Archivo de la categoría: cine y psicoanálisis

Mi semana con Marylin

Marilyn by Cartier-Bresson

Basada en  las memorias de Colin Clark que relatan la experiencia de ser el tercer asistente de dirección de una película con Marylin de protagonista concretamente ,  El principe y la corista , la película transcurre plácidamente entre dialogos breves y referencias  a citas de la actriz del tipo:

“Los hombres se acuestan con Marylin y se despiertan conmigo”.

Colin vive su semana mágica en contacto con la que era una de las mayores estrellas de Hollywood en franco enfrentamiento con Laurence Olivier.
Una impecable Michelle Williams interpreta a la actriz en sus diarios devaneos e inseguridades tratando de interpretarse a sí misma en cada detalle de su  personaje.
Una película que se deja ver, más cercana a una serie de televisión que a un film, sorprendiendo porque aún haya alguien que tenga algo para decir y que no se haya ya dicho del fenómeno MM.

Medio siglo después de su muerte Marilyn parece más viva que nunca.
Pero nuestro mundo no es el del cine sino el de la mente y “la Monroe” siempre nos ha llamado la atención, quizás porque arrastramos  muchos interrogantes relativos al rol que los psicoanalistas y el psiconanálisis jugaron en su corta y escindida vida.
Concretamente en ese 1957, Marylin  consulta a Anna Freud derivada por su analista en ese momento, Marianne Kris,  que no puede viajar para atenderla en medio de la crisis nerviosa provocada, como siempre, por las presiones del rodaje sumado a la desaparición de Arthur Miller y a un aborto espontáneo.
En los archivos del Centro Anna Freud su ficha dice :”Inestabilidad emocional, impulsividad exagerada, necesidad constante de aprobación exterior, no tolera la soledad, tendencia a las depresiones en caso de rechazo, paranoica con brotes de esquizofrenia.” Un rosario de contraindicaciones para pensar en un proceso psicoanalitico y eso sin considerar sus acting out sexuales y su adicción al alcohol y los barbituricos.
En la película, casi se caricaturiza el rol de Paula Strasberg como  actor coach en un “tu sabes, tu puedes, tu eres la mejor” que haría palidecer a Claudio Naranjo. Quizás a 25.000U$S la semana como cobraba en aquel 1957 yo también mentiría tan descaradamente ¿O no? porque era evidente que ni sabía, ni podía, ni era la mejor. Pero el Actor´s Studio y su método Stanislavsky pulido por Lee Strasberg no se sentía capaz de decirle que no. “Sacar lo que tienes adentro, tu propia historia” para construir un personaje es una trampa cuando solo tienes una imágen, cuando solo eres imágen.
Su último analista y quizás el más culpable en esta historia-Ralph Greeson- se preguntaba el porqué de la fascinación de Marylin por su propia imágen, su deseo de ser fotografiada que contradecía su pánico escenico. ” Es que “no tengo que decir nada, no tengo que hablar” , frente a una cámara las escenas debían ser repetidas casi 30 veces cuando lo normal es 5, mientras tanto era capaz de someterse sin problemas a interminables sesiones de fotos con algunos de los más prestigiosos fotógrafos de la época, con resultados siempre espectaculares, desde Milton Greene a Henri Cartier Bresson, Richard Avedon o Bert Stern. Treinta años después , en los 90, es probable que otra hubiera sido su vida, nadie la hubiera empujado al celuloide, hubiera vivido tranquila y neuróticamente como modelo, pero en los 50/60 no era ni el momento ni el lugar. La ”estrella del psicoanalisis”,   no realiza ningún diagnóstico en esos 30 meses de tratamiento, hasta el 4 de Agosto de 1960, fecha del ¿suicidio? de la Monroe.”Aunque tiene el aspecto de una toxicómana no encaja en esa categoría, tiene 34 años y sigue funcionando con la idea de que es una niña pequeña”, apunta. Greeson va rompiendo todas y cada una de las bases del encuadre, la recibe todos los días, a veces hasta cuatro horas diarias, inclusive festivos, la autoriza a que lo llame a todas horas, tanto de día como de noche y hasta la aloja en su casa y la presenta a sus hijos, la lleva de vacaciones con su familia; gestiona sus relaciones amorosas con Yves Montand, Arthur Miller, los hermanos Kennedy y Sinatra. Finalmente, se convierte en el representante de su carrera, garantizando al estudio Fox que controlará su impuntualidad crónica, según ella porque “si te esperan garantizas que te querrán”.

