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O el miedo o el amor…..

Hija de Eduard Punset, profundiza en la gestión de las emociones y aboga por enseñarla en las escuelas. Me despide con una frase de Jung: “La vida te hace una pregunta cuya única respuesta es tu vida”.

Elsa Punset, pedagoga de las emociones
Ante el mundo hay sólo dos actitudes: o miedo o amor”
Soy hija del ´baby boom´ de los 60. Nací en Londres, me crié en EE. UU., Haití, Madrid… y vivo en Londres. Tengo dos hijas pequeñas. Máster en Humanidades por Oxford, me dedico a la pedagogía de la gestión emocional. Soy adogmática. Me permito sentir el misterio
VÍCTOR-M. AMELA  - 25/01/2010
Vivió en Haití?

Siendo niña, sí. Por eso sé que en Europa vivimos de espaldas a los riesgos que allí amenazan las vidas: allí viven intensamente, aquí vivimos anestesiados.

Pues bendita anestesia.

Pero pagamos un precio: aquí la vida no late. Y, aburridos, llegamos a deprimirnos. Y nos afanamos en distraernos.

¿Y qué propone?

Adiestrémonos en gestión emocional. La ciencia demuestra que todo – hasta un pensamiento-arranca de una emoción: ¡somos animales más emocionales que racionales!

Pobre Descartes, qué viejo se queda…

Sí, pero ¡en las escuelas todavía no enseñamos a nuestros niños a gestionar sus emociones! ¡Qué atraso!: hacerlo reportaría fabulosas bendiciones para ellos y la humanidad.

¿Se puede enseñar a sentir?

Nos enseñan a desconfiar, recelar, sospechar, despreciar, odiar… ¡Que nos enseñen a amar! Nos enseñan que el mundo es peligroso, pudiendo enseñarnos que es fabuloso.

¿Lo es?

Hay sólo dos modos de relacionarse con el mundo: desde el miedo o desde el amor. Sentir curiosidad por el mundo es amarlo, es lo mismo. ¡Es lo que sienten los niños pequeños!

Esa inocencia radical, ese amor, curiosidad… es lo que luego nos enseñan a perder.

¿Por qué hacemos eso?

La educación aún premia las emociones defensivas ante el mundo, en lugar de premiar las emociones amorosas hacia el mundo.

Será por algo, ¿no?

Porque seguimos anclados en lo que hace 100.000 años resultó útil para sobrevivir en entornos cuajados de peligros: herramientas – miedo, angustia, tristeza, ira…-que hoy quedan anticuadas y son ya un lastre.

¿Recibió usted de sus padres la educación correcta?

Me dieron las dos cosas que hoy se sabe que son los dos puntales de la felicidad.

¡Dígamelas, por favor!

Una: afecto. Dos: sentido de control sobre tu vida.

Explíqueme esto.

Recibir afecto en la infancia infunde confianza y seguridad ante el mundo. Estudios sobre resiliencia – capacidad para remontar tremendos reveses-demuestran que niños tratados horriblemente que se agarraron a una mirada amorosa… pudieron remontar.

Puntal uno: amor. Puntal dos…

Soberanía sobre tu vida. Mis padres jamás hablaron de “la suerte”, sólo de cómo actuar: eso te enseña a ser el piloto de tu vida.

¿Qué emociones premia usted al educar a sus hijas?

Las ayudo a identificar cada una de sus emociones: así entienden qué está pasándoles.

¿Hay emociones positivas y negativas?

No. Hay emociones útiles e inútiles. Si un día están tristes, las entreno a no temer a la tristeza y a saber qué está mostrándoles.

¿Y qué muestra la tristeza?

El temor por una pérdida: por una ausencia, una carencia, porque algo termina… Si comprendes eso, ¡lo llevas mejor! Si no, esa tristeza puede agobiarte, angustiarte… y hasta llevarte a medicarte sin necesidad.

Eso se hace mucho por aquí.

Porque no escuchamos lo bastante las voces de nuestras emociones. Habitúate a escucharlas y entenderás tus pasiones. Y una vida con pasión y sentido es más feliz.

¿Cómo puedo descubrir mi sentido?

Al levantarte, cuestiónate: “¿Qué me hace hoy levantarme?”. El psicólogo Viktor Frankl lo planteó más crudamente: “¿Qué impide que hoy me suicide?”. Lo que se esconde tras la respuesta es tu sentido.

¿Y luego?

