirada.  El lenguaje corporal es el 80% de la comunicación humana y eso incluye las microexpresiones, esos míninos movimientos que matizan lo que decimos y que ayudan a transmitir emociones: alegría, ira, dolor.

¿Como se comunicaran esas caras congeladas con sus hijos, sus parejas, sus amigos? Por que es claro que solo con lo que denota el lenguaje (lo que decimos) es imposible transmitir lo que connota (lo que decimos más haya de lo que estamos diciendo).-

Las mujeres de una parte del globo acuden al Botox bajo la presión de mantener una apariencia juvenil que pasa por las imágenes que bombardean la media : ya es imposible saber que refleja una fotografía debido al photoshop. Quizás el Botox sea algo así como un intento fallido de Photoshop en 3D con el que abordar la creciente invisibilidad una vez que hemos pasado cierta edad.

No se trata solo de que el Botox impida comunicar lo que sentimos, tampoco nos permite reproducir lo que siente el otro,  las neuronas espejo del “botoxdicto” naufragan en el mutismo o,  peor aún, en la afonía.

Ha habido estudios acerca de la los efectos del Botox en la habilidad de empatía pero aún no se ha estudiado su impacto en la amistad o en el vínculo  de esas jóvenes mujeres, con sus bebés. La ausencia de discusión acerca de esos efectos en el maternaje no es menor si consideramos la importancia de la madre y su gestión emocional en la forma en que el bebé aprende a interactuar con el mundo. Existen muchos estudios que  testean la respuesta infantil a las caras inexpresivas, entre otras señales de apego. ¿Por qué parece que no suena ninguna alarma entre los médicos que aplican Botox a mujeres cada vez más jóvenes?

La empatía es una piedra angular en la construcción de nuestras relaciones, vital para construir y mantener interacciones positivas con otras personas.

¿Es la “cara de poker” una manifestación más de la anestesia emocional que marca nuestra cultura? ¿Tiene algo que ver el que sean mujeres las que más utilizan estos recursos?

Una vez más, es imposible en salud descuartizar a la persona porque nada es aislado, todo tiene repercusiones en el nivel físico, mental y social.

Fuente: 
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2013/may/22/botox-silences-womens-faces-empathy

El juego patológico

¿Qué es el juego patológico?

El “juego patológico” o la “adicción al juego” describe una conducta muy destructiva en la que el jugador invierte tanto tiempo y dinero en sus apuestas que daña los otros ámbitos de su vida : trabajo, familia, etc.

Son adictos a esa conducta, incapaces de detenerla terminan cayendo en deudas, perdiendo relaciones personales y causando problemas en su trabajo.

Es fácil pensar en el juego solo como una oportunidad de hacer dinero. Pero la mayoría de los jugadores no se detienen si ganan mucho dinero, suelen reinvertirlo en más apuestas hasta que pierden todo.

Las investigaciones hechas en USA sugieren que alrededor del 6% de los adultos tiene un problema con el juego compulsivo. A medida que jugar se convierte en una actividad más accesible (por ejemplo a través del juego online) se predice que esta adicción será más común.-

Efectos del juego patológico

Los expertos consideran al juego patológico como una alteración de la psicología de la persona en varias áreas, pensamiento, afectividad, cognición; similar a la observada en la adicción a sustancias; con sentimientos de satisfacción extrema y excitación asociados a la toma de riesgos. Los investigadores sugieren una relación con niveles aumentados de noradrenalina en el cerebro.

Con el tiempo, el jugador es absorbido por su hábito-como sucede con los drogadictos- y a menudo necesitan incrementar las apuestas para obtener la misma sensación psicológica en una lucha constante por parar o controlar su conducta.-

Los síntomas de la adicción al juego incluyen:

  • Aumento del tiempo invertido en jugar
  • Aumento del dinro invertido en un inetnto de reucperar pérdidas o simplemente lograr la misma sensación de riesgo “controlado”
  • El juego comienza a ganar espacio por delante de otras actividades sociales o laborales o hobbies
  • Esconder los montos gastados en juego a la familia
  • Robar dinero o pedir “prestamos temporarios” (sabiendo que nunca lo devolverán)
  • Falta de reconocimiento de que existe un problema a pesar de la evidencia
  • Síntomas físicos como ansiedad, dolor de cabeza o acidez estomacal, palpitaciones y temblores o insomnio
  • Síntomas de estrés, especialmente ánimo depresivo, que puede ser intenso

Riesgos de la adicción al juego

El daño que produce el juego compulsivo procede de exceso de tiempo y dinero invertido en el hábito de jugar.

Las deudas de juego elevadas suelen ser el problema más común-algunos estudios sugieren que deber 70/80.000 euros o más no es raro. Delitos como el robo o la estafa o acciones violentas como amenazas u agresiones llevan a los juzgados y a prisión a muchos jugadores compulsivos.