Cualquier terapeuta que haya tratado un paciente de estas características sabe de esa demanda constante que requiere del NO como terapia, casi en exclusiva, generalmente seguido de un abandono del tratamiento ante la imposibilidad de consolidar una alianza terapéutica.
El analista, decía Lacan, debe renunciar a la posición del Amo,  el discurso del amo es el reverso del discurso del analista. El analista, en la transferencia, ocupa un lugar de poder respecto de su paciente, pero debe renunciar a utilizarlo para su provecho personal ó para sugestionar a su paciente, limitándose a acompañarlo en su intento de atravesar su fantasma.
Greenson seducido por la idea de convertirse en el que “cura” a la mujer más famosa del mundo (aunque también por intereses económicos) chocará con la deontología más básica y con las elementales reglas de esta profesión.
Onfray se retuerce de felicidad en su sillón de filósofo”anti”.
La terapia continuó cada vez más intensa y caótica; el rodaje de “Vidas rebeldes”, durante el verano de 1959, fue otro desastre: depresión, comas etílicos y hospitalización. “Ante todo, me esfuerzo por ayudarla a que deje de sentirse sola, para evitar que busque una salida en las drogas o frecuentando a personas destructivas. Es el tipo de terapia que se adopta con una adolescente que requiere consejos, afecto y firmeza”, se justificaba.
¿El trastorno límite de Marylin (en términos actuales) era tratable?
¿Había alguna posibilidad, alguna salida a esa patología de borde avalada, sustentada y legitimada por toda una “industria”?.
Creería que no, que la pulsión de muerte, representada por un prematuro miedo a envejecer ( “No quiero envejecer. Quiero ser siempre como soy hoy. Sigo sin saber actuar. En el momento en que mi cara no esté a la altura y, cuando mi cuerpo siga el mismo camino, entonces no seré ya nada. Nada en absoluto”) no dejaba espacio para nada que no fuera imagen vacía.
Cerca del final, Marilyn, que había seducido y manipulado por su sufrimiento “real” a sus maridos, amantes, amigos y terapeutas, ejerce sobre Greenson una fascinación especial. El propio Greenson le confiesa a Anna Freud: “Se ha convertido en una mujer paranoide y muy enferma. Puede usted imaginar lo difícil que es tratar a una actriz de Hollywood, a alguien que se encuentra completamente sola en el mundo, pero que, al mismo tiempo, es una gran celebridad”.
Marilyn y el que ella llama su “salvador” entran juntos entonces en lo que la psiquiatría denomina “folieux a deux”.
Cada cual asume los síntomas del otro, él evita a los pacientes y pasa su tiempo en los pasillos de los estudios de la Fox, cediendo por una especie de complejo de Pigmalión. Pero, tras dos años de una enorme atención, Greenson se cansa y huye a Europa, como lo hizo Miller, como lo hicieron todos.
Marilyn, murió dos meses después. Está claro que Greenson no mató a su paciente, pero quizás eso no nos alcance a la hora de valorar cuál debe ser nuestro rol como terapeutas en patologías “de borde”, quizás debamos trabajar en nuestros obstáculos y en nuestras posibilidades reales y sobre todo ejercer una crítica despiadada  de nuestro rol como antesala de una intervención eficaz.
Por suerte para nosotros, pobres psicoterapeutas y psicoanalistas, Marylin Monroe solo hubo y habrá una.

