
Foto: Gilber Garcin : Squares
Mientras algunos psicólogos como José Gil Martínez, profesor de la Universidad de Valencia, sostienen que “el síndrome depresivo post-vacacional” es padecido por un 35% / 40% de los trabajadores; hay otros , como el jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Jerónimo Saiz, para los que simplemente “no existe, porque no tiene entidad clínica”.
Según el doctor Saiz la vuelta al trabajo después de las vacaciones es simplemente una evento más, como lo es irnos de vacaciones, en el que debemos adaptarnos a una realidad que no siempre concuerda con nuestras expectativas. “Si la depresión se asocia al regreso de las vacaciones es puramente una coincidencia; aquéllos que la sufren estaban enfermos previamente”.
Otro psiquiatra, el doctor Enrique Rojas, sí cree que puede hablarse de “un cierto grado de depresión”. El cuadro clínico que se observa es menor, en el sentido de que es una crisis reactiva.
“Puede experimentarse un empeoramiento del estado de ánimo como consecuencia de la vuelta a la rutina tras unos días de descanso sin mirar el reloj”.
Para este especialista, la apatía, el cansancio, la tristeza y la melancolía acompañan a este período de adaptación que puede durar hasta 15 días y que es más notable en las personas que tiene un trabajo en el cual “la relación interpersonal es tensa o distante”.
Personalmente adhiero a la idea de que hablar de “síndrome, depresión o estrés post-vacacional”, es darle entidad clínica a algo que forma parte de un proceso.
“Síndrome” es un conjunto de signos y síntomas y de momento falta tipificarlos; sin embargo sí es cierto que se produce un estado de ánimo negativo en muchos de los trabajadores que vuelven a sus puestos relacionado con el aburrimiento por falta de desafíos e incentivos, sumado a la amenaza de inestabilidad laboral, la competencia feroz y la comunicación “ruidosa”.-
“El nivel de insatisfacción es en algunos casos muy grande . Este sentimiento podría compararse al que se produce normalmente los lunes para casi todos los trabajadores, tras dos días de descanso. Si se toman 30, se produce de forma más acentuada”, sotiene el Dr. Rojas
Es por eso que la tendencia a otorgar vacaciones o días libres no en forma global sino en varios momentos del año: mas veces pero menos días, aparece como más positiva en lo que a índices de motivación y afiliación al rol se refiere.-
!Aprender a descansar es un arte y el ocio retrata la personalidad de cada uno”, afirma el doctor Rojas. Las vacaciones requieren una nueva estructura del tiempo y de la misma forma, según Alfredo Muñoz, hay personas que no saben qué hacer con el ocio, posiblemente porque el trabajo no les ha dejado desarrollar hobbies: “la primera semana se lo pasan muy bien, pero a partir de ahí literalmente se aburren y sienten la misma insatisfacción que otros cuando vuelven al trabajo”.
Para que la vuelta de las vacaciones no suponga un conflicto es útil:
- No considerar las vacaciones como la “solución” a los problemas dentro y fuera del trabajo.
- No buscar la “felicidad” durante ese periodo. No hay por qué estar siempre “bien”.-
- Gozar del tiempo “improductivo” , desarrollando el concepto de ocio creativo.
- Descansar lo suficiente sin sentirse culpable, eso implica no llenarse de “actividades” ej: visitar 10 ciudades en cinco días, jugar interminables partidos de golf o tennis, salir todas las noches de marcha.
- Descubrir aficiones que están abandonadas por ” inútiles”.
- Asumir el tiempo de las relaciones con la familia y amigos, aún sabiendo que ahí puede haber un “algo” no resuelto. Las crisis de parejas post vacacionales suelen ser muy comunes. ¿Por qué?
- Planificar el ocio sin renunciar al laissez faire.
- Dedicar un tiempo al crecimiento personal físico, intelectual y emocional: concepto de wellness
- Interpretar los hechos cotidanos sin dramatizar, sea en vacaciones o fuera de ellas. No tratar de incorporarnos a la vorágine a un ritmo muy acelerado. Es mejor aumentar el rendimiento laboral de forma paulatina.
Utilizar la experiencia de la vuelta a las vacaciones para gestionar aquellos cambios en nuestro proyecto personal es una forma más que interesante de “rentabilizar” este espacio.
Por último: la desadaptación al cambio de rutinas tanto al salir del trabajo como al volver a él es un indicador de que hay temas que ajustar. Es interesante una vista a vuelo de pájaro sobre la forma en que resolvemos los cambios,, nos proponemos evolucionar, medimos nuestro nivel de satisfacción interna.-