La incidencia de divorcios, pérdida de trabajo y conflictos familiares es alta

Existe además una asociación con otras adicciones como alcohol y drogas estimulantes o psicofármacos. El 50% de los jugadores compulsivos tiene problemas con algún tipo de drogas u alcohol u otro problemas como depresión y crisis de ansiedad. Los jugadores compulsivos tienen el doble de probabilidades de cometer suicidio.

Es importante señalar que no se trata  de una estrecha relación causa /consecuencia, sino que el juego compulsivo suele corresponder a personalidades tipo A – ansiosas y competitivas y con una aumento de la necesidad de recompensa inmediata y baja tolerancia a la frustración; es decir no es el juego el que origina la respuesta patológica sino que la respuesta patológica se instala en personalidades vulnerables. También hay que señalar que no todos los juegos ni la tipología de jugador  son iguales: ruleta, caballos, apuestas online, cartas; cada una tiene sus matices y requiere un abordaje “personalizado”; las recetas no funcionan.

¿Cómo superar la adicción al juego?

El principal medio es a través de algún tipo de apoyo psicológico. Esto puede significar tanto pedir ayuda profesional o unirse a grupos como “Jugadores anónimos”,  estos grupos suelen ofrecer ayuda local, telefónica u online.

El primer paso es  entender  por qué se desarrolló la adicción mediante la psicoterapia individual o grupal. El apoyo farmacológico puede ser útil para controlar los impulsos o mejorar el ánimo depresivo. Por último un asesoramiento financiero no es poca cosa, como complemento para aprender a manejar las deudas y reducir el estrés.

Fuente: 
http://www.bbc.co.uk/health/emotional_health/addictions/gambling.shtml

 

Tips para superar el síndrome de acumulación compulsiva

1- Pregúntate si tu realmente usarás ese objeto, no si podrías usarlo
Una regla bastante útil es la que dice que si no has usado algo en un año y ni recuerdas donde se encuentra, probablemente significa que puedes vivir si el.
2- Más no significa mejor
Tener dos hornos microndas o tres bicicletas puede significar que debamos depresndernos de la que sobra.
3- Organiza los objetos por pilas/columnas según su destino
Por ejemplo, podrías tener una pila para las cosas que donarás, para caridad, otra con cosas que venderás, otra con cosas que tirarás. Pero no hagas demasiadas pilas, porque tener que decidir donde poner algo entre 10 pilas solo contribuirá a aumentar tu estrés.
4-  No rumiesSi tienes que pasar por complicados procesos de decisión para cada objeto antes de desprenderte de el nunca tirarás ni el alicate. La mayoría de las decisiones no son complicadas, si ves que tardas más de algunos minutos, es que la estás liando.5) Está bien equivocarse
No tienes que hacer todo “perfecto” alcanza si lo haces bien, maneja una cosa por vez y si te ves cambiando la misma cosa de lugar, de una pila a otra una y otra vez, STOP, re enfoca y continúa.

6) Sé Valiente
Vencer a la tendencia a la acumulación progresiva requiere que te enfrentes a cosas que puede que te asusten. Puedes controlarlo pero es necesario que enfrentes tu miedo a arriesgarte decidiendo erróneamente. Quién no arriesga poca veces gana.
7) Descubre a que temes
¿Qué es lo peor que podría pasar si tiras eso? ¿Que tan malo sería para tí?
Puedes hacer una predicción acerca de lo que pasará, imaginar alternativas si lo tiras, tirarlo y luego ver si tu predicción se ha cumplido.

8) Mantén la calma
No lograrás superar este problema de la noche a la mañana. Céntrate en pequeñas victorias y disfrútalas. Si puede limpiar un cajón, muy bien; una habitación estupendo, felicítate  más que estar pendiente de las que aún no has limpiado.

9) Mantén el entusiasmo

Limpia algo cada día, pero hazlo “cada día” aunque sea cinco minutos

 10) Sé estricto contigo mismo

Organiza tu tiempo y nunca hagas nada que te gsute si antes no has limpiado por lo menos media hora u ordenado cajas o estanterías o lavado vajilla sucia.

11) Ten claro cuando pedir ayuda

La acumulación compulsiva es un tema potencialmente indicador de patología mental y requiere tratamiento. Si solo se trata de algo leve y puedes cambiar tus hábitos y entender porque está sucediendo ok, pero si no puedes, si tu familia o tus amigos o tu pareja te hacen ver que algo hace casi imposible  convivir cntigo, no lo niegues, ni te enojes u ofendas, pide ayuda profesional…o deja que otro lo haga por tí.-

 

Esta info ha sido adaptada de :  Dr. David Tolin from Steketee & Frost (2003), Clinical Psychology Review, 23, 905-927.