Mel Gibson, el castor y la depresión

\”El castor\”, dirigida por Jodie Foster es una excelente película. En ella Mel Gibson da vida a Walter Black, un ejecutivo del mundo del juguete afectado por una depresión. El trabajo actoral de Gibson, casi permanentemente en pantalla es impecable, lleno de matices corporales para expresar su desánimo y su letargo; su familia lleva mal la cuestión y el hijo mayor se alegra cuando la madre decide pedirle que abandone el hogar. Lo siguiente es transcurrir por un patético intento de suicidio que culmina con el descubrimiento de la marioneta (el castor) y el desafío de superar su estado a través de un “alter ego”. La marioneta toma el control de su vida y en esa proyección Walter recupera su creatividad, su proyecto,  su pareja  y su rol de padre, sobre todo con su hijo menor,  a quién la creatividad de su padre, quizás por una cuestión de edad, no solo no le es extraña sino que lo estimula.

Pero hay un matiz, no existe el “como si”. El castor es real en la mente de Walter, es su forma de enfrentar su melancolía. Walter no está triste o deprimido, sufre una melancolía severa que parece que los psiquiatras hanpasado por alto al medicarlo.

¿Cuál es la diferencia?

En “Duelo y melancolía” Freud  habla de la “reacción esperada a la pérdida de una persona amada o de una abstracción que ocupe ese lugar” (un ideal, un rol, una imagen interna),  se pierde la capacidad de amar, se da una inhibición generalizada  y una desazón profunda. En la melancolía aparece  la pérdida del sentimiento de sí mismo, caracterizada por lo  central a la hora del diagnóstico diferencial:

1) Autoreproches

2)Autodenigraciones

3) Delirante expectativa de castigo

En un primer momento, Walter evita el duelo ante la pérdida de su yo ideal mediante el recurso de identificar  el castor con el objeto perdido, de esa manera a través de una disociación “resuelve” la cuestión. Pero estamos en el terreno del narcicismo que es específico de las psicosis, mientras los demás creen que Walter juega al “como si” la cosa funciona, cuando lo confrontan con la realidad, el odio se ensaña desde ese objeto sustitutivo y el vacío total termina en un delirio que lo lleva a un intento de suicidio disfrazado de lucha con ese objeto ahora transformado en enemigo.

La peli sirve de ejemplo para diferenciar tres estados clínicamente diferentes:

1- El sentimiento “normal” de tristeza asociado al duelo o a “microduelos”, algo que termina, algo que se pierde, algo que abandona.

2- Lo que en la actualidad  denominamos depresiones neuróticas asociadas a personalidades en las que los autoreproches, la autoexigencia, la falta de vínculos con objetos de amor, la pérdida de una red social de apoyo lleva aun estado de retiro de interés en el mundo externo sin ideas delirantes.

3- La melancolía (nuestro amigo Walter)

En sintesis, cuando hablamos de depresión desde la clínica freudiana se trata de una serie de tres términos: normalidad-patologia-psicosis

1) La oposición normalidad -patología.

2)Dentro de la patología , la oposición neurosis-psicosis .

Es esta distinción la que resulta decisiva en la práctica psicoanalítica en tanto determina la modalidad terapéutica que será muy diferente en cada caso. En el duelo, el mundo se vuelve pobre y vacío, provocando en el Yo un desgarro temporal y reversible. En la melancolía, el Yo se vuelve pobre y vacío y el desgarro se estabiliza y se hace permanente.

“Todo el mundo necesita un amigo y tú me tienes a mí” (El Castor o la doble vida de Walter)

Psicología de la ceguera

“Cuando me puse el antifaz por primera vez sentí pavor”

Belen Rueda (actriz) (protagonista de Los ojos de Julia)

Cuando me anunciaron que el restaurant elegido para la cena era “Dans le Noir” no me alegré: es más pasé revista a una lista de excusas probables para no ir. Luego lo tomé como una oportunidad de explorar  una  experiencia, pero las primeras emociones tuvieron que ver claramente con el miedo a lo desconocido.

Como soy hija de la racionalidad, lo primero que hice fue documentarme como forma de calmar mi ansiedad.  Resulta que la idea no es nueva, el primer restaurante “oscuro” surgió en los `90 en Zurich. Todo comenzó en la exposición Dialog-im-Dunkeln (Diálogo en la oscuridad) que tuvo lugar de Febrero a Abril de 1998; el clérigo ciego alemán Jürg Spielmann conoció allí al psicólogo Stefan Zappa y comenzaron a pensar en el diseño de un espacio en el que la ausencia de luz fuese la esencia. El dinero surgió de un crédito para una asociación de invidentes y personas con distintas deficiencias visuales, finalmente el Blindekuh (Vaca ciega) fue inaugurado en Zürich en el 2000.

