Ike y Tina Turner
El codependiente necesita asumir responsabilidades en parcelas de la vida de las personas que los rodean, al punto de sentirse incómodo y desamparado cuando está solo debido a su falta de límites entre el yo y el otro.
Cuando termina una relación importante, busca con urgencia otra a la que proporcionar el cuidado y apoyo que cree necesitar para reforzar su propia autoestima.
Rechaza el hacer peticiones, incluso las más razonables al tiempo que subordina sus propios deseos a los de aquellos a los que dice proteger.
En suma, la necesidad de conseguir la aprobación de otros llega a ser una meta en sí y para alcanzarla, la persona codependiente está dispuesta a aceptar situaciones con las que está en desacuerdo.
La sensación de necesitar de otros llega a ser tan intensa que aparecen sentimientos de malestar cuando por lo que sea la persona tiene que permanecer sola sensación que se agrava cuando sospecha que la van a abandonar.
El término co-dependencia surge en la década del 70 al principio centrado en el ámbito de la dependencia al alcohol y los malos tratos, para describir la actitud adoptada por algunos familiares respecto al paciente. Básicamente, se caracterizaba por el reforzamiento de las conductas adictivas o desadaptativas del paciente, que parecía expresar la necesidad de seguir siendo un cuidador-víctima permanente, para así mantener la propia identidad. (más…)
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Podemos definir al duelo complicado como un estado en el que la persona se siente desbordada recurriendo a conductas que aumentan la sensación de no avanzar hacia la resolución del proceso.
Siguiendo a Worden (2007) hablamos de diferentes perfiles de duelo complicado:
- retrasado: la reacción emocional surge tiempo después de la pérdida a través de un recuerdo o de una situación similar a la vivida con el objeto perdido (ej: navidades)
- crónico: duración excesiva, no se puede pasar página.
- exagerado: aparición de síntomas clínicos intensos: depresivos, ansiosos, etc..
- enmascarado: la persona no es consciente de que sufre a causa de la pérdida, en su lugar aparcen síntomas físicos(dolores de cabeza, alergias, problemas gástricos).
En un duelo complicado podemos encontrar:
- cambios radicales en el estilo de vida y evitación del grupo de amigos/familia asocaidos al fallecido
- impulsos destructivos
- tristeza inexplicable que se produce cada año en la misma época
- Imitar a la persona muerta
- desarrollo de una fobia a la enfermedad relacionada con la pérdida
- un acontecimiento poco importante desencadena una respuesta emocional excesiva
- imposibilidad de desprenderse de objetos del fallecido
Algunas intervenciones terapéuticas:
- realizar una biografía
- escribir cartas que no se envían
- construir diarios o libros de recuerdos
- recopilar imágenes sobre lo perdido
- escribir epitafios
- caracterizar la pérdida: qué, cómo cuando y cuanto se ha perdido, que ocupa su lugar
- elaborar historias, poesias, cuentos
- desarrollar rituales de alejamiento
Desde una perspectiva constructivista hablamos de que se trata de crear una nueva vida otorgando significado concreto a lo que pasó y a cómo actuamos frente a ello. “Una vez entendemos el cómo y el por qué de la pérdida podemos iniciar un proceso creativo de reconstrucción” ( Leila Nomen Martín) buscando un nuevo orden sin lo perdido.
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