La eficacia de la psicoterapia

La Asociación Americana de Psicología publicó en agosto de 2012 un informe con los resultados de un estudio que analizó más de 140 estudios de calidad sobre la eficacia de la psicoterapia. Estos son algunos de los resultados de ese análisis:

- Los efectos de la psicoterapia son elevados y significativos, y se mantienen a lo largo del tiempo para la mayoría de los trastornos.

- Los efectos beneficiosos de la psicoterapia se mantienen durante más tiempo que los efectos de los fármacos y hay una probabilidad menor de necesitar un nuevo tratamiento en el futuro

-Las personas tratadas con psicoterapia adquieren durante el tratamiento una serie de habilidades que les resultan útiles más allá del tratamiento y que continúan produciendo mejoras tras finalizar el mismo.

- La psicoterapia es eficaz en personas con ansiedad y depresión con tratamientos relativamente breves.

- Existe también amplia evidencia científica que demuestra que la psicoterapia es eficaz no solo con adultos sino también con niños, adolescentes y ancianos.

- Los programas de psicoterapia reducen tanto el gasto sanitario como el número de visitas al médico. Cuando se integra la psicoterapia en la atención primaria, el gasto médico se reduce entre un 20% y un 30%.

- La evidencia científica demuestra también la relación que existe entre la salud mental y la salud física, apoyando la integración del tratamiento psicológico en el sistema de atención primaria.

- La psicoterapia es rentable, reduce la discapacidad, la patología y la mortalidad, mejora el funcionamiento en el trabajo y disminuye los días de hospitalización psiquiátrica.

Fuente: http://motivacion.about.com/b/2013/03/29/la-eficacia-de-la-psicoterapia.htm

Miedo : cuando el mundo se detiene

El miedo es una emoción que invade la percepción del tiempo: todo se detiene y queda a la espera de que el peligro-real o imaginado- desaparezca.-

En la vida,  una emoción  sucede a otra mientras colorea lo que nos pasa: estamos tristes, o alegres o asqueados o asustados. Y esas emociones definen la calidad de nuestras vivencias, nuestra memoria siempre va asociada a la tonalidad emocional del recuerdo que nunca es igual para todos porque la historia personal es intransferible.

Las emociones nos hacen únicos dentro de los seres vivos, a pesar de que en todas las especies hay emociones asociadas a enemigos, alimento o potenciales parejas, tal como ha estudiado Darwin.

Pero el salto cualitativo en la esfera humana radica en que la “emoción” se transforma en “sentimiento”. La respuesta “visceral” inconsciente se transforma en un proceso mental consciente, en un sentimiento; algunas emociones se transforman en sentimientos como la culpa o el orgullo fuertemente influenciados por el contexto social.

El miedo es siempre la respuesta emocional a una situación vivida como agresiva y-a diferencia de cualquier otra emoción-no puede ser pospuesta. Es la  amígdala (una zona muy pequeña situada entre los lóbulos temporales)  la responsable de detectar expresiones de miedo en otras personas y mantener la “memoria emocional” que permite recrear estados emocionales ya vividos.

¿Que pasa cuando sentimos miedo?

1) Se producen cambios en nuestra frecuencia cardíaca

2) Se activa la amígdala que -a modo de alarma- inicia una respuesta de huida o defensa.

3) Se detona la  ansiedad anticipatoria, la respuesta a una amenaza que no está aún presente, pero que en función de nuestro pasado personal y nuestra proyección de futuro “colorea” la situación.

4) Visualizamos varios desenlaces posibles en función de estos eventos del pasado que quizás nunca sucedieron: resolvemos antes de que el peligro se presente.

5) Si la ansiedad asocia eventos pasados a otros actuales que no son peligrosos en sí mismos, la  alarma se dispara igual, como la  alarma de un coche que suena loca en la noche sin que se trate de nada más que el viento.

Instalamos un trastorno de ansiedad, uno de los síntomas más frecuentes en la cultura occidental: el miedo al miedo que paraliza frente a un ambiente en el que todo parece ser un peligro potencial.

Dice Ledoux: “El miedo puede, definitivamente, modular las situaciones sociales. Maridos, esposas, padres y profesores usan el miedo igual que los políticos para conseguir objetivos sociales. Este no es un juicio de valor, es justamente lo que hacemos, sería mejor si usáramos formas menos aversivas de motivación pero precisamente porque el miedo funciona tan bien, e spor defecto lo que más usamos”.

Pero, el miedo no nos pone en marcha, nos paraliza, es el arma de las relaciones  autoritarias, dentro y fuera de la pareja, la familia, los grupos, las naciones.