Con el tiempo se ha creado una tendencia y actualmente existen restaurantes de este tipo en USA (Cadena Opaque), América y resto de Europa (Cadena Dans le Noir).

¿Que pasó en Dans le Noir?, nos explicaron el comportamiento a seguir respecto de nuestros guías invidentes, qué hacer y qué no hacer y comentaron que la ausencia de visión nos permitiría agudizar otros sentidos como el oido, el gusto o el olfato.

Pasar de la visión a la total oscuridad resultó menos complicado de lo que pensaba, la primera impresión tuvo que ver con la orientación espacial, ubicar los límites de la mesa, quién tenía a mi lado, quién enfrente, que tenía al costado, me dí cuenta que estaba en un ángulo al lado de un muro ( o algo parecido) me recordó al cuento de los Los ciegos y el elefante y decidí cerrar los ojos. El tiempo comenzó a transcurrir muy lentamente, cada plato venía con una explicación sin decir de que se trataba ¿carne? ¿verdura?¿frutas?

¿gazpacho?, las texturas, el olor comenzaron a ser importantes. Comenté brevemente con mis compañeros mi impresión y me guardé el recuerdo de los sabores…o lo que yo creía que era el recuerdo de los sabores. Descubrí que esa situación en la que me encontraba cambiaba mi forma de actuar. Cuando no vemos a alguien, cuando no podemos distinguir sus ojos, sus gestos, nuestra actitud cambia. No podemos basarnos en la imágen, tenemos que confiar en lo que sentimos: tonos de voz, cercanía física. La relación con el camarero invidente se transformó en cercana, divertida, había que confiar en él para salir de ahí “con vida”. Pero también me sentí más libre, no podía saber que expresión tenían los demás y sabía que los demás no veían la mía. Podía quedarme en silencio o desperezarme con total libertad. Pero no podía moverme con libertad. ¿Que si exploré los sabores? a la salida en la excelente explicación que nos dieron pude comprobar que había acertado 2/10 ….un completo fracaso.

Mi aprendizaje tuvo que ver con algunos prejuicios ligados a la ceguera y con la idea de que la mente debe adaptar el cerebro a una realidad para la que no está preparada. La famosa plasticidad neuronal adquiere en el caso de la discapacidad visual algunas particularidades.

Siguiendo a los que conocen en profundidad el tema podemos decir que las limitaciones se reducen a tres aspectos:

1) Desplazamiento:  orientación y  movilidad

2) Control del ambiente : la vista nos permite captar mucha información al mismo tiempo: espacio, colores, cantidad de personas, como están vestidos, sexo, estrato social. Si no existe, es necesario desarrollar los “sentidos vicariantes” : oido, tacto, gusto, olfato y percepción de obstáculos, pero eso nunca es instantáneo, requiere educación y rehabilitación.

3) Información : la mayoría de los datos nos llegan en forma visual: libros revistas, señales, ordenadores. Si este canal está anulado es necesario desarrollar un nuevo itinerario :el sistema braille.

Pero sin dudas la peor limitación es la derivada de la segregación social producto de la ignorancia y del   miedo a lo desconocido.

Cuando una persona pierde la visión su trabajo consiste en superar ese límite y apelar a todas las estrategias psicológicas y neurológicas ligadas a la adaptación: en este caso adaptarse significa organizar de manera diferente los estímulos que se reciben. No se trata de agudizar nada, se trata de percibir diferente, de sacar afuera ” el ciego interno”, y eso lo saben muy bien aquellos profesionales que trabajan en rehabilitación.

El adulto que pierde o reduce su visión tiene que asumir la tarea de reorganizar su mundo interior: sus intereses, sus capacidades, su lugar social, su esquema corporal cambian, no se trata de adaptar lo conocido a la nueva situación, sino de adaptar la situación a lo desconocido de uno mismo.