Aliméntalo. De lo contrario, podrías matarlo de hambre. Hazte regalos emocionales. Quizá sea apuntarte a una clase de baile… ¡Siembra tu vida de pequeños cambios!

¿Eso me hará más feliz?

Conozco un estudio hecho sobre 5.000 personas: un 10% declararon ser felices. Pues bien, se observó que esas 500 personas habían seguido un patrón común…

¿Cuál? Cuente.

Se habían marcado una meta. La habían puesto por escrito (o se la habían contado a conocidos), en una especie de compromiso público. Habían establecido metas volantes, etapas menores en el camino hacia su gran objetivo. Y cada vez que alcanzaban una meta volante, se gratificaban con algo.

Tomo nota.

Un amigo mío indio me dijo: “A vosotros os entierran a los 80 años, pero os morís a los 20″. Me hizo pensar… Hoy sabemos que nuestro cerebro es muy plástico: ¡podemos reinventarnos cada día durante 80 años! No lo hacemos. ¡Atrevámonos, pues es posible!

Excitante: reinventarte cada día.

Abrámonos a la realidad…, que incluye el misterio. Darle la espalda a lo inconsciente y a lo misterioso nos priva del 80% de la realidad, ¡la convierte en plana y aburrida!

¿Cómo aconseja mirar la realidad?

La ciencia nos habla de lo que sabe, pero no puede hablarnos de lo que no sabe. No prescindas de todo eso. ¡Permítete inventar preguntas y soñar respuestas! Es esa capacidad de inventar y soñar (y no sólo la de analizar) la que nos hace plenamente humanos.

Gracias, maestra.

¡Los maestros son los niños! Ellos nacen libres, con esa inocencia radical abierta al misterio, a la confianza en la vida y al amor al mundo. Si la conservásemos…, ¡seríamos siempre creativos y felices!

lunes, 25 de enero de 2010
Fuente : www. lavanguardia.es

 

 

“Lucía (la hija de Joyce) terminó psicótica, murió en 1962 internada en una clínica suiza.

Joyce nunca quiso admitir que su hija estaba enferma y trataba de impulsarla a salir, a buscar en el arte un punto de fuga. Una de las cosas que hacía Lucía era escribir. Joyce la impulsaba a escribir. Leía sus textos, y Lucía escribía, pero a la vez se colocaba cada vez en situaciones difíciles, hasta que por fin le recomendaron a Joyce que fuera a consultar a Jung.

Estaban viviendo en Suiza y Jung, que había escrito un texto sobre el Ulises y que por lo tanto sabía muy bien quién era Joyce, tenía ahí su clínica.

Joyce fue entonces a verlo para plantearle el dilema de su hija y le dijo a Jung: ‘Acá le traigo los textos que ella escribe, y lo que ella escribe es lo mismo que escribo yo’, porque él estaba escribiendo el Finnegans Wake, que es un texto totalmente psicótico. (…)

Entonces Joyce le dijo a Jung que su hija escribía lo mismo que él, y Jung le contestó: ‘Pero allí donde usted nada, ella se ahoga.’

Es la mejor definición que conozco de la distinción entre un artista y… otra cosa, que no voy a llamar de otro modo que así.

El arte de la natación. En efecto, el psicoanálisis y la literatura tienen mucho que ver con la natación.

El psicoanálisis es en cierto sentido un arte de la natación, un arte de mantener a flote en el mar del lenguaje a gente que está siempre tratando de hundirse. Y un artista es aquel que nunca sabe si va a poder nadar: ha podido nadar antes, pero no sabe si va a poder nadar la próxima vez que entre en el lenguaje.” (de la escritura)

 

Ricardo Piglia, “Los sujetos trágicos (Literatura y psicoanálisis)” en Formas breves. Barcelona, Anagrama, 2000.

 

artes visuales & mentalidades posmodernas

“Mujer que llora” (retrato de dora maar) P. Picasso

Arnold Hauser sostiene que “todo en la historia es obra de los individuos; pero los individuos se encuentran temporal y espacialmente en una situación determinada y su comportamiento es el resultado tanto de sus facultades como de su situación.”

En 1907 Picasso pinta  “Les demoiselles d´ Avynon” al tiempo que afirma: “hay que liberar a los objetos de la tiranía de la semejanza”; con este cuadro rompe el culto a la belleza femenina en tanto, basándose en un recuerdo personal no busca una visión icónica de él.