Aprender a reconocer las emociones y poner bajo sospecha permanente la permanencia del miedo puede ser el primer paso hacia un futuro vivido como confiable

Fuente http://www.lanacion.com.ar/1533748-miedo-cuando-el-mundo-se-detiene

¿Existe el síndrome del nido vacío?

 

En los años 70 algunos psicólogos hablaron de este estado asociada a dificultades para asumir la salida de los hijos del núcleo familiar. Pero ¿existe?

Lilian Rubin (
http://www.caring.com/reflections/lillian-rubin-reflection-old-age
 ) socióloga norteamericana entrevistó a a160 mujeres entre 35 y 55 años, cuyos hijos estaban a punto de salir de casa o ya la habían dejado, detectó sentimientos de tristeza y nostalgia solamente en aquellas cuyas relaciones con sus hijos tenían algún toque de decepción, porque la educación no había marchado como lo deseaban, porque el hijo tenía algún problema o porque no se llevaba bien con ellos.

Por otra parte y como era de esperar, aquellas que trabajaban fuera de casa lo llevaban mejor que las que no la hacían.

Pero -sostiene Rubin-en todos los casos había sentimientos de satisfacción, asociado a la terminación de una etapa, la de “madre en activo” y eso parece influir en la relación de pareja por recuperara tiempo para actividades en común.

El aspecto menos positivo tiene que ver con cuestiones de autoestima: la mujer termina su función de cuidadora y si este ha sido su único rol  pueden surgir conflictos. A veces, se instala un nuevo rol de cuidador : el de los padres mayores.

Es necesario vigilar muy de cerca que pasa con esa mujer si no logra abrir otras instancias de proyecto personal.

Algunos tips de utilidad para abordar esta etapa:

1) Organiza tu tiempo incluyen actividades que hasta ahora has pospuesto. No importa si son realistas o no, en una primera instancia fantasea con todo: cursos, viajes, retornar a la profesión, hobbies, etc.

2) Considera esta nueva etapa como la continuidad de un proyecto de vida ¿Cómo resolviste otras etapas de tu vida? ¿Hay algo que cambiarías? ¿que crees que no puedes hacer? ¿Por qué?

3) No involucres a tu hijo en tus sentimientos. Puedes hablarlo con tu pareja, amigos o un psicoterapeuta.

4) Introduce cambios en tu rutina de pareja y si no la tienes incorpora el objetivo de nuevas relaciones (nuevos amigos, parejas potenciales, socios)

5) Si después de seis meses no logras superar sentimientos de tristeza o crees que estás deprimido busca ayuda profesional. Puede haber cuestiones adicionales que aparecen ahora pero que ya estaban presentes.

 

 

 

 

Adictos a las series

Leemos en El País, una nota sobre  un nuevo estilo de consumo adictivo en el que se ven capítulos de series, temporadas enteras, en horas o días.

¿Qué es lo que engancha ? se trata del mismo mecanismo de las novelas por entrega del siglo pasado o del culebrón diario de toda la vida pero   el  DVD y más actualmente la descarga o visionado online, cambió de raíz la forma de consumir estos productos.

El cambio comenzó en los 90 a partir de series como  Los Soprano que, curiosamente,  no fueron un éxito televisivo pero si en DVD o por internet. ¿Son más adictivas las series actuales?Seguramente no, lo que sucede es que los guiones han introducido cambios que permiten más dramatismo, una continuidad de temas y mayor posibilidad de identificación con los personajes por un lado y con la comunidad de usuarios por otra.

Sólo hay que recordar la explosión en los foros de internet después del polémico final de Perdidos, los fans de la serie fueron pioneros en organizarse y debatir los posibles finales de la aventura en la isla.

Al mejorar las técnicas del guión se genera mayor continuidad y más “enganche”, las comedias ligeras de episodios de corta duración que permiten “desconectar” son las mejores candidatas  ; Friends que estuvo en el aire desde 1994 hasta el 2004 es el ejemplo ideal de “apto para atracones”.

Pero no solo se trata de buenos guiones con buenas escenas finales que dejan la intriga por saber que pasará porque es claro que en series como Friend o How I met your mother o Big Ban Theory no hay final que intrigue.

Los atracones de series, verdaderos ataques bulímicos, requieren de una personalidad afín, igual que en cualquier otro tipo de compulsión.

Hay un dato importante : el conflicto del protagonista debe quedar abierto. La Gestalt define la Ley del cierre como  la tendencia que tenemos a  completar con la imaginación las formas (y las ideas, las palabras, etc) , se trata de saber “que sigue”, “que falta”. Las formas abiertas tienden a ser cerradas, por eso tenemos mucho más presente los finales abiertos. En la continuidad del guión buscamos significados, algo más completo y coherente como respuesta y así  seguimos capítulo tras capítulo .