“Creo que nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que viendo no ven”

José Saramago (Ensayo sobre la ceguera)

 

ABB: “Full Monty” y duelo y trauma en el desempleo

Trabajadores de la empresa ABB en Vizcaya, se manifestarán este martes por los 160 despidos resultados de un ERE.

Hace unas semanas vimos por TV el video protesta a lo \”Full Monty\”, curiosamente no se comentaban los datos motivo del video, señalando solo lo “original” de la protesta.

Hay que recordar que  Full Monty es una peli que inaugura la idea de la “resiliencia” en el cine al contar  el drama del desempleo en la Inglaterra de

Margaret Thatcher en pleno  auge del neoliberalismo que  acabó con el estado de bienestar  en buena parte del globo y cuyas consecuencias aún están vigentes, gestando movimientos sociales como el 15M.

Ahora bien , como somos psicólogos y no economistas, nos interesa aportar alguna idea sobre qué se mueve en el psiquismo del que se encuentra sin trabajo.

Frente al desempleo puede suceder que:

  • la situación se perciba como consecuencia de causas sociales, económicas o políticas  o,
  • el trabajador  se atribuya  la responsabilidad por  la pérdida de trabajo.

Ambas representaciones aparecen en forma secuencial: la primera al  ser despedido y la segunda al buscar trabajo y no encontrarlo.

Galende (1997) analiza la caída del Estado Benefactor que arrastró las consignas de universalidad, igualdad y equidad y dejó  el riesgo de vivir a merced de  una cobertura que depende de la capacidad económica del trabajador.

Concluye que en tanto sigan prevaleciendo las leyes del mercado por sobre las de la comunidad y la lógica del contrato sobre la de la justicia social, los riesgos son la imprevisibilidad y la falta de reglas.-

Desde otro enfoque, Freud plantea el antagonismo entre las exigencias pulsionales y las restricciones impuestas por la cultura, concluyendo que la justicia social supone  que la violencia individual (la ley del más fuerte o del mercado) no se  debería imponer sobre el poder de la comunidad.

Por otra parte, desde  la representación social del desempleo de tipo conductual  las causas son  personales (historia laboral, formación, actividad gremial, etc.)  y esta visión suele terminar en una   desocialización de la problemática laboral en el que siempre existe un momento de “victimización”.- Sigue leyendo

El psicoanálisis y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

sLa investigación en neurociencias ha trabajado buscando las bases biológicas del trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y se ha llegado a un amplio consenso de que los tratamientos de elección para esta enfermedad son la terapia conductual y los antidepresivos basados en la inhibición de la recaptación de serotonina.
No obstante, los enfoques de orientación psicoanalítica y psicodinámica tienen todavía mucho que ofrecer en un plan de tratamiento general. Cualquier síntoma sea o no de etiología biológica tiene una significación inconsciente.
El síntoma es “lo mejor” que puede hacer la persona en ese momento .
Lo que queremos recordar y que parece olvidado entre tanto “pragmatismo” no del todo entendido es que los factores psicodinámicos son la razón de ser de los síntomas; que se desencadenan y exacerban cuando están dadas las condiciones : el concepto de “series complementarias” sigue permitiendo comprender qué pasa y por qué.
Por otra parte, la familia y otras personas, lo que incluye a los terapeutas, pueden sentirse forzados a acomodarse a la enfermedad respondiendo a comportamientos coercitivos del paciente y entender en que contexto sucede esto es crucial para el éxito terapéutico.
SE TRATA DE UNA ESTRUCTURA BIO_PSICO_SOCIAL siempre presente.

El viejo aforismo ” no hay enfermedades sino enfermos” es la vuelta de la sabiduría popular a la idea de que la significación inconsciente del síntoma determina la clínica.
Cada caso debe ser evaluado, diagnosticado y sometido a una estrategia terapéutica en la que intervengan:
Un diagnóstico psiquiátrico y neurológico y un diagnóstico de personalidad. En los casos en que se trate de un cuadro de base orgánica, considerar el sistema de relaciones en los que el paciente está inmerso garantiza la eficacia del tratamiento (familia, redes, etc.) y en los casos en los  que el TOC se asienta en una estructura de personalidad en la que es un síntoma dentro de la dinámica de un conflicto intrapsiquico se impondrá un psicoterapia psicodinámica con intervenciones terapéuticas puntuales de otros enfoques (sistémico, cognitivo-conductuales) y apoyo farmacológico:

