El color es uno de los elementos o principios esenciales presentes en el arte y en el trabajo arteterapéutico. Es. por otra parte, difícil d edefinir a pesar de sus claros efectos porque con el color expresamos cualidad emocional y por lo tanto en el resultado de un apintura podemos ver cómo una persona expresa su vivencia emocional y sentimental.-
Cada color corresponde a una clave psicológica que se relaciona con un efecto dinámico. Sin intentar llegar a una interpreatción exhaustiva, pdoemos hacer una primera diferenciaciación entre colores cálidos (rojos, naranjas y amarillos y colores fríos (la gama d eazules y verdes).
La mayoría estaríamos de acuerdo en que el rojo es expansivo, energético, impulsivo e influye sobre l color con el que se mezcla. Y el amarillo se abre al contacto. se expande también, no tiene límites, es luminoso y seadapta al otro color.
El azul es introvertido, aporta calma y se aleja, da forma, tiene una fuerza de profundidad y oscuridad que no tienen los otros.-
Aún coincidiendo en estas simples pautas, cada uno tendrá su propia percepción individual y subjetiva o mejor dicho su propia experiencia en cuanto al color.-
Unos nos gustan más que otros y esto va variando durante la vida y sus etapas. O dependerá del momento un color nos atrae más que otro.-
Un ejercicio muy simple es pintar con el color que en el momento apetece contactando íntimamente con ese tono escogido. Utilizando la técnica de la acuarela dejar que el pincel fluya por el papel, llenándolo,, y observar como sentimos el color. también podemos intentar hacer una gama de tonos lo más variada poisble, más claro, más luminoso, más espeso, más oscuro. Es un ejercicio simple, pero cargado de contenido, con cada gesto somos nosotros los que determinamos nuestro esapcio, y añadimos o dejamos, permitimos que haya más o menos luz en una zona de la pintura.-
El control es uno mismo y nadie interfiere en la experiencia. Otra propuesta igualmente interesante es pintar con otra persona:
Propuesta arteterapéutica: Dialogando con dos colores
Cada persona pinta con un pincel y un color escogido libremente dentro de la gama de los primarios y en la misma hoja de papel. Se sitúan uno frente al otro. la única regla es que cada uno empiece por pintar un pequeño espacio que será siempre suyo y que la otra persona no podrá pintar. Y, por turnos, en silencio, van pintando. El ejercicio finaliza cuando ambos lo deciden y el papel está totalmente ocupado. Al terminar el trabajo cada persona cambia de posición de forma que pueda tener el punto d evista del otro. Y es interesante poder comentar la expereincia, cómo se han sentido, si estaban cómodos en esta forma de expresión no verbal. Si, por ejemplo, se han atrevido a explorar la relación de una manera diferente a cómo lo harían hablando o si se han sentido invadidos o se han tenido que adaptar al ritmo del otro demasiado.
Es interesante observar si la percepción de ambos participantes ha sido similar o, por lo contrario, cada uno ha vivido el ejercicio de una manera diferente.-
Observación de las pinturas
Lo principal en esta porpuesta es la “vivencia” de los participantes. Aunque hay algunas pautas objetivas que pueden ser de ayuda.-
Podemos ver si hay una unidad entre las partes o más bien están desconectadas y no forman un todo. Si s eha conseguido riqueza en los tonos, si hay un foco o como es el tipo de trazo y la textura de la pincelada.-
Ejemplo I:
Un gran foco amarillo hacia donde toda la composición parece dirigirse, éste es el espacio íntimo de una de las dos personas. las pinceladas crean una especie de laberinto con varios núcleos cerrados, no hay demasiados valores medios y también sobresale el espacio ultramar, adosado al foco amarillo mencionado.-
Ejemplo II:
Aunque sí hay un fondo con una cierta unidad, se vé claramente ele spacio que cada persona ha pintado con un estilo muy marcado y diferente. No hay mucha riqueza de matices resultantes de la mezcla del prusia y el carmín. se podría decir que hay una relación de respeto hacia el otro y no demasiada implicación.-
Ejemplo III:
Sí se observa unidad y coherencia tanto en la composición como en la pincelada. Podría ser una pintura hecha por una sola persona. Llama la atención un pequeño punto focal, el prusia practicamente puro, parece que la persona que pintaba cone se color ha hecho un esfuerzo de autoafirmación que su compañero ha respetado a pesar de no ser el espacio íntimo, que está situado al otro extremo y que cuesta reconocer.-
Ejemplo IV:
La unión de los dos colores cálidos, el bermellón y el amrillo oro, da la imágen d eunidad y coherencia, con sus formas suaves y dinámicas. Aunque la unión de los colores ha sido un tanto casual, y hay poco trabajo con los tonos intermedios(naranjas). Y el amarillo no ha sido dominado por el rojo, mucho más fuerte, se mantiene limpio, pero dá la sensación de caminos cortados.
Conclusiones:
Con ésat sencilla propuesta de diálogo no verbal, podemos explorar el encuentro con el otro en un esapcio protegido, utilizando la pintura como pantalla de cómo reaccionamos ante el otro, o del momento en que estamos en cuanto a nuestra autoafirmación. la arteterapia nos permite encararnos con esto y exteriorizar y hacer visible algo inconsciente para permitirnos caminar seguros hacia el futuro.-
Autora del post: Silvia Sanchez. Licenciada en Bellas artes por la Universidad de Barcelona.
Arterapeuta Hauschka. Diplomada por el astrologish Psychologies Institut, Suiza




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