El mercado de las series es básicamente americano porque es el que más ha trabajado la importancia de los guiones aunque  en el fenómeno de los “atracones” intervienen también otras cuestiones ligadas al canal : internet está desplazando a la TV convencional: permite un aquí y ahora, un mayor control por parte del “espectador” que es activo y elige, qué, cuando y cuanto querrá ver. El de los seriéfilos es también en su mayoría un mundo de gente joven que con dificultad soporta un discurso que dure más de una hora.Cosa que debieran apuntar los expertos en educación y comunicación.-

Algunos canales como HBO han apostado por mayor libertad creativa y calidad de los productos entendiendo el fenómeno de las maratones de series e incorporándolo a su estrategia.

En todo caso de lo que se trata es  de la aparición de nuevos espacios, por ejemplo “blogueros de series” , “foros de seguidores”, “espacios de encuentro en tiempo real de adictos a” que sugiere otros cambios, otras prevalencias, otras formas de definir la identidad: ya no se trata solo de qué lees o que música escuchas, sino de si formas parte de una tribu o de otra: ¿Los Simpson o Padre de familia?,  ¿Mad Men o Mujeres Desesperadas?, ¿True Blood o Dexter?.

Resulta entonces que investigar en los hábitos de consumo de series puede darnos una pista sobre  formas de organizar el tiempo libre y obtener placer y sobre estilos de gestionar la ansiedad, el vacío, la espera.  El bulímico de series se pierde el placer de la espera, la gratificación de la imaginación que dan los 340 capítulos de un culebrón desgranados uno a uno durante meses; se pierde la noción de temporalidad de la historia, el cliffhanger que nos deja la intriga sobre si se cae o no del edificio pierde interés, todo un mecanismos de recompensa fallido.

Dice Mariló García, autora del blog Yonomeaburro,:”Lo mejor de un maratón es que tu marcas el ritmo, aunque lo malo es que puede crear adicción y cuando ves una serie a ritmo normal te entra cierta ansiedad” . En realidad se trata de que la condición de posibilidad para ser un bulímico de las series es tener cotas bastante altas de ansiedad en la mochila. La ansiedad es la que facilita que te” enganches”…..y no al revés.

En todo caso se trata de un fenómeno que refuerza la idea de la expansión de la “sociedad ansiosa” y es un indicador más de la ambivalencia y complejidad del tiempo que nos toca vivir.-

Fuente: 
http://quientehavistoyquientv.es/2012/03/adictos-a-las-series-un-documental-que-te-hara-reflexionar/

Trastorno límite de personalidad : “Te odio, no me dejes”

 

” Te odio, no me dejes”, es un “mantra” ineludible en cualquier relación con una persona afectada por un TLP.(trastorno límite de la personalidad)

Esta afirmación repetida inconscientemente, aún sin ser dicha se origina en la falta de conocimiento del verdadero self (yo soy yo) y en un miedo muy primitivo.

La ansiedad ha sido generada en heridas intrapsíquicas muy profundas generadas en los primeros años de vida.

El problema reside en que el que no es TLP en una relación, debe aprender a convivir y entender porqué es odiado en un mínuto y querido y/o necesitado en el siguiente.

Hasta que la persona afectada no tome consciencia de que en su problema de relación los ejes que se mueven son:

1) soportar la distancia saludable mínima que garantiza libertad sin miedo a la pérdida

2) Aceptar y trabajar terapéuticamente la paradoja de que la intimidad asusta, originando un círculo vicioso que genera relaciones de doble vínculo ( de las que ya hemos hablado).

No es probable que se logre equilibrio saludable alguno.-

La danza del TLP “Te odio, no me dejes”, el miedo a la cercanía y a la intimidad son causados por la falta del sentido de identidad:” si te quedas cerca, me invades y si te vas me aterrorizo, no soporto la soledad”. Identidad siginifica que Yo soy yo a pesar de tí o de otros o contigo y otros pero los límites están claros.-

La manera de cambiar ésta dinámica es poder hacer conscientes las vivencias ligadas a haberse sentido sumergido en el pasado en relaciones primarias de desprotección, en una época en que se era extremadamente dependiente de cuidadores o padres.

No es necesario que esto haya pasado en la realidad, así fué vivido.

El juego del TLP : “te odio no me dejes”, pone bajo presión continua al partenaire , quién a menudo es visto como “ese padre, madre o cuidador”, que actúa, a su pesar y sin saberlo de una manera que actualiza en el presente las experiencias fragmentadas del pasado.-

Aquel que no sufre de TLP pero se encuentra en medio de un vínculo de este tipo, debe de manera ineludible entender que no puede cambiar la situación ni la persona sin ayuda externa.