1) Encuadre terapéutico psicodinámico para entender la RAZON DE SER del cuadro
2) Apoyo farmacológico
3) Intervenciónes del modelo cognitivo -conductual para aspectos puntuales de la sintomatología

Históricamente se ha considerado a dos entidades clínicas, la neurosis histérica y la neurosis obsesivo – compulsiva como las más “sensibles”  al tratamiento psicoanalítico;  el psicoanálisis nació de las experiencias con la histeria, el escrito clásico de Freud de 1909 sobre “El hombre de las ratas” introdujo la neurosis obsesivo-compulsiva en la literatura psicoanalítica con una formulación psicodinámica de los síntomas.

Pero la neurosis obsesiva como estructura de personalidad es mucho más compleja que el TOC y es bueno no usarlos como sinónimos.
Parte de la dificultad de entendernos en el campo clínico proviene de no hacer la diferenciación entre trastorno de la personalidad obsesivo -compulsiva (TPOC), que responde muy bien al psicoanálisis, y el TOC, que puede o no incluírse en una estructura de personalidad obsesiva.
Requiere de parte de las posturas biologistas una visión menos monocroma y sobre todo más critica y exigente.
De hecho, sólo en torno a un 10% de los pacientes con TOC tienen también trastorno de la personalidad obsesivo -compulsiva pero todos tiene una manera de entender sus síntomas que responde a una historia, unas relaciones personales y una situación actual y cada caso es en este sentido único aunque se puedan encontrar aspectos compartidos.

En una época en la que la terapia conductual y los inhibidores de la recaptación de la serotonina se han convertido en tratamientos de elección muy aceptados en los pacientes con TOC (Greist y Jefferson, 1995), relegar a la historia los enfoques de orientación psicoanalítica y así  privar a muchos de nuestros pacientes de un componente necesario y valioso para el arsenal terapéutico utilizado con los pacientes con TOC es cuando menos incorrecto.
A pesar de la agresiva investigación en las neurociencias sobre las bases biológicas del TOC, los clínicos de orientación psicoanalítica tienen todavía mucho que aportar para un plan global de tratamiento de tales pacientes. Y de otros, dicho sea de paso.
El enfermo es siempre un SUJETO con historia, nunca un sistema neurológico aislado. Sigue leyendo

Duelo y trauma en el desempleo

Frente al desempleo puede suceder que:

  • la situación se perciba como consecuencia de causas sociales, económicas o políticas
  • el trabajador atribuya a su perfil personal, sus acciones, etc., la razón de la perdida de trabajo.

Ambas representaciones aparecen en forma secuencial; la primera al  ser despedido y la segunda al buscar trabajo y no encontrarlo.

Galende (1997) analiza cómo la caída del Estado Benefactor arrastró las consignas de universalidad, igualdad y equidad, dejando librados los riesgos de la existencia a una cobertura que depende de la capacidad económica del trabajador.

En tanto sigan prevaleciendo las leyes del mercado por sobre las de la comunidad y la lógica del contrato sobre la de la justicia social, los riesgos son la imprevisibilidad y la falta de reglas.-

Cuando Freud plantea el antagonismo entre las exigencias pulsionales y las restricciones impuestas por la cultura, refiere que la justicia social implica  que la violencia individual (la ley del más fuerte o del mercado) no se imponga sobre el poder comunitario.

En la representación social del desempleo de tipo conductual según la cual se atribuye el desempleo  a causas personales (historia laboral, formación, actividad gremial, etc.)  podemos encontrar el síndrome de desocialización de la problemática laboral en el que siempre existe un momento de “victimización”.- Sigue leyendo

Sexo en Nueva York: esclavos de la estética

La esperada película sobre la exitosa serie, ícono de las nuevas tendencias en relaciones personales es básicamente un impresionante desfile de moda con un guión de excusa.

Las fashionholic son, como todo aquello que se sale de quicio, una exageración de lo normal. Es “normal” en el sentido de habitual, esperado, lógico…. buscar sentirse y verse bien, encontrar un estilo, seducir a través de la imágen. El 80 % es imágen y lenguaje corporal.