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Relaciones: ” te odio, no me dejes”

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Foto de L. Clerque: Horseman

” Te odio, no me dejes”, es un “mantra” ineludible en cualquier relación con una persona afectada por un TLP.(trastorno límite de la personalidad)

Esta afirmación repetida inconscientemente, aún sin ser dicha se origina en la falta de conocimiento del verdadero self (yo soy yo) y en un miedo muy primitivo.

La ansiedad ha sido generada en heridas intrapsíquicas muy profundas generadas en los primeros años de vida.

El problema reside en que el que no es TLP en una relación, debe aprender a convivir y entender porqué es odiado en un mínuto y querido y/o necesitado en el siguiente.

Hasta que la persona afectada no tome consciencia de que en su problema de relación los ejes que se mueven son:

1) soportar la distancia saludable mínima que garantiza libertad sin miedo a la pérdida

2) Aceptar y trabajar terapéuticamente la paradoja de que la intimidad asusta, originando un círculo vicioso que genera relaciones de doble vínculo ( de las que ya hemos hablado).

No es probable que se logre equilibrio saludable alguno.-

La danza del TLP “Te odio, no me dejes”, el miedo a la cercanía y a la intimidad son causados por la falta del sentido de identidad:” si te quedas cerca, me invades y si te vas me aterrorizo, no soporto la soledad”. Identidad siginifica que Yo soy yo a pesar de tí o de otros o contigo y otros pero los límites están claros.-

La manera de cambiar ésta dinámica es poder hacer conscientes las vivencias ligadas a haberse sentido sumergido en el pasado en relaciones primarias de desprotección, en una época en que se era extremadamente dependiente de cuidadores o padres.

No es necesario que esto haya pasado en la realidad, así fué vivido.

El juego del TLP : “te odio no me dejes”, pone bajo presión continua al partenaire , quién a menudo es visto como “ese padre, madre o cuidador”, que actúa, a su pesar y sin saberlo de una manera que actualiza en el presente las experiencias fragmentadas del pasado.-

Aquel que no sufre de TLP pero se encuentra en medio de un vínculo de este tipo, debe de manera ineludible entender que no puede cambiar la situación ni la persona sin ayuda externa.

Y este deseo de cambio debe ser llevado a la práctica por ambos miembros de la pareja.

En caso de que la pareja TLP no acepte ayuda externa, entonces corresponde al miembro “no TLP” buscar información para determinar que es lo mejor para sí mismo, (y para los niños que esten involucrados).

Bibliografía: A.J. Mahari: “The abandoned pain of borderline personality disorder”

El impacto de la violencia de género en la salud femenina I

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Síndrome de la mujer trabajadora o profesional

La mujer educada en algúnos de los modelos tradicionales imperantes, sobre todo en los países mediterráneos, puede sentir como una transgresión el desarrollar un trabajo fuera de su casa o una profesión, especialmente en ciertas crisis evolutivas: nacimiento de los hijos, problemas laborales de su pareja, enevejecimiento de sus padres, menopausia.

El desajuste surje porque sabe racionalmente que tienen derecho a su propio proyecto como persona pero las contradicciones y presiones del sistema familiar y social, generan stress y disfuncionalidad:

1) Siente que está traicionando o cuestionando, por ej. el modelo materno (el ama de casa exclusivamente) .

2) Se siente insegura o con poca fuerza para resisitir la presión social que la empuja la rol tradicional (por ej. cuidar al familiar enfermo) .

3) Tiene necesidad de dar explicaciones por todo lo que hace, horarios, llegadas tarde, idas temprano

4) Para “hacerse perdonar” carga con excesivas tareas los fines de semana, hace regalos, favores, etc..

5) Vive sus triunfos con culpa

6) trata de evitar, sin éxito la rivalidad o la competencia del marido

7) Se esfuerza por demostrar que tiene todo bajo control

8) Se siente sometida a la presión de ser perfecta y atractiva dentro y fuera de la casa.Suele consumir estimulantes, adelgazantes, café, ansiolíticos, fumar en exceso.etc..

9) Es implacable consigo misma . No pide ayuda. No puede estar sin producir algo.

10) Adquiere estereotipos masculinos laborales.

11) No puede negociar con éxito, por ej. el cuidado del adulto mayor dependiente 8padre, madre) con el resto de la familia

12) Se compara con otros todo el tiempo

13) Siente miedo de tomar inciativas, se aterra de llegar a cometer errores. es hipersensible a las críticas.