Y este deseo de cambio debe ser llevado a la práctica por ambos miembros de la pareja.

En caso de que la pareja TLP no acepte ayuda externa, entonces corresponde al miembro “no TLP” buscar información para determinar que es lo mejor para sí mismo, (y para los niños que esten involucrados).

Bibliografía: A.J. Mahari: “The abandoned pain of borderline personality disorder”

¿Adicción a la red ? algunas cuestiones previas

La primera década del Siglo XXI termina con la inquietante presencia de un nuevo enfoque en la comunicación: la CMO (Comunicación mediada por Ordenadores). Desde la visión de Mc Luhan de la aldea global (1989) hasta el uso de redes sociales a través de  telefonos móbiles que ha crecido un 274% en menos de dos años, el cambio ha sido vertiginoso, las categorías de tiempo y espacio tal y como se entendían hace 20 años están totalmente abolidas, un nuevo criterio de realidad ha llegado para quedarse.

Otro “tema estrella”  de la sociedad actual han sido las drogas: su uso y abuso y los discursos sociopolíticos, éticos, sociales y psicológicos que ha generado.
Finalmente,  en la ciber sociedad confluyen el concepto de adicción y el de internet (medio masivo de comunicación).

La”Internet Addiction Disorder” es el termino propuesto por Ivan Goldberg para referirse al uso compulsivo de internet(1995) un poco en broma un poco en serio pero que  hace ya quince años que  ronda la clínica.

Según Giddens  :”Una vez que la reflexividad institucional llegue a empapar virtualmente todas las partes de la vida social de cada día, casi cada modelo, patrón o hábito puede convertirse en una adicción”.
Desde internet las personas se conectan,  desarrollan una especial forma de Yo, conocen personas, pasan más tiempo “del debido” frente a la pantalla o mejor diríamos “en” la pantalla. Es esa característica de “inmersión” la que marca el punto de la posible adicción.

Los síntomas parecen estár  centrados en la abstinencia del uso  similar a la abstinencia en las toxicomanias más que en el uso mismo.

Si frente a la imposibilidad de conectarse surge la irritabilidad junto a una preocupación permanente por volver a estar en el ciberespacio, puede que estemos frente a un uso abusivo.
Una verdadera “furia narcicista” se deja caer en los relatos de las historias de personas “enganchadas a la red” que comentan sus problemas porque un perfil se ha borrado, un relación online ha terminado o simplemente se ha roto su ordenador.

El Dr. Philippe Jeammet se refiere al narcicismo en la época actual marcando una diferencia : “Hoy en día  la ausencia de límites, la evolución muy rápida del sistema de valores y sobre todo el derrumbe de las prohibiciones han sido reemplazados por una exigencia de rendimiento”…

Solo hay que fijarse en el éxito de los blogs de  desarrollo personal, la tendencia a los “logros extraordinarios”  como medición del éxito:

¿Cuantos amigos tienes en facebook? ¿Cuantos seguidores en twitter?

Es raro que el ciberadicto consulte por sí mismo, generalmente es un tercero el que pide ayuda por él: es la esposa abandonada a manos de un chat nocturno, el padre preocupado por los gastos indebidos o las bajas notas o un amigo que nota cambios en los hábitos.

El” implicado” generalmente niega la cuestión, no detecta que su relación con la pantalla está alterando otras áreas de su vida: familia, amigos, trabajo, economía .
En un ciclo clásico adictivo se suele notar:
1) estado depresivo inicial
2)consumo con placer y aumento de la autoestima
3)sensación de control omnipotente
4) bajada frustrante a la realidad
5) mayor frustración y sentimientos de culpa
6) estado depresivo….y nuevo ciclo

Ese ciclo comenzó a observarse en sujetos “atrapados en la red” y en plan irónico se llegó a decir: “Usted es un adicto si chequea su mail a las 3 de la mañana camino al baño”….una ironía acertada.

En el ciclo de la adicción a internet  encontramos:

1- Estado depresivo, frustración

No se detecta tan claramente el estado depresivo inicial. Este punto ha generado controversias en cuanto a si debe considerarse o no una patología. Otro tema relacionado tendría que ver con la patología de base que puede ser distinta a la de otras adicciones

2- Consumo con placer y aumento de la autoestima.

Internet se transforma en placentero básicamente por la facilidad de su uso y la disponibilidad inmediata de los contenidos: todas las respuestas están a “un tiro de buscador”, se transforma en un cortar y pegar, la pulsión de conocimiento es satisfecha sin que ninguna frustración la mediatize.
La autoestima se eleva en aquellas personas predispuestas que encuentran en esa vida alternativa una sensación de intimidad y disponibilidad inagotable, parece que “ser uno mismo” en una sociedad que borra las individualidades adquiere un nuevo valor.