Cuál es el problema entonces ? Imaginemos la escena: Una ciudad “fashion”: ej. París; personajes: dos mujeres en la treintena ; su aspecto: perfecto, rubias, talle pequeño ropa de marca, complementos adecuados, bronceadas y usando unos tacos stiletto en perfecta combinación. No es difícil imaginar su conversación: unos nuevos suplemntos alimentarios carísimos que crean sensación de saciedad con gusto a lo que sea menos a comida real.-

París, Nueva York, se encuentran entre las ciudades que más aman el culto al cuerpo aunque parecen castigarlo con sesiones interminables y no controladas de gym; cantidad de tiendas de moda de precios altísimos desde lo más cool a lo más chic.

No se trata de culto por la estética, criterio griego sostenido en todas las culturas con patrones personales pero igualmente válidos no se trata de consumo capitalista; hablamos de esclavitud por la imágen.

Un acoso que presiona a las personas de todas las edades y géneros, promoviendo cirugías estéticas innecesarias, subrayando la importancia de la marca por sobre el gusto ( un bolso ¿es bonito por sí mismo? o ¿debe ser bonito porque es Louis Vuitton?) y desarrollando patologías alimentarias como la ortorexia: adicción a la comida “saludable”, además de los ya conocidos y clasicos trastornos alimentarios (bulimia y anorexia) que si bien se relacionan son diferentes en muchos aspectos al tema que nos ocupa.-

La ortorexia: No es sólo la comida sana, sino que se trata de una obsesión por evitar ciertos productos que va llevando a que esta persona restrinja el abanico de diferentes alimentos que hay en el mercado y cada vez va convirtiendo la comida en algo que controla y a q uién controlar: de donde proviene, tipo de grasas composición, calorías, transgénicos etc…; comer productos de tal sitio o tal marca, saber cómo se ha cocinado… todo esto acaba por aislar a esa persona de los lugares comunes donde se come con los amigos y convirtiéndose en una obsesión.

Es un trastorno que les lleva a tener restricciones alimentarias de productos que pueden ser imprescindibles.. Esta patología no deja de ser una complicación o una forma de anorexia, en lugar de querer estar delgados el punto es “comer sano”, pero el fondo de inseguridad, y la necesidad de control es el mismo, siempre se acompaña de esa esclavitud por la estética y por eso es importante ver todo el contexto para trabajar la influencia del mercado sobre las creencias y hacer un “consumo responsable” (de comida, productos de estética, tratamientos antiage, moda, belleza, etc…-

Por supuesto que mejorar el aspecto es un indicador de salud mental y psíquica, de hecho solemos evaluar el descuido en la limpieza o el tipo de ropa para inferir estados de ánimo : “te veo bien” suele ser una frase muy popular.

Pero es que cuando la presión de la imágen aumenta a manos de una industria voraz, capaz de generar complejos donde no debieran estar, lleva al quirófano a jóvenes que incluso no han acabado su desarrollo.

En España el número de niñas menores de 18 años que se operan los pechos es el mayor de toda Europa.

Desde el punto de vista psicológico la imágen corporal es parte de la estructura del YO, una herramienta de construcción de la identidad.-

El punto central es donde situar los indicadores de la autoestima y las deficiones de : moda, estilismo, salud, bienestar, belleza, status, logros personales e imágen.-

Quizás, ante la ausencia de la regulación del mercado, toque manejar la regulación individual: discernir: el trabajo por la imágen “ideal” de la autoestima aceptando como soy y buscando como mejorarlo…si toca;,lo ilusorio de lo real, el “photoshop” de la persona de carne y hueso, el cuidado personal extremo del sedentarismo, la calidad de vida y la sana generación de endorfinas de las fantasías de la asociacion objeto-logro/felicidad.

Algunos lugares para pensar:

Film: Shi gan (Tiempo) Kim Ki du

Serie televisiva : “Betty la fea” productora Salma Hayek

Nicole Kidman y el Botox (google búsqueda)

Lipovetsky, G: La era del vacío. cap. VI