14) Puede estructurar conductas de represión de los afectos o desarrollar proyectos excesivamente ambiciosos.

15) Vive peleas permanentes con su pareja, sus hijos, sus padres, sin poder salir del intercambio de reproches y malosentendidos.

16) Por momentos siente que enloquece y suele tener ataques poniéndose a despotricar contra todo y todos.

17) A veces realiza consultas psicológicas sin éxito pues tiene dificultades en asociar y responder a preguntas relativas a sus motivos de consulta

18) Va y viene del trabajo sin perder un minuto, evitando el costado social del trabajo con sus compañeros o amistades.-

19) No sabe decir NO

Las adicciones, las compulsiones, la automedicación, la bulimia, el agotamiento, la crisis de identidad, los trastornos gastrointestinales, lumbalgias, hipertensión, depresión, accesos de furia con permanente necesidad d eecplotar, son algunas d elas perturbaciones más comunes de éste cuadro.-

( basado en e libro ” Hombres violentos, mujeres maltratadas”: de Graciela Ferreira)

Una imprudencia: erotizar la vejez

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Pablo y matilde urrutia

Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella.Entonces él la miró, y la vió desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana.Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella s ela devolvía muerta de risa.-

Gabriel García Marquez(El amor en los tiempos del cólera)

El erotismo en la vejez ha sido una temática poco abordada desde el punto de vista psicológico, cultural, histórico y médico.-

Ha existido y existe un ejercicio del poder, por parte de la industria farmacéutica, biomedicalizando la vida e intentanto colocar a la edad adulta y a la vejez bajo el exclusivo dominio de la medicina, en su vertiente de “vejez= carencia=dependencia=enfermedad; formula excelente de crear las condiciones de mercado, anulando el DESEO como elemento de análisis a partir de ciertas etapas de la vida.

Y que no se hable de ello, no quiere decir que no exista. Como lo sabe cualquier profesional, médico, enfermero, psicólogo, fisioterapeuta que trabaje con personas mayores de ambos sexos, con mayor o menor nivel de salud.

Actualmente, la ecuación : silencio-erotismo-vejez se presenta como un retiro natural y fuera de discusión.

Debemos aclarar que estamos separando sexualidad, genitalidad de erotismo, tal como lo marcaba Freud. Una cosa es la genitalidad y otra cosa el erotismo, el placer a través del cuerpo, el propio y el del otro. A veces el tema aparece marcado por el chiste (y su relación con el inconsciente) el del ” viejo verde” que surge como una vuelta d elo reprimido.

La deserotización de la vejez producen la transformación del goce sensual en ternura y cariño, no menos útiles pero sin ..más allá de…

Esta estereotipada representación de la ancianidad, con fuertes efectos en la percepción de la calidad de vida, coexiste con otra que se centra a través de producciones artísticas, literarias y terapéuticas en la creación de espacios para mayores, construídos desde el discurso del envejecimiento activo.

El hombre nace sexuado y erotizado y muere de la misma forma: elije un objeto de amor (homo u heteresoxual) y lo mantiene o no..pero no lo pierde.

¿Como se sentirá una mujer lesbiana que llega a la menopausia y no puede comentar a su medico de cabecera que realiza el PAP de rutina, detalles de su vida personal, para completar sus preguntas sobre , hijos, lactancia, abortos….etc..

¿Que piensa un hombre que desea el calor del cuerpo femenino, aún en la frialdad del trato de la enfermera de turno?

Se han realizados interesantes experiencias al respecto, destinadas a cruzar variables como : depresión, conductas compulsivas, trastornos alimentarios, deficicits cognitivos y mantenimiento de actividades básicas, sensacion de confort y creatividad, en mayores ingresados o no en residencias…

Intentaremos al abordar estos temas sumarnos a los intentos de varios autores por subvertir los mitos y prejuicios vigentes , no solo en relación a los nuevos enfoques sobre la erótica de la vejez, la vertiente abierta por las minorías gays y lesbianas y las interdicciones sexuales que suele imponer el geriátrico como spacio biomedicalizado.-

Bibliografía:

Iacub Ricardo: Erótica y vejez

Salvarezza, L: El fantasma d ela vejez

Lyotard,JF: la condición posmoderna

Long, I : Human sexuality and aging

Kehoe, M: Lesbians over 65: a triple invisible minority(Journal of Homosexuality)