Turkle (1995) lo compara con el teatro, donde hay posibilidades de expresión mayores que en la vida real.

¿Existe un aspecto lúdico, un “como sí” en el ciberespacio?

3- Sensación de control omnipotente

Este es un elemento clave para entender la adicción. Las posibilidades de juego con las identidades refuerza la sensación de “control de la realidad” .

4- Disminución y posterior desaparición del efecto eufórico

La desconexión genera una sensación de vacío pero como señala Turkle (1995), la alternativa es visualizar la vida en la pantalla como posible alimento de la vida real para lograr quebrar ese círculo y transformarla en
un elemento dador de significado.

Es parte del trabajo psicoterapeutico junto con la reconducción del hábito.

En todo caso, consideramos que en este tema no se puede hablar de “adicción a internet” a secas, sino que es necesario aclarar en cada momento “adicción a QUE internet” estamos analizando.

En internet buscamos información, navegamos por placer, es herramienta de intercambio académico, es el propio objeto de investigación, es un chat, es un mail, es juegos, música, videos y es también paginas de casino online o paginas de sexo virtual.

Es claro que no es lo mismo pasarse cinco horas diarias actualizando el muro de facebook o jugando a Farmville o en páginas de pornografía que estar conectado mientras trabajo como una necesidad de la empresa; no es lo mismo el chatear hasta la madrugada del adolescente que el del que forma parte de una lista o de un foro profesional o chatea simplemente.
La inflexión está marcada una vez más por la estructura que crean las series complementarias:
Historia previa
Estructura sintomática
Momento de aparición del síntoma
Otras adicciones

Algunas adicciones parecen mas enfocadas al juego mientras que otras se centran en las relaciones sociales o son extensiones de un workholism o adicción al trabajo.
En este sentido es más abarcativo hablar de adicción a pantallas que de adicción a internet.

Hemos notado que el aspecto de la “interacción” es central, el propio medio ofrece alternativas, escribir este post por ejemplo puede ser una forma de fomentar la autoestima, una forma de comunicar y ser alguien para Otro o puede ser una catarsis o una forma de sistematizar un discurso delirante.

Pero la satisfacción de “ser escuchado” está ahí y por eso cuando hablamos de adicción no decimos nada sino describimos la forma, el “como” estamos enganchados.

Finalmente:

La inflación de la autoestima se deteriora con el tiempo en las adicciones comunes, ¿Y en esta? Internet crea una nueva dimensión adictiva en la medida en que el instrumento es diferente y la expresión diversa, lo que no cambia es la dimensión fantasmática y en este sentido “nada se crea todo se transforma”

Bibliografia:

Balaguer, Roberto (2001) “¿Agora electrónica o Times Square? Una revisión de consideraciones sociales sobre Internet”. TEXTOS de la Cibersociedad, 1, en
http://cibersociedad.rediris.es
.

Giddens, Anthony, (1999) “Un mundo desbocado”, Madrid: Ediciones Santillana

Jeammet, Phillipe: respuestas a 100 preguntas sobre la adolescencia. Ed Bullent 2005

Mc Luhan, M y B.R. Powers ( 1989) “La Aldea Global” , Barcelona : Ed Gedisa, 1996.

Turkle, S. (1995) “La vida en pantalla, la identidad en la era de Internet” Barcelona : Paidós 1997.

Hoarding: cuando + es -

El síndrome de acumulación compulsiva es la tendencia a poseer objetos junto con la incapacidad de desprenderse de ellos. Es una conducta que puede ocasionar alteraciones en la vida diaria : por ejemplo uso inadecuado de los espacios de la casa en donde es común encontrar pilas de  objetos con solo un sendero para transitar entre ellos. Otros mantienen  mascotas, en cantidad y muchas veces en condiciones sanitarias deficientes.

La gente que acumula o tiene problemas para tirar objetos en desuso no suele ver en ello  un problema, lo que complica la intervención terapéutica en tanto la consciencia de enfermedad es baja y difícilmente consulten por propia decisión. Incluso si consultan por algún otro problema asociado a ansiedad, dificultad en decidir en momentos de crisis, etc, rara vez comentan este rasgo de su personalidad o las peculiares condiciones de su vivienda.

En los hogares de los “acumuladores compulsivos”, las encimeras, pilas, cocinas, escritorios, escaleras suelen estar llenos de objetos  y cuando ya no hay lugar avanzan sobre garages, vehículos, patios y trasteros.

Es una conducta que afecta las emociones, los pensamientos y las relaciones.

Los signos y síntomas más comunes son :

- desorden  ó clasificación excesiva de objetos varios

-dificultad en desprenderse de objetos en desuso

-amontonar diarios, revistas o correo antiguo

-cambiar los objetos de lugar sin desprenderse de ninguno

-obtener o adquirir objetos innecesarios, incluyendo basura

-dificultad en organizar las actividades de la vida diaria, incluyendo la procastinación y la dificultad en tomar decisiones

-dificultad en organizar los asuntos personales

-sensación frecuente de vergüenza o bochorno

-apego excesivo a objetos o posesiones y dificultad en prestarlos o permitir que otros lo toquen

-interacciones sociales limitadas

Desde luego, el diagnóstico nunca puede hacerse por la presencia de solo alguna de estas características, es la historia del síntoma, su evolución y el perfil de personalidad lo que permitirá al profesional elaborar una conclusión y orientar.

La gente que acumula objetos suele creer que TODO tendrá su utilidad en algún momento o que aumentará su valor en el futuro. Una persona puede “guardar” todos aquellos objetos con significado emocional: recuerdos de personas, situaciones, momentos felices. Estas personas suelen sentirse “seguras” cuando sus objetos los rodean.

Es necesario aclarar que  la acumulación compulsiva no tiene que ver con el coleccionismo , puede ser un síntoma de trastorno obsesivo compulsivo pero mucha gente que acumula en forma compulsiva no tiene asociado ningún otro síntoma de trastorno obsesivo-compulsivo. La gente que tiene colecciones, de postales, coches, estampillas, monedas, busca en forma deliberada “la pieza” para su colección y suelen organizar los objetos de una manera muy precisa, los acumuladores no. Tampoco se trata del síndrome de dioges: enfermedad psiquiátrica asociada a demencia senil.

Las conductas de acumulación pueden ser leves o muy severas. En algunos casos  no alteran la vida diaria o son simplemente un rasgo de carácter que permanece oculto mientras -por ejemplo- no haya que mudarse de casa o hacer pareja , pero en otros es un síntoma de un profundo desajuste.

El desorden o la dificultad en tirar objetos es el primer síntoma de la “acumulación progresiva”; suele presentarse durante la adolescencia y a medida que la persona madura comienza a adquirir o guardar objetos que no necesita o para los que no tiene espacio. Llegando a la mediana edad los síntomas pueden agravarse y ser más difíciles de tratar, como sucede en general con la mayoría de las cuestiones relacionadas con la salud mental.

Es un síndrome que puede afectar a cualquiera, sin distinción de edad, sexo o nivel socio económico pero no hay datos sobre si es muy frecuente, porque en general no se busca tratamiento y suele darse enmascarado con otros trastornos de ansiedad o conductas obsesivas.

Algunos factores de riesgo son:

- Edad : suele aparecer en la temprana adolescencia- 13 o 14 años- y tiende a empeorar con la edad  ej: los chicos pueden guardar calculadoras viejas, juguetes rotos, lapices gastados o boletines escolares viejos.

- Historia familiar: hay una fuerte asociación entre tener un familiar que sea un acumulador progresivo y serlo uno mismo

- Stress: algunas personas desarrollan el trastorno después de sucesos estresantes como muertes, divorcios, desahucios, etc..

- Alcohol : cerca de la mitad de los acumuladores compulsivos tiene una historia de abuso de alcohol

- Aislamiento : En algunos casos el acumular lleva a aislarse socialmente pero en otros se comienza a acumular por sentimientos de soledad.

¿Cuando consultar?

1) ¿Evitas tirar objetos porque crees que puedes necesitarlos o por su significado emocional aún cuando hace mucho tiempo que los tienes-ej dos o tres años-?

2) ¿A menudo compras objetos para los que no tienes espacio ni uso diario?

3) ¿Como te sientes cada vez que tienes que tirar algo?

4) ¿El desorden de alguna habitación de tu casa te impide usarla en forma habitual? Ej: cocinar, bañarte, lavar los platos o guardar el coche?

5) ¿El desorden te impide invitar gente a tu casa?

6) ¿Cómo afecta el desorden a los demás miembros de tu familia o la gente con la que convives?

7) ¿Tardas mucho tiempo en hacer las tareas diarias porque sientes que tienes que hacerlo a la perfección?

8) ¿Tienes tantas mascotas que no puedes ocuparte de ellas como debieras?

9) ¿Alguien te ha sugerido que busques ayuda profesional?

10)¿Tienes un pariente cercano que guarda objetos en exceso o guarda objetos que otros tirarían o que generan desorden en el día a día?

11) ¿Has consultado por crisis de ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, abuso de alcohol, depresión, fobia social u otros problemas?

Si la respuesta es SI a la mayoría de estas preguntas puede que te sea de útil una consulta con un psicólogo.

Fuente: http://www.mayoclinic.com/health/hoarding/